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11月6日 ZS091106 (b)Especial“El debate sobre el aborto no está cerrado”Comienza hoy en Zaragoza el Congreso Internacional ProvidaZARAGOZA, viernes 6 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El IV Congreso Internacional Provida, titulado "Sensibilización: una sinfonía por la vida", fue inaugurado esta tarde por la presidente de la Federación Española de Asociaciones Provida, Alicia Latorre. Con sus palabras de bienvenida, agradeció a las personas que iniciaron en Madrid los congresos internacionales provida en el año 2003, así como a todos los que han trabajado para que saliera adelante este encuentro. También animó a los asistentes a salir fortalecidos de esta oportunidad única y adquirir un compromiso personal aún mayor en la defensa de la vida. Latorre explicó a ZENIT que espera que este Congreso reúna a las personas que están trabajando o quieren hacerlo en el campo de la defensa de la vida humana y su dignidad, y que se unan fuerzas también a nivel internacional. “Este congreso es especialmente oportuno y necesario en los momentos que España está atravesando y es una respuesta de vida a tanta propuesta de muerte”, señaló en referencia a la nueva ley sobre el aborto que se está debatiendo en el Parlamento. Y añadió que el Congreso “es una muestra de que el debate del aborto no está cerrado y que tenemos todos los argumentos a favor de la vida, desde cualquier punto de vista”. Desde este viernes hasta el domingo 8 de noviembre, ponentes de quince países abordarán la necesidad de una sensibilización en defensa de la vida desde el punto de vista médico-científico, jurídico-legislativo, socio-asistencial, político-mediático y ético-antropológico. También hablarán personas que han vivido el drama del aborto de cerca y representantes de asociaciones que trabajan en la defensa de la vida. Velas por la vida En el marco del Congreso, tendrá lugar una iniciativa ciudadana denominada “Un millón de velas” que consistirá en una cadena de velas desde el Auditorio de Zaragoza y hasta la plaza del Pilar, que simbolizarán a los 1,5 millones de niños que han dejado de nacer en España a causa del aborto. Será en la noche del 7 al 8 de noviembre y todavía se puede apoyar la iniciativa enviado un mensaje al 7745 con la palabra VELA. El presidente del congreso, Álvaro Vázquez, ha declarado que el objetivo “es sensibilizar ante el hecho de que la vida es el don más preciado que tenemos” y que “no hay empeño más valioso que asegurar un marco jurídico y social que permita el desarrollo de todas y cada una de las vidas y de todas y cada una de sus fases”. De Zaragoza a Nicaragua El congreso está promovido por la Federación Española de Asociaciones Provida, por encargo del Comité Permanente de los Congresos Internacionales Provida, y organizando por la Asociación Provida Aragón. Los anteriores Congresos se han celebrado en Madrid, en el 2003, en Lima (Perú), en el año 2005, y en México, en 2007. El próximo congreso tendrá lugar en Nicaragua, en 2011. El comité permanente internacional, que da continuidad a los diferentes congresos, está formado por el rector de la Universidad de Ciencias Médicas de Nicaragua, Rafael Cabrera; el ex ministro de Sanidad de Perú, Fernando Carbone; y el médico y copresidente de la Asociación Provida cubana, Héctor González. También por el director del Comité Nacional Provida en México, Jorge Serrano; el profesor de Sociología de la Universidad de Valencia, José Pérez Adán, y el abogado argentino y profesor de Bioética de la Universidad Libre Internacional de las Américas, Jorge Scala. [Por Patricia Navas]Mundo“Consumiré mis fuerzas” por la Iglesia en Cuba, afirma el nuevo nuncioEn la misa de inicio de su nueva misión como representante papalLA HABANA, viernes 6 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El nuevo nuncio apostólico de Benedicto XVI en Cuba ha anunciado que entregará todas sus energías al servicio de la Iglesia en la isla, de la que ha destacado su histórica fidelidad al Papa.
El arzobispo Angelo Becciu pronunció su compromiso el 4 de noviembre, en su presentación que tuvo lugar durante la misa celebrada en la catedral de La Habana con la participación de decenas de sacerdotes, religiosos, religiosas y centenares de fieles, según informa Palabra Nueva, revista de la arquidiócesis capitalina. "Con gusto consumiré mis fuerzas ofreciendo mi colaboración para que la Iglesia que está en Cuba siga brillando por su histórica fidelidad, también en los momentos más duros, y por su intacta comunión con el obispo de Roma", aseguró el arzobispo italiano Monseñor Becciu había arribado días atrás a Cuba, pero su presentación a la Iglesia local tuvo lugar el día que el calendario eclesiástico recuerda a san Carlos Borromeo, y coincidiendo con la Asamblea plenaria del episcopado cubano que se celebra esta semana en La Habana. La misa fue concelebrada por todos los obispos cubanos y por el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, quien se encuentra en la isla respondiendo a una invitación de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC). Durante su homilía, tras agradecer al cardenal Jaime Ortega y al arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la COCC, monseñor García Ibáñez, por la acogida, monseñor Becciu afirmó rendir honor "a este país, cuya historia, cultura, arte, paisajes y sentido de la hospitalidad lo han hecho célebre en mundo". "Sobre todo --añadió-- rindo homenaje y me inclino frente a esta Iglesia que está en Cuba", y expresó que los cristianos del mundo conocen a los de Cuba, rezan por ellos y les ven con admiración "por el ejemplo de fortaleza, paciencia y de perseverancia que ofrecen desde hace mucho tiempo". El nuevo enviado de Benedicto XVI propuso a la Iglesia en la isla fomentar la virtud de la esperanza, como característica de "la acción y el estado de ánimo de los cristianos cubanos". A todos los seminaristas presentes dirigió monseñor Becciu sus palabras finales a los seminaristas para pedirles "que hagan brotar de su corazón una sola palabra: ¡gracias! El Señor ha colocado sobre ustedes su mirada y les ha elegido. Sean conscientes y agradecidos por tal don". De Angola a Cuba Nacido en la localidad italiana de Pattada el 2 de junio de 1948, monseñor Becciu ha sido precedentemente nuncio en Angola en en Santo Tomé y Príncipe desde octubre de 2001. Monseñor Becciu fue una de las autoridades que recibieron al Papa en el aeropuerto de Luanda el pasado mes de marzo, durante la primera visita de Benedicto XVI a África. De África, el arzobispo pasa a la nunciatura de Cuba, que existe desde el 11 de septiembre de 1935. Sucede en la nunciatura apostólica de Cuba a monseñor Luigi Bonazzi, que, tras cinco años en ese cargo, el pasado mes de marzo fue nombrado nuncio apostólico en Lituania. Embajador del Papa El nuncio apostólico, conocido comúnmente como el embajador del Papa, es el representante del pontífice ante el gobierno civil y ante las comunidades católicas existentes en el Estado ante el que está acreditado. Su tarea principal consiste en hacer más eficaces y sólidos los vínculos de unidad que existen entre la Santa Sede y las Iglesias particulares en el ámbito del territorio al que ha sido destinado. También debe promover y sostener las relaciones entre la Santa Sede y las autoridades del Estado, evitando hacer política o entrometerse en asuntos internos. Una de sus atribuciones particulares afecta al nombramiento de los obispos del país en el que trabaja. A él le corresponde transmitir o proponer a la Sede Apostólica los nombres de los candidatos, así como instruir el proceso informativo de los que han de ser promovidos, según las normas dadas por la Sede Apostólica. “Afirmar la heterosexualidad como requisito no es discriminar”Los obispos argentinos ante debate sobre la ley de matrimonio homosexualBUENOS AIRES, viernes, 6 noviembre 2009 (ZENIT.org).- El debate en el Parlamento de Argentina sobre la posibilidad de modificar el Código Civil para que parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio ha movido a la Comisión Ejecutiva del Episcopado a hacer una declaración al respecto en que reitera la postura eclesial sobre el matrimonio.
En la primera sesión del debate, tuvo lugar en un plenario conjunto de las comisiones de Legislación General y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara de Diputados, se analizaron dos proyectos de ley. El objetivo de las dos iniciativas es modificar el artículo 172 del Código Civil, en el que se pretende sustituir los términos “hombre y mujer” por “contrayentes”. Ante la posibilidad de que se apruebe en Argentina el matrimonio para personas del mismo sexo, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina ha emitido este jueves una Declaración en la que reitera la postura de la Iglesia sobre el matrimonio. Ante debate legislativo, los obispos manifiestan, en primer lugar, que “el matrimonio como relación estable entre el hombre y la mujer, que en su diversidad se complementan para la transmisión y cuidado de la vida, es un bien que hace tanto al desarrollo de las personas como de la sociedad”. Por tanto, afirman, “no estamos ante un hecho privado o una opción religiosa, sino ante una realidad que tiene su raíz en la misma naturaleza del hombre, que es varón y mujer”. Este hecho, añaden, “en su diversidad y reciprocidad, se convierte, incluso, en el fundamento de una sana y necesaria educación sexual”. “No sería posible educar la sexualidad de un niño o de una niña --subrayan--, sin una idea clara del significado o lenguaje sexual de su cuerpo. Estos aspectos que se refieren a la diversidad sexual como al nacimiento de la vida, siempre fueron tenidos en cuenta como fuente legislativa a la hora de definir la esencia y finalidad del matrimonio. En el matrimonio se encuentran y realizan tanto las personas en su libertad, como el origen y el cuidado de la vida”. Para los obispos, las anteriores afirmaciones no deben ser consideradas “como un límite que descalifica, sino como la exigencia de una realidad que por su misma índole natural y significado social, debe ser tutelada jurídicamente. Estamos ante una realidad que antecede al derecho positivo y, por lo mismo, es para él fuente normativa en lo sustancial”. “Afirmar la heterosexualidad como requisito para el matrimonio –insisten los obispos- no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir, aquello que es”. Y recuerdan, citando el Catecismo de la Iglesia Católica que “el matrimonio no es una institución puramente humana a pesar de las numerosas variaciones que ha podido sufrir a lo largo de los siglos en las diferentes culturas, estructuras sociales y actitudes espirituales. Estas diversidades no deben hacer olvidar sus rasgos comunes y permanentes”. “El matrimonio se funda en la unión complementaria del varón y la mujer –afirman--, cuyas naturalezas se enriquecen con el aporte de esa diversidad radical. La realidad nos muestra que toda consideración física, psicológica y afectiva de los sexos, es expresión de esa diversidad, la cual además no se explica en un sentido antagónico, sino de complemento mutuo”. Y recuerdan que la nueva realidad formada por el varón y la mujer, la familia, “desde los inicios mismos de la humanidad, ha sido protegida por las sociedades civilizadas, con la institución del matrimonio”. Confirma esa realidad, indican los obispos, la Declaración Universal de los Derechos del Hombre la cual exige “reconocer el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a formar una familia”. Y concluyen recordando que “es responsabilidad de todos proteger este ‘bien de la humanidad’, (como llamaba Juan Pablo II a la familia), de allí el deseo que nos mueve a sumar las presentes reflexiones en un diálogo sincero con la sociedad y como aporte a quienes tienen la difícil tarea de legislar sobre estos temas”. La Santa Sede pide acceso “normal” a los medios para la Iglesia en CubaEl presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales en la IslaLA HABANA, viernes 6 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- En su visita a Cuba, el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, ha pedido al gobierno de Raúl Castro que la Iglesia en Cuba tenga un acceso "normal", y no "esporádico", a los medios de comunicación para poder desempeñar su papel "en plenitud".
"Mi deseo es que la Iglesia en Cuba pueda paulatinamente tener un acceso normal a los grandes medios de comunicación que las nuevas tecnologías hoy día nos ofrecen. Pienso en la radio, en la televisión, en la Internet", dijo en declaraciones a los medios de comunicación en la isla. Con motivo de su visita a Cuba, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, el 26 de febrero de 2008, también pidió acceso a los católicos en los medios de comunicación a las autoridades de la isla. El acceso de la Iglesia en Cuba a los medios, suspendido en la década de los años sesenta del siglo pasado, ha ido abriéndose en los últimos años, sobre todo tras la visita de Juan Pablo II (1998), que sirvió para mejorar las relaciones con el Estado cubano. Su presencia en los medios de comunicación estatales, como reconoció monseñor Celli es, en estos momentos, "esporádica", es decir, limitada a algunas intervenciones de sus pastores con motivo de alguna fecha o evento muy señalado. En estos momentos, en la isla hay unas once publicaciones diocesanas mensuales o bimestrales, pero deben afrontar numerosas restricciones legales y de tirada. La publicación en Internet en Cuba está limitada, en particular, a instituciones públicas y a algunos profesionales, debido a que, según las autoridades, la comunicación satelital que le impone el embargo estadounidense resulta limitada y costosa. "Conozco la situación", indicó el arzobispo, y por eso "sería una gran cosa el que la Iglesia en Cuba pudiese tener acceso a una banda ancha, en Internet, para poder ofrecer mejor en el mundo digital su presencia y sus valores", detalló. A pesar de las dificultades y restricciones, la Iglesia en Cuba logra publicar varias páginas web, que se han convertido en punto de referencia para los católicos tanto de la isla como en el exterior. La más significativa es quizá la página del episcopado http://www.iglesiacubana.org. Monseñor Celli aseguró a los medios de comunicación que traía "un gran mensaje de amor, de cariño" de Benedicto XVI para la isla. Por su parte, los comunicadores católicos de la Isla han calificado la visita de monseñor Celli como "una gran oportunidad". Gustavo Andújar, de la asociación de comunicadores católicos SIGNIS Cuba, recuerda que la visita de monseñor Celli tiene lugar tras la conclusión de la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, clausurada por Benedicto XVI, en la que se ha analizado el borrador de un documento sobre la pastoral comunicativa de la Iglesia. Andújar, considera, por tanto, que esta visita dará un nuevo impulso a la comunicación de la Iglesia, pues el prelado trae a la isla las primicias de este nuevo impulso pastoral comunicativo que viene de Roma. La peregrinación de la Cruz de la JMJ, una odisea australianaUn libro relata el evento que cambió las vidas de miles de jóvenesSYDNEY, viernes, 6 noviembre 2009 (ZENIT.org).- De julio de 2007 a julio de 2008, el padre Chris Ryan mgl, se responsabilizó de la Cruz y el Icono de la Jornada Mundial de la Juventud y participó en la extraordinaria peregrinación por toda Australia.
En esos doce meses –informa Xt3.com--, la Cruz y el Icono visitaron más de cuatrocientas comunidades australianas y fueron vistos por más de medio millón de jóvenes. Sus desplazamientos incluyeron visitas a apreciados lugares como Barrier Reef, Uluru y la Casa del Parlamento, así como a pequeñas ciudades regionales, polvorientas aldeas y ciudades y centros en todo estado y territorio del país. En una peregrinación conducida y planificada por el padre Chris, la Cruz y el Icono fueron transportados en bote, carreteras y tren. Pero el modo más común de transporte fue sobre los hombros de los peregrinos que orgullosamente proclamaban su fe y llevaron los santos símbolos a través de las calles de las ciudades o distritos donde vivían. “Dondequiera que íbamos, la gente de toda Australia habló una y otra vez de la Cruz casi como si fuera una persona, como si fuera más que una simple pieza de madera”, dijo el padre Chris, que cree que era más que meramente atribuir personalidad a un objeto inanimado sino más bien un reconocimiento del profundo simbolismo de la Cruz de la JMJ y el potente modo con el que conectó a la juventud con Jesús y con su fe. “La Cruz tuvo un impacto indeleble en miles de personas en toda Australia y su historia era definitivamente parte de su poder pero hubo también profundas razones para hacerlo con fe y el corazón”, afirma. Ahora, un año después de que finalizara su increíble odisea, el padre Chris ha escrito sobre su experiencia que no sólo cambió las vidas de miles de jóvenes sino que cambió su propia vida, profundizando y fortaleciendo su fe. “In the Light of the Cross”, el libro que acaba de publicar el padre Chris (St Paul's Publications), relata vívidamente el viaje de la Cruz y el Icono a lo largo de Australia y la alegría y entusiasmo con los que fueron recibidos por los jóvene de todas partes. Pero el padre Chris va más allá, de manera que el libro es más que un relato de viajes y se convierte en una reflexión sobre el impacto de estos símbolos en Australia y el legado que dejaron a su paso. El padre Chris discretamente entreteje no sólo la historia de Australia con la más larga historia de la Iglesia y el Cristianismo sino el alegre derramamiento del Espíritu Santo durante la Jornada Mundial de la Juventud y del amor de Dios en la vida de cada día. “Esto es escribir Evangelio –dijo el arzobispo de Canberra y Goulburn Mark Coleridge, alabando el libro como “notable logro”. El obispo auxiliar Anthony Fisher op, coordinador de la JMJ08, va incluso más allá y afirma: “Más que una recolección de historias de la carretera e instantáneas de vacaciones, este libro entrelaza historias del viaje de la Cruz con las verdades de la fe católica para iluminar a cada peregrino hacia Dios”. La conexión del padre Chris con la Cruz de la JMJ sin embargo tiene detrás mucho más que la JMJ08 y sus viajes a través de Australia. “En 1992, yo tenía 17 años, vivía en casa en Camberra con mi familia y había terminado el curso 12. Estaba implicado en la preparación de un evento con una gran cruz de madera que se nos dijo que venía del Papa, recuerda con una sonrisa. “Fue anunciada como una visita de la Cruz de los Jóvenes papal y había otros detalles”. La Cruz de la JMJ hacía su primera visita a Australia y no era todavía conocida como la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud. Pero fue un encuentro que nunca olvidó, especialmente porque la visita coincidió con la ordenación del primer sacerdote de los Misioneros del Amor de Dios, el padre Steve Tynan, en cuya tercera misa el adolescente Chris dió un breve testimonio sobre su propio viaje de fe. Catorce años después, y ahora sacerdote de los Misioneros del Amor de Dios, el padre Chris se encontró ante la basílica de San Pedro en Roma como parte de la ceremonia de entrega de la Cruz y el Icono por una delegación de jóvenes de Alemania al grupo de Australia que el guiaba a la JMJ08. La Cruz y el Icono llegaron a Australia varios meses después tras viajar a través de África y otros países en su largo viaje a la región australiana. A su llegada a Sydney, el padre Chris dice que más de ocho mil personas le dieron la bienvenida. “Fue la mayor concentración de ese año”, afirma todavía emocionado por la memoria y el entusiasmo que acogió el inicio de las celebraciones de la JMJ en Australia. Lo que siguió fue un viaje de doce meses a través de Australia culminando con el inicio de la JMJ08 en Sydney, la llegada del Santo Padre Benedicto XVI, las multitudinarias misas al aire libre, y el conmovedor Via Crucis a través de las calles desde Sydney a Barangaroo. “Como todas las peregrinaciones de fe, el viaje con la Cruz y el Icono fue una búsqueda de la luz”, afirma. Y para todos los implicados, la luz que iluminaba el camino era la luz de la Cruz. Para más información sobre el libro en inglés: http://www.stpauls.com.au/. Por Nieves San Martín Defender el medio ambiente requiere una “ecología realmente humana”Carta conjunta del CCEE y la KEK a las Iglesias en EuropaGINEBRA/SAN GALO, viernes 6 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- “Sólo con una ecología realmente humana, que tenga en cuenta los derechos pero también las responsabilidades que tenemos los unos con los otros y con las futuras generaciones, se puede dar una atención mejor al medio ambiente”. Lo afirman la Conferencia de Iglesias Europeas (KEK) y el Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) en una carta conjunta dirigida a las Iglesias en Europa con motivo de la Conferencia, sobre el clima, de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en Copenhague (Dinamarca) del 7 al 18 del próximo mes de diciembre. “El cambio climático –se lee en el texto, titulado “La Iglesia responde al cambio climático”- representa un problema para cada uno de nosotros”: “invierte la vida de todo el planeta” y es “una de las preocupaciones fundamentales que debemos afrontar”. La carta está firmada por el padre Duarte da Cunha y por Colin Williams, Secretario General del CCEE y de la KEK respectivamente. Recuerda que “la tierra y todos sus ecosistemas constituyen un don precioso que hemos recibido de Dios”. También indica que, frente a la crisis global –“económica, medioambiental o de otro tipo- todos están “llamados a vivir de modo en que se muestre la fe, la esperanza y el amor que tenemos a Dios, así como nuestro respeto por toda Su creación”. ”En un mundo dotado de recursos naturales limitados, debemos promover un estilo de vida que prevenga todo tipo de abuso de los dones de Dios en la creación y promueva una sabia administración de todo lo que Dios nos ha dado en la Creación”, destaca el documento. La carta también señala en este sentido la necesidad de reducir la dependencia del creciente consumo de energía, “en particular de aquella conseguida a través de productos de origen fósil”. En este compromiso, los países industrializados deben colocarse “en primera línea”, también por su responsabilidad “por las décadas de acumulación de los gases efecto invernadero en la atmósfera terrestre”. Propuestas para un futuro distinto El CCEE y la KEK destacan que en la Conferencia sobre clima de Copenhague “se tomarán importantes decisiones que influirán en muchos aspectos de nuestra vida, si no de ahora, del futuro inmediato”. Igualmente, se declaran convencidos de que “los problemas debatidos en la Conferencia y los desafíos que debemos afrontar no sólo están relacionados con los aspectos técnicos del cambio climático”. “Ética, cultura, fe y religión son elementos sustanciales de nuestro estilo de vida y deben ser tenidos en cuenta si se quiere afrontar el cambio climático de manera eficaz y asegurar un desarrollo humano integral”, añaden. A la luz de ello, exhortan a las Iglesias y a los cristianos en Europa a adoptar “medidas apropiadas para afrontar el desafío del cambio climático en las próximas semanas”. Para empezar, animan “a enfrentarse a sus respectivos Gobiernos e invitarlos, con valiente generosidad, a llevar a cabo una acción fuerte con el fin de mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático”. ”El impacto sobre la crisis económica no debe representar una excusa para evitar una acción eficaz de la tutela del medio ambiente”, declaran. Las Iglesias en Europa son también animadas a observar que “el desafío del cambio climático es una cuestión de justicia” porque los que han aportado una contribución menor al problema del cambio climático, viviendo en regiones menos desarrolladas y menos industrializadas, “son los primeros en sentir los efectos”. La KEK y el CCEE reconocen que el cambio climático puede causar “sufrimientos y privaciones incalculables”, “obstaculizar el desarrollo humano integral y dañar la Creación”. Invitan a las Iglesias “a participar en iniciativas para ahorrar energía y en la promoción de las energías renovables, a afrontar los efectos negativos del cambio climático y a educar en el sentido de responsabilidad ecológica destinada a la salvaguardia de una auténtica ecología humana”. Los firmantes de la carta piden finalmente a las Iglesias “comprometerse en la oración común, en solidaridad con los que sufren los efectos negativos del cambio climático, en una búsqueda común de la sabiduría y de la perseverancia para modificar nuestros estilos de vida inapropiados”. En este contexto, el domingo 13 de diciembre se ha organizado un acto de culto ecuménico en la catedral luterana de Copenhague. A las 15 horas, las iglesias de Dinamarca harán sonar sus campanas, y cristianos de todo el mundo están invitados a hacerse eco haciendo sonar 350 veces sus propias campanas a las tres de la tarde hora local. La iniciativa (www.bellringing350.org) se alargará durante un largo espacio de tiempo que, partiendo desde las Islas Fiji, en el Pacífico Sur –“que es la primera región en la que sale el sol, donde los efectos del cambio climático ya se hacen notar”-, llegará hasta la Europa septentrional, pasando por todo el mundo. “Pedimos a Dios su gracia y la sabiduría para lograr los medios para afrontar los desafíos de la actual crisis medioambiental –concluye la carta-. Hagámoslo en respuesta a la llamada de Jesús en el Evangelio a promover sociedades que pongan en práctica la justicia y la solidaridad”. ActualidadPara defender la vida: fortaleza, humildad, saber escuchar y comprensiónIndica la teóloga Burggraf en la conferencia inaugural del IV Congreso ProvidaZARAGOZA, viernes 6 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Cuatro actitudes ayudan a defender la vida con eficacia: la fortaleza, la humildad, saber escuchar y la comprensión, afirmó este viernes la teóloga alemana Jutta Burggraf. Lo hizo en la conferencia inaugural del IV Congreso Mundial Provida que empezó este viernes en Zaragoza y que puede seguirse en directo por internet, desde hoy hasta el domingo, a través del canal de televisión www.ustream.tv/channel/congreso-zaragoza-2009. La profesora de Teología Dogmática y Ecumenismo y psicopedagoga invitó a los centenares de personas de los países más diversos que llenaban la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza a reflexionar “sobre nuestro comportamiento diario frente a personas concretas “del otro bando”: personas que han abortado o quieren hacerlo, que han pedido la eutanasia o quieren hacerlo”. Burggraf destacó esos cuatro rasgos comunes que, en su opinión, debería desarrollar todo defensor de la vida, en su ponencia, titulada “Defender la vida con eficacia. La personalidad del defensor”. Independientes de los juicios de los demás Respecto a la fortaleza, la experta constató que “hace falta una buena dosis de valentía y de fortaleza para trabajar a favor de la vida en nuestra era de las dictaduras ocultas o manifiestas”. “Si estamos dispuestos a a trabajar a favor de la vida, necesitamos un corazón libre y fuerte; Tenemos que llegar a ser cada vez más independientes de los juicios de los otros”, aconsejó. “Existe el peligro de tambalearse, y es posible que caigamos, si no tenemos convicciones fuertes, muy personalizadas y arraigadas en una visión completa de la existencia”, advirtió.En este sentido, ofreció el ejemplo de cómo “la policía secreta de la Alemania comunista había estado muy pendiente de la destrucción de la moral pública y privada en Alemania Occidental”, como se supo tras la caída del Muro de Berlín. “Empleó métodos muy precisos para frenar la defensa de la dignidad humana, del matrimonio y de la familia”, explicó. “Así, por ejemplo, cada vez que alguien se pronunciaba a favor de la vida –en la televisión, en la radio o en algún periódico–, recibía severas críticas en casi todos los medios -continuó-. Era llamado “fascista”, intolerante y arrogante; despreciado, ridiculizado y –finalmente– callado. Hablando en segundo lugar sobre la necesidad de la humildad, Burggraf afirmó que “tenemos que reconocer que todos somos débiles y podemos cansarnos” y señaló la importancia de reconocer que “todos participamos en el mal” y de “hacer menos radicales nuestros juicios sobre situaciones complejas”. En tercer lugar, destacó la importancia de saber escuchar y acoger al otro, como una consecuencia de la humildad.Más grande que su culpa “A veces, se necesita mucho carácter y dominio de sí mismo para no exasperarse inmediatamente -reconoció-. Sin embargo, el enfado y los reproches son inútiles, porque ponen a la otra persona a la defensiva y, por lo común, hacen que trate de justificarse”. Ante este problema, la ponente indicó que “el secreto para actuar con tranquilidad consiste en no identificar a la persona con su obra. Todo ser humano es más grande que su culpa”. En el momento de escuchar, aconsejó “no quedarnos en lo que dicen, sino llegar a lo que quieren decir” y ofrecer a las personas poder compartir incluso sus “sentimientos destructivos y experiencias horribles”. “Lo primero no es dar consejos, sino estar al lado del otro”, resumió, y añadió: “Tenemos que escuchar, tranquilamente, hasta el final; la palabra que se queda dentro de una persona puede ser la decisiva”. Por último destacó la actitud de la comprensión, señalando la importancia, para una persona que pasa por un momento de desaliento, fracaso o angustia, de encontrar “una persona que comprenda, que no riña, que no clasifique fríamente, sino que sea capaz de compartir los sentimientos”. De esa manera, las personas que sufren “pueden dejar sus cargas, descansar y descubrir valores que, quizá, nunca hayan conocido”. La conferenciante recordó que “en la vida diaria, no nos compete condenar a otros, ni juzgar sobre sus intenciones” y afirmó que “en medio de un mundo lleno de situaciones terribles, estamos llamados a descubrir la posibilidad de una compasión”. “Queremos dar vida también a los responsables del aborto y de la eutanasia”, afirmó. La ponente destacó la importancia de “ser capaz para la amistad”, y recordó que “se acepta un consejo cuando hay confianza”. En este sentido, señaló que para ofrecer amistad, la persona debe estar en paz consigo misma, mostrar amabilidad, transmitir la verdad y ayudar a salir de las dificultades. En la conferencia, Burggraf puso como ejemplo de una defensa eficaz de la vida la que se encontró la famosa escritora alemana Karin Struck. La historia de Karin Struck Después de militar en el partido comunista y propagar el amor libre y la homosexualidad, esta novelista decidió vivir sola con sus cuatro hijos, y un día abortó a su quinto hijo. “Aunque no practicaba ninguna religión y vivía ajena a los tradicionales códigos éticos, quedó profundamente asustada del acto que había cometido”, explicó Burggraf, y, “con su sensibilidad de artista, expresó su angustia en un libro titulado “Ich seh mein Kind im Traum” (“Veo a mi hijo en los sueños”, 1992). “A raíz de la publicación de ese libro, su vida cambió radicalmente -continuó-. Las grandes editoriales le cerraron las puertas, y también las revistas importantes, la radio y la televisión rechazaron sus colaboraciones habituales”. “Karin quedó completamente marginada, eliminada de la mirada del gran público -relató la ponente-. Y tomó conciencia, cada vez más profunda, del grado de enfermedad de nuestras sociedades”. “Fue una mujer radical y valiente -afirmó-. Cuando se dio cuenta de que estaba financiando –indirectamente– miles de abortos, por el mero hecho de pagar la seguridad social, se dio de baja en ella, junto con sus cuatro hijos”. “Pero pocas semanas más tarde, tuvo un accidente gravísimo con su hijo pequeño en el coche: tanto ella como el niño quedaron en coma, precisaban de varias intervenciones quirúrgicas y de largos períodos en el hospital -explicó-. Desde el punto de vista de su situación económica, esto significaba que Karin había caído en la indigencia”. En aquel momento, los grupos pro vida –de Alemania, Suiza y Austria– y muchas personas singulares que la habían conocido a través de su libro contra el aborto formaron una red de ayuda para Karin. “Le socorrieron tanto material, como espiritualmente; le dieron fuerza para replantear su vida desde los cimientos, y ánimo para salir adelante”, explicó. En una de sus últimas cartas, Karin contó a la conferenciante: “Ahora limpio las casas de otras familias y, en algún momento, espero terminar mis estudios. Ya no soy famosa, ni quiero serlo. Por fin, estoy en paz”. [Por Patricia Navas] EspiritualidadEvangelio del domingo: Darlo todoPor monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, obispo de Huesca y de JacaHUESCA, viernes 6 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el comentario al Evangelio de este domingo XXXII del tiempo ordinario, (Marcos 12, 38-44), redactado por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, obispo de Huesca y de Jaca.
* * * El texto de este domingo nos trae la deliciosa escena de un Jesús que observa lo que está ocurriendo en los aledaños del Templo de Jerusalén, y hace de su observación una hermosa enseñanza. Ante sus ojos aparecen los letrados y fariseos, esa gente importante, reconocida y mandamás, autorizadísimos por sus propias leyes, que iban y venían al Templo dándose una importancia arrogante. Jesús señala no sólo el uso pertinaz que estos personajes tenían, sino también el abuso injusto que ellos practicaban aprovechándose de las capas más bajas de aquella sociedad, como eran las viudas. Y junto a este grupo que así usa y así abusa, el Señor observa precisamente a una viuda que llega al Templo sin alarde ni presunción, y allí frente al cepillo ella contrastaba con otra gente rica y principal que echaba en abundancia. Aquella pobre mujer no: tan sólo echó dos reales. A diferencia de la viuda de Sarepta --de ella nos habla la 1ª lectura (1 Reyes 17,10-16)-- que su pobre donación fue bendecida por Dios obrando un milagro de abundancia en donde sólo había escasez, la viuda del Evangelio no será chistada por Jesús para premiarla de alguna manera evidenciando ante los demás su gesto generoso. No nos cabe duda que esta buena mujer habrá recibido el céntuplo en su encuentro con Dios, pero por el momento ni siquiera de ese reconocimiento gozó nuestra protagonista. Y sin embargo, Jesús la vio, y la ensalzó hasta el punto de colocarla como ejemplo. Exactamente igual que vio a los letrados y los puso de contraejemplo. Nada escapa a la mirada de Dios. ¿Qué es lo que Jesús vio en esta viuda? Que lo había dado todo. Por poco que fuera, éso era cuanto tenía. El premio de esta mujer estaba en la paz y en la falta total de agobio asfixiante, de zozobra angustiosa, porque vivía en la libertad de quien nada tiene que defender porque todo lo ha entregado ya. Curiosamente, los que viven así tienen esa felicidad que imposiblemente pretenden alcanzar aquellos que se resisten a darlo todo. Y aquí resalta la paradoja evangélica: quien entrega, tiene, quien retiene se quedará sin nada. Lo habremos experimentado tantas veces a propósito del perdón: quien se resiste a perdonar, quien quiere seguir siendo rico de sus razones, acaba frecuentemente en la soledad, en el resentimiento y en la amargura, mientras que quien aun teniendo razones las sabe "perder", resulta que encuentra una alegría inusitada, una paz inesperada. Darlo todo, gratuitamente, como gratis lo hemos recibido, y también nosotros experimentaremos que las promesas de Jesús no son vacías. Somos lo que somos ante Dios y nada más. DocumentaciónEn el 50 aniversario de Manos UnidasMensaje de los obispos españolesMADRID, viernes 6 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación el resumen oficial del Mensaje de la Conferencia Episcopal Española con motivo del 50 aniversario de la fundación de la institución caritativa española Manos Unidas. ******
MENSAJE CON MOTIVO DEL 50 ANIVERSARIO DE MANOS UNIDAS Conferencia Episcopal Española CCXIV Comisión Permanente Madrid, 1 de octubre 2009 “Tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber...” (Mt 25, 35) I. Memoria del pasado. “Declarar la guerra al hambre” En el L aniversario de Manos Unidas, la Conferencia Episcopal Española quiere enviar un mensaje de felicitación, agradecimiento y estímulo a los numerosos asociados y colaboradores que, inspirados por su conciencia cristiana, están comprometidos generosamente en la lucha contra el hambre en el mundo. Ha transcurrido medio siglo desde que las Mujeres de Acción Católica Española promovieran en 1959 la I Campaña contra el hambre. En 1956, responden al llamamiento de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas para remediar las tres hambres que afligen el mundo: “hambre de pan, hambre de cultura y hambre de Dios” y propondrán un día de ayuno voluntario en el primer viernes de cada Cuaresma. Lo consideraron no sólo como un gesto de solidaridad con los necesitados, sino también como una eficaz identificación que les ayuda a experimentar en su propia persona las penalidades que padece el que tiene hambre. A esto le seguirá espontáneamente una limosna a favor de los más necesitados, naciendo así la colecta anual pensada para ayudar a financiar proyectos concretos de desarrollo en el Tercer Mundo que se ha incrementado progresivamente año tras año. En posteriores campañas se fueron ampliando los objetivos y se creó un Servicio Educativo y de Documentación; se fue profundizando en la acción educativa y se diseñó material didáctico escolar llevando la inquietud por el problema del hambre incluso hasta la universidad. Además, se concretaron las prioridades: el desarrollo agropecuario y pesquero, la promoción cultural, la atención sanitaria, la promoción de la mujer, la promoción social, etc. Durante estos cincuenta años, Manos Unidas ha trabajado para erradicar la miseria, la nutrición deficiente, la enfermedad y el atraso cultural en los países del Tercer Mundo, y para identificar y eliminar sus causas estructurales; ha denunciado en la sociedad española el problema del hambre y las penurias del subdesarrollo y ha reunido fondos para financiar proyectos. Sus campañas contra el hambre se insertan con naturalidad en la práctica de la Iglesia por lo que la activa participación de Manos Unidas en el apostolado social de la Iglesia es digna de todo aplauso y gratitud. II. Tarea en el presente. “Salvaguardar las señas de identidad” El aniversario es también una ocasión propicia para reflexionar sobre el camino recorrido, para profundizar en las vivencias fundacionales y reavivar la conciencia de la propia singularidad. Manos Unidas, “la Asociación de la Iglesia en España para la ayuda, promoción y desarrollo del Tercer Mundo”, ha nacido en la Iglesia y, de su asociación de apostolado, la Acción Católica que, manteniendo una unión muy estrecha con la Jerarquía, persigue fines propiamente apostólicos. En este sentido, debemos esforzarnos por preservar como un preciado tesoro esta identidad cristiana y misionera, superando toda tentación secularista y el reduccionismo que comporta, y manteniéndonos firmes en la enseñanza de Jesucristo que nos ha dicho: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4) Manos Unidas no puede descuidar su acción misionera: ha de evangelizar promocionando y promocionar evangelizando, buscando el desarrollo integral del hombre y no sólo satisfacer sus necesidades materiales. También los asociados a Manos Unidas deben seguir cuidando sus inspiraciones originales: la apertura al otro, el interés por las personas, la fina sensibilidad ante el sufrimiento, la acogida y el don gratuito. Estos principios han brotado del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia. Por otro lado, Manos Unidas es una organización de voluntarios en el ámbito diocesano; sus socios y colaboradores entregan desinteresadamente su tiempo, su saber y sus bienes en favor del proyecto con generosa gratuidad. Esta característica es un timbre de gloria que desde el principio ha mantenido Manos Unidas, y algo que hay que defender como propio de una organización de la Iglesia; salvando siempre, en su justa medida, la colaboración de personas técnicas contratadas, que ayuden a desarrollar las iniciativas con la mayor eficacia posible. III. Compromiso ante el futuro. “Afrontar los nuevos retos del hambre en el mundo” Aunque es mucho lo que en estos cincuenta años se ha conseguido, todos y especialmente los asociados a Manos Unidas consideran que no se ha llegado todavía a la meta y que hay que seguir trabajando sin descanso: todavía más de ochocientos cincuenta millones de personas sufren malnutrición y padecen hambre. En nuestros días, constatamos la aparición de nuevos riesgos para la vida de los pobres, ocasionados por la agresión al equilibrio medioambiental, por los desequilibrios económicos y por la crisis de la energía y de los alimentos. La crisis económica que nos oprime con el desolador problema del paro que genera está poniendo a prueba nuestra capacidad de respuesta. La crisis de humanidad que está en su base es un argumento más a favor de la eficacia de un planteamiento de búsqueda de soluciones integrales: la batalla contra el hambre de pan no puede desligarse de la formación de una conciencia moral responsable, fundamentada en la fe en Dios. La obligada solidaridad entre los que compartimos una misma condición y un mismo destino nos exige compartir, siendo preciso modificar nuestros hábitos de vida y adecuarlos a una sobria austeridad. La Iglesia a través de múltiples iniciativas de sus miembros trata de hacer realidad esos principios de modo original y conforme a su naturaleza. El problema del hambre continúa angustiando a la humanidad. La pobreza es una de las más graves preocupaciones de la comunidad internacional. Su solución nos apremia a todos, reconociendo que «la visión del desarrollo como vocación comporta que su centro sea la caridad». En este sentido, es necesaria una conversión del corazón a la caridad de Cristo, sabiendo que hay recursos técnicos suficientes para acabar con la lacra de la pobreza. Esta conversión nos lleva a transformar las estructuras de pecado que contribuyen a las situaciones de injusticia. Es la urgente tarea que se ofrece a los miembros de Manos Unidas, en la que todos estamos llamados a colaborar. En la celebración gozosa de su L aniversario, damos gracias a Dios por estos años de esforzada labor, en los que esta organización eclesial ha sido un signo vivo y profético de su amor a las personas con cualquier clase de necesidad. Pedimos también al Espíritu Santo que continúe suscitando en nuestras parroquias y comunidades la generosidad del corazón y el compromiso del voluntariado, que todos los hombres y mujeres de buena voluntad, juntamente con las instituciones y gobiernos, hagan una apuesta decidida por el desarrollo integral de los países y que, como aquellas mujeres pioneras de Acción Católica del año 1959, “declaren la guerra al hambre de pan, de cultura y de Dios en el mundo”. トラックバックこの記事のトラックバックの URL は次のとおりです。 http://violenciazero.spaces.live.com/blog/cns!7025A8D8D463348!4132.trak この記事を参照しているブログ
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