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November 24 ZS091124 (a)Cambio en el monasterio de clausura del VaticanoLas religiosas salesas toman el relevo de las benedictinasCIUDAD DEL VATICANO, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha dado públicamente la bienvenida a la nueva comunidad de religiosas que vivirá en el monasterio de clausura del Vaticano durante los próximos cinco años.
Se trata de ocho contemplativas (siete españolas y una italiana) de la Orden de la Visitación de Santa María, comúnmente conocidas como "salesas" o "visitandinas", fundadas por san Francisco de Sales (1567-1622) y santa Juana-Francisca Fremyot de Chantal (1572-1641), el 6 de junio de 1610. "Vuestra oración, queridas hermanas, es sumamente preciosa para mi ministerio", dijo el Papa al concluir este domingo la oración mariana del Ángelus. La comunidad sustituye a las siete religiosas benedictinas que habían vivido en el monasterio de clausura "Mater Ecclesiae" en el Vaticano y que, además de rezar por el Santo Padre, le han ofrecido las hortalizas de su pequeño jardín o han tejido algunos de sus ornamentos sagrados. El Papa dio las gracias no sólo a estas religiosas, sino a todas las mujeres que en el mundo se dedican a la oración y renovó "a todos la invitación de apoyarlas en sus necesidades". Las nuevas religiosas salesas que han llegado al Vaticano son María Begoña Sancho Herreros y María Paz Catalán Pueyo, procedentes de Burgos; María Gladys Beltrán Parra de Oviedo, Pilar María Trujillo Barraquero de Sevilla, Ana María Prieto del Corral de Valladolid, María Belén Martín López de Madrid. La religiosa italiana, Maria Francesca Padovan, procede de San Vito en Tagliamento. Las religiosas salesas están organizadas en monasterios autónomos, regidos por una superiora. Hoy día estas religiosas son unas 2.200, entre monjas y novicias, esparcidas por el mundo en más de 140 casas. El Monasterio "Mater Ecclesiae" del Vaticano nació el 13 de mayo de 1994 de la idea de Juan Pablo II de crear una comunidad monástica de religiosas contemplativas dentro de los muros vaticanos para acompañar con su oración la actividad del Santo Padre y de sus colaboradores de la Curia Romana. El convento es ocupado cada cinco años por una comunidad religiosa diferente. Antes de las benedictinas, vivieron en él carmelitas, y precedentemente clarisas. Por Jesús ColinaFundación Wallenberg certificará la ayuda de Juan XXIII a judíosEntregará los resultados de una investigación histórica a Yad VashemJERUSALÉN, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- La Fundación Internacional Raoul Wallenberg anuncia la conclusión de una investigación histórica que documenta la ayuda que ofreció el Papa Juan XXIII a los judíos perseguidos durante el Holocausto.
Según el estudio, antes de ser Papa, cuando era nuncio apostólico salvó numerosas vidas de judíos de Europa del Este, ayudándoles a emigrar a Tierra Santa. La noticia ha sido confirmada por la Fundación en un comunicado enviado a ZENIT en la víspera del 25 de noviembre, 128 cumpleaños de Angelo Giuseppe Roncalli, su nombre de pila. "Su papado se destacó por su actitud de acercamiento entre la Iglesia católica y el judaísmo, cuya mayor expresión se vio plasmada en el Concilio Vaticano II", explica la institución fundada por Baruch Tenembaum, pionero del diálogo interreligioso. "Menos conocido fue su papel precedente a su elección como Papa, durante el Holocausto, en la década de los años 40, mientras era delegado apostólico en Estambul, donde usó todos sus recursos políticos, intelectuales y afectivos para salvar al mayor numero posible de victimas judías del cruel aparato de exterminio nazi", explica la Fundación. "Una investigación conjunta de la Fundación Wallenberg y del Comité Roncalli, con la participación de destacados historiadores, revela la valiente actitud del delegado apostólico, quien aprovechó las prerrogativas diplomáticas de su cargo a fin de enviar certificados de bautismo y de inmigración a Palestina a los judíos de Hungría". "Su intervención se extendió a favor de los judíos de Eslovaquia y de Bulgaria y se multiplicó a favor de muchas más víctimas del nazismo", asegura la Fundación. "La Fundación Wallenberg y el Comité Roncalli entregarán los resultados de dichas investigaciones a Yad Vashem (la autoridad nacional israelí del Holocausto), con la firme recomendación de que esta prestigiosa entidad le otorgue el titulo de 'justo entre las naciones' a Angelo Giuseppe Roncalli", afirma el comunicado. "Con el propósito de honrar la memoria de Roncalli y educar a las jóvenes generaciones sobre su legado de solidaridad, ambas instituciones realizan un llamamiento conjunto a los alcaldes de todas las ciudades del mundo, instándolos a que emplacen estatuas y bustos conmemorativos de Roncalli en lugares públicos y emblemáticos de sus respectivas ciudades", explica la Fundación. "Todos los seres humanos de buena voluntad, sin distinción de credo ni raza, deben reconocer la gesta heroica de Angelo Roncalli y tienen la obligación moral de inculcar su legado a las jóvenes generaciones", concluye la institución, cuyo fundador es judío. Cardenal Tomko: en Taiwán empieza la época de la “nueva evangelización”Finalizan las celebraciones del 150 aniversario de la evangelización del paísTAIPEI, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- “Iglesia de Taiwán, en nombre del Santo Padre Benedicto XVI, yo te digo: ¡levántate y anda! Una nueva época en tu historia está a punto de empezar. ¡La época de la nueva evangelización! ¡Siguiendo a Jesucristo, nuestro Señor y Rey!” Lo exclamó el cardenal Jozef Tomko, prefecto emérito de la Congregación para la evangelización de los pueblos, durante la celebración conclusiva de los 150 años de la evangelización de Taiwán, celebrada en el estadio Lin Kou de Taipei este sábado por la tarde, solemnidad de Cristo Rey del universo. “Concluir las celebraciones del 150 aniversario de la evangelización de Taiwán en la fiesta de Cristo Rey tiene un significado especial para nosotros”, dijo el purpurado, según informó la agencia Fides. “Es una nueva llamada a continuar y reavivar los esfuerzos para la evangelización, lo que significa construir el reino de Jesucristo”, explicó. “Todos los miembros de la Iglesia están llamados a contribuir a este compromiso de manera personal: niños, jóvenes, laicos, familias, personas consagradas, sacerdotes y obispos, incluidos los cardenales”, añadió. En la ceremonia estaban presentes cardenales y obispos, numerosos sacerdotes y misioneros, diversas autoridades políticas y miles de fieles. En su homilía, el cardenal -enviado especial del Papa al evento- recordó la llegada a Kaohsiung, en 1859, de tres misioneros españoles procedentes de Filipinas junto a cinco catequistas laicos chinos. Fue el inicio de la Iglesia católica en Taiwán, después de algunas tentativas realizadas en 1582 y en 1626. “Ahora, la pequeña grey de fieles católicos se ha enriquecido con la presencia de inmigrantes de Filipinas y se ha organizado en siete diócesis”, constató el purpurado. “El Señor ha bendecido vuestros esfuerzos por la evangelización y debemos darle gracias por su ayuda misericordiosa -dijo-. Pero estamos todavía en los inicios”. El punto de llegada, afirmó, “es también el punto de partida para una nueva evangelización”. A través de la evangelización, “ofrecemos a nuestra sociedad los valores fundamentales del reino de Cristo: la verdad y la vida”, destacó. “Proponemos a todos este mensaje, no lo imponemos -continuó-. Estamos convencidos de que este mensaje lleva a toda la sociedad justicia, amor y paz”. El cardenal también exhortó a los presentes a ser testigos de Jesucristo y de su Reino: “Estad unidos como Iglesia de Jesucristo, la Familia de Dios: unidos a la Iglesia universal y a su pastor, el Papa, unidos a vuestro obispo, al clero, a vuestras familias y parroquias, y entre vosotros”. El padre Felice Chech, camilo, director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Taiwán, recordó a Fides que las celebraciones del aniversario empezaron el 17 de mayo de 2008 en Kaohsiung, el lugar donde desembarcaron los misioneros dominicos y que fue evangelizado en primer lugar. Entre las diversas iniciativas organizadas durante todo el año, destaca la “S. Andrea 1+1”, que invita a cada cristiano a “concentrarse con la oración y con iniciativas de atención hacia un no cristiano, amigo, pariente, compañero de trabajo o de estudios, para llevarle a encontrarse con Cristo”. “Una iniciativa sin duda de éxito ha sido la peregrinación de la Virgen procedente de la Basílica Menor de Wanchin, al sur de Taiwán, que ha recorrido casi todas las parroquias de la isla”, recordó, destacando también la promoción del diálogo ecuménico e interreligioso. Entre las principales dificultades que la Iglesia debe afrontar, el cardenal señaló el hecho de que la católica todavía es vista en el país como una “religión extranjera”, y suscita a veces “signos de desconfianza”, así como “la todavía fuerte influencia de las supersticiones que existen en las religiones populares”. Con motivo del 150 aniversario de la evangelización, los obispos de Taiwán han enviado a los fieles una carta en la que destacan la necesidad de una formación permanente y se ponen el objetivo de quince mil bautismos y del retorno a la Iglesia de todos los que se han alejado de la práctica religiosa. La carta, titulada “Celebrar los 150 años de la Evangelización imitando a San Pablo, para una misión de la evangelización completa en todos los ámbitos”, indica que la Iglesia en Taiwán quiere servir como “puente” con la China continental, a la que quiere proponer un testimonio de unidad en la fe. Taiwán tiene una población de más de 22,5 millones de habitantes, de los cuales 299.000 son católicos. A pesar de representar una pequeña minoría, la Iglesia dirige 207 escuelas de varios grados, diez hospitales, cuatro consultorios, 27 residencias para ancianos y discapacitados, trece orfanatos, tres consultorios matrimoniales, 16 centros de educación y reinserción y otras 14 instituciones de caridad y asistencia. Festival de cine espiritual en RomaDedicado a la acción política y la relación con la feROMA, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El cine como momento de reflexión sobre los problemas y acontecimientos del mundo contemporáneo: ésta es la razón de ser del Tertio Millenio Film Fest. Del 1 al 6 del próximo mes de diciembre se celebrará este festival cinematográfico ideado por la Fundación Ente dello Spettacolo en colaboración con el Proyecto Cultural de la Conferencia Episcopal Italiana. La iniciativa propone, desde el año 1997 en que el Papa Juan Pablo II inauguró la primera edición, un doble proceso de reflexión, dividido entre las cuestiones del Espíritu y la confrontación con el Otro. El tema principal de la decimotercera edición, presentada en Roma el 18 de noviembre, aprovecha la preciosa ambigüedad semántica de las palabras “Formas de resistencia. La historia después del cine. Percepción, sentimiento, acción en el mundo visto”. La resistencia, por tanto, que a través del gesto estético se hace gesto político. Este año, dos secciones de documentales ofrecerán a la vez su propia mirada a los numerosos ángulos del mundo a través del enfoque de “Irán” y “Al Este de Europa. Formas de un cambio”. “El Festival -explica monseñor Dario E. Viganò, presidente de la fundación Ente dello Spettacolo - presta gran atención, por un lado a los países del Este, como los de la ex Unión Soviética, para destacar el pasado, y por otro, a realidades como la de Irán, que vive un presente amenazador”. Se trata de un festival, por tanto, “en el que se busca entender cómo, a través del cine, se construye la modernidad”, añade. Una modernidad de muchas caras, a la que es posible acceder gracias a las películas, cualquiera que sea el lugar en el que estén producidas. “Bastan unos pocos fotogramas -explica monseñor Paul Tighe, secretario del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales- para representar eficazmente la realidad”. “Es un poco como las Sagradas Escrituras o el pesebre donde está Jesús y, sobre ese fondo, otros eventos que nos ofrecen una clave de lectura de la época y, en consecuencia, del mundo con el que se relacionan”. En otras palabras, concluye monseñor Tighe, “gracias al cine es posible acercar la historia de tantos hombres y mujeres distantes entre ellos”. De Irán, entre otros, será posible ver la película de acción Heiran de Shalizeh Arefpour y los dos documentales My Little Country de Abbas Mohammadi y Torgheh de Mohammad Hassan Damanzan. Éste último explica las vivencias de cuatro mujeres iraníes que se ven obligadas a enfrentarse a graves problemas sociales y encuentran consuelo en su común pasión por la música. El cartel de cine del Este incluye al lituano Audrius Stonys con el cortometraje Harbour, una reflexión lírica sobre el tiempo y la muerte, y The Bell, con el que se ofrece a todos interrogarse sobre el sentido mismo del misterio. Del kazajo Sergei Dvortsevoy (ganador en 2008 de “Un Certain Regard” en Cannes con Tulpan), el Festival propone dos documentales de observación: In the Dark, que sigue las vivencias de un anciano solo y ciego, y Bread Day, que ofrece la mirada sobre una ex-colonia minera rusa en la que los mayores, únicos habitantes que quedan, cumplen cada semana un viaje ritual a la conquista del propio pan. De Georgia, participa la periodista y actriz Nino Kirtadze, con Durakovo: the Village of Fools, una película que trata sobre un grupo de fanáticos ortodoxos que trabaja por el renacimiento del imperio soviético. El valor del documental es destacado por monseñor Franco Perazzolo, experto en cine y oficial del Consejo Pontificio de la Cultura, que lo define como mezcla extraordinaria de historia y humanidad que nos hace encontrar familias humanas que buscan la redención”. Se refiere al documntal también como a “una forma de comunicación, al margen de la industria y de los sistemas de control y que, en el fondo, es un desafío a lo negativo, por la construcción de nuevas miradas, lugares y mundos posibles”. Entre otras previstas se encuentran Lourdes, de Jessica Hausner, ya ganadora del premio Fipresci de la crítica internacional, del premio La Navicella y del premio Signis. Esta película saldrá el 11 de febrero, día de la primera aparición de la Virgen a Bernardette, y narra la historia de Christine, una mujer en silla de ruedas que, refugiándose en el pueblo francés, se despierta, una mañana, al parecer curada por un milagro. Entre los eventos especiales del Festival, se encuentran el estreno de Io loro e Lara de Carlo Verdone, en recuerdo del padre Mario, colaborador de la Revista del Cinematógrafo. También un homenaje al maestro Francesco Rosi, de quien se verá -en versión restaurada- Uomini contro (1970), una película sobre lo absurdo de la guerra. Y en tercer lugar, un evento que anticipa el Festival al 30 de noviembre: la proyección de Popieluszko de Rafal Wieczynski, que trata sobre la vida del sacerdote Jerzy Popieluszko -raptado, torturado y asesinado por los servicios secretos soviéticos-, que en los primeros años 80 tuvo el coraje de denunciar desde el púlpito las mentiras del Gobierno polaco. Finalmente se entregará a Margareth Madè -protagonista de Baaria de Giuseppe Tornatore- el nuevo “Premio Revelación del año”. El presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, monseñor Gianfranco Ravasi, explica el interés de la Iglesia por el séptimo arte. En su opinión, busca “recomponer una especie de divorcio que se está consumando en los últimos tiempos entre público y arte, entendido este último en toda su iridiscencia (fotografía, música, escultura, etcétera), a menudo autoreferencial, disoluta o simplemente provocadora” “Ha llegado el momento -concluye monseñor Ravasi- de volver a preguntarse por las grandes experiencias y narraciones para volver a encontrar la raíz de la realidad”.
[Por Mariaelena Finessi, traducción del original italiano por Patricia Navas] MundoMedios de comunicación: ¿ventaja o peligro para la vida consagrada?ROMA, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- ¿Los medios de comunicación son formadores o deformadores de conciencias? ¿Favorecen o perjudican la vida en comunidad de las personas consagradas? Estas preguntas fueron debatidas y analizadas en el congreso “Usos y abusos de los medios de comunicación en la vida consagrada”, que se realizó el pasado fin de semana en la universidad Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de la ciudad de Roma. Religiosas y consagradas, representantes de decenas de comunidades femeninas, procedentes de cuatro continentes, donde la más joven tenía 24 años y la mayor 77, plantearon sus interrogantes sobre cómo usar mejor los medios de comunicación. Se trata de “favorecer el diálogo con el mundo y la cultura, sin que esto represente un peligro para la vida consagrada, entendiendo que estos cada vez presentan de manera más explícita, valores alterados que pueden atentar contra los consejos evangélicos”. La hermana Nicla Spezzati, en una conferencia denominada “La vida fraterna a la intemperie mediática”, destacó cómo cada vez los medios buscan despertar sensaciones, más que formar conciencias o generar opiniones. “Antes de la aparición de la televisión el mensaje pasaba a través de el pensamiento. Llegaba a la lógica”, aseguró. Ante esta situación, es necesario “cultivar la actitud crítica a la lectura de lo que nos rodea”, sin caer en demonizar ni tampoco en exhaltar, sino en darle el justo peso a lo que ofrecen los medios. Aseguró la hermana Spezzati que los medios de comunicación no pueden venir a llenar los vacíos afectivos que pueden vivirse en la vida religiosa. Advirtió también de los peligros que algunos medios como Facebook, Skype, el uso del celular, los sms pueden restarle peso a la vida comunitaria. Para ello, dijo, es necesaria una comunidad bien constituida, donde se viva claramente el ágape fraterno. Medios y votos Por su parte, Marcela Lombard, consagrada del movimiento Regnum Christi, habló de cómo los medios pueden representar un peligro para la vivencia de la obediencia, la pobreza y la castidad si el usuario no hace una lectura crítica de los mismos y no vive de manera consistente y fiel su vocación. “Se podría pensar que en una cierta edad ya hay una madurez para ver todo lo que la televisión presenta, pero no podemos caer en esta trampa porque la persona se habitúa y acepta comportamientos e imágenes que pueden provocar una dependencia”, aseguró Lombard. Indicó que es fundamental para una persona consagrada “no huir de la realidad navegando en internet, aceptar que mis relaciones personales son en primer lugar con mi hermana de comunidad”. Y dijo que con los nuevos medios se pueden crear “comunidades virtuales”. Precisó que “No se trata de no buscar los nuevos medios sino siempre examinar cuál es mi intención”. Advirtió también cómo una persona consagrada podría verse seducida ante las “necesidades” que a veces quieren crear los medios de comunicación, y que pueden representar una tentación contra el voto de pobreza. Para ello dijo que es fundamental que cada consagrada haga un examen de conciencia: “Las últimas cosas que he comprado o pedido a mi superiora ¿con qué criterio lo he hecho? ¿son necesidades reales o caprichos?”, se preguntó la consagrada. Dijo que en cuanto a la obediencia, los medios presentan no pocas veces la figura de la autoridad como un mero cargo de poder y no como un puesto de servicio a la comunidad. “La autoridad se ve como algo que me oprime. Por ello la persona se debe revelar y no obedecer”. E indicó cómo el verdadero sentido de la obediencia, que pocas veces presentan los medios, consiste en que “la persona consagrada ha entregado su libertad en las manos de Dios porque Él puede disponer como mejor lo considera. Lo hace por medio de instrumentos humanos”. Indicó la importancia de “no dejarnos fascinar de lo que me provoca una sensación inmediata pero no me lleva a una verdadera riqueza espiritual”, y señaló cómo “En la medida en que la persona consagrada se deja conducir del Espíritu puede exclamar: veo la belleza de tu gracia”,. Mirada positiva La última charla de este encuentro estuvo a cargo de la escritora y también consagrada del Regnum Christi Ángeles Conde, sobre los nuevos areópagos y el uso adecuado de los medios de comunicación: “Así como la primera generación de cristianos se esforzaron por encontrar el ambiente pagano y romano, nosotros nos tenemos que esforzar por encontrar una cultura por parte de los medios modernos”. Recordó que los romanos “eran paganos” y “tenían una moral muy difícil de cambiar”. Con el esquema de ver – juzgar – actuar, Conde hizo un recorrido por diferentes páginas católicas que buscan evangelizar y ofrecer instrumentos de formación a través de los nuevos medios. Así, se planteó en este evento académico una actitud crítica y a la vez positiva hacia los medios que pueden ser un camino, más que un obstáculo, para construir lazos de fraterrnidad en las comunidades, y evangelizar las nuevas realidades. [Por Carmen Elena Villa] Un sacerdote irlandés secuestrado en Filipinas desea permanecerEl padre Michael Sinnot fue liberado ileso y sin pagar rescateDUBLÍN, martes, 24 noviembre 2009 (ZENIT.org).- Un sacerdote irlandés de 79 años, que fue liberado ileso un mes después de ser secuestrado en Filipinas por un grupo militante islámico, declaró que desea seguir realizando su servicio como misionero. El padre Michael Sinnott fue secuestrado fuera de su casa en Pagadian, el 11 de octubre y liberado el 11 de noviembre por el Frente Moro Islámico de Liberación (ver: http://www.zenit.org/article-32890?l=spanish). “En el futuro inmediato espero permanecer aquí en Filipinas, volver a hacer mi trabajo. No sé lo que los superiores dirán sobre esto pero este es mi deseo”, declaró al canal nacional irlandés Raidió Teilifís Éireann, el 12 de noviembre. Sinnott, natural de Clonard, Wexford, Irlanda dijo a RTE: “Pienso que si deseaban secuestrar a alguien deberían haber elegido a alguien mucho más joven porque no era capaz siempre de caminar rápido y continuar”. El diario Irish Times informó que en la iglesia de la Asunción de Clonard, donde Sinnott creció, se erigió una capilla de oración con su fotografía. Rita Gerrard dijo que ella “encendió velas para dar gracias”. El sacerdote irlandés fue entregado al Ejército filipino por representantes del Frente Moro Islámico de Liberación, un grupo que lucha por la independencia de Mindanao, una isla del sur de Filipinas. El Frente dijo que el no había capturado a Sinnot pero que negoció su liberación con los secuestradores, un grupo separado del movimiento rebelde. Los secuestradores entregaron un video de Sinnot el 31 de octubre y habían pedido un rescate de dos millones de dólares. Tras su liberación, Sinnot fue llevado al aeropuerto de Manila donde fue saludado por la presidenta filipina Gloria Macapagal Arroyo. El ministro de Asuntos Exteriores irlandés Micheál Martin dijo el 11 de noviembre que no se había pagado ningún rescate. “Como en secuestros anteriores, el Gobierno irlandés no pagó ningún rescate”, dijo. “Haciéndolo sólo habríamos puesto en peligro el trabajo vital de los trabajadores humanitarios y misioneros de todo el mundo”, añadió. El sacerdote pertenece a la Sociedad Misionera de San Columbano, un misionero irlandés que vivió entre los siglos VI y VII y fundó muchos monasterios en toda Europa occidental. Por Nieves San Martín "Aprender a afrontar el Sida como familia”Exhortación del “African Jesuit AIDS Network”ROMA, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- "Aprender a afrontar el Sida como familia" es el objetivo que presenta el African Jesuit AIDS Network (AJAN) de cara a la Jornada Mundial para la Lucha contra el Sida, que se celebrará el próximo 1 de diciembre. En el mensaje, dirigido “a todos los Jesuitas de África y Madagascar" por Fratern Masawe SJ, moderador de los Jesuitas de África y Madagascar (JESAM), recuerda que “cuando el Sida empezó a azotar África hace 25 años, pocos reaccionaron bien”. "La gente seropositiva o enferma de Sida podía encontrarse fácilmente condenada, rechazada, expulsada y tratada como 'prácticamente muerta'", denuncia el texto. Hoy las cosas son y deben ser diferentes, añade padre Masawe, observando que "pertenecer a la familia de Dios significa actuar como Jesús nos enseñó”. "Muchas arañas que trabajan juntas pueden inmovilizar a un león”, declara. “Hace falta más de un torrente para llenar un río”. Según el sacerdote, no se puede afrontar el problema "sin comprender el contexto, el rico racimo de factores complejos que rodean cada situación humana”. “El Sida, junto a la malaria y la tuberculosis, es una pandemia que está diezmando a las poblaciones africanas y que está dañando gravemente su vida económica y social”. Esta enfermedad, subrayó, no debe ser afrontada simplemente como un problema médico-farmacéutico o de cambio del comportamiento humano, porque es “una cuestión de desarrollo y de justicia integrales, que requiere un acercamiento y una respuesta holística por parte de la Iglesia”. Educar en la sexualidad Padre Masawe recuerda por tanto que una de las cuestiones implicadas en la realidad del Sida y de su difusión es el comportamiento sexual. “La sexualidad en África ha sido siempre vista como moralmente neutral, ni buena ni mala, parte de los que significa ser humanos”, constató. A propósito de esto, explicó que “el fuego, si está controlado y domesticado, es útil para preparar la comida; fuera de control, puede quemar el techo y consumir toda la casa. De la misma forma, la sexualidad debe ser canalizada y disciplinada para que su potencial de dar la vida se cumpla y su destructividad sea linitada”. El sacerdote reconoce que la visión eclesial de la sexualidad “a menudo se considera rígida, irreal o moralista” Si bien este “puede ser un mensaje seductor para los miembros más jóvenes de nuestra familia, que están descubriendo su propia sexualidad, como también para los adultos”, en realidad muchos “buscan una guía sobre cómo vivir la sexualidad de un modo sano”. “La abstinencia y la fidelidad son no sólo las mejores maneras de evitar el HIV y afrontar el Sida, sino también la vía para una auténtica realización personal”. En este campo, observó, es necesario que la Iglesia de una formación personal y apoye públicamente a quien quiere promover y seguir estos valores. Acercamiento global Además de un uso equivocado de la sexualidad, otros factores favorecen la difusión del virus, recordó el moderador del JESAM, refiriéndose a la "pobreza, hambre, guerra y desplazamiento forzoso, violencia doméstica y comercio sexual”. “Quien quiera comprender el impacto del Hiv/Sida sobre la vida humana debe considerar la economía, la política, la sociedad y la cultura, así como las cuestiones personales y familiares más inmediatas", declaró. En este contexto, muchos programas de la Iglesia se empeñan en garantizar la asistencia, el alimento y el apoyo. “El objetivo es vivir como una familia: respetar la dignidad y la vida de cada uno, mostrar solidaridad con quien está en necesidad”. Padre Wasabe recuerda que no hay que tener miedo o desanimarse por “la enormidad de los problemas de nuestro continente, entre los cuales figuran el Hiv y el Sida". "Es parte de la vida y lo será aún por mucho tiempo. Como una gran familia, afrontemos el desafío con confianza. Imploremos el apoyo para afrontar las necesidades de asistencia de muchos. Sabemos que nuestro Padre está a nuestro lado”. “Como Jesús, María y José en la Sagrada Familia, así la Iglesia-Familia de Dios en África conoce a sus hijos e hijas, sus necesidades, sus puntos fuertes y sus debilidades, sus miedos y esperanzas – concluyó –. Manifiesta este conocimiento de amor en sus modos de prevenir el Sida y de cuidar a los enfermos y a cuantos son afectados por el Sida, trabajando por la reconciliación, la justicia y la paz”. [Por Roberta Sciamplicotti, traducción del italiano por Inma Álvarez] “Sufrimiento indecible” para los angoleños expulsados del CongoObligados a recorrer hasta 900 kilómetros a pieLUANDA, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Los Gobiernos de la República Democrática del Congo y de la República del Congo están expulsando a todos los angoleños residentes en sus territorios, y parece que con gran brutalidad. Los angoleños expulsados viven “un sufrimiento indecible” y deben soportar “condiciones horripilantes”, según explicaron a la asociación caritativa católica Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) el padre Andrzej Halemba y Ulrich Kny, dos colaboradores de AIN que han viajado a Angola en las dos últimas semanas. Padre Halemba y Kny han descrito con estas palabras descarnadas la situación de los campos de refugiados en la ciudad de Damba, al norte de Angola. Los policías congoleños, en uniforme o de civil, “se presentan sin aviso y piden a los angoleños que abandonen inmediatamente el país”, explica la asociación. Miles de personas se ven así obligadas a volver a Angola sin siquiera la posibilidad de llevar consigo sus ya escasas pertenencias. Esta situación, denuncia AIN, provoca la desmembración de muchas familias: hay niños que se quedan solos porque no consiguen encontrar a sus padres, que han sido expulsados, así como los angoleños casados con ciudadanos congoleños, que deben abandonar al cónyuge. Los colaboradores de AIN hablan de personas obligadas a recorrer hasta 900 kilómetros a pie y de mujeres que se ponen de parto por el camino. Muchos ancianos, mujeres y niños llegan a los campos de refugiados sin haber comido durante días. Frente a esta trágica urgencia, las diócesis congoleñas de Uíje y Mbanza Congo se han movilizado para asistir a miles de refugiados hambrientos, al límite de sus fuerzas y con frecuencia gravemente enfermos. En Damba han sido preparados cinco campos de acogida, pero las fuertes lluvias han impregnado el terreno ocupado por las tiendas, provocando una situación catastrófica. “Algunos refugiados deciden proseguir en seguida el camino hacia otras aldeas donde viven sus familiares – refiere Ulrich Kny –. Otros no saben dónde ir: sus pueblos fueron totalmente destruidos durante la guerra civil y sus parientes huyeron. Están también quienes no son acogidos por sus propios familiares y que, con un dolor aún mayor, vuelven a alguno de los campos de acogida”. En Damba, cuatro capuchinos y cuatro hermanas de la Misericordia asisten a la marea incesante de refugiados, ofreciendo asistencia espiritual, hospedando en el convento, distribuyendo alimentos, menaje, medicinas y vestidos encargándose de la vacunación contra el tétanos, la poliomielitis y otras enfermedades. Las monjas asisten cada día a centenares de personas, contando con la ayuda de numerosos voluntarios de la parroquia, pero los refugiados aumentan continuamente y es muy difícil hacer frente a todas sus necesidades. En las últimas semanas, se estima que han sido expulsados cerca de 40.000 angoleños. “Todo parece indicar que se trata de una represalia por la expulsión de Angola de inmigrantes clandestinos procedentes de los países congoleños, iniciada hace dos años”, comenta AIN. Los representantes de la asociación, con todo, subrayan que las expulsiones de los angoleños no afectan sólo a los inmigrantes ilegales, sino también a aquellos que residen regularmente en una de las dos Repúblicas congoleñas, como refugiados de la guerra civil o por cualquier otro motivo. Doble jubileo de los obispos de Ruanda, Burundi y CongoCelebraciones en Kinshasa del 30 de noviembre al 6 de diciembreKINSHASA, martes, 24 noviembre 2009 (ZENIT.org).- Los veinticinco años de la Asociación de Conferencias del África Central (ACEAC) y los cincuenta años de la jerarquía eclesiástica local, son los dos jubileos que los obispos de la República Democrática del Congo, Burundi y Ruanda festejarán del 30 de noviembre al 6 de diciembre en Kinshasa. Las celebraciones comenzarán con un congreso de tres días organizado en la Universidad Católica del Congo sobre el tema “La autonomía de la colaboración de las Iglesias particulares de la ACEAC desde la erección de la jerarquía episcopal local en 1959”. Se remonta a 1959 –informa un comunicado de la Conferencia Episcopal de la República Democrática del Congo- el nacimiento de las actuales diócesis con el nombramiento de los primeros obispos autóctonos. Mientras que en 1984 (con estatutos aprobados el 24 de mayo del año siguiente) se creó la ACEAC, que reúne a los episcopados de Burundi, Ruanda y República Democrática del Congo. La ACEAC tiene sede en Kinshasa, capital de la R.D. del Congo, y está actualmente presidida por el arzobispo de Gitega, Burundi, Simon Ntamwana. Entre las personalidades que se esperan en el congreso inagural está también el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente emérito del Consejo Pontificio Justicia y Paz y del Consejo Pontificio de la Pastoral para los Migrantes e Itinerantes, que hablará de la encíclica Caritas in Veritate y de la promoción de la Doctrina Social de la Iglesia. El jueves 3 de diciembre, el cardenal Martino pondrá la primera piedra de un instituto panafricano, creado en la Universidad Católica del Congo, que se ocupará precisamente de la Doctrina Social de la Iglesia. Las celebraciones del cincuenta aniversario de las primeras diócesis locales proseguirán con la visita a lugares históricos, como las iglesias parroquiales de San Leopoldo y de Santa Ana. El sábado 5 está prevista una peregrinación que partirá de la nunciatura apostólica para concluir en la parroquia de Santa Ana en Kinshasa-Gombe. Al día siguiente, domingo, tendrá lugar la celebración eucarística de clausura de los jubileos en el estadio de los Mártires de Pentecostés. Los obispos de las tres conferencias episcopales que participaron, en octubre pasado, en el Sínodo especial para África, aprovecharán la ocasión para reunirse el 1 y 2 de diciembre en Kinshasa y hacer balance de la situación en los respectivos países un mes después del evento celebrado en El Vaticano. El cincuenta aniversario de la institución de la jerarquía episcopal local ya fue festejado este año, con gran participación, en la diócesis de Luebo, en la provincia congoleña de Kasai occidental. El domingo 15 de noviembre fue en cambio el turno de la diócesis de Wamba, en la provincia oriental: en cada parroquia, los fieles dieron gracias al señor por los cincuenta años de la diócesis y, en la catedral de San José en Wamba, el abad Marcel Abandi celebró la misa recordando en la homilía los testimonios de los valientes misioneros, sobre todo de los sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús que fundaron la diócesis. El domingo 22 de noviembre, el jubileo por los cincuenta años de la fundación de los misioneros de África fue festejado también por el gran seminario de San Pío X de Murhesa, en la archidiócesis de Bukavu, Kivu meridional. El sábado, una “jornada teológica” sobre el tema de la formación de los futuros sacerdotes rindió homenaje a todos los misioneros. El 30 de junio de 2010 se celebrarán los cincuenta años de la independencia de la República Democrática del Congo. Los obispos, en un reciente mensaje, han invitado, sobre todo a los cristianos, a celebrar el econtecimiento en modo “digno, fructífero y pleno de promesas para el futuro de la nación”. Por Nieves San Martín ActualidadCrisis de la familia y mentalidad uniformadora, aliados de la pedofiliaLa denuncia del presidente de la Asociación MeterSIRACUSA, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El lobby pedófilo aparece cada vez más en las grietas de las familias en crisis y encuentra terreno fértil en una “ mentalidad progresista” que considera normal la atracción por los niños. Es la señal de alarma lanzada por Fortunato Di Noto, presidente de “Meter”, una asociación pionera en la lucha contra la pedofilia que trabaja en primera fila en la tutela de menores y tiene su sede nacional de Italia en Avola, en la provincia de Siracusa. “Lo más peligroso es la existencia de un profundo substrato, muy consolidado en todo el mundo -explica el sacerdote en una entrevista a ZENIT-. La pedofilia no está ligada únicamente al corrupto de turno, sino que casi se ha convertido en un fenómeno cultural que está ganando cada vez más terreno”. Lo que emerge, añade el sacerdote siciliano, es a menudo el rostro de “una sociedad que nos quiere hacer ver al niño no como tal, es decir como una persona que está desarrollando su personalidad, sino como un adulto, con deseos y exigencias sexuales que deben ser satisfechas”. Di Noto habla de la existencia de una verdadera y propia “cúpula pedo-criminal”, con una facturación de más de 13 mil millones de euros, que usa redes sociales como Facebook para hacer propaganda de su propio “credo” y comercializar el material pedopornográfico. Un “mercado implantado sobre la inocencia” que se ha extendido también a las publicaciones, a los juguetes y a los artículos de bisutería, afirma el sacerdote, obligado a veces a ser escoltado por los agentes de la policía por las reiteradas amenazas de muerte que ha recibido. Y los datos le dan la razón: de enero a octubre de 2009, la asociación Meter ha hecho inscribir 1.410 denuncias de delitos -frente a las 340 del año pasado- en la Fiscalía del Distrito de Catania. Esas inscripciones son fruto del trabajo desarrollado por el Compartimento “Sicilia Oriental” de Catania, con un total de alrededor de 10.000 recomendaciones de portales, sitios web y comunidades de redes sociales pedófilas y pornográficas. Un drama que implica a unos 200.000 menores al año, víctimas de la pornografía y de la explotación sexual. A esta plaga se ha añadido recientemente el nuevo filón de la infantofilia descubierto y denunciado por primera vez por Meter en 2002, que involucra a niños de edad muy temprana, desde los pocos días a los dos años. Según el informe presentado por meter el 16 de septiembre pasado en el Consejo de derechos humanos de la ONU, son más de 750.000 los “depredadores” sexuales a la caza de niños conectados a internet de modo continuado. “Meter -afirma Di Noto-, en los últimos siete años de actividad social y tutela de la infancia, ha señalado oficialmente a la Policía Postal Italiana y a las policías de diversos países del mundo 53.290 sitios pedopornográficos. A raíz de esas denuncias, se han abierto investigaciones que han llevado a miles de sospechosos y arrestados, y en algunos casos también a la identificación de víctimas de nacionalidad italiana”. La nueva frontera, sin embargo, parece haberse convertido en la de las películas pedoporgnográficas en las que los que actúan son menores, guiados por el “set” de los adultos que, de este modo, logran escapar a la justicia, dada la no imputabilidad, por la edad, de los niños que mantienen relaciones sexuales entre ellos. Por esta razón, el pasado 22 de septiembre, en Roma, en el transcurso de una sesión en la Comisión Bicameral para la Infancia presidida por Alessandra Mussolini, Di Noto pidió la adopción de una propuesta de ley. Esa propuesta -formulada por la asociación Meter y apoyada con entusiasmo por 160 diputados de diversos partidos- buscaría enfrentarse “a los que, sirviéndose de cualquier medio, incluido el telemático, legitiman públicamente, difunden opiniones para legitimar esos actos, instigan o hacen apología”. El problema -explica el sacerdote- es que en el paquete de leyes que debe ser aprobado no se ha incluido la lucha contra la pedofilia “pseudocultural”. En la raíz de la proliferación de esta plaga social, el sacerdote identifica “una profunda emergencia educativa y una crisis sustancial que afecta a la familia”. “Y en el momento en que la familia está en crisis educativa, económica, de relaciones y con padres ausentes, esto hace aparecer un vacío que los pedófilos, hablemos claro, aunque nadie lo quiera, van a llenar”. “Es cierto también que los medios de comunicación, como la televisión o internet mismo, salen a nuestro encuentro y a veces desencadenan mecanismo de inadaptación enormes”, dice. “Por eso -observa- nosotros como Iglesia debemos quizás aproximarnos con mucha serenidad a este instrumento de comunicación que es internet, pero no sólo convirtiéndonos en testigos digitales”. La obra de Di Noto se estudia en una Universidad de Pekín, en China, en un curso en lengua inglesa sobre pedofilia. Huyendo del estilo pomposo, se defiende afirmando: “Soy sólo un hombre discreto y normal que hace de párroco y más que al paraíso, aspiro al sótano del cielo”. Sin embargo, los inicios no fueron del todo alentadores. Di Noto recuerda, de hecho, que en los primeros años de los 90, cuando empezó a ocuparse de ello y pocos estaban familiarizados con internet, era visto en el seno de la jerarquía de la Iglesia como un “elemento perturbador” y un “provocador”. “Pero era verdad -afirma-: perturbaba las conciencias durmientes porque era el grito de los niños que encontré destrozados” Y añade: “Provocaba a la luz del Espíritu Santo, que me interpelaba a dar viva voz a la proximidad que la Iglesia debía tener, desde hace tiempo y que con frecuencia no la ha tenido, con las víctimas de los abusos sexuales” “Es normal que la profecía siempre esté mal vista -replica-. Pero yo siempre he considerado internet como una tierra de misión”. Hoy, la asociación Meter cuenta con una “familia” -como le gusta definirla- de más de 300 voluntarios, con nueve centros operativos en Sicilia, algunos de los cuales queridos expresamente por los obispos locales como parte de su plan de acción pastoral centrada en los niños. También hay muchos voluntarios repartidos por Italia que participan incluso como líderes en las parroquias. Meter ha formado una “red de comunión” con proyectos en Brasil, Rumanía y Paraguay, donde, por ejemplo, a los niños de la calle les proporcionan documentos y por tanto una identidad, y apoyo concreto a través de abogados, psicólogos, médicos, educadores y otros profesionales. La asociación sobrevive gracias a las ayudas económicas privadas, incluso las de la “generosidad de muchos niños que renuncian a sus pagas”, y la Región Siciliana también contribuye con unos cientos de miles de euros. Promotora de leyes contra le pedofilia on-line en Italia y en otros países, Meter ha proporcionado una contribución a la nueva formulación de una normativa en esta materia aprobada en Japón. En lo que se refiere a la aproximación de la Iglesia al problema de la pedofilia, Di Noto destaca que “la Iglesia es madre y acoge a todos los pecadores (que quieran o deseen convertirse) y a los que sufren abusos”. “El perdón también es para los pedófilos, pero deben realizar actos de seria y auténtica conversión”, añade. “He conocido a tantas, muchas víctimas, niños destrozados, aniquilados -afirma-. He acogido también a sacerdotes que han pedido ayuda: yo siempre les pido que quien realice estos actos no permanezca viviendo plenamente el ministerio; Jesucristo no lo permitiría, estoy más que convencido”. “La violencia, los abusos cometidos por un pastor son graves -explica-, son la manifestación elaborada y consciente del mal, y no de una ocasión porque nunca hay ocasión para violar la inocencia”. Sin embargo, precisa, “no podemos actuar sólo ante la emergencia, sólo cuando ocurre un desastre; la misión de la Iglesia es anunciar el Amor de Dios a todos, y llevarles la obra de salvación y de esperanza”. “Los obispos, pastores y padres de los niños a los que les han robado la dignidad y la inocencia deben asumir un compromiso: designar en todas las diócesis del mundo, empezando por las de Italia, el vicario episcopal de los niños; un signo del amor de Jesucristo a través del obispo y los pastores”. Además, el sacerdote pide promover la presencia de todas las diócesis en el Portal Meter. “Nosotros, los simpatizantes -concluye-, estamos al servicio de los niños, los predilectos del Señor, los hijos predilectos de la Iglesia. Siempre”. [Para más información: www.associazionemeter.org]
[Por Mirko Testa, traducción del original italiano por Patricia Navas] EntrevistasWikipedia, la Iglesia y la verdadSegún Delphine Ménard, tesorera en Francia de WikimediaCIUDAD DEL VATICANO, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El extraordinario éxito que ha experimentado Wikipedia, la enciclopedia realizada con las opiniones de todos, interpela incluso a la Iglesia, institución que desde hace dos mil años presenta una Verdad objetiva.
Por este motivo, Delphine Ménard, tesorera en Francia de Wikimedia, la fundación que gestiona Wikipedia, participó en la reunión que se celebró en el Aula Antigua del Sínodo del Vaticano, del 12 al 15 de noviembre de la Comisión para los Medios de Comunicación del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE). ZENIT ha entrevistado a esta experta en comunicación para comprender mejor cuál es la visión que Wikipedia tiene de la Iglesia católica y de la búsqueda de la verdad propia del espíritu humano.
--Delphine Ménard: La Iglesia desempeña un papel muy importante en la historia y en la sociedad y Wikipedia trata de hablar de la historia y de la sociedad en un contexto enciclopédico. Me parece que este interés que muestra la Iglesia por Internet es sumamente positivo. Es importante para cada uno de nosotros estar al paso del tiempo, cuando los canales de información y las prácticas colaborativas cambian con la llegada de las nuevas tecnologías y nuevas comunidades. El encuentro en el Vaticano me ha parecido sumamente iluminador sobre los desafíos que debe afrontar la Iglesia en este contexto. Las cuestiones planteadas eran siempre de un gran nivel y, lo que es más importante, he podido encontrar a personas sumamente interesantes y tener numerosas conversaciones enriquecedoras sobre lo que quiere decir vivir en el mundo de hoy estar en "misión". --¿Le ha pedido a los obispos que se conviertan en editores voces de Wikipedia? --Delphine Ménard: Preguntamos en el encuentro cuántas personas ya han editado en Wikipedia y sólo el 10% se pronunciaron. Pienso que, si bien la comunidad de Wikipedia acoge siempre con placer a nuevos colaboradores, no tratamos de hacer presión para que contribuyan, si no tienen ganas. Personalmente, pienso que sería bueno que los obispos se pongan a contribuir en Wikipedia, en particular, porque todos están sumamente cultivados en numerosos campos. De todos modos, al igual que todos los demás editores, deberían atenerse a la regla del punto de vista neutro, la más difícil para todos los contribuidores, independientemente de sus creencias. --¿Por qué trabaja usted en este proyecto?--Delphine Ménard: Descubrí Wikipedia de suerte y comencé a contribuir con la Wikipedia francófona hace cinco años, simplemente por divertirme. Muy pronto me impliqué y, al inicio, pasaba todo el tiempo libre a editar en Wikipedia. Luego ayudé a organizar Wikimania, la conferencia internacional de Wikimedia, en Fráncfort, en Alemania. A partir de entonces me impliqué en la organización. Soy miembro de la asociación con fines no lucrativos de Wikimedia Francia desde sus orígenes. He trabajado tres años para la Wikimedia Foundation, la organización estadounidense que alberga el sitio, como "coordinadora de capítulos" ("chapters coordinator"), durante un año y medio, en calidad de empelada, y durante un año y medio como voluntaria. Ahora sólo soy voluntaria. Wikipedia es el quinto sitio más visitado del mundo y su mantenimiento es asegurado por cien mil voluntarios en el mundo. Sólo cuarenta personas trabajan con un sueldo en todo el mundo para ayudar a los voluntarios en las tareas administrativas, técnicas, recolección de fondos y diferentes programas. El motivo por el que después de cinco años sigo implicada es porque considero que la misión de Wikimedia es sumamente importante. En un mundo sumergido por la información, un mundo que vive de modelos efímeros de gestión, la idea de ayudar a poner a disposición de todos un recurso gratuito para la educación y para siempre es fascinante y muy ambiciosa. Pienso que es una misión esencial para las generaciones futuras. --La Iglesia católica anuncia una Verdad. En Wikipedia ustedes tratan de dar espacio a diferentes verdades, puntos de vista... ¿Hay una contradicción? --Delphine Ménard: Sí, creo que es una contradicción fundamental, y que es necesario convivir con ella. Wikipedia no trata de presentar una verdad, ni siquiera varias verdades, sino más bien los hechos más sólidos posibles, para que cada quien pueda formarse una opinión con el objetivo de tratar de llegar a una presentación neutra. Creo que es algo que todos debemos tener en cuenta y me imagino, como me ha dicho un apasionado de Wikipedia cercano a la Iglesia, que presentar el Evangelio en este contexto es un desafío para la Iglesia, al igual que es un desafío para Wikipedia asegurar que los lectores tienen una información sobre los hechos sobre la cual fundamentar su reflexión. Por Jesús Colina DocumentaciónCarta a los sacerdotes sobre la obedienciaPor el arzobispo Mauro Piacenza, secretario de la Congregación vaticana para el CleroCIUDAD DEL VATICANO, martes 24 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la carta que ha enviado el arzobispo Mauro Piacenza, secretario de la Congregación vaticana para el Clero, a los presbíteros sobre la promesa de obediencia que han hecho al ser ordenados sacerdotes.
* * * Queridos hermanos en el sacerdocio: A pesar de que no están vinculados al solemne voto de obediencia, quienes van a recibir el Sacramento del Orden pronuncian la "promesa" de "filial respeto y obediencia" al propio ordinario y sus sucesores. Aunque sea diferente el estatuto teológico entre un voto y una promesa, es idéntico el compromiso moral totalizador y definitivo, e idéntico el ofrecimiento de la propia voluntad a la voluntad de Otro, a la voluntad Divina, eclesialmente mediada. En nuestro tiempo, entretejido de relativismo y de modelos democráticos, de autonomismos y liberalismos, parece que sea cada vez más incomprensible - cada vez más - esta promesa de obediencia. Tantas veces se la concibe como una disminución de la dignidad y de la libertad humana, o como una permanencia arcaica de costumbres obsoletas, típicas de una sociedad incapaz de una auténtica emancipación. Nosotros, que vivimos la obediencia auténtica, sabemos muy bien que no es así. Nunca la obediencia en la Iglesia ha sido contraria a la dignidad y al respeto de la persona y nunca debe concebirse como una substracción de la responsabilidad o como fruto de una alienación. El rito utiliza un adjetivo fundamental para una comprensión adecuada de tal promesa; define la obediencia añadiendo el "respeto" y el adjetivo "filial". El término "hijo", en todo idioma, es un nombre relativo, que implica la relación entre padre y el mismo hijo. En este contexto relacional debe entenderse la obediencia, que hemos prometido. Un contexto en el que el padre ha sido llamado a ser verdaderamente padre, y el hijo a reconocer la propia filiación y la belleza de la paternidad, que le ha sido dada. Como ocurre en la misma ley de la naturaleza, nadie elige a su propio padre y, por ende, nadie elige a sus propios hijos. Así pues, todos hemos sido llamados, padres e hijos, a contemplarnos mutuamente con una mirada sobrenatural, de gran misericordia recíproca y de gran respeto, es decir, con esa capacidad de ver siempre en el otro el Misterio que lo ha generado y que en última instancia le constituye. En definitiva, el respeto es simplemente esto: mirar a alguien teniendo presente a Otro. Sólo en un contexto de "filial respeto" es posible una auténtica obediencia, que no sea sólo formal o una mera ejecución de las órdenes, sino que sea apasionada, en plenitud, atenta y que pueda producir en sí frutos de conversión e de "vida nueva" en quien la vive. La promesa se hace al ordinario en el momento de la ordenación y a sus "sucesores", porque la Iglesia huye siempre de excesivos personalismos. Tiene como centro la persona, pero no los subjetivismos, que le hacen perder el contacto con la fuerza y de la belleza histórica y teológica de la institución. También en la institución, que es de origen divino, está presente el Espíritu. Por su propia naturaleza, la institución es carismática y lógicamente debe unirnos libremente a ella; en el tiempo (sucesores) significa poder "permanecer en la verdad", permanecer en Él, presente y operante en su cuerpo vivo que es la Iglesia, en la belleza de la continuidad del tiempo y de los siglos, que nos une sin rupturas a Cristo e a los Apóstoles. Pidamos a la Esclava del Señor --obediente por excelencia, a Ella que en el cansancio cantó su " aquí estoy, hágase en mí según tu palabra"-- la gracia de una obediencia filial, plena, alegre y pronta; una obediencia que nos libre de todo protagonismo y pueda mostrar al mundo que es verdaderamente posible entregarse totalmente a Cristo y realizarse plenamente como auténticos hombres. Síntesis 24/11/09
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November 23 Síntesis 23/11/09
VISnews 091123
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November 21 ZS091121 (b)DocumentaciónChile, una mesa para todosMensaje de los obisposSANTIAGO, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Los obispos de la Conferencia Episcopal de Chile entregaron este viernes un mensaje al país, al concluir su 98ª Asamblea Plenaria en Punta de Tralca, en el que invitan a un compromiso más activo, a través del ejercicio ciudadano responsable en el proceso electoral en marcha. Este es el texto de la declaración. * * * 1. En un clima de fraterna comunión, los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile hemos vivido nuestra 98ª Asamblea Plenaria. A la luz de la Palabra de Dios, hemos mirado el servicio de la Iglesia en nuestra Patria, en el proceso de la Misión Continental, cuyo objetivo es anunciar a Cristo, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre; y hemos hecho el propósito de contribuir, con todas nuestras fuerzas, a que Chile sea una "Mesa para todos". Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile Punta de Tralca, 20 de noviembre de 2009 La objeción de conciencia y los médicos católicosPor el doctor José María Simón Castellví, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC)MADRID, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención del doctor José María Simón Castellví, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), en el XI Congreso "Católicos y vida pública" que se celebra en la Universidad CEU San Pablo de Madrid. * * * EL CONTEXTO SOCIO-SANITARIO ESPAÑOL Un aspecto poco comentado del avance de la Cultura de la muerte es su sistemática perversión del Derecho en Occidente. Pero sólo en la singularidad del Derecho a la vida. Sería inaudito que se retorciese con idéntica torsión el derecho mercantil o el procesal. Nos crearía tantas dificultades a los adultos sanos que no se plantea, por ahora. En España, donde esta perversión ha alcanzado cotas de récord, existe una ley que despenaliza el delito del aborto provocado en unos supuestos. Pero estos supuestos son absolutamente vacíos. Si uno no se adapta al deseo del legislador, se recurre al siguiente o al posterior. Y si ninguno se adapta, generalmente no sucede nada. Si analizamos atentamente la ley y su praxis nos encontraremos con episodios similares a los de los hermanos Marx intentando que un contrato se ajuste a sus locuras. Y si es necesario se rompe el papel por donde está escrito el artículo. El bloque ley-praxis favorece sistemáticamente la destrucción de vidas, incluida la de la madre (el padre sólo existe para pagar y no lo digo como broma). Lo triste es que se juega con vidas humanas. En el primer supuesto clásico despenalizador, el caso de violación, no se castiga el aborto hasta las 12 semanas (la normativa no dice cómo se cuentas las semanas; y eso que existen dos maneras de hacerlo que varían en hasta dos semanas). Si una gestante ya ha superado las semanas, puede acogerse al segundo supuesto: en caso de riesgo de malformaciones, 22 semanas. Si su caso no se ajusta al segundo supuesto, se acoge al tercero: sin límite en caso de peligro psicofísico o sociológico. En el caso rarísimo de que se procese a un abortero y se le encuentre culpable, el gobierno aplicará el indulto, como ya ha sucedido en el pasado. Además, la protección maternal con dinero público es mínima (salvo en las recientes excepciones madrileña y valenciana), los medios de comunicación social hablan siempre del "derecho a abortar" a pesar de que jurídicamente no existe tal, los colegios de médicos no intervienen o protegen a sus colegiados aborteros y las distintas administraciones descentralizadas del estado casi no mueven un dedo en la protección del no nacido. Se añade que el aborto no es punible cuando es practicado por un médico o bajo su dirección, lo cual indica que ni siquiera ha de ser ginecólogo y que cualquiera puede realizarlo bajo la genérica dirección de un médico. El frecuente síndrome del postaborto no es contemplado en los planes públicos de salud. Y, para terminarlo de torcer, la legislación es absolutamente cruel con los restos de los niños abortados. Son sólo material biológico. LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA En este contexto de ley injusta y estructuras de pecado se sitúa la objeción de conciencia del médico y del resto del personal sanitario en España. No es necesario ser "católico" para ver y entender el aborto como algo extremamente repugnante. Cualquier persona de buena voluntad puede percibirlo como nosotros aunque es cierto que la fe ayuda a la razón y a mantener la voluntad en la defensa de la vida inocente. De hecho, el aborto provocado es profundamente antihumano: pertenece al inframundo. La objeción es un derecho paradójico. Se trata del último baluarte de la persona para evitar hacer algo que le repugna profundamente. Y esto está bien. Sin embargo, la acción profundamente repugnante la llevarán a cabo probablemente otros. Uno la evita para sí pero no puede evitarla en sí. Lo repugnante se lleva a término. La Cultura de la muerte puede tomar la objeción de diferentes maneras. Una, la liberal, afirma que la objeción existe, debe ser operativa, proviene de los Derechos humanos o directamente de la misma Constitución española (no sería necesaria más regulación, ya que toda regulación restringe derechos). Pero afirma también que si alguien quiere matar a sus hijos, no se le debe impedir. Y si algunos médicos objetan, otros llevaran a cabo el acto abortista, por lo que no se ponen especiales trabas al hecho de objetar. Además, cuanto más objetores, tanto más negocio para aquellos que no tienen escrúpulos. Otra postura frecuente frente a la objeción es la de la regulación del derecho a objetar. Éste existe pero debe estar restringido. En ningún caso deben ponerse trabas al ejercicio del "derecho a abortar" y el médico debe remitir a la "paciente" a otro colega más "compasivo" o realizar él mismo el aborto si es muy complicado derivar a la madre. Los poderes públicos deben incluso obligar al personal sanitario a la realización de actos objetables bajo la excusa del bien público, que estaría por encima de cualquier otra consideración. No soy partidario de regular demasiado la objeción. Ella existe y ya está en nuestro ordenamiento jurídico. Cualquier regulación restringirá su derecho. Por otra parte, la experiencia práctica en muchos países enseña que si uno es amable y trabaja con competencia profesional, los demás colegas y muchos empresarios le "toleran" algunas "manías y caprichos". Es la objeción práctica, que no requiere ninguna firma por escrito. La mayor parte de las personas no quieren trabajar en perpetuo combate. Sólo algunos con fuerte carga ideológica se permiten estar permanentemente en lucha. Recientemente la Organización Médica Colegial de España (OMC) se ha planteado crear un registro oficial y centralizado de objetores. Creo sinceramente que sería más operativo crear un registro de médicos aborteros: son muchos menos, se controlaría quizá mejor lo que no deja de ser un delito y así se evitarían presiones hacia los médicos que respetan la vida humana. No hay que temer por la vida de los aborteros ya que el movimiento pro vida es pacífico. La conciencia es el último baluarte de la persona, su ámbito de intimidad en el que tomará decisiones y será responsable por ellas. Los seres humanos nacemos libres (dicen unos) o nos han creado libres (pensamos otros), pero lo cierto es que somos libres y por tanto responsables. Si no fuéramos libres, la misma Declaración de los Derechos Humanos sería fatua. Sin embargo, esta misma libertad, que significa en cada momento y para cada persona escoger entre el bien y el mal, hace que cada generación tenga que poner en práctica los derechos. No basta con el sistema, la estructura, por buenos que sean. Es necesario que cada uno ponga en práctica lo firmado. Y, como es natural en el ser humano libre, a veces, se hace lo contrario de lo que se debería hacer... La conciencia, para sernos útil, debe estar formada, informada y afinada. A nadie puede obligarse a actuar contra su propia conciencia. Hay actos que repugnan tanto a la persona que es de humanidad respetar su conciencia. Claro que los mismos que defienden actos repugnantes o crímenes contra la humanidad no tienen por qué respetar las conciencias... Así, el derecho a la objeción de conciencia debe ser defendido con uñas y dientes. Al poder de la Cultura de la muerte no le place la objeción. ALGUNOS EJEMPLOS DE DEFENSA PÚBLICA DE LA OBJECIÓN La Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC) que me honro en presidir, ha tenido que luchar denodadamente para proteger los derechos de la conciencia de los sanitarios en los Estados Unidos. Así, el 3 de marzo del año en curso, la Asociación Médica Católica Americana (CMA) deploró la decisión de la administración Obama de revertir la "Health and Human Services Rule (HHS Rule)", de diciembre de 2008. Esta decisión representa una importante marcha atrás, especialmente para los médicos y el resto del personal sanitario, en cuanto a los derechos de la conciencia según la Constitución americana y las leyes federales. El presidente de la CMA afirmaba que con ello se mostraba lo lejos que estaba dispuesta a ir la administración Obama para defender y promover el aborto. El Director ejecutivo de la CMA explicaba que no hay nada "pro-choice" en Obama. Ya ha enviado millones de dólares de los contribuyentes a las agencias extranjeras que promueven descaradamente el aborto como método de planificación familiar (algo prohibido por la Conferencia de las Naciones Unidas de El Cairo) y otros tantos millones al Fondo de las Naciones Unidas para la Población a pesar de su apoyo a la política china de abortos forzados para conseguir su política de un hijo por pareja. Ahora, Obama muestra que está dispuesto a forzar a los médicos y a los proveedores de salus de los Estados unidos a participar en abortos y otras acciones que violan la conciencia y su criterio clínico. La "HHS Rule" protegía una parte fundamental de la libertad de los norteamericanos (libertades religiosa y de conciencia). Esta, además, se refleja en todo el mundo libre ya que los Estados Unidos son, hasta cierto punto, un modelo a seguir en muchos aspectos de nuestra convivencia. De hecho, la "HHS Rule" reflejaba y aplicaba 30 años de leyes federales establecidas que protegían la conciencia de los proveedores de salud; leyes que fueron aprobadas después de debate público y apoyo de los dos grandes partidos del país. El presidente Obama, apuntan los médicos católicos norteamericanos, piensa evidentemente que se pueden negar los derechos de la conciencia en algunos asuntos, pero se pueden respetar en otros. Se equivoca. Negar el respeto por la conciencia en una materia amenaza el derecho de cada uno de actuar siempre en conciencia. Además, ello no conlleva una mejor asistencia sanitaria. Al contrario, el acceso a una sanidad de calidad, especialmente para las madres, queda mermado desde el momento en que los médicos de algunas especialidades como la obstetricia y la ginecología abandonan la profesión porque no pueden ejercer en conciencia. Así, la decisión del presidente Obama socava el derecho de la gente a escoger un médico cercano a sus valores. La CMA anima a todos a unirse ante este ataque a la conciencia, a la libertad y a la profesionalidad en la Medicina. La CMA se unió al movimiento "freedom2care" (www.freedom2care.org ) y otra entidad, la Christian Medical Association, también apoyó la libertad de conciencia. Por su parte, la propia FIAMC emitió un comunicado sobre la administración Obama y los temas de defensa de la vida. De una manera educada pero muy firme, se desenmascaraban los vicios de la nueva administración, con nombres, apellidos y hechos. Veamos un amplio resumen. Empezamos diciendo que la elección de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos fue un hito en la historia y la cultura de América. En tiempos de crisis económica y geoestratégica, Obama prometió ser una fuerza para un cambio positivo, reconciliación política y gobierno efectivo. Desgraciadamente, el presidente Obama ha comenzado su legislatura con acciones que minan el respeto por la vida y la dignidad humanas y la libertad de las religiones. Pedimos a los médicos católicos, a los proveedores de salud y a las personas de buena voluntad, que no ahorren esfuerzos para tratar de convencer al presidente Obama a que cambie su actitud. Durante la campaña presidencial de 2008, algunos católicos singulares y grupos de presión católicos apoyaron a Obama basándose en parte en sus ideas de justicia económica y de política exterior, así como en su idea de intentar reducir el número de abortos aumentando las ayudas económicas a las mujeres embarazadas. Sin embargo, ya como senador, Obama tomó decisiones opuestas al respeto por la vida humana. Por ejemplo: desde hace mucho tiempo, aboga por el aborto a demanda apoyando a la Planed Parenthood, el mayor proveedor de abortos de Estados unidos; siempre se ha opuesto a poner limitaciones al aborto, incluidas aquellas leyes que requieren el consentimiento de los padres en caso de las menores de edad; como senador se opuso activamente a proteger a los niños sobrevividos a los abortos; asimismo, durante la campaña presidencial, proclamó orgulloso su apoyo a la "Freedom of Choice Act" (FOCA), una ley que permite una expansión radical del aborto (prometió firmarla como presidente). Obama además apoya la utilización de fondos federales para investigaciones con células madre que destruyen embriones humanos. En los primeros días de su presidencia, renunció a la "Mexico City Policy", que negaba fondos federales a las agencias internacionales que promueven o ejecutan el aborto como medio de control de natalidad. De manera aún más ominosa, al renunciar a esta política, se mostró partidario de financiar con fondos federales al "United Nations Population Fund", una organización que perdió la financiación norteamericana tras colaborar con la coercitiva política china de un hijo por pareja. El presidente norteamericano ha llenado su Gabinete y su Administración con personas favorables al aborto, incluidos Hilary Clinton, la Secretario de Estado y Rahm Emanuel, Jefe de gabinete de la Casa Blanca. Se ha opuesto a la "HHS Rule", que protegía los derechos de la conciencia de los profesionales sanitarios. Esta norma había entrado en vigor en los últimos días de la administración Bush como respuesta a las muchas amenazas a la conciencia de médicos, farmacéuticos y en general proveedores de salud en los Estados Unidos. La FIAMC hacía un llamamiento urgente al presidente Obama para que reconsiderase su apoyo al aborto y a las investigaciones que conllevan la destrucción de embriones humanos. Además, ofrecía apoyo y oraciones para que los médicos católicos norteamericanos y de todo el mundo educaran al gran público y se opusieran a todos los esfuerzos por promover el aborto. En los últimos meses, Obama ha realizado dos interesantes nombramientos de autoridades que respetan la vida humana. Quizá sea por su pragmatismo o quizá se trate de un milagro. Actualmente, el presidente norteamericano intenta aprobar una reforma sanitaria que no sabemos cómo dejará a la objeción. Por su parte, Mater Care Internacional (MCI), la agencia de la FIAMC para la cooperación internacional en temas obstétricos y ginecológicos, emitió un comunicado el 4 de abril del año en curso, a cerca de la rescisión de la legislación de protección de la conciencia. Ello es especialmente grave para los profesionales de la obstetricia y la ginecología. MCI está presente en los Estados Unidos, en el reino Unido, en Australia, en Kenia, en Sierra Leona, en Ghana, en Indonesia, en Italia, en Irlanda y en Polonia. Su misión es la de garantizar, con iniciativas de servicio, docencia, investigación y lobby, basándose en los más altos estándares éticos y obstétricos, que todos los embarazos den como resultado vidas humanas, con la mayor salud y bienestar para madres y niños. Los obstetras y ginecólogos han considerado desde hace tiempo que tienen que tratar a dos personas: la madre y el hijo. En los últimos 40 años, ha habido notables avances en las tecnologías diagnósticas. Ello ha llevado a la subespecialidad de "Medicina materno-fetal" y a poder diagnosticar y tratar al no-nacido como un segundo paciente desde el momento de la concepción. Al mismo tiempo, se ha ido introduciendo en el mundo una legislación en la que el aborto sería la base principal de la salud materno-filial. Así, se han matado incontables millones de seres humanos no nacidos en nombre de un llamado derecho de la madre a decidir. El principio médico ancestral del "primum non nocere" (lo que primero tiene que hacer el médico es no hacer daño) es un axioma que expresa esperanza, tenacidad, humildad y el reconocimiento de que el ser humano, incluso actuando con buenas intenciones, puede obtener consecuencias no deseadas. La objeción de conciencia, afirma Mater Care, ha sido siempre algo propio de las sociedades civilizadas. Interferir el derecho de actuar contra la propia conciencia es anular el principio de autonomía del médico y los derechos de la maternidad. Forzar a los médicos a realizar actos contra la conciencia es una forma de totalitarismo. La práctica de la obstetricia el los Estados Unidos sufrirá mucho con ello. La Declaración de Ginebra, formulada después de la Segunda guerra mundial, nunca fue más pertinente: "practicaré mi profesión con conciencia y dignidad. Mantendré el máximo respeto por la vida humana, desde los tiempos de la concepción, incluso si está amenazada". Es aceptado por los gobiernos, las profesiones y las confesiones religiosas que no es ético que los médicos cooperen en la pena capital administrando inyecciones letales o que utilicen sus habilidades quirúrgicas en amputaciones judiciales. En algunos estados ha sido imposible encontrar médicos que apliquen las legales penas de muerte: se trata de un ejemplo que podría también suceder en el caso del aborto. ¡Dios lo quiera! El congresista John C. Fleming, médico, escribió el 6 de marzo del año en curso una carta al presidente Obama en la que hablaba abiertamente de discriminación hacia los profesionales que se niegan a realizar abortos debido a la nueva legislación. Con todo ello se va viendo que, a pesar de los avances de la Cultura de la muerte, una parte de la sociedad internacional insiste en proteger el derecho a actuar según la propia conciencia. Esperemos que, en España, por lo menos se respete el Derecho a la objeción y que haya muchos objetores, lo que salvaría, sin duda alguna, numerosas vidas. Termino con unas palabras trazadas con mano temblorosa por el mártir de la conciencia beato austríaco Franz Jägerstätter. Él se negó a servir a la ideología nazi y, en agosto de 1943, en la prisión militar de Berlín-Tegel dejó escrito: "Aunque escriba con las manos encadenadas, es preferible a tener la voluntad encadenada. A veces, Dios se manifiesta dando fuerza a quienes le aman y no anteponen las cosas terrenales a las realidades eternas. Ni el calabozo, ni las cadenas, ni siquiera la muerte pueden separar a alguien del amor de Dios, ni arrebatarle la fe y el libre albedrío. El poder de Dios es invencible". ZS091121 (a)Benedicto XVI a los artistas: La belleza camino hacia DiosEncuentro en la Capilla SixtinaCIUDAD DEL VATICANO, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que Benedicto XVI dirigió este sábado al recibir a 250 artistas de renombre internacional a los que recibió en la Capilla Sixtina. * * * Señores cardenales, venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, ilustres artistas, señoras y señores: Con gran alegría os doy la bienvenida en este lugar solemne y rico de arte y de memorias. Dirijo a todos y cada uno mi cordial saludo y os doy las gracias haber acogido mi invitación. Con este encuentro deseo expresar y renovar la amistad de la Iglesia con el mundo del arte, una amistad consolidada en el tiempo, dado que el cristianismo, desde sus orígenes, ha comprendido bien el valor de las artes y ha utilizado sabiamente los multiformes lenguajes para comunicar su inmutable mensaje de salvación. Esta amistad debe ser continuamente promovida y sostenida, para que sea auténtica y fecunda, adecuada a los tiempos y tenga en cuenta las situaciones y los cambios sociales y culturales. Este es el motivo de nuestra cita. Doy las gracias de corazón a monseñor Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura y de la Comisión Pontificia para los Bienes Culturales de la Iglesia, por haberlo promovido y preparado, con sus colaboradores, así como por las palabras que me acaba de dirigir. Saludo a los señores cardenales, a los obispos, a los sacerdotes y a las distintas personalidades presentes. Agradezco también a la Capilla Musical Pontificia "Sixtina" que acompaña este significativo momento. Protagonistas de este encuentro sois vosotros, queridos e ilustres artistas, pertenecientes a países, culturas y religiones diferentes, alejados quizá de experiencias religiosas, pero deseosos de mantener viva la comunicación con la Iglesia católica y de no reducir los horizontes de la existencia a la mera materialidad, a una visión reductiva y banal. Vosotros representáis al variado mundo de las artes y, precisamente por este motivo, por mediación vuestra quisiera hacer llegar a todos los artistas mi invitación a la amistad, al dialogo y a la colaboración. Significativas circunstancias enriquecen este momento. Recordamos los diez años de la Carta a los Artistas de mi venerado predecesor Juan Pablo II. Por primera vez, en la vigilia del Gran Jubileo del Año 2000, ese pontífice, también él artista, se dirigió directamente a los artistas con la solemnidad de un documento papal y el tono amigable de una conversación entre "los que con apasionada entrega --como reza la dedicatoria-- buscan nuevas 'epifanías' de la belleza para ofrecerlas al mundo a través de la creación artística". El mismo Papa, hace ya veinticinco años, proclamaba patrono de los artistas al beato Angélico, presentándole como un modelo de perfecta sintonía entre fe y arte. Pienso también en el 7 de mayo de 1964, hace 45 años, cuando en este mismo lugar se realizaba un histórico evento intensamente querido por el Papa Pablo VI para reafirmar la amistad entre la Iglesia y las artes. Las palabras que pronunció en aquella circunstancia resuenan todavía hoy bajo la bóveda de esta Capilla Sixtina, tocando el corazón y el intelecto. "Nosotros os necesitamos --dijo--. Nuestro ministerio necesita vuestra colaboración. Porque, como sabéis, nuestro ministerio consiste en predicar y hacer accesible y comprensible, es más, conmovedor, el mundo del espíritu, de lo invisible, de lo inefable, de Dios. Y en esta misión... vosotros sois maestros. Es vuestro oficio, vuestra misión; y vuestra arte consiste en aferrar del cielo del espíritu sus tesoros y revestirlos de palabra, de colores, de formas, de accesibilidad" (Enseñanzas II, [1964], 313). Era tanta la estima de Pablo VI por los artistas que le llevó a manifestar expresiones verdaderamente audaces: "Y si nos faltara vuestra ayuda -seguía diciendo--, nuestro ministerio se haría balbuciente e incierto, y tendría necesidad de hacer un esfuerzo, diríamos, para ser artístico en sí mismo, es más, convertirse en profético. Para alcanzar la fuerza de la expresión lírica de la belleza intuitiva, necesitaría hacer coincidir el sacerdocio con el arte" (Ibídem, 314). En aquella circunstancia, Pablo VI asumió el compromiso de "restablecer la amistad entre la Iglesia y los artistas", y les pidió hacer lo propio y compartirlo, analizando con seriedad y objetividad los motivos que habían turbado esa relación, asumiéndose, cada quien con valentía y pasión, la responsabilidad de un renovado y profundo itinerario de conocimiento y de diálogo, de cara a un auténtico "renacimiento" del arte en el contexto de un nuevo humanismo. Aquel histórico encuentro, como decía, tuvo lugar aquí, en este santuario de fe y de creatividad humana. No es por lo tanto casualidad el que volvamos a encontrarnos precisamente en este lugar, precioso por su arquitectura y por sus simbólicas dimensiones, pero, más aún, por sus frescos que lo hacen inconfundible, empezando por las obras maestras de Perugino y Botticelli, Ghirlandaio y Cosimo Rosselli, Luca Signorelli y otros, hasta llegar a Las Historias del Génesis y El Juicio Universal, obras excelsas de Miguel Ángel Buonarroti, que aquí dejaron una de las creaciones más extraordinarias de toda la historia del arte. Aquí también resonó con frecuencia el lenguaje universal de la música, gracias al genio de grandes músicos que han puesto su arte al servicio de la liturgia, ayudando al alma a elevarse hacia Dios. La Capilla Sixtina es un singular cofre de memorias, ya que constituye el escenario solemne y austero de eventos que caracterizan la historia de la Iglesia y de la humanidad. Aquí, como sabéis, el Colegio de los Cardenales elige al Papa; aquí he vivido también yo, con trepidación y absoluta confianza en el Señor, el momento inolvidable de mi elección a sucesor del apóstol Pedro.
Os deseo a todos vosotros, queridos artistas que llevéis en vuestros ojos, en vuestras manos, en vuestro corazón ésta visión, para que os dé alegría e inspire siempre vuestras bellas obras. Mientras os bendigo de corazón, os saludo, como lo hizo Pablo VI, con una palabra: ¡Hasta pronto! [Al final, el Papa saludó a los artistas en varios idiomas, en español, dijo:] Saludo cordialmente a los artistas que participan en este encuentro. Queridos amigos, os animo a fomentar el sentido y las manifestaciones de la hermosura en la creación. Que Dios os bendiga. Muchas gracias. [Traducción del italiano por Jesús Colina ©Libreria Editrice Vaticana] ForoCrucifijos y crucificadosPor monseñor Sanz Montes, OFM, nuevo arzobispo de OviedoHUESCA, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos un mensaje que ha escrito monseñor Jesús Sanz Montes, OFM, nombrado este sábado arzobispo de Oviedo, hasta ahora obispo de Huesca y de Jaca, sobre su reciente viaje a Latinoamérica para visitar comunidades de Lumen Dei. * * * Alguna vez los había visto en los típicos documentales de cine o televisión. Con la debida distancia para que no te asalte demasiado la comodidad o comprometa la educada despreocupación por tus semejantes ignorados. Pero hete aquí que el Señor ha dispuesto en su providencia que las cosas se combinasen para que cayera de bruces ante esa realidad que tiene nombre, domicilio y edad. He debido hacer la visita apostólica a algunas comunidades de Lumen Dei, esa Asociación de la que soy superior general desde que el Santo Padre me nombrara el pasado mes de mayo Comisario Pontificio. Perú, Argentina y Chile, en escasamente diez días, ha supuesto un periplo agotador. Pero el Señor me ha permitido ver con ojos no prestados el mucho bien que Lumen Dei realiza en aquellos lares, y las realidades a las que en tantos rincones de este mundo se nos pide responder. En las alturas inmensas del Cuzco peruano, pude ver la penuria en los rostros abrasados por el aire, por el sol y por la indiferencia de tantos que sostenemos un mundo insolidario, engolado y obeso de sí mismo. Allí, la entrega de los misioneros de Lumen Dei -sacerdotes, hermanas y laicos- era el abrazo concreto del buen Dios con el que Él seguía gritando que la vida de sus hijos le importa, saliendo al paso de sus precariedades inmensas a través de los colegios, de los pequeños hospitales y de los centros de asistencia. El pan del alimento, el pan de la cultura y el pan de la gracia de Dios, se partía y se repartía con la medida del amor, llegando a calmar e incluso colmar las hambres nutriendo el cuerpo, superando la ignorancia y anunciando la buena nueva de Cristo en nombre de la Iglesia. Fue en Chile donde la pobreza tenía otra visual, apostando estos misioneros por una educación integral y cristiana en medio de una barriada periférica llena de violencia y corrupción. Las familias rotas y la juventud desnortada hace increíble que un mundo nuevo y distinto pueda renacer allí. Pero el corazón de los más pequeños, el corazón de sus adultos también, tiene inscrito un ansia incensurable que tan sólo espera que alguien se lo despierte, se lo acompañe, se lo encauce y posibilite: en ansia de ser felices en la bondad, la belleza y la verdad para las que hemos nacido. Aunque en la noche escuchara los tiroteos de las mafias, viese el temblor de la inseguridad y la engañifa de una dicha tan falsa como barriobajera y barata que te vacía más y más, vi mucho más el brillo de la esperanza en los niños y los jóvenes que se dejaban llevar por el Dios que les acompaña a través de la entrega de los hijos de la Iglesia. Finalmente en los aledaños del Buenos Aires argentino, volví a toparme con la indigencia brutalmente escenificada en las "villas miseria" que por allí pululan. Ante esa inimaginable pobreza que tiene carne de niño y de mujer, nuevamente estos misioneros de Lumen Dei me ayudaron a comprender cómo duele esta humanidad nuestra tan falta de lo que superfluamente nos sobra a tantos. Aquella pobreza duele en el alma, hasta hacerla llorar, hacerla rezar y hacer que nos preguntemos tantas cosas que nos ponen delante de la falta de caridad del amor solidario. Nuestra Cáritas sabe bien de esta procesión de la penuria en momentos de honda crisis económica y moral. Los pobres saben bien a qué puerta llamar, y no lo harán jamás ante la puerta de los que quieren quitar los crucifijos, o la de quienes organizan su sainete para protestar por los espacios cedidos para construir una parroquia. Pero nadie nos podrá quitar a los crucificados ni cerrar la puerta de nuestro cristiano hogar. Para ellos, y tantas veces en solitario, queremos seguir siendo cirineos con el bien y la paz. “El aborto tiene muchos 'cómplices'”Por monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, nuevo obispo de San SebastiánPALENCIA, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, nombrado este sábado obispo de San Sebastián, hasta ahora pastor de Palencia, con el título "El aborto tiene muchos 'cómplices'". * * * Buscar titulares de impacto, suele tener el riesgo de la simplificación caricaturesca. Lo hemos comprobado en el modo en que nos fue servida la noticia de las declaraciones del Secretario de la Conferencia Episcopal Española, referente a la responsabilidad de los políticos católicos en la votación de la Ley del Aborto. Esa misma sensación la he tenido yo al leer en un titular, las siguientes palabras puestas en mis labios: "Quien apruebe la Ley del Aborto estará en situación de complicidad de asesinato". Ciertamente..., es así... Pero, las afirmaciones tienen un contexto explicativo que no puede ser ignorado. La mujer no es la única responsable La doctrina moral católica aborda la cuestión de la responsabilidad moral en los actos en que hay una cooperación con el mal. La culpabilidad no recae exclusivamente en quien realiza materialmente el mal, sino también, en mayor o menor grado, en aquellos que han cooperado con él. En el caso del aborto: aquellos que han incitado, o incluso, presionado para que la mujer aborte; el médico y el personal sanitario que realiza la operación; el dueño de la clínica abortista que se enriquece con el "negocio"; la clase política que ha dado amparo legal a la eliminación de la vida inocente... La responsabilidad moral del político La vocación política tiene la finalidad de buscar el bien común, poniendo un especial énfasis en la defensa de los más débiles. Como es obvio, cualquier legislación proabortista es totalmente contradictoria con esta vocación política. Es un absurdo que existan más respaldos legales para acabar con la vida humana, que para ayudar a sacarla adelante. Así se entienden las declaraciones que hemos realizado los obispos: Los políticos católicos que voten a favor de una ley del aborto, se colocan en una situación de total y abierta contradicción con su fe (además de legislar contra natura, esto es, de forma contraria a su propia vocación política). Tampoco estará de más recordar que existe una complicidad por "omisión", es decir, por dejación de las responsabilidades políticas. Me refiero al caso de aquellos que, aunque no voten a favor de una ley del aborto, no cumplen con su obligación moral de derogarla cuando posteriormente alcanzan el poder. Acordémonos de Mandela Sorprende comprobar las reacciones producidas ante este posicionamiento de la Iglesia. Parece como si el problema estribase en una agresión de la Iglesia hacia la clase política... Sin embargo, lo único cierto es que los agredidos son los niños a los que no se les permite ver la luz, por la única razón de que no son "deseados". No olvidemos que Mandela pasó veintisiete años en la cárcel porque pensaba (y no se callaba) que los negros son iguales que los blancos. Nosotros afirmamos que los niños que están en el seno de sus madres, tienen la misma dignidad que los que están fuera... No sé si tendrán que pasar otros veintisiete años para que una afirmación tan "atrevida" pueda ser expresada públicamente, sin caer por ello en el ostracismo... ¡¡Cómo nos duele a todos que nos recuerden nuestras responsabilidades morales!! Sin embargo, como dijo Jesucristo: "La Verdad nos hace libres". Y yo añado: "¡aunque escueza!". Relativismo y dopaje éticoPor el profesor Andrés OlleroMADRID, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención del profesor Andrés Ollero, titular de la Cátedra Detinsa de Bioética y Bioderecho de la Universidad Rey Juan Carlos, en el XI Congreso "Católicos y vida pública" que se celebra en la Universidad CEU San Pablo de Madrid. * * * A nadie sorprendería que, planteado el problema de cuál sea el fundamento de los llamados derechos fundamentales, el relativismo ético apareciera como el principal obstáculo. Si nada es verdad ni mentira, si cada uno tiene su idea de la justicia y todo el mundo es bueno, empeñarse en calificar como fundamental un derecho es un modo de perder el tiempo como otro cualquiera. Responder que habría que considerar fundamentales a los derechos humanos replantearía desde otro ángulo idéntica cuestión: qué es eso de la naturaleza humana, desde qué semana y hasta qué año somos humanos y, sobre todo, una cosa es predicar los derechos humanos (que todo el mundo se apuntará...) y otra dar trigo. Como no sería bueno que mi función introductoria se desarrollara por los trillados cauces de lo previsible, comenzaré a poner en cuestión que la principal amenaza para los derechos humanos derive del relativismo que nos invade; y no por no considerar irreal tal invasión. Suscribo sin mayores dudas que nos movemos "en un contexto social y cultural, que con frecuencia relativiza la verdad, bien desentendiéndose de ella, bien rechazándola" (BENEDICTO XVI Caritas in veritate, 2). Es esto sin duda lo que lleva a convertir a la ley natural en una fórmula indescifrable, descartándola como posible fundamento de esos derechos. Es lógico pues que se identifique al relativismo como su decisivo enemigo. Mis dudas provienen del convencimiento de que nuestra sociedad, lo sepa o no, no es en absoluto relativista; ni lo son tampoco las figuras más comerciales de la reflexión ética en España. Todos ellos y ellas han coincidido en excluirse de tan estrafalario club. Habría que reservar semejante audacia a algunos libertarios anarcoides, como Rorty (al que ya tuve ocasión de aludir con más detenimiento en Congreso anterior). Vayamos a ejemplos concretos. Toda España ha estado durante estos días en vilo ante la trágica situación de unos pescadores, compatriotas nuestros con bandera o sin ella, secuestrados por unos piratas notoriamente relativistas. Los efectos del relativismo se han hecho sin duda notar entre nosotros. Cuando se suscribe alegremente que la ley es la ley, y que no tiene nada que ver con lo que sobre la justicia pueda pensar cada cual, pues por visto eso sería ética privada, el resultado es previsible: la que públicamente se desprestigia no es la justicia sino la ley. A nadie se le ha ocurrido poner públicamente en duda que liberar a un secuestrado sea exigencia elemental de justicia y ningún defensor gubernamental de que la ley es la ley, contra toda posible objeción de conciencia, ha salido en defensa de unos abnegados jueces empeñados, ante los asombrados ciudadanos, en que no cabe soltar piratas porque lo dice no se sabe qué librito que ellos llaman ley. Obviamente se da por hecho que los piratas por uno u otro sistema acabarán en libertad. Dejando al margen este pequeño detalle, nadie ha cometido tampoco el error de pretender que la mancha de relativismo con relativismo se quita. El argumento más contundente ha sido: "Dos delincuentes no pueden perjudicar a treinta y seis inocentes"; más claro agua. Las cifras no son irrelevantes. Si se hubiera tratado de treinta y seis delincuentes y sólo dos inocentes, alguien se estaría pasando varios pueblos; de relativismo nada... Al relativismo se lo invoca para socavar la ética objetiva de la ley natural, heredada de nuestra cultura cristiana; pero el resultado no es un vacío relativista, sino algo aún más grave: la asimilación inconsciente de otra ética no sólo objetiva sino incluso empírica. Bentham descubrió esa ética verdadera, fruto del cálculo de expectativas de placer y dolor, que ha llegado a presentarse con acierto como una aritmética en imperativo. Es la que nos ilustra, por ejemplo, sobre cuántos seres humanos embrionarios podemos sacrificar para poder participar en el sorteo de la curación del Alzheimer. De relativismo nada; en nuestra sociedad hay una ética objetiva que, en términos informáticos, acaba imponiéndose por defecto: el utilitarismo. Algunos la califican engoladamente de ética pública, pero no es sino la mera expresión de las únicas leyes hoy fuera de discusión: las del mercado. Los medios de comunicación, más de una vez inconscientemente, nos adoctrinan en ella a diario. El bebé medicamento es recibido como el no va más del altruismo. El problema no es en este caso que sean menos los piratas que los inocentes; es que ahora ni se habla de cuántos hayan sido los inocentes embriones sacrificados, porque cualquier cantidad se consideraría utilitariamente despreciable. El bueno de Habermas, al que la falta de fe no le impide negarse a renunciar a la razón con el mismo denuedo que Benedicto XVI, se enfada no poco ante a una escéptica opinión pública, que considera que la dinámica imparable de ciencia, técnica y economía genera unos hechos consumados que no cabe someter a control ético; de ahí que, preocupado por El futuro de la naturaleza humana, lamente las poco entusiastas posturas disidentes ante el avance de las investigaciones que el mercado de capitales haya tenido a bien financiar. Queda sólo por descifrar lo del dopaje. No es difícil en un país de héroes del ciclismo. El dopaje ha empujado a la ciencia a estudiar no sólo sustancias capaces de permitir subir una pared, sino también otras destinadas a enmascararlas en cualquier posible control. De ahí que se considere producido un positivo también cuando aparecen restos de este intento de camuflaje. Lo mismo ocurre con el relativismo. Es en efecto pieza decisiva del actual dopaje ético de nuestra sociedad; pero sólo como vía insuperable para facilitar la callada e inconsciente generalización del utilitarismo. No sé si escandalizo a alguien, pero me encantaría verme rodeado de más relativistas; vivir sometido a la ética por la cuenta de la vieja de los utilitaristas me da un asco invencible; qué quieren que les diga... Violencia: Anotaciones y reflexionesPor monseñor Mario de Gasperín, obispo de QuerétaroQUERÉTARO, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org-El Observador).- El obispo de Querétaro, monseñor Mario de Gasperín Gasperín, ha escrito una profunda reflexión sobre las causas y las repercusiones de la violencia que azota a México. Sus anotaciones tienen lugar tras la reciente Asamblea Pleanaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano dedicada al papel de la Iglesia católica como referente de paz en medio de las tribulaciones por las que atraviesa la nación. * * * VIOLENCIA: ANOTACIONES Y REFLEXIONES
1. Dos días íntegros consagramos los obispos de México a reflexionar sobre el problema angustiante de la violencia en nuestro país; lo hicimos estudiando un documento de trabajo, presentado por la Comisión de Pastoral Social del episcopado, escuchando a diversos ponentes y dialogando entre nosotros. Publicamos un breve mensaje y anunciamos un texto amplio y documentado ante tema tan complejo. Me traje algunas ideas y reflexiones, que comparto con ustedes. 2. Sorprende, en primer lugar, el crecimiento de la violencia tanto en amplitud, a lo largo y ancho del país, como en intensidad, pues los actos violentos son cada vez más crueles, inhumanos y despiadados. El deterioro moral es universal: crecen las estadísticas; e intensivo: se apodera cada vez más del corazón del mexicano. Somos cada día más crueles, disfrazando la violencia en la clínica (abortos, píldoras) como salud reproductiva, en la calle como lucha ante bandas rivales, o gozando de la guerra "preventiva" como espectáculo televisivo. 3. La violencia toca no sólo a sus víctimas y sus familias, sino a toda la sociedad. Hay un repliegue general de la ciudadanía, la deba o no la deba, hacia lugares que pueden brindarle protección: encerrarse en su hogar, no dejar salir a sus hijos, reducir las horas de paseo, adoptar medidas de protección: rejas, cámaras, policías privados, etcétera. Se respira un clima de miedo, y el miedo es paralizador. Todos, de alguna manera, somos víctimas de los violentos. Nadie escapa del fenómeno, que produce también dinero: Los fraccionamientos cerrados adquieren plusvalía, se venden más alarmas, se contrata seguridad privada y crece la industria del blindaje, etcétera. 4. Hay una violencia "espectacular": la de los asesinatos en masa, en grupo, con crueldad y de formas humillantes: decapitados, desnudos, con letreros ofensivos, etcétera, a los que los noticieros de la televisión reservan espacios de preferencia. Llevan las estadísticas y comparan cifras para ver quién lleva la primacía. Los medios masivos pretenden informar con "objetividad", cuando lo que están haciendo es generar miedo y darle publicidad. ¿Cuántos asesinatos ve un niño en su hogar? Además, están generando un cambio cultural degradado, con valores ficticios, que tiene como fin el éxito fácil, la posesión sin límites, la ciencia sin ética, el placer sin responsabilidad y cuyos productos estrella son el sexo y la violencia. 5. Esta violencia espectacular sirve también para ocultar la otra violencia, la cotidiana, la de todos los días, que es múltiple y variopinta: abortos y agresiones en familia a niños, a mujeres y ancianos; violencia vecinal con ruidos y altavoces; violencia burocrática y de malos servicios en el transporte público e institutos de salud; violencia estructural de pobreza, desnutrición, discriminación, etcétera. Esta violencia, que siempre ha estado allí, como el dinosaurio del cuento, y que no se ha atendido, ahora se pretende olvidar o maquillar. Cada quien busca defenderse como puede y los débiles siguen en el desamparo total. Pensar en los hermanos migrantes o en las cárceles del país. 6. Esta violencia es propiciada por la violencia verbal de las palabras ofensivas, del vocabulario de doble sentido y alburero; del manejo agresivo de la imagen, de la manipulación de los hechos, de los programas vulgares y anuncios de mal gusto, del uso pobrísimo del idioma en la televisión y en la radio. La vulgaridad campea no sólo en telenovelas, canciones, narco-corridos y palenques, sino en los más altos y nobles recintos de la nación. La vulgaridad es moneda corriente y nadie dice nada; goza de cabal impunidad. Jesús la condena con vigor (ver Mateo 5, 21-26) y está vedada a sus discípulos. La violencia verbal es una burla grotesca de la libertad de expresión. 7. Sorprende que la respuesta que se da a este fenómeno de la macroviolencia es toda en lenguaje bélico: lucha, combate, mano dura contra el crimen, guerra al narcotráfico, endurecimiento de las penas, se especializan guardias y se llega a solicitar la pena de muerte. Se solicita más gasto para la seguridad, es decir, para la represión. En una palabra, se habla de violencia contra la violencia. Violencia en espiral ascendente. En el llamado estado de derecho de una democracia, el uso de la violencia se reserva al Estado, y sólo a él, con severas condiciones: El respeto irrestricto a los derechos humanos. Ahora parece que se ha generalizado la recurrencia a la fuerza. La ciudadanía no parece contar para la solución, sólo pone las víctimas; además, no sabe cómo, porque nunca ha sido educada para participar. En las demandas populares se antepone la seguridad a la salud, a la alimentación y a la misma educación. 8. Los cristianos rechazamos la violencia, toda violencia y todo aquello que la genera y propicia, comenzando desde la inclinación al mal que llevamos en el corazón. La violencia llega al hombre desde el exterior: del Padre de la mentira y Asesino desde el comienzo: Satanás. Por eso nuestra propuesta es: No a la represión, sí a la conversión. Como la enseñanza laicista ignora el pecado y se burla de la moral, y lo mismo hacen múltiples programas de la televisión, toda solución que se proponga no puede ser sino parcial e inoperante al final. Se vuelve una trampa. El mal vuelve a brotar tan pronto como tiene oportunidad. 9. En la doctrina bíblica, la violencia se genera con la pérdida de la inocencia. La Serpiente era "la más astuta" de las bestias, la personificación de la malicia que se fundamenta en el engaño, producto de la mentira. Observemos bien la cadena completa: La mentira, al comunicarse, produce el engaño; el engaño para operar necesita de la astucia; la astucia requiere de la malicia para ser eficaz; la malicia hace perder la inocencia, y la pérdida de la inocencia separa de Dios. Sólo Dios es inocente, porque aborrece el mal, no hace mal a nadie, no mata: es in-nocens. Rechaza toda violencia. Por eso, sólo la inocencia y el inocente Jesucristo, víctima de la violencia humana, puede curar la violencia. La violencia sólo se cura con la misericordia y con el perdón. Con el amor. Al contrario, detrás de la mentira está siempre su padre, el Mentiroso, que es también el Asesino primordial. 10. No confundir la inocencia con la ingenuidad. El ingenuo confunde el mal con el bien y el bien con el mal, y cae en sus redes; el inocente, en cambio, los distingue perfectamente, pero no sigue el mal, aunque sí lo padece. El inocente ve el mundo y el mal que lo habita, desde el bien que lleva en su corazón. Tiene la mirada limpia y todo lo ve sin malicia, pero no con ingenuidad. Es paloma y serpiente a la vez. Sabe bien en qué terreno se mueve y a qué altura debe volar. Así han sido todos los santos. Jesús tenía la mirada clara, pero no ingenua. Detectaba el mal, pero alcanzaba a ver y a amar al pecador. El pecador -el ser humano- es más grande, vale más que su pecado. De aquí la norma sabia: Odiar al pecado, pero amar al pecador. En el pecador siempre está la imagen y semejanza de Dios, y Dios se mira y se ama a sí mismo en ella, aunque esté lastimada, no borrada, por el pecado y el crimen. Siempre hay esperanza para el pecador. 11. No se puede erradicar la violencia sin quitar el pecado, su causa. En otras palabras, hay que devolverle al hombre su inocencia, devolverlo a su origen, a su verdad: "Hasta que vuelvas a la tierra (adamah), pues de ella fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo volverás" (Gn 3, 17s). Estas palabras se refieren a la muerte, sí, pero sobre todo vuelven al hombre a su origen, a su identidad primera. Quería ser como Dios, ahora tiene que volver a su origen, a su inocencia creatural, al polvo. El olvido de Dios es la destrucción del hombre. El pecador tiene que desinflar su ego y cubrirse de "polvo y ceniza" tirado por tierra en señal de arrepentimiento. No hay otro remedio contra la violencia, que la humildad. Yo pecador. 12. "Lo difícil es matar al primero" y el primer acto violento se dio entre hermanos, entre los más próximos; por eso, toda muerte me toca en lo cercano, es muerte de familia, de hermano. Aquí el mayor, Caín, mata al menor, Abel, cuando, como primogénito, debía guardar a su hermano. Abel, el guardián de las ovejas, necesitaba ser "guardado" por su hermano, porque todos necesitamos de todos, deber que Caín burlonamente rechaza, pues él era agricultor. Él preparaba la tierra para que bebiera la sangre derramada, sin saber que allí estaría su castigo: se volverá estéril, no podrá recoger sus frutos, andará errante. Esta negativa, aparentemente inexplicable, tiene su origen en el culto. Cuando se manipula la religión, la violencia se extralimita, precisamente porque se ampara en Dios. Se convierte en ídolo. Pero Dios se declara "guardián" de Caín, el que se negó a ser guardián de su hermano. No es ingenuidad, sino vuelta al origen, a la inocencia. Dios sigue siendo in-nocens, no mata ni al criminal. Otra cosa será que él se busque la muerte. Ahora es Dios quien guarda el asesino, y así cierra el paso a la violencia. No matarás. 13. Toda violencia humana es contra un hermano, un prójimo, nos afecta necesariamente. Dios nos invita a imitarlo, siendo "guardianes" de nuestros hermanos. Dios no sólo es vigilante, sino guardián: el vela por su pueblo, desde la columna de nube; vela por el justo, para que sus huesos no sean quebrados; vela por el bueno para que no tema la mala noticia; vela por nosotros para que velemos por nuestros hermanos y nadie mate a Caín, que sigue vago y errante (no nómada ni peregrino), por la tierra de Nod, es decir, entre nosotros. Decía san Bernardo a quienes perseguían a un asesino, al que dio asilo en su monasterio: "Ustedes querían colgarlo y dejarlo colgando unos días de la horca: Aquí, en Claraval, estará crucificado para siempre" (Vita prima, 1. 2, cap.3). El monasterio, símbolo de la Iglesia, ofrece siempre un asilo de perdón y de paz en los brazos de Cristo en la cruz. EspiritualidadJesús, reyPor el cardenal Lluís Martínez SistachBARCELONA, sábado, 21 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).-Publicamos el mensaje que ha escrito el cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, sobre la solemnidad de Cristo Rey, que celebra la Iglesia este domingo. * * * Pilato preguntó a Jesús: "¿Eres tú el rey de los judíos?" Él le respondió con esta afirmación: "Mi realeza no es de este mundo". Para todos los cristianos, Jesucristo se nos presenta como verdadero rey, pero de una manera original y diferente a como son los reyes de este mundo. Jesucristo llevó a cabo el misterio de la redención de los hombres y sometió a su poder a toda la creación. Dios quiso fundar todas las cosas en su Hijo amado. Pero, a la vez, nuestro creador confió a la humanidad la obra de la creación, como nos lo recuerda el libro del Génesis con estas palabras: "Creced, multiplicaos y dominad la tierra". Es verdad que los cristianos vivimos en una situación constante de tensión entre el más allá definitivo y el más acá fugaz, pero presente, actual, vivido ahora y aquí. La fe nos dice que hemos de orientar toda nuestra vida hacia las cosas de arriba, hacia aquel conjunto de realidades celestiales que Cristo ya posee plenamente. No obstante, a la vez, hemos de ser fieles al mundo que Dios nos ha confiado y es preciso que tengamos una prontitud diligente hacia la tierra, trabajándola con buen ánimo. Sabemos que la salvación de Jesucristo no se identifica con la promoción humana. Pero no podemos olvidar estas palabras del Concilio Vaticano II: "Aunque el progreso terrenal ha de distinguirse cuidadosamente del crecimiento del reino de Cristo, con todo, porque puede contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa muchísimo al reino de Dios. El reino ya está presente en esta tierra, pero cuando el Señor vendrá entonces será consumado". Es aquí en la tierra donde se deciden los destinos eternos y donde se prepara la tierra nueva y el cielo nuevo hacia el que caminamos. Así pues, hay que evitar el divorcio entre la fe que profesamos y la vida cotidiana y de presencia responsable y comprometida en el mundo. La voluntad de Dios y la realeza de Cristo sobre la creación sólo se van realizando progresivamente a medida que los hombres ponen las cosas creadas al servicio real de toda la humanidad. Estamos llamados a ser constructores del Reino con el anuncio de la buena nueva de la salvación y con la promoción de los valores de la verdad, de la libertad, de la justicia, de la solidaridad, de la dignidad humana y de la comunión fraterna. Dios ha dado la tierra a todo el linaje humano para el mantenimiento de todos sus habitantes, sin excluir ni privilegiar a ninguno. Aquí se encuentra la raíz primera del destino universal de los bienes de la tierra. El mundo, por su gran fecundidad y por su necesidad de satisfacer las necesidades del hombre, es el primer don de Dios, destinado al sostén de la vida humana. El apóstol Pablo dice que "el reino de Dios es de justicia, paz y alegría en el Espíritu". Y San Cirilo de Alejandría nos dice que "sólo un corazón puro puede decir con seguridad. ‘Venga a nosotros tu Reino". Aquel que se mantiene puro en sus acciones, en sus pensamientos y en sus palabras, puede decir a Dios: "Venga a nosotros tu Reino". Los cristianos hemos de distinguir entre el crecimiento del reino de Dios y el progreso de la cultura y de la sociedad en la que están comprometidos. Esta distinción no es una separación. La vocación del hombre a la vida eterna no suprime sino que refuerza su deber de poner en práctica las energías y los medios recibidos del Creador para servir en este mundo a la justicia y a la paz. Puede verse el mensaje del cardenal Lluís Martínez Sistach en http://www.h2onews.org November 20 VISnews 091120
Vatican Information Service
November 19 ZS091119 (b)El inmenso patrimonio cristiano de Kosovo corre todavía peligroTestimonio del obispo abad del monasterio de Visoki Dečani en el Parlamento italianoROMA, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El inmenso patrimonio religioso, histórico, artístico y cultural del cristianismo ortodoxo en Kosovo corre peligro si la comunidad internacional no garantiza el Estado de derecho, denuncia la Iglesia ortodoxa de Serbia. El obispo Teodosije Sibalic, abad del monasterio ortodoxo serbio de Visoki Dečani, ha lanzado el grito de alarma en una declaración transmitida a ZENIT, enviada con motivo de un encuentro con la prensa organizado el 17 de noviembre en la Cámara de los Diputados de Italia por la asociación "Salva los monasterios". El obispo no pudo participar en ese encuentro a causa del fallecimiento de Su Beatitud Pavle, el patriarca ortodoxo de Belgrado, a los 95 años, cuyo funeral ha tenido lugar este jueves. "La nuestra es una región de mayoría musulmana en la que, aun habiendo pasado diez años desde el fin de la guerra civil y a pesar de la llegada de las fuerzas de paz de la OTAN, la verdadera paz y la libertad para la comunidad cristiana ortodoxa todavía no han llegado", explica el prelado en su declaración. La presencia en la región de un elevado número de iglesias y monasterios hace que Kosovo tenga gran importancia para la Iglesia ortodoxa serbia. "No es exagerado afirmar --escribió el obispo Teodosije-- que para nosotros Kosovo representa una segunda Tierra Santa, una especie de 'Jerusalén serbia'". Sin embargo, sólo en el reciente periodo desde el final de la guerra, han sido destruidas o gravemente dañadas en la región --por los extremistas albano kosovares-- 150 iglesias y monasterios, entre ellos lugares medievales de importancia mundial. En este sentido, Teodosije destaca la ayuda prestada en particular por el contingente de las fuerzas de la OTAN presente en el territorio para frenar la violencia y tutelar los lugares sagrados. De la necesidad de tutelar estos sitios, nació la asociación "Salva los monasterios" con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública sobre el peligro de desaparición de un relevante patrimonio artístico-religioso en Kosovo y en otros lugares del mundo. "Geográficamente --afirma el abad del monasterio ortodoxo serbio de Visoki Dečani--, Kosovo forma parte de Europa, pero es difícil imaginar un futuro europeo para esta región si continúan las violaciones de los derechos religiosos, civiles y humanos, de la comunidad ortodoxa cristiana y la destrucción de monumentos medievales símbolos de nuestra espiritualidad y cultura". Aunque es cierto "que los albaneses han sufrido mucho durante la guerra, permitirles vengarse de la comunidad cristiana ortodoxa prolongará el odio y el rencor", mientras "siguen sin ser atendidos los llamamientos de los líderes e intelectuales albaneses". "Los países europeos --señaló Sibalic- deben insistir con mayor fuerza para que el respeto de la ley y del orden y el cumplimiento de los estándares democráticos representen los criterios principales de su apoyo político", condicionando las ayudas de la comunidad internacional "al retorno de los expulsados, a la restauración de las casas, a la protección de los lugares de culto". "La única manera de lograr la estabilidad política de la región --concluye Sibalic-- es conseguir un acuerdo entre Belgrado y Pristina basado en el respeto de las convenciones internacionales y en el derecho de los ciudadanos a las libertades civiles, humanas y religiosas". [Por Chiara Santomiero, traducción del original italiano por Patricia Navas] “Sin Dios la humanidad pierde grandeza y belleza”El cardenal Tarcisio Bertone a los médicos católicosROMA, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- “Quien pretende sustituir a Dios con su propia autonomía, pierde la propia vida porque rechaza al que la ha creado y encaminado al cumplimiento definitivo y glorioso de su plan de salvación” Con estas palabras pronunciadas durante la homilía, el cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, invitó a los miembros del Consejo Nacional de las Asociaciones Médicas Católicas Italianas (AMCI) a reflexionar sobre la crisis moral que parece atenazar a la sociedad moderna. El viernes 13 de noviembre, en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico, dentro de la Ciudad del Vaticano, el Secretario de Estado transmitió a la AMCI el “más vivo ánimo para proseguir vuestra misión” de parte del pontífice Benedicto XVI. “El Papa -precisó el purpurado- os acompaña con la oración, y a vosotros que formáis parte del Consejo Nacional os envía su bendición, extendiéndola a todos los socios”. Abordando los desafíos de la modernidad, el cardenal Bertone recordó que “la actividad del médico católico se revela útil no sólo para los fines de la salud física, sino también, en cierto modo, de la salud moral y espiritual del paciente”. Y ello, continuó, porque “cuerpo y espíritu están en el hombre tan unidos, que el uno influye en el otro, y vuestra tarea principal es tutelar y promover la vida en su realización integral”. El cardenal se refirió a la crisis de civilización que caracteriza a nuestro tiempo, en el que “la misma medicina, que por su naturaleza debe tender a la defensa y al cuidado de la vida humana, en algunos de sus sectores se presta cada vez más a realizar actos contra la persona”. En este sentido, destacó “la urgencia de educar en la cultura de la vida”. “Por una parte, se asiste a la eliminación de vidas humanas nacientes o que se encuentran en el ocaso; por otra, a la conciencia le resulta cada vez más difícil distinguir el bien del mal en lo que afecta al mismo valor fundamental de la vida humana”, explicó. Refiriéndose a la “Caritas in veritate”, el Secretario de Estado vaticano denunció la “concepción material y mecanicista de la vida humana” que reduce el amor sin verdad a “una cáscara vacía que llenar arbitrariamente” y puede comportar efectos negativos para el desarrollo humano integral. Según el purpurado, para educar en la cultura de la vida, es necesario “poder contemplar en todo ser humano el reflejo de la belleza y del amor de Dios”. Porque “sin Dios, el hombre deja de percibirse a sí mismo como “misteriosamente otro” respecto a las diversas criaturas terrenas, y es considerado como uno de tantos seres vivos, como un organismo que, como mucho, ha alcanzado un estado muy elevado de perfección”, señaló. En referencia a la “Evangelium vitae” del Papa Juan Pablo II, el cardenal Bertone destacó que es “propiamente en la distancia entre Dios y el hombre” donde “se encuentra el motivo que lleva a perder el valor de la vida humana con la consiguiente presunción de poderla gestionar ignorando al creador”. En este contexto, el Secretario de Estado vaticano denunció el aborto y las muertes a causa del hambre. “Hay vidas que no son noticia y cuya pérdida no da sobresaltos”, lamentó. “Hay batallas sacrosantas para salvar la vida de condenados a pena de muerte y para salvaguardar el derecho a la vida también de quienes han cometido graves delitos -añadió-, mientras se considera legal y justa la muerte de inocentes, con leyes aprobadas por mayorías en Parlamentos civiles”. “La emotividad o las ideologías y las razones políticas sustituyen en la práctica a la conciencia rectamente iluminada”, constató. En respuesta a los que pretenden sustituir a Dios con su propia autonomía, el cardenal Bertone propuso “el testimonio de los creyentes que reafirman la primacía de Dios sobre todo: éste es de hecho el único camino que conduce al hombre a su plena realización”. [Por Antonio Gaspari, traducción del original italiano por Patricia Navas] Guatemala: La Iglesia, contra una ley que obliga a dar educación sexual escolarLa norma tiene irregularidades e inconstitucionalidades, advierten los obisposGUATEMALA DE LA ASUNCIÓN, jueves, 19 noviembre 2009 (ZENIT.org).- El arzobispo de Guatemala, cardenal Rodolfo Quezada Toruño, anunció que se presentará ante la Corte de Constitucionalidad un recurso contra la ley que obliga a las escuelas a dar educación sexual, que incluye los métodos de planificación familiar, pues vulnera el derecho de los padres a educar. La Comisión Episcopal de Pastoral Educativa emitió un comunicado expresando su “profunda preocupación” por el contenido del texto legal. La Comisión de Pastoral Educativa de la Conferencia Episcopal de Guatemala, con la asistencia del cardenal arzobispo de Santiago de Guatemala, monseñor Rodolfo Quezada Toruño, emitió un comunicado el 5 de noviembre, en el que se dirige “a las autoridades de Gobierno y Educación del país y a la sociedad civil” para expresar “su profunda preocupación” por la reciente aprobación del “Reglamento de la Ley de Acceso Universal y Equitativo de servicios de planificación familiar y de su integración en el programa de salud reproductiva”, decreto número 87-2005 del Congreso de la República. En dicho Reglamento, afirma el comunicado, existen, entre otros defectos: Desde el punto de vista legal, hay irregularidades conceptuales, inconstitucionalidades evidentes e ilegalidades de procedimiento. Respecto a la cuestión de los conceptos, explica la nota, no se define palabras básicas como “género”, “poblaciones postergadas” y “barreras médicas”, cuya precisión es imprescindible para poder entender el Reglamento. Sobre las inconstitucionalidades, la nota señala el artículo 6º, que “detalla los ejes trazados en la transformación curricular implementada detallando los componentes contentivos de la misma para menores de 7 a 9 años y de 10 a 12 años, lo que atenta contra el artículo 71 de la Constitución que garantiza la libertad de enseñanza y de criterio docente (por el lado de los centros educativos); y contra el artículo 73 que garantiza el derecho de los padres de escoger la educación que ha de impartirse a sus hijos, impidiéndoles reglamentariamente oponerse al tipo de “educación sexual” que estipula el Reglamento”. En lo tocante al procedimiento, señala el comunicado, es sospechoso el involucramiento en el proceso de compra, adjudicación, almacenamiento y distribución a nombre del Ministerio de Salud, del IGSS (Instituto Guatemalteco de Seguridad Social) y “otras entidades publicas y privadas del sector salud” (Capítulo II, Art. 3) sin indicar quién dispone dichas entidades y como es que se promueven y al mismo tiempo proveen los productos de la llamada Planificación Familiar. “Concretamente el Capítulo V menciona a APROFAM, una ONG establecida en Guatemala como ofertante de métodos anticonceptivos y a la vez parte de la Comisión de Aseguramiento de los mismos”, denuncia la nota. Pedagogía Desde el punto de vista educativo, señala la nota, “preocupa el que no se menciona adecuadamente la abstención de actividad sexual y el retraso de las mismas en niños y adolescentes, tal y cuya eficacia se ha demostrado por sobre la simple instrucción fisiológica y contraceptiva en mucha regiones del mundo en la adolescencia”. Además, el enfoque de los temas “no respeta la evolución psicopedagógica de los niños y adolescentes en el tema afectivo sexual, que no es puramente fisiológico sino relacional: la propensión a este aspecto en los contenidos del Ley, del Reglamento y de algunos materiales y acciones confiadas irresponsablemente a ONG’s como APROFAM constituye un atentado al aspecto psicopedagógico de los niños y adolescentes”. Por estos y varios defectos de orden jurídico, médico y sobre todo pedagógico que confluyen todos en el aula, la Comisión de Educación de la Conferencia Episcopal hace un llamamiento “a la conciencia de los padres de familia, y de los educadores y educadoras de todos los niveles de la sociedad guatemalteca para reflexionar la inviabilidad de dicho Reglamento”. “Como se ha dicho –añade--, la misma Ley a la que sirve ese Reglamento constituye una falla legal al despreciar los legítimos derechos familiares al acceso de conocimiento y decisión de los Padres de Familia –parte fundamental de la comunidad educativa- sobre los contenidos de la educación de sus hijos e hijas”. El “analfabetismo humanístico y pedagógico” –concluye el comunicado- “que sustenta la Ley y el Reglamento que la sirve, doblegando la Educación Nacional a la presión desinformativa y parcial de grupos interesados, hace revivir hoy el lamento del profeta Isaías: ‘¡Ay de los que llaman al bien mal!’ aplicable a quienes falsifican la defensa del bien y de la verdad y con lenguajes ambiguos de ‘justicia, salud y educación’ pero atentan en el fondo contra la vida y la dignidad de la persona humana, hoy lastimosamente, en el debilitado campo de la Educación nacional de la niñez y de la FlashLas grandes religiones explicadas a los muchachos en un DVDCIUDAD DEL VATICANO, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Ya se encuentra disponible el DVD "Las grandes religiones", una producción de "HDH communications", editor católico que distribuye en exclusiva los documentales del Centro Televisivo Vaticano. Destinado a los muchachos, este DVD explica en dibujos animados las grandes religiones monoteístas --cristianismo, judaísmo e islam-- y tres religiones orientales --hinduismo, budismo, sintoísmo--. Francesco Robatto, presidente de "HDH Communications" confiesa su orgullo al poder publicar este DVD, "pues como católicos creemos seriamente que, en la sociedad de hoy, el conocimiento de los diferentes credos religiosos constituye la base del diálogo y del respeto recíproco". El DVD está disponible en tres idiomas: español, inglés e italiano. Puede comprarse en www.hdhcommunications.com EntrevistasLa situación y el papel de los greco-católicos en RumaníaEntrevista al arzobispo mayor de la Iglesia Rumana Unida con RomaROMA, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación un artículo aparecido en el número de noviembre de Paulus, dedicado a la Primera carta a Timoteo y al tema “Pablo el organizador”.
* * * El pasado 19 de septiembre, Benedicto XVI se encontró con los cabezas de las iglesias orientales católicas en Castel Gandolfo, acogiendo la repetida petición de un encuentro común para discutir sobre la situación de Oriente Medio y de los católicos orientales, presentes también fuera de sus fronteras. Paulus compartió con algunos Patriarcas y Arzobispos mayores las realidades de las Iglesias que pastorean, sus alegrías y preocupaciones. De estos coloquios resulta que tanto en las grandes iglesias patriarcales de Oriente Medio como en las pequeñas, como en los Arzobispados mayore s del Este de Europa o los Exarcados, tienen que afrontar graves problemas. Las palabras de Su Beatitud Lucian Mureşan, arzobispo mayor de la Iglesia Rumana Unida con Roma, Greco-Católica, están marcadas por el sufrimiento de una Iglesia aún hoy oprimida e incomprendida. “San Pablo – recuerda – sigue aún enseñando, corrigiendo, guiando, exhortando. Hoy nosotros, corintios, gálatas, romanos, filipenses... cristianos... ¿podemos estar de acuerdo con él, cuando observaba el amor recíproco que vivían los cristianos? ¿Nos amamos de verdad?” -Su Beatitud, recorramos la historia de esta Iglesia vuestra tan probada... Arzobispo Lucian Mureşan: Hablar de la Rumanía cristiana significa volver al Anno Domini 105, cuando la Dacia fue conquistada por el emperador Trajano y las legiones romanas, mezclándose con la población local, dieron lugar a un nuevo pueblo, con una nueva lengua y con una nueva fe, la cristiana: el pueblo rumano. La leyenda narra que el apóstol Andrés evangelizó el Ponto Euxino, la región del actual Mar Negro, aunque entonces no se podía hablar aún de pueblo rumano. Posteriormente a la matriz latina, Rumanía permaneció bajo la influencia bizantina y, con el gran cisma de 1054, quedó separada de Roma. En el 1700 los ortodoxos de Transilvania – una de las tres grandes provincias rumanas, junto con la Moldavia y la Valaquia – se reunieron con Roma. Nació así la Iglesia Greco-Católica de Rumanía. En 1948, por orden de Stalin, esta Iglesia fue declarada fuera de la ley: sus doce obispos, junto a todos los sacerdotes y religiosos, fueron encarcelados. Los fieles, fueron obligados a convertirse en ortodoxos. A lo largo de los difíciles años del comunismo siete de aquellos obispos, más de 350 sacerdotes y muchísimos fieles murieron en prisión. En 1989, a la caída del régimen, la Iglesia Greco-Católica volvió a ser libre, la vida eclesiástica comenzó a reorganizarse, los seminarios y algunas de las escuelas confesionales volvieron a abrir, y los fieles greco-católicos volvieron a adquirir, finalmente, la libertad de culto. -Prueba de esta libertad reconquistada es la presencia de múltiples confesiones en el territorio. Arzobispo Lucian Mureşan: De hecho los hermanos ortodoxos son el 85%, los católicos alrededor del 12%, que incluyen los católicos latinos de lengua rumana, húngara, alemana, polaca, eslovaca, un pequeño grupo de católicos armenios, y de greco-católicos de lengua rumana, húngara y ucraniana. Hay seis diócesis latinas y cinco eparquías greco-católicas, pero existe una sola Conferencia Episcopal, aun existiendo el Sínodo para la Iglesia greco-católica. También hay algunos protestantes de antigua fecha – luteranos, calvinistas, unitarianos – y también neoprotestantes como los baptistas, los adventistas y los pentecostales. Como presencia interreligiosa, tenemos algunos hebreos y una pequeña minoría musulmana. -Veinte años después de la caída del comunismo, ¿cuál es la situación de la Iglesia greco-católica? Arzobispo Lucian Mureşan: Estamos viviendo un renacimiento muy sufrido, que con todo es una “primavera”, como decía Juan Pablo II. Actualmente hay entre 750.000 y 800.000 fieles, con cerca de 900 sacerdotes y 200 seminaristas. También la vida monástica se está recuperando, a pesar de que aún no se nos han devuelto ninguno de nuestros antiguos monasterios confiscados por el Estado. No faltan tampoco las vocaciones a la vida religiosa, tanto masculina como femenina. Los jóvenes mantienen a la Iglesia intentando vivir los valores transmitidos por sus padres como verdaderas piedras vivas. Los nuevos sacerdotes que han realizado sus estudios en las distintas universidades de Europa, volviendo a casa, empiezan a hacer revivir el esplendor de la vida litúrgica y empiezan a pensar cómo adecuar la teología según el espíritu del Concilio Vaticano II. -Pero hay una espina... Arzobispo Lucian Mureşan: Sí, y muy dolorosa. El Estado, que durante el régimen comunista, en 1948, expropió a la Iglesia Greco-Católica de todos sus bienes, debería hacer algún tipo de reparación, material y moral. Se ha hecho algo, pero aún queda mucho. Pero lo que nos duele más profundamente son las relaciones difíciles con nuestros hermanos ortodoxos. Durante nuestra persecución tomaron posesión de todas nuestras iglesias y monasterios, y se esperaba, tras la caída del régimen, que serían tan amables de llamar a sus hermanos greco-católicos para celebrar y utilizar juntos las iglesias, dado que compartimos la misma liturgia. De las 2.588 iglesias que nos pertenecían en 1948 hemos conseguido recuperar sólo 200: una desproporción que demuestra poca disponibilidad al diálogo. Los hermanos ortodoxos están en nuestras iglesias y nosotros estamos fuera. En cualquier caso, se celebra alternándose. En la región de Banat, en el sudoeste, tenemos relaciones muy buenas con el Metropolita ortodoxo Nicolae Corneanu: aunque no ha hecho todo lo posible a los greco-católicos, sí ha restituido todo lo que le han pedido y que necesitaban, creando un clima de sincera hermandad. -Es estos años el diálogo teológico y ecuménico ha reflexionado mucho sobre la “propia esencia” de los greco-católicos. ¿Qué significa, hoy, ser greco-católico? Arzobispo Lucian Mureşan: Aún ahora en Rumanía como en el resto de Europa, para algunos parecemos una piedra de escándalo. Los hermanos ortodoxos no nos quieren – para ellos somos unos traidores – y bastantes veces tampoco los latinos comprenden nuestra identidad. Se greco-católico, en este momento histórico, significa llevar adelante una herencia de martirio – con humildad y dignidad – por el Señor, por la Iglesia y por el primado petrino. Esta Iglesia no se ha quedado de rodillas tras la caída del comunismo y no quiere otra cosa que vivir en armonía con los hermanos ortodoxos, por la salud espiritual de nuestros fieles. -¿Cuáles son los mayores desafíos y los deberes que advierte para su Iglesia? Arzobispo Lucian Mureşan: Estamos en una época en la que la Iglesia cada vez es menos escuchada y el mensaje evangélico a menudo es burlado. Nuestro desafío es el de conseguir dar testimonio de nuestra autenticidad como seguidores de Cristo Resucitado y de su Evangelio como bizantinos en plena comunión con el Papa, precisamente cuando nadie nos quiere. Conseguir mostrar, con humildad y sencillez, que somos el otro pulmón de la Iglesia y el puente para la unidad de los cristianos. En todo esto se busca el deber fundamental de la Iglesia: difundir la esperanza evangélica; predicar la Verdad en la Caridad y promover la cultura del bien y de la vida. -¿Cómo se pueden definir las relaciones con Roma? Arzobispo Lucian Mureşan: Aún recuerdo el grito de la multitud – “Unitate! Unitate! Unitate!” – que se alzó durante la visita del papa Juan Pablo II a Bucarest en mayo de 1999. Fue un grito surgido de un verdadero deseo de unidad, sentido y deseado por todo el pueblo. Se trató de un abrazo sincero entre dos personas que sabían que la unidad es el bien más grande para la cristiandad. En Italia y en toda Europa la Iglesia latina, tras aquella visita, abrió generosamente las puertas de muchas iglesias a los rumanos ortodoxos, ofreciendo la posibilidad de crear parroquias y diócesis en todo Occidente. Por desgracia nuestros hermanos ortodoxos no han tenido ni tienen la misma actitud hacia nosotros. Roma en cambio ha mostrado siempre gran disponibilidad, sea con la Iglesia ortodoxa, sea con la católica de ambos ritos. Lo demuestra también la generosidad con que ofrece bolsas de estudio a los estudiantes rumanos greco-católicos, ortodoxos y latinos en las universidades pontificias. -¿Qué papel específico pueden ustedes desempeñar, en el camino ecuménico? Arzobispo Lucian Mureşan: El diálogo ecuménico es un imperativo para todos, pero para los greco-católicos lo es en virtud de nuestra propia identidad. Somos bizantinos ex oriente y somos parte integrante de la comunidad católica, empujada por el deseo del Señor y de su Iglesia, ut unum sint. Por esto, en los últimos veinte años, los greco-católicos han sido incorporados a todas las estructuras ecuménicas que la Iglesia católica promueve. El papel precisamente de los greco-católicos en el camino ecuménico es el de ser el pulmón oriental de la Iglesia Católica, como también dar testimonio de que podemos ser ortodoxos en plena comunión con Roma, manteniendo íntegra la tradición, los ritos y las normas litúrgicas y canónicas propias de Oriente. Y sobre todo podemos mostrar que la comunión con Roma no es confusión ni asimilación, y mucho menos uniformización, sino unidad en la libertad y en la caridad. -¿Qué pueden ofrecer los greco-católicos de Rumanía a la Iglesia universal? Arzobispo Lucian Mureşan: No mucho, sólo el tributo de la sangre de sus mártires sobre el altar de la fe, ofrecido con gratuidad, humildad y modestia. Damos gracias al Señor porque, a su llamada a tomas cada uno consigo su propia cruz, nuestros antepasados respondieron: “Aquí estamos, Señor, hágase en nosotros tu voluntad”. La sangre de los mártires de Rumanía, Ucrania, Bulgaria y de todo el bloque detrás del Telón de Acero se derramó por el nacimiento de los nuevos cristianos en Europa. Este es el intercambio de dones del que hablaba Juan Pablo II y del que nos sentimos honrados. [Por Daniela D’Andrea, traducción del italiano por Inma Álvarez] DocumentaciónBenedicto XVI: Las universidades católicas, al servicio de la misión de la IglesiaDiscurso a los participantes de la XXIII Asamblea de la FIUCCIUDAD DEL VATICANO, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso pronunciado hoy por el Papa Benedicto XVI, al recibir, en el Aula Pablo VI, a los profesores y estudiantes de los Ateneos Romanos Pontificios y a los participantes en la 23ª Asamblea Genera de la Federación Internacional de Universidades Católicas. ****** Señores cardenales, venerados hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio, ilustres Rectores, Autoridades académicas y profesores, queridos estudiantes, hermanos y hermanas Os acojo con alegría y os doy las gracias por haber venido ad Petri Sedem, para ser confirmados en vuestro importante y comprometido deber de la enseñanza, del estudio y de la investigación al servicio de la Iglesia y de toda la sociedad. Agradezco cordialmente al cardenal Zenon Grocholewski por las palabras que me ha dirigido presentando este encuentro, en el que recordamos dos aniversarios particulares, el 30º de la Constitución apostólica Sapientia christiana, promulgada el 15 de abril de 1979 por el Siervo de Dios Juan Pablo II, y el 60º aniversario del reconocimiento por parte de la Santa Sede del Estatuto de la Fédération Internationale des Universités Catholiques (FIUC). Estoy contento de hacer memoria con vosotros de estos significativos aniversarios, que me ofrecen la posibilidad de manifestar una vez más el papel insustituible de las Facultades eclesiásticas y de las Universidades católicas en la Iglesia y en la sociedad. El Concilio Vaticano II ha lo había subrayado claramente en la Declaración Gravissimum educationis, cuando exhortaba a las Facultades eclesiásticas a profundizar en los diversos sectores de las ciencias sagradas, para tener un conocimiento cada vez más profundo de la Revelación, para explorar el tesoro de la Sabiduría cristiana, favorecer el diálogo ecuménico e interreligioso, y para responder a los problemas que están surgiendo en el ámbito cultural (cfr n. 11). El mismo Documento conciliar recomendaba promover las Universidades católicas, distribuyéndolas en las diversas regiones del mundo y, sobre todo, cuidando su nivel cualitativo para formar personas versadas en el saber, preparadas para dar testimonio de su fe en el mundo y a llevar a cabo tareas de responsabilidad en la sociedad (cfr n. 10). La invitación del Concilio encontró vasto eco en la Iglesia. Hoy existen, de hecho, más de 1.300 Universidades católicas y casi 400 Facultades Eclesiásticas, difundidas en los cinco continentes, muchas de las cuales han surgido en las últimas décadas, en testimonio de una creciente atención de las Iglesias particulares por la formación de los eclesiásticos y de los laicos en la cultura y en la investigación. La Constitución apostólica Sapientia christiana, desde sus primeras expresiones, muestra la urgencia, aún actual, de superar la brecha existente entre la fe y la cultura, invitando a un mayor compromiso de evangelización, en la firme convicción de que la Revelación cristiana es una fuerza transformadora, destinada a permear las formas de pensar, los criterios de juicio, las normas de actuación. Es capaz de iluminar, purificar y renovar las costumbres de los hombres y sus culturas (cfr Proemio, I) y debe constituir el punto central de la enseñanza y de la investigación, además del horizonte que ilumina la naturaleza y las finalidades de toda Facultad eclesiástica. Desde esta perspectiva, mientras se subraya el deber de los cultivadores de las disciplinas sagradas de alcanzar, con la investigación teológica, un conocimiento más profundo de la verdad revelada, se anima al mismo tiempo a los contactos con los demás campos del saber para un diálogo fructífero, sobre todo con el fin de ofrecer una preciosa contribución a la misión que la Iglesia está llamada a llevar a cabo en el mundo. Después de treinta años, las líneas de fondo de la Constitución apostólica Sapientia christiana conservan aún toda su actualidad. Es más, en la sociedad de hoy, donde el conocimiento es cada vez más especializado y sectorial, pero que está cada vez más marcada por el relativismo, resulta aún más necesario abrirse a la “sabiduría” que viene del Evangelio. El hombre, de hecho, es incapaz de comprenderse plenamente a sí mismo y al mundo sin Jesucristo: sólo Él ilumina su verdadera dignidad, su vocación, su destino último y abre el corazón a una esperanza sólida y duradera. Queridos amigos, vuestro compromiso de servir a la verdad que Dios ha revelado participa de la misión evangelizadora de la Iglesia: es por tanto un servicio eclesial. Sapientia christiana cita, al respecto, la conclusión del Evangelio según Mateo: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a guardar todo lo que yo os he mandado” (Mt 28,19-20). Es importante para todos, docentes y estudiantes, no perder nunca de vista el fin que se persigue, el de ser instrumento del anuncio evangélico. Los años de los estudios eclesiásticos superiores se pueden comparar con la experiencia que los Apóstoles vivieron con Jesús: estando con él aprendieron la verdad, para convertirse después en anunciadores en todas partes. Al mismo tiempo es importante recordar que el estudio de las ciencias sagradas no debe separarse nunca de la oración, de la unión con Dios, de la contemplación – como lo recordé en la reciente catequesis sobre la teología monástica medieval – de lo contrario las reflexiones sobre los misterios divinos corren el riesgo de convertirse en un vano ejercicio intelectual. Toda ciencia sagrada, al final, remite a la “ciencia de los santos”, a su intuición de los misterios del Dios vivo, a la sabiduría, que es don del Espíritu Santo, y que es el alma de la "fides quaerens intellectum" (cfr Audiencia General, 21 de octubre de 2009). La Federación Internacional de las Universidades Católicas (FIUC) nació en 1924 por iniciativa de algunos Rectores y reconocida 25 años después por la Santa Sede. Queridos Rectores de las Universidades católicas, el 60o aniversario de la erección canónica de esta Federación vuestra es una ocasión de lo más propicia para hacer un balance de la actividad llevada a cabo y para trazar las líneas de los compromisos futuros. Celebrar un aniversario es dar gracias a Dios que ha guiado nuestros pasos, pero es tomar también de la propia historia ulterior empuje para renovar la voluntad de servir a la Iglesia. En este sentido, vuestro lema es también un programa para el futuro de la Federación: Sciat ut serviat, saber para servir. En una cultura que manifiesta una "falta de sabiduría, de reflexión, de pensamiento capaz de operar una síntesis orientativa" (Enc. Caritas in veritate, 31), las Universidades católicas, fieles a su propia identidad que hace de la inspiración cristiana un punto cualificado, están llamadas a promover una “nueva síntesis humanística” (ibid., 21), un saber que sea "sabiduría capaz de orientar al hombre a la luz de sus primeros principios y de sus fines últimos” (ibid., 30), un saber iluminado por la fe. Queridos amigos, el servicio que lleváis a cabo es precioso para la misión de la Iglesia. Mientras formulo a todos sinceros deseos para el año académico iniciado hace poco y por el pleno éxito del Congreso de la FIUC, confío a cada uno de vosotros y a las instituciones a las que representáis a la protección maternal de María Santísima, Sede de la Sabiduría, y con agrado os imparto a todos la Bendición Apostólica. [Traducción del italiano por Inma Álvarez ©Libreria Editrice Vaticana] ZS091119 (a)Santa Sede
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FlashEntrevistasDocumentaciónSanta SedeEl Papa a las Universidades católicas: salvad la brecha entre fe y culturaLa investigación teológica debe estar al servicio de la evangelizaciónCIUDAD DEL VATICANO, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Las Universidades Católicas tienen ante sí la urgencia de “superar la brecha existente entre la fe y la cultura”, para “un mayor compromiso de evangelización” del mundo actual. Así lo afirmó hoy el Papa Benedicto XVI, al recibir, en el Aula Pablo VI, a los participantes en la 23ª Asamblea General de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FUIC). Esta asamblea, apuntó el Papa, coincide con dos aniversarios: el 30º de la Constitución apostólica de Juan Pablo II Sapientia christiana, y el 60º del reconocimiento eclesiástico de la propia FUIC, que había sido fundada a nivel civil en 1924. Benedicto XVI subrayó la actualidad de Sapientia christiana, aún ahora, pues “en la sociedad de hoy, donde el conocimiento es cada vez más especializado y sectorial, pero que está cada vez más marcada por el relativismo, resulta aún más necesario abrirse a la sabiduría que viene del Evangelio”. “En una cultura que manifiesta una falta de sabiduría, de reflexión, de pensamiento capaz de operar una síntesis orientativa , las Universidades católicas, fieles a su propia identidad”, están llamadas a promover una “nueva síntesis humanística”, un saber que sea "sabiduría capaz de orientar al hombre a la luz de sus primeros principios y de sus fines últimos, ¡un saber iluminado por la fe”, añadió el pontífice. Los profesores y responsables de las Universidades católicas y facultades de la Iglesia deben estar “firmemente convencidos de que la Revelación cristiana es una fuerza transformadora, destinada a permear las formas de pensar, los criterios de juicio, las normas de actuación”. Por tanto, el Papa apremió a que la Revelación constituya “el punto central de la enseñanza y de la investigación, además del horizonte que ilumina la naturaleza y las finalidades de toda Facultad eclesiástica”. + Las ciencias sagradas, afirmó, deben por un lado “alcanzar, con la investigación teológica, un conocimiento más profundo de la verdad revelada”, y por otro “mantener contactos con los demás campos del saber para un diálogo fructífero, sobre todo con el fin de ofrecer una preciosa contribución a la misión que la Iglesia está llamada a llevar a cabo en el mundo”. “El hombre, de hecho, es incapaz de comprenderse plenamente a sí mismo y al mundo sin Jesucristo: sólo Él ilumina su verdadera dignidad, su vocación, su destino último y abre el corazón a una esperanza sólida y duradera”. En este sentido, el Papa explicó que las Universidades son “insustituibles” en la misión evangelizadora de la Iglesia, y que su fin es el de “saber para servir”. “Es importante para todos, docentes y estudiantes, no perder nunca de vista el fin que se persigue, el de ser instrumento del anuncio evangélico”, subrayó. Al mismo tiempo, concluyó, “es importante recordar que el estudio de las ciencias sagradas no debe separarse nunca de la oración, de la unión con Dios, de la contemplación”. “De lo contrario las reflexiones sobre los misterios divinos corren el riesgo de convertirse en un vano ejercicio intelectual”. [Por Inma Álvarez] El Papa se une al dolor de la Iglesia Ortodoxa SerbiaFuneral del patriarca Pavle, fallecido a los 95 añosCIUDAD DEL VATICANO, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI se ha unido al dolor de la Iglesia Ortodoxa Serbia que este jueves se celebró en la catedral de San Sabas, en Belgrado, el funeral de su patriarca, su beatitud Pavle, fallecido el domingo pasado a los 95 años.
Más de doscientos mil fieles participaron en la ceremonia, llenando las calles de la capital. En el rito, estuvieron presentes el patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, y, en representación del Papa, el cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio. El purpurado llevó un mensaje de pésame de Benedicto XVI, dirigido al arzobispo Amfilohije, metropolita de Montenegro y Locum, quien mantiene el trono de la Iglesia Ortodoxa Serbia durante esta sede vacante. En el mensaje, el Papa expresa su "sentido pésame", asegurando su "unión en la oración a quienes lloran a su padre y pastor". El Papa recuerda "con gratitud la generosa y cálida acogida" que el patriarca Pavle ofreció a los miembros de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa en su conjunto durante la asamblea plenaria de septiembre de 2006, celebra en Belgrado. "Otros muchos han sido los gestos de fraternidad con la Iglesia católica y los encuentros entre católicos y ortodoxos que han tenido lugar con su bendición. Que el dolor por la pérdida del patriarca Pavle --desea Benedicto XVI-- se transforme en segura esperanza del 'nacimiento al Cielo' y su recuerdo siga inspirando un fuerte crecimiento espiritual del pueblo al que sirvió con entrega y generosidad". "Que su recuerdo sea también una invitación a todos a continuar por el camino del diálogo y de la búsqueda de la comunión plena entre todos los discípulos de Cristo", concluye. Fue elegido obispo de Ras y Prizren (incluye todo Kosovo) en 1957, misión que desempeñó durante 33 años hasta ser elegido patriarca (1990). Su período comenzó en pleno proceso de disgregación de la República Socialista Federal de Yugoslavia. Mantuvo a la Iglesia Serbia alejada de las luchas políticas y alzó su palabra para que se solucionaran los problemas con el diálogo, y pidió que Serbia fuera un Estado democrático.
Pavle, que ya como obispo de la zona había denunciado la difícil situación de las poblaciones cristianas de Kosovo, decidió comprometerse en primera persona para salvaguardar a los últimos serbios que se quedaron a vivir en esa provincia. Uno de los momentos decisivos de su patriarcado tuvo lugar el 24 de septiembre de 2000, cuando Slobodan Milošević no quiso reconocer la victoria en las elecciones de su adversario Vojislav Koštunica: el patriarca Pavle reconoció en nombre de la Iglesia Ortodoxa a Koštunica como presidente elegido. Aquel pronunciamiento fue decisivo para que Milošević comprendiera que había llegado su hora de abandonar el poder. Beatificación de Juan Pablo II, entre rumores y certezasNo hay fecha para la beatificaciónCIUDAD DEL VATICANO, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- En las últimas semanas se han multiplicado los artículos de órganos de prensa y los posts de blogs en los que se han anunciado fechas para la beatificación de Juan Pablo II. En realidad, por el momento, no son más que suposiciones o cálculos de expertos. El cardenal Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia, durante 40 años su secretario privado, de visita en Argentina respondía este miércoles: "todo depende del Papa" Benedicto XVI.Las informaciones se han multiplicado con motivo de la reunión de cardenales y obispos que se celebró el 16 de noviembre en la Congregación de las Causas de los Santos para pronunciarse sobre la heroicidad de las virtudes de Karol Wojtyla. Dado que el voto de los participantes está sometido al secreto pontificio, preguntar o publicar el resultado significa colaborar en la violación de este secreto. Según el proceso de las causas de los santos, en caso de que el resultado haya sido positivo, corresponde al Papa ahora firmar el decreto de virtudes heroicas. En caso de que todo haya seguido un itinerario positivo, según el calendario, el decreto podría ser publicado en diciembre. Si así fuera, Juan Pablo II recibiría el título de "venerable". Se trataría de un paso importante, pero no decisivo, para su elevación a los altares. Después tendrá que analizarse un milagro atribuido a la intercesión de Karol Wojtyla después de fallecido por una comisión médica, una comisión de teólogos y una comisión de cardenales. Sólo después del parecer positivo de estas tres comisiones, Benedicto XV podría poner su firma al decreto de reconocimiento del milagro, que abriría las puertas a su beatificación. Según informaciones de prensa, que habría que confirmar cuando se diera el nuevo paso en el proceso, parece que el milagro que está presentando la postulación es el que experimentó una religiosa francesa al quedar curada inexplicablemente de Parkinson (la enfermedad que padeció Wojtyla). ¿Cuánto tiempo puede llevar cada uno de los pasos de este proceso? Nadie lo puede saber. Los expertos en información vaticana pueden hacer cálculos comparando otros casos, pero no son más que cálculos. De hecho, el proceso está siguiendo el itinerario ordinario, pues Benedicto XVI sólo eximió del período de espera de cinco años para abrir la causa, como había sucedido también en el caso de la Madre Teresa de Calculta. El cardenal Dziwisz ha asegurado que él ni sus hermanos obispos polacos están haciendo presiones: "No queremos que el Papa vaya apurado, debe analizarlo bien porque también a él lo une la figura de Juan Pablo II", precisó en una conferencia de prensa en la pinacoteca de la nunciatura apostólica en Buenos Aires. Por Jesús Colina Presentado en el Vaticano “Un Modelo Alternativo de Desarrollo Humano Integral”Una propuesta esperanzadora para América Latina del CELADICCIUDAD DEL VATICANO, jueves, 19 noviembre 2009 (ZENIT.org).- El director general del Centro Latinoamericano para el Desarrollo, la Integración y Cooperación (CELADIC), Luis Enrique Marius, presentó este miércoles en la Santa Sede la propuesta “Un Modelo Alternativo de Desarrollo Humano Integral” ante varios prelados y representantes de diferentes dicasterios de la Santa Sede. “Este es un hermoso regalo que nos hace el CELADIC, para avanzar efectivamente hacia un cambio ante las enormes necesidades y urgencias de nuestros pueblos, que no pueden esperar más”, afirmó el cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, haciendo referencia a la propuesta de “Un Modelo Alternativo de Desarrollo Humano Integral”, que esta institución de laicos está presentando en la región latinoamericana, según ha informado a ZENIT este organismo. “Si queremos una Latinoamérica y un mundo, más justo y solidario, debemos romper los intentos de querer privatizar nuestra dimensión religiosa y espiritual, que muchos intentan agotarla en una hora de práctica semanal”, afirmó el profesor Luis Enrique Marius, director general del CELADIC, ante varios prelados y representantes de diferentes dicasterios de la Santa Sede, en la Sede de la Pontificia Comisión para América Latina. “Es el momento de pensar e impulsar un modelo alternativo de desarrollo humano integral, a partir de la riqueza del humanismo cristiano y la enseñanza social de la Iglesia, y esto no podemos hacerlo desde las sacristías, sino desde nuestro compromiso coherente y concreto en los sectores políticos, económicos, sociales y académico-culturales, donde estamos insertos”. La presentación es parte de un proceso que se viene gestando en los diferentes países de la región latinoamericana y a nivel internacional. El profesor Marius fundamentó la propuesta del CELADIC ante la crisis que históricamente padece la región, la necesidad de nuevos parámetros para comprender e interpretar el “cambio de época” que se vive, la urgencia de respuestas efectivas a la crisis internacional, la conceptualización de un desarrollo integral fundado en la centralidad de la persona y el trabajo humanos, y la necesidad de promover un a nueva clase dirigente coherente con la identidad latinoamericana y en función de las legítimas aspiraciones y necesidades de sus pueblos. El CELADIC es un “espacio de encuentro” con más de trescientos miembros de todos los países latinoamericanos, entre los que se encuentran dirigentes sociales, empresariales, políticos, académicos, estudiosos y técnicos, que –indican- se sienten “interpelados por el desafío múltiple y radical representado por el crecimiento sostenido y difícilmente reversible de la miseria, la pobreza y la marginalidad social y cultural en toda la región latinoamericana”. Este aumento de la pobreza sucede “en el marco de una profunda y generalizada crisis, que se expresa en todas las áreas y sectores y que genera un alto índice de desesperanza en nuestras gentes, dudas en nuestros pueblos sobre la convivencia en paz, el significado del obrar según la justicia y la solidaridad, la estima por la libertad, así como el creciente descrédito de las clases dirigentes, clima propicio para preocupantes aventuras políticas”. Inspirados en el humanismo cristiano, han elaborado y editado en marzo de 2009, un modelo de desarrollo humano integral, intentando de esta forma llenar el peligroso vacío de pensamiento y de propuestas existentes en la región, incluso ante la persistente crisis internacional. Santa Sede: la educación, clave para garantizar la seguridad en la carreteraMonseñor Marchetto en la primera Conferencia Ministerial Global sobre el temaMOSCÚ, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Con su potencial educativo, las instituciones eclesiales pueden proporcionar una preciosa contribución a la instauración de una sociedad caracterizada por la seguridad en la carretera. Así lo afirmó el arzobispo Agostino Marchetto, secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral con Migrantes e Itinerantes, al intervenir hoy en Moscú como representante de la Santa Sede en la “Primera Conferencia Ministerial Global sobre la seguridad en la carretera: el tiempo de acción”, que se celebra hasta mañana viernes. La Conferencia, como explicó el prelado, tiene el objetivo de “mejorar la seguridad del tráfico global a través de medidas concretas y apropiadas”. La Iglesia católica, recordó, ve la movilidad sobre todo como “un desarrollo positivo para la humanidad”. En todas sus formas y sus aspectos, de hecho, “es una característica de la vida humana y del desarrollo cultural, que son, a su vez, inseparables del desarrollo de economías apropiadas”. Los diversos sistemas de transporte, subrayó el arzobispo, permiten “encontrar trabajo adecuado y beneficiarse, entre otras cosas, de servicios básicos en el ámbito sanitario, social y cultural”. De la misma forma, la movilidad tiene también “una función social y de mercado fundamental, en cuanto que los bienes pueden ser transportados de su lugar de producción a través de redes apropiadas de distribución para después llegar al consumidor”. Tanto si sucede por objetivos económicos, sociales, didácticos o recreativos, la movilidad proporciona por tanto un “vínculo humano entre las personas y las culturas y favorece la interacción y el diálogo humano”. El fenómeno, recordó el prelado, no está con todo exento de problemas, que plantean “desafíos urgentes para las instituciones y los individuos”. En este contexto, la Iglesia intenta afrontar estas cuestiones “promoviendo una conciencia renovada de las responsabilidades morales relacionadas con la movilidad, como la observancia de las normas de tráfico, que es necesaria para evitar accidentes y tragedias”. Con este fin, el dicasterio del que el arzobispo es secretario ha publicado, por ejemplo, un documento específico en 2007, las “Orientaciones para la Pastoral de la calle”, que busca “promover una mejor coordinación entre las diversas actividades e iniciativas de la Iglesia, incluida la colaboración con las autoridades civiles de cara a animar y estimular a las Conferencias Episcopales de los distintos países para desarrollar y promover este cuidado pastoral, allí donde sea posible”. Importancia de la instrucción Sobre la seguridad en la carretera, monseñor Marchetto explicó que tanto la Iglesia como el Estado están llamados – “cada uno en su propia esfera de responsabilidad” – a proporcionar una instrucción adecuada a los problemas y a las actitudes ligadas a la seguridad en el tráfico. Si el Estado “tiene un papel que jugar a nivel político, administrativo, penal, ligado al trabajo, técnico y civil”, también la Iglesia puede contribuir a alcanzar estos objetivos, “principalmente a través del potencial educativo que tienen las instituciones eclesiales, sobre todo para niños y jóvenes”. En este esfuerzo de prevención, la escuela es de hecho “de vital importancia” porque en ella los jóvenes “aprenden el respeto por las demás personas y se convierten conscientes de que los problemas del tráfico forman parte del uso y del disfrute de los bienes comunes y deberían ser tratados con sensibilidad”. “La formación prioritaria debería llegar también a las familias, en las que los padres y los miembros más ancianos son invitados no solo a reconsiderar sus propias actitudes hacia los problemas generales relativos a la seguridad en el tráfico, sino a transmitirlas a los miembros más jóvenes, acrecentando la conciencia no sólo entre los automovilistas, sino también entre los usuarios de la carretera de diverso tipo: en este grupo están los ancianos y los inválidos”, añadió el arzobispo. Aunque los nuevos medios de transporte son hoy “una de las más deseables expresiones de la tecnología”, que es “una expresión de la libertad humana”, esta última es realmente auténtica “sólo cuando responde a la fascinación de la tecnología con decisiones que son fruto de la responsabilidad moral”, reconoció. “Conseguir esta responsabilidad es la clave para tener éxito en nuestro trabajo común” concluyó monseñor Marchetto. “La Santa Sede busca un modo de cooperar y promover asociaciones en todas estas esferas diferentes con el fin de hacer también nuestras calles y medios de transporte más seguros para todos”. [Por Roberta Sciamplicotti, traducción del italiano por Inma Álvarez] Monseñores Monteiro y Bruguès, consultores de Doctrina de la FeNombramientos del Papa de esta semanaCIUDAD DEL VATICANO, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El Papa ha nombrado a los secretarios de las Congregaciones para los Obispos y para la Educación Católica, monseñores Manuel Monteiro de Castro y Jean-Louis Bruguès, respectivamente, consultores de la Congregación para la Doctrina de la Fe, informó este jueves la Oficina de Información de la Santa Sede. Monseñor Monteiro es secretario de la congregación para los Obispos desde el pasado 3 de julio y fue nuncio apostólico en España desde el año 2000 hasta hace pocos meses. Nacido en Portugal en 1938, es licenciado en Derecho Canónico y entró en el Servicio Diplomático de la Santa Sede en 1967. Monseñor Bruguès nació en 1943 en Francia. Tras licenciarse en Economía y Derecho, entró en la Orden de los Predicadores en 1968. Juan Pablo II le nombró obispo de Angers en el año 2000, y Benedicto XVI le llamó a colaborar con él en la Santa Sede hace poco más de dos años. El colegio de consultores de la Congregación para la Doctrina de la Fe participa, con los miembros del dicasterio, en las reuniones semanales de esta congregación vaticana dedicada a promover y tutelar la doctrina de la fe y la moral en todo el mundo católico. Por otra parte, Benedicto XVI también nombró hoy al profesor de teología de la Universidad estadounidense de Notre Dame de South Bend John C. Cavadini, miembro de la Comisión Teológica Internacional. Cavadini está especializado en patrística y teología de principios de la Edad Media y ha estudiado con especial interés la teología de san Agustín y la historia de la exégesis bíblica, tanto de Oriente como de Occidente. Trabaja en la universidad de Indiana, en la que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, fue investido doctor honoris causa el pasado mes de mayo. Este miércoles, el Santo Padre nombró obispo de Port-Vila (Vanuatu) al padre Jean (John) Bosco Baremes, S.M., consejero de la Provincia de Oceanía de los Padres Maristas. Un día antes, Benedicto XVI había aceptado las renuncias del obispo de Sapporo, en Japón, presentada por monseñor Peter Toshio Jinushi, y del arzobispo de la arquidiócesis camerunesa de Douala, el cardenal Christian Wiyghan Tumi, a quien sucedió el coadjutor de la misma diócesis, monseñor Samuel Kleda. El lunes, el Papa aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Qeenstown, de Sudáfrica, presentada por monseñor Herbert Nikolaus Lenhof, S.A.C. Y el sábado14 de noviembre, la Santa Sede hizo públicos diversos nombramientos: el del nuevo obispo de Antsirabé, de Madagascar, monseñor Philippe Ranaivomanana, y el de la diócesis estadounidense de Fort Wayne-South Bend, monseñor Kevin Carl Rhoades. El Santo Padre también aceptó ese día la renuncia del obispo de Udon Thani, en Tailandia, presentada por monseñor George Yod Phimphisan, C.Ss.R., a quien sustituye el sacerdote Joseph Luechai Thatwisai. Nombró arzobispo metropolitano de Milwaukee, en los Estados Unidos, a monseñor Jerome Edward Listecki; y obispo de Molegbe, en la República Democrática del Congo, a monseñor Dominique Bulamatari. El 13 de noviembre, el Papa nombró obispo coadjutor de la diócesis de Ndola, en Zambia, a monseñor Alick Banda. Y nombró al hasta entonces jefe de Oficina de la Primera Sección de la Secretaría de Estado, Giovanni D'Ercole, F.D.P., obispo auxiliar de la arquidiócesis italiana de L'Aquila. MundoChina: reacciones del clero a la carta del cardenal BertoneUn texto accesible en internet en chinoCHANGSHA, jueves 19 de noviembre de 2009 (ZENIT.org) – Accesible en internet en chino, la carta del cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, a los sacerdotes de China ha sido atentamente estudiada por el clero chino, indica la agencia de las Misiones extranjeras de París (MEP), “Eglises d'Asie”. Publicada el 16 de noviembre en inglés, italiano y chino en la web de Fides, agencia de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y de Radio Vaticano, la carta del cardenal Bertone encontró rápidamente su camino para llegar a la China popular, donde sus destinatarios la han estudiado con atención. El documento insiste en la importancia, para la Iglesia católica en China, de la reconciliación en el seno de la comunidad católica y recuerda a los sacerdotes que es en la Eucaristía donde encuentran la fuerza para cumplir plenamente su ministerio sacerdotal. Además, en la misiva, los obispos están también invitados a garantizar que la formación inicial y la formación permanente del clero esté adaptada a las necesidades del momento. Preguntado por la agencia Ucanews, el padre John Li Hongwei, de la parte “oficial” de la diócesis de Changsha (en la provincia de Hunan), considera que la carta es oportuna y representa una ayuda útil para guiar a los sacerdotes a actuar según el Evangelio. La sede episcopal de Changsha ha estado vacante durante nueve años y los sacerdotes tienden a trabajar de manera autónoma, sin mucha cooperación entre ellos. Esa falta de unidad en el trabajo pastoral es potencialmente una fuente de dificultades, explica el sacerdote. Para el padre Paul Bai Chunlong, joven sacerdote de la diócesis “oficial” de Jilin, la llamada a los obispos a velar con “una particular atención” por sus sacerdotes enviados, poco después de su ordenación, sólo se aprecia sobre el terreno. “A veces, cuando hay poco seguimiento, los sacerdotes pueden encontrarse aislados, expuestos a tentaciones fuertes y múltiples”, precisa el sacerdote, que enseña en un gran seminario del noreste del país. Y añade que la evocación de la figura del cura de Ars como modelo para el clero de hoy en China le llega personalmente. En cuanto al énfasis, en la carta enviada desde Roma, en “la reconciliación en el seno mismo de la comunidad católica”, el padre Bai considera que la iniciativa debe surgir de los mismos obispos, tanto los que pertenecen a la parte “clandestina” como los de la parte “oficial” de la Iglesia. “Tres compañeros de mi clase, de la época de la escuela primaria, se han convertido en sacerdotes “clandestinos” y, durante mucho tiempo, hemos perdido el contacto; actualmente, nos llamamos por teléfono y nos encontramos regularmente”, explicó. En Jujian, el padre Jean-Baptiste es sacerdote “clandestino” de la diócesis de Mindong. Valora mucho la preocupación expresada por el cardenal Bertone por los sacerdotes chinos. Tanto el clero como los laicos están actualmente impregnados del mundo en el que viven, “un mundo muy secularizado” y se acoge favorablemente el énfasis en la necesidad de reforzar la formación espiritual. El sacerdote destaca que una gran parte del clero chino ha recibido una formación intelectual y espiritual light, incluso incompleta. Preguntado por la agencia AsiaNews, un obispo de unos cuarenta años destaca las consecuencias de esta falta de formación. “Algunos sacerdotes están siempre ocupados con su ordenador e internet, y faltan a su misión de proporcionar apoyo espiritual a los laicos”, indica. “En cuanto a nosotros, los jóvenes obispos, sentimos la necesidad de una formación complementaria, pero no siempre sabemos a dónde dirigirnos”, añadió. Además, debido a la falta de ordenaciones sacerdotales durante treinta años, la Iglesia en China presenta la siguiente peculiaridad: entre los aproximadamente tres mil sacerdotes y obispos (“clandestinos” y “oficiales” indistintamente), se encuentra un grupo, que va en descenso, de personas muy mayores y un grupo, poco a poco predominante, de personas jóvenes (sacerdotes y obispos de entre 30 y 50 años). Esta diferencia de edad, indica el sacerdote “clandestino” de Mindong, no es neutra: los obispos mayores tienden a perder la energía suficiente para dirigir a sus jóvenes sacerdotes y los obispos jóvenes ven delicado hacerse respetar por sacerdotes de su misma edad. Según el padre Chen Xiaofeng, decano del gran seminario de Shijiazhuang, en Hebei, la carta del cardenal Bertone aporta un apoyo a todas las iniciativas para reforzar la formación espiritual en la Iglesia. No porque el número de vocaciones aumente en China, deben rebajarse los criterios para aceptar a los seminaristas, opina. El discernimiento de las vocaciones es crucial, subraya, si no queremos que, en el plano espiritual, una formación inadecuada en el seminario dé lugar a la ordenación de sacerdotes que no actúen según las exigencias del ministerio del que han sido revestidos. “La causa más profunda de la crisis reside en una imagen falseada del hombre”Dijo el presidente de los obispos europeos al abrir la Asamblea PlenariaBRUSELAS, jueves, 19 noviembre 2009 (ZENIT.org).- Este miércoles en Bruselas, monseñor Adrianus van Luyn, obispo de Rotterdan y presidente de la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE), en el discurso de apertura de la Asamblea Plenaria de otoño, que durará hasta el 20 de noviembre, trazó las líneas principales del diálogo de este organismo con las instituciones de la Unión Europea, y aseguró que “la causa más profunda de la crisis económica reside en una imagen falseada del hombre”. El presidente de la COMECE inició su discurso recordando acontecimientos de los últimos meses como la elección del Parlamento Europeo, del 4 al 7 de junio pasado, y el cierre de la ratificación del Tratado de Lisboa. Se refirió también a que hoy jueves, los jefes de Estado y de gobierno se reunirían para proveer por primera vez los dos puestos creados por el Tratado de Lisboa: el puesto de presidente del Consejo Europeo y el de “Alto representante para la política exterior”, que será también vicepresidente de la Comisión Europea. Para nosotros “será interesante saber quien ocupará en el futuro estos puestos clave”, afirmó. En la segunda parte de su discurso, monseñor Van Luyn abordó “Los mayores desafíos en un futuro próximo”. Afirmó que “es un diálogo abierto y regular el que mantiene la UE con las Iglesias y Comunidades religiosas sobre la base de su aportación particular”. Señaló que “este diálogo de hecho, y la confianza entre instituciones europeas e Iglesias ha aumentado con los años” y reconoció que “el mérito es también del trabajo de la COMECE”. Lograda la elaboración de los instrumentos, añadió monseñor Van Luyn, “se trata de saber cómo y con qué objetivos deseamos conducir el diálogo”. Por lo que indicó que habrá que mantener con las instituciones un “diálogo sobre el diálogo”. Más allá de ello, indicó, “debemos igualmente plantearnos la cuestión de saber ‘sobre qué materias queremos entrar en diálogo con la Unión Europea”. No se trata, dijo, de la “preocupación sobre nosotros mismos o nuestras prerrogativas” sino del intento de “hacer fructificar en el proceso político la Buena Noticia de Jesucristo, que es válida de modo igual para todos los hombres”. Para hacerlo, la COMECE, añadió, debe “fundarse en la Doctrina Social de la Iglesia, en todo su alcance y en los dos pilares que son la dignidad humana y el bien común”. Refiriéndose a la próxima cumbre sobre el clima de Copenhague indicó que “tras el encuentro de la APEC el fin de semana pasado, está ya claro que no habrá acuerdo en Copenhague sobre el protocolo que sustituya a Kyoto”. Sugirió que “debería sin embargo ser posible un acuerdo político sobre objetivos precisos”. “Estos podrían podrían conducir a la adopción de un nuevo procolo el año próximo, en Bonn o en México”. “Los climatólogos lamentan –aseguró- que los objetivos de los países industrializados para la reducción de los gases de efecto invernadero no sean lo suficientemente ambiciosos para limitar a 2ºC el máximo de recalentamiento del planeta de aquí a fin de siglo”. Monseñor Van Luyn recordó que, en el marco del diálogo con las instituciones de la UE, el Secretariado de la COMECE se ha implicado a varios niveles para que quienes deciden en la UE vigilen especialmente el bien de las generaciones futuras y de los habitantes de los países en vías de desarrollo. El presidente de la COMECE se refirió al Tratado de no proliferación de armas nucleares que será renegociado en mayo próximo. “Habiéndose dado el surgimiento de nuevas potencias nucleares como India, Pakistán y Corea del Norte y del inquietante interrogante sobre el hecho de saber si y cuándo Irán se unirá a este Club, estas negociaciones revisten una importancia mayor”, afirmó. En otro punto de sus discurso, monseñor Van Luyn abordó los estímulos para una Economía social de mercado duradera. En este sentido afirmó que “la causa más profunda de la crisis económica reside en una imagen falseada del hombre. El concepto de un hombre como homo oeconomicus enteramente fijado en la optimización de los beneficios y la promoción de los derechos individuales, en los últimos decenios, ha guiado la política europea de múltiples maneras. En este momento de crisis es sin embargo notorio que la aspiración a un producto interior bruto siempre más elevado y al crecimiento de los ingresos por habitante no equivale a una mayor satisfacción del hombre y al mismo tiempo atenta contra los fundamentos naturales de la vida”. Por ello, añadió, hay que alegrarse de la serie de iniciativas significativas que ponen en cuestión los instrumentos de medida de la eficacia económica y del progreso social actualmente en vigor. “En la ‘síntesis humanista’ recomendada por el Papa Benedicto XVI –afirma--, el progreso deberá ser definido de modo diferente. Para hacerlo, el recurso a la tradición cristiana puede igualmente contribuir a la reflexión. Así, en la concepción cristiana, cada hombre es concebido por Dios y la protección de la vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural, es el valor más elevado. Además las relaciones que teje cada ser humano no son de importancia secundaria, sino que forman parte de las condiciones esenciales, como la familia, de una vida humana plena”. Recordó que con la adopción del Tratado de Lisboa, la Unión Europea se ha comprometido a crear en Europa una Economía social de mercado duradera. En los próximos meses, las instituciones europeas van a deliberar sobre una nueva estrategia decenal para el desarrollo económico y social, que deberá reemplazar la estrategia de Lisboa. Está previsto que el Consejo Europeo de Madrid en marzo de 2010 adopte una decisión en este sentido. Mientras tanto, dijo, se ha propuesto que el secretariado de la COMECE organice un Diálogo con representantes del Parlamento y de la Comisión sobre la concepción del hombre y de la sociedad sobre la que se basará esta nueva estrategia. Y concluyó expresando el deseo de que las conferencias episcopales en los estados miembros busquen igualmente tales contactos con vistas a la cumbre de Madrid. Por Nieves San Martín Sínesis 19/11/09
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November 18 ZS091118 (b)En Tierra Santa, un centro cristiano ayuda a construir el futuroIniciativa conjunta de las comunidades cristianas de la zonaHAIFA, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Para curar las heridas de la división religiosa en Tierra Santa y parar el éxodo de los cristianos de la región, una iniciativa fundamental es el Centro Pastoral diocesano Maronita del Buen pastor, un edificio de cuatro plantas en construcción en el Monte Carmelo, en el norte de Israel. El Centro, que acogerá retiros, conferencias, servicios de asistencia y reuniones para jóvenes de varias religiones, debe abrir sus puertas a finales del año 2011. Hablando a la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), el arzobispo maronita Paul Sayah de Haifa y de Terra Santa afirmó que el objetivo principal del proyecto es ayudar a renovar la confianza de los maronitas y de los demás cristianos, disuadiéndoles de emigrar. El prelado describió el Centro como “la columna vertebral de nuestra infraestructura pastoral” y añadió: “Hemos experimentado a lo largo de los años que muchos cristianos quieren irse; no se sienten valorados”. “Debemos estar seguros de que sientan que tienen una función, y la oportunidad de obtener una formación educativa y espiritual -explicó-. El Centro del Buen Pastor se dirige específicamente a esto”. El complejo, reveló el arzobispo, ha recibido un fuerte apoyo por parte de los drusos, un grupo religioso derivado del Islam que representa a la mayor parte de la población de Isfya, la localidad en la que se está construyendo. Muchos líderes drusi de la zona también han firmado un documento para apoyar el proyecto. En este contexto, la iniciativa quiere también promover las relaciones entre drusos y cristianos, que atravesaron una crisis en febrero de 2005 en Mughar, también en el norte de Israel. En aquel momento, una disputa en la ciudad llevó a los drusos a una reacción violenta que ha obligado a la mitad de la población cristiana a huir para salvar su vida. Desde entonces muchos han vuelto, pero los problemas permanecen. Según el arzobispo Sayah, es importante sobre todo hacer entender a los cristianos que tienen un gran valor. “No sirve limitarse a predicar a nuestra comunidad cristiana -reconoció-. Debemos educar y facilitar el desarrollo de las personas para que puedan tener buenas relaciones con los miembros de otras religiones; de lo contrario, nuestra comunidad no sobrevivirá”. El proyecto del Centro ya ha recibido de Ayuda a la Iglesia Necesitada 15.000 euros, una suma a la que deberán añadirse posteriores subvenciones. El edificio albergará dos dormitorios, estancias para los supervisores, refectorio, capilla, sala de conferencias, estancias para la asistencia y un apartamento para el obispo. “Estamos manteniendo los costes al nivel más bajo posible”, dijo el arzobispo, recordando que hasta ahora los gastos no llegan a dos millones de dólares. Por eso, explicó, estamos implicando a las comunidades locales, obteniendo la doble ventaja de disponer de mano de obra más económica que la exterior y crear puestos de trabajo, “generando apoyo por parte de las mismas personas a las que el Centro quiere ayudar”. Los maronitas son una de las comunidades católicas más pequeñas de la región. Según datos difundidos el pasado mes de mayo por el arzobispo Fouad Twal, Patriarca latino de Jerusalén, los cristianos de palestino no llegan hoy a los 50.000. Indios de diversas tradiciones religiosas rezan a Cristo en VaranasiConcluyó en el ashram de Matridam el encuentro anual de Khrist BhaktaVARANASI, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Concluyó este domingo en Varanasi, India, el anual Satsang, el encuentro de oración de los seguidores del movimiento Khrist Bhakta, los devotos de Cristo en lengua hindú. Quienes componen el movimiento Khrist Bhakta son hombres y mujeres que pertenecen a diversas confesiones pero encuentran una nueva motivación espiritual en la persona de Jesús y en sus enseñanzas. La reunión de este año en el ashram de Matridan –informa la agencia AsiaNews- fue inaugurada por monseñor Patrick Paul D'Souza, arzobispo emérito de Varanasi, que desde hace más de un decenio sigue las actividades de los sacerdotes de la Indian Missionary Society (Ims) que gestionan el centro espiritual. En este Satsang de 2009 han participado más de quince mil personas pertenecientes al movimiento. El encuentro tuvo dos fases: los días 13 y 14, algunos laicos dieron testimonio sobre cómo su vida ha cambiado a través de un nuevo enfoque espiritual de la religión gracias al mensaje de Jesucristo. El día 15 se dedicó en cambio a la oración interreligiosa en la que participaron diversos líderes cristianos, hindúes, budistas, sij y musulmanes. El padre Anil Dev, sacerdote del Ims responsable del movimiento de los Khrist Bhakta, afirma que “el objetivo de cada anual Satsang para nuestros seguidores es el de reafirmar su fe. Las reflexiones en la reunión de este año han tenido por tema ‘Cristo, familia y ecología’”. La oración por la protección de la creación es de las más frecuentes entre los miembros del Khrist Bhakta. Muchos de los más de treinta mil seguidores viven en los estados indios de Orissa, Bengala Occidental, Jharkhand, Chattisgarh y Uttar Pradesh, donde son frecuentes los tifones monzónicos que, a causa de los daños procurados al medio ambiente por el hombre, cada año provocan miles de víctimas, agravando ulteriormente la situación de pobreza en la que ya viven centenares de miles de personas. Uno de los principales motivos que impulsan a los pertenecientes de diversas religiones a hacerse miembros del movimiento Khirst Bhakta es el de las reuniones de oración donde es posible confraternizar entre personas de diversas condiciones sociales, superando así las barreras que persisten en amplias zonas de la India, especialmente aquellas ligadas a la tradición hindú. “Nuestros seguidores encuentran inspiración en la persona de Jesús y en sus enseñanzas”, afirma el padre Anil Dev, subrayando que “la experiencia de la oración común y de las invocaciones públicas que caracterizan nuestros encuentros no forman parte de la tradición hindú”. Para el sacerdote, este modo cristiano de dirigirse a Dios “da a nuestros miembros un sentido de liberación y de contento. Muchos devotos sufren formas de presión social y de ostracismo. El movimiento de los Khrist Bhakta representa en cambio la posibilidad de tener un encuentro directo con un Dios vivo y personal. La experiencia de una relación libre y no marcada por el temor, con un Padre que ama a sus hijos de modo incondicional, es para ellos exactamente lo contrario de una relación con la divinidad a la que uno se dirige sólo con ceremonias rituales para obtener de ellas un beneficio”. Por Nieves San Martín Entrevistas“Hay una manera cristiana de ser artista”Entrevista a Pascal Fagniez, autor de “Juan Pablo II y los artistas”ROMA, miércoles, 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Unos días antes del encuentro de Benedicto XVI con los artistas, el 21 de noviembre próximo, en la Capilla Sixtina, publicamos una entrevista con Pascal Fagniez, autor del libro en francés Jean-Paul II et les artistes, publicado en 2007 por Editions de l'Emmanuel. Diseñador, fotógrafo y cantante, Pascal Fagniez es sacerdote de la diócesis de Cahors, al servicio de los artistas en la Comunidad del Emmanuel. -Su libro ha sido escrito con motivo de una investigación universitaria. ¿Por qué escoger este tema? Pascal Fagniez: Fue inesperado. Yo trabajaba sobre la santidad en la política a propósito de Edmond Michelet, deportado a Dachau y que llegó a ser ministro del general De Gaulle. Por eso estudiaba el personalismo en la moral social de Juan Pablo II, en el Instituto Católico de Toulouse. En esta circunstancia, descubrí la “Carta a los artistas” del papa en 1999. Aunque familiarizado con los escritos de Juan Pablo II, me disgustaba a veces su estilo literario. Cuál no sería mi sorpresa al leer la “Carta a los artistas”: descubrí en ella a un papa que hablaba mi lenguaje, un artista que hablaba a los artistas. Sin exagerar, puedo decir que fue una revelación, un deslumbramiento que se confirma en la lectura de otros numerosos discursos de este papa, y de sus predecesores, a los artistas. -Se ha constatado una especie de divorcio entre la Iglesia y los artistas, se podría incluso decir que los artistas hoy no se interesan casi nada por la religión. ¿Qué hace la Iglesia para cambiar esto? Pascal Fagniez: Se puede efectivamente hablar de un divorcio pero porque hay una historia de amor entre el arte y el Evangelio; historia que no está a punto de pararse, se lo aseguro. La Iglesia se ha beneficiado siempre del talento de los artistas al mismo tiempo que ella fue para ellos una fuente inagotable de inspiración. Cuando León XIII escribía en 1877 un poema en honor de la fotografía, ¡existe todavía esta felicidad amorosa! Es verdad que en torno al siglo XX sobreviene la ruptura. El arte ha asumido su autonomía a riesgo de caer bajo la influencia de dos nuevos maestros implacables: ¡la mercantilización y el egocentrismo! Una de las respuestas: el diálogo. Juan Pablo II escribe en su “Carta a los artistas”: “El Concilio Vaticano II ha echado las bases de relaciones renovadas entre la Iglesia y la cultura, con consecuencias inmediatas para el mundo del arte. Se trata de relaciones marcadas por la amistad, la apertura y el diálogo”. Con el Concilio, se ha pasado de la benevolencia paternal al diálogo fraterno. -Dénos ejemplos de este diálogo. Pascal Fagniez: En este diálogo, la Iglesia no se contenta con dar consejos. En 1964, Pablo VI mostró arrepentimiento en la homilía de la “misa de los artistas” durante el concilio: “Os hemos ofendido recurriendo a lo falso, a la obra de arte barata”. Seremos más creíbles si no recurrimos más a objetos o músicas de mediocre calidad o inadecuadas a nuestras iglesias. En el mismo sentido, el nuevo presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, monseñor Gianfranco Ravasi declaraba hace poco en el diario La Croix que “la Iglesia no debe dedicarse a una recuperación azarosa de estilos antiguos ni a producciones artesanales sin ambición”. Usted decía que los artistas no se interesaban ya por religioso. Pero desde siempre los artistas se interesan en la fe sin ser por fuerza creyentes. Y mucho de ellos expresan preocupaciones humanas fundamentales como la vida y la muerte, el amor y el odio, la comunión entre los seres y los poderes del espíritu, etc. Sus provocaciones y sus blasfemias son a veces llamadas de socorro. Así en 1980, en Munich, Juan Pablo II discierne el ecce homo en el arte moderno, el Cristo sufriente en el hombre “despojado de todos los adornos y transfiguraciones románticas, representado por así decir en una desnudez realista”. -¿Hay un arte cristiano? Pascal Fagniez: “El arte es en sí mismo sagrado y religioso”, escribía Pío XII. La Iglesia por tanto es benevolente ante todo el arte si es auténtico. “Si eres amigo del arte verdadero, eres nuestro amigo”, dice el Concilio. Pero hay una manera cristiana de ser artista, que está ligada a la vida en el Espíritu Santo, a la fe, la esperanza y la caridad. Las obras de un Claudel o un fray Angelico, un Bach o, más recientemente, “La isla”, filme de Pavel Lounguine, poseen una luz que sólo el Evangelio puede dar. Y hay una forma de arte especial, el Arte Sacro, directamente ordenado al servicio de la liturgia. Todos los papas citados en mi libro conceden al arte en general un valor casi sacramental, confiriendo al artista una dignidad casi sacerdotal (¡cita de Beethoven en apoyo!). Pero el arte alcanza su cumplimiento en el Arte Sacro que la Iglesia sitúa en la cima, porque este arte comunica a Dios. -¿La Iglesia tiene algo que aportar a los artistas? Pascal Fagniez: Sí, en principio una respuesta por el arte mismo: las obras inolvidables del pasado, el trabajo de calidad de los artistas cristianos actuales, los encargos de iglesias u obras nuevas, sin olvidar el cuidado cotidiano aportado a nuestras liturgias. Y una respuesta intelectual: la reflexión bíblica, filosófica y teológica. “La Iglesia es experta en humanidad”, escribe Juan Pablo II cuando creó el Consejo Pontificio de la Cultura. Concediendo mucho tiempo y energía al pensamiento, la Iglesia no cesa de escrutar y pensar el mundo, y las reflexiones sobre el arte en su seno no faltan. Hay, por tanto, una cosa que deploro, al menos en el mundo francófono, la escasez, incluso la ausencia total de referencias a los discursos de los papas en este campo. La incultura o, a la inversa, la superchería elistista de un cierto arte contemporáneo explican, en mi opinión, esta ausencia. Espero que mi libro estimule el interés por esta rica palabra de los papas a los artistas. -¿Con qué palabras se quedaría de la relación de los papas con los artistas? Pascal Fagniez: Una imagen: Juan Pablo II, riendo hasta las lágrimas en un espectáculo de circo hecho por adolescentes. La diversión es una forma de “caridad social” diría en 2000. Una palabra del papa: la manera que tiene Juan Pablo II de dirigirse a los artistas en su Carta de 1999: “A todos aquellos que con dedicación apasionada buscan nuevas epifanías de la belleza para donarlas al mundo en la creación artística”. Una palabra de artista: el anciano Miguel Ángel escribiendo: “Pintar y esculpir me apaciguan sin más. Mi alma se vuelve hacia el amor divino que actúa para prendernos, los brazos en cruz”. El arte es una búsqueda que prepara al encuentro verdadero. -¿Hay una evolución en el discurso de los papas? Pascal Fagniez: En principio, una constante: la benevolencia, como un reconocimiento de la especial sensibilidad de los artistas. Otra constante: los papas se interesan personalmente en el arte y les gusta encontrarse con los artistas. Para ver la evolución, puedo a grandes rasgos trazarla así: -Pío XII tiene un enfoque muy intelectual y filosófico que quiere abrazar todo el cosmos. Considera en principio el arte como una obra del espíritu humano. Es el único en dejar lugar al arte en dos encíclicas. En una, afirma que “importa mucho dejar campo libre al arte en nuestro tiempo”. Consciente de su autoridad magisterial, está a la escucha del mundo y sabe descifrar sus evoluciones. Por ejemplo cuando habla del arte “como expresión del sujeto o como interpretación del objeto”. -el beato Juan XXIII merece su calificativo de “buen papa Juan”. En sus pocas palabras a los artistas, tiene tiempo para animar a quienes son incomprendidos en su época. -Pablo VI es un combatiente de verbo lírico en quien encuentro los acentos de San Pablo y San Agustín. Con él, se pasa de la enseñanza al diálogo, fraterno pero estrecho. Como un gran actor, vive en su cátedra el dramatismo del mundo y de la Iglesia. Su enfoque es notablemente cristológico. En referencia, y reverencia, al encuentro de Pablo VI con los artistas en 1964, monseñor Ravasi organizó el próximo encuentro de Benedicto XVI y los artistas en la Capilla Sixtina. -Una vez elegido papa, Juan Pablo I prosiguió su arte de narrador impregnado de literatura e historia. Enseña en parábola ¡y nos deja incluso una historia divertida en las Actas oficiales de los papas! Pone en escena al célebre dominico francés Lacordaire y al beato Ozanam. -Se descubre en su libro que Juan Pablo II se ha implicado mucho con los artistas. Pascal Fagniez: Sí, innumerables encuentros y un número considerable de discursos, de estímulos e incluso de encargos de obras. Juan Pablo II asume la herencia de sus predecesores con una mezcla de autoridad expresada tranquilamente, de benevolencia que algunos han juzgado demasiado irenista y de complicidad con los artistas. “Vosotros a quienes me siento ligado por experiencias que se remontan muy lejos en el tiempo y que han marcado mi vida de manera indeleble”. Pues él es un auténtico artista, autor de teatro y escritor de poemas durante más de sesenta años, siendo el último firmado “Juan Pablo II” en 2003. Y si su carrera de actor fue breve, el mundo entero ha podido apreciar su fenomenal “presencia” escénica, su capacidad de captar a los auditorios por la palabra y la mirada, por su físico y más aún su oración. Inscribe su reflexión en el arte en su combate más amplio por la cultura. La vocación artística de Juan Pablo II nace en un contexto en el que lo nazis quieren aniquilar la cultura polaca. “Soy hijo de una nación que sobrevivido únicamente apoyándose en su cultura”, dice, en 1980, en la Unesco en París. El papa polaco cree en el poder personal y social de la cultura. Juan Pablo II aporta un plus por su credibilidad personal, su inmenso trabajo de reflexión y de encuentros con los artistas, en Montevideo o Varsovia, Salzburgo o la Scala de Milán. Conserva la dimensión filosófica y cósmica de Pío XII pero profundiza la vocación cristológica del artista expresada por Pablo VI. Su enfoque personalista le permite comprender e iluminar el drama existencial del hombre contemporáneo. Ahonda en el campo artístico, la dimensión del mal, de la vileza y tiene incluso una interesante reflexión sobre la pornografía en 1981. -¿Y Benedicto XVI? Pascal Fagniez: Benedicto XVI es un teólogo habituado a las justas intelectuales estrechas y un pastor de notable dulzura. Como pastor, no cesa de ir al encuentro de la gente y especialmente de los artistas, con, además, su credibilidad de artista porque es pianista. Prosigue el diálogo iniciado en el Vaticano II y el encuentro del sábado próximo no es el primero aunque revista un alcance especial. Como teólogo, Benedicto XVI ha denunciado ya el conformismo desesperado de un cierto Arte Contemporáneo en su discurso en los Bernardinos de París. Como numerosos oyentes de este discurso, me sentí un poco desconcertado y superado por la densidad de exposición. Releyéndolo pacientemente, he descubierto una respuesta a los grandes interrogantes contemporáneos de los que los artistas son los portavoces: la tensión entre la subjetividad y la búsqueda de lazos unificadores, la relación del hombre con el cosmos, los enfoques plurales de la realidad, la inteligibilidad y la comunicabilidad de los seres, el cuerpo y la historia, la búsqueda interior y la representación del yo... Ante un medio cultural obsesionado por la “deconstrucción” y la “subversión”, Benedicto XVI deconstruye pacientemente estos nuevos conformismos afirmando que hay una Verdad que une a todas las criaturas y que es accesible en la historia por la belleza de la razón. Benedicto XVI, que se hace también comentarista de obras, como en Mariazell en Austria, pide que más allá de las formas uno se nutra de contenido de “este arte milagroso” inspirado por la Iglesia. Este contenido, es el Evangelio. Formarse en el arte y formarse en el encuentro con Cristo son inseparables desde la encarnación del Logos divino. Sabiendo que el Evangelio puede ser servido por los artistas paganos como lo indicaba Benedicto XVI a propósito de las tradiciones precolombinas en América o como lo manifestaba a raíz de su visita a Auschwitz, citando la Antígona de Sófocles: “No estoy aquí para odiar con vosotros, sino para amar con vosotros”. [Traducido del francés por Nieves San Martín] Audiencia del miércolesEl Papa recibe a la “Caravana por la libertad de los secuestrados en Colombia”Un grupo de 150 motociclistas han recorrido Europa pidiendo la libertadCIUDAD DEL VATICANO, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org) Durante la audiencia general de esta mañana en el Aula Pablo VI había un grupo de peregrinos colombianos que venían desde Madrid. No llegaron en avión ni en tren. Tampoco alquilaron ningún coche. Llegaron hasta Roma en motocicleta, desafiando las bajas temperaturas de mediados de otoño en Europa. Se trata de la “Caravana por la libertad de los secuestrados en Colombia”. También han pasado por Francia para pedir por la libertad de los secuestrados. Esta mañana fueron recibidos por el Papa Benedicto XVI quien los saludó especialmente al finalizar la tradicional catequesis de los miércoles. “Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. En particular, a la Caravana “por la paz y la liberación de los secuestrados”, de Colombia, así como a los peregrinos de España, México y de otros Países Latinoamericanos”, dijo el Papa esta mañana. Los motociclistas estaban presentes en el aula, distinguidos por una camiseta negra que decía en letras blancas la palabra “Libertad”, batiendo la bandera de Colombia y clamando para que cese el cautiverio de los cerca de 3 mil secuestrados en este y otros lugares del mundo como Gaza, México y Guatemala. El promotor de esta iniciativa es el periodista Herbin Hoyos, conductor del programa radial “Voces del secuestro” por medio del cual los familiares y amigos envían mensajes a sus seres queridos. Herbin tuvo que abandonar su país debido a continuas amenazas de parte de los grupos armados. Finalizada la audiencia tanto el periodista como la colombiana Jenny Mendieta, cuyo padre está secuestrado hace 11 años, tuvieron la oportunidad de saludar al Papa. “Fue un momento muy emocionante”, aseguró Herbin Hoyos en declaraciones a Radio Caracol. “Tan pronto yo le mencioné que el padre de Jenny llevaba 11 años secuestrado tuvo un rostro de impresión. Le cogió la mano muy efusivamente, mostrándole mucha admiración”. Hoyos le regaló un casco de motociclista de color blanco, donado por las familias colombianas de secuestrados y confesó que pretendía que Su Santidad se lo pusiera delante de todos los fieles pero obviamente el protocolo vaticano no permite este tipo de actos. “Le dije a Su Santidad que nosotros los motorizados del mundo le entregábamos este casco porque lo reconocemos como nuestro pastor y como nuestro líder por los secuestrados de Colombia por la libertad de otros secuestrados del mundo”, aseguró Herbin. “Yo le dije: Su Santidad, a parte de orar yo quiero pedirle que usted intermedie para que estas personas regresen a la libertad y el me dijo: lo vamos a hacer pero vamos a orar. Él hizo mucho énfasis en la oración. Así será, me tomó la mano y me miró a los ojos, como diciéndome que tuviera confianza”, testimonió el periodista. Hoyos mostró su alegría y esperanza por la reciente liberación de liberados rehenes del barco atunero español Alakrana “quienes ya están de camino a casa”, dijo. Por su parte, Jenny Mendieta pidió solidaridad con los secuestrados y destacó la necesidad de sensibilizar a las FARC y al Gobierno colombiano para lograr la liberación de todos los rehenes, que en su opinión han caído en el olvido, tras la liberación de Ingrid Betancourt y tres ciudadanos estadounidenses, ocurrida el 2 de julio de 2008. La Caravana, que ya ha recibido invitaciones para ir a Rusia, Gaza y Centroamérica, "sólo acabará cuando liberen al último secuestrado y no cuando los violentos quieran que se acabe", aseguró Jenny. [Por Carmen Elena Villa] Las catedrales muestran el alma cristiana de Europa, afirma el PapaLas catedrales muestran el alma cristiana de Europa, afirma el PapaCIUDAD DEL VATICANO, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Las catedrales europeas, fruto de la fe de los pueblos y síntesis entre religión y arte, suponen uno de los grandes logros de la civilización humana. Así lo explicó hoy el Papa Benedicto XVI, durante la tradicional catequesis de los miércoles, dentro del ciclo sobre la teología de la Edad Media cristiana. “La fe cristiana, profundamente enraizada en los hombres y en las mujeres de aquellos siglos, no dio solo origen a obras maestras de la literatura teológica, del pensamiento y de la fe. Inspiró también una de las creaciones artísticas más elevadas de la civilización universal: las catedrales”, explicó. Aparte de las circunstancias políticas, económicas y sociales favorables, y del avance técnico de la arquitectura, el renacimiento de la arquitectura religiosa se debió principalmente “al ardor y al celo espiritual del monaquismo en plena expansión, levantando iglesias abaciales, donde la liturgia pudiera ser celebrada con dignidad y solemnidad”. En una primera época surgen las iglesias románicas, “caracterizadas por su desarrollo longitudinal, a lo largo, de las naves para acoger a numerosos fieles; iglesias muy sólidas, con muros espesos, bóvedas de piedra y líneas sencillas y esenciales”. “Siendo las iglesias románicas el lugar de la oración monástica y del culto de los fieles, los escultores, más que preocuparse por la perfección técnica, cuidaron sobre todo la finalidad educativa”, explicó el Papa. En una segunda época (siglos XII y XIII) surge el arte gótico, “con dos características nuevas respecto al románico, y son el impulso vertical y la luminosidad”. “Las catedrales góticas mostraban una síntesis de fe y de arte armoniosamente expresada a través del lenguaje universal y fascinante de la belleza, que aún hoy suscita estupor”, afirma Benedicto XVI. “La catedral gótica quería traducir así, en sus líneas arquitectónicas, el anhelo de las almas hacia Dios”. Esta belleza artística muestra ante todo que “las obras de arte nacidas en Europa en los siglos pasados son incomprensibles si no se tiene en cuenta el alma religiosa que los ha inspirado”. “Cuando la fe, de modo particular celebrada en la liturgia, se encuentra con el arte, se crea una sintonía profunda, porque ambas pueden y quieren hablar de Dios, haciendo visible lo Invisible”, explicó el Papa. Este es el principio que guiará su próximo encuentro con los artistas del próximo sábado 21 de noviembre. Por otro lado, aseveró, “la fuerzas del estilo románico y el esplendor de las catedrales góticas nos recuerdan que la via pulchritudinis, la vía de la belleza, es un recorrido privilegiado y fascinante para acercarse al Misterio de Dios”. En este sentido, concluyó proponiendo a los presentes el redescubrimiento del “camino de la belleza como uno de los caminos, quizás el más atrayente y fascinante, para llegar a encontrar y amar a Dios”. [Por Inma Álvarez] DocumentaciónBenedicto XVI: la belleza, camino para encontrar a DiosHoy durante la Audiencia GeneralCIUDAD DEL VATICANO, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la catequesis dirigida hoy por el Papa Benedicto XVI a los peregrinos presentes en la Audiencia General, celebrada en el Aula Pablo VI. ****** Queridos hermanos y hermanas, En las catequesis de las semanas pasadas presenté algunos aspectos de la teología medieval. Pero la fe cristiana, profundamente enraizada en los hombres y en las mujeres de aquellos siglos, no dio solo origen a obras maestras de la literatura teológica, del pensamiento y de la fe. Inspiró también una de las creaciones artísticas más elevadas de la civilización universal: las catedrales, verdadera gloria de la Edad Media cristiana. De hecho, durante casi tres siglos, a partir del siglo XI, se asistió en Europa a un fervor artístico extraordinario. Un antiguo cronista describe así el entusiasmo y la laboriosidad de aquel tiempo: “Sucedió que todo el mundo, pero especialmente en Italia y en la Galias, se comenzó a reconstruir las iglesias, si bien muchas, al estar aún en buenas condiciones, no tuvieron necesidad de esta restauración. Era como una competición entre un pueblo y otro; se hubiese creído que el mundo, sacudiéndose de encima los viejos trapos, quisiera revestirse por todas partes de la vestidura blanca de nuevas iglesias. En suma, casi todas las iglesias catedrales, un gran número de iglesias monásticas, e incluso capillas de pueblo, fueron entonces restauradas por los fieles” (Rodolfo el Glabro, Historiarum 3,4). Varios factores contribuyeron a este renacimiento de la arquitectura religiosa. Ante todo, condiciones históricas más favorables, como una mayor seguridad política, acompañada por un constante aumento de la población y por el progresivo desarrollo de las ciudades, de los intercambios y de la riqueza. Además, los arquitectos encontraban soluciones técnicas cada vez más elaboradas para aumentar la dimensión de los edificios, asegurando al mismo tiempo su firmeza y la majestuosidad. Con todo fue principalmente gracias al ardor y al celo espiritual del monaquismo en plena expansión que se levantaron iglesias abaciales, donde la liturgia pudiera ser celebrada con dignidad y solemnidad, y los fieles pudiesen permanecer en oración, atraídos por la veneración de las reliquias de los santos, meta de incesantes peregrinaciones. Nacieron así las iglesias y las catedrales románicas, caracterizadas por su desarrollo longitudinal, a lo largo, de las naves para acoger a numerosos fieles; iglesias muy sólidas, con muros espesos, bóvedas de piedra y líneas sencillas y esenciales. Una novedad la representa la introducción de esculturas. Siendo las iglesias románicas el lugar de la oración monástica y del culto de los fieles, los escultores, más que preocuparse por la perfección técnica, cuidaron sobre todo la finalidad educativa. Era necesario suscitar en las almas impresiones fuertes, sentimientos que pudiesen incitar a huir del vicio, del mal, y practicar la virtud, el bien, el tema recurrente era la representación de Cristo como juez universal, rodeado de los personajes del Apocalipsis. Son en general las portadas románicas las que ofrecen esta representación, para subrayar que Cristo es la Puerta que conduce al Cielo. Los fieles, atravesando el umbral del edificio sagrado, entran en un tiempo y en un espacio diferentes de los de la vida ordinaria. Más allá del portal de la iglesia, los creyentes en Cristo, soberano, justo y misericordioso, en la intención de los artistas, podían gustar un anticipo de la felicidad eterna en la celebración de la liturgia y en los actos de piedad llevados a cabo dentro del edificio sacro. En los siglos XII y XIII, a partir del norte de Francia, se difundió otro tipo de arquitectura en la construcción de los edificios sagrados, la gótica, con dos características nuevas respecto al románico, y son el impulso vertical y la luminosidad. Las catedrales góticas mostraban una síntesis de fe y de arte armoniosamente expresada a través del lenguaje universal y fascinante de la belleza, que aún hoy suscita estupor. Gracias a la introducción de las bóvedas ojivales, que se apoyaban sobre robustos pilares, fue posible subir notablemente su altura. El impulso hacia lo alto quería invitar a la oración y era él mismo una oración. La catedral gótica quería traducir así, en sus líneas arquitectónicas, el anhelo de las almas hacia Dios. Además, con las nuevas soluciones técnicas adoptadas, los muros perimetrales podían ser calados y embellecidos por vidrieras policromadas. En otras palabras, las ventanas se convertían así en grandes figuras luminosas. Muy adaptadas para instruir al pueblo en la fe. En ellas – escena a escena – se narraban la vida de un santo, una parábola u otros acontecimientos bíblicos. De las vidrieras pintadas se derramaba una cascada de luz sobre los fieles para narrarles la historia de la salvación e implicarles en esta historia. Otro mérito de las catedrales góticas lo constituye el hecho de que en su construcción y decoración, de modo diferente pero coordinado, participaba toda la comunidad cristiana y civil; participaban los humildes y los poderosos, los analfabetos y los doctos, porque en esta casa común todos los creyentes eran instruidos en la fe. La escultura gótica hizo de las catedrales una “Biblia de piedra”, representando los episodios del Evangelio e ilustrando los contenidos del Año Litúrgico, desde la Natividad hasta la Glorificación del Señor. En aquellos siglos, además, se difundía cada vez más la percepción de la humanidad del Señor, y los sufrimientos de su Pasión eran representados de forma realista: el Cristo sufriente (Christus patiens) se convirtió en una imagen amada por todos, y capaz de inspirar piedad y arrepentimiento por los pecados. No faltaban los personajes del Antiguo Testamento, cuya historia se convirtió en familiar a los fieles de tal modo que frecuentaban las catedrales como parte de la única, común historia de la salvación. Con sus rostros llenos de belleza, de dulzura, de inteligencia, la escultura gótica del siglo XIII revela una piedad feliz y serena, que se complace en emanar una devoción sentida y filial hacia la Madre de Dios, vista a veces como una joven mujer, sonriente y maternal, y principalmente representada como la soberana del cielo y de la tierra, potente y misericordiosa. Los fieles que llenaban las catedrales góticas querían encontrar en ellas también expresiones artísticas que recordaran a los santos, modelos de vida cristiana e intercesores ante Dios. Y no faltaban las manifestaciones “laicas” de la existencia; de ahí que aparecieran, aquí y allí, representaciones del trabajo en los campos, de las ciencias y de las artes. Todo estaba orientado y ofrecido a Dios en el lugar donde se celebraba la liturgia. Podemos comprender mejor el sentido que se atribuía a una catedral gótica, considerando el texto de la inscripción escrita sobre la puerta principal de Saint-Denis, en París: "Transeúnte, que quieres alabar la belleza de estas puertas, no te dejes deslumbrar ni por el oro ni por la magnificencia, sino por el trabajo fatigoso. Aquí brilla una obra famosa, pero quiera el cielo que esta obra famosa que brilla haga resplandecer los espíritus, para que con las verdades luminosas se encaminen hacia la luz verdadera, donde Cristo es la verdadera puerta". Queridos hermanos y hermanas, quiero ahora subrayar dos elementos del arte románico y gótico útiles también para nosotros. El primero: las obras de arte nacidas en Europa en los siglos pasados son incomprensibles si no se tiene en cuenta el alma religiosa que los ha inspirado. Un artista, que ha dado siempre testimonio del encuentro entre estética y fe, Marc Chagall, escribió que “los pintores durante siglos han teñido su pincel en ese alfabeto coloreado que era la Biblia". Cuando la fe, de modo particular celebrada en la liturgia, se encuentra con el arte, se crea una sintonía profunda, porque ambas pueden y quieren hablar de Dios, haciendo visible lo Invisible. Quisiera compartir esto en el encuentro con los artistas del 21 de noviembre, renovándoles esa propuesta de amistad entre la espiritualidad cristiana y el arte, augurada por mis venerados predecesores, en particular por los Siervos de Dios Pablo VI y Juan Pablo II. El segundo elemento: la fuerzas del estilo románico y el esplendor de las catedrales góticas nos recuerdan que la via pulchritudinis, la vía de la belleza, es un recorrido privilegiado y fascinante para acercarse al Misterio de Dios. ¿Qué es la belleza, que escritores, poetas, músicos, artistas contemplan y traducen en su lenguaje, si no el reflejo del esplendor del Verbo eterno hecho carne? Afirma san Agustín: "Interroga a la belleza de la tierra, interroga a la belleza del mar, interroga a la belleza del aire amplio y difuso. Interroga a la belleza del cielo, interroga al orden de las estrellas, interroga al sol, que con su esplendor aclara el día; interroga a la luna, que con su claridad modera las tinieblas de la noche. Interroga a las fieras que se mueven en el agua, que caminan sobre la tierra, que vuelan en el aire: almas que se esconden, cuerpos que se muestran; visible que se deja guiar, invisible que guía. ¡Interrógales! Todos te responderán: ¡Míranos: somos bellos! Su belleza les da a li fa conocer. Esta belleza mudable ¿quién la ha creado, sino la Belleza Inmutable?" (Sermo CCXLI, 2: PL 38, 1134). Queridos hermanos y hermanas, que el Señor nos ayude a redescubrir el camino de la belleza como uno de los caminos, quizás el más atrayente y fascinante, para llegar a encontrar y amar a Dios. [Traducción del italiano por Inma Álvarez ©Libreria Editrice Vaticana] ZS091118 (a)Santa Sede
Mundo
EntrevistasAudiencia del miércoles
DocumentaciónSanta SedeEl Papa y la primera ministra de Bangladesh hablan de derechos humanosAudiencia en el Vaticano para la hija del fundador de ese paísCIUDAD DEL VATICANO, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Los esfuerzos por lograr una sociedad respetuosa de los derechos humanos se convirtieron en argumento central de la audiencia que concedió este miércoles Benedicto XVI a la primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina.
Hasina, quien llegó al Vaticano vestida con un sari blanco, también fue recibida por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, acompañado de su excelencia, el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados. Según informa un comunicado vaticano, "en el curso de los cordiales coloquios, se dio un intercambio de opiniones sobre la situación en Bangladesh, sobre los desafíos que debe afrontar y sobre los esfuerzos para promover una sociedad cada vez más abierta y respetuosa de los derechos humanos de todos los ciudadanos". Además, añade la nota vaticana, "en referencia a los regulares contactos entre las autoridades civiles y las autoridades eclesiásticas, se ha analizado la contribución positiva y apreciada de la Iglesia católica a la promoción humana y a la vida social del país, a través de sus actividades educativas, sanitarias y asistenciales". El encuentro tuvo lugar en un estudio anexo al Aula Pablo VI del Vaticano, donde minutos antes el pontífice presidió la audiencia general ante ocho mil personas. De los 156 millones de habitantes de Bangladesh, el 80,5% son hindúes, el 13,4% musulmanes, el 2,3% cristianos y el 1,9% sijs. Sheikh Hasina (1947), presidenta del partido político Awami League, es la mayor de los cinco hijos del Sheikh Mujibur Rahman, el primer presidente y padre fundador de Bangladesh. Llamamiento del Papa a responder a los problemas de la infanciaAnte el 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos del NiñoCIUDAD DEL VATICANO, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El Papa invitó a orar por todos los niños del mundo, especialmente los que sufren, y pidió a la comunidad internacional compromiso para responder a los problemas de la infancia. Durante la audiencia general de este miércoles en el Vaticano, Benedicto XVI lanzó este llamamiento con motivo de la Jornada Mundial de Oración y de Acción por los Niños que se celebra este viernes, en ocasión del 20 aniversario de la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño por parte de la ONU. “Mi pensamiento va a todos los niños del mundo, especialmente a los que viven en condiciones difíciles y sufren a causa de la violencia, los abusos, la enfermedad, la guerra o el hambre”, dijo. “Os invito a uniros a mi oración y, al mismo tiempo, hago una llamada a la comunidad internacional para que se multipliquen los esfuerzos para ofrecer una adecuada respuesta a los dramáticos problemas de la infancia”, añadió. El Santo Padre pidió también que “no falte el generoso compromiso de todos para que sean reconocidos los derechos de los niños y respetada siempre su dignidad”. La Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada como tratado internacional de derechos humanos el 20 de noviembre de 1989. Esta primera ley internacional sobre los derechos de los niños reconoce, a lo largo de sus 54 artículos, que los seres humanos menores de 18 años son individuos con derecho de pleno desarrollo físico, mental y social, y con derecho a expresar libremente sus opiniones. La Convención también es un modelo para la salud, la supervivencia y el progreso de toda la sociedad humana, según UNICEF. Su aceptación por parte de casi todos los Estados del mundo, ha reforzado el reconocimiento de la dignidad humana fundamental de la infancia así como la necesidad de garantizar su protección y desarrollo. MundoCáritas en el día de los sin techo: “su historia es parte de la nuestra”Se celebra el 22 de noviembreMADRID, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El próximo domingo 22 de noviembre se celebra el Día de los Sin Techo 2009, una convocatoria anual impulsada por Cáritas en España con el lema "Su historia es parte de la nuestra. Todos contamos".
A través de la intensa agenda de actos que se han programado en toda España, Cáritas y otras instituciones convocantes quieren "poner encima de la mesa, con transparencia, desde la realidad que vivimos y tocamos, la carencia de derechos y el acceso a los mismos que tienen las personas sin hogar en nuestro país: salud, vivienda, educación, tutela judicial, asistencia social". Con esta campaña, FACIAM (Federación de Asociaciones de Centros para Integración y Ayuda a Marginados) FEANTSA España (Federación Europea de Asociaciones Nacionales que trabajan con personas sin hogar) y Cáritas recuerdan a toda la sociedad que los sin techo son ante todo personas, que existen, tienen su propia historia, son ciudadanos y viven aquí, formando parte del resto de la sociedad. Este año se llama especialmente la atención sobre los aspectos de la diversidad y la participación, según explica Cáritas en un comunicado. Y es que, como señalan las tres entidades promotoras de la jornada, "las personas en situación de exclusión, aún sin tener realmente acceso a los mismos derechos y oportunidades que la sociedad que los excluye, han de tener también derecho a ser diferentes; no va un escalón antes que el otro, pues ambos son inherentes al ser humano". Para Cáritas, FACIAM y FEANTSA "se trata de un camino único que nos lleva a reclamar igualdad y también diferencia y diversidad en una misma tela pintada con letras grandes y de colores; mismas oportunidades y derechos, y diversidad de vivencias y respuestas. Un camino que cada persona ha de querer recorrer... un camino que, como decimos con frecuencia, no tiene meta". Esto significa que es necesario buscar "acuerdos" para convivir. Y es que "muchas personas que están viviendo en la calle han de volver a recorrer un sendero identitario que también pasa por respetarse a sí mismos y amarse a sí mismos, además de reconocer al otro --ya sea otra persona sin hogar o, como solemos decir, una persona normalizada--, de amar al otro". Este año, a través del lema del Día de los Sin Techo se quiere subrayar que "la libertad de cada uno, se construye en común con el otro" y que "ya no vale con respetar al diferente, aunque sea es un buen comienzo". "Tras el respeto -explican los responsables de la jornada-- siempre viene el encuentro, y ahí, es donde se funden y somos conscientes de que se funden nuestras historias. Como excluido, como incluido, como ser humano al borde del abismo o viviendo en medio de la meseta". Y añaden: "Soy vecino, porque vivo en un pueblo, porque vivo en una ciudad. Soy ciudadano, ahora vivo en este país. Soy ciudadano del mundo. Y lo soy, porque tengo acceso al ejercicio de derechos y estoy capacitado para asumir responsabilidades. Trabajar por otro modelo de sociedad Cáritas, FACIAM y FEANTSA recuerdan que "esta crisis que vivimos no ha nacido de la nada; es la consecuencia de un tipo de sociedad que se ha ido creando durante años". Por esa razón, exhortan a la ciudadanía a trabajar por otro modelo de sociedad "donde todos y cada uno tenemos algo que aportar con una organización social participativa, un reparto equitativo de recursos y oportunidades, una producción de bienes y servicios orientada al servicio de la comunidad, unos factores de producción remunerados de acuerdo a la dignidad del trabajo humano, y un intercambio de bienes y servicios entre iguales dictado por el consenso y no por grupos privilegiados". Se apuesta, en suma, por una sociedad "donde ningún individuo es despreciable, todos iguales en una dignidad común y una diversidad que nos enriquece a todos". Efectos de la crisis en las personas sin hogar Aunque el impacto de la crisis afecta a un número creciente de personas, tiene unos efectos muy concretos sobre los sin techo. Según se constata en un estudio conjunto realizado por el Servicio de Estudios de Cáritas y el Programa de Personas Sin Hogar, la población de personas sin techo analizada se ha caracterizado durante 2008 por una presencia mayoritaria de hombres (90,5%), el mayor número de sin techo autóctonos (72%) frente a los inmigrantes (28%), y una edad media cercana a los 40 años Asimismo, se confirma que las dos causas principales que están llevando a nuevas personas a vivir en la calle son la pérdida de empleo y la adicción a drogodependencias, junto con la pérdida de vivienda habitual y la falta de redes familiares de apoyo. En el caso específico de las personas sin hogar inmigrantes las principales causas son las dificultades que tienen para acceder al empleo (generalmente, por discriminación), las situaciones de irregularidad administrativa y la ausencia de redes de apoyo. Cáritas denuncia, además, que en este momento de crisis apenas un tercio de los sin techo están siendo atendidos por lo servicios sociales públicos y que muchas de las personas atendidas por Cáritas realizaron hace años un proceso de inserción y lograron su autonomía personal, pero que ahora vuelven a solicitar ayuda. En el citado estudio se prevé que a finales de 2009 y durante 2010 aumenten notablemente las peticiones de ayuda en los centros y recursos de sin techo, cuando ya tanto las redes sociales y familiares como los recursos y las prestaciones públicas no puedan dar respuesta a la situación de desempleo y crisis económica actual. En Pakistán no todos los ciudadanos son igualesDenuncia el obispo de Faisalabad en la Cámara de los Diputados de ItaliaROMA, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- En Pakistán, no todos los ciudadanos son iguales, denunció un obispo de Pakistán en la Cámara de los Diputados de Italia.
"Sin igualdad en los hechos no hay verdadera libertad religiosa", afirmó monseñor Joseph Coutts, obispo de Faisalabad, en una rueda de prensa concedida este martes en la sala más solemne de ese hemiciclo por iniciativa de la asociación "Salva los monasterios". Pakistán es oficialmente un República islámica, con 170 millones de habitantes. Los cristianos de las diferentes confesiones son 3 millones, es decir, representan el 2% de la población. "La Constitución --explicó monseñor Coutts-- asegura la libertad de culto y los derechos civiles, pero los que no son musulmanes son de hecho ciudadanos de segunda clase, con duras discriminaciones en el acceso al trabajo, pues la religión aparece en los documentos y los empleados la tienen en cuenta al contratar al personal". Algunos partidos políticos hacen presión desde hace tiempo para que el Estado adopte la ley islámica. Si bien la legislación se basa en el planteamiento legislativo introducido durante el colonialismo británico, sobre todo en los años ochenta se han ido introduciendo leyes de contenido religioso islámico. Una de ellas, la más polémica, según monseñor Coutts, es la ley 295. Consta de tres párrafos. El primero prohíbe pronunciarse contra una religión de otro grupo, o contra sus ministros o lugares de culto. El segundo, condena a cadena perpetua a quien profana el Corán. El tercero, prevé la pena de muerte para quien insulte al profeta Mahoma de cualquier forma, directa o indirectamente, con palabras, escritos o representaciones. El problema está en que este tercer párrafo se presta a cualquier tipo de abuso, pues es fácil utilizarlo contra alguien, dado que la acusación se basa en testimonios orales de testigos y sus interpretaciones. Lo peor es que, una vez que se lanza esta acusación contra una persona, con frecuencia "la masas se alzan enfurecidas contra el acusado antes de que se establezca si tiene fundamento". Muchas personas han sido asesinadas en estos tumultos sin que nunca se hayan aclarado bien los hechos, revela el prelado "Hasta hoy, no se han dado ejecuciones capitales a causa de la ley 295, pero algo menos de 900 personas están en la cárcel por blasfemia, 500 son musulmanes". En los últimos tiempos, según el prelado, la interpretación de esta ley ha provocado un aumento de la intolerancia. "Hace dos meses, la turba enfurecida atacó una aldea cristiana y mataron a ocho personas sólo porque alguien fue acusado por la gente de haber profanado el Corán. Es la quinta vez que se verifican estos episodios desde 1983". En una conversación con ZENIT al final del encuentro en la Cámara de los Diputados, monseñor Coutts explicó que tiene esperanza de que esta ley pueda ser abolida. "Con la ayuda de los musulmanes que se dan cuenta de las graves implicaciones para la libertad de esta ley, consideramos que podemos modificarla", confiesa. "El peligro procede de los grupos fundamentalistas y no se puede decir ni mucho menos que todos los musulmanes estén dispuestos a atacar a los cristianos", asegura. En Faisalabad, por ejemplo, explicó, se ha creado una comisión de imanes y responsables de comunidades cristianas que se reúnen para afrontar los problemas. Hemos constatado que "lo que hace falta no es tanto el diálogo teológico, que necesariamente es muy limitado, sino un diálogo de vida sobre los temas sociales sobre los que podemos trabajar juntos". De hecho, concluye, aunque la presencia de los católicos es muy reducida, no es "oculta" ni "callada";su influencia social es muy superior, pues están comprometidos en la dirección de reconocidas escuelas y centros de acogida para discapacitados, toxicómanos... Por Chiara Santomiero, con entrevista de Jesús Colina Nuevas tecnologías para hacer la clase de Religión entretenidaLa experiencia del padre Jorge Chapa, que acaba de visitar PerúLIMA, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- En el marco del Año Sacerdotal, el padre Jorge Chapa, doctor en Derecho Canónico, ha visitado Lima para compartir sus experiencias en la aplicación de las nuevas tecnologías de la comunicación al área escolar de Religión.
El padre Chapa trabaja en el colegio Erain de San Sebastián (España) donde tiene a su cargo la capellanía y es director del Departamento de Religión. Cuenta con una página web (www.erain.es/departamentos/religion) que ya ha recibido más de nueve millones de visitas. Su trabajo se enmarca en el espíritu que Benedicto XVI ha querido imprimir a la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2010, que tendrá por tema: "El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra". En su visita a Perú, el padre Chapa se ha reunido con profesores de Religión de Primaria y Secundaria con quienes compartió contenidos, experiencias y herramientas sobre la utilización de las nuevas tecnologías en el área de religión. "Se trata de hacer la clase de religión actual y entretenida. Hablar a los alumnos con el lenguaje que ellos emplean habitualmente: el visual e informático. En resumen, vestir el contenido doctrinal que no ha cambiado con un 'ropaje nuevo e innovador', que llegue a calar en los alumnos", aclara el padre Chapa tras su visita a Perú. "Las experiencias didácticas que se mostraron fueron de muy diverso tipo aunque con una especial referencia al Año Sacerdotal que estamos viviendo. Se incidió en el tratamiento interdisciplinar de la materia de religión". Por ejemplo, explica, "al tratar el año sacerdotal se puede trabajar desde la geografía (la ubicación de Ars), la historia (situación de Francia en la época de S. Juan María Vianney), religión (la acción del Espíritu Santo en un alma), lengua castellana (exposición oral del trabajo), etc". En la "tormenta de ideas" que mantuvo con los profesores, surgieron ideas para desarrollar en el aula: "una entrevista al párroco, acudir al seminario para conocerlo 'desde dentro', realizar un taller de oración, preguntarse y preguntar sobre la vocación personal, etc.". "Entre las actividades mostradas se incluyeron podcast, actividades para la Pizarra Digital, videos realizados en el aula por los alumnos, trabajos de alumnos en páginas web, distintos power points, actividades clic elaboradas por profesores, y diversos materiales audiovisuales". A los sacerdotes que quieren incursionar en las nuevas tecnologías de la información para evangelizar, el padre Chapa reconoce que "más que introducirnos los sacerdotes en estos foros, deberíamos animar a otros que lo hicieran, ya que saben hacerlo mejor y llegan a más personas". "Aún así, siempre podremos poner nuestro granito de arena. Recuerdo unas palabras del Papa en donde decía que no había que tener miedo a las nuevas tecnologías. Podría ser una buena idea que las parroquias tuvieran una web en la que además de informar de los horarios de los servicios que prestan, tuvieran una sección en donde impartieran buena doctrina, con artículos interesantes, entrevistas, incluso con una posible catequesis 'on line', etc. Las posibilidades en los nuevos medios son enormes". Estados Unidos: Los obispos recuerdan a los jesuitas asesinados en El SalvadorReconocen la aportación de los sacerdotes a la educaciónWASHINGTON, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Los obispos de Estados Unidos se han unido a los legisladores del país en conmemorar el veinte aniversario del asesinato de seis jesuitas en El Salvador. Los prelados destacaron la aportación de estos sacerdotes a la educación.
Preocupación por la prostitución en Sudáfrica ante el Mundial de fútbolEl cardenal Napier cree que la FIFA está presionando para su despenalizaciónROMA, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- La Iglesia teme que se dispare la prostitución en Sudáfrica durante el Mundial de fútbol de 2010, lo cual facilitaría la propagación del virus del sida. El cardenal Wilfrid Fox Napier, arzobispo de la diócesis sudafricana de Durbán, que se encuentra en Roma con motivo de la asamblea plenaria de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, mostró a la agencia Fides su preocupación. “La preocupación más grande es la de una posible explosión del fenómeno de la prostitución -declaró-. Me parece que la FIFA (Federación Internacional de Fútbol, que organiza la World Cup 2010) esta presionando al gobierno sudafricano para despenalizar la prostitución”. “Si esto sucediera, tendríamos un fuerte aumento del virus del HIV y del sida”, advirtió. En relación al Mundial de Fútbol en Sudáfrica, la Iglesia local ha iniciado un programa de sensibilización sobre la prostitución y sobre la trata de seres humanos. “Estamos coordinando los esfuerzos de la Iglesia católica con los del gobierno y los de otras organizaciones en vistas al Mundial del 2010”, explicó. Y añadió: “Hemos iniciado una campaña de sensibilización y de prevención del crimen dirigida en particular a las familias”. Según explicó el cardneal Napier, “hay muchos padres que prefieren no darse cuenta que sus hijos se dedican a actividades ilícitas”, y “buscamos colaborar con las familias y con las autoridades para recuperar a los jóvenes que están involucrados en el crimen”. Por otra parte, el purpurado también comentó la cumbre de la FAO que se está celebrando en Roma, y afirmó que “África necesita agua y no Semillas Genéticamente Modificadas (OGM)”. “De los primeros informes que he podido leer sobre la Cumbre de la FAO, tengo la impresión que esta organización no conoce cuales son los verdaderos problemas de alimentación en África”, declaró. “Tenemos nuestros cultivos que crecen muy bien sin necesidad de modificaciones genéticas, siempre y cuando tengan el agua suficiente -explicó-. Así que ayúdennos a construir pozos, represas y acueductos; no tenemos necesidad de los OGM”. Desde Asís se pide el uso pacífico de la energía nuclearLlamamiento de una autoridad en energía atómica, un ministro, un ingeniero y un religiosoASÍS, miércoles 18 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Desde la ciudad de la paz -Asís-, ha surgido un nuevo mensaje de paz para los hombres de buena voluntad, para un uso correcto y pacífico de la energía nuclear. Lo lanzaron juntos este martes, desde el Sacro Convento, Mohamed ElBaradei, director general de la Agencia internacional de la energía atómica (IAEA) y premio Nobel de la paz en 2005; Andrea Ronchi, ministro para las Políticas europeas; el padre Giuseppe Piemontese, Custodio del Sacro Convento, y el ingeniero Giuseppe Rotunno, responsable del Comité para una civilización del Amor. Por la mañana, la Universidad de Perugia confirió a ElBaradei el título de doctor honoris causa en “Relaciones internacionales” por su “compromiso, dedicación y espíritu de responsabilidad por un uso correcto y pacífico de la energía nuclear en bien de toda la humanidad”. “Los jefes de Estado -afirmó en su intervención ElBaradei- están empezando a entender que las armas nucleares, más que reforzar, amenazan la seguridad del mundo entero”. Hacen falta, en cambio, “instituciones internacionales efectivas y normas sobre seguridad que sean universales y equitativas”, dijo. “Necesitamos -concluyó ElBaradei- un nuevo sistema global de seguridad, donde no haya armas porque el derecho de todo ser humano es el de vivir en paz”. Durante el encuentro de Asís, fue presentado el Programa de conversión nuclear y desarrollo (Megatons to Development) nacido en 1987 por iniciativa de un grupo de estudiosos italianos, entre ellos el físico Edoardo Amaldi, alumno de Enrico Fermi, para la conversión del uranio presente en los arsenales nucleares militares en combustible de paz, para ser utilizado en las centrales nucleares existentes. “El ahorro generado por este uso -afirmaron los organizadores de la iniciativa- permitirá iniciar programas de desarrollo en los países pobres del planeta, para apoyar una mejora de sus economías concediendo a sus pueblos dignidad y confianza en el futuro”. Sínesis 18/11/09
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November 17 Síntesis 17/11/09
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November 16 ZS091116 (b)La sentencia que veta el crucifijo moviliza a la Iglesia Ortodoxa GriegaEl primado Ieronymos, dispuesto a convocar un Sínodo extraordinarioATENAS, lunes, 16 noviembre 2009 (ZENIT.org).- El primado de la Iglesia Ortodoxa Griega Ieronymos II se ha declarado dispuesto a convocar un Sínodo extraordinario para diseñar un plan de acción contra la reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que veta el crucifijo en las escuelas. “No son sólo las minorías las que tienen derechos; los derechos son también de las mayorías”, dijo el primado en una declaración recogida por numerosas agencias de prensa y de la que hoy informa el diario vaticano “L’Osservatore Romano”. La sentencia del Tribunal se produjo tras serle presentado un caso en Italia y decretó que la exposición del crucifijo en las aulas escolares viola el derecho de los padres a la educación de sus hijos y restringe la libertad de pensamiento y de religión de los alumnos. Ieronymos se ha declarado dispuesto a convocar un Sínodo extraordinario, la próxima semana, para diseñar un plan de acción en el temor de que esta sentencia pueda constituir un precedente también para Grecia. Y ha hecho un llamamiento a los católicos para contrarrestar esta “amenaza a los símbolos cristianos”, contra aquellos jueces “que ignoran el papel del cristianismo en la formación de la identidad de Europa”. La toma de posición del primado ortodoxo sigue a un intento por parte del Observatorio para la aplicación de los Acuerdos de Helsinki en Grecia (Espe) de hacer ordenar desde un tribunal, tras la decisión europea sobre Italia, la retirada de todos los símbolos religiosos de las escuelas, edificios públicos y salas de justicia. Respecto a estas últimas, el Espe ha pedido además eliminar la presencia del Evangelio de la fórmula de juramento para los testigos. El tribunal de Atenas –indica la agencia Ansa- rechazó la petición por falta de jurisprudencia, pero no excluyó volver a examinarla si la sentencia europea se hiciera definitiva. Por su parte, la coalición de izquierda (Syriza) ha preguntado al Gobierno cómo piensa comportarse al respecto, subrayando que si la sentencia del Tribunal de Estrasburgo fuera definitiva, debería ser aplicada no sólo por Italia sino por todos los países europeos. La ministra de Educación, Anna Diamantopoulou, respondió que “el problema no está en el orden del día”, porque “los problemas de la escuela en Grecia son otros”. El obispo ortodoxo de Thessaloniki, Anthimos, dijo que espera que el Gobierno recurra contra cualquier sentencia de tribunal griego o europeo que obligue a retirar los símbolos religiosos de las escuelas del país (generalmente consistentes en un icono del rostro de Cristo). Y el obispo Phthiotis, Nikolaos, advirtió que “pronto lo jóvenes no tendrán ya ningún símbolo que les proteja” y que “los ídolos del fútbol y del pop son pobres sucedáneos”. La Iglesia Ortodoxa Griega a la que pertenece el 92% de la población, intervino recientemente también para denunciar como “injusta” la decisión de triplicar el impuesto sobre las propiedades, tomada por el Gobierno en el marco de un plan para resanar las cuentas públicas. El Sínodo de los obispos, en una declaración, afirmó que, aún estando la Iglesia dispuesta a cumplir con su deber, la decisión de tasar las propiedades al 3 por mil, en lugar del precedente 1 por mil, la coloca en una situación de “desigualdad respecto a otras entidades legales”. Por Nieves San Martín Presentada la película “Pablo de Tarso, el último viaje”Coproducción de Contracorrientes Producciones y San Pablo MultimediaSALAMANCA, lunes, 16 noviembre 2009 (ZENIT.org).- Este 12 de noviembre fue presentado en la Casa de la Iglesia de Salamanca, en un acto organizado conjuntamente por las Diócesis de Salamanca y Ciudad Rodrigo, el estreno comercial de la película “Pablo de Tarso, el último viaje”. El nuevo proyecto cinematográfico es de la joven empresa mirobrigense Contracorriente Producciones, responsable de otros proyectos cinematográficos como “Jesús, el peregrino de la luz” (2006) y “Talitá Kum” (2008), que actualmente se distribuyen a nivel nacional e internacional con la empresa San Pablo Multimedia. En esta ocasión “Pablo de Tarso, el último viaje” ha sido fruto de una coproducción entre Contracorriente Producciones y San Pablo Multimedia. La película ha sido dirigida por Pablo Moreno. El estreno absoluto de la película será el próximo jueves día 26 de noviembre en Es una película de bajo coste, realizada desde una zona deprimida como es la del suroeste salmantino, “donde la falta de medios se soluciona con inteligencia, con ideas, con imaginación, con el esfuerzo de jóvenes profesionales que trabajan por su tierra y que con este proyecto demuestran una vez más que es posible hacer cine desde aquí para el mundo”, afirman sus impulsores. Ahora comienza su difusión comercial de momento por cines de la provincia de Salamanca y Zamora. A comienzos de 2010, la película continuará su andadura por el resto de cines de España. En el proyecto han participado unos treinta actores profesionales de Madrid, Salamanca, Ciudad Rodrigo, Valladolid, Palencia, Coria, Cáceres y Badajoz. A estos actores se les suman los casi cuatrocientos extras que aparecen a lo largo de la película, gentes de los pueblos de la comarca de Ciudad Rodrigo y sus alrededores. La mayor parte de las localizaciones que aparecen en el filme son de Ciudad Rodrigo. Se rodó en gran parte de los palacios de la ciudad, así como en sus murallas, castillo, catedral y alrededores. La película fue presentada al festival Internacional de Cine de Trento, Italia, donde fue seleccionada y posteriormente nominada como mejor película aspirante al premio Signis. En noviembre la película “Pablo de Tarso, el último viaje” abrió la semana de Cine Espiritual de Barcelona, donde recibió una clamorosa ovación y una muy buena crítica por parte del público y de la organización. Al acto asistió monseñor Enrique Planas, que fue director de la Filmoteca Vaticana, quien calificó la experiencia de Contracorriente Producciones como algo único y esperanzador dentro del género de cine espiritual. DocumentaciónCarta del cardenal Bertone a los sacerdotes chinosCon motivo del Año SacerdotalCIUDAD DEL VATICANO, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación la Carta que el cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado vaticano, ha querido dirigir a todos los sacerdotes de la Iglesia católica en la República Popular China on ocasión del Año Sacerdotal. El texto, en inglés, italiano y chino, ha sido difundido por la agencia Fides. ******
A todos los sacerdotes de la Iglesia católica en la República Popular China En el Vaticano, 10 de noviembre de 2009 Queridos hermanos en el Sacerdocio, El Año Sacerdotal, un regalo del Santo Padre Benedicto XVI, que estamos celebrando con ocasión del 150° aniversario del “dies natalis” de Juan María Vianney, me invita a dirigirme a vosotros, presbíteros de la Iglesia en China, de un modo particular. 1. Invitación a la esperanza. En la Carta, que el Santo Padre dirigió el 27 de mayo de 2007 a los obispos, a los presbíteros, a las personas consagradas y a los fieles laicos de la República Popular China, se indican varias líneas-guía para el futuro camino de la Iglesia. Entre ellas, deseo subrayar la reconciliación dentro de la comunidad católica y un diálogo respetuoso y comprensivo con las Autoridades civiles, sin renunciar a los principios de la fe católica. Al respecto, a pesar de las persistentes dificultades, las informaciones que han llegado desde diferentes partes de China muestran también signos de esperanza. Para afrontar la actual situación eclesial y socio-política en la que vivís, y para proseguir en el camino de la reconciliación y del diálogo, es urgente para cada uno de vosotros saque luz y fuerza de las fuentes de la espiritualidad sacerdotal, que son el amor de Dios y el seguimiento incondicional de Cristo. Sólo dos años después de la publicación de la Carta pontificia, no parece que haya llegado el momento de hacer balances definitivos. Usando las palabras del gran misionero de China, padre Matteo Ricci, creo que se puede decir que aún es más tiempo de siembra que de cosecha. Quizás alguno de vosotros se quedó sorprendido por la Carta del Papa a la Iglesia en China. Os aseguro que la Santa Sede está al corriente de la compleja y difícil situación en la que os encontráis. El Santo Padre, abriendo el Año Sacerdotal, ha invitado a todos los sacerdotes del mundo a “saber aprovechar la nueva primavera que el Espíritu está suscitando en nuestros días en la Iglesia”. Esto es verdad también para vosotros: los nuevos retos, que el pueblo chino debe afrontar al inicio del tercer milenio, os piden que os abráis con confianza al futuro y que continuéis intentando vivir íntegramente la fe cristiana. 2. Anunciar a Cristo. Queridos hermanos sacerdotes, sois pastores del Pueblo de Dios en un país geográfica y demográficamente vasto. Como pequeño rebaño en medio de una multitud de personas, vivís sea junto a seguidores de otras religiones, sea de personas que tienen una postura de indiferencia, incluso de aversión, hacia Dios y hacia la religión. No penséis que sólo vosotros tenéis que afrontar un problema semejante. De hecho, compartís la misma situación que muchos hermanos en otras partes del mundo, los cuales, “aun entre dificultades y comprensiones, permanecen fieles a su vocación, la de 'amigos de Cristo'. Llamados, elegidos y enviados particularmente por Él” (Carta para la convocatoria del Año Sacerdotal). También vale para vosotros la observación del Papa Benedicto XVI: “Existen, por desgracia, también situaciones, nunca suficientemente deploradas, en las que la Iglesia misma sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros. El mundo saca de ello un motivo de escándalo y de rechazo. Lo que en mayor medida puede beneficiar en estos casos a la Iglesia no es tanto la observación minuciosa de las debilidades de sus ministros, sino una renovada y gozosa conciencia de la grandeza del don de Dios, concretado en figuras espléndidas de pastores generosos, de religiosos ardientes de amor a Dios y por las almas, de directores espirituales iluminados y pacientes” (Carta para la convocatoria del Año Sacerdotal). Y para vosotros en China “¿cómo no recordar, al respecto, como ánimo para todos, las figuras luminosas de obispos y de sacerdotes que en los difíciles años del pasado reciente, han dado testimonio de un amor indefectible a la Iglesia, incluso con la entrega de su propia vida por ella y por Cristo?” (Carta a la Iglesia en China, n. 13). A menudo, mirando al mundo que nos rodea, nos dejamos llevar por la consternación. ¡Cuánta gente a la que alimentar! ¿Dónde encontraremos pan para toda esta gente? ¿Cómo puedo, con mis límites, ayudar a Jesús en su misión? Una vez más el Santo Padre, comentando el texto del Evangelio de Juan (6, 1-15), nos recuerda la respuesta del Señor: “¡Precisamente poniendo en sus manos santas y venerables lo poco que somos, nosotros los sacerdotes nos convertimos en instrumento de salvación para muchos, para todos!” (Ángelus del 26 de julio de 2009). Son varios los modos prácticos como podéis dar vuestra preciosa contribución: por ejemplo, visitando frecuentemente tanto a las familias católicas como no católicas en los pueblos, mostrando vuestra solicitud por las necesidades de la gente; aumentando los esfuerzos para preparar y formar buenos catequistas; favoreciendo un mayor uso de los servicios caritativos, dirigidos especialmente a los niños y a las personas enfermas y ancianas, con el fin de mostrar la caridad desinteresada de la Iglesia; organizando reuniones especiales, en las que los católicos puedan invitar a sus parientes y amigos no católicos para que conozcan mejor la Iglesia católica y la fe cristiana; distribuyendo publicaciones católicas a los no católicos. 3. Las virtudes sacerdotales. En la escuela de san Juan María Vianney debemos aprender a identificarnos con el ministerio recibido. En Cristo, esta identificación fue total: “En Jesús, Persona y Misión tienden a coincidir: toda su acción salvífica era y es expresión de su Yo filial que, desde toda la eternidad, está ante el Padre en actitud de amorosa sumisión a su voluntad” (Carta para la convocatoria del Año Sacerdotal). Es de la identificación con el propio ministerio que nacen todas las virtudes, necesarias para cada sacerdote. El Santo Cura de Ars supo dialogar con todos porque fue un hombre de oración: el arte del diálogo a cualquier nivel se aprende en el diálogo con Dios, una oración continua y sincera. Él vivió la pobreza con extremo vigor, porque consideraba que todo lo que recibía era entregado a su iglesia, a sus pobres, a sus familias más desgraciadas. También su castidad era la requerida a un sacerdote para su ministerio: era la castidad conveniente a quien debe tocar habitualmente la Eucaristía. Es conocido, además, cómo él se atormentaba por el pensamiento de su propia inadecuación al ministerio parroquial y por el deseo de huir: sólo la obediencia y la pasión por las almas consiguieron convencerlo de permanecer en su puesto. La regla de oro para una vida obediente le parecía esta: “Hacer sólo lo que puede ofrecerse al buen Dios”. 4. La Eucaristía. En este Año Sacerdotal deseo recordaros la fuente donde podéis encontrar la fuerza para ser fieles a vuestra importante misión. Y deseo hacerlo con las palabras del Papa Benedicto XVI: en la Iglesia “toda gran reforma está ligada, de alguna forma, al redescubrimiento de la fe en la presencia eucarística del Señor en medio de su pueblo” (Carta a la Iglesia en China, n. 5, nota 20). La celebración del Misterio Pascual revela el agape, es decir, el amor de Dios,. Ese amor que vence el mal y que, por tanto, transforma el mal en bien, el odio en amor. A través de la participación en el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Eucaristía – nos ha recordado el Santo Padre – esa energía divina “viene a nosotros corporalmente para continuar su obra en nosotros y a través nuestro” (Carta Encíclica Deus caritas est, n. 14). Unidos a Cristo en la Eucaristía, nos convertimos en los sujetos de la verdadera transformación de los corazones (cfr Deus caritas est, nn. 13-14). Como decía el Santo Cura de Ars, “todas las buenas obras reunidas no equivalen al Sacrificio de la Misa, porque estas son obras de hombres, mientras que la Santa Misa es obra de Dios”. La Eucaristía, sacramento de la comunión, fuente y culmen de la vida eclesial y de la evangelización, está en el centro de vuestro camino de reconciliación. La Eucaristía, aunque sea celebrada en una comunidad particular, nunca es celebración de esta sola comunidad. Una comunidad verdaderamente eucarística no puede replegarse en sí misma, como si fuese autosuficiente, sino que debe mantenerse en comunión con toda otra comunidad católica. De hecho, cada celebración de la Eucaristía postula la unión no solo con el propio obispos, sino también con el Papa, con el Orden Episcopal, con todo el clero y con el entero Pueblo de Dios. San Pablo, escribiendo a los cristianos de Corinto, mostraba cómo sus divisiones, que se manifestaban en las asambleas eucarísticas, estaban en contraste con lo que celebraban, la Cena del Señor. ignore. En consecuencia, el Apóstol les invitaba a reflexionar sobre la verdadera realidad de la Eucaristía, para hacerles volver al Espíritu de comunión fraterna (cfr 1 Cor 11, 17-34). El Papa Juan Pablo II nos recordó que la Eucaristía crea comunión y educa a la comunión. Y Benedicto XVI, haciéndose eco de esta enseñanza, ha dado algunas directivas sobre la recepción de los sacramentos en la actual situación de la Iglesia en China (cfr Carta a la Iglesia católica en China, n. 10). Estas directivas tienen su raíz “en la promoción de la comunión” y en la caridad, que está siempre por encima de todo”: se recuerdan también en el “Compendio” de la misma Carta pontificia, que fue publicada por la Santa Sede el 24 de mayo de 2009. 5. La Palabra de Dios. Permitidme recordaros una vez más, queridos sacerdotes, las palabras del Santo Padre Benedicto XVI: “En la actualidad, como en los tiempos difíciles del Cura de Ars, es preciso que los sacerdotes, con su vida y obras, se distingan por un vigoroso testimonio evangélico. Pablo VI ha observado oportunamente: El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escucha a los que enseñan, es porque dan testimonio. Para que no nos quedemos existencialmente vacíos, comprometiendo con ello la eficacia de nuestro ministerio, debemos preguntarnos constantemente: "¿Estamos realmente impregnados por la palabra de Dios? ¿Es ella en verdad el alimento del que vivimos, más que lo que pueda ser el pan y las cosas de este mundo? ¿La conocemos verdaderamente? ¿La amamos? ¿Nos ocupamos interiormente de esta palabra hasta el punto de que realmente deja una impronta en nuestra vida y forma nuestro pensamiento? Así como Jesús llamó a los Doce para que estuvieran con Él (cf. Mc 3, 14), y sólo después los mandó a predicar, también en nuestros días los sacerdotes están llamados a asimilar el nuevo estilo de vida que el Señor Jesús inauguró y que los Apóstoles hicieron suyo” (Carta para la convocatoria del Año Sacerdotal). 6. La tarea de los obispos. Queridos sacerdotes, en este punto permitidme que dirija también alguna palabra a vuestros obispos, que han recibido la plenitud del sacerdocio. A vosotros, queridísimos hermanos, quisiera recordaros que el camino hacia la santidad de vuestros presbíteros está confiado a vuestro atento cuidado pastoral. Si se piensa en las condiciones sociales y culturales del mundo actual, es fácil entender cuánto acecha a vuestros presbíteros el peligro de la dispersión en un gran número de tareas distintas. La experiencia cotidiana muestra que las semillas de la disgregación entre los hombres están muy arraigadas en la humanidad a causa del pecado, pero que la Iglesia puede contraponer la fuerza, generadora de unidad, del Cuerpo de Cristo. El Concilio Vaticano II identificó en la caridad pastoral el vínculo que da unidad a la vida y a las actividades de los sacerdotes. 7. Una pastoral a favor de las vocaciones sacerdotales. Como os ha recordado el Santo Padre, “durante los últimos cincuenta años no ha faltado en la Iglesia en China un abundante florecimiento de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. De esto se debe dar gracias al Señor porque se trata de un signo de vitalidad y de un motivo de esperanza […] este florecimiento está acompañado hoy por no pocas dificultades. Surge por tanto la exigencia tanto de un atento discernimiento vocacional por parte de los responsables eclesiales como de una más profunda educación e instrucción de los aspirantes al sacerdocio y a la vida religiosa. A pesar de la precariedad de los medios a disposición, para el futuro de la Iglesia en China habrá que trabajar para asegurar, por un lado, una particular atención al cuidado de las vocaciones y, por otro lado, una formación más sólida en los aspectos humano, espiritual, filosófico-teológico y pastoral, que realizar en los seminarios y en los institutos religiosos” (Carta a la Iglesia en China, n. 14). Que la celebración del Año Sacerdotal sea, por tanto, una ocasión para poner en marcha iniciativas de apoyo de la vida de vuestros seminaristas. Al respecto, queridos obispos, seréis capaces de dedicar particular atención a su formación visitándolos en los seminarios y mostrando profundo cuidado en la formación que éstos reciben, tanto en el plano espiritual como en el académico. Además, vuestra solicitud paterna os sugerirá, según las posibilidades y las condiciones de cada diócesis, las actividades dirigidas a promover las vocaciones al sacerdocio, como jornadas y encuentros de oración, o apertura de lugares donde los sacerdotes y los fieles, especialmente los jóvenes, puedan encontrarse para rezar untos bajo la guía de sacerdotes buenos y expertos, como directores espirituales. 8. La formación permanente. El Santo Padre Benedicto XVI es consciente de que “también en China, como en el resto de la Iglesia, surge la necesidad de una formación permanente adecuada del clero. De aquí nace la invitación, dirigida a los obispos como responsables de las comunidades eclesiales, a pensar especialmente en el clero joven, que está cada vez más sometido a nuevos retos pastorales, conectados con las exigencias del deber de evangelizar una sociedad tan compleja como lo es la sociedad china actual. Nos lo recordaba el Papa: la formación permanente de los sacerdotes “es una exigencia intrínseca al don y al ministerio sacramental recibido y se revela necesaria en todo tiempo. Hoy sin embargo resulta ser particularmente urgente no sólo por el rápido cambio de las condiciones sociales y culturales de los hombres y de los pueblos en los que se desarrolla el ministerio presbiteral, sino también por esa ‘nueva evangelización’ que constituye la tarea esencial e improrrogable de la Iglesia al final del segundo milenio” (Carta a la Iglesia en China, n. 13). Que cada obispo, en comunión con sus hermanos obispos de las diócesis cercanas, cuide de organizar y de seguir personalmente programas serios de formación permanente. Debería prestarse una atención particular a los jóvenes sacerdotes, que con frecuencia tienen que trabajar solos inmediatamente después de la ordenación. A menudo se sienten aislados, con responsabilidades graves. Los obispos no sólo deberían cuidar su formación permanente sino que deberían asegurarles ser acogidos y ayudados por el clero más anciano. Además, sería también útil que obispos y sacerdotes pudieran encontrar ocasiones frecuentes para contactos personales entre ellos y aumentar las reuniones, tanto oficiales como informales, con el fin de planificar juntos las actividades diocesanas, compartir sus experiencias y ayudarse unos a otros para resolver las dificultades personales y pastorales. 9. El culto eucarístico. El Santo Cura de Ars nos enseña que el culto dado a la Eucaristía fuera de la Misa es de un inestimable valor en la vida de todo sacerdote. Este culto está estrechamente unido a la celebración de la Eucaristía. Toca a vosotros pastores animar e culto eucarístico, tanto con el testimonio personal como con la organización de una hora semanal de adoración, procesiones, etc. a niveles diocesano y parroquial. Los fieles podrían así reunirse en torno a la Eucaristía y experimentar la comunión eclesial. A propósito de esto, quiero recordaros lo que el Papa Juan Pablo II nos dejó como testamento suyo: “Es hermoso entretenerse con Él e, inclinados sobre su pecho como el discípulo predilecto (cfr Jn 13, 25), ser tocados por el amor infinito de su corazón. Si el cristianismo debe distinguirse, en nuestro tiempo, sobre todo, por el arte de la oración, ¿cómo no sentir una necesidad renovada de entretenerse un buen rato, en conversación espiritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor, junto a Cristo presente en el Santísimo Sacramento? ¡Cuantas veces, queridos hermanos y hermanas, he hecho esta experiencia y he encontrado fuerza, consuelo, apoyo!” (Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 25). 10. La reconciliación espiritual de los corazones. ¿Qué podéis hacer ante la permanencia de los enfrentamientos y de las miserias incluso dentro d ella comunidad católica? Si estamos unidos en Cristo eucarístico, todas las miserias del mundo resuenan en nuestros corazones para implorar la misericordia de Dios. De la misma forma, de nosotros se alza un himno de alabanza y de acción de gracias por todas las bellezas de la Creación, por las obras buenas de los hombres y por los innumerables dones de gracia que el Señor infunde sobre la humanidad: el corazón se dilata a un amor más grande, que asume la medida del de Cristo muerto y resucitado. No hay que olvidar que también “la comunidad de los discípulos conoce desde los inicios no sólo el gozo del Espíritu Santo, la gracia de la verdad y del amor, sino también la prueba, constituida sobre todo por los contrastes sobre las verdades de la fe, con los consiguientes daños a la comunión. Como la comunión del amor existe desde el principio y estará hasta el final (cfr 1 Jn 1, 1ss), así por desgracia desde el principio se cuela también la división. No debemos sorprendernos que esta exista también hoy” (Carta a la Iglesia en China, n. 6). En la primera carta a los Corintios, a propósito de las divisiones existentes en sus comunidades, Pablo escribe: “Es necesario que haya divisiones entre vosotros para que se manifiesten quiénes son verdaderos creyentes entre vosotros” (1 Cor 11, 19). Todo entra en el plan de Dios, para que todo sirva a su omnipotencia que es sabiduría y amor infinitos. En este momento, que nadie dude en buscar la reconciliación con gestos concretos, a tender la mano al hermano que “tiene algo contra ti” (cfr Mt 5, 23-24). Para obtener esto, es necesario y urgente prestar atención también a la formación humana de todos los fieles, incluyendo sacerdotes y religiosas, pues la falta de madurez humana, de autocontrol y de armonía interior es la fuente más frecuente de incomprensiones, de falta de cooperación y de conflictos en el seno de las comunidades católicas. 11. Los organismos de comunión. En la perspectiva de la eclesiología de la comunión, idea central de los documentos del Concilio Vaticano II, parece oportuno llamar vuestra atención sobre cuanto prevé las legislación canónica para favorecer la tarea pastoral de los obispos y el crecimiento de la comunidad diocesana: “Cada obispo diocesano está invitado a servirse de instrumentos de comunión y de colaboración indispensables dentro de la comunidad católica diocesana: la curia diocesana, el consejo presbiteral, el colegio de los consultores, el consejo pastoral diocesano y el consejo diocesano para los asuntos económicos. Estos organismos expresan la comunión, favorecen la participación en las responsabilidades comunes y pueden ser de gran ayuda a los pastores, que pueden valerse así de la colaboración fraterna de los sacerdotes, de personas consagradas y de fieles laicos” (Carta a la Iglesia en China, n. 10). Cuando no se puede poner en pie una entera curia diocesana a causa de la escasez de sacerdotes, los obispos deberían al menos comenzar por diversificar los papelees nombrando gradualmente un vicario general, un canciller, un procurador, etc, con el fin de tener alguien a mano con quien consultar y cooperar al tomar decisiones jurídicas y pastorales. Deseo concluir mi carta formulando y confiando a la Santísima Virgen el augurio de que vuestra vida sacerdotal sea guiada cada vez más por esos ideales de donación total a Cristo y a la Iglesia que inspiraron el pensamiento y la acción del Santo Cura de Ars. Permanezco unido con vosotros en la oración y en la esperanza de que vuestro trabajo pastoral producirá una cosecha abundante, y permanezco Vuestro en el Señor + Tarcisio Card. Bertone Secretario de Estado ------- El texto original puede leerse en:http://www.fides.org/ita/documents/Lettera_sacerdoti_Cina_ita.doc [Traducción del italiano por Inma Álvarez] Benedicto XVI: evangelizar los nuevos areópagosMensaje del Papa al Prefecto de la Congregación para la Evangelización del los PueblosCIUDAD DEL VATICANO, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación el Mensaje que el Papa ha dirigido al cardenal Ivan Dias, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, cuya asamblea plenaria ha comenzado hoy en la Universidad Urbaniana de Roma, con el tema “San Pablo y los nuevos aerópagos”. ****** Al Venerado Hermano señor cardenal Ivan Dias Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos Con ocasión de la Asamblea Plenaria de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, deseo dirigirle, señor cardenal, mi cordial saludo, que de buen grado hago extensivo a los arzobispos, a los obispos y a cuantos toman parte en ella. Saludo también al secretario, al secretario adjunto, al subsecretario y a todos los colaboradores de este dicasterio. Uno la expresión de mis sentimientos de aprecio y de gratitud por el servicio que hacéis a la Iglesia en el ámbito de la misión ad gentes. El tema que afrontáis en este encuentro, "San Pablo y los nuevos areópagos", también a la luz del Año Paulino concluido hace poco, ayuda a revivir la experiencia del Apóstol de los Gentiles cuando en Atenas, tras haber predicado en numerosos lugares, se dirigió al areópago y anunció allí el Evangelio usando un lenguaje que hoy podríamos definir ‘inculturado’ (cfr Hch 17,22-31). Ese areópago, que entonces representaba el centro de la cultura del culto pueblo ateniense, hoy – como diría mi venerado predecesor Juan Pablo II - “puede ser asumido como símbolo de los nuevos ambientes en los que se debe proclamar el Evangelio” (Redemptoris missio, 37). En efecto, la referencia a ese acontecimiento constituye una invitación apremiante a saber valorar los "areópagos" de hoy, donde se afrontan los grandes desafíos de la evangelización. Queréis analizar este tema con realismo, teniendo en cuenta los muchos cambios sociales ocurridos. Un realismo apoyado por el espíritu de fe, que ve la historia a la luz del Evangelio, y con la certeza que tenía Pablo de la presencia de Cristo resucitado. Resuenan confortadoras también para nosotros las palabras que Jesús le dirigió en Corinto: "No tengas miedo, sigue hablando y no calles; porque yo estoy contigo y nadie te pondrá la mano encima para hacerte mal” (Hch 18,9-10). De manera eficaz, el Siervo de Dios Pablo VI dijo que no se trata solo de predicar el Evaneglio, sino de “alcanzar y casi sacudir con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación” (Enseñanzas XIII, [1975], 1448). Es necesario mirar a los “nuevos areópagos” con este espíritu; algunos de ellos, en la actual globalización, se han vuelto comunes, mientras que otros siguen siendo específicos de algunos continentes, como se ha visto también en la reciente Asamblea especial para África del Sínodo de los Obispos. La actividad misionera de la Iglesia debe por tanto orientarse hacia estos centros neurálgicos de la sociedad del tercer milenio. No debe infravalorarse la influencia de una difundida cultura relativista, las más de las veces carente de valores, que entra en el santuario de la familia, se infiltra en el ámbito de la educación y en otros ámbitos de la sociedad y los contamina, manipulando las conciencias, especialmente las juveniles. Al mismo tiempo, sin embargo, a pesar de estas insidias, la Iglesia sabre que el Espíritu Santo está siempre en acción. Se abren de hecho nuevas puertas al Evangelio y se va extendiendo en el mundo en anhelo de una auténtica renovación espiritual y apostólica. Como en otras épocas de cambios, la prioridad pastoral es mostrar el verdadero rostro de Cristo, Señor de la historia y único Redentor del hombre. Esto exige que cada comunidad cristiana y la Iglesia en su conjunto ofrezcan un testimonio de fidelidad a Cristo, construyendo pacientemente esa unidad querida por Él e invocada por todos sus discípulos. La unidad de los cristianos hará, de hecho, más fácil la evangelización y la confrontación con los desafíos culturales, sociales y religiosos de nuestro tiempo. En esta empresa misionera podemos mirar al apóstol Pablo, imitar el “estilo” de vida y el mismo “espíritu” apostólico centrado totalmente en Cristo. Con esta completa adhesión al Señor, los cristianos podrán más fácilmente transmitir a las futuras generaciones la herencia de la fe, capaz de transformar también las dificultades en posibilidades de evangelización. En la reciente Encíclica Caritas in veritate quise subrayar que el desarrollo económico y social de la sociedad contemporánea necesita recuperar la atención a la vida espiritual y una “serie consideración de las experiencias de confianza en Dios, de fraternidad espiritual en Cristo, de confianza en la Providencia y en la Misericordia divinas, de amor y de perdón, de renuncia a sí mismos, de acogida del prójimo, de justicia y de paz... El anhelo del cristiano es que toda la familia humana pueda invocar a Dios como Padre Nuestro” (n. 79). Señor cardenal, mientras agradezco el servicio que este dicasterio hace a la causa del Evangelio, invoco sobre usted y sobre cuantos toman parte en la presente Asamblea Plenaria la ayuda de Dios y la protección de la Virgen María, Estrella de la evangelización, mientras envío de corazón a todos mi Bendición Apostólica. En el Vaticano, 13 de noviembre de 2009 BENEDICTUS XVI PP [Traducción del italiano por Inma Álvarez ©Libreria Editrice Vaticana] Discurso de Benedicto XVI a la FAO“Es necesario garantizar a todos el derecho a la alimentación y al agua”ROMA, lunes, 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación el discurso pronunciado por Benedicto XVI al visitar hoy lunes la sede de la FAO en Roma, con ocasión de la apertura de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria (Roma, 16-18 noviembre 2009). ****** Señor Presidente, Señoras y Señores: 1. He acogido con mucho gusto la invitación del Señor Jacques Diouf, Director General de la FAO, a tomar la palabra en la sesión inaugural de esta Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria. Le saludo cordialmente y le agradezco sus amables palabras de bienvenida. Saludo, igualmente, a las Altas Autoridades aquí presentes y a todos los participantes. Como ya hicieron mis venerados Predecesores Pablo VI y Juan Pablo II, deseo renovar mi estima por la labor de la FAO, a la que la Iglesia Católica y la Santa Sede prestan atención e interés por el servicio cotidiano que desempeñan todos los que trabajan en ella. Gracias a vuestro generoso trabajo, sintetizado en el lema Fiat Panis, el desarrollo de la agricultura y la seguridad alimentaria siguen siendo objetivos prioritarios de la acción política internacional. Estoy seguro de que este espíritu orientará las decisiones de esta Cumbre, como también las que se tomen en el intento común por vencer cuanto antes la batalla contra el hambre y la malnutrición en el mundo. 2. La comunidad internacional esta afrontando en estos años una grave crisis económico-financiera. Las estadísticas muestran un incremento dramático del número de personas que sufren el hambre y a esto contribuye el aumento de los precios de los productos alimentarios, la disminución de las posibilidades económicas de las poblaciones más pobres, y el acceso restringido al mercado y a los alimentos. Y todo esto, mientras se confirma que la tierra puede nutrir suficientemente a todos sus habitantes. En efecto, si bien en algunas regiones se mantienen bajos niveles de producción agrícola a causa también de cambios climáticos, dicha producción es globalmente suficiente para satisfacer tanto la demanda actual, como la que se puede prever en el futuro. Estos datos indican que no hay una relación de causa-efecto entre el incremento de la población y el hambre, lo cual se confirma por la deplorable destrucción de excedentes alimentarios en función del lucro económico. En la Encíclica Caritas in veritate, he señalado que "el hambre no depende tanto de la escasez material, cuanto de la insuficiencia de recursos sociales, el más importante de los cuales es de tipo institucional. Es decir, falta un sistema de instituciones económicas capaces, tanto de asegurar que se tenga acceso al agua y a la comida de manera regular y adecuada desde el punto de vista nutricional, como de afrontar las exigencias relacionadas con las necesidades primarias y con las emergencias de crisis alimentarias reales...". Y, he añadido también que: "el problema de la inseguridad alimentaria debe ser planteado en una perspectiva de largo plazo, eliminando las causas estructurales que lo provocan y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres mediante inversiones en infraestructuras rurales, sistemas de riego, transportes, organización de los mercados, formación y difusión de técnicas agrícolas apropiadas, capaces de utilizar del mejor modo los recursos humanos, naturales y socio-económicos, que se puedan obtener principalmente en el propio lugar, para asegurar así también su sostenibilidad a largo plazo" (n. 27). En este contexto, hay que oponerse igualmente al recurso a ciertas formas de subvenciones que perturban gravemente el sector agrícola, la persistencia de modelos alimentarios orientados al mero consumo y que se ven privados de una perspectiva más amplia, así como el egoísmo, que permite a la especulación entrar incluso en los mercados de los cereales, tratando a los alimentos con el mismo criterio que cualquier otra mercancía. 3. En cierto sentido, la convocatoria de esta Cumbre es ya un testimonio de la debilidad de los actuales mecanismos de la seguridad alimentaria y la necesidad de una revisión de los mismos. De hecho, aunque los Países más pobres se han integrado en la economía mundial de manera más amplia que en el pasado, la tendencia de los mercados internacionales los hace en gran medida vulnerables y los obliga a tener que recurrir a las ayudas de las Instituciones intergobernativas, que sin duda prestan una ayuda preciosa e indispensable. Sin embargo, el concepto de cooperación debe ser coherente con el principio de subsidiaridad, se han de implicar "a las comunidades locales en las opciones y decisiones referentes a la tierra de cultivo" (ibíd.), porque el desarrollo humano integral requiere decisiones responsables por parte de todos y pide una actitud solidaria que no considere la ayuda o la emergencia en función de quien pone a disposición los recursos o de grupos de élite que hay entre los beneficiarios. De cara a Países que manifiestan la necesidad que tienen de aportaciones exteriores, la Comunidad internacional tiene el deber de participar con los instrumentos de cooperación, sintiéndose corresponsable de su desarrollo, "mediante la solidaridad de la presencia, el acompañamiento, la formación y el respeto" (ibíd., 47). Dentro de este contexto de responsabilidad está el derecho de cada País a definir su propio modelo económico, previendo los modos para garantizar la propia libertad de decisiones y de objetivos. En dicha perspectiva, la cooperación debe llegar a ser un instrumento eficaz, libre de vínculos e intereses que pueden restar una parte nada despreciable de los recursos destinados al desarrollo. Además, es importante subrayar cómo la vía solidaria para el desarrollo de los Países pobres puede llegar a ser también una vía de solución para la actual crisis global. En efecto, sosteniendo con planes de financiación inspirados en la solidaridad estas Naciones, para que ellas mismas sean capaces de satisfacer las propias demandas de consumo y de desarrollo, no sólo se favorece el incremento económico en su interior, sino que puede tener repercusiones positivas para el desarrollo humano integral en otros Países (cf. ibíd., 27). 4. En la actual situación persiste todavía un nivel de desarrollo desigual entre y en las Naciones, que determina, en muchas áreas del planeta, condiciones de precariedad, acentuando la contraposición entre pobreza y riqueza. Esta desigualdad no sólo tiene que ver con los modelos de desarrollo, sino también, y sobre todo, con la forma que parece afianzarse de percibir un fenómeno como el de la inseguridad alimentaria. Existe el riesgo de que el hambre se considere como algo estructural, parte integrante de la realidad socio-política de los Países más débiles, objeto de un sentido de resignada amargura, si no de indiferencia. No es así, ni debe ser así. Para combatir y vencer el hambre es esencial empezar por redefinir los conceptos y los principios aplicados hasta hoy en las relaciones internacionales, así como responder a la pregunta: ¿qué puede orientar la atención y la consecuente conducta de los Estados respecto a las necesidades de los últimos? La respuesta no se encuentra en la línea de acción de la cooperación, sino en los principios que tienen que inspirarla: sólo en nombre de la común pertenencia a la familia humana universal se puede pedir a cada Pueblo, y por lo tanto a cada País, ser solidario, es decir, dispuesto a hacerse cargo de responsabilidades concretas ante las necesidades de los otros, para favorecer un verdadero compartir fundado en el amor. 5. No obstante, si bien la solidaridad animada por el amor excede la justicia, porque amar es dar, ofrecer lo "mío" a otro, ésta no existe nunca sin la justicia, que induce a dar al otro lo que es "suyo" y que le pertenece en razón de su ser y de su hacer. De hecho no puedo "dar" a otro de lo "mío", sin haberle dado antes lo que le pertenece por justicia (cf. ibíd., 6). Si se busca la eliminación el hambre, la acción internacional esta llamada no sólo a favorecer el crecimiento económico equilibrado y sostenible y la estabilidad política, sino también a buscar nuevos parámetros -necesariamente éticos y después jurídicos y económicos- que sean capaces de inspirar la actividad de cooperación para construir una relación paritaria entre Países que se encuentran en diferentes grados de desarrollo. Esto, además de colmar el desequilibrio existente, podría favorecer la capacidad de cada Pueblo de sentirse protagonista, confirmando así que la igualdad fundamental de los diferentes Pueblos hunde sus raíces en el origen común de la familia humana, fuente de los principios de la "ley natural" llamados a inspirar las opciones y las directrices de orden político, jurídico y económico en la vida internacional (cf. ibíd., 59). A este respecto, San Pablo nos ilumina con sus palabras: "No se trata -escribe- de aliviar a otros pasando vosotros estrecheces; se trata de nivelar. En el momento actual, vuestra abundancia remedia la falta que ellos tienen; y un día, la abundancia de ellos remediará vuestra falta; así habrá nivelación. Es lo que dice la Escritura: "Al que recogía mucho, no le sobraba; y al que recogía poco, no le faltaba" (2 Co 8, 13-15). 6. Señor Presidente, Señoras y Señores, para combatir el hambre promoviendo un desarrollo humano integral es también necesario entender las necesidades del mundo rural, así como impedir que la tendencia a disminuir las aportaciones de los donantes cree incertezas en la financiación de las actividades de cooperación: se ha de evitar el riesgo de que el mundo rural pueda ser considerado, de modo miope, como una realidad secundaria. Al mismo tiempo, se ha de favorecer el acceso al mercado internacional de los productos provenientes de las áreas más pobres, hoy en día relegados a menudo a estrechos márgenes. Para alcanzar estos objetivos es necesario rescatar las reglas del comercio internacional de la lógica del provecho como un fin en sí mismo, orientándolas en favor de la iniciativa económica de los Países más necesitados de desarrollo, que, disponiendo de mayores entradas, podrán caminar hacia la autosuficiencia, que es el preludio de la seguridad alimentaria. 7. Tampoco se han de olvidar los derechos fundamentales de la persona entre los que destaca el derecho a una alimentación suficiente, sana y nutritiva, y el derecho al agua; éstos revisten un papel importante en la consecución de otros derechos, empezando por el derecho primario a la vida. Es necesario, por lo tanto, que madure "una conciencia solidaria que considere la alimentación y el acceso al agua como derechos universales de todos los seres humanos, sin distinciones ni discriminaciones" (Caritas in veritate, 27). Todo lo que la FAO ha realizado con paciencia, aunque por un lado ha favorecido la ampliación de los objetivos de este derecho sólo respecto a garantizar la satisfacción de las necesidades primarias, por otro lado, ha puesto de manifiesto la necesidad de una reglamentación adecuada. 8. Los métodos de producción alimentaria imponen igualmente un análisis atento de la relación entre el desarrollo y la tutela ambiental. El deseo de poseer y de usar en manera excesiva y desordenada los recursos del planeta es la primera causa de toda degradación ambiental. El cuidado ambiental, en efecto, se presenta como un desafío actual de garantizar un desarrollo armónico, respetuoso con el plan de la creación de Dios y, por lo tanto, capaz de salvaguardar el planeta (cf. ibíd., 48-51). Si toda la humanidad está llamada a tomar conciencia de sus propias obligaciones respecto a las generaciones venideras, es también cierto que el deber de tutelar el medio ambiente como un bien colectivo corresponde a los Estados y a las Organizaciones Internacionales. Desde este punto de vista, se debe profundizar en las conexiones existentes entre la seguridad ambiental y el fenómeno preocupante de los cambios climáticos, teniendo como focus la centralidad de la persona humana y, en particular, a las poblaciones más vulnerables ante ambos fenómenos. No bastan, sin embargo, normativas, legislaciones, planes de desarrollo e inversiones, hace falta un cambio en los estilos de vida personales y comunitarios, en el consumo y en las necesidades concretas, pero sobre todo es necesario tener presente ese deber moral de distinguir en las acciones humanas el bien del mal para redescubrir así el vínculo de comunión que une la persona y lo creado. 9. Es importante recordar -como he señalado en la Encíclica Caritas in veritate- que "la degradación de la naturaleza está estrechamente unida a la cultura que modela la convivencia humana: cuando se respeta la «ecología humana» en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia". Es verdad que "el sistema ecológico se apoya en un proyecto que abarca tanto la sana convivencia social como la buena relación con la naturaleza". Y que "el problema decisivo es la capacidad moral global de la sociedad". Por tanto, "los deberes que tenemos con el ambiente están relacionados con los que tenemos para con la persona considerada en sí misma y en su relación con los otros. No se pueden exigir unos y conculcar otros. Es una grave antinomia de la mentalidad y de la praxis actual, que envilece a la persona, trastorna el ambiente y daña a la sociedad" (ibíd., 51). 10. El hambre es el signo más cruel y concreto de la pobreza. No es posible continuar aceptando la opulencia y el derroche, cuando el drama del hambre adquiere cada vez mayores dimensiones. Señor Presidente, Señoras y Señores, la Iglesia Católica estará atenta siempre a los esfuerzos para vencer el hambre; trabajará por sostener, con la palabra y con las obras, la acción solidaria -programada, responsable y regulada- que los distintos componentes de la Comunidad internacional estén llamados a emprender. La Iglesia no pretende interferir en las acciones políticas; ella, respetuosa del saber y de los resultados de las ciencias, así como de las decisiones determinadas por la razón cuando son responsablemente iluminadas por valores auténticamente humanos, se une al esfuerzo por eliminar el hambre. Es este el signo más inmediato y concreto de la solidaridad animada por la caridad, signo que no deja margen a retrasos y compromisos. Dicha solidaridad se confía a la técnica, a las leyes y a las instituciones para salir al encuentro de las aspiraciones de las personas, comunidades y Pueblos enteros, pero no debe excluir la dimensión religiosa, con su poderosa fuerza espiritual y de promoción de la persona humana. Reconocer el valor transcendente de cada hombre y mujer es el primer paso para favorecer la conversión del corazón que pueda sostener el esfuerzo para erradicar la miseria, el hambre y la pobreza en todas sus formas. Agradezco su atención y, para concluir, saludo con mis mejores deseos, en las lenguas oficiales de la FAO, a todos los Estados miembros de esta Organización: God bless your efforts to ensure that everyone is given their daily bread. Que Dieu bénisse vos efforts pour assurer le pain quotidien à chaque personne. Dios bendiga sus esfuerzos para garantizar el pan de cada día para cada persona. بَارَكَ اللهُ جُهُودَكُم لِضَمان الخُبْز اليَومِيِّ لِكُلِّ إنسان. 为确保每一个人都能够得到他的日常食粮,愿天主降福你们的努力。 Да благословит Господь ваши усилия, чтобы обеспечить каждого человека хлебом насущным. Gracias. [©Libreria Editrice Vaticana] ZS091116 (a)La cultura relativista manipula las conciencias, advierte el PapaEn un mensaje a la Congregación para la Evangelización de los PueblosCIUDAD DEL VATICANO, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El Papa advirtió que la cultura relativista contamina la familia, la educación y otros ámbitos de la sociedad, manipulando las conciencias. Lo hizo en un mensaje dirigido al prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el cardenal Ivan Dias, con motivo de la asamblea plenaria de la Congregación, que comenzó este lunes en la Universidad Urbaniana de Roma con el tema “San Pablo y los nuevos aerópagos”. El Santo Padre destacó que, como San Pablo anunció el Evangelio en Atenas usando un lenguaje inculturado, la Iglesia debe proclamar hoy el Evangelio en los nuevos ambientes, afirmó el Papa. “El anhelo del cristiano es que toda la familia humana pueda invocar a Dios como Padre Nuestro”, explicó en el mensaje, publicado este lunes por la Oficina de Información de la Santa Sede. Pero “no se trata sólo de predicar el Evangelio, sino de “alcanzar y casi sacudir con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación”, dijo, citando a Pablo VI. “La actividad misionera de la Iglesia debe por tanto orientarse hacia estos centros neurálgicos de la sociedad del tercer milenio”, continuó. Sobre las necesidades particulares de la sociedad actual por evangelizar, el Papa indicó que “no debe infravalorarse la influencia de una difundida cultura relativista, la mayoría de las veces carente de valores, que entra en el santuario de la familia, se infiltra en el ámbito de la educación y en otros ámbitos de la sociedad y los contamina, manipulando las conciencias, especialmente las juveniles”. Para Benedicto XVI, “como en otras épocas de cambios, la prioridad pastoral es mostrar el verdadero rostro de Cristo”, lo cual “exige que cada comunidad cristiana y la Iglesia en su conjunto ofrezcan un testimonio de fidelidad a Cristo”. Y ello “construyendo pacientemente esa unidad querida por Él” porque “la unidad de los cristianos hará, de hecho, más fácil la evangelización y la confrontación con los desafíos culturales, sociales y religiosos de nuestro tiempo”. “En esta empresa misionera podemos mirar al apóstol Pablo, imitar el “estilo” de vida y el mismo “espíritu” apostólico centrado totalmente en Cristo”, propuso. Y seguidamente aseguró: “Con esta completa adhesión al Señor, los cristianos podrán más fácilmente transmitir a las futuras generaciones la herencia de la fe, capaz de transformar también las dificultades en posibilidades de evangelización”. En el mensaje, el Santo Padre dedicó palabras de “aprecio y de gratitud” al cardenal Dias y a toda la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, “por el servicio que hacéis a la Iglesia en el ámbito de la misión ad gentes”. También consideró la asamblea que están celebrando como una “invitación apremiante a saber valorar los "areópagos" de hoy, donde se afrontan los grandes desafíos de la evangelización”. “Queréis analizar este tema con realismo, teniendo en cuenta los muchos cambios sociales ocurridos -reconoció-. Un realismo apoyado por el espíritu de fe, que ve la historia a la luz del Evangelio, y con la certeza que tenía Pablo de la presencia de Cristo resucitado”. Y aseguró que, ante esa misión de la Iglesia, a pesar de los problemas, “el Espíritu Santo está siempre en acción”. Benedicto XVI afirmó que en la actualidad “se abren de hecho nuevas puertas al Evangelio y se va extendiendo en el mundo en anhelo de una auténtica renovación espiritual y apostólica”. Y refiriéndose a la encíclica “Caritas in veritate”, destacó que el desarrollo económico y social de la sociedad contemporánea necesita recuperar la atención a la vida espiritual”. Recuperar también, añadió, una “seria consideración de las experiencias de confianza en Dios, de fraternidad espiritual en Cristo, de confianza en la Providencia y en la Misericordia divinas, de amor y de perdón, de renuncia a sí mismos, de acogida al prójimo, de justicia y de paz”. El Papa: “El hambre es el signo más cruel y concreto de la pobreza”Intervención en la apertura de la Cumbre Mundial sobre Seguridad AlimentariaROMA, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El hambre es “el signo más cruel y concreto de la pobreza” y no tiene “una relación de causa-efecto” con el aumento de la población”, afirmó Benedicto XVI este lunes por la mañana en la sede de la FAO en Roma. El Papa intervino en la sesión de apertura de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria, que se celebra del 16 al 18 de noviembre en Roma. “La tierra puede nutrir suficientemente a todos sus habitantes” porque “si bien en algunas regiones se mantienen bajos niveles de producción agrícola a causa también de cambios climáticos, dicha producción es globalmente suficiente para satisfacer tanto la demanda actual, como la que se puede prever en el futuro”. Colaborar para un “desarrollo humano integral” Según el pontífice, “aunque los Países más pobres se han integrado en la economía mundial de manera más amplia que en el pasado, la tendencia de los mercados internacionales los hace en gran medida vulnerables y los obliga a tener que recurrir a las ayudas de las Instituciones intergobernativas”. La cooperación, señaló, debe ser “coherente con el principio de subsidiaridad”. Por ello, es necesario “implicar a las comunidades locales en las opciones y decisiones referentes a la tierra de cultivo", indicó. “Porque el desarrollo humano integral requiere decisiones responsables por parte de todos y pide una actitud solidaria que no considere la ayuda o la emergencia en función de quien pone a disposición los recursos o de grupos de élite que hay entre los beneficiarios”, añadió. La solidaridad para el desarrollo de los países pobres, por otra parte, puede llegar a ser también una “vía de solución para la actual crisis global”, sugirió. En este sentido, explicó que “sosteniendo con planes de financiación inspirados en la solidaridad estas Naciones, para que ellas mismas sean capaces de satisfacer las propias demandas de consumo y de desarrollo, no sólo se favorece el incremento económico en su interior, sino que puede tener repercusiones positivas para el desarrollo humano integral en otros países”. Contra el hambre, una “conciencia solidaria” Benedicto XVI también alertó contra el peligro de considerar el hambre como un fenómeno “estructural, parte integrante de la realidad socio-política de los países más débiles, objeto de un sentido de resignada amargura, si no de indiferencia”. “No es así, ni debe ser así -exclamó-. Para combatir y vencer el hambre es esencial empezar por redefinir los conceptos y los principios aplicados hasta hoy en las relaciones internacionales”. En este sentido, indicó la importancia de buscar “nuevos parámetros -necesariamente éticos y después jurídicos y económicos- que sean capaces de inspirar la actividad de cooperación para construir una relación paritaria entre Países que se encuentran en diferentes grados de desarrollo”. Al mismo tiempo, es necesario “entender las necesidades del mundo rural”, descartando la posibilidad de ser considerado “de modo miope, como una realidad secundaria” y favorecer el acceso al mercado internacional de los productos procedentes de las áreas más pobres, “hoy a menudo relagados a espacios limitados”, dijo. También pidió no olvidar “los derechos fundamentales de la personas, entre los que destaca el derecho a una alimentación suficiente, sana y nutritiva, y el derecho al agua”. Para lograr esos objetivos, “rescatar las reglas del comercio internacional de la lógica del provecho como un fin en sí mismo, orientándolas en favor de la iniciativa económica de los Países más necesitados de desarrollo, que, disponiendo de mayores entradas, podrán caminar hacia la autosuficiencia, que es el preludio de la seguridad alimentaria”. Refiriéndose a su encíclica “Caritas in veritate”, Benedicto XVI también recordó la necesidad de una “conciencia solidaria, que considere la alimentación y el acceso al agua como derechos universales de todos los seres humanos, sin distinción ni discriminaciones”. “No es posible continuar aceptando la opulencia y el derroche, cuando el drama del hambre adquiere cada vez mayores dimensiones”, señaló. “Reconocer el valor trascendente de cada hombre y mujer es el primer paso para favorecer la conversión del corazón que pueda sostener el esfuerzo para erradicar la miseria, el hambre y la pobreza en todas sus formas”. El desarrollo respeta el medio ambiente Los métodos de producción alimentaria, recordó el obispo de Roma, imponen igualmente un “análisis atento de la relación entre el desarrollo y la tutela ambiental” Esta tutela la señaló como “un desafío actual para garantizar un desarrollo armónico, respetuoso del diseño de Dios el Creador y por tanto en condiciones de salvaguardar el planeta”. Desde este punto de vista, se debe profundizar en las conexiones existentes “entre la seguridad ambiental y el fenómeno preocupante del cambio climático”, teniendo en cuenta el lugar central de la persona humana y sobre todo a las poblaciones más vulnerables. Para ello, concluyó, no bastan “normativas, legislaciones, planes de desarrollo e inversiones”, sino “un cambio en los estilos de vida personales y comunitarios, en el consumo y en las necesidades concretas” y sobre todo “tener presente ese deber moral de distinguir en las acciones humanas el bien del mal para redescubrir así el vínculo de comunión que une la persona y lo creado”. El director general de la FAO, Jacques Diouf, definió la presencia del pontífice de este lunes como “un evento excepcional” que confiere a la cumbre “una fuerte dimensión espiritual”. “La Iglesia siempre ha tenido como responsabilidad la de aliviar la pobreza de los más necesitados”, destacó. También auspició que la presencia del Papa permitirá llevar la lucha contra el hambre al mundo “a un nivel de responsabilidad colectiva y de ética que trascienda los puestos en juego y los intereses nacionales y regionales, para reafirmar con voz clara y fuerte el derecho a la alimentación, el primero de los derechos humanos”. La de este lunes ha sido la quinta visita de un Papa a la sede de la FAO de Roma. Benedicto XVI estaba acompañado por el Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone; por el arzobispo Filoni, sustituto de la Secretaría de Estado; por monseñor Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados, y Harvey, prefecto de la Casa pontificia. También por el obispo De Nicolò, regente de la Prefectura, por monseñores Gänswein, su secretario particular, y Volante, Observador Permanente de la Santa Sede ante las organizaciones y los organismos de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura. Actualmente, 1,02 millones de personas están desnutridas. El cardenal Tomko, enviado especial del Papa a TaiwánPara el 150 aniversario de la evangelización del paísCIUDAD DEL VATICANO, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org) – El cardenal Jozef Tomko, prefecto emérito de la Congregación para la evangelización de los pueblos, ha sido nombrado enviado especial del Papa a las celebraciones del 150 aniversario de la evangelización de Taiwán, que tendrán lugar en Taipei el próximo 22 de noviembre. El cardenal estará acompañado por una misión compuesta por monseñor John-Baptist Tseng Chien-tsi, obispo auxiliar de la diócesis de Hwalien, y por el padre Rubén Martínez, O.P., sacerdote de la basílica de la Inmaculada en Wanchin, en la diócesis de Kaohsiung. El anuncio del Evangelio en Taiwán, recordó Benedicto XVI en una carta en latín enviada al cardenal Jozef Tomko, ha traído “una prosperidad espiritual abundante y de copiosos frutos” a esas poblaciones. “Por lo tanto -continúa el texto papal-, es de gran importancia que el acontecimiento sea debidamente recordado y justamente celebrado”. Y ello, con el fin de “promover verdaderamente en las almas un sentimiento religioso más ferviente, una fe más fuerte y unos propósitos más sólidos”. En 1582, unos jesuitas náufragos llegaron a la isla de Taiwán, pero decidieron abandonarla tras unos pocos meses. El inicio del catolicismo se remonta a 1625, gracias a la obra del padre Bartolomé Martínez y a otros cinco dominicos españoles, cuyas misiones fueron anuladas después de la expulsión de los Ming. En 1859, tres sacerdotes españoles llegados de Filipinas y cinco catequistas laicos chinos atterrizaron en Kaohsiung. Actualmente, la Iglesia en Taiwán cuenta con casi 300.000 fieles. El Papa estará en Malta el 17 y 18 de abril de 2010Visitará la Gruta de San Pablo en RabatLA VALETA, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- La visita del Papa a Malta tendrá lugar el fin de semana del 17 y 18 de abril del año que viene, informó este sábado la arquidiócesis de Malta mediante un comunicado. “Su Santidad mantendrá encuentros con las más altas autoridades civiles y visitará la Gruta de San Pablo en Rabat”, indica el comunicado. El domingo por la mañana, el Papa celebrará Misa en la Plaza Granaries, en la localidad de Floriana, situada a las afueras de la capital de Malta, La Valeta, ciudad en la que, por la tarde, mantendrá un encuentro con la juventud. Esta visita apostólica responde a la invitación de los obispos locales y del presidente de Malta, y servirá para celebrar los 1950 años del naufragio de san Pablo en el archipiélago, que según la tradición tuvo lugar en el año 60, durante su viaje a Roma. El apóstol de las gentes, según narran los Hechos de los Apóstoles, fue acogido por la población local con "una humanidad poco común" (Hechos, capítulo 28, 2). Allí permaneció antes de zarpar para Sicilia. Mordido por una víbora, no padeció las consecuencias. Habitantes de la isla acudieron a él y quedaron curados. El Papa llegará a Malta el sábado por la tarde y volverá a Roma el domingo al anochecer, en la tercera visita de un Papa a este país insular mediterráneo tras las realizadas por Juan Pablo II en 1990, y en 2001. Malta, independiente del Reino Unido en 1964, cuenta con más de 410 mil habitantes, de los cuales el 98% son católicos. Desde el 1 de mayo de 2004 forma parte de las Unión Europea y desde el 1 de enero de 2008 ha adoptado el euro. En las obras de ayuda, testimonio cristiano y formación permanenteConcluye la plenaria del Consejo Pontificio “Cor Unum”CIUDAD DEL VATICANO, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El sábado concluyó la 28ª plenaria del Consejo Pontificio Cor Unum, el organismo vaticano instituido por el Papa Pablo VI en 1971 dedicado a coordinar las iniciativas de las instituciones caritativas católicas. La asamblea, iniciada el 12 de noviembre pasado, tuvo lugar en Roma en torno al tema “Procesos formativos para los agentes de la caridad”. Estuvieron representadas las diócesis, Caritas y organizaciones internacionales de ayuda y de asistencia de los cinco continentes. Por parte de los responsables de las actividades caritativas de la Iglesia -afirma un comunicado de Cor Unum- han emergido dos indicaciones fundamentales: “el objetivo último de nuestro trabajo es el testimonio cristiano a través de las obras de ayuda para los más pobres, pero dar testimonio de Cristo implica haberlo encontrado primero”. En segundo lugar, “para educar es necesario ser continuamente educado, de lo contrario, en el proceso formativo de los agentes de caridad, se corre el riesgo de hacer propia las prioridades fijadas por otras instancias internacionales ajenas a la Iglesia, cuando ésta no puede silenciar su propio fundamento de fe”. Las reflexiones de la asamblea han seguido la indicación del Papa Benedicto XVI que, en su encíclica “Deus caritas est” ha destacado la importancia de la “formación del corazón”. “Hasta ahora, la reflexión sobre la lucha contra la pobreza se centraba sólo en la perspectiva de los objetivos a perseguir en el compromiso caritativo”, ha destacado el presidente de Cor Unum, el cardenal Paul Josef Cordes. Según el purpurado, “ahora queremos superar esta limitación y concentrarnos en la calidad humana y espiritual de todos los que trabajan en las agencias caritativas católicas, ya sean profesionales o voluntarios”. MundoChávez podría confiscar iglesias o escuelas católicas en VenezuelaLo advierte Ayuda a la Iglesia NecesitadaROMA, lunes 16 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), institución reconocida a nivel global para la defensa de la libertad religiosa, advierte sobre la posibilidad de que el Gobierno de Hugo Chávez confisque en Venezuela templos, escuelas o propiedades eclesiales para “eliminar el trabajo de la Iglesia”. Según una nota informativa enviada a ZENIT por esta asociación eclesiástica, pública y universal de Derecho pontificio, la tensión en el país “ha aumentado tras la decisión del Presidente Chávez de confiscar instituciones financieras líderes que rodean el Lago Maracaibo y que están vinculadas a la industria del petróleo”. La nota de AIN, que publica periodicamente un informe mundial sobre la libertad religiosa, se basa fundamentalmente en fuentes cercanas a los obispos de Venezuela. Hace seis semanas, en un área densamente poblada de Caracas, un líder de distrito anunció los planes para expropiar varias escuelas dirigidas por la Iglesia. Algunos miembros del Gobierno señalaron entonces que la iniciativa intentaban defender construcciones de importancia nacional, pero “algunos representantes de la Iglesia temen que se trate del primer paso de un programa general de confiscación que afectaría a las propiedades eclesiásticas en todo el país”. “Nadie sabe qué sucederá en el futuro, pero él [Chávez] podría confiscar iglesias, escuelas y otras propiedades eclesiásticas. Podría intentar eliminar el trabajo de la Iglesia, que en genetal recibía subsidios del Gobierno, reducidos en los últimos ocho años. Esto ha tenido un efecto negativo sobre todo en las escuelas gestionadas por la Iglesia”. “Chávez considera a la Iglesia enemiga del socialismo del siglo XXI cada vez que se muestra crítica hacia el Gobierno, sin ver que la Iglesia católica está solo intentando hacer que su voz sea escuchada cuando se comete alguna injusticia”, explican las fuentes de AIN recogidas en la nota informativa. Algunos sacerdotes, denuncia el texto, “han sido amenazados porque predicaban contra las reformas de Chávez”. “Es importante que la gente piense y analice cada situación en la que Hugo Chávez aplica su socialismo, porque no respeta la dignidad de la vida”. En esta situación, considera AIN, “los católicos deben generar, además de un análisis crítico, respuestas que partan de la Doctrina Social de la Iglesia”. |
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