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10月26日 ZS091026 (a)Benedicto XVI y Biblia: método histórico-crítico sí, pero desde el Magisterio “La Tradición no cierra el acceso a la Escritura, sino que lo abre”CIUDAD DEL VATICANO, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El método histórico-crítico de investigación de la Escritura es legítimo y necesario, pero debe interpretarse según su clave, que es la fe de la Iglesia, considera Benedicto XVI. "Si la exégesis quiere ser también teología, debe reconocer que sin la fe de la Iglesia, la Biblia permanece como un libro sellado: la Tradición no cierra el acceso a la Escritura, sino que más bien lo abre". Así lo explicó este lunes el obispo de Roma a los profesores y alumnos del Pontificio Instituto Bíblico, institución que fue fundada en 1909 por san Pío X, dirigida por la Compañía de Jesús, al recibirles hoy en el Vaticano con motivo de las celebraciones del centenario. El Papa aludió al largo debate sobre el método histórico-crítico de investigación de la Escritura, que pretende investigar el significado de los textos bíblicos a través del contexto histórico y la mentalidad de la época, aplicando las ciencias modernas. Benedicto XVI explicó que el Concilio Vaticano II ya aclaró, en la constitución dogmática Dei Verbum, "la legitimidad y la necesidad del método histórico-crítico", al que "reconducía a tres elementos esenciales: la atención a los géneros literarios, el estudio del contexto histórico; el examen de lo que se acostumbra llamar Sitz im Leben". Al mismo tiempo, "el documento conciliar mantiene firme al mismo tiempo el carácter teológico de la exégesis, indicando los puntos de fuerza del método teológico en la interpretación del texto". "El fundamento sobre el que reposa la comprensión teológica de la Biblia es la unidad de la Escritura", lo que implica "la comprensión de los textos individuales a partir del conjunto", explicó el Papa . "Siendo la Escritura una sola cosa a partir del único pueblo de Dios, que ha sido su portador a través de la historia, en consecuencia leer la Escritura como unidad significa leerla a partir de la Iglesia como de su lugar vital, y considerar la fe de la Iglesia como la verdadera clave de interpretación", añadió. Recordó también que quien tiene "la palabra decisiva" en la interpretación de la Escritura es "a la Iglesia, en sus organismos institucionales". "Es la Iglesia, de hecho, a quien se le ha confiado el oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita y transmitida, ejerciendo su autoridad en el nombre de Jesucristo", afirmó. Fidelidad fructífera El Papa quiso reconocer la importante labor desarrollada durante décadas por la Compañía de Jesús a través de sus facultades en Roma y Jerusalén, ante el Prepósito General de la orden, padre Adolfo Nicolás Pachón, que se hallaba en el encuentro. "En el transcurso de este siglo, ciertamente ha aumentado el interés por la Biblia y, gracias al Concilio Vaticano II, sobre todo a la Constitución dogmática Dei Verbum - de cuya elaboración fui testigo directo, participando como teólogo en las discusiones que precedieron su aprobación - se ha advertido mucho más la importancia de la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia", afirmó el Papa. Recordó al respecto la contribución del Instituto, con "la investigación científica bíblica, con la enseñanza de las disciplinas bíblicas y la publicación de estudios cualificados y revistas especializadas". La actividad del Pontificio Instituto Bíblico, "aunque ha conocido momentos de dificultad, ha sido llevada en fidelidad constante al Magisterio", añadió el Papa. "Demos gracias al Señor por esta actividad vuestra que se dedica a interpretar los textos bíblicos en el espíritu en el que fueron escritos, y que se abre al diálogo con las demás disciplinas, con las distintas culturas y religiones". [Por Inma Álvarez] Se establecen temas y método del diálogo Santa Sede-tradicionalistas En su primera reunión celebrada este lunes en el VaticanoCIUDAD DEL VATICANO, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org) .- La primera reunión celebrada este lunes entre representantes de la Santa Sede y de la la Fraternidad de San Pío X, fundada por el fallecido arzobispo tradicionalista Marcel Lefebvre, ha servido para plantear los temas y el método con que a partir de ahora tendrá lugar el diálogo. El encuentro tuvo lugar en el Palacio del Santo Oficio, sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei", encargada del diálogo con los tradicionalistas.El encuentro constituye el primer encuentro de la Comisión de estudio, conformada por expertos de la misma Comisión y de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X con el objetivo de examinar las dificultades doctrinales que siguen existiendo entre la Fraternidad y la Sede Apostólica. Como representantes de la Comisión vaticana participan el dominico suizo Charles Morerod, secretario de la Comisión Teológica Internacional, el jesuita alemán Karl Josef Becker y del vicario general del Opus Dei, el prelado español Fernando Ocariz Brana. Un comunicado emitido por la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei" revela que el encuentro se ha celebrado en "un clima cordial, respetuoso y constructivo, se ha hecho hincapié en las mayores cuestiones de carácter doctrinal que se tratarán y discutirán durante los coloquios de los próximos meses, que probablemente tendrán lugar dos veces al mes". En particular, añade el comunicado vaticano, "se examinarán las cuestiones relativas al concepto de Tradición, al Misal de Pablo VI, a la interpretación del Concilio Vaticano II en continuidad con la Tradición doctrinal católica, a los temas de la unidad de la Iglesia y de los principios católicos del ecumenismo, de la relación entre el cristianismo y las religiones no cristianas y de la libertad religiosa". "A lo largo del encuentro, también se ha precisado el método y la organización del trabajo", anuncia la Comisión "Ecclesia Dei". El obispo Bernard Fellay, superior de la Fraternidad, ha nombrado como representantes al obispo Alfonso de Galarreta, director del Seminario Nuestra Señora Corredentora de La Reja (Argentina); al padre Benoît de Jorna, director del Seminario Internacional San Pío X de Ecône (Suiza); al padre Jean-Michel Gleize, profesor de Eclesiología, del seminario de Ecône; y al padre Patrick de La Rocque, prior del Priorado de San Luis en Nantes (Francia). Ética y espiritualidad, indispensables en el cuidado del enfermo Monseñor Zimowski en un congreso sobre medicinas tradicionales y complementariasROMA, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La persona enferma debe ser considerada en su integridad, afirmó el arzobispo Zygmunt Zimowski en su discurso inaugural del Seminario “Ética y espiritualidad de la sanidad. Medicinas tradicionales y complementarias. Nuevas investigaciones y orientaciones”. Las sesiones de trabajo tuvieron lugar en el Palacio de la Cancillería de Roma los pasados 20 y 21 de octubre. En su intervención, el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios destacó la dimensión espiritual del cuidado de los enfermos. Afirmó que “la ética y la espiritualidad constituyen la esencia del ser humano” y por lo tanto revelan toda su riqueza en el ámbito de la salud, del sufrimiento y de la enfermedad. La ética y la espiritualidad “se presentan mucho más como una exigencia y una experiencia” que como “una elaboración teórica”, añadió, según informó Radio Vaticano. Dados los límites de la medicina oficial, dijo monseñor Zimowski, es necesario que el personal sanitario cuide a la persona enferma “en toda su integridad”. El servicio a los enfermos, recordó, “abraza todas las dimensiones de la persona humana: física, psíquica, espiritual y social”. Por eso, en su enseñanza, la Iglesia proporciona “una base antropológica sólida para la reflexión ética y bioética” y al mismo tiempo “reconoce expresamente las responsabilidades éticas de los agentes sanitarios”, explicó. La pastoral de la salud no es sólo administrar sacramentos La Iglesia, prosiguió, enseña que el ministerio pastoral “en el seno de las estructuras sanitarias no puede reducirse en ningún caso a la administración de los sacramentos a los enfermos”. Se trata, en primer lugar, de “una acción eclesial en la que la vida sacramental de los enfermos y del personal médico se integra en el anuncio vigoroso y continuo del Evangelio”. Y más hoy, dijo citando a Juan Pablo II, en un mundo en el que “los peligros pueden ocultarse tras un arsenal de técnicas y dispositivos de equipos ultramodernos o proceder de la desoladora soledad de los enfermos abandonados a sí mismos”. Sin embargo, precisó, la salvaguarda de la buena salud no es el fin último de la vida. Como afirma Benedicto XVI en la “Spe salvi”, “debemos hacer todo lo posible para superar el sufrimiento, pero eliminarlo completamente del mundo no está dentro de nuestras posibilidades”, “esto sólo lo puede hacer Dios”. Muere Camillo Cibin, el “ángel guardián” de los últimos Papas Fue durante mucho tiempo comandante de la Gendarmería del Estado Ciudad del VaticanoROMA, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ayer domingo fallecía en Roma Camillo Cibin, 83 años, durante mucho tiempo comandante de la Gendarmería vaticana. Desde los años 60 siempre había aparecido al lado de los papas, hasta el punto de que se le llamaba el “ángel de la guarda” delos Pontífices, habiendo servido fielmente a seis de ellos. Las fotos del atentado a Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981 lo retratan mientras salta las vallas para aferrar a Alí Agca, que acababa de disparar al Papa. Apenas el Pontífice se repuso, recuerda L'Osservatore Romano, Cibin presentó su dimisión por el acontecimiento, pero el Papa la rechazó, expresando en cambio reconocimiento por el servicio que había realizado en aquellos años. El año después, Cibin fue inmortalizado mientras detenía a un sacerdote español que intentó acuchillar al Papa Wojtyla en Fátima. Delgado y siempre en uniforme azul, permaneció en servicio durante 57 años. Casado y padre de tres hijos, estaba jubilado desde el 2006, cuando fue sustituido por Domenico Giani. Nacido en Salgareda (Treviso) el 5 de junio de 1926, Camillo Cibin había entrado en servicio activo en la Gendarmería Pontificia el 1 de mayo de 1947, alcanzando el grado de teniente. Cuando el Cuerpo fue disuelto, en 1971, fue nombrado vicesuperior responsable de la nueva Oficina Central de Vigilancia del Estado Ciudad del Vaticano. El 1 de agosto sucesiva fue promovido a superior, y en julio de 1975 dirigente de la Oficina. En 1982 fue nombrado jefe de la Oficina, y años después Inspector General. Había sido distinguido con las más altas condecoraciones pontificias: la Pro Ecclesia et Pontifice, el título de Caballero de San Gregorio Magno, la encomienda de San Silvestre, la encomienda con placa de San Gregorio y el título de caballero de la Gran Cruz de San Gregorio Magno. El funeral de Camillo Cibin se celebrará mañana martes en el altar de la Cátedra de San Pedro por el cardenal Giovanni Lajolo. Mundo Venezuela: "la educación no puede ser monopolio del Estado" Obispos venezolanos analizan la nueva ley de educaciónCARACAS, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org) Tras la reciente aprobación de la ley orgánica de educación que, entre otras aplicaciones, elimina la enseñanza religión en los establecimientos públicos, los obispos de Venezuela se reunieron para analizar las repercusiones que está ha tenido en su país. Los prelados analizaron la semana pasada cómo la Iglesia en su conjunto puede desarrollar estrategias de trabajo para que la educación en Venezuela no sea monopolizada por el sector estatal. Según monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana “hay una toma de conciencia general que ha surgido en los padres de familia, en las asociaciones que son alentadoras porque quieren ser tomados en cuenta y consideran que la educación no es solamente un asunto del Estado”, dijo en declaraciones a Radio Vaticano el pasado sábado 24 de octubre. “Además del estado docente que promueve una educación laica entendemos que también hay una sociedad auténtica y una familia educadora y que hay unas instituciones que estas familias reconocen como importantes en la función educativa como es la Iglesia”, dijo el prelado. La Ley Orgánica de Educación fue aprobada por unanimidad por la Asamblea Nacional de Venezuela, durante el pasado mes de agosto. Dicha ley busca reservar al gobierno venezolano el control docente. Por ello una de las implicaciones será el desplazamiento de la educación católica. Para monseñor José Angel Divassón, obispo de Puerto Ayacucho y presidente de la Comisión de Educación de la Conferencia Episcopal Venezolana, esta ley “adolece de muchas fallas. Esperamos que el sector gubernamental tome conciencia de eso, busque alternativas que vayan en beneficio de toda Venezuela y no para un sector o un grupo”, dijo en declaraciones al diario El Carabobeño. Los obispos venezolanos han expresado su preocupación en diferentes oportunidades. En un comunicado publicado el pasado 10 de julio exigieron que esta nueva ley de educación tenga en cuenta “contemplar la Educación Religiosa Escolar dentro del horario escolar, según las diferentes creencias y dentro del marco constitucional”. “Auspiciamos un diálogo que genere consensos y rechazamos todo aquello que refleje imposición de líneas u orientaciones por parte de cualquier tendencia”, dijeron los obispos. [Por Carmen Elena Villa] El matrimonio, el mejor antídoto contra la violencia en la pareja Según un estudio del Instituto de Política FamiliarMADRID, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El matrimonio se ha convertido en el mejor antídoto contra la violencia en la pareja, según un estudio del Instituto de Política Familiar publicado la semana pasada, que analiza datos de los últimos ocho años en España. Según el estudio, el matrimonio es la forma de convivencia en la que se producen menos homicidios. Concretamente, por cada homicidio que se produce en un matrimonio, se producen más de 12 homicidios en las relaciones sentimentales. El matrimonio también es, con gran diferencia, donde se producen menos órdenes de protección. Por cada una que se produce en un matrimonio, se producen más de diez en los otros tipos de relaciones. Cinco de cada nueve órdenes de protección del año 2008 se produjeron en parejas de hecho. Las parejas de hecho han crecido espectacularmente en España desde el año 2001 al 2008; concretamente un 121%, superando ya las 1.220.000 parejas, que representa un 11% del total. Sin embargo, los matrimonios continúan siendo mayoritarios, llegando a representar el 89% del total de parejas y ascendiendo a 10,2 millones de parejas. Entre las conclusiones del estudio, se encuentra la que afirma que la violencia de las parejas tiene una gran incidencia en las parejas rotas, llegando al 34%. En este sentido, uno de cada tres homicidios se produce en parejas que han roto la relación y sobre todo en las exparejas con relaciones sentimentales, y dos de cada tres muertes en parejas rotas se producen en las exrelaciones sentimentales. En 2008, por cada homicidio que se produjo en un matrimonio, se produjeron más de 12 en relaciones sentimentales. “Mientras se produce 1 homicidio cada 311.000 matrimonios, sin embargo se produce 1 homicidio cada 25.500 relaciones sentimentales”, destaca el estudio. El informe indica que en 2008 existían en España 11,5 millones de parejas, 2 millones más que en el año 2001, lo que representa un incremento del 21% de parejas en ese periodo. También constata el crecimiento de la violencia en la pareja, que afecta cada vez a más personas. Sólo en 2008, se produjeron 102.363 denuncias de malos tratos (74.000 físicos y 24.000 psíquicos), se ralizaron 109.906 atestados policiales, se dictaron 41.439 Órdenes de Protección y se produjeron 81 homicidios, frente a los 51 del año 2001. Otra de las conclusiones del estudio es que la violencia afecta cada vez más a las parejas con extranjeros. 4 de cada 10 víctimas fueron extranjeras, y por cada agresor español, hay 5 agresores extranjeros. Respecto a los agresores, el informe indica que 1 de cada 4 agresores intentó suicidarse después de la agresión, y 1 de cada 5, consumó el suicidio tras la agresión. La objeción de conciencia de los farmacéuticos: problema abierto Debate sobre la PDD en el congreso de farmacéuticos católicos italianosROMA, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Los farmacéuticos deberían tener garantizada la objeción de conciencia respecto a un producto como la llamada “Píldora del día después” (PDD). El tema se debatió este viernes en la casa “Bonus Pastor” de Roma, durante el congreso “La objeción de conciencia de los farmacéuticos. Entre el derecho y el deber”, organizado por la Unión Católica de Farmacéuticos Italianos (UCFI). Tras el discurso inaugural del secretario general dela Conferencia Episcopal Italiana, monseñor Mariano Crociata, intervinieron estudiosos, juristas y representantes del sector farmacéutico, y todos apoyaron la objeción de conciencia. La objeción es un derecho garantizado en la Constitución Italiana, cuyo artículo 2 tutela “los derechos fundamentales del hombre”, y por tanto también el derecho a la vida, destacó el presidente emérito del Tribunal Constitucional, Antonio Baldassare. Es necesario, sin embargo, “una intervención del legislador ordinario que se adecúe a la Constitución”, dijo. Baldassarre enunció los argumentos esgrimidos contra el derecho a la objeción: “En primer lugar, se afirma que proporcionar la píldora del día después constituye un deber que los farmacéuticos no pueden eludir; esa afirmación es inconsistente porque la objeción se aplica propiamente contra un deber”. “Se afirma, además -prosiguió- que el farmacéutico no puede conocer el destino del uso del producto que vende. También esta argumentación es falaz, desde el momento en el que la píldora del día después se ha lanzado al mercado con una sola finalidad”: que un posible embarazo no siga adelante. “La OMS ha afirmado que el inicio de la gestación se produce en el momento de la implantación del embrión en el útero. Se trata, sin embargo de un formalismo exagerado que, por otra parte, no tiene en cuenta que la vida (como afirma la ley 40) empieza en el momento de la concepción”, concluyó Baldassarre. Giacomo Rocchi, juez de instrucción del Tribunal de Florencia, destacó en primer lugar la situación paradójica de una objeción de conciencia negada a los farmacéuticos pero garantizada “a los estudiantes vegetarianos de las escuelas de hostelería, que pueden negarse a seguir las lecciones que explican cómo preparar un asado”. Según el juez Rocchi, el derecho a la objeción de conciencia estaría ya tutelado por la misma ley 194, que cita al “personal sanitario”, que comprende, por tanto, también a los farmacéuticos. “El TAR [Tribunal Administrativo Regional italiano], en una sentencia del 2001, afirmó que no es posible establecer con certeza el inicio de la vida humana; sin embargo, esa duda podría aplicarse también a los enfermos de Alzheimer o terminales”, concluyó el magistrado. El profesor de Bioética y Filosofía del Derecho en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum y en la Universidad Europea de Roma Mario Palmaro ofreció una reflexión ético-filosófica. “La objeción de conciencia tiene raíces muy lejanas en el tiempo; podríamos decir que el primer objetor de conciencia fue Sócrates, que afirmó: el peor mal es matar a un hombre inocente”, dijo Palmaro. Por otra parte, el derecho a la objeción no tiene nada que ver con una ética relativista en la que triunfa la lógica del “según yo”. “El objetor no es un 'subversivo', ni las acciones que realiza van contra el orden constituido -afirmó-. En el caso del aborto, el médico o el farmacéutico se mueven entre el sentido profundo de su profesión y sus propios principios. “No son ellos, por tanto, los que constituyen la excepción, sino el legislador que ha realizado una anomalía, o una norma injusta”, añadió. “El aspecto más importante del rechazo a vender la píldora abortiva se encuentra en la explicación de las razones de esa negativa”, observó Palmaro, auspiciando que los farmacéuticos objetores elaboren un decálogo común para explicar los motivos de su decisión. Después, tuvo lugar una mesa redonda, durante la cual los ponentes reflexionaron sobre los posibles instrumentos legislativos y administrativos a poner en marcha en el ámbito de la tutela de la objeción de conciencia. Anna Rosa Racca, presidenta de Federfarma, y Giovanni Gerosa, miembro del comité central de la Federación de las asociaciones de farmacéuticos italianos, destacaron la necesidad de una ley que tutele al farmacéutico objetor y, al mismo tiempo, al consumidor. Stefano de Lillo, miembro de la Comisión de Sanidad del Senado, recordó al respecto que la objeción está tutelada por la ley 194 y que, en tiempos recientes, también el Comité Nacional de Bioética ha expresado una opinión favorable. “Lo que necesitamos es en primer lugar una ley para la interpretación auténtica del ya presente derecho a la objeción - afirmó De Lillo-. Las mismas asociaciones profesionales, sin embargo, deben hacer su parte y luchar por la protección de la objeción, sin esperar que intervenga el Parlamento”. Assunta Morresi, profesora de Química física en la Universidad de Perugia y miembro del Comité Nacional de Bioética, también se refirió a las asociaciones profesionales, destacando la necesidad de un código deontológico compartido. “En primer lugar, hay que señalar el desacuerdo existente en la categoría: esto es ya un punto a favor de la objeción”, constató. En la clausura del congreso, el presidente de la UCFI, Piero Uroda, recordó que la batalla por la objeción de conciencia es ante todo una cuestión ética, civil y cultural. “La píldora del día después es una forma de secundar las pasiones más bajas de la persona, en particular de los jóvenes -declaró-. Estas pasiones, sin embargo, no podrán nunca pasar por encima de nuestra identidad cristiana. Nosotros, farmacéuticos, tenemos delante un desafío y tendremos que ser testigos auténticos para superarlo”. [Por Luca Marcolivio, traducción del original en italiano por Patricia Navas] Cristianos en Pakistán: “Nos anima saber que no estamos solos” Ayuda a la Iglesia Necesitada “está ayudando a llevar la cruz”LONDRES, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- “Nos sentimos muy animados cuando sabemos que no estamos solos, cuando vemos que hay alguien detrás nuestro, que nos ayuda, que reza por nosotros” Éstos son los sentimientos de los cristianos pakistaníes, expresados el sábado 17 de octubre por el obispo Joseph Coutts de Faisalabad, durante el encuentro anual organizado por la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) en la catedral de Westminster, de Londres. “AIN es muy especial, porque proporciona no sólo ayuda material, sino también espiritual”, señaló el prelado, que ha recibido amenazas de muerte por sus esfuerzos a favor de la cooperación interreligiosa. “Nosotros siempre hemos experimentado formas de discriminación, pero lo que estamos viendo ahora es mucho más grave -afirmó-. Vivimos en un estado de tensión constante”. De todos modos, añadió, “continuaremos dando testimonio de Cristo a pesar de las dificultades representadas por los extremistas; incluso nuestro sufrimiento es un testimonio de Cristo”. Según el obispo, los problemas principales para los tres millones de cristianos de Pakistán están representados por el “abuso” de las denominadas leyes sobre la blasfemia, por las que los fieles son víctimas de los asaltos de extremistas por presuntas ofensas a Mahoma o al Corán. La jornada del sábado empezó con una Misa presidida por el obispo Coutts en la catedral de Westminster y prosiguió con el encuentro de 400 simpatizantes de AIN y el discurso de bienvenida al obispo pakistaní por parte del arzobispo de Westminster, monseñor Vincent Nichols. Éste destacó el trabajo que realiza la asociación, “sobre todo en países como Pakistán, en los que la Iglesia tiene gran necesidad de ayuda”. AIN tiene un “carácter específicamente católico”, afirmó monseñor Nichols, recordando la importancia de la “caridad arraigada en un sentimiento de fe compartida, pero expresada a través de la ayuda práctica y mantenida mediante la oración y el amor”. El director nacional de AIN en el Reino Unido, Neville Kyrke-Smith, declaró que “es un gran estímulo para los amigos de AIN el saber que nuestras oraciones y nuestra ayuda a los cristianos oprimidos de Pakistán son profundamente apreciadas en el mundo actual, en el que la fe es atacada”. Y concluyó: “Ayuda a la Iglesia Necesitada está ayudando a llevar la cruz”. Entrevistas Financiación de medios católicos, un problema urgente; según CAMECO Entrevista con su directora ejecutiva, Daniela FrankCIUDAD DEL VATICANO, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org) .- Desde su observatorio privilegiado, Daniela Frank, directora ejecutiva del Consejo Católico de Medios de Comunicación (CAMECO), puede comprender como pocos los desafíos que la Iglesia católica tiene en estos momentos en la era de la comunicación. CAMECO, con sede en Aquisgrán (Aachen), Alemania, es una oficina de consulta y asesoramiento en el campo de las comunicaciones para África, América Latina, Asia y el Pacífico y Europa del Este. El Consejo lleva 40 años de servicio brindando asesoramiento directo a los encargados de proyectos de comunicación y colaborando con las agencias de cooperación de la Iglesia en Europa y América del Norte que ofrecen ayuda a medios de comunicación. Daniela Frank traza un balance y perspectivas en esta entrevista concedida a ZENIT en Roma con motivo de su participación en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, de la que es consultora. --Ustedes analizan cientos de proyectos de comunicación católicos. ¿Podría señalarnos el "pecado original" de los medios católicos, desde el punto de vista profesional y técnico? ¿Por qué en el escenario mundial, en la televisión por ejemplo, hoy no hay un gran medio católico a pesar de que tiene una audiencia potencial de mil millones de personas? --Daniela Frank: Es muy difícil tener una respuesta que cubre la gran diversidad de las realidades de los medios católicos en contextos tan distintos como África, América Latina, Asia o Europa del Este. Un problema me parece ser que muchos responsables subestiman el dinamismo, la complejidad y el profesionalismo del mundo de las comunicaciones en el cual también los medios católicos tienen que moverse y competir. Ya no basta el simple "ser católico" para atraer (y mantener) al público. Incluso aquellas las audiencias que tienen interés en las posiciones de la Iglesia, que quieren ver y escuchar programas religiosos o los mensajes que surgen desde la doctrina social de la Iglesia y que comparten nuestra visión del ser humano buscan programas atractivos e interesantes, que son capaces de competir con los productos profesionales de muchos medios comerciales. No basta la buena voluntad del sacerdote o de laicos comprometidos para gestionar y sostener una revista, una radio o una estación de televisión católica. Hacer comunicación es una tarea profesional y por eso tenemos que aumentar nuestras capacidades para poder ofrecer lo nuestro en una forma atractiva. Otro "peligro" en las comunicaciones católicas - según nuestro parecer - es que pensamos más en "medios" que en "comunicación". Con frecuencia, lo importante es establecer y tener un medio propio, una imprenta, una radio, un canal de televisión... y sólo después se piensa en programas, en la financiación de las operaciones, en la capacitación del personal. En lugar de eso, se podría reflexionar primero sobre los destinatarios con los cuales queremos comunicarnos y los contenidos que podrían atraerles y después definir los canales y formatos más adecuados. Pensar más "estratégicamente" sigue siendo una gran reto para nosotros comunicadores católicos. --Un problema importante de los medios de comunicación católicos es la autofinanciación. No es lo mismo una información religiosa que un medio de información económica, deportiva, o de entretenimiento. En el segundo caso es más fácil pagar por utilizar o disfrutar. ¿Hay una solución a este problema? --Daniela Frank: La financiación de las comunicaciones católicas es un tema urgente en todo el mundo. Para los medios electrónicos, publicidad es casi la única manera para generar ingresos significativos, una opción que con frecuencia los superiores eclesiales rechazan o que (en varios países) la ley no permite. Otra opción son donaciones individuales o (para los medios en el Sur o en partes de Europa del Este) subsidios puntuales de parte de las agencias de cooperación. También hay diócesis que dedican una parte de su presupuesto a la radio o a otros medios de comunicación diocesanos porque tienen una papel pastoral esencial. Sin duda, sostener un medio católico es una reto enorme y es un reto para crecer en "responsabilidad compartida", una responsabilidad de incluye la jerarquía local, los fieles y otros que se identifican con este medio. No hay soluciones fáciles y no hay soluciones que funcionan en cualquier contexto. Pero podemos observar que iniciativas con producciones creativas, grupos destinatarios bien definidos y bases sociales sólidas enfrentan este reto más fácilmente. Tenemos que ser más creativos, tenemos que crecer en compromiso (que sólo es posible si estamos convencidos de que nuestro medio realmente ofrece un servicio importante y calificado) y tenemos que librarnos de los prejuicios contra el mundo comercial. Podemos aprender mucho de los medios comerciales exitosos sin simplemente copiar sus operaciones. --En países en vías de desarrollo hay muchas iniciativas de comunicación católicas y pocos medios. ¿Pueden estas realidades aprovechar su actividad profesional de consejo y ayuda? ¿Cómo? --Daniela Frank: Asesorar a las Iglesias locales de África, América Latina, Asia y Europa del Este es de hecho la razón de ser de CAMECO. Se fundó hace 40 años para apoyar a las agencias de cooperación de Europa Occidental y en América del Norte en su toma de decisiones sobre solicitudes de iniciativas de comunicación. Y el margen de proyectos incluye casi toda la diversidad de comunicaciones desde teatro de títeres hasta plataformas de Internet y televisión por satélite. Entretanto, asesoramos alrededor de 500 proyectos por año, y más de 40% nos mandan directamente encargados de proyectos que buscan nuestro apoyo en la planificación estratégica de sus iniciativas, en consultorías sobre el desarrollo organizacional o la capacitación del personal o para coordinar asesoramientos y evaluaciones en situ. Muchos contactos se realizan sobre todo por correo electrónico o Skype, pero también visitamos a proyectos o - en el caso de la necesidad de una consultoría más amplia y detallada - buscamos expertos externos que pueden facilitar talleres correspondientes y acompañar procesos de cambio. Cada encargado de una iniciativa de comunicación que quiera consultarnos puede contactar directamente a CAMECO, por ejemplo, por correo electrónico. Para más detalles, les invitamos consultar nuestra página web www.cameco.org --Vivimos en la era de la sociedad de información y comunicación, pero muchos piensan que la Iglesia sigue en la era Gutenberg. Desde su experiencia, cómo es posible hacer descubrir a obispos, sacerdotes, religiosos y laicos la gravedad de la situación? --Daniela Frank: Entretanto hay una gran apertura para los cambios en el mundo de las comunicaciones. Creo que como Iglesia, entramos ya hace muchos años al mundo de la comunicación audiovisual --radio, vídeo, televisión--. En América Latina, ya desde los años 50 y 60, en muchos países la Iglesia ha sido una de las instituciones más activas en radio, en comparación, en África sólo desde hace 10 ó 15 años, hay posibilidades legales de establecer radios de la Iglesia. Queda muy claro, que en la gran mayoría de las regiones del mundo, hay que estar presente en los medios audiovisuales para comunicarse con la gente por el analfabetismo, por los problemas de transporte de los periódicos impresos, por las tradiciones orales etc. Y la Iglesia responde fuertemente a esta situación, sin olvidar el papel de los medios escritos en varias culturas para ciertos grupos de destinatarios. El gran reto de hoy son los nuevos medios interactivos, sobre todo Internet, y las perspectivas de interconectar varios canales como radio, TV y plataformas Internet. Hay que tomar en cuenta que aquellos que son responsables de las comunicaciones de la Iglesia no son "nativos digitales", sino a lo mejor "nativos migrantes", descubriendo paso por paso las dinámicas de las nuevas tecnologías. Siempre hay un cierto riesgo de que ante todo estemos "en contra" de lo nuevo, desconocido, pero también hay un creciente número de obispos que se mueven fácilmente en este mundo y de esta manera abren las puertas de la Iglesia para aprovechar todos los canales de comunicación para cumplir con nuestra misión en el mundo de hoy. Más información en www.cameco.org Por Jesús Colina Documentación Benedicto XVI: Biblia y Tradición, inseparables Audiencia a los miembros del Pontificio Instituto BíblicoCIUDAD DEL VATICANO, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso pronunciado hoy por el Papa Benedicto XVI al recibir en audiencia a los profesores, estudiantes y personal del Pontificio Instituto Bíblico, en el centenario de su fundación. ****** Reverendísimo Prepósito General de la Compañía de Jesús, Ilustre Rector, Ilustres profesores y queridos alumnos del Pontificio Instituto Bíblico Con verdadero placer os encuentro con ocasión del 100° aniversario de la fundación de vuestro Instituto, querido por mi santo predecesor Pío X, con el fin de constituir en la ciudad de Roma un centro de estudios especializados sobre Sagrada Escritura y las disciplinas conectadas. Saludo con deferencia al cardenal Zenon Grocholewski, al que doy mi agradecimiento por las corteses palabras que me ha querido dirigir en vuestro nombre. Saludo igualmente al Prepósito General, padre Adolfo Nicolás Pachón, y acojo con gusto la oportunidad que se me ofrece para manifestar sincera gratitud a la Compañía de Jesús, la cual, no sin notable esfuerzo, despliega inversiones financieras y recursos humanos en la gestión de la Facultad del Oriente Antiguo, de la Facultad bíblica aquí en Roma y de la sede del Instituto en Jerusalén. Saludo al Rector y a los profesores, que han consagrado la vida al estudio y a la búsqueda en constante escucha de la Palabra de Dios. Saludo y agradezco al personal, los empleados y los trabajadores por su apreciada colaboración, como también a los benefactores que han puesto y siguen poniendo a disposición los recursos necesarios para el mantenimiento de las estructuras y para las actividades del Pontificio Instituto Bíblico. Saludo a los ex alumnos unidos espiritualmente a nosotros en este momento, y especialmente os saludo a vosotros, queridos alumnos, que procedéis de cada parte del mundo. Han transcurrido 100 años desde el nacimiento del Pontificio Instituto Bíblico. En el transcurso de este siglo, ciertamente ha aumentado el interés por la Biblia y, gracias al Concilio Vaticano II, sobre todo a la Constitución dogmática Dei Verbum – de cuya elaboración fui testigo directo, participando como teólogo en las discusiones que precedieron su aprobación – se ha advertido mucho más la importancia de la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia. Esto ha favorecido en las comunidades cristianas una auténtica renovación espiritual y pastoral, que ha interesado sobre todo a la predicación, la catequesis, el estudio de la teología y el diálogo ecuménico. A esta renovación vuestro Pontificio Instituto ha dado una significativa contribución propia con la investigación científica bíblica, con la enseñanza de las disciplinas bíblicas y la publicación de estudios cualificados y revistas especializadas. En el transcurso de las décadas se han sucedido varias generaciones de ilustres profesores – quisiera recordar, entre otros, al cardenal Bea –, que han formado a más de 7.000 profesores de Sagrada Escritura y promotores de grupos bíblicos, como también muchos expertos insertos actualmente en diversos servicios eclesiásticos, en cada región del mundo. Demos gracias al Señor por esta actividad vuestra que se dedica a interpretar los textos bíblicos en el espíritu en el que fueron escritos (cfr Dei Verbum, 12), y que se abre al diálogo con las demás disciplinas, con las distintas culturas y religiones. Aunque ha conocido momentos de dificultad, ha sido llevada en fidelidad constante al Magisterio según las finalidades propias de vuestro Instituto, surgido precisamente "ut in Urbe Roma altiorum studiorum ad Libros sacros pertinentium habeatur centrum, quod efficaciore, quo liceat, modo doctrinam biblicam et studia omnia eidem adiuncta, sensu Ecclesiae catholicae promoveat" (Pius PP. X, Litt. Ap. Vinea electa (7 mayo 1909): AAS 1 (1909), 447-448). Queridos amigos, la celebración del centenario constituye una meta y al mismo tiempo un punto de partida. Enriquecidos por la experiencia del pasado, proseguid vuestro camino con renovado empeño, conscientes del servicio a la Iglesia que se os requiere, el de acercar la Biblia a la vida del Pueblo de Dios, para que sepa afrontar de forma adecuada los desafíos inéditos que los tiempos modernos ponen a la nueva evangelización. Es deseo común que la Sagrada Escritura se convierta en este mundo secularizado, no solo en el alma de la teología, sino también en la fuente de la espiritualidad y del vigor de la fe de todos los creyentes en Cristo. Que el Pontificio Instituto Bíblico siga, por tanto, creciendo como centro eclesial de estudio de alta cualidad en el ámbito de la investigación bíblica, valiéndose de las metodologías modernas y en colaboración con los especialistas en dogmática y en otras áreas teológicas; que asegure una cuidada formación a los futuros sacerdotes de Sagrada Escritura para que, valiéndose de las lenguas bíblicas y de las diversas metodologías exegéticas, puedan acceder directamente a los textos bíblicos. La ya citada Constitución dogmática Dei Verbum, al respecto, ha subrayado la legitimidad y la necesidad del método histórico-crítico, reconduciéndolo a tres elementos esenciales: la atención a los géneros literarios, el estudio del contexto histórico; el examen de lo que se acostumbra llamar Sitz im Leben. El documento conciliar mantiene firme al mismo tiempo el carácter teológico de la exégesis, indicando los puntos de fuerza del método teológico en la interpretación del texto. Esto porque el fundamento sobre el que reposa la comprensión teológica de la Biblia es la unidad de la Escritura, y este presupuesto corresponde como camino metodológico la analogía de la fe, es decir, la comprensión de los textos individuales a partir del conjunto. El texto conciliar añade una ulterior indicación metodológica. Siendo la Escritura una sola cosa a partir del único pueblo de Dios, que ha sido su portador a través de la historia, en consecuencia leer la Escritura como unidad significa leerla a partir de la Iglesia como de su lugar vital, y considerar la fe de la Iglesia como la verdadera clave de interpretación. Si la exégesis quiere ser también teología, debe reconocer que la fe de la Iglesia es esa forma de "sim-patía" sin la cual la Biblia permanece como un libro sellado: la Tradición no cierra el acceso a la Escritura, sino que más bien lo abre; por otro lado, corresponde a la Iglesia, en sus organismos institucionales, la palabra decisiva en la interpretación de la Escritura. Es la Iglesia, de hecho, a quien se le ha confiado el oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita y transmitida, ejerciendo su autoridad en el nombre de Jesucristo (cfr Dei Verbum, 10) Queridos hermanos y hermanas, mientras os agradezco por vuestra agradable visita, os animo a proseguir vuestro servicio eclesial, en constante adhesión al magisterio de la Iglesia y asegurando a cada uno de vosotros el apoyo de la oración, os imparto de corazón, como prenda de los favores divinos, la Bendición Apostólica. [Traducción del italiano por Inma Álvarez] Proposiciones al Papa aprobadas por el Sínodo (1 a 5) Comunión eclesial y reconciliaciónCIUDAD DEL VATICANO, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la traducción al español de las Proposiciones 1 a 5 (versión no oficial), de la reciente II Asamblea Extraordinaria para África del Sínodo de los Obispos --cuyo texto oficial está en latín--, objeto de voto personal por parte de los padres sinodales, presentadas al Papa Benedicto XVI. El texto oficial en latín, por su naturaleza, es reservado y no será publicado, para respetar el carácter consultivo de la asamblea sinodal. Este texto, como su nombre indica, tiene carácter propositivo. * * * INTRODUCTIO
Proposición 1 Documentos que se presentan al Sumo Pontífice Los Padres Sinodales presentan a la consideración del Sumo Pontífice los documentos sobre “La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz. Vosotros sois la sal de la tierra... vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13.14) relativos a este sínodo. Esta documentación comprende: los “Lineamenta”, es “Instrumentum laboris”, las Relaciones “ante” y “post disceptationem” y los textos de las intervenciones, tanto los presentads en el Aula como los “in-scriptis”, las Relaciones de los Círculos Menores y sus discusiones – sobre todo algunas propuestas específicas, que los Padres han considerado de fundamental importancia. Los mismos Padres piden humildemente al Santo Padre que valore la oportunidad de ofrecer un documento sobre la Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz. I - ECCLESIA IN SYNODO Proposición 2 El Sínodo de un nuevo Pentecostés Si la Primera Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos fue llamada “sínodo de la resurrección y de la esperanza” (EIA, 13), los Padres sinodales, en comunión con el Santo Padre el Papa Benedicto XVI, ven esta segunda Asamblea Especial como el sínodo de un “nuevo Pentecostés”. Agradecidos a Dios, dan las gracias al Santo Padre por la providencial decisión de convocar este sínodo. Los Padres sinodales están contentos de atestiguar el carácter universal de una asamblea sinodal en presencia del Santo Padre, y también de sus más estrechos colaboradores y representantes de la Iglesia de los demás continentes. Rezan para que el Espíritu de Pentecostés renueve nuestra dedicación apostólica a trabajar para que la reconciliación, la justicia y la paz y la humanidad en general prevalezcan en África y en el resto del mundo, y para que no suceda que los inmensos problemas que pesan sobre África nos superen, y para que seamos “sal de la tierra” y “luz del mundo”. Que este ejercicio de comunión eclesial y responsabilidad colegial inspire otras estructuras y formas de ministerio de cooperación en la Iglesia – Familia de Dios. Proposición 3 Comunión eclesial Por su naturaleza íntima, la Iglesia es una comunión que comporta una solidaridad pastoral orgánica. Los obispos, en comunión con el Obispo de Roma, son los principales promotores de comunión y colaboración en el apostolado de la Iglesia, en el que participan los sacerdotes, los diáconos, las personas consagradas y los fieles laicos. Esta comunión de la Iglesia aparece particularmente en la colegialidad efectiva y afectiva entre los obispos en sus provincias eclesiásticas y a nivel nacional, regional, continental e internacional. Por esto el Sínodo recomienda que los obispos, los sacerdotes, los diáconos, los religiosos y los laicos refuercen ulteriormente su cooperación a nivel diocesano, nacional, continental e intercontinental. Anima también a una ulterior y continua cooperación entre el Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) y la Confederación de las Conferencias de los Superiores/as Mayores de África y Madagascar (COSMAM). De esta forma la Iglesia se convierte en un signo más eficaz y promotora de reconciliación, justicia y paz. Proposición 4 Comunión eclesial a nivel regional y continental Los Padres sinodales dan gracias a Dios por el trabajo desarrollado desde el SECAM/SCEAM (Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar), en los pasados cuarenta años de su existencia (1969-2009) como primera instancia de comunión eclesial a nivel continental. Desean que, conservando el Espíritu de Pentecostés, las Conferencias Episcopales nacionales y la Asamblea de la Jerarquía Católica de Egipto renueven su adhesión al SECAM/SCEAM con el fin de asegurar un ministerio pastoral más fructífero en África, con especial referencia a la reconciliación, a la justicia y a la paz. Por ello animan a los obispos de África a reavivar las estructuras de la comunión eclesial, especialmente la COSMAM (Confederación de las Conferencias de los Superiores/as Mayores de África y Madagascar) y promover otras como: -un consejo continental para el clero; -un consejo continental para los laicos y -un consejo continental para las mujeres católicas. Piden al SECAM/SCEAM que explore y elabore formas e instrumentos para asegurar una colaboración fructífera en dichas estructuras. II - SYNODALIA THEMATA A) Reconciliatio Proposición 5 El sacramento de la reconciliación La gracia de Dios crea en nosotros un corazón nuevo y nos reconcilia con él y con los demás. Es esencial para la “reconciliación” el sacramento de la reconciliación, que se debe celebrar según las normas canónicas y en el espíritu de la Exhortación Apostólica post-sinodal Reconciliatio et Poenitentia. Se trata de restituir toda su importancia a la celebración del sacramento de la penitencia en su doble dimensión, individual y comunitaria. La reconciliación en el plano social favorece la paz. Tras un conflicto la reconciliación reconstruye la unidad de los corazones y la vida en común. En virtud de la reconciliación, naciones durante mucho tiempo beligerantes han reencontrado la paz, ciudadanos devastados por la guerra civil han reconstruido la unidad; personas o comunidades que piden y ofrecen perdón han purificado su memoria; familias divididas vuelven a vivir otra vez en armonía. La reconciliación supera las crisis, restituye dignidad al pueblo y abre el camino al desarrollo y a la duración de la paz en el pueblo a todos los niveles. Los Padres sinodales lanzan de corazón un llamamiento a todos aquellos que están en guerra en África y hacen sufrir mucho a su pueblo: “cesad las hostilidades y reconciliaos”. Ellos piden a todos los ciudadanos y los gobiernos de África que reconozcan su fraternidad y promuevan iniciativas de todo tipo que podrían alentar la reconciliación y reforzarla establemente a todos los niveles de la sociedad. Invitan a la comunidad internacional a que rechace con fuerza los intentos de desestabilizar el continente africano y que provocan constantemente conflictos. Proponen que las naciones africanas celebren cada año el Día de la reconciliación. [Traducido del italiano por Inma Álvarez] Comunicado vaticano sobre el diálogo con la Fraternidad de San Pío X Tras la primera reunión celebrada este lunesCIUDAD DEL VATICANO, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org) .- Publicamos el comunicado que ha emitido este lunes la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei" tras el primer encuentro de diálogo con representantes de la Fraternidad de San Pío X, fundada por el fallecido arzobispo Marcel Lefebvre. * * * El lunes, 26 de octubre de 2009, se ha celebrado en el Palacio del Santo Oficio, sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei", el primer encuentro de la Comisión de estudio, conformada por expertos de la misma Comisión y de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X con el objetivo de examinar las dificultades doctrinales que siguen existiendo entre la Fraternidad y la Sede Apostólica. En un clima cordial, respetuoso y constructivo, se ha hecho hincapié en las mayores cuestiones de carácter doctrinal que se tratarán y discutirán durante los coloquios de los próximos meses, que probablemente tendrán lugar dos veces al mes. En particular, se examinarán las cuestiones relativas al concepto de Tradición, al Misal de Pablo VI, a la interpretación del Concilio Vaticano II en continuidad con la Tradición doctrinal católica, a los temas de la unidad de la Iglesia y de los principios católicos del ecumenismo, de la relación entre el cristianismo y las religiones no cristianas y de la libertad religiosa. A lo largo del encuentro, también se ha precisado el método y la organización del trabajo. [Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina] Síntesis 26/10/09
VISnews 091026
Vatican Information Service
10月25日 ZS091025 (b)Análisis La amenaza a los niños de la pornografía Un nuevo informe exige actuacionesROMA, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Proteger a los niños de la explotación sexual es una prioridad hoy para muchos gobiernos y organismos privados. A pesar de esto, un reciente informe denuncia que no se está haciendo lo suficiente para tratar con esta amenaza a los niños planteada por los peligros de la pornografía de los adultos. "Morality in Media", un organización sin ánimo de lucro con sede en Nueva York, publicaba un estudio en septiembre titulado: "How Adult Pornography Contributes To Sexual Exploitation of Children" (Cómo contribuye la pornografía adulta a la explotación sexual de niños). Sostiene que los organismos de los gobiernos y las organizaciones privadas están ignorando las consecuencias de lo que califican de "explosión" de la pornografía adulta en internet y en otros lugares. La pornografía adulta es una amenaza para los niños de diversas formas, sostiene el informe: -- Los delincuentes utilizan pornografía adulta para preparar a sus víctimas. -- Para muchos delincuentes hay una progresión desde ver pornografía adulta hasta ver pornografía infantil. -- Los hombres actúan con las niñas prostitutas como ven en la pornografía adulta, y los chulos usan pornografía adulta para instruir a las niñas prostitutas. -- Los niños imitan con otros niños el comportamiento que ven en la pornografía adulta. -- La adicción a la pornografía de adultos destruye matrimonios, y los hijos en los hogares con un solo progenitor corren más riesgo de sufrir explotación sexual. Preparación El autor del informe, Robert Peters, presidente de "Morality in Media", explica que hace un par de décadas, en su investigación sobre casos judiciales, se topó con múltiples ejemplos de situaciones que implican explotación sexual de niños en los que el acusado adulto había mostrado o dado pornografía de adultos a la víctima menor como parte del proceso de preparación. Muchos debates se han centrado en el tema de si la pornografía de adultos causa crímenes sexuales, observa. Aunque este asunto de la causa directa todavía está un cuestión de disputa, Peters comenta que, según su experiencia, la utilización de pornografía de adultos por parte de depredadores para despertar y desensibilizar a sus víctimas menores es de verdad una forma en la que la pornografía de adultos contribuye a hacer daño. Esto es más que una simple opinión personal. Uno de los apéndices del informe contiene más de 100 páginas de recortes de noticias y casos judiciales que hacen referencia a cómo los delincuentes mostraron o dieron pornografía a un niño o le forzaron a mirarla. El informe continúa explicando que las personas que son adictas a la pornografía requieren clases más explícitas y anómalas de material sexual conforme avanza el tiempo, de forma parecida a quienes sufren de adicción a las drogas. Así, con el tiempo hay una necesidad creciente de más estimulación para lograr el mismo efecto inicial. Peters también observa que hay una tendencia cada vez mayor a reproducir sexualmente los comportamientos vistos en la pornografía. De esta forma, los consumidores de pornografía no son meros consumidores pasivos, sino que tienden a llevar a la práctica los comportamientos que ven. Amenaza de los medios Y en cuanto a los niños, el informe explica que si un niño entrara en una librería adulta se le pediría que saliera, puesto que va contra la ley vender pornografía a los niños en el mundo real. Por el contrario, si ese mismo niño está a punto de dar entrar en la mayoría de las páginas webs comerciales que distribuyen pornografía adulta, es posible que vea pornografía adulta gratuitamente, y sin restricciones. Supuestamente, cuando se trata de internet, los tribunales piensan que la utilización por parte de los padres de filtros es una solución adecuada al problema, comenta agriamente el informe. Los padres tienen el papel primario a la hora de proteger a los niños del contenido dañino de internet, admite Peters. No obstante, la mayoría de los niños pueden tener acceso a internet fuera de casa o por medio de dispositivos móviles. Todo lo que se necesita es que un niño en un grupo de amigos tenga acceso sin restricciones a internet para que todos tengan acceso, precisa el informe. Peters también afirmaba que en sus muchos años de experiencia un número significativo de depredadores utiliza la pornografía no sólo para despertar e instruir a sus víctimas, sino también para excitarse a sí mismos. Una de las conclusiones del informe es la petición de que las iglesias y otras instituciones religiosas hagan más frente al problema de la pornografía de adultos. La pornografía es un problema no sólo para muchos que no asisten a los servicios religiosos, sino también aquellos todas las edades que asisten, sostiene. También, los medios de información y de entretenimiento podrían ayudar a presentar la producción y el consumo de pornografía adulta como un problema real, en vez de una cuestión sin ninguna significación moral o social. Vida familiar La observación del informe de que la pornografía daña la vida familiar y hiere a los niños no es ni mucho menos una opinión aislada. Desde Australia, el Sydney Morning Herald, en un artículo publicado el 5 de marzo, hablaba del escenario de un marido adicto al porno. El "catastrófico desbarajuste emocional que sufre" por esta adicción es un hecho depresivamente común. El año pasado el teléfono de asesoría Mensline Australia tuvo un incremento del 34% en llamadas de hombres que sentían que la pornografía era un problema en su relación, comentaba el artículo. La posibilidad de acceder a la pornografía a través de ordenadores y teléfonos ha quitado, por así decirlo, la barrera de entras, es decir, la vergüenza de visitar un sex shop para comprar una revista o un vídeo. El artículo observaba que también es un problema grave para las mujeres. "Hay una buena proporción de mujeres que ve el uso del porno por su pareja como una infidelidad", afirmaba el sociólogo Michael Flood. "Incluso cuando él es honesto sobre ello, algunas mujeres consideran el uso del porno como una clase de adulterio". El nexo entre la multimillonaria industria del porno y el apetito sexual se ha convertido en algo como la relación entre las raciones extra grandes y la obesidad, sostenía la feminista Naomi Wolf en un artículo publicado el 4 de abril en el periódico Times. "La ubicuidad de las imágenes sexuales no liberan el poder de Eros, sino que lo diluyen", añadía. Un artículo publicado en periódico canadiense Ottawa Citizen el 29 de mayo aportaba más evidencias sobre las implicaciones de esto para los niños. Richard Poulin, profesor de sociología en la Universidad de Ottawa, participó en una conferencia en Montreal titulada: "Jóvenes, medios y sexualización". Observaba que las agresiones sexuales son cometidas ahora por agresores jóvenes. Además, una encuesta llevada a cabo entre estudiantes de la Universidad de Ottawa puso de manifiesto que la media de edad en la que vieron por primera vez pornografía era de 13 años. Entre aquellos cuyos padres tenían pornografía en casa, la edad era menor, entre los 10 y los 11 años. Poulin también citaba una encuesta que mostraba que uno de cada cinco hombres entre 22 y 23 años admitía sentirse atraído por niñas de 13 años. "Esta no es una tendencia trivial", indicaba. Ambiente sano Benedicto XVI abordaba el tema de la pornografía en su discurso del 16 de abril a los obispos norteamericanos durante su visita a Estados Unidos el año pasado. "Los niños tienen derecho a crecer con una sana comprensión de la sexualidad y de su justo papel en las relaciones humanas", recomendaba. "A ellos se les debería evitar las manifestaciones degradantes y la vulgar manipulación de la sexualidad hoy tan preponderante". Los niños tienen el derecho a ser educados en los auténticos valores morales basados en la dignidad de la persona humana, continuaba el pontífice. "¿Qué significa hablar de la protección de los niños cuando en tantas casas se puede ver hoy la pornografía y la violencia a través de los medios de comunicación ampliamente disponibles?", preguntaba. Al tratar este problema el Papa hablaba de la necesidad urgente de determinar los valores que guían a la sociedad de hoy. Si de verdad queremos cuidar a los jóvenes, todos reconoceremos nuestra responsabilidad de promoveré y vivir los valores morales auténticos, que permitan prosperar a todos, concluía. Un oportuno recuerdo del peligro de cerrar los ojos ante un problema que se ignora con demasiada frecuencia.
Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado Entrevistas Católicos ven en peligro su libertad de expresión en Estados Unidos El abogado Bill Maurer explica por qué los católicos deben estar alertaSEATTLE, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Católicos en los Estados Unidos, e incluso las mismas diócesis, se han convertido en víctimas de la ley de financiación de campañas en general (no sólo políticas) que violan su libertad de expresión a través En respuesta a esta emergencia se ha creado una coalición de organizaciones, que abarcan todo el espectro político con el nombre de Ciudadanos Unidos. Para comprender mejor el alcance de las leyes de financiación de campañas, ZENIT se ha dirigido al abogado Bill Maurer, director ejecutivo en Washington del Institute for Justice, uno de los miembros más activos de Ciudadanos Unidos. Maurer ha compartido con ZENIT los motivos por los que los católicos, sobre todo debido a su historia de persecución y su estatus de minoría y de extranjeros, deberían mostrarse escépticos ante leyes que limitan la capacidad de hablar sobre asuntos políticos. --¿Deben los católicos sospechar de la reforma de las leyes sobre financiación de campañas? --Maurer: Todos los norteamericanos deberían tener sospechas ante los intentos del gobierno de regular y restringir la actividad política. Los católicos, que en el pasado han sufrido discriminación a manos de una mayoría hostil, deberían preocuparse precisamente por no dar al gobierno herramientas que pueda usar para silenciar la voz de quien discrepa. Si el gobierno tiene la posibilidad de determinar cuándo la influencia de una de las partes de un debate político se ha vuelto "excesiva" o "indebida", entonces es el gobierno el que tendrá la capacidad de acabar con la voz de un ponente para hacer que el debate sea "justo". No sorprendería a nadie que el gobierno concluyera que las voces que es necesario enmudecer son las de aquellos que se oponen al poder. A este respecto, los católicos son plenamente conscientes de la larga tradición de cómo algunos en este país se han lamentado de la "indebida" influencia de la Iglesia en los asuntos del gobierno. En cuanto al dinero en política, en un país tan grande como éste, el dinero es un instrumento absolutamente esencial para que los oradores lleguen al público. Bastante simple, dado lo mucho que hace el gobierno a nivel estatal y federal, sorprende que los norteamericanos no gasten más dinero en el discurso político. Mientras el gobierno se hace más grande y llega a áreas de la vida de las personas como nunca antes había hecho, la necesidad de un debate público informado sobre qué ocurre en el gobierno se vuelve más apremiante que nunca. La capacidad del público para escuchar las ideas políticas no debe limitarse a los que tengan los recursos o la capacidad para escuchar a un político en persona. --¿Cómo afectan en general las leyes de financiación de campañas a la participación política tanto de obispos como de laicos? ¿Puede dar usted ejemplos concretos? --Maurer: Los obispos y otros miembros del clero suelen ser bastante discretos sobre las actividades políticas, no tanto por las leyes de financiación de campañas sino debido a las restricciones de actividades políticas relacionadas con el mantenimiento del estatus de exención de impuestos de la Iglesia. Sin embargo, cuando los obispos y el clero se implican en campañas concretas, como contra las iniciativas del estado en temas de vida humana, tienen las mismas restricciones que otros ciudadanos. Por ejemplo, si se organizan para dedicar dinero a oponerse a la iniciativa "muerte con dignidad", como la del estado de Washington, tienen que formar un comité sobre el tema y declarar sus nombres, direcciones, y las personas para quienes trabajan, de manera que el gobierno pueda publicarlos en una base de datos en internet. Estas obligaciones desalientan enormemente la implicación de las personas en la actividad política. Por ejemplo, los donantes a la iniciativa contra el matrimonio homosexual en California (proposición 8) se convirtieron en objeto de amenazas, boicots, manifestaciones y represalias económicas, después de que quienes se oponían a la iniciativa vieron la información de sus donaciones en la página web del estado. Al mismo tiempo, quienes se oponían a la medida afirmaron que quienes la proponían utilizaron esta información para intentar chantajear a los donantes para que hicieran aportaciones iguales al otro bando. El acoso político es, en ocasiones, un juego de igualdad de oportunidades. En cuanto a los laicos, cuando la gente se une y dedica sus recursos a perseguir un cambio político, suelen descubrir que sus esfuerzos se someten a las leyes de financiación de campañas. De hecho, una de las principales leyes de financiación de campañas de los últimos cinco años tuvo que ver con los esfuerzos del Wisconsin Right to Life para presionar a dos senadores a que votasen a los candidatos judiciales del presidente Bush, una actividad que entraba dentro de las restricciones legales a la financiación de campañas porque uno de los dos senadores intentaba ser reelegido. --Hace poco, la diócesis de Bridgeport fue investigada por el estado de Connecticut por violar supuestamente su ley de procedencia asociativa cuando animó a los católicos a que se opusieran a una ley que afectaría al gobierno de la Iglesia. ¿Qué ocurrió en este caso? ¿Cree usted que veremos otras instancias del gobierno regulando la voz de la Iglesia en la plaza pública? --Maurer: En marzo de 2009, la Asamblea General de Connecticut sometió a debate una legislación que habría privado a los sacerdotes y a los obispos de la capacidad de sentarse en los organismos de las corporaciones que controlan la propiedad parroquial en Connecticut, y que ordenaba que los organismos de gobierno de estas corporaciones estuvieran formados sólo por miembros laicos de la parroquia. En respuesta a lo que se consideró un desafío directo a la autoridad de la Iglesia sobre el funcionamiento interno de sus parroquias, la diócesis de Bridgeport puso información sobre la ley en su página web y pidió a los pastores que leyeran una declaración en la misa dominical animando a oponerse a la ley. La Iglesia también ha animado a sus fieles a asistir a una concentración y a contactar con los legisladores. Estos esfuerzos llevaron a que la diócesis fuera investigada por la Connecticut Office of State Ethics (OSE) por violar la ley de procedencia asociativa del estado, que exige registrarse ante el estado si una entidad se implica en "solicitar a otros que se comuniquen con cualquier funcionario o su equipo de la rama legislativa o ejecutiva del gobierno... con el propósito de influir cualquier actuación legislativa o administrativa". La diócesis planteó un pleito ante el tribunal federal desafiando la constitucionalidad de esta ley pero, después de que el Fiscal General de Connecticut concluyera que las actividades de la Iglesia entran dentro de una excepción estatutaria, la OSE cesó su investigación y la diócesis retiró voluntariamente su demanda. La experiencia de la archidiócesis de Bridgeport es desgraciadamente muy común. Los norteamericanos suelen verse envueltos en complejas y amplísimas leyes de financiación de campañas cuando se dedican a actividades que consideran con razón que están protegidas por la Primera Enmienda. Aunque no hayan violado ley alguna, el coste emocional y económico de ser investigado por el gobierno puede ser algo aplastante. Cualquier iglesia que cruce el umbral de "procedencia asociativa" puede sufrir el mismo destino que la archidiócesis de Bridgeport si anima a sus fieles a actuar en temas públicos vitales para la fe católica. Estas parroquias pueden verse usando sus recursos finitos para defenderse contra los inspectores del gobierno en lugar de usar ese dinero para llevar adelante su misión apostólica. --¿Qué principios deben tener en mente los católicos cuando valoran las diversas propuestas de reforma de la participación en el proceso político? --Maurer: En un momento en que muchas de las enseñanzas y creencias de la Iglesia entran en conflicto con muchas creencias del "establishment" político del país, los católicos deberían recordar que dar al gobierno los medios para controlar el debate político puede dar como resultado el silencio de los que disienten políticamente. En los ejemplos que antes he mencionado - la Proposición 8, el caso del Derecho a la Vida en Wisconsin, y las experiencias de la diócesis de Bridgeport - las leyes de financiación de campañas se han utilizado para intentar acabar con la actividad política que apoyaba los puntos de vista de la Iglesia. La lección es que cuando el gobierno tiene el poder de regular el mismo discurso político, cualquier orador puede verse silenciado. El gobierno ya no investiga y registra las actividades de los políticos extranjeros, como hizo con los derechos civiles y los movimientos contra la guerra en los años sesenta. Ahora obliga a los ciudadanos a registrarse y luego hace una base de datos de las actividades de los ciudadanos a disposición de cualquiera con acceso a un ordenador y a internet. Esto no puede ser un buen desarrollo para una Iglesia que habla con tanta frecuencia en contra de los puntos de vista que predominan entre quienes están en el gobierno. Con cada propuesta de "reformar" las leyes de financiación de campañas, los católicos deberían preguntarse a sí mismos: (1) esto animará o desanimará el discurso y la actividad políticas, (2) esto interferirá en la capacidad de quienes son una minoría de expresar sin reservas sus puntos de vista, y (3) esta propuesta dará a quienes están en el poder un instrumento con el que suprimir los puntos de vista de quienes discrepan con ellos. En última instancia, los católicos deben apoyar una plaza pública vibrante y no regulada, donde la verdad y la sabiduría de los temas que afectan a todas nuestras vidas se debatan de forma libre y apasionada. Más información en www.ij.or Por Annmarie Adkins Angelus El Papa a los fieles africanos: “Sed sal y luz del continente" Intervención con ocasión del Angelus dominicalCIUDAD DEL VATICANO, domingo 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- En su intervención con ocasión del Ángelus de este domingo, Benedicto ha invitado a los fieles africanos a ser “sal” y “luz” en su continente. El Papa condujo la oración de la oración mariana al término de la misa celebrada en la Basílica de San Pedro para la conclusión de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, que ha supuesto “tres semanas de oración y de escucha recíprocas, para discernir lo que el Espíritu Santo dice hoy a la Iglesia que vive en el continente africano, pero al mismo tiempo, a la Iglesia universal". Los Padres sinodales, afirmó, han presentado “la rica realidad de las Iglesias locales” y “sus alegrías por el dinamismo de las comunidades cristianas, que siguen creciendo en cantidad y calidad”. “Demos gracias a Dios por el empuje misionero que ha encontrado terreno fértil en numerosas diócesis y que se expresa en el envío de misioneros a otros países africanos y en distintos continentes”, prosiguió. Desafíos y propuestas Entre los argumentos que han sido afrontados en las discusiones del Sínodo, recordó el Papa, "se ha dado particular relevancia a la familia”, que también en África constituye “la célula primaria de la sociedad” pero que hoy “está amenazada por corrientes ideológicas procedentes también del exterior”. “¿Qué decir, además, de los jóvenes expuestos a este tipo de presión, influidos por modelos de pensamiento y de comportamiento que contrastan con los valores humanos y cristianos de los pueblos africanos?”, se preguntó. Frente a estos problemas y a la “gran necesidad de reconciliación, de justicia y de paz” del continente, la Iglesia “responde reproponiendo, con renovado empuje, el anuncio del Evangelio y la acción de promoción humana”. “Animada por la Palabra de Dios y por la Eucaristía, ésta se esfuerza para hacer que nadie esté privado de lo necesario para vivir y que todos puedan llevar una existencia digna del ser humano” añadió el Pontífice- Llamamiento a los pueblos africanos Benedicto XVI se dirigió “a todas las poblaciones africanas, en particular a cuantos comparten la fe cristiana, para entregarles idealmente el Mensaje final de esta Asamblea sinodal”. "Es un Mensaje que parte de Roma, sede del Sucesor de Pedro, que preside en la comunión universal, pero se puede decir, en un sentido no menos verdadero, que éste tiene origen en África, de donde recoge las experiencias , las esperanzas, los proyectos y ahora vuelve a África, trayendo la riqueza de un acontecimiento de profunda comunión en el Espíritu Santo” declaró. “Queridos hermanos y hermanas que me escucháis desde África – exclamó – confío de modo especial a vuestra oración los frutos del trabajo de los padres sinodales, y os animo con las palabras del Señor Jesús: sed sal y luz en la amada tierra africana”. El Papa concluyó su intervención recordando que para el próximo año está prevista una Asamblea Especial Para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos. Con ocasión de su visita a Chipre, programada para junio de 2010, el Pontífice entregará el Instrumentum laboris (Documento de trabajo) de ese encuentro. Documentación Benedicto XVI: “¡Iglesia en África, levántate, no estás sola!” Homilía del Papa en la Clausura del SínodoCIUDAD DEL VATICANO, domingo 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la homilía pronunciada hoy por el Papa Benedicto XVI en la Eucaristía con motivo de la Clausura de la II Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para África, en la Basílica de San Pedro. ****** Venerados hermanos, Queridos hermanos y hermanas He aquí un mensaje de esperanza para África: lo hemos escuchado ahora de la Palabra de Dios. Es el mensaje que el Señor de la historia no se cansa de renovar para la humanidad oprimida y abrumada de cada época y de cada tierra, desde que reveló a Moisés su voluntad sobre los israelitas esclavos en Egipto: “He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto; he escuchado el clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlo de la mano de los egipcios y para subirlo de esta tierra a una tierra que mana leche y miel” (Ex 3,7-8). ¿Cuál es esta tierra? ¿No es quizás el Reino de la reconciliación, de la justicia y de la paz, al que está llamado la humanidad entera? El designio de Dios no cambia. Es lo mismo que fue profetizado por Jeremías, en los magníficos oráculos denominados “Libro de la consolación”, del que hoy se toma la primera lectura. Es un anuncio de esperanza para el pueblo de Israel, postrado por la invasión del ejército de Nabucodonosor, por la devastación del Jerusalén y del Templo y por la deportación a Babilonia. Un mensaje de alegría para el “resto” de los hijos de Jacob, que anuncia un futuro para ellos, porque el Señor los volverá a conducir a su tierra, a través de un camino derecho y fácil. Las personas necesitadas de apoyo, como el ciego y el cojo, la mujer embarazada y la parturienta, experimentarán la fuerza y la ternura del Señor: Él es un padre para Israel, dispuesto a cuidar de ellos como del primogénito (cfr Jr 31,7-9). El designio de Dios no cambia. A través de los siglos y de las vueltas de la historia, Él apunta siempre hacia la misma meta: el Reino de la libertad y de la paz para todos. Y esto implica su predilección para cuantos están privados de libertad y de paz, por cuantos han visto violada su propia dignidad de seres humanos. Pensemos en particular en los hermanos y hermanas que África sufren pobreza, enfermedades, injusticias, guerras y violencias, migraciones forzadas. Estos hijos predilectos del Padre celestial son como el ciego del Evangelio, Bartimeo, que mendigaba “sentado junto al camino” (Mc 10,46), a las puertas de Jericó. Precisamente por ese camino pasa Jesús Nazareno. Es el camino que conduce a Jerusalén, donde se consumará la Pascua, su Pascua sacrificial, a la que el Mesías va por nosotros. Es el camino de su éxodo que es también el nuestro: el único camino que conduce a la tierra de la reconciliación, de la justicia y de la paz. En ese camino el Señor encuentra a Bartimeo, que ha perdido la vista. Sus caminos se cruzan, se convierten en un único camino. “¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!”, grita el ciego con confianza. Replica Jesús: “¡Llamadlo!”, y añade: “¿Qué quieres que haga por ti?”. Dios es luz y creador de la luz. El hombre es hijo de la luz, hecho para ver la luz, pero ha perdido la vista, y se encuentra obligado a mendigar. Junto a él pasa el Señor, que se ha hecho mendigo por nosotros: sediento de nuestra fe y de nuestro amor. “¿Qué quieres que haga por ti?”. Dios lo sabe, pero pregunta; quiere que sea el hombre quien hable. Quiere que el hombre se alce en pie, que encuentre el valor de pedir lo que le corresponde por su dignidad. El Padre quiere oír de la viva voz del hijo la libre voluntad de ver de nuevo la luz, esa luz para la que lo ha creado. “Rabbuní, ¡que vea!”. Y Jesús a él: “Vete, tu fe te ha salvado. Y al instante recobró la vista y le seguía por el camino”(Mc 10,51-52). Queridos hermanos, demos gracias porque este “misterioso encuentro entre nuestra pobreza y la grandeza” de Dios se ha realizado también en la Asamblea sinodal para África que hoy concluye. Dios ha renovado su llamada: “¡Ánimo! ¡Levántate!” (Mc 10,49). Y también la Iglesia que está en África, a través de sus pastores, llegados de todos los países del continente, de Madagascar y de las demás islas, ha acogido el mensaje de esperanza y la luz para caminar en el camino que conduce al Reino de Dios. “Vete, tu fe te ha salvado” (Mc 10,52). Sí, la fe en Jesucristo – cuando es bien entendida y practicada – guía a los hombres y a los pueblos a la libertad en la verdad, o, por usar las tres palabras del tema sinodal, a la reconciliación, a la justicia y a la paz. Bartimeo que, curado, seguía a Jesús por el camino, es imagen de la humanidad que, iluminada por la fe, se pone en camino hacia la tierra prometida. Bartimeo se convierte a su vez en testigo de la luz, contando y demostrando en primera persona haber sido curado, renovado, regenerado. Esto es la Iglesia en el mundo: comunidad de personas reconciliadas, operadoras de justicia y de paz; “sal y luz” en medio de la sociedad de los hombres y de las naciones. Por eso el Sínodo ha reafirmado con fuerza – y lo ha manifestado – que la Iglesia es Familia de Dios, en la que no pueden subsistir divisiones de tipo étnico, lingüístico o cultural. Testimonios conmovedores nos han mostrado que, incluso en los momentos más oscuros de la historia humana, el Espíritu Santo opera y transforma los corazones de las víctimas y de los perseguidores para que se reconozcan hermanos. La Iglesia reconciliada es una potente levadura de reconciliación en cada país y en todo el continente africano. La segunda carta nos ofrece una ulterior perspectiva: la Iglesia, comunidad que sigue a Cristo en el camino del amor, tiene una forma sacerdotal. La categoría del sacerdocio, como clave interpretativa del misterio de Cristo y, en consecuencia, de la Iglesia, fue introducida en el Nuevo Testamento por el Autor de la Carta a los Hebreros. Su intuición parte del Salmo 110, citado en el pasaje de hoy, donde el Señor Dios, con solemne juramento, asegura al Mesías: “Tu eres por siempre sacerdote, según la orden de Melquisedec” (v. 4). Referencia que recuerda otra, tomada del Salmo 2, en el que el Mesías anuncia el decreto del Señor que dice de él: “Tu eres mi hijo, yo te he engendrado hoy” (v. 7). De estos textos deriva la atribución a Jesucristo del carácter sacerdotal, no en sentido genérico, sino más bien “según la orden de Melquisedec”, es decir, el sacerdocio sumo y eterno, de origen no humano sino divino. Si cada sumo sacerdote “es tomado de entre los hombres y está puesto entre los hombres en lo que se refiere a Dios” (Hb 5,1), solo Él, el Cristo, el Hijo de Dios, posee un sacerdocio que se identifica con su misma Persona, un sacerdocio singular y trascendente, del que depende la salvación universal. Este sacerdocio suyo Cristo lo ha transmitido a la Iglesia mediante el Espíritu Santo; por tanto la Iglesia tiene en sí misma, en cada miembro, por la fuerza del Bautismo, un carácter sacerdotal. Pero – aquí hay un aspecto decisivo – el sacerdocio de Jesucristo no es ya ante todo ritual, sino existencial. La dimensión del rito no es abolida pero, como aparece claramente en la institución de la Eucaristía, toma el significado desde el Misterio pascual, que lleva a cumplimiento los sacrificios antiguos y los supera. Nacen así al mismo tiempo un nuevo sacrificio, un nuevo sacerdocio y también un nuevo templo, y los tres coinciden con el Misterio de Jesucristo. Unida a Él mediante los Sacramentos, la Iglesia prolonga su acción salvífica, permitiendo a los hombres ser curados mediante la fe, como el ciego Bartimeo. Así la comunidad eclesial, tras las huellas de su Maestro y Señor, está llamada a recorrer decididamente el camino del servicio, a compartir hasta el fondo la condición de los hombres y las mujeres de su tiempo, para testimoniar a todos el amor de Dios y así sembrar esperanza. Queridos amigos, este mensaje de salvación la Iglesia lo transmite conjugando siempre la evangelización y la promoción humana. Tomemos por ejemplo la histórica Encíclica Populorum progressio: es lo que el Siervo de Dios Pablo VI elaboró en términos de reflexión, los misioneros lo ha realizado y siguen realizando sobre el terreno, promoviendo un desarrollo respetuoso de las culturas locales y del medio ambiente, según una lógica que ahora, después de más de 40 años, parece la única en grado de hacer salir a los pueblos de la esclavitud del hambre y de las enfermedades. Esto significa transmitir el anuncio de esperanza según una “forma sacerdotal”, es decir, viviendo en primera persona el Evangelio, intentando traducirlo en proyectos y realizaciones coherentes con el principio dinámico fundamental, que es el amor. En estas tres semanas, la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos ha confirmado lo que mi venerado predecesor Juan Pablo II habían ya puesto en evidencia, y que he querido profundizar yo también en la reciente encíclica Caritas in veritate: es necesario renovar el modelo de desarrollo global, de modo que sea capaz de “incluir a todos los pueblos y no solamente a los adecuadamente preparados” (n. 39). Cuanto la doctrina social de la Iglesia ha siempre sostenido a partir de su visión del hombre y de la sociedad, hoy lo requiere también la globalización (cfr ibid.). Esta – es necesario recordar – no hay que entenderla de forma fatalista como si sus dinámicas fuesen producidas por fuerzas anónimas impersonales e independientes de la voluntad humana. La globalización es una realidad humana y como tal modificable según una u otra visión cultural. La Iglesia trabaja con su concepción personalista y comunitaria, para orientar el proceso en términos de relacionalidad, de fraternidad y de participación (cfr ibid., n. 42). “¡Ánimo, levántate!". Así hoy el Señor de la vida y de la esperanza se dirige a la Iglesia a las poblaciones africanas, al término de estas semanas de reflexión sinodal. Levántate, Iglesia en África, familia de Dios, porque te llama el Padre celestial a quien tus antepasados invocaban como Creador, antes de conocer su cercanía misteriosa, que se ha revelado en su Hijo unigénito, Jesucristo. Emprende tu camino de una nueva evangelización con el valor que procede del Espíritu Santo. La urgente acción evangelizadora, de la que mucho se ha hablado en estos días, comporta también un fuerte llamamiento a la reconciliación, condición indispensable para instaurar en África relaciones de justicia entre los hombres para construir una paz justa y duradera en el respeto de cada individuo y de cada pueblo; una paz que necesita y que se abre a la aportación de todas las personas de buena voluntad más allá de sus respectivas pertenencias religiosas, étnicas, lingüísticas, culturales y sociales. En esta comprometida misión tu, Iglesia peregrina en el África del tercer milenio, no estás sola. Te está cercana con la oración y la solidaridad di facto toda la Iglesia católica, y desde el cielo te acompañan los santos y las santas africanas que, con la vida a veces hasta el martirio, han dado testimonio de plena fidelidad a Cristo. ¡Ánimo! Levántate, Continente africano, tierra que acogió al Salvador del mundo cuando de niño tuvo que refugiarse con José y María en Egipto para salvar su vida de la persecución del rey Herodes. Acoge con renovado entusiasmo el anuncio del Evangelio para que el rostro de Cristo pueda iluminar con su esplendor las múltiples culturas y lenguajes de tus poblaciones. Mientras ofrece el pan de la Palabra y de la Eucaristía, la Iglesia se empeña en obrar, con todo medio disponible, para que a ningún africano falte el pan cotidiano. Por esto, junto a la obra de primaria urgencia de la evangelización, los cristianos intervienen activamente en la promoción humana. Queridos Padres sinodales, al término de estas reflexiones mías, deseo dirigiros mi saludo más cordial, agradeciéndoos por vuestra edificante participación. Volviendo a casa vosotros, pastores de la Iglesia en África, llevad mi bendición a vuestras comunidades. Transmitid al pueblo el llamamiento que ha resonado tan a menudo en este Sínodo a la reconciliación, la justicia y la paz. Mientras concluye la Asamblea sinodal no puedo dejar de renovar mi vivo reconocimiento al Secretario general del Sínodo de los Obispos y a todos sus colaboradores. Un grato pensamiento expreso a los coros de la comunidad nigeriana de Roma y del Colegio Etíope, que contribuyen a la animación de esta liturgia. Y finalmente quiero agradecer a cuantos han acompañado los trabajos sinodales con la oración. La Virgen María os recompense a todos y cada uno y obtenga a la Iglesia en África crecer en todas partes de ese gran continente, difundiendo por todas partes la “sal” y la “luz” del Evangelio. [Traducción del original italiano por Inma Álvarez] El Papa entrega a África los frutos del Sínodo Hoy durante el rezo del ÁngelusCIUDAD DEL VATICANO, domingo 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación las palabras del Papa Benedicto XVI hoy durante el rezo del Ángelus, con los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro. ****** Queridos hermanos y hermanas Hace poco, con la celebración eucarística en la Basílica de San Pedro, se ha concluida la segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los obispos. Tres semanas de oración y de escucha recíproca, para discernir lo que el Espíritu Santo dice hoy a la Iglesia que vive en el continente africano, pero al mismo tiempo a la Iglesia universal. Los padres sinodales, llegados de todos los países de África, han presentado la rica realidad de las Iglesias locales. Juntos hemos compartido sus alegrías por el dinamismo de las comunidades cristianas, que continúan creciendo en cantidad y calidad. Estamos agradecidos a Dios por el empuje misionero que ha encontrado terreno fértil en numerosas diócesis y que se expresa en el envío de misioneros a otros países africanos y a diversos continentes. Particular relevancia se ha dado a la familia, que también en África constituye la célula primaria de la sociedad, pero que hoy está amenazada por corrientes ideológicas procedentes también del exterior. ¿Qué decir, además, de los jóvenes expuestos a este tipo de presión, influenciados por modelos de pensamiento y de comportamiento que contrastan con los valores humanos y cristianos de los pueblos africanos? Naturalmente han emergido en la Asamblea los problemas actuales de África y su gran necesidad de reconciliación, de justicia y de paz. Precisamente a esto la Iglesia responde volviendo a proponer, con renovado vigor, el anuncio del Evangelio y la acción de promoción humana. Animada por la Palabra de Dios y por la Eucaristía, ella se esfuerza para hacer que nadie se vea privado de lo necesario para vivir y que todos puedan llevar una existencia digna del ser humano. Recordando el viaje apostólico que realicé a Camerún y Angola el pasado mes de marzo, y que había también el objetivo de dar luz verde a la preparación inmediata del segundo Sínodo para África, hoy deseo dirigirme a todas las poblaciones africanas, en particular a quienes comparten la fe cristiana, para entregarles idealmente el Mensaje final de esta Asamblea sinodal. Es un Mensaje que parte de Roma, sede del Sucesor de Pedro, que preside en la comunión universal, pero puede decirse, en un sentido no menos verdadero, que éste tiene su origen en África, de donde recoge las experiencias, las esperanzas, los proyectos, y ahora vuelve a África, llevando la riqueza de un acontecimiento de profunda comunión en el Espíritu Santo. ¡Queridos hermanos y hermanas que me escucháis desde África! Confío de modo especial a vuestra oración los frutos del trabajo de los Padres sinodales, y os animo con las palabras del Señor Jesús: ¡sed sal y luz en la amada tierra africana! Mientras concluye este Sínodo, deseo ahora recordar que para el próximo año está prevista una Asamblea Especial para Medio Oriente del Sínodo de los Obispos. Con ocasión de mi visita a Chipre tendré el placer de entregar el Instrumentum laboris de este encuentro. Demos gracias al Señor, que no se cansa nunca de edificar su Iglesia en la comunión, e invoquemos con confianza a la maternal intercesión de la Virgen María. [Después del Ángelus] Dirijo ante todo un especial saludo a los miles de fieles reunidos en Milán, en la Plaza del Duomo, donde esta mañana ha sido celebrada la liturgia de beatificación del sacerdote Don Carlo Gnocchi. Él fue ante todo válido educador de chicos y jóvenes. En la segunda guerra mundial se convirtió en capellán de los Alpinos, con quienes hizo la trágica retirada de Rusia, salvándose de la muerte por milagro. Fue entonces cuando proyectó dedicarse enteramente a una obra de caridad. Así en la Milán en reconstrucción, Don Gnocchi trabajó para “restaurar la persona humana" recogiendo a los huérfanos y mutilados ofreciéndoles asistencia y formación. Se entregó completamente a sí mismo hasta el final, y muriendo donó las córneas a dos niños ciegos. Su obra ha seguido desarrollándose y hoy la Fundación Don Gnocchi está en la vanguardia del cuidado de personas de todas las edades que necesitan terapias de rehabilitación. Mientras saludo al cardenal Tettamanzi, arzobispo de Milán, y me alegro con toda la Iglesia ambrosiana, hago mío el lema de esta beatificación: “Junto a la vida, siempre”. [Traducción del original italiano por Inma Álvarez] Benedicto XVI: El Sínodo ha hecho un buen trabajo Discurso a los Padres Sinodales durante el almuerzoCIUDAD DEL VATICANO, domingo 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación las palabras del Papa durante el almuerzo celebrado ayer, en el Atrio del Aula Pablo VI, con los participantes en la II Asamblea Especial del Sínodo de los obispos para África. ****** Queridos hermanos y hermanas ha llegado la hora de decir gracias. Gracias ante todo al Señor que nos ha convocado, nos ha reunido, nos ha ayudado a escuchar su Palabra, la voz del Espíritu Santo, y así ha dado también la posibilidad de encontrar el camino de la unidad en la multiplicidad de experiencias, la unidad de la fe y de la comunión en el Señor. Por esto la expresión “Iglesia-Familia de Dios” ya no es solo un concepto, una idea, sino una experiencia viva de estas semanas: hemos estado realmente reunidos, aquí, como Familia de Dios. Hemos hecho también, con la ayuda del Señor, un buen trabajo. El tema, por sí mismo, no era un reto fácil, tenía dos peligros, diría yo. El tema “Reconciliación, justicia y paz” implica ciertamente una fuerte dimensión política, si bien es evidente que reconciliación, justicia y paz no son posibles sin una profunda purificación del corazón, sin una renovación del pensamiento, una metanoia, sin una novedad que debe surgir precisamente del encuentro con Dios. Pero aunque esta dimensión espiritual es profunda y fundamental, también la dimensión política es muy real, porque sin realizaciones políticas , estas novedades del Espíritu normalmente no se realizan. Por eso la tentación podía ser de politizar el tema, de hablar menos como pastores y más como políticos, con una competencia tal, que no es la nuestra. El otro peligro ha sido – precisamente por huir de esta tentación – el de retirarse a un mundo puramente espiritual, a un mundo abstracto y bonito, pero no real. El discurso de un pastor, en cambio, debe ser realista, debe tocar la realidad, pero en la perspectiva de Dios y de su Palabra. Por tanto esta meditación comporta, por una parte, estar realmente pegados a la realidad, atentos a hablar de lo que hay, y por otra parte, a no caer en soluciones técnicamente políticas; esto significa indicar una palabra concreta, pero espiritual. Este era el gran problema del Sínodo y me parece que, gracias a Dios, hemos conseguido resolverlo, y para mí esto es también motivo de gratitud porque facilita mucho la elaboración del documento post-sinodal. Quisiera ahora volver a los agradecimientos. Agradezco sobre todo a los presidentes delegados, que han moderado, con gran “soberanía” y también con alegría, las sesiones del Sínodo. Agradezco a los relatores: hemos visto y también tocado – por así decirlo – con la mano, que ellos han llevado la mayor parte del peso, han trabajado de noche y también los domingos, han trabajado durante la comida y ahora merecen realmente un aplauso por nuestra parte. Puedo aquí comunicar que he decidido nombrar al cardenal Turkson, nuevo presidente del Consejo Pontificio “Justicia y Paz”, sucesor del cardenal Martino. Gracias, Eminencia, por haber aceptado; estamos contentos de tenerle dentro de poco entre nosotros. Gracias también a todos los Padres, a los delegados fraternos, a los auditores, a los expertos y gracias sobre todo a los traductores porque han tenido una parte en la trama de “crear Pentecostés”, Pentecostés quiere decir comprenderse mutuamente; sin traductor faltaría este puente de comprensión. ¡Gracias! Y gracias sobre todo también al Secretario general, a su team, que nos ha guiado y ha organizado silenciosamente todo muy bien. El Sínodo acaba y no acaba, no sólo porque los trabajos continúan con la Exhortación postsinodal: Synodos quiere decir camino común. Permanezcamos en el camino común con el Señor para prepararle los caminos, apara ayudarle, abrirle las puertas del mundo, para que pueda crear su Reino entre nosotros. En este sentido mi Bendición para todos vosotros. Recitemos ahora la oración de acción de gracias por la comida. [Traducción del original italiano por Inma Álvarez] ZS091025 (a)Primer cardenal de Ghana y protagonista en África, presidente de “Justicia y Paz” Peter Kodwo Appiah Turkson sustituye al cardenal Renato R. MartinoCIUDAD DEL VATICANO, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, primer purpurado de la historia de Ghana, protagonista de la vida religiosa y social en África en los últimos años, ha sido nombrado por Benedicto XVI presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz. El nombramiento fue anunciado por la Santa Sede este sábado de manera totalmente inédita, en presencia del mismo arzobispo de Cape Coast y presidente de la Asociación de las Conferencias Episcopales de África Occidental, en la rueda de prensa de conclusión del Sínodo de los Obispos de África. El anuncio del padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, después del mediodía, a los periodistas tomó por sorpresa al relator del Sínodo de África (posiblemente no sabía que la noticia se publicaría ese día), pues durante unos momentos quedó sumido en un silencio, que sólo pudo romper manifestando su gratitud al Papa. Sustituye al cardenal Renato R. Martino --cumplirá 77 años el 23 de noviembre--, quien desempeñaba esta misión desde el 1 de octubre de 2002, compaginada entre el 11 de marzo de 2006 y el 28 de febrero pasado con la de presidente del Consejo Pontificio para los Emigrantes e Itinerantes. Este purpurado, nacido en Salerno (Italia), fue durante 16 años (1986-2002) legendario representante de Juan Pablo II ante la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. En las tres semanas que ha durado el Sínodo de África ha sido posible conocer mejor al cardenal Turkson, el cuarto de diez hijos, cuya madre, metodista, se convirtió al catolicismo al casarse con su padre. Explicó que en su tierra existe la tradición de poner al hijo el nombre del día de la semana en el que ha nacido. Por este motivo, él se llama "Kodwo", en su idioma materno, pues nació en lunes. "En mi familia hay dos 'Viernes' y tres 'Domingos'", contó sonriendo en la noche del 21 de octubre a un pequeño grupo de periodistas con quien compartió la cena en la Casa de Santa Marta, la residencia en la que se alojan los cardenales durante el cónclave. En realidad, para evitar confusiones, en Ghana se les pone a los niños un segundo nombre. El nombre del cardenal es Appiah. Peter manifiesta su bautismo. Dado que ya se rumoreaba desde hace meses su nombramiento para la Curia Romana, el purpurado africano supo "torear" a los periodistas, pero reconoció que cuando un Papa te pide un servicio a la Iglesia sólo te viene a la mente un pensamiento: "¿Cómo le puedes decir que no?". En la primera rueda de prensa que concedió al inaugurarse el Sínodo de África, el 5 de octubre, al periodista que le preguntó si es realista pensar un Papa negro, tras responder "Why not?" ("¿por qué no?"), el cardenal explicó que ya todo sacerdote, al ser ordenado, da implícitamente su disponibilidad para ser obispo, cardenal o incluso Papa. "Todo viene en el mismo paquete", dijo arrancando sonrisas entre los informadores. El cardenal Turkson es considerado como uno de los más grandes biblistas de África, siguiendo las huellas del arzobispo de Kinshasa, monseñor Laurent Monsengwo Pasinya. Sus estudios de teología, realizados en África, los completó entre 1971 y 1975 en la State University of New York en Albany, en el centro franciscano de St. Anthony-on-Hudson, Rensselaer, período en el que pudo conocer profundamente la sociedad estadounidense y hacer buenos amigos. Se licenció en Sagrada Escritura en el Instituto Pontificio Bíblico de Roma (entre 1976 y 1980) y en el mismo centro estudió el doctorado (entre 1987-1992). De 1981 a 1987 fue profesor de Sagrada Escritura y vicerrector del St. Peter's Major Seminary de Ghana, así como profesor en la Universidad de Cape Coast, en la Facultad de Religión. No pudo defender su tesis doctoral, a pesar de que la había acabado, pues al morir repentinamente el arzobispo de Cape Coast, Juan Pablo II le nombró para sucederle el 6 de octubre de 1992. El mismo Papa le creó cardenal el 21 de octubre de 2003. En Ghana, el cardenal Turkson ha tenido un papel decisivo para asegurar la paz en los últimos meses, cuando en las elecciones presidenciales el candidato opositor John Evans Atta Mills ganó las elecciones por el 50.23% contra Nana Akufo-Addo , que alcanzó el 49.77%. "En otro país africano con un resultado así posiblemente hubiera estallado la guerra --reconoció el cardenal Turkson--. Pero en Ghana se logró dar un sentido de estabilidad democrática". En el período postelectoral ha sido decisiva la intensa labor mediadora de la Iglesia católica con los dos candidatos a la presidencia, ninguno de ellos católico. Cuando habla de paz, reconciliación, y justicia, el cardenal Turkson reconoce que se mueve en casa, pues lo hace inspirándose y basándose en la Sagrada Escritura, como experto biblista. Lo demostró en su relación para el debate en el Sínodo de los Obispos de África (Cf. ZENIT 5 de octubre de 2009), una prueba de la contribución que ofrecerá en la nueva misión que le ha encomendado el Papa. Por Jesús Colina
Sínodo de los Obispos El Papa llama a África a una nueva evangelización “Que a ningún africano falte el pan de cada día”CIUDAD DEL VATICANO, domingo 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- “Levántate, Iglesia en África, familia de Dios, porque te llama el Padre celestial a quien tus antepasados invocaban como Creador, antes de conocer su cercanía misteriosa, que se ha revelado en su Hijo unigénito, Jesucristo. Emprende tu camino de una nueva evangelización con el valor que procede del Espíritu Santo”. Con estas palabras de la homilía concluyó hoy el Papa los trabajos de la Asamblea sinodal que desde el 4 de octubre se reúne en el Vaticano con el tema «La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz. "Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13.14). El Papa animó a los católicos africanos a ser testigos de la reconciliación. “La Iglesia reconciliada es una potente levadura de reconciliación en cada país y en todo el continente africano”. Por esto, advirtió, en la Iglesia “ no pueden subsistir divisiones de tipo étnico, lingüístico o cultural”. “Sí, la fe en Jesucristo – cuando es bien entendida y practicada – guía a los hombres y a los pueblos a la libertad en la verdad, o, por usar las tres palabras del tema sinodal, a la reconciliación, a la justicia y a la paz”, afirmó. Para esta “urgente acción evangelizadora”, explicó el Pontífice, es necesario “un fuerte llamamiento a la reconciliación, condición indispensable para instaurar en África relaciones de justicia entre los hombres para construir una paz justa y duradera”. “Mientras ofrece el pan de la Palabra y de la Eucaristía, la Iglesia se empeña en obrar, con todo medio disponible, para que a ningún africano falte el pan cotidiano”, afirmó. “Por esto, junto a la obra de primaria urgencia de la evangelización, los cristianos intervienen activamente en la promoción humana”. “En esta comprometida misión tu, Iglesia peregrina en el África del tercer milenio, no estás sola. Te está cercana con la oración y la solidaridad de facto toda la Iglesia católica, y desde el cielo te acompañan los santos y las santas africanas que, con la vida a veces hasta el martirio, han dado testimonio de plena fidelidad a Cristo”. Refiriéndose a las lecturas del día, el Papa afirmó que hay “un mensaje de esperanza para África”: “Es el mensaje que el Señor de la historia no se cansa de renovar para la humanidad oprimida y abrumada de cada época y de cada tierra”. “El designio de Dios no cambia. A través de los siglos y de las vueltas de la historia, Él apunta siempre hacia la misma meta: el Reino de la libertad y de la paz para todos”, afirmó, en particular a “los hermanos y hermanas que África sufren pobreza, enfermedades, injusticias, guerras y violencias, migraciones forzadas”. El Papa recordó que este Sínodo se enlaza con la doctrina de la Iglesia sobre el desarrollo de los pueblos, y en especial con la Populorum progressio, que apunta a “un desarrollo respetuoso de las culturas locales y del medio ambiente”. “Esto significa transmitir el anuncio de esperanza según una “forma sacerdotal”, es decir, viviendo en primera persona el Evangelio, intentando traducirlo en proyectos y realizaciones coherentes con el principio dinámico fundamental, que es el amor”. El Papa pidió a los padres sinodales, que vuelven a partir de hoy a sus respectivos países, que transmitan al pueblo “el llamamiento que ha resonado tan a menudo en este Sínodo a la reconciliación, la justicia y la paz”. [Por Inma Álvarez] Portavoz vaticano: La Iglesia comprometida “por” África y “con” África El mundo debe redescubrir no sólo los recursos naturales, sino sobre todo los humanosCIUDAD DEL VATICANO, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La Iglesia católica tras el Sínodo de obispos de África, que ha concluido este domingo, no sólo se compromete "por" este continente, sino que descubre cómo caminar "con" este continente, reconoce el portavoz vaticano. En definitiva, según explica el padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, el mundo debe descubrir ahora no sólo los recursos materiales de África, sino sobre todo sus recursos humanos y espirituales. En los momentos en los que los padres sinodales, tras tres semanas de intenso trabajo, regresan a sus países, el director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha recogido algunas de las conclusiones en el editorial de "Octava Dies" semanario del Centro Televisivo Vaticano, que él dirige. "Con el mensaje y la serie de proposiciones aprobadas por los padres sinodales, tenemos las conclusiones provisionales, en espera del documento final del Papa en los próximos meses. El camino de la Iglesia en África entra en una nueva etapa", reconoce. "El Sínodo no ha querido discutir todos los problemas de África, si bien ha discutido muchos. Se ha concentrado en su tema central: la Iglesia al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz", aclara el sacerdote. "¿Cómo llegar a ser, verdaderamente fuerza espiritual propulsora de un progreso de desarrollo integral en la paz?", es la pregunta que se ha hecho la asamblea sinodal. "A lo largo de las intervenciones de los padres han salido a la luz muchas experiencias positivas bellísimas, alimentadas con frecuencia por la sabiduría típicamente africana, que debemos volver a proponer y dar a conocer, como soporte de la esperanza", reconoce Lombardi. "Desde nuestro punto de vista ésta es ahora una necesidad urgente: pasar de las grandes palabras y conceptos a las concretas experiencias de vida, a las historias que hay que relatar y a la canciones que debemos cantar, para que la alegría de la reconciliación, la sed de justicia y la fiesta de la paz lleguen a ser sentimientos de la vida cotidiana en todo el continente". "Y además, debe existir la solidaridad de la Iglesia universal. El arzobispo de Kinshasa, monseñor Laurent Monsengwo Pasinya, ha dicho que el camino solidario con África se construye buscando y valorizando no tanto los recursos materiales de África, sus 'materias primas', sino su 'materia gris', el cerebro, es decir la mente y el corazón de sus habitantes". Y todo esto, concluye, "respetando la dignidad, la responsabilidad y el justo protagonismo de los africanos. Más allá del Sínodo debemos comprometernos a caminar todos no sólo 'por' África, sino, sobre todo, 'con' África". El Papa, satisfecho por el trabajo del Sínodo Se han superado dos tentaciones, la politización y la falta de realismoCIUDAD DEL VATICANO, domingo 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- “Hemos hecho, con la ayuda del Señor, un buen trabajo”, manifestó ayer satisfecho el Papa Benedicto XVI, al terminar el almuerzo con los padres sinodales, ayer en el Atrio del Aula Pablo VI del Vaticano. Poco después de concluir la comida, y antes de la acción de gracias final, el Papa tomó la palabra para expresar su satisfacción personal por el desarrollo de un Sínodo cuyo tema “no suponía un reto fácil”. El tema “Reconciliación, justicia y paz”, ante los graves problemas del continente, explicó el Pontífice, tenía dos peligros: el de invadir el campo de la política y, al contrario, en volverse demasiado “espiritual” pero alejado de la realidad. Las cuestiones tratadas, admitió, implicaban “ciertamente una fuerte dimensión política, si bien es evidente que reconciliación, justicia y paz no son posibles sin una profunda purificación del corazón, sin una renovación del pensamiento, una metanoia, sin una novedad que debe surgir precisamente del encuentro con Dios”. “Pero aunque esta dimensión espiritual es profunda y fundamental, también la dimensión política es muy real, porque sin realizaciones políticas , estas novedades del Espíritu normalmente no se realizan”, prosiguió. Por eso precisamente, “la tentación podía ser de politizar el tema, de hablar menos como pastores y más como políticos, con una competencia tal, que no es la nuestra”. El otro peligro era “el de retirarse a un mundo puramente espiritual, a un mundo abstracto y bonito, pero no real”. “El discurso de un pastor, en cambio, debe ser realista, debe tocar la realidad, pero en la perspectiva de Dios y de su Palabra”, dijo el Papa. Un reto que, en su opinión, se ha logrado. “Esta meditación comporta, por una parte, estar realmente pegados a la realidad, atentos a hablar de lo que hay, y por otra parte, a no caer en soluciones técnicamente políticas; esto significa indicar una palabra concreta, pero espiritual”. “Este era el gran problema del Sínodo y me parece que, gracias a Dios, hemos conseguido resolverlo, y para mí esto es también motivo de gratitud porque facilita mucho la elaboración del documento post-sinodal”, añadió. Finalmente, quiso agradecer a todos los miembros del Sínodo que han trabajado para llevar adelante los trabajos de la Asamblea. En especial, pidió un aplauso para los relatores, que, afirmó, “han llevado la mayor parte del peso”, trabajando noches, domingos y pausas para las comidas. También elogió la actividad de los traductores, que “han tenido una parte en la trama de crear Pentecostés, Pentecostés quiere decir comprenderse mutuamente; sin traductor faltaría este puente de comprensión”. Por último, el Papa anunció la aceptación del cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson al nombramiento, hecho público esa misma mañana, como nuevo presidente del Consejo Pontificio “Justicia y Paz”, en sustitución del cardenal Martino. [Por Inma Álvarez] Mundo La unidad de los cristianos requiere más jóvenes y un cambio de mentalidad Grupo de trabajo de la Iglesia católica y el Consejo Mundial de IglesiasCÓRDOBA, domingo 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El camino hacia la unidad de los cristianos requiere un “profundo cambio de mentalidad” y sobre todo un mayor liderazgo de los jóvenes. Es la conclusión de la sesión plenaria del Grupo Mixto de Trabajo (GMT), celebrada en el centro de espiritualidad Casa San Antonio, de la diócesis española de Córdoba, del 12 al 19 de octubre. El Metropolita Nifon de Targoviste (Rumanía) y el arzobispo de Dublín (Irlanda), monseñor Diarmuid Martin eran los moderadores. También estaba presente el secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el obispo Brian Farrell, L.C. El objetivo del encuentro del GMT, un organismo encargado de hacer un seguimiento y promover la colaboración entre la Iglesia católica y el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), era dar forma a su trabajo sobre los temas de la “recepción ecuménica” y las “raíces espirituales del ecumenismo”. “La elección de estos temas -afirma un comunicado de prensa difundido al finalizar las jornadas de trabajo- ha sido motivada por la necesidad de recoger los frutos de muchos años de encuentros y de diálogo ecuménico”. “Las raíces espirituales del ecumenismo -se lee también- se encuentran en la base misma de la búsqueda de la unidad de los cristianos, y comportan conversión, renovación, santidad de vida según el Evangelio, y oración individual y comunitaria”. “Los participantes -continúa el comunicado- han apreciado mucho el centro ecuménico local (dirigido por el reverendo Manuel González Muñana), por sus programas bien estructurados y por sus iniciativas concretas, que incluyen cursos de ecumenismo para niños, seminarios ecuménicos sobre Biblia, proyectos sociales, celebraciones y oraciones comunes”. Durante el actual mandato, el GMT también ha abordado otros dos temas: las “migraciones” y los “jóvenes”. “El fenómeno actual de las migraciones está modificando el rostro de las Iglesias locales en muchos lugares del mundo”, indica la nota. “Esto representa un desafío y al mismo tiempo una oportunidad para profundizar en las relaciones ecuménicas más allá de los límites nacionales y culturales”. El comunicado añade que “El Grupo Mixto de Trabajo ha destacado también la necesidad de dar a los jóvenes más liderazgo y responsabilidad en el movimiento ecuménico”. Con este objetivo, el grupo está colaborando con la Comisión de Jóvenes del Consejo Mundial de Iglesias (ECOS) y con algunos movimientos juveniles de la Iglesia católica. Un punto central de estas sesiones ha sido un panel sobre desafíos ecuménicos contemporáneos y sobre la actual situación de los diálogos bilaterales entre las Iglesias. “Con la cercanía de la celebración del Centenario de la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo de 1910 -señala el comunicado-, la plenaria ha recordado que los pioneros del movimiento ecuménico esperaban conseguir su objetivo en el plazo de un siglo”. Con este propósito, han afirmado los participantes, “la experiencia nos ha mostrado que avanzar hacia la unidad en Cristo requiere mucho más tiempo; requiere un profundo cambio de mentalidad, de actitud, de vida”. El Grupo Mixto de Trabajo nació en 1965, año de clausura del Concilio Vaticano II. Está compuesto por 36 personas: 18 nombradas por la Iglesia católica y 18 escogidas por varias Iglesias pertenecientes al Consejo Mundial de Iglesias. El mandato del GMT dura siete años. El actual empezó en febrero de 2006, durante la última asamblea general del CMI, celebrada en Porto Alegre (Brasil), y finalizará en la próxima asamblea general, que tendrá lugar en 2013 en Busan (Corea). La próxima sesión plenaria del GMT se celebrará en septiembre de 2010 en Oriente Medio. Comunicadores católicos llaman a los medios a tomar partido por los niños Concluye el congreso mundial de SIGNIS en TailandiaBANGKOK, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Al finalizar el Congreso Mundial de SIGNIS (la Asociación Católica Mundial para la Comunicación) más de 600 comunicadores católicos y profesionales de los medios se comprometieron a priorizar en su labor los derechos de los niños. El presidente de SIGNIS, Augustine Loorthusamy, sostuvo que "los niños están creciendo en un mundo digital y nosotros, como católicos profesionales de los medios tenemos la responsabilidad de asegurar que sus derechos sean respetados y sus voces escuchadas". Focalizado en el tema "Medios para una Cultura de Paz - Derechos de los Niños, Esperanza del Mañana", el Congreso que se celebró del 17 al 21 de octubre 2009, en Chiang Mai (Tailandia). A causa del argumento, en esta ocasión, el congreso contó con la participación de 10 jóvenes video reporteros de varios países de Asia y de 100 niños de tres escuelas católicas de Chiang Mai. Más de 200 pancartas fueron exhibidas con las huellas de las manos de niños de todo el mundo y sus mensajes. "¡Nosotros somos los niños del mundo! ¿Escuchan nuestras voces?". exclamaron los niños en el Congreso. Concluyó reconociendo que SIGNIS también tendrá que adaptarse para seguir siendo relevante y efectiva en un horizonte digital en cambio permanente.
La Iglesia en Chile llamada a humanizar las cárceles Jornada Nacional de Pastoral PenitenciariaSANTIAGO, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Convocadas por la Capellanía Nacional de Pastoral Penitenciaria, del Área Social de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh), más de 90 personas participaron en la XII Jornada Nacional de Pastoral Penitenciaria. Su objetivo central ha sido reflexionar en torno a la realidad carcelaria y la enseñanza de la Iglesia, para motivar y fortalecer el trabajo evangelizador en las cárceles del país, acogiendo el llamado a comprometerse con la Misión Continental, informa la informa la Pastoral Social de la CECh. Laicos y laicas, religiosas, diáconos, funcionarios de Gendarmería de Chile y capellanes provenientes de Arica a Coyhaique han compartido estos días de trabajo orientados a "humanizar las cárceles", de acuerdo al lema del encuentro, a través de su servicio de evangelización y promoción humana a hombres y mujeres privados de libertad, rostros sufrientes de Jesús mismo, que tanto duelen a la Iglesia. El encuentro estuvo marcado por la lectura orante de la Palabra e intensos momentos de oración y eucaristía. En él se ha abordado la realidad carcelaria y monseñor Cristián Contreras Molina, obispo de San Felipe y presidente de la Pastoral Penitenciaria del Área Social de la CECh, presentó el tema "Enfoque pastoral de la misión de la Iglesia junto a los privados de libertad". El programa del encuentro también ha contemplado una exposición del padre Cristián Precht, coordinador nacional de la Misión Continental, respecto del significado y programa de esta iniciativa eclesial. Además de compartir experiencias, testimonios y otros temas, como "La conversión para una pastoral misionera" presentado por el padre Renzo Ramelli, el director del Área Social de la CECh, sociólogo, Lorenzo Figueroa, expuso sobre la Planificación Pastoral y condujo el trabajo metodológico de los participantes para planificar el trabajo de la pastoral penitenciara, en el contexto de la Misión Continental. Aplauso al Tribunal Constitucional de Perú sobre la píldora del día siguiente Del cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de LimaLIMA, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El cardenal Juan Luis Cipriani ha aplaudido el reciente fallo del Tribunal Constitucional (TC) peruano por el que suspende la distribución del Anticonceptivo Oral de Emergencia (píldora del "día siguiente") ante la posibilidad de que sea abortivo. "Saludo la decisión del Tribunal Constitucional que es sumamente honesta, dice con claridad aquellos aspectos por los que se ha tomado la decisión. En el fallo, hay un despliegue de búsqueda de la verdad a través de medios científicos y legales. Es deber del Estado velar por la concepción del ser humano", señaló el arzobispo de Lima en el programa "Diálogo de Fe" del sábado 24 de octubre. Fomentar el respeto a la institucionalidad En su alocución, el prelado consideró que "hay que tratar entre todos, de que el país vaya hacia adelante. Dediquémonos a buscar el bien común. No podemos apoyar un método abortivo". El purpurado abogó por un país más unido, donde se defienda la libertad de expresión de todos, y no se descalifique ni se insulte a quienes piensan distinto, pues así no se fortalece ni la democracia ni el Estado de Derecho, ni tampoco las instituciones de un país, como en este caso el Tribunal Constitucional. Proteger la vida del más débil es un derecho constitucional El arzobispo de Lima recordó que es deber del Estado peruano defender la vida de los no nacidos desde el instante de la concepción. Por ello, recordó que así como no se distribuye gratuitamente leche malograda, tampoco se debe distribuir la "píldora del día siguiente", cuando se menciona la posibilidad que este fármaco podría atentar contra el derecho a la vida del concebido (derecho defendido en la Constitución Política del Perú, artículo 2.1). En ese sentido, descartó que se trate de una discriminación de ricos contra pobres, como no pocos medios de comunicación han señalado. "Bendito sea este Estado que con su Constitución defiende al hijo desde el primer instante. Se está hablando de discriminación, 'esto va en contra de los pobres y a favor de los ricos'. Si esta pastilla tiene efectos abortivos, entonces no se debe vender a nadie en ningún lugar". "No estén engañando a esa gente humilde y pobre que sabe perfectamente vivir su matrimonio y cuidar a sus hijos, hay que ser más honestos y no estar azuzando al pueblo de que esta sentencia es de los ricos contra los pobres, nada más falso", recordó. El cardenal Cipriani exhortó a quienes están en desacuerdo con el fallo del Tribunal Constitucional a buscar la verdad de una manera democrática y proporcionada, evitando descalificar a los que piensan diferente, "no podemos ser ariscos, si no gano, destruyo, descalifico, así es difícil construir un país", remarcó. Construir un Estado responsable que fomente valores El pastor de Lima recordó que la Iglesia promueve el respeto por los derechos humanos; por ello siempre recuerda que la educación sexual no puede limitarse a una instrucción técnica (el cómo lo hago), sino que se trata de impulsar un estilo de vida de acuerdo con la dignidad humana. "Hay que custodiar la dignidad de los jóvenes, es un estilo de vida, Dios nos ha creado libres, para luchar con esas tendencias que a todos nos cuestan, y no solo para contemplar el decaimiento moral del mundo. En estos tiempos hago un llamado serio a una mayor responsabilidad del matrimonio, sexo y libertad, estamos en una caída libre de valores éticos y morales en el mundo entero", expresó. Iniciativa a favor de la vida Finalmente, el Pastor de Lima anunció que viene trabajando en una iniciativa a favor de la vida en nuestro país, que contará con el apoyo de otras instituciones y que dará a conocer en su momento. Esto, a raíz de su propuesta de acoger a aquellas madres que se encuentran en peligro de abortar siguiendo el ejemplo de la Beata Madre Teresa de Calcuta "No lo abortes, dámelo a mi". ZS091024 (a)El “derecho” a poseer esclavos Por monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de BurgosBURGOS, sábado, 24 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de Burgos, con el título "El 'derecho' a poseer esclavos". * * *
Aunque parezca extraño, todavía no está lejos la época en la que poseer otros seres humanos se veía tan normal como poseer cabezas de ganado. Más extraño es, si cabe, que esta postura se defendiera en un país tan avanzado como los Estados Unidos. Sin embargo, así ocurría bien entrado el siglo XIX, concretamente hasta poco antes de 1860. En efecto, en aquel momento la aceptación de la esclavitud era asumida por los sureños de los Estados Unidos de cualquier clase y condición. Hasta el extremo de que, a partir de la década de 1830, el servicio de correos se negaba a distribuir en el Sur folletos que propugnasen la abolición de la esclavitud. Sólo los integrantes de un pequeño sector, llamados «abolicionistas» eran partidarios de acabar con una lacra social tan brutal. Éstos eran tachados de extremistas por la mayor parte de la sociedad. En aquel momento, la política de los EE.UU estaba dominada por dos partidos: los Demócratas y los Whigs. El partido Demócrata era el gran defensor de la esclavitud y acaparaba el poder en los Estados del Sur. En el otro partido había dos tendencias: unos eran partidarios de la esclavitud y otros eran abolicionistas. Estos se desgajaron de los Whigs cuando en 1854 la disposición Kansas-Nebraska Act autorizó extender la esclavitud a los nuevos territorios incorporados a la Unión. Surgió así el partido Republicano. Los Republicanos rechazaban no sólo la extensión de la esclavitud a los nuevos territorios sino que eran partidarios de que ese «derecho» no existiese en ningún Estado. Los esclavistas los tachaban de «republicanismo negro». Quien haya visto la película «Dioses y generales» quizás recuerde el estribillo de una canción muy pegadiza que empezaba con «!Viva, viva. Por los derechos del Sur. Viva!». Esta canción ensalzaba la bandera azul con una estrella blanca en el centro, que sirvió de distintivo en muchos campos de batalla a las fuerzas confederadas durante la Guerra de Secesión. De hecho, cuando el republicano Abrahán Lincoln, un abolicionista, llegó a la Presidencia en 1861, los demócratas sureños iniciaron la secesión, con el argumento de que el nuevo gobierno pretendía arrebatar sus «derechos» -es decir: que quería abolir la esclavitud- a los estados del sur. Fueron necesarios cuatro años de guerra para acabar con un levantamiento armado, que invocaba palabras como «derechos» y «libertad» para defender una brutal forma de opresión. Porque eso era y es la esclavitud. Hoy la historia se repite. Pero no sólo en los Estados Unidos sino en todo el Occidente, incluidas Europa y España. También hoy se habla de «derechos» y de «libertad» para matar a los niños aún no nacidos, sobre todo, si son deficientes. Que eso es el aborto. España lidera esta postura, como lo demuestra la ley que actualmente está en curso para ser aprobada por el partido gobernante y con el asentimiento de muchos votantes del partido de la oposición. Una minoría cada vez más numerosa, integrada por hombres y mujeres de diversos colores políticos y religiosos, sostiene la misma postura de quienes se oponían a la esclavitud en los estados sureños. Como ellos, también son tachados de «extremistas» y enemigos de la libertad. No importa. Llegará un día -pienso que está cada vez más cercano- en el que se verá la degradación ética de una sociedad que mata a sus hijos en el seno de sus madres. Y los abortistas de hoy se avergonzarán de haber militado en ese ejército. Como se avergüenzan hoy los que lo hicieron en el nazismo. ¡La verdad siempre termina imponiéndose a la impostura! Como en el caso de la esclavitud. Monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán (México) CIUDAD DE MÉXICO, sábado, 24 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán (México) sobre la migración y la familia. * * *
Durante la presente semana se están realizando algunos eventos sobre el fenómeno migratorio, tan generalizado a nivel mundial, con sus efectos positivos y negativos. He podido asistir a algunas conferencias, que me llevan a reflexionar al respecto en este mensaje, aunque sea brevemente, aplicándolo a la Diócesis de Tehuacán. Las personas y familias tienen derecho a la movilidad; pero es desgarrador cuando ésta se realiza de manera forzada, especialmente por la extrema pobreza, a lo cual se suma la creciente violencia e inseguridad. Emigrar implica dejar casa, lugares, afectos, tradiciones, todo con el afán de buscar mejores condiciones de vida, pero con frecuencia sólo llegan desengaños y hasta la muerte. En Tehuacán hay mucha migración del campo a la ciudad; también hacia ciudades más grandes fuera de la Diócesis, incluyendo el extranjero; no deja de haber migración de tránsito, especialmente de centroamericanos en su camino hacia el "Norte". Prácticamente no hay familia que no esté afectada por la migración de alguno o algunos de sus miembros. A veces emigran familias enteras. ¿Qué hacer ante esta situación? ¿Quejarnos y echar la culpa a otros, especialmente a las Autoridades? Pensamientos de este tipo pueden provocar amargura y hasta rencor. Pero considero importante no dejarnos abatir, alimentando el pesimismo y la desesperanza. Doy algunas sugerencias, a las que usted puede sumar otras. Quien ha emigrado: No deje de mantener el vínculo con su familia y los valores de su cultura y tradiciones, incluida, desde luego, la religión. Sea usted diligente en su trabajo y en el manejo de los ingresos económicos; pero esmérese más allá de lo puramente económico, con tenacidad y creatividad busque mejorar su instrucción, sus capacidades y habilidades. Aproveche los sanos ofrecimientos de acogida de la comunidad humana a donde llega. Incremente su fe; es valioso pertenecer a la comunidad parroquial del lugar de residencia. Agradecido por la acogida, también con generosidad comparta ahí los propios valores. No se olvide de Dios, como Dios no se olvida de usted. Quienes permanecen en casa: Fortalezcan el núcleo familiar, en el cual incluyan a quien(es) ha(n) partido. Sean sensibles con otras personas o familias emigradas y que llegan a la propia comunidad. Jesús menciona como obra de misericordia que se hace a Él mismo cuando se atiende al forastero. Si queremos que traten humanamente a nuestros familiares, así debemos serlo con otros que viven cerca, para que seamos con ellos prójimos, como nos encarga Cristo Jesús. Atendamos especialmente a los más desprotegidos, por ejemplo los menores de edad y las mujeres. Cada persona que emigra es miembro de una familia; que la emigración no separe y divida las familias, hagamos todo lo posible por reunificarlas. En la medida de las propias responsabilidades y competencias, que se busque la creación de nuevas fuentes de empleo. Todo discípulo de Cristo está obligado moralmente a no desperdiciar oportunidad de que ganemos todos y en armonía. La caridad en la verdad nos lleve a ser creativos y solidarios. Por monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, obispo de Palencia PALENCIA, sábado, 24 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, obispo de Palencia (España), con el título "La sabiduría de la inocencia - 'Si no os hacéis como niños...'" * * * Cada niño que nace en el mundo es una señal inequívoca de que Dios mantiene la esperanza en los hombres... La virtud de saber transmitir a los niños nuestra experiencia, es proporcional a nuestra disposición para aprender de su inocencia... ¡Qué atractiva, y a la vez, qué sorprendente nos resulta la sencillez de los niños! ¡Y qué vileza tan grande, el tomar excusa de su educación para violentar la inocencia de los pequeños! Nuestra cultura necesita urgentemente de los niños, porque pocas cosas hay tan falsas como una alegría sin inocencia... Con frecuencia, los adultos no somos felices, a causa de nuestra excesiva complejidad. Necesitamos de la inocencia de los niños para conocernos a nosotros mismos, e incluso para llegar a conocer a Dios. Como decía San Bernardo: "El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación". Los niños son un buen espejo del Corazón de Dios, así como del corazón del hombre. Me venían a la cabeza todos estos pensamientos, después de leer un "ppt" que llegaba a la "bandeja de entrada" de mi correo electrónico. (En medio de tantas frivolidades como circulan por Internet, solemos recibir también algunas perlas, de esas que ensanchan nuestro corazón y elevan nuestros horizontes). Se trataba de una conocida colección de cartas dirigidas a Jesús, que un profesor italiano había recogido de sus alumnos de Primaria. La forma de expresarse de estos niños destila sinceridad y pureza. Con ingenuidad y simpatía, nos aportan una dimensión más auténtica y profunda de la realidad. ¡Benditos sean esos maestros que llevan a los niños a descubrir en Jesucristo, a su mejor amigo! ¡Benditos sean esos niños que, en su inocencia, nos enseñan a los mayores a descubrir la sabiduría de la vida! Ojos puros para reconocer la belleza: "Querido Niño Jesús: Yo creía que el naranja no pegaba con el morado. Pero luego he visto el atardecer que hiciste el martes. ¡Es genial!" (Eugenio) Intuición para descubrir la fuente de la sabiduría: "Querido Jesús: Hemos estudiado que Tomás Edison descubrió la luz. Pero en la catequesis dicen que fuiste tú. Yo creo que te robó la idea". (Daria) Ser niño para bucear en el Corazón de Dios: "Querido Niño Jesús: Seguro que para ti es dificilísimo querer a todos en todo el mundo. En mi familia sólo somos cuatro y yo no lo consigo". (Violeta) Inocencia que cuestiona nuestros fundamentos: "Querido Jesús: ¿El Padre Mario es amigo tuyo, o sólo es un compañero del trabajo?" (Antonio) La coherencia de los sencillos: "Querido Jesús: Ya no me he vuelto a sentir sola desde que he descubierto que existes". (Nora) La gratuidad de la amistad: "Querido Jesús: No creo que pueda haber un Dios mejor que tú. Bueno, quería que lo supieras... Pero no creas que te lo digo porque eres Dios, ¿eh?" (Valerio) Afortunadamente, la iniciativa social ha conseguido que en España se comience a abordar el debate en torno a la cultura de la vida frente a la cultura de la muerte. Los cristianos podemos y debemos contribuir con nuestro mensaje de fe en la vida, acompañado del compromiso solidario en las situaciones más difíciles. No en vano la "causa de la vida" es la "causa de Jesús". Él no sólo nos invitó a amar a los niños, sino también a aprender de ellos: "Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían. Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: « Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él ». Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos" (Mc 10, 14-16). ¿Será por esto que se congregaron tantas familias y niños en la manifestación por la vida del 17-O en Madrid? Documentación Mensaje final del Sínodo: "¡África, levántate!" Versión aprobada por la asamblea sinodalCIUDAD DEL VATICANO, sábado, 24 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje al pueblo de Dios que ha enviado el Sínodo de los Obispos de África, aprobado por aclamación este viernes. El texto ha sido redactado en italiano, inglés, francés y portugués. Esta versión en español, traducción de la leída en el aula, es considerada como "no definitiva".
PARTE II
PARTE III
10月23日 ZS091023
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ZENITEl mundo visto desde RomaServicio diario - 23 de octubre de 2009SANTA SEDE El Papa anima a un grupo de banqueros a estudiar la “Caritas in Veritate” Benedicto XVI otorga la primera Rosa de Oro a una Virgen en España SÍNODO DE LOS OBISPOS Mensaje del Sínodo: Que el mundo trate a África “con respeto y dignidad” El Sínodo llama a la Iglesia a descubrir África Manos Unidas y África: cooperación al desarrollo desde la fraternidad Sínodo de África, anglicanos y sacerdotes casados en la Iglesia católica MUNDO Crisis económica: sacerdotes franceses invitados a donar el sueldo de un mes El prior de Taizé agradece el compromiso ecuménico del Papa ENTREVISTAS El Sínodo trae esperanza para África y para la pastoral de la salud El domingo será beatificado el héroe de los mutilados INFORME ESPECIAL La Comisión ortodoxa-católica analiza el papel del obispo de Roma ESPIRITUALIDAD Evangelio del domingo: Como gritos de parto Santa Sede El Papa anima a un grupo de banqueros a estudiar la “Caritas in Veritate” CIUDAD DEL VATICANO, viernes 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org) .- Benedicto XVI envió palabras de aliento a un grupo de líderes del sector financiero en Londres, que han participado en un seminario privado para estudiar la encíclica Caritas in veritate". El seminario, celebrado el pasado miércoles 21 en el Banco Schroders, había sido organizado por el arzobispo de Westminster, monseñor Vincent Nichols. El tema era “Liderazgo en el sector financiero, un desafío moral y espiritual". Un mensaje firmado por el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, afirma que el Santo Padre "está agradecido al saber que figuras importantes en el mundo de las finanzas están respondiendo al desafío de explorar caminos para construir relaciones sociales auténticamente humanas de amistad, solidaridad y reciprocidad dentro de las actividades económicas". El Pontífice también expresó su apoyo a todos lo que "promueva el desarrollo humano integral que se basa en una visión trascendente de la persona". Entre los asistentes al seminario había presidentes y directores ejecutivos de varios bancos y grupos de inversión.
Benedicto XVI otorga la primera Rosa de Oro a una Virgen en España La Virgen de la Cabeza, patrona de la diócesis de JaénJAÉN, viernes 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha otorgado la Rosa de Oro a la Virgen de la Cabeza, patrona de la diócesis de Jaén, que se convierte así en la única imagen mariana en España que ha recibido esta condecoración pontificia. El obispo de Jaén, monseñor Ramón del Hoyo, mostró, este miércoles en rueda de prensa, la Rosa de Oro. Se trata de un rosal de oro con flores, botones y hojas, colocado en un vaso de plata renacentista en un estuche de oropel con el escudo papal. Tiene una inscripción en latín que dice: “Benedicto XVI. Rosa de Oro. Para la imagen de la Bienaventurada Virgen María de la Cabeza, Patrona Celestial de la Diócesis de Jaén. Concesión benignísima. 22 de noviembre de 2009”. El obispo de Jaén había solicitado la Rosa de Oro al Santo Padre con ocasión del Año Jubilar que celebra la diócesis de Jaén en honor de su patrona en el centenario de su coronación canónica. Al formular esta petición, monseñor Del Hoyo alegó que en su honor se celebra la romería más antigua de España y que miles de fieles le profesan devoción. Para conmemorar el cincuentenario de su proclamación como patrona de la diócesis de Jaén, la Virgen de la Cabeza será llevada el próximo mes de noviembre desde su Santuario de Sierra Morena, en la localidad de Andújar, a la catedral de Jaén. Allí permanecerá desde el sábado 14 al domingo 22 de noviembre de 2009, y durante su presencia en la catedral se celebrarán diversos actos litúrgicos, pastorales, formativos y culturales. Durante la estancia de la imagen en la catedral, monseñor Del Hoyo, en nombre del Papa, colocará la Rosa de Oro a los pies de la Virgen de la Cabeza. Posteriormente, el símbolo seguirá junto a su imagen en el Santuario del Cerro del Cabeza. Historia de la Rosa de Oro La Rosa de Oro es un reconocimiento del Papa a personalidades católicas prominentes que ha experimentado una evolución significativa. Inicialmente lo recibían reyes y dignatarios, después casi exclusivamente reinas. Y últimamente, Nuestra Señora en algunas de sus advocaciones. La distinción fue creada por el Papa León IX en 1049. Entre las reinas que la recibieron se encuentran María Cristina de Austria, reina regente de España (León XIII, 1886); Isabel I de Brasil (León XIII, por liberar a los esclavos en 1889), y Victoria Eugenia, consorte de Alfonso XIII en 1914, por Benedicto XV. En tiempos más recientes, después del Concilio Vaticano II, la condecoración pontificia pasó a ser regalo de los papas a Nuestra Señora: Fátima en 1965 por Pablo VI; Aparecida en Brasil, en 1967 por Pablo VI; de Luján en 1982 por Juan Pablo II; de Guadalupe; de Loreto; de la Evangelización en Lima, Perú, en 1988, por Juan Pablo II; de Jasna Gora en Czestokowa, Polonia, en 2006 por Benedicto XVI; Aparecida en Brasil, en 2007, por Benedicto XVI, y Pompeya en Italia, en 2008, por Benedicto XVI. Sobre la “Rosa de Oro”, existe un bello relato romántico, escrito en el siglo XIX por el escritor español Leopoldo Alas (Clarín), centrado en este regalo papal y en el robo que sufrió la iglesia de San Mauricio y de Santa María Magdalena, en Hall (Europa Central), donde se guardaba, como el tesoro que era, una “rosa de oro” (gemacht vonn golde, dice un antiguo código) regalo de León X a la Iglesia que se extendía por aquellos lugares. Según este relato, que probablemente se basa en leyendas del lugar, la rosa fue robada de la iglesia por un joven para regalarla a la dama de sus amores. Ésta, cuando se dio cuenta de la locura del joven, peregrinó a Roma para devolverla al Papa. El Obispo de Roma retuvo la rosa, tranquilizó a la joven y la devolvió a su país con una generosa limosna para el viaje y para aquella iglesia. Años después, la rosa llegó como regalo del Papa a María Blumengold, que así se llamaba la peregrina. El Papa bendecía antes de Pascua, en el domingo de Laetare, las de oro, que luego enviaba, con sus embajadas, a reinas y otras damas ilustres que se habían distinguido en la protección a la Iglesia o la defensa de los débiles; también a las iglesias predilectas y a las ciudades amigas. Sínodo de los Obispos Mensaje del Sínodo: Que el mundo trate a África “con respeto y dignidad” Publicado el Nuntius, o mensaje conclusivo del la II Asamblea Sinodal para ÁfricaCIUDAD DEL VATICANO, viernes 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org) A dos días de que se celebre la eucaristía conclusiva de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de obispos, los padres sinodales hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que se unan al proyecto de justicia, reconciliación y paz en este continente. Así sucedió hoy durante la rueda de prensa realizada en la Santa Sede, en la que presentaron el Nuntius o mensaje de la Asamblea Sinodal. El mensaje indica que el compromiso con la reconciliación en África es una acción común no sólo de la Iglesia sino también de diferentes organizaciones y confesiones. En la conferencia estuvieron presentes monseñor John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo de Abuja (Nigeria) y presidente de la Comisión para este Mensaje; monseñor Youssef Ibrahim Sarraf, obispo de El Cairo de los Caldeos (Egipto) y monseñor Francisco João Silota obispo de Chimoio (Mozambique). A pesar de que los padres sinodales reconocieron la labor social que realiza la ONU en África, exigieron también más transparencia y coherencia a la hora de realizar estos programas: “valorad con atención los servicios que ofrecéis a nuestra gente, aseguraos que sean buenos para nosotros”. Denunciaron en este sentido algunos proyectos que las Naciones Unidas han liderado y que atentan contra la dignidad de la mujer y la familia. Citaron el ejemplo del Protocolo de Maputo, el cual entró en vigor en el año 2005 y ha incentivado la aplicación de los llamados derechos sexuales y reproductivos de la mujer en África. Lucha contra el sida Durante el Sínodo, los obispos africanos agradecieron a quienes se han involucrado con el “difícil apostolado” así como la atención médica y humanitaria a los hombres y mujeres contagiados por el virus del Sida. “Invocamos un apoyo permanente para que podamos cubrir las necesidades de muchos que nos piden asistencia”, dice el documento. Advirtieron los prelados, como lo ha dicho el Papa Benedicto XVI, que este problema “no puede ser superado con la distribución de preservativos”. “Solicitamos a todos los que están genuinamente interesados a detener la transmisión del Sida, que reconozcan el éxito que ya hemos obtenido con la aplicación de los programas que aconsejamos: la abstinencia entre quienes no son casados y la fidelidad entre los casados”, señala el documento. Crisis económica Frente al tema de la crisis mundial los padres sinodales hicieron una petición a la comunidad internacional de tratar a África “con respeto y dignidad”. Sseguraron que este continente reclama un cambio en el orden económico mundial respecto a las estructuras de injusticia que recaen muchas veces sobre sus habitantes. Indicaron que la reciente turbulencia en el mundo financiero muestra la necesidad de un cambio radical en las reglas: “Sería una tragedia si los cambios fueran hechos sólo teniendo en cuenta los intereses de los ricos y a expensas de los pobres. Muchos de los conflictos, guerras y pobrezas de África derivan principalmente de estas estructuras injustas”. Señalaron que para ello es necesario escuchar las enseñanzas al respecto que hace el Papa Benedicto XVI en su última encíclica Caritas in veritate: “Un orden mundial nuevo y justo no es sólo posible sino necesario para el bien de toda la humanidad”. También solicitaron un mayor cuidado al medio ambiente: “Las sociedades multinacionales deben cesar la devastación criminal del ambiente para la codiciosa devastación de los recursos naturales”. Por último calificaron como “política miope” aquella que fomenta la guerra para obtener los propios beneficios, señalando el alto precio que se paga por las vidas humanas y el altísimo derramamiento de sangre. “¿Es posible que ninguno sea capaz y quiera interrumpir estos crímenes contra la humanidad?”, concluyeron los obispos. [Carmen Elena Villa]
El Sínodo llama a la Iglesia a descubrir África Mensaje final de denuncia, autocrítica y esperanzaCIUDAD DEL VATICANO, 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Los participantes en el Sínodo de África han enviado un mensaje al "pueblo de Dios" para hacer un llamamiento a valorar el patrimonio que representa este continente para la Iglesia universal. Este viernes se ha presentado en una rueda de prensa de la Santa Sede el "nuntius" o "mensaje" de la segunda asamblea especial, su documento más importante, junto con las proposiciones conclusivas que este sábado, tras ser votadas, serán entregadas a Benedicto XVI. El mensaje, aplaudido durante mucho tiempo por los padres sinodales, fue aprobado por unanimidad por la asamblea, de manera que no fue sometido a la votación electrónica, como sucede en el caso de cada una de las proposiciones. Las palabras finales del Sínodo son un llamamiento: "África no está a abandonada al fracaso. Nuestro destino esta todavía en nuestras manos. África levántate...". El texto fue presentado en los cuatro idiomas oficiales a la asamblea, en presencia de Benedicto XVI, definido por el mismo mensaje como "un verdadero amigo de África y de los africanos", por defender las causas de los africanos "con todo el peso de su autoridad moral". Corrupción Dividido en siete capítulos el mensaje comienza describiendo las contradicciones y profundas crisis que vive África: la trágica situación de los refugiados, una pobreza escandalosa, el hambre, la guerra y los conflictos. Se trata de un texto sin pelos en la lengua como lo demuestra este párrafo: "Cualquiera sea el nivel de la responsabilidad imputable a los intereses extranjeros no es menos vergonzosa y trágica que la connivencia con los gobernantes locales: políticos que venden a sus naciones, hombres de negocios que se unen a voraces multinacionales, africanos que venden y trafican armas, sobre todo ligeras, que provocan la destrucción de vidas humanas, agencias locales de organizaciones internacionales que son pagados para difundir ideologías nocivas en las que ni ellos mismos creen". Respeto por África y multinacionales Es necesario un cambio en el orden mundial pero no sobre la base de los intereses de los ricos sobre los pobres. Retomando los principios de la encíclica "Caritas in veritate", de Benedicto XVI, el mensaje reclama "un cambio en relación con el peso de la deuda de las naciones pobres que literalmente está matando a los niños". "Las multinacionales deben detener la devastación criminal del ambiente y la explotación insaciable de los recursos naturales. Es una táctica de corto visión fomentar guerras para lucrarse rápidamente gracias al desorden provocado, que cuesta vidas y sangre humano". Con esta expresión, los obispos se refieren al artículo 14 del Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, mejor conocido como el Protocolo de Maputo, sobre del derecho de las mujeres al aborto. Autocrítica El mensaje también deja espacio a la autocrítica. Consciente de su "deber de ser instrumento de paz y reconciliación según el corazón de Cristo" exhorta a una autentica conversión "pues sólo así se romperá el circulo vicioso de la ofensa, la venganza, para lo cual, el perdón y el reconocimiento de las culpas, es crucial". En particular, llama a los sacerdotes a ser ejemplos de reconciliación, "sobrepasando las fronteras tribales y raciales", y cumpliendo sus votos de castidad y desapego a las cosas materiales. El mensaje pide un impulso y reconocimiento al papel de la mujer dentro de la Iglesia, exige la formación de los laicos, en especial de los políticos en la doctrina social de la Iglesia, reconoce la vasta labor de los misioneros y la vida consagrada en África, llama a un mayor diálogo ecuménico e interreligioso, y reclama a los países de mayoría musulmana el derecho a la libertad religiosa. "Dado que el mundo musulmán acoge con placer a los cristianos que deciden cambiar de religión, también deberían respetar la reciprocidad en este campo", afirma la asamblea sinodal. Esperanza "África no es impotente --concluye--. Nuestro destino sigue estando en nuestras manos. Todo lo que África pide es espacio para respirar y prosperar. África ya se ha puesto en movimiento y la Iglesia se mueve con ella, ofreciéndole la luz del Evangelio". Manos Unidas y África: cooperación al desarrollo desde la fraternidad Intervención de la presidenta de la obra de ayuda promovida por mujeresCIUDAD DEL VATICANO, 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Los cristianos ven la cooperación al desarrollo como un gesto de "verdadera fraternidad", ha explicado al Sínodo de los Obispos de África que concluye este domingo la presidenta de Manos Unidas. Myriam García Abrisquet ha tomado la palabra en la asamblea para presentar cuál es el valor añadido que ofrecen los cristianos en su obra de caridad y promoción integral.
"La Iglesia ofrece en África un testimonio magnífico en favor de la justicia, del perdón y de la paz. Las organizaciones eclesiales de desarrollo han de continuar apoyando este trabajo de la Iglesia en el continente", añade Myriam García. "Deben, además, estar realmente junto al pueblo africano, acompañando sus procesos sin imposiciones", subrayó. "Para asegurar el derecho a la alimentación, ha de favorecerse la agricultura familiar y hacer lo mismo en los demás frentes fundamentales del desarrollo: sanidad, educación, promoción social y promoción de la mujer", propuso. Según esta madre de familia, "pocas consecuencias de las que perviven en la sociedad africana son tan perniciosas como la discriminación de la mujer. Éstas pueden jugar un importante papel en la resolución de conflictos".
La presidenta pidió apostar "por hacer la cooperación al desarrollo desde la verdadera fraternidad". "Queremos así contribuir a través de la caridad y la acción social a mostrar el maravilloso y entrañable rostro de Jesucristo y su Mensaje de salvación", concluyó. Manos Unidas es una ONGD católica de voluntarios, que desde 1960 lucha contra la pobreza, el hambre, la malnutrición, la enfermedad, la falta de instrucción, el subdesarrollo y contra sus causas. Sínodo de África, anglicanos y sacerdotes casados en la Iglesia católica Tema abordado por los obispos durante la presentación del mensaje final del SínodoCIUDAD DEL VATICANO, 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Las disposiciones de la Santa Sede hacia los anglicanos que han solicitado la adhesión a la Iglesia católica, y especialmente la dispensa del celibato a los sacerdotes casados, "no tendrá un impacto fundamental" en África. Así lo afirmaron los obispos presentes en la rueda de prensa, que tuvo lugar hoy en la Santa Sede, para dar a conocer el "nuntius" ("mensaje") de conclusión de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de Obispos.
Por Carmen Elena Villa Mundo Crisis económica: sacerdotes franceses invitados a donar el sueldo de un mes Siguiendo el ejemplo de una iniciativa similar llevada a cabo en EspañaLYON, viernes 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org) – En este periodo de crisis económica, los sacerdotes de la diócesis francesa de Lyon han sido invitados por el Consejo presbiteral, instancia representativa de todos los sacerdotes de la diócesis, a entregar un mes de su sueldo (en torno a los 900 euros) a una asociación caritativa en apoyo a las víctimas de la crisis. Al margen de esta propuesta, “de manera individual y discreta, numerosos sacerdotes contribuyen a la financiación de organismos caritativos”, destaca la diócesis de Lyon en su web, pero, a la vez, “queremos expresar nuestra cercanía con un compromiso económico específico”. “Queremos que este compromiso se traduzca, no sólo en una auténtica preocupación pastoral por los más pobres, sino también en dar una parte de nuestros bienes a los que no tienen lo necesario para vivir”. Los sacerdotes de la diócesis de Lyon “que quieran y puedan” están pues “invitados a dar un mes de su salario a una asociación caritativa en apoyo a las víctimas de la crisis. La suma propuesta es de 900 euros, pero cada uno da lo que quiere y lo que puede”, se lee en el comunicado. Los sacerdotes se muestran “conscientes de que este gesto no es suficiente”, pero afirman “enviar un signo a nuestros contemporáneos, para los que la imagen de la Iglesia es a menudo la de la predicación y más raramente la de una solidaridad concreta”. La propuesta fue sometida a votación por los miembros del Consejo presbiteral reunidos con los obispos el 18 de junio de 2009. Del 20 al 22 de septiembre, 130 de la diócesis de Lyon celebraron una reunión para reflexionar juntos sobre el tema las crisis financiera, económica y social y la misión de la Iglesia”. Fue un joven sacerdote de la diócesis quien realizó la propuesta, que toma, en esencia, una acción de solidaridad económica llevada a cabo por sacerdotes españoles. Concretamente, en España, varios obispos propusieron el pasado mes de abril, en el contexto de la Semana Santa, que los sacerdotes entregaran el 10% de su sueldo a Caritas, también como gesto de solidaridad y ayuda a personas que se encuentran en situación de penuria debido a la grave crisis económica. La iniciativa fue acogida con interés por numerosos sacerdotes, que se mostraron dispuestos a apoyarla y consideraron que este tipo de gestos contribuye a "acercar el mensaje del Evangelio a los menos favorecidos y atraer a los alejados". El prior de Taizé agradece el compromiso ecuménico del Papa La Academia Católica de Baviera otorga a la Comunidad de Taizé el premio de EcumenismoMUNICH, 23 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El hermano Alois Löser, prior de la Comunidad de Taizé, agradeció este jueves en Munich los esfuerzos del Papa Benedicto XVI y su valor para promover la reconciliación con los tradicionalistas. En declaraciones a ZENIT, el prior afirmó que "esta es una iniciativa importante, aunque algunos sucesos fueron desagradables". El hermano Alois se hallaba en la capital de Baviera para recoger el premio ecuménico de 2009 en la Academia Católica de Baviera como representante de su comunidad.
El anterior patriarca de Moscú, Alejo, conocía y apreciaba esta actitud de los hermanos de Taizé.
Entrevistas El Sínodo trae esperanza para África y para la pastoral de la salud Entrevista a monseñor Jean-Marie Mpendawatu, subsecretario del Consejo Pontificio para la SaludCIUDAD DEL VATICANO, domingo 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Después de veinte años de trabajar como oficial del Consejo Pontificio para la salud, monseñor Jean-Marie Mpendawatu, nacido en República Democrática del Congo, recibió el pasado mes de septiembre una llamada inesperada mientras se encontraba de visita en su continente. “Usted ha sido nombrado subsecretario del Pontifico Consejo para la salud”. Confiesa que el hecho le cogió de sorpresa. Durante su vida sacerdotal, monseñor Mpendawatu se ha encaminado siempre a la pastoral en los hospitales, trabajando como capellán en varios centros de salud, tanto en su país como en otras naciones de Europa y Canadá. ZENIT habló con el nuevo subsecretario del Pontificio Consejo para la Salud sobre su recién estrenado cargo, y sobre las esperanzas que trae el Sínodo de África, tanto para su continente como para la pastoral de la salud. -¿Cómo recibe su nombramiento como subsecretario del Pontificio Consejo para la Salud? Monseñor Mpendawatu: En mi diócesis, el nombramiento ha sido recibido como una de las gracias de este Sínodo. Incluso alguien ha dicho que, después del viaje del Papa, se ha visto la situación de los pobres y los enfermos africanos, y que este nombramiento quiere mostrar que África está en el corazón de la Iglesia. -¿Participó de algunas discusiones del Sinodo? ¿cómo vio su desarrollo? Monseñor Mpendawatu: El nuevo presidente de este dicasterio monseñor Zygmunt Zimowski sí ha participado. Yo me he encontrado con algunos obispos y he ido a dos sesiones. Creo que la experiencia ha sido positiva porque el Sínodo es un momento fuerte de comunión episcopal y de fraternidad. De compartir la responsabilidad de la Iglesia. Pienso que la presencia del Papa, el sucesor de Pedro, que hace la comunión con todas las iglesias y las diócesis, así como el poder orar juntos, discutir y buscar soluciones, son elementos que refuerzan la colegialidad episcopal, que de afectiva, pasa a ser efectiva. Ha sido una oportunidad para tener presente las alegrías, las luces, las esperanzas de una Iglesia como la de África que, a pesar de todos sus problemas, avanza desde el punto de vista de la profundización de la fe. La Iglesia está muy comprometida para que haya más personas que se adhieran a Cristo. No olvidemos que en África hay nuevos catecúmenos. Muchos ex paganos que se bautizan. Se hace así un trabajo misionero que continúa. -¿Y qué piensa del contenido de las discusiones en cuanto a la pastoral de la salud? Monseñor Mpendawatu: En muchos países africanos, alrededor del 60% de las estructuras hospitalarias son de la Iglesia o de comunidades religiosas. Prestan servicios de salud a pacientes de todas las religiones. La cuestión de la salud no es una opción. Es un deber, un mandato del Señor. Es un binomio que comprende también la catequesis. Hacer conocer el nombre del Señor. En su nombre está la salvación. Jesucristo es verdaderamente médico de cuerpos y almas. La Iglesia cuando hace misiones busca curar los cuerpos y las almas. También en los países desarrollados la Iglesia debe humanizar y evangelizar la salud. -Háblenos de la educación sexual en África: en Uganda hay un plan educativo sobre Abstinencia, fidelidad y el preservativo como última vía. ¿Cómo lo ve usted, como africano y como subsecretario del Pontificio Consejo para la Salud? Monseñor Mpendawatu: Se ha hablado mucho de la experiencia tanto de Uganda como de otras comunidades donde hay programas de lucha contra el sida. Están centrados en la prevención, la información correcta, el virus y el contagio. Luego les hablan sobre la fidelidad conyugal permanente, la abstinencia y la castidad. Esto se da también con la ayuda de las comunidades eclesiales de base. Hay pues una educación que tiene en cuenta la fe, la moral y sobre todo, la educación para madurar de manera responsable. Otro aspecto es el del valor de la familia, que forma parte de nuestro genotipo cultural y antropológico. Pero a nosotros nos llegan los “residuos tóxicos” de los que nos ha hablado Benedicto XVI. -¿Cómo desarrollar estos programas cuando se vive tanto la poligamia? Monseñor Mpendawatu: Hablando personalmente, yo he visto que las generaciones de mis padres, de mis abuelos que están entre los primeros bautizados, no han conocido nunca la poligamia. Antes de la generación de mi abuelo, cuando no habíamos sido evangelizados, sí había mucha poligamia pero ya hay tres generaciones donde no encuentro polígamos. El cristianismo nos ha ayudado. -¿Qué espera de este Sínodo tanto para su continente como para la pastoral de la salud? Monseñor Mpendawatu: En África hay, por varias razones, guerras y conflictos. El tema de la paz es fundamental. Hay divisiones, separaciones entre grupos, etnias y políticas. Las familias que han perdido los suyos, permanecen con este sufrimiento. Además nuestros países son jóvenes. Tienen 40 ó 50 años desde la independencia. El tema de este Sínodo es justicia, paz y reconciliación. A través de la sanidad, el apostolado de la misericordia, la Iglesia ayuda a sanar algunas de estas dificultades. En lo que tiene que ver con el sida, hay varios institutos y asociaciones – de diversas confesiones - que trabajan en este sector. Creo que podemos luchar juntos y tener así más fuerza para pedir a los gobiernos que ayuden a la población y que atiendan los problemas de primera necesidad. Pienso que puede ser una gran esperanza, que debe salir al final del Sínodo y que, a través de la sanidad, podemos contribuir a la reconciliación en África. Con Dios y con los demás. Para que en este continente haya siempre más justicia. Sin justicia, es difícil acceder a la salud. Hay derechos que no se pueden hacer esperar. [Por Carmen Elena Villa] El domingo será beatificado el héroe de los mutilados Don Carlo Gnocchi dio su vida por heridos y discapacitadosMILÁN, viernes, 23 de octubre, de 2009 (ZENIT.org).- La plaza de la Catedral, en Milan, será el escenario de la beatificación del sacerdote Carlo Gnocchi (1902- 1956), inspirador de la fundación que lleva su nombre y que presta su servicio en 28 centros en Italia a hombres y mujeres discapacitados, ancianos, enfermos de cáncer y personas en estado vegetativo. La ceremonia se celebrará a las 10 de la mañana y estará presidida por el arzobispo de Milán, el cardenal Dionigi Tettamanzi, y contará con la presencia del arzobispo Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la causa de los Santos y enviado para esta ceremonia por el Papa Benedicto XVI. Don Carlo es recordado como un héroe de la solidaridad con las víctimas de la segunda guerra mundial. Lo llamaban "padre de los mutilados" y de los huérfanos de los combatientes, debido a que el centro creado por él atendía la rehabilitación de quienes habían sufrido físicamente las consecuencias de la guerra. Sus palabras cobran una inmensa actualidad en el siglo XXI: "Antes que la crisis política o económica hay una profunda crisis moral, más aún, una crisis metafísica. Como tal afecta a todos los pueblos porque toca al hombre y a su problema existencial", escribía en 1946. ZENIT habló con el postulador para la beatificación de don Carlo, el padre Rodolfo Cosimo Meoli F.S.C, quien explicó cómo si vida sigue haciendo eco en el tiempo actual. --¿Cómo fue la infancia de don Carlo? --Padre Rodolfo Cosimo: Estuvo atravesada por grandes luchas. Su padre murió en 1907, cuando Carlo tenía sólo 5 años. Dos años más tarde murió su hermano Mario de meningitis. Su hermano mayor Andrea también falleció de tuberculosis. Carlo se quedó sólo con su madre Clementina Pasta. Fue una mujer valiente y, a pesar de que tuvo que vivir en condiciones muy difíciles, no sólo no perdió la fe en Dios sino que llegó a orar de esta manera: "Dos hijos míos los he perdido Señor; el tercero te lo ofrezco para que tú lo bendigas y lo conserves a tu servicio". --En medio de estas circunstancias, ¿cómo se dio cuenta de su llamado al sacerdocio? --Padre Rodolfo Cosimo: Su madre desempeñó un papel fundamental. La gracia de Dios y la participación en las actividades parroquiales hicieron lo demás. Supo responder a las inspiraciones de la gracia. Don Carlo dio siempre amplias pruebas de ello durante toda su vida. --¿Cuáles fueron sus principales virtudes? --Padre Rodolfo Cosimo: Más que virtudes, yo hablaría de "la virtud": la caridad, sobre la que recaen las demás. También la nobleza. Caridad hecha acción, ternura, compasión, acogida, disponibilidad... --Siendo ya sacerdote, creó la fundación "Pro Juventud", hoy conocida legalmente en Italia como la fundación Don Carlo Gnocchi Onlus. ¿Cómo fue esta inspiración? --Padre Rodolfo Cosimo: En la guerra fue capellán voluntario. "¡Un sacerdote no puede no estar donde se muere!", decía. Después, la trágica experiencia de la retirada de Rusia, hizo madurar en él el plan concreto de ofrecer asistencia a los huérfanos de los alpinsitas y de otras muchas pequeñas víctimas inocentes de los conflictos bélicos: "Deseo y pido al Señor una sola cosa: servir todos los días de mi vida a sus pobres. Es esta mi 'carrera'". escribía a su primo. La primera institución creada por él se denominaba "Pro infancia mutilada"(1947), la cual se convirtió luego en la "Fundación pro Juventud" en 1952. --En la actualidad, ¿cuál es la misión de esta fundación? --Padre Rodolfo Cosimo: La obra surge con el fin de socorrer a los "Mutilados de la guerra". Luego, con el pasar de los años y sobretodo con la gradual desaparición de los mutilados, la obra de don Carlo ha ampliado progresivamente las actividades asistenciales. Hoy los centros de la fundación acogen pacientes con diferentes formas de discapacidad, pacientes que tienen necesidad de intervenciones quirúrgicas y tratamientos de rehabilitación. Ancianos que no son autosuficientes y enfermos de cáncer en fase terminal. --¿Cómo cree que el testimonio de don Carlo puede iluminar a los sacerdotes en este año dedicado especialmente a ellos? --Padre Rodolfo Cosimo: Supo interpretar de manera superlativa su vocación: la de ser luz y apoyo, fuerza y esperanza para todos los que encontraba. Su vida se consumó por el bien de los demás. Fue un alter Christus, algo que todo sacerdote, de ayer, de hoy y de siempre, está llamado a vivir. Yo aconsejaría a todos la lectura meditada de sus escritos y de sus cartas. --¿Por qué es importante su testimonio para el siglo XXI y para la defensa de la dignidad humana? --Padre Rodolfo Cosimo: Don Carlo es el rostro moderno de la santidad. Ha puesto en el centro de su acción al hombre, los hombres, todos los hombres, la fuerza vital del amor, el sueño de la fraternidad y de la solidaridad universal, sin prejuicios ni excepciones. Por Carmen Elena Villa Informe Especial La Comisión ortodoxa-católica analiza el papel del obispo de Roma En una reunión celebrada en Pafos, Chipre, en medio de protestas de radicalesPAFOS (CHIPRE), viernes, 23 de octubre, de 2009 (ZENIT.org).- La reunión celebrada del 16 al 23 de octubre de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa en su conjunto, en Pafos, Chipre, ha avanzado en la reflexión común sobre el argumento decisivo para volver a encontrar la unidad: el papel del obispo de Roma. El ambiente de serenidad de la reunión quedó alterado por las manifestaciones de protesta de radicales ortodoxos contra el diálogo con la Iglesia católica, en las que la Policía de Chipre arrestó a cuatro ciudadanos y dos monjes del Monastero di Stavrovunio, según confirma Amen.gr. Un comunicado conjunto enviado por los organizadores tras la reunión confirma que en este encuentro se ha avanzado en la redacción de un documento conjunto sobre el tema "El papel del obispo de Roma en la comunión de la Iglesia en el primer milenio". El documento se basa en un borrador preparado por un Comité ortodoxo-católico, que se reunió en la isla de Creta, en Greca, el año pasado. "Durante esta reunión plenaria, la Comisión ha analizado con mucha atención y enmendado el borrador del Comité mixto de coordinación, y decidió completar su trabajo sobre el texto el próximo año, convocando una nueva reunión de la Comisión Mixta", señala la nota.Este documento responde a la petición que lanzó Juan Pablo II en su encíclica "Ut unum sint" sobre el "compromiso ecuménico" (25 de mayo de 1995) en la que proponía "encontrar una forma de ejercicio del primado que, sin renunciar de ningún modo a lo esencial de su misión, se abra a una situación nueva" (n. 95). Esto es posible, añadía, pues "durante un milenio los cristianos estuvieron unidos por la comunión fraterna de fe y vida sacramental, siendo la Sede Romana, con el consentimiento común, la que moderaba cuando surgían disensiones entre ellas en materia de fe o de disciplina", recordaba. El mismo Papa Karol Wojtyla invitó a buscar, "por supuesto juntos, las formas con las que este ministerio pueda realizar un servicio de fe y de amor reconocido por unos y otros". En la reunión de participaron 20 miembros católicos y estuvieron representadas todas las Iglesias ortodoxas, con la excepción del Patriarcado de Bulgaria.En la reunión de Pafos asistieron veinte representantes católicos y estuvieron representadas todas las Iglesias ortodoxas, con la excepción del Patriarcado de Bulgaria. La Comisión trabajo bajo la guía de dos co-presidentes: en representación católica, el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos; en representación ortodoxa el metropolita de Pérgamo, Ioannis Zizioulas. El sábado 17 de octubre, los co-presidentes y otros participantes, entre los que se encontraba el cardenal argentino Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, fueron recibidos en el palacio presidencial por el presidente de Chipre, Dimitris Christofias, quien expresó su esperanza en este "importante diálogo para un mundo todavía dividido, como le sucede al mismo Chipre, y expresó sus mejores deseos para el progreso en la comunión entre las dos Iglesias en el futuro". Según se ha explicado en el comunicado final, los representantes ortodoxos "discutieron entre otras cosas sobre las reacciones negativas al diálogo por parte de algunos grupos ortodoxos, y las consideraron unánimemente como totalmente injustificables e inaceptables, pues presentan información falsa y que crea confusión". "Todos los miembros ortodoxos de la Comisión reafirmaron que el diálogo continúa con la decisión de todas las Iglesias ortodoxas y avanza con fidelidad a la Verdad y a la Tradición de la Iglesia". Según el portavoz de la Policía, el comisario superior Miguel Katsunotós, los arrestados ocuparon la capilla de San Jorge que se encuentra en la sede de Pafos en la que tuvieron lugar las sesiones de trabajo de la Comisión ortodoxa-católica, propiedad del ayuntamiento de Pafos. Precedentemente el mismo jefe de la Iglesia ortodoxa en la ciudad, el metropolita Jorge, había entrado a la capilla para tratar de convencer a los manifestantes a liberar el lugar sagrado. Por su parte, los representantes católicos, informa el comunicado, consideraron el borrador sobre el primado del obispo de Roma "como una buena base para nuestro trabajo y confirmaron la intención de continuar el diálogo con confianza, confianza mutua, en obediencia a la voluntad del Señor".La Comisión mixta, instituida por el papa Juan Pablo II y el patriarca ecuménico Demetrio I, el 30 de noviembre de 1979, en Estambul, en la fiesta de San Andrés (Patrono de la Iglesia de Constantinopla), empezó su camino en 1980 y reanudó su trabajo en 2006, tras un paréntesis de seis años, debido a divergencias. Por Jesús Colina Espiritualidad Evangelio del domingo: Como gritos de parto Por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, obispo de Huesca y de JacaHUESCA, viernes, 23 de octubre, de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el comentario al Evangelio de este domingo XXX del tiempo ordinario (Marcos 10,46-52), redactado por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, obispo de Huesca y de Jaca. * * * Salen de Jericó, una bellísima ciudad, fértil y amable, acaso también tentadora para quedarse allí y ahorrarse así la tragedia que a Jesús le esperaba si continuaba su viaje hacia Jerusalén. Pero aquella belleza ni siquiera constituía una tentación al ciego Bartimeo. Sus ojos cerrados le tenían allí postrado al borde del camino pidiendo limosna. Invidente y mendicante, sin luz y sin hacienda, orillado en el sendero. Debió escuchar más jaleo del usual y preguntando qué pasaba o quién pasaba, le respondieron que era Jesús. Entonces él comenzó a gritar: "Hijo de David, ten compasión de mí". Debió hacerlo con tanta fuerza e insistencia que llegó a molestar a algunos del cortejo de Jesús. Bartimeo, que no podía andar a causa de su ceguera física y que le tenía allí postrado y limosnero, tenía más luz interior que bastantes de los que acompañaban al Señor. Un ciego que no puede andar y unos viandantes con ceguera en el corazón. No se debe censurar el grito de la vida. Es el grito de quien sabe que ha nacido para ver y para andar, y no acepta una resignación imperativa de tener que contentarse con limosnas inmóviles. La creación entera grita gemidos de parto, dice la carta a los Romanos, indicando que en la historia de los hombres no todo es bello, ni bueno, ni justo, ni verdadero. Y entonces la misma creación se resiente, se rebela, y de mil modos grita a través de los hambrientos de todas las hambres, a través de los invidentes de tantas cegueras y a través de quienes sufren ataduras en su libertad o en su corazón. Todos estos gritos desafinan, molestan, crean conmoción. La tentación siempre es la de acallarlos, la de censurarlos en algún sentido. ¿Quién tuviera los oídos de Dios para escuchar tantos gritos y responderlos adecuadamente? En el camino de Jericó, porque pasaba Jesús, Bartimeo no dejó de gritar, y cada vez más fuerte, como quien dice a su modo urgente e intempestivo que lo suyo no debe perpetuarse, que no ha nacido para eso. La vida amordazada, acorralada, mutilada o censurada... no dejará de gritar y de gritarse. "Jesús, Hijo de David, ten compasión de mi", es la oración de todos los pobres y sencillos que han querido alguna vez levantarse de sus cegueras y de sus forzosas prostraciones. Jesús le curó alabando su fe y Bartimeo se levantó y lo siguió como discípulo. Había encontrado la Luz y abandonó su ceguera; había hallado el Tesoro y dejó de pedir limosna; había encontrado el sentido de la vida, y se puso a caminarlo, abrazado a Aquel que es Camino y con nosotros Caminante. ZENIT es una agencia internacional de información. 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Vatican Information Service
10月22日 ZS091022 (a)Santa Sede a la UNESCO: “La cultura debe basarse en la verdad sobre el hombre” Intervención de monseñor Follo en la Conferencia General de ParísCIUDAD DEL VATICANO, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Las culturas “no merecen” ser tenidas por tales “a menos que acepten ser inspiradas y fundadas sobre el respeto al hombre”. Así lo afirmó el representante de la Santa Sede, monseñor Francesco Follo, en la 35ª Conferencia General en París (Francia) el pasado 10 de octubre, y cuya intervención ha hecho pública hoy la Santa Sede.. “¿Qué es el hombre? Esta es una pregunta vasta y compleja a la que toda cultura verdaderamente humana debe someterse y a la que debe responder”, afirmó el prelado. La respuesta a esta pregunta, que debe trascender todas las barreras, “no puede ser otra que el hombre en su verdad”, explicó, como por ejemplo, el derecho de todo hombre a nacer. “Evitemos, pues, hablar de estos derechos sin ser conscientes y sin hacer referencia al hecho que están enraizados en el respeto profundo al hombre total, desde su concepción hasta su muerte naturales. Una cultura puede considerarse noble sólo en base a su capacidad para aprehender al hombre en su verdad y para reconocerle los derechos vinculados a la verdad de su ser”, afirmó. En este sentido, el representante de la Santa Sede conminó a la UNESCO a buscar que “cada cultura no se encierre en sí misma”, sino a “hacer comprender que cada cultura vive siempre en interacción con otras culturas, y que “la” cultura es un acontecimiento más que un hecho establecido y adquirido”. Crisis económica El prelado citó un pasaje de la encíclica Caritas in Veritate, en el que el Papa pedía, ante “la complejidad y la gravedad de la situación económica actual”, que las personas asuman “las nuevas responsabilidades a las que nos llama la situación de un mundo que necesita renovarse en profundidad al nivel cultural”. En este sentido, subrayó que “es importante tomar conciencia de que la economía está al servicio del hombre. Es al hombre y a la cultura a quienes la economía debe servir”. “El hombre es un ciudadano y la ciudad es el lugar donde los hombres debaten sobre la verdad, el lugar donde a menudo lo encuentran o donde les es enseñada. La estabilidad económica es necesaria para favorecer este debate, pero la cultura – es decir, el acceso del hombre a su plena humanidad – no es un lujo reservado solamente a las economías prósperas”. En este sentido, el prelado, partiendo de tres principios en los que se apoya la labor de la UNESCO – la verdad, la cultura y la ciudad – explicó que por un lado “la cultura sirve como término medio, como vínculo entre la verdad y la ciudad”, y por otro transmite “verdades sobre el hombre, sobre el conjunto de los hombres, y por tanto sobre la ciudad”. “La cultura se encuentra por tanto en el lugar donde los hombres se preocupan por la verdad y la buscan”, añadió, a través de la educación y la apertura hacia las demás culturas. Apostó por tanto por una mayor interculturalidad “basada en el respeto de una cultura hacia otra, y sobre todo en el respeto del hombre, que es señor y sujeto de la cultura”. “La interculturalidad es auténtica sólo si permite al porvenir ser fiel a su pasado, a lo mejor de éste, para intentar construir un futuro positivo para el hombre y para la ciudad”. Por otro lado, pidió una revaloración de la filosofía, “por desgracia considerada demasiado a menudo como la más inútil de las disciplinas porque es la más libre de los intereses particulares y de parte”. “Es en cambio una disciplina útil e indispensable porque está particularmente al servicio del hombre, y por tanto al del bien de toda la humanidad, de la ciudad”. “Promoviendo todo lo que contribuye a hacer crecer la dignidad del hombre, de su mente y de su inteligencia, la UNESCO será fiel a su vocación y a su alta misión”, concluyó. [Por Inma Álvarez] Benedicto XVI: “los cristianos deben testimoniar la salvaguarda de la Creación” En un Mensaje enviado al Patriarca Bartolomé I para un Simposio sobre el MississippiMEMPHIS, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Los cristianos deben ofrecer al mundo un testimonio creíble de la responsabilidad para la salvaguarda de la Creación. Así lo afirma el mensaje que el Papa Benedicto XVI envió ayer al Patriarca Ecuménico de Constantinopla Bartolomé I, con ocasión del VIII Simposio “Religión, Ciencia y Ambiente” que trata sobre "Restablecer el equilibrio: el gran río Mississippi". En la primera etapa de este encuentro, inaugurado el 18 de octubre en Memphis (Tennessee), se dieron cita 50 investigadores, expertos, periodistas y representantes religiosos para visitar la isla de Mud, emergida de las aguas del río en 1913, y el Museo dedicado precisamente al Mississippi. En el centro del acontecimiento está el tercer sistema fluvial del mundo, tras el Amazonas y el Congo, y está constituido por un río de 3.778 kilómetros, que atraviesa 10 estados americanos, y sus afluentes. “Protagonista” de la historia de los Estados Unidos y pilar de la economía americana por el volumen del tráfico confiado a sus aguas, el Mississippi alimenta una floreciente industria alimentaria a lo largo de sus orillas, sobre las cuales han surgido numerosas ciudades, responsables de los vertidos de detritus domésticos e industriales en su cauce. Se trata por tanto de otro río sufriente, cuyo delta ha sido alterado por la explotación petrolífera, mientras que el uso agrícola de los fertilizantes y pesticidas sobre todo en la parte alta de su curso ha causado una fuerte contaminación en el Golfo de México. Sucesivamente se produjo una sesión de estudio en el Museo nacional de los derechos civiles, surgido en el lugar donde el 4 de abril de 1968 el Premio Nobel por la Paz Martin Luther King fue asesinado, y una visita al Museo del algodón. El auténtico Congreso científico fue inaugurado en cambio el 21 de octubre en Nueva Orleans y reúne en total 150 participantes. Presentes también el cardenal Theodore Mc Carrick, arzobispo emérito de Washington y el nuevo arzobispo metropolitano de Nueva Orleans, monseñor Gregory Michael Aymond. En el mensaje, leído por el arzobispo de Nueva Orleans, el Papa – según informa Radio Vaticano – recuerda que “los cristianos están llamados a unirse en ofrecer al mundo un testimonio creíble de la responsabilidad para la salvaguarda de la Creación y a colaborar de cualquier modo posible para asegurar que nuestra Tierra pueda conservar intacta lo que Dios le ha dado: grandeza, belleza, generosidad”. “La solución de las crisis ecológicas de nuestro tiempo” - añadió el Pontífice – requiere necesariamente un cambio profundo “por parte de nuestros contemporáneos”. Por esto el Pontífice se dijo “plenamente de acuerdo” con el Patriarca Bartolomé sobre el hecho de que “los problemas urgentes que tienen que ver con el cuidado y la protección del ambiente”, tocando importantes cuestiones políticas, económicas, técnicas y científicas, son con todo “esencialmente de naturaleza ética”. Citando la encíclica Caritas in veritate, el Santo Padre recordó que la naturaleza “es una prioridad para todos” y, como fundamento de nuestra vida, debe usarse “responsablemente” y “con respeto”. Un conocimiento del progreso “puramente económico y tecnológico” inevitablemente provocaría “consecuencias negativas” para individuos, pueblos y la misma creación. Un desarrollo humano auténtico – subrayó – llama a una justicia entre generaciones y a la solidaridad con los hombres y las mujeres del futuro, que tienen también ellos el derecho de gozar de los bienes que la creación, como querida por Dios, da en abundancia a todos. El Papa recordó también cuanto sucedió en Nueva Orleans y en las zonas cercanas el 29 de agosto de 2005 con el devastador paso del huracán Katrina. A propósito de esto, escribió, “mis pensamientos y mis oraciones están con todos aquellos que, especialmente los pobres, que han experimentado sufrimientos, privaciones y traslados y con cuantos están empeñados en el paciente trabajo de reconstrucción y de renovación”. En la observación del Pontífice, según el cual “hoy los grandes sistemas fluviales de cada Continente están expuestos a serias amenazas, a menudo como resultado de actividades y decisiones del hombre”, es compartida por el Patriarca Bartolomé I que, en su discurso, ha subrayado “todos nosotros tenemos nuestra parte que jugar nuestra sagrada responsabilidad” por el mañana. En efecto, advirtió Bartolomé I según cuanto refirió la agencia SIR, “hemos alcanzado un momento crucial de nuestra historia. Hemos ampliado nuestro dominio sobre la naturaleza, hasta el punto en que los límites absolutos para nuestra supervivencia han sido alcanzados”. “Solo la sabiduría puede hacernos entender que la creación es un todo independiente e indiviso”, concluyó. Por lo que también “la más pequeña intervención humana, incluso el más pequeño cambio en el orden natural causado por la acción humana puede tener efectos devastadores a largo plazo en el planeta”. Entregada al Papa una copia del “Compendium Eucharisticum” ROMA, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El cardenal Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto divino y la Disciplina de los Sacramentos, entregó ayer miércoles a Benedicto XVI una copia del Compendium Eucharisticum, publicado el pasado 19 de octubre por la Libreria Editrice Vaticana. La publicación del “Compendio” - según informó Radio Vaticano – había sido anunciada por el Papa en la Exhortación apostólica postsinodal Sacramentum Caritatis, publicada en febrero de 2007 como conclusión de la XI Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos celebrada en Roma en 2005 con el tema “La Eucaristía, fuente y cumbre de la vida y la misión de la Iglesia”. En aquel documento el Papa explicaba que, acogiendo la petición realizada por los Padres sinodales, se publicaría – por parte de los dicasterios competentes – un “Compendio Eucarístico”. El texto – escribía el Pontífice – “recogerá textos del Catecismo de la Iglesia católica, oraciones, explicaciones de las Plegarias Eucarísticas del Misal y todo cuanto pueda resultar útil para la correcta comprensión, celebración y adoración del Sacramento del altar”. La publicación del “Compendio” – explicaba Benedicto XVI – acoge la petición de los Padres “para ayudar al pueblo cristiano a creer, celebrar y vivir cada vez mejor el Misterio eucarístico”. En la Sacramentum Caritatis el Papa expresaba además su deseo de que el ·Compendio” pudiera “contribuir a hacer que el memorial de la Pascua del Señor sea cada día más fuente y culmen de la vida y la misión de la Iglesia”. “Esto estimulará a cada fiel – concluía – a hacer de la propia vida un verdadero culto espiritual”.
La Santa Sede pide eliminar los prejuicios sobre África A través de una intervención del arzobispo Celestino Migliore en la ONUNUEVA YORK, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ciertos prejuicios sobre África “deben ser eliminados de una vez por todas”, declaró el arzobispo Celestino Migliore, nuncio apostólico y observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas. El prelado intervino este miércoles en Nueva York, en la 64ª Sesión de la Asamblea General del organismo sobre “Nuevas colaboraciones económicas para el desarrollo de África: progreso en la implantación y apoyo internacional”. “Cuando se habla de África, sea en el ámbito periodístico, académico o político, se habla también de extrema pobreza, golpes de Estado, corrupción y conflictos regionales”, constató, y cuando se habla positivamente del continente, “es siempre de su futuro, como si actualmente no tuviera nada que ofrecer”. La realidad, señaló monseñor Migliore, es que África “también en sus momentos más difíciles”, ha sabido “proporcionar a la comunidad internacional ejemplos y valores dignos de admiración, y hoy puede ofrecer también signos de la realización de muchas de sus esperanzas”. Signos de éxito En este sentido, el prelado citó varios casos en los que el continente ha demostrado “su gran capacidad para gestionar los procesos de transición a la independencia o de reconstrucción posterior a situaciones de conflicto”. También invitó a considerar “la presencia de tantos funcionarios válidos de las Naciones Unidas y las agencias de la ONU a través de los cuales África muestra al mundo la capacidad y los talentos de su población en la gestión del sector multilaterial”, así como “la creciente contribución de los hijos e hijas de África a la vida científica, académica e intelectual de los países desarrollados”. Algunos países africanos han logrado también grandes progresos en el sector agrícola, obteniendo resultados “considerados hasta este momento imposibles”. Y todavía más importante, añadió, es el hecho de que muchos Estados hayan logrado dar “pasos destacados en el sector de la educación elemental y de la mejora de la situación de la mujer”. Objetivos para el futuro El observador permanente reconoció también que, a pesar de estos éxitos, la mayor parte de la población del continente vive en condiciones de “extrema pobreza”, y que el objetivo de reducir la indigencia a la mitad en el 2015 está “más allá del alcance de la mayoría de los países africanos”. Por ello, destacó, África necesita “una solidaridad efectiva” para erradicar el inaceptable flagelo de la pobreza y poner a disposición de los demás países el verdadero potencial africano”. Junto a ello, resulta útil “un fuerte refuerzo de su apoyo económico de base, consistente en la ayuda al desarrollo y en las subvenciones oficiales”. Desde el punto de vista financiero, son necesarios programas de financiación a largo plazo para “superar la deuda externa de los países pobres, muy endeudados”, sin olvidar que las condiciones comerciales internacionales deben “adaptarse a las necesidades y a los desafíos económicos”. El apoyo a la agricultura Recordando que, en el contexto de la crisis actual, los países desarrollados “no deben reducir las ayudas al desarrollo” sino “aumentar su inversión”, el prelado destacó que África necesita también apoyo a sus programas agrícolas. Al afrontar el drama de la inseguridad alimentaria, de hecho, hay que considerar “los sistemas estructurales”, y, por ejemplo facilitar las exportaciones que permitan a los agricultores africanos sobrevivir. El largo declive de las inversiones en el sector agrícola en África, añadió, debe invertirse, favoreciendo “un compromiso renovado para ayudar a los agricultores a favorecer una producción alimentaria sostenible”. “El fracaso en la ayuda a los africanos para que se alimenten a sí mismos y a sus vecinos, sólo provocará una continua e inútil pérdida de vidas humanas por una inadecuada seguridad alimentaria, y crecientes conflictos por los recursos naturales”. Diversificación económica e integración política Para ayudar al continente africano a mejorar su propia situación, el arzobispo también propuso un apoyo a la diversificación de la economía. Con ese objetivo, se refirió a la reciente institucionalización del G20 como a “un fuerte punto de referencia para gestionar la economía mundial”. La participación de los países emergentes o en vías de desarrollo “permite ahora gestionar mejor la crisis”, y “las economías que logran con éxito, en mayor o menor medida, diversificar las propias estructuras industriales y agrícolas emergentes, son las que influirán en la política y en la economía mundial”, dijo. Monseñor Migliore concluyó su intervención destacando la importancia de las iniciativas regionales y subregionales de cooperación económica, comercial y cultural, de gestión de conflictos, de mantenimiento de la paz y de reconstrucción, que deben ser “promovidas y reforzadas”. La economía integrada del momento actual no hace superflua la función de los Estados -dijo-. Compromete, al contrario, a los gobiernos a una mayor colaboración mutua”. Y concluyó: “La articulación de la autoridad política en el ámbito local, nacional e internacional es una de las mejores maneras para dar una dirección al proceso de globalización económica”. [Por Roberta Sciamplicotti, traduccíon del original en italiano por Patricia Navas] Nuevos secretarios de los Consejos Pontificios para la Familia y Justicia y Paz El francés Jean Laffitte y el italiano Mario Toso respectivamenteCIUDAD DEL VATICANO, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El Papa ha nombrado secretario del Consejo Pontificio para la Familia a monseñor Jean Laffite, y secretario del Consejo Pontificio Justicia y Paz a Mario Toso, S.D.B., informó este jueves la Oficina de Información de la Santa Sede. Monseñor Laffite era hasta ahora vicepresidente de la Academia Pontificia para la Vida y pertenece a la Comunidad del Emmanuel. Con su nuevo nombramiento, el Papa le ha nombrado al mismo tiempo obispo, concretamente titular de Entrevaux. Nacido en Orloron-Sainte-Marie (Francia) el 5 de mayo de 1952, el nuevo secretario del Consejo Pontificio para la Familia estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Toulouse. En 1984, entró en el Seminario Pontificio Francés de Roma, y estudió filosofía y teología en la Universidad Pontificia Gregoriana. Fue ordenado sacerdote en 1989 para la diócesis de Autun, Chalon y Macon. Se doctoró en Teología Moral en el Instituto Pontificio Juan Pablo II para Estudios sobre Matrimonio y Familia. Desde 1994, ha sido profesor en ese Instituto, y también fue vicepresidente de esa entidad de 1999 a 2001. En 2003, fue nombrado consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe; en 2005, subsecretario del Consejo Pontificio para la Familia, y en 2006, vicepresidente de la Academia Pontificia para la Vida. Es autor de diversas publicaciones, y conoce las lenguas alemana, italiana, inglesa y española. Respecto al nuevo secretario del Consejo Pontificio Justicia y Paz, el salesiano italiano Mario Toso, hasta ahora consultor del mismo dicasterio, el Papa también le ha nombrado obispo, en su caso de Acque regie. Nacido en Mogliano Veneto el 2 de julio de 1950, Mario Toso profesó en la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco en el año 1967. Estudió filosofía y teología en la Facultad de Teología de Torino, y posteriormente en la Universidad Pontificia Salesiana, de la que ha sido rector entre el 2003 y el 2009, y en la Universidad Pontificia Lateranense. Fue ordenado sacerdote en 1978. Es autor de diversas publicaciones y conoce las lenguas francesa, española e inglesa. El Papa también aceptó este jueves la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis congoleña de Budjala presentada por monseñor Joseph Bolangi Egwanga Ediba Tasame, al que sucede monseñor Philibert Tembo Nlandu, C.I.C.M., coadjutor de la misma diócesis. El sábado 17 de octubre, el Santo Padre nombró miembros de la Congregación para los obispos al cardenal Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y a monseñor Raymond Leo Burke, arzobispo emérito de Saint Louis, prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura apostólica. El lunes, Benedicto XVI nombró a Paul D. Etienne, del clero de la arquidiócesis de Indianápolis, obispo de la diócesis estadounidense de Cheyenne. Al día siguiente, el Papa aceptó la renuncia de monseñor Francis Xavier Irwin como auxiliar de la arquidiócesis de Boston, también de lo Estados Unidos, y la del obispo auxiliar de la diócesis polaca de Tarnów, monseñor Władysław Bobowski, y nombró obispo a monseñor Andrzej Jez para sustituirlo en ese cargo. Finalmente, el pontífice nombró este miércoles al anterior nuncio en España y secretario de la Congregación para los obispos desde el pasado mes de julio monseñor Manuel Monteiro de Castro secretario del Colegio Cardenalicio, constituido por todos los cardenales de la Iglesia católica.
Sínodo de los Obispos Obispos africanos ante el Islam: tonos diferentes, conclusiones comunes Piden diálogo, libertad religiosa y reciprocidad de cultosCIUDAD DEL VATICANO, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El Sínodo para África ha permitido constatar que si bien los tonos de los obispos al hablar del Islam son diferentes y en ocasiones divergentes, la conclusión a la que todos llegan es única: la inexorabilidad del diálogo y la afirmación de la libertad religiosa. Así lo ha constado monseñor Joseph Bato'ora Ballong Wen Mewuda, sacerdote portavoz de la asamblea para la lengua francesa, quien ha constatado diferencia de expresiones entre los obispos del norte de África y los del África subsahariana. Estas diferencias han quedado expuestas en las conclusiones de los grupos de trabajo, cada uno conformado por unos veinte miembros, como recogió el padre Gérard Chabanon, M. Afr., superior general de los Misioneros de África (Padres Blancos), relator del Grupo "Francés A" (francófono). Cristianos en el norte de África
Los obispos del norte de África han sido bastante prudentes a la hora de denunciar a bombo y platillo las restricciones de la libertad religiosa que se dan en sus comunidades. Por ejemplo, monseñor Vincent Landel, arzobispo de Rabat (Marruecos) y presidente de la Conferencia Episcopal Regional de África del Norte, en su intervención centrada en los jóvenes estudiantes subsaharianos en el Magreb, reconoció que éstos "descubren un mundo en el que el Islam es social y en el que prácticamente no hay libertad religiosa para un magrebí". Monseñor Maroun Elias Lahham, obispo de la capital de Túnez, manifestó su descontento por la falta de espacio que el Islam había recibido en el "Documento de trabajo" ("Instrumentum laboris"). "El 80% de los 350 millones de árabes musulmanes viven en los países del norte de África", constató "para decir que las relaciones musulmano-cristianas en el norte de África son diferentes de las que existen en Europa y en el África Subsahariana, e incluso de las de los países árabes de Oriente Medio". ¿En qué consiste la especificidad de la experiencia de las Iglesias en el norte de África?, se preguntó el prelado y respondió: "se trata de una Iglesia del encuentro. Si bien no goza de la libertad que desearía, no es perseguida". "Se trata de una Iglesia que vive en países casi 100% musulmanes y donde la aplastante mayoría de sus fieles está compuesta por extranjeros que, en la mayoría de los casos, no se quedan más que unos años", siguió explicando. Por último, "se trata de una Iglesia que vive en países musulmanes donde está naciendo un movimiento de pensamiento crítico hacia un Islam integrista y fanático". El obispo de Túnez concluyó pidiendo "un debate sobre el Islam en África, que tenga en cuenta la variedad de las experiencias africanas, desde Túnez hasta Johannesburgo". Islam en el África subsahariana Monseñor Ballong Wen Mewuda en un encuentro con los periodistas ha explicado que, en general, los obispos del África subsahariana han insistido en la necesidad de establecer un diálogo abierto con el Islam para afirmar los derechos fundamentales a la libertad religiosa. Al mismos tiempo, en estas zonas geográficas, donde en general los musulmanes no son mayoría, se ha constatado en varias ocasiones los intentos cada vez más dinámicos de islamizar las poblaciones. El cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso reconoció que en el continente "el Islam avanza constantemente gracias a tres medios: las cofradías, las escuelas coránicas y las mezquitas". El el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, arzobispo de Cape Coast (Ghana), en un encuentro informal mantenido este 21 de octubre con algunos periodistas reconocía que en este intento de expansión los obispos ven una "amenaza", que en ocasiones se debe sobre todo a intereses políticos. De ahí, también, el aumento y el apoyo que reciben corrientes islamistas. Monseñor Norbert Wendelin Mtega, arzobispo de Songea (Tanzania) declaró ante la asamblea: "Amamos a los musulmanes. Vivir con ellos forma parte de nuestra historia y cultura. Pero el peligro que amenaza la libertad de África, su soberanía, democracia y derechos humanos es en primer lugar, el factor político islámico, es decir, el plan previsto y el claro proceso de 'identificar el Islam con la política y viceversa' en cada uno de nuestros países africanos". "El segundo lugar, lo ocupa el factor monetario islámico mediante el cual enormes cantidades de dinero provenientes de países en el extranjero se vierten en los nuestros, para desestabilizar la paz y erradicar la cristiandad", añadió el prelado. Monseñor Arlindo Gomes Furtado, Obispo de Santiago de Cabo Verde, denunció "una gran inversión en la promoción del Islam en el único país católico de la región". Conclusión: diálogo, reciprocidad y libertad religiosa Ahora bien, como recogió en sus conclusiones el grupo de trabajo moderado por el padre Gérard Chabanon, si bien la realidad del Islam no es la misma en África, la actitud que deben promover los cristianos es la misma: "un diálogo de vida y un diálogo social". "Se he insistido fuertemente en que debemos buscar siempre la libertad de conciencia y la reciprocidad de cultos", añadió el grupo de trabajo, preanunciando, sin duda un elemento que formará parte de las "proposiciones" del Sínodo al Papa y de su Mensaje al Pueblo de Dios. Por Jesús Colina Mundo Un mexicano, superior general de los Misioneros Combonianos El padre Enrique Sánchez GonzálezCIUDAD DEL VATICANO, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Este miércoles, el XVII Capítulo General de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús, que está teniendo lugar en Roma, ha elegido al padre Enrique Sánchez González como nuevo superior general. El padre Sánchez, que tendrá la responsabilidad de guiar los destinos de la congregación durante los próximos seis años, nació en Sahuayo (México) el 27 de enero de 1958, fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1984 (celebró sus bodas de plata sacerdotales en el transcurso del Capítulo) y era hasta ahora superior de la Delegación de Centroamérica. El nuevo superior general del instituto fundado por san Daniel Comboni (1831-1881), elegido con un gran consenso, es el primer comboniano no europeo nombrado para el máximo cargo de responsabilidad dentro de la congregación. La familia religiosa se compone de misioneros, sacerdotes y hermanos, que se dedican a la evangelización y promoción humana en África, América, Asia y Europa. Los más de 1700 misioneros combonianos en el mundo consagran enteramente su propia vida a la evangelización de los pueblos que no conocen la Buena Nueva de Jesucristo; viven al servicio de los más pobres más allá de las fronteras geográficas, culturales, sociales y religiosas. Representantes eclesiales ven peligro de dictadura en Nicaragua Alerta del vicepresidente de la Conferencia EpiscopalMANAGUA, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org-El Observador ).- Representantes de la Iglesia católica en Nicaragua se unieron, este miércoles, al coro de voces que han alertado sobre la posibilidad de una dictadura en Nicaragua al conocerse la resolución del Tribunal Supremo que posibilita la reelección del presidente Daniel Ortega Saavedra en las elecciones de 2011. Dicha resolución del Tribunal Supremo, también abre la puerta a la reelección de 109 alcaldes en 2011, con lo que, según muchos analistas de lo que sucede en el cinturón bolivariano, encabezado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, Nicaragua se sitúa en la misma línea de acción de otros países como el propio Venezuela, Ecuador, Bolivia y, desde luego, Cuba. En contraposición a la resolución del Supremo nicaraguense, el obispo de Estelí y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Juan Abelardo Mata, tuvo duras expresiones y desalentado comentó que "la triste realidad es que para los gobernantes, la Constitución es papel higiénico". En opinión del obispo de Estelí, "si Ortega sale reelegido, la dictadura se instalará y habrá un pasar de cuentas y cortar cabezas a todo el que se oponga a sus intereses". Sin embargo, monseñor Mata se mostró optimista pues dijo que "jurídicamente el presidente Ortega no ha logrado nada porque lo que hacen está viciado". La tensión en Nicaragua ha ido en aumento desde que el pasado lunes, seis de los dieciséis magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) aprobaron un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por Ortega el 15 de octubre sobre un artículo incluido en la Carta Magna de 1995 que impedía la reelección presidencial consecutiva. El régimen de Ortega Saavedra --con la resolución de la CSJ-- podría perpetuarse en el tiempo, aunque el propio presidente de Nicaragua ha dicho que en las próximas elecciones no es él sino "el pueblo el que va a decidir". La Sala constitucional de la CSJ declaró a media noche del lunes "inaplicable" el Artículo 147 de la Constitución de Nicaragua, que impedía la reelección presidencial continua y limitaba a dos los mandatos presidenciales. El fallo fue dictado sin la mitad de los magistrados titulares de la sala, los no afines al gobierno de Ortega, quien intentaba reelegirse con una reforma Constitucional, pero como no lograba obtener los 56 votos requeridos en el legislativo de 92 miembros, recurrió a la vía judicial donde los magistrados sandinistas forman mayoría. Por lo demás, políticos y empresarios de oposición a Ortega anunciaron el día de ayer la activación de "una armadura jurídica, legislativa, económica y social" para lograr la anulación de la sentencia del CSJ que, según el presidente Daniel Ortega, "ya está grabada en piedra". Por Jaime Septién 30.000 nuevos católicos en Vietnam durante el último año 20.000 más se preparan para entrar en la IglesiaKONTUM, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El obispo de Kontum, monseñor Michael Hoang Duc Oanh celebró este domingo la Jornada Mundial de las Misiones anunciando que 30.000 vietnamitas de su región se convirtieron al catolicismo durante el último año. El prelado también informó a la agencia AsiaNews que otros 20.000 montagnards, nombre con el que se conocen las personas de una zona montañosa del país, se están preparando en estos momentos para entrar a la Iglesia. “Esto es obra del Espíritu Santo -dijo-, con la sincera participación y contribución de mucha gente”. Este año, el país está celebrando el 350º aniversario de la llegada de los misioneros católicos. Los sacerdotes redentoristas también están celebrando este año el 40 aniversario de su misión en esaa región montañosa del país. Vietnam tiene unos 6 millones de católicos, que representan el 8% del total de la población. Entrevistas Una perspectiva teológica para la praxis litúrgica ROMA, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Acaba de llegar a las librerías italianas el libro de don Mauro Gagliardi, “Liturgia fonte di vita – Prospettive teologiche (Fede & Cultura). Se trata de un libro que tiene el mérito de proponer una visión de la liturgia principalmente en una perspectiva teológica, y que intenta responder a las preguntas sobre el fundamento de la liturgia indicando una praxis celebrativa más en consonancia con los sagrados misterios. En el prólogo al libro, monseñor Mauro Piacenza, Secretario de la Congregación para el Clero, escribe que el autor “ofrece aquello de lo que hoy se advierte más exigencia: una aproximación teológica a la liturgia consistente, y al mismo tiempo accesible”, también porque “El Concilio Vaticano II recuerda que la aproximación a la liturgia es ante todo de tipo teológico”. El arzobispo secretario de la Congregación para el Clero precisa que “entre los elementos principales que califican el sacerdocio está, sin sombra de duda, el servicio litúrgico y, de forma muy especial, el ministerio del altar”, y por esto “comprender teológica y espiritualmente el sentido de la liturgia significa por tanto comprender verdaderamente el propio sacerdocio”. “Es nuestra convicción – concluye monseñor Piacenza – que el presente volumen pueda realmente contribuir a este necesario descubrimiento del hecho que el sacerdote es ante todo un hombre elegido por el Señor para estar ante Él y servirle”. Don Mauro Gagliardi, nacido en 1975, fue ordenado presbítero en 1999 en la archidiócesis de Salerno. Doctor en Teología (Gregoriana, Roma 2002) y en Filosofía (L’Orientale, Nápoles 2008), desde 2007 es profesor de la Facultad de Teología del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma. Desde 2008 es Consultor de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice. Ha publicado varios volúmenes, artículos y contribuciones a misceláneas, tanto en Italia como en el extranjero. Sobre la relación entre teología y liturgia, concedió esta entrevista a ZENIT. -¿Por qué un profesor de teología como usted ha decidido escribir un libro sobre liturgia? Gagliardi: Diría que hay varios motivos, algunos de los cuales son circunstancias y otros tocan mayormente el objeto de estudio teológico. En los últimos años, me he dedicado, por una serie de acontecimientos ocasionales, a profundizar el estudio de la liturgia. Al principio, mis estudios estaban dirigidos casi exclusivamente a la teología dogmática, que es mi principal campo de especialización y de enseñanza. Un día, durante mi último año de doctorado en teología, me cayeron en las manos algunos libros que me llenaron de curiosidad: presentaban el tema de la liturgia de un modo distinto al que yo estaba acostumbrado. Me apasionó su lectura y, a continuación, la de otros análogos. Comencé así a formarme una cultura litúrgica. Por decirlo brevemente, esas obras constituían una aproximación a la liturgia no solo desde el punto de vista histórico – que sin embargo no se descuidaba – sino también desde el teológico. Lo que nunca había conocido bien era una teología de la liturgia, y cuando esta me salió al encuentro, la acogí con alegría, casi de forma connatural. Después leí y releí el excepcional libro del cardenal Ratzinger Introducción al espíritu de la liturgia, y otros ensayos suyos en materia litúrgica. Creo que los he leído todos, y cada uno varias veces. En 2007 publiqué un libro sobre la Eucaristía (Introduzione al Mistero eucaristico. Dottrina – Liturgia – Devozione), en el que desarrollaba tanto el aspecto dogmático como el litúrgico y el espiritual del gran Sacramento del altar. En efecto, mi aproximación seguía siendo teológico-dogmática, pero ahorra, gracias a los nuevos estudios, podía ver mejor el vínculo fecundo entre doctrina, liturgia y devoción. Por otro lado, el libro salió casi al mismo tiempo que la Exhortación apostólica Sacramentum Caritatis, que trata sobre la Eucaristía precisamente desarrollando estas tres dimensiones. Fue para mí una confirmación autorizadísima del estudio que había hecho para escribir el libro. En 2008 fue también nombrado consultor de las Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice. También por este motivo, mi estudio en el ámbito litúrgico continúa y profundiza, aunque tiene que dividirse el campo con la investigación en el ámbito dogmático, que obviamente debo continuar. Exponiendo estas circunstancias, creo haber explicado también porqué un dogmático se haya interesado en la liturgia: acontecimientos concretos me han llevado a ello, pero estos acontecimientos no hacían otra cosa que estimular en mí el interés por aspectos aún no desarrollados, y que están conectados con el propio dogma. En el caso específico de mi último libro, la ocasión se me proporcionó por una invitación a dar un seminario monográfico intensivo, en el ámbito del Curso internacional para los Formadores de Seminarios, una importante iniciativa que desde hace veinte años organiza el Instituto Sacerdos todos los veranos en Leggiuno, provincia de Varese (Italia). El curso ofrece a rectores, profesores, padres espirituales y formadores de los seminarios de todo el mundo un programa amplio y muy bien estructurado de formación y de actualización, sobre los temas relacionados con la formación de los futuros sacerdotes. En julio de 2008 hablé durante tres días de la liturgia a estos hermanos sacerdotes, procedentes de los cinco continentes, y también a un obispo oriental que también participaba en el curso, y me di cuenta de su gran interés por el corte teológico que daba a mi exposición. Los datos bíblicos, históricos y filológicos ciertamente cuentan y yo intentaba que no faltasen, junto a los análisis de casos concretos, pero el interés lo suscitaba sobre todo la comprensión teológica de la liturgia. Tras esta experiencia positiva, decidí organizar mis apuntes y nació el libro. -En un mundo que parece cada vez más secularizado, ¿por qué un libro sobre liturgia? Gagliardi: Diría, al contrario, que precisamente porque a menudo el mundo moderno – al menos el mundo occidental – parece cada vez más alejado de la fe y de la religión, es necesario recordar algunos puntos firmes y, entre estos, ciertamente está el culto divino, o sagrada liturgia. A veces se ha creído que, ante los desafíos de la “ciudad secular”, también el cristianismo, si quiere ser aceptado, debe secularizarse. No puedo aquí, obviamente, entrar en detalles sobre un tema tan amplio, aunque se agotó en los mismos en que surgió dentro de la teología. Para la liturgia vale un discurso parecido. Parece que en muchos casos haya existido una tendencia a secularizarla, casi a “desmitificarla”, a hacerla menos divina y más humana, de forma que las personas pudieran reconocerse más en ella, de acuerdo con la mentalidad y la cultura típicas de nuestro tiempo. Está claro que la liturgia se forma y cambia, a través de los siglos, también en base a la influencia de las culturas. Es necesario sin embargo verificar prudentemente cuándo se trata de cambios homogéneos con la tradición, y por tanto positivos hablando en general, y cuándo no. También en este caso, es imposible entrar aquí en detalles, pero a su pregunta respondo: precisamente en un mundo que parece a menudo alejado de Dios, es necesaria aún más una liturgia verdaderamente divina y sagrada. No es correcto decir – como se ha hecho a menudo – que hoy los problemas de la Iglesia serían “más bien otros”. El culto que debemos dar públicamente a Dios, y la forma correcta de hacer este culto, son de capital importancia para el hombre de toda época, sean cuales sean los problemas que tenga que afrontar. Es más, pensándolo bien, es difícil encontrar un problema que sea más importante para el hombre que su relación con Dios, del que la liturgia sagrada es el momento cumbre. -¿Cuáles son los temas relevantes tratados en el libro? ¿Qué quiere comunicar a los lectores? ¿Qué objetivos quiere alcanzar? Gagliardi: Comienzo por la última pregunta y respondo simplemente que lo que me propongo, cuando estudio, enseño o escribo, es la búsqueda personal de la verdad y su consecuente difusión. Por eso nunca me propongo idear algo nuevo, algo que nadie ha sabido o dicho antes. Intento decir de forma clara, y en lo posible también de forma nueva, lo que la Iglesia siempre ha sabido y continúa incesantemente enseñando y profundizando en el desarrollo de su vida. Respecto a los temas de mi libro, he tratado, a nivel de temas fundamentales y generales, sobre el concepto de liturgia, del papel del sacerdote ministro y de los fieles en la celebración, del modo en que la liturgia es para nosotros fuente de vida, es decir, manantial de la gracia, de la santificación litúrgica del tiempo y del espacio, de la dinámica teológica de la Eucaristía, de la belleza litúrgica, así como de la relación entre liturgia y ética y liturgia y devoción, concluyendo sobre la formación litúrgica. Además he propuesto un capítulo con una breve historia de la reforma litúrgica desde el Concilio de Trento hasta nuestros días. En el libro se encuentran también diversos temas específicos y concretos, como: la orientación de la oración litúrgica, la lengua que usar en la celebración, la mejor postura para recibir la Santa Comunión, y otros. -Hay aún mucha polémica sobre el éxito de la reforma litúrgica post-conciliar. ¿Puede ilustrarnos los términos del debate y cuál es su parecer al respecto? Gagliardi: Sobre los términos de la cuestión, dicho muy resumido: tras el Vaticano II una comisión dedicada a ello trabajó para llevar a término la reforma general de la liturgia, pedida por el Concilio. Los resultados concretos de esta reforma, según admitieron el entonces cardenal Ratzinger y tantos otros expertos, no corresponden en todos los detalles concretos al texto de la Sacrosanctum Concilium. Aquí las posturas divergen: unos hablan de traición al Concilio y, aún más, a la Iglesia y a su inmemorial tradición litúrgica y quisieran una anulación completa de la reforma, a la que seguiría una restauración de la liturgia a la situación de 1962, si no antes. Otros, por el contrario, tienden casi a hacer una canonización de la reforma del modo en que se ha llevado a cabo y de los resultados, y se muestran a veces incluso agresivos cuando alguno lanza la hipótesis, ciertamente no de anularla, sino sólo de revisarla y corregirla. Ambas posturas, en mi opinión, están equivocadas. Y estas perspectivas impiden también valorar de modo correcto algunas importantes decisiones que el Santo Padre ha tomado. Con todo existe una tercera vía, que es la correcta, y que consiste en favorecer el desarrollo homogéneo de la tradición litúrgica de la Iglesia. -Según un reciente sondeo, dos practicantes sobre tres irían a la Misa tridentina al menos una vez al mes si la tuvieran en la parroquia, pero parece que varios obispos y párrocos no tienen simpatía por este rito. ¿Es verdad? ¿Que piensa sobre ello? Gagliardi: He leído sobre este sondeo reciente, llevado a cabo por Doxa, una conocida sociedad que trabaja en el sector. Los resultados deberían por tanto, en líneas de máxima, corresponder a la situación real, en cuanto que eso sea posible a un sondeo. Desde la publicación del Motu proprio Summorum Pontificum, ya hace más de dos años, muchas veces los periódicos, las revistas y los sitios web han sacado noticias de declaraciones y/o decisiones de miembros del clero, que parecen ir en una dirección distinta de la augurada por el documento pontificio.- En este sentido, se puede decir que una parte, que no sabría cuantificar, de obispos y sacerdotes parece no estar entusiasmada con la idea de ver una nueva difusión de la celebración de la Misa según el uso más antiguo. Los motivos de esta postura pueden ser distintos y está claro que aquí no podemos hacer un análisis profundo y puntualizado. Mi opinión personal es que, si el Santo Padre ha decidido favorecer, a través de su decisión, a quienes desean celebrar o participar en la forma más antigua del rito romano, quienes no aman especialmente esta forma – y por tanto no desean valerse personalmente de la facultad concedida – no deberían poner obstáculos a la realización de una normativa que, habiendo emanado de la Suprema Autoridad, tiene valor para toda la Iglesia. Ciertamente, puede haber casos particulares, en los que los amantes del rito de San Pío V tengan pretensiones excesivas. Estos casos deben valorarse singularmente por parte de los obispos, que siguen siendo, en sus diócesis, los responsables principales de la vida litúrgica (y hay que recordar que compete a los mismos obispos vigilar no sólo sobre estos casos, sino también sobre la observancia estricta de las normas fijadas en los libros litúrgicos postconciliares). Me parece, con todo, que los casos de excesos por parte de los que aprecian el rito más antiguo, de dos años a esta parte, sean menos frecuentes que las declaraciones y acciones para desanimar a la celebración de ese rito. Brevemente, diría que es esencial que nadie anteponga su autoridad particular o su visión personal a las decisiones del Santo Padre, que es el centro de unidad visible de la Iglesia. -Muchos fieles lamentan un empobrecimiento de la actual praxis celebrativa. ¿Qué cosas aconseja hacer para renovar y hacer más bella e intensa la liturgia? Gagliardi: Hay muchas, que expongo en mi libro y por tanto para responder a su pregunta no debería hacer otra cosa que recomendar su lectura. Con todo, puedo decir al menos que en la base de las muchas cosas que hacer o que renovar – tanto a nivel más general como a nivel detallado – creo que hay una verdad teológico-litúrgica en torno a la cual gira todo lo demás: el protagonista de la sagrada liturgia no es el individuo ni la comunidad – que sin embargo tienen un papel relevante – sino el Dios trinitario y su Cristo. Todo está aquí. Esto es verdaderamente esencial. Cada gesto, cada disposición, cada actitud del cuerpo y del espíritu, cada objeto utilizado en la liturgia debe ser una manifestación de este hecho: no celebramos nosotros mismos o nuestra comunidad. Nuestro culto está dirigido a Dios Padre, a través de Jesucristo, en el Espíritu Santo. Este culto en espíritu y verdad nos santifica y nos abre a la vida eterna. [Por Antonio Gaspari, traducción del italiano por Inma Álvarez] Documentación Intervención del Observador Permanente de la Santa Sede en la UNESCO Monseñor Francesco Follo, en la 35ª Sesión de la Conferencia GeneralCIUDAD DEL VATICANO, jueves 22 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso de monseñor Francesco Follo, Observador Permanente y jefe de la Delegación de la Santa Sede en la 35a Sesión de la Conferencia General de la UNESCO, pronunciado el pasado 10 de octubre, que ha hecho público hoy la Santa Sede. ******
Sr. Presidente de la Conferencia General, Quisiera igualmente expresar el agradecimiento y aprecio de la Santa Sede por la labor de la Secretaría de la UNESCO. Los documentos preparados, especialmente los 35 C / 3 C / 5 y C / 6, han llamado su atención. Estos muestran los logros y los mayores desafíos que el ejercicio de cada una de las cinco funciones de la UNESCO ha estudiado. Son, entre otros, el énfasis en el desarrollo sostenible, como subrayan, por ejemplo, algunos temas de las conferencias sobre Educación, en un intento de responder a la grave crisis financiera, económica y social que afecta a nuestro mundo. La preocupación por responder a las preguntas relativas a la gestión del planeta, es decir, de la ciudad, se extiende también al gobierno de los océanos. A propósito de esto, en su última encíclica Caritas in veritate, el Santo Padre insiste en la importancia de los valores morales en los que se debe basar el análisis de la globalización. Él cree que "la globalización requiere ciertamente de una autoridad, ya que se trata el problema del bien común debe llevarse a cabo en conjunto; sin embargo, esta autoridad debe ser ejercida de forma subsidiaria y poliárquica para, por un lado, lo atentar contra la libertad, y por otro, ser concretamente eficaz” (Cf. n. 57). Permítanme presentarles una reflexión sobre los principios fundamentales que apoyan todo el proyecto de la UNESCO. Es posible destacar tres: la verdad, la cultura y la ciudad. Semejante reflexión puede ser útil para todas las iniciativas de las que la UNESCO es patrocinador o socio. ¿Qué relación existe entre estas tres dimensiones - la verdad, la cultura y la ciudad? La cultura sirve como término medio, como vínculo entre la verdad y la ciudad. Por una parte, permite a los hombres vivir juntos y pone los cimientos a ese mismo "vivir juntos". De hecho, no hay comunidad humana sin cultura, ni cultura sin comunidad humana – por tanto sin ciudad. Por otro lado, las culturas merecerían sólo la atención de los etnólogos si no tuviesen lo que llamamos "valores", o mejor dicho, verdades. Se trata por tanto de verdades sobre el hombre, sobre el conjunto de los hombres, y por tanto sobre la ciudad. “La complejidad y la gravedad de la situación económica actual, escribía también Benedicto XVI en la misma encíclica, nos preocupan justamente, pero debemos asumir con realismo, confianza y esperanza las nuevas responsabilidades a las que nos llama la situación de un mundo que necesita renovarse en profundidad al nivel cultural y redescubrir los valores de fondo sobre los cuales construir un futuro mejor” (n. 21). Así es importante tomar conciencia de que la economía está al servicio del hombre. El hombre es un ciudadano y la ciudad es el lugar donde los hombres debaten sobre la verdad, el lugar donde a menudo lo encuentran o donde les es enseñada. La estabilidad económica es necesaria para favorecer este debate, pero la cultura – lo que griegos llamaban paideia, es decir el acceso del hombre a su plena humanidad – no es un lujo reservado solamente a las economías prósperas. Es al hombre y a la cultura a quienes la economía debe servir. Y, uno de los objetivos nobles de la UNESCO sería proclamarlo y promoverlo. La cultura se encuentra por tanto en el lugar donde los hombres se preocupan por la verdad y la buscan. Sería posible evocar dos formas. La primera parece evidente: es la de la enseñanza, o de la educación, que la ciudad le debe prodigar a quienes la constituyen. La ciudad no puede fundarse en aproximaciones o errores colectivos. Si se considera educadora, necesariamente debe tratar al ciudadano como hombre, como persona razonable y respetable. La segunda forma que debe revestir el interés de la ciudad por la verdad, es la apertura del espíritu, que es una forma de la humildad porque acepta, a través de su disponibilidad, la riqueza del otro y de las otras culturas. La Iglesia, por su parte, se interesó muy rápidamente por el desarrollo de las ciencias de forma particular. La teología medieval había abandonado el terreno que debían ocupar las ciencias. La primera academia científica que se fundó es la Academia Pontificia de las Ciencias. Fue creada en 1603. Entre "ciencia" y "humanidades", no debía haberse abierto una brecha, pero ciertamente lo hizo. Hablamos corrientemente y demasiado a menudo de cultura, en general, y de cultura científica, en particular, como de dos realidades separadas o indiferentes una a la otra, incluso opuestas. Convendría pues llenar esta fosa poco a poco. La ciudad es una realidad natural y le incumbe reunir a las culturas. Éstas no merecen, sin embargo, ser llamadas así a menos que acepten ser inspiradas y fundadas sobre el respeto al hombre. ¿Qué es el hombre? Esta es una pregunta vasta y compleja a la que toda cultura verdaderamente humana debe someterse y a la que debe responder. La respuesta a esta pregunta será digna de tener en cuenta sólo si trasciende todas las barreras culturales sin ignorarlas. La verdadera respuesta no puede ser otra que el hombre en su verdad. Esta verdad, que siempre hay que redescubrir, es una realidad posible. Por ejemplo, somos seres humanos porque hemos tenido derecho a nacer. Esta realidad crea por sí misma otros derechos. Evitemos, pues, hablar de estos derechos sin ser conscientes y sin hacer referencia al hecho que están enraizados en el respeto profundo al hombre total, desde su concepción hasta su muerte naturales. Una cultura puede considerarse noble sólo en base a su capacidad para aprehender al hombre en su verdad y para reconocerle los derechos vinculados a la verdad de su ser. Sin olvidar que, como dice el Papa Benedicto XVI, “el hombre va siempre más allá de lo que ve o percibe a través de la experiencia. Descuidar el interrogante sobre el ser del hombre conduce inevitablemente a rechazar la búsqueda de la verdad objetiva sobre el ser en su integridad y, de hecho, a no ser ya capaz de reconocer el fundamento sobre el que se basa la dignidad del hombre, de todo hombre” (Discurso a los participantes en el congreso interacadémico promovido por la Academia de las Ciencias de París y por la Pontificia Academia de las Ciencias, Sala de los Papas, 28 de enero de 2008). Busquemos, pues, que cada cultura no se encierre en sí misma, como si estuviéramos ante una entidad autónoma y autosuficiente. Si nuestra institución, la UNESCO, tiene sentido, es precisamente el de manifestar no solamente que los hombres cultivados pueden conversar juntos – como seguramente ya hacemos – sino también y sobre todo hacer comprender que cada cultura vive siempre en interacción con otras culturas, y que “la” cultura es un acontecimiento más que un hecho establecido y adquirido. Somos conscientes no solamente de que las grandes culturas tienen un valor universal, sino también de que éstas dialogan entre sí en los diferentes campos en los que se encuentran y se complementan. Las culturas se reavivan, poco a poco, cuando aceptan una interpenetración recíproca basada en el respeto de una hacia otra, y sobre todo en el respeto del hombre, que es señor y sujeto de la cultura. Yendo más allá, es posible decir que la interculturalidad existe ya, pero que es un deber que debe realizarse en mayor medida. La interculturalidad es auténtica sólo si permite al porvenir ser fiel a su pasado, a lo mejor de éste, para intentar construir un futuro positivo para el hombre y para la “ciudad”. La UNESCO podrá quizás insistir en mayor medida en su papel de agencia “pensante” dentro del sistema de las Naciones Unidas y reforzar así los medios y los instrumentos que tiene para ser un verdadero “laboratorio de ideas” abierto a la contribución de todos. En este sentido es necesario reconocer, es más, incluso redescubrir, la utilidad y la necesidad de la reflexión filosófica, por desgracia considerada demasiado a menudo como la más inútil de las disciplinas porque es la más libre de los intereses particulares y de parte. Es en cambio una disciplina útil e indispensable porque está particularmente al servicio del hombre, y por tanto al del bien de toda la humanidad, de la “ciudad”. Promoviendo todo lo que contribuye a hacer crecer la dignidad del hombre, de su mente y de su inteligencia, la UNESCO será fiel a su vocación y a su alta misión. ¡Gracias por vuestra atención! [Traducción del original francés por Inma Álvarez] Síntesis 22/10/09
VISnews 091022
Vatican Information Service
10月21日 Síntesis 21/10/09
VISnews 091021
Vatican Information Service
10月20日 ZS091020 (b)“Grave afrenta” contra el arzobispo y fieles de Antequera Oaxaca (México) Por el litigio en una comunidad en torno a un sacerdoteOAXACA, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org-El Observador ).- El arzobispo de Antequera Oaxaca, monseñor José Luis Chávez Botello, ha denunciado, mediante un boletín de prensa, los actos de ofensa contra él mismo, contra la catedral de esta arquidiócesis y contra los fieles católicos que se disponían a celebrar la misa de mediodía el pasado domingo 18 de octubre Según el sumario de los hechos denunciados por monseñor Chávez Botello, ese domingo un grupo aproximado de 50 personas de San Sebastián Tutla, encabezadas por las autoridades municipales, irrumpieron violentamente en la catedral con mantas y pancartas un poco antes de mediodía. Se trata, subrayó el arzobispo de Antequera Oaxaca de "una afrenta grave por tratarse del recinto sagrado de la catedral, una ofensa a los fieles católicos que con fe y devoción estaban presentes para la celebración eucarística, una ofensa grave a nuestra iglesia diocesana". La historia de los hechos que desataron la irrupción del grupo en la catedral se remonta a hace aproximadamente dos meses, cuando el sacerdote Fernando Cruz Montes, párroco de San Sebastián Tutla, se retiró de la cabecera parroquial debido a que se entorpecía constantemente su labor pastoral. Las tensiones y desacuerdos con las autoridades eran frecuentes y lograron quitarle al párroco incluso las llaves del templo. Las autoridades eclesiásticas, encabezadas por el arzobispo Chávez Botello, intentaron llegar a acuerdos con la comunidad de San Sebastián Tutla, pero no fue posible respetarlos por parte de quienes no estaban conformes con la presencia o ausencia del párroco. El hecho del pasado domingo --comenta monseñor Chávez Botello-- "demuestra, al menos, que no hay respeto al lugar sagrado y que en el fondo no interesa la vida cristiana". Medios cercanos a la curia de Oaxaca revelaron que el arzobispo, a través del vicario episcopal, ha solicitado como una de las condiciones que entreguen al párroco la llave de la capilla del Santísimo y una copia de la llave del templo y no han accedido. "No se puede confiar el cuidado de un templo, menos de la cabecera parroquial, a personas con tal comportamiento", dijo monseñor Chavez Botello en su comunicado, en donde agregó que "de acuerdo a la ley de la Iglesia y a las leyes civiles, hay un claro principio de separación Iglesia-Estado que impide a las autoridades federales, estatales y municipales intervenir en los asuntos internos de las asociaciones religiosas". "En la Iglesia prevalece la autoridad religiosa, como en el Municipio prevalece la autoridad civil; a cada quien le compete su propia jurisdicción; no le corresponde al párroco administrar el Municipio ni imponer su autoridad moral tomándose atribuciones civiles, pero tampoco corresponde a las autoridades municipales administrar la Iglesia y abusar de su autoridad asumiendo atribuciones religiosas", confió el prelado mexicano. "Hemos sido prudentes y respetuosos de todo lo bueno de los Usos y Costumbres, lo cuidamos y lo defendemos, pero procuramos purificar las desviaciones que están deteriorando gravemente la vida cristiana. Los verdaderos católicos de San Sebastián Tutla, que son la mayoría, reprueban el proceder de estas autoridades y de quienes les siguen", manifestó monseñor Chávez Botello. Cabe resaltar que Oaxaca es un Estado mayoritariamente indígena del suroeste de México y que el sistema de Usos y Costumbres se sigue en muchos de sus más de 500 municipios. Dicho sistema reconoce la conducción indígena de los asuntos públicos de acuerdo con sus normas anteriores a la conquista española en el siglo XVI. El comunicado de monseñor Chávez Botello termina exhortando a los fieles católicos "a que eviten caer en la provocación y en la confrontación; un auténtico católico no se deja manipular ni confundir, conoce su fe, los principios y las leyes de la iglesia, respeta la dignidad de sus ministros y de toda persona" y a las autoridades "a que en apego a sus atribuciones y facultades intervengan para evitar abusos de autoridad, atropellos, invasiones, despojos, allanamientos y toda acción que esté fuera de la ley". Por Jaime Septién Análisis “La Europa cristiana está lejos de haber desaparecido” Habla el sociólogo americano Philip JenkinsMILÁN, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Se ha hablado demasiado prematuramente de la muerte del Cristianismo en Europa. Así lo afirma el experto en sociología de la religión Philip Jenkins, episcopaliano americano y autor de numerosos trabajos reconocidos mundialmente. En una entrevista concedida al diario italiano Avvenire, Jenkins rebate la idea de que la religión cristiana esté desapareciendo en el viejo Continente ante el empuje del Islam, y afirma que “el cristianismo en Europa será muy distinto respecto a hace un siglo, pero podría estar aún muy vivo”. Philip Jenkins es profesor en la Penn State University (Pennsylvania) y en la Baylor University (Texas). Ha publicado numerosos trabajos de investigación en la revista Religious Studies, y tiene obras traducidas en varios países. En la entrevista, concedida a raíz de la publicación en Italia de su último libro, God's Continent: Christianity, Islam, and Europe's Religious Crisis (aún sin publicar en España), el experto afirma que “existen pocas posibilidades de que Europa llegue a ser musulmana”. “Cuando se imagina un futuro similar, se piensa en el actual rápido crecimiento demográfico de los musulmanes y se proyecta en el futuro”, explicó. Sin embargo, puntualizó, “en el momento en que los inmigrantes asimilan las costumbres europeas, su índice de natalidad se desmorona claramente. Además, por la influencia de sus parientes emigrados a Europa, también las tasas demográficas de los musulmanes residentes en países como Argelia y Marruecos están disminuyendo rápidamente”. En su opinión, el Islam “no tiene otra elección que volverse europeo, y la fuerza principal que traerá este cambio serán los jóvenes musulmanes, en particular las mujeres”. “Cuando observo este movimiento me viene a la mente la asimilación de los inmigrantes en Estados Unidos a principios del siglo XX, especialmente los italianos, tan distintos de los viejos americanos en cuanto a religión, lengua y costumbres”. “Seguidamente se fusionaron de forma verdaderamente convincente, y se convirtieron en americanos hiperpatriotas: pero este cambio requirió al menos dos generaciones. No podemos esperar que sea más rápido el proceso de asimilación para los musulmanes en la Europa moderna”. Laicismo Jenkins apunta que la idea de una islamización de Europa y de la desaparición del cristianismo parte más bien de ciertas élites intelectuales europeas, que manifiestan simpatía hacia el Islam y rechazan el cristianismo como un “símbolo rancio de una Europa vieja”. “Durante muchos años, los intelectuales han mirado al Islam como a la religión auténtica del Tercer Mundo, mientras que el cristianismo estaba considerada como la de Europa y Norteamérica”, explica. En realidad, “el cristianismo está hoy notablemente arraigado en África, Asia y América Latina, especialmente entre los pobres, pero muchos europeos no lo reconocen”. “En el momento en que conocen el extremismo de algunos musulmanes, los intelectuales europeos comprenden que se han basado en estereotipos engañosos. En países como Inglaterra, Dinamarca y Holanda, la gente está volviendo a mirar a las raíces cristianas de las ideas que construyeron sus sociedades, la idea de libertad y de individualismo”, agrega Jenkins. Ciertamente, volver a estas raíces no significa odiar o temer al Islam, sino que obliga a los europeos a pensar de nuevo de dónde vienen, y cuáles son sus fundamentos en el campo intelectual y ético”. Cambio y no desaparición En opinión de Jenkins, lo que se ha perdido en la mayor parte de Europa “no es el cristianismo, sino el sentimiento de que éste sea – de forma obvia – la religión de todos, una especie de religión automática”. Se trata, según él, del “final de una especie de gran monopolio, que había crecido cómodamente porque no tenía competidores, y que se había olvidado de sus objetivos principales”. “Pero hay un largo trecho antes de proclamar la muerte de la Europa cristiana, incluso en la parte occidental”, rebate el sociólogo. Las Iglesias ahora “deben trabajar más fuertemente en un mercado libre de las ideas, y por esto los nuevos organismos eclesiales son tan importantes. Tienen que mirar a Europa como un continente de misión, un objetivo de la evangelización”. Uno de los grandes desafíos del cristianismo hoy, explica Jenkins, es presentar una perspectiva cristiana en temas sociales y políticos, como las biotecnologías”, y especialmente, “la defensa del concepto de humanidad”. “Las Iglesias tienen muchos aliados mientras se reforman y se reestructuran, por ejemplo, los millones de fieles cristianos inmigrantes desperdigados por Europa”, concluye. “El cristianismo en Europa será muy distinto respecto al de hace un siglo, pero podría ser aún muy viva”. Entrevistas ¿Cuánto ha incidido la "Fides et ratio" sobre la vida de la Iglesia? Un congreso en la Universidad Pontificia Urbaniana hace balanceROMA, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El Auditorio Juan Pablo II de la Universidad Pontificia Urbaniana de Roma acogerá una jornada de estudio sobre “El vínculo íntimo entre la sabiduría teológica y el saber filosófico”, el miércoles 11 de noviembre. El congreso, organizado por la Facultad de Filosofía de la Universidad Pontificia Urbaniana, profundizará en la recepción de la encíclica Fides et ratio, a los diez años de su publicación. Para comprender el sentido y la finalidad de ese congreso, ZENIT ha entrevistado al profesor Aldo Vendemiati, decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad Pontificia Urbaniana. --¿Por qué un congreso sobre la encíclica Fides et ratio? ¿Qué objetivos buscan? Aldo Vendemiati: El 11 de noviembre de 1998, Juan Pablo II vino en persona a la Universidad Pontificia Urbaniana, acompañado del entonces cardenal Josef Ratzinger, para presentar la Fides et ratio. A los diez años de la publicación de aquella encíclica, ha habido muchas iniciativas de carácter científico y de celebración. Por nuestra parte, hemos preferido dar un tono de “verificación” a nuestro encuentro: hace diez años, el Papa nos dio un documento, ¿cómo lo hemos utilizado? ¿cuánto ha incidido aquella encíclica sobre nuestro modo de hacer filosofía, teología, misionología y derecho? El objetivo del congreso es hacer balance de la situación, ver qué se ha hecho, qué se está haciendo y qué falta por hacer al respecto. --¿No es una paradoja que haya escritores ateos que acusan a la Iglesia de ser “el opio del pueblo”, cuando la Fides et ratio es una encíclica que defiende la razón? Aldo Vendemiati: Sinceramente, pienso que las acusaciones de este tipo no son fruto de la ignorancia crasa, son expresiones de mala fe ideológica. No sólo la Fides et ratio ha defendido la razón: la Iglesia lo ha hecho incesablemente en el transcurso de los siglos. Creer que Jesucristo es el logos encarnado significa cultivar la “lógica” en sentido amplio como la máxima expresión de la persona. Esto ha llevado a los monjes medievales a constituir escuelas y bibliotecas, ha llevado a los obispos a instituir universidades, ha llevado a tantas personas de Iglesia a dar su contribución capital a la investigación científica (piénsese en Copérnico, Pascal, Redi, Mendel y tantos otros). El verdadero opio del pueblo son lo que me gusta llamar “atajos mentales”. Me explico: frente al misterio (la vida, la muerte, el infinito, el amor), la mayor tentación es la de domesticar la angustia que nos asalta reduciendo la realidad a cualquier cosa ya conocida. “Atajos mentales” son los esquemas prefabricados sobre los que buscamos explicarlo todo, también lo que no conocemos. De esta manera, evitamos la confrontación con la realidad, que siempre es una confrontación “dura”; evitamos el camino, a veces inquietante, por recorrer junto al objeto que queremos conocer. Así, quizás evitamos la angustia, pero dejamos de razones y nos dedicamos a la más peligrosa de las actividades mentales humanas: la ideología. La filosofía debe ser el antídoto a la ideología. ¿Pero cómo descuidar la “sorpresa y el pesar” manifestados por Juan Pablo II al señalar que “no pocos teólogos comparten un desinterés por el estudio de la filosofía”? Es como no sentirse responsable, en cuanto filósofos, del hecho de que, en la base de este desprecio de los teólogos por la filosofía se encuentra, en primer lugar, “la desconfianza en la razón que gran parte de la filosofía contemporánea manifiesta, abandonando en gran parte la búsqueda metafísica sobre las preguntas últimas de la persona, para concentrar la atención en problemas particulares y regionales, a veces incluso puramente formales” (Fides et ratio, n. 61). - Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI están convencidos de que es imposible llegar a la verdad sin las alas de la fe y de la razón. ¿Qué opina usted sobre esto? Aldo Vendemiati: La fe constituye un horizonte interpretativo global, capaz de ofrecer a la razón un sentido último a la vida y a la muerte. Con esa valoración, las normas y las motivaciones resultan garantizadas incondicionalmente, concretadas, capaces de crear seguridad espiritual, confianza y esperanza. Por otra parte, la fe sin la razón no puede subsistir: los animales irracionales no creen. San Agustín dice: Fides nisi cogitatur nulla est (la fe, si no es pensada no es nada). Cuando la secularización corta el cordón umbilical entre las grandes tradiciones de la fe y la búsqueda racional, o cuando el fundamentalismo excluye la posibilidad de la búsqueda racional misma, los riesgos son evidentes. El fundamentalismo, cuando no conduce al aislamiento y a la incomunicación, desemboca en el conflicto y en el terrorismo. El secularismo radical tiende a sustituir la verdad por el consenso, y “qué fragiles son los consensos y cuán rápidamente, en un cierto clima intelectual, grupos separados puede imponerse como los únicos representantes autorizados del progreso y de la responsabilidad ante los ojos de todos nosotros” (J. Ratzinger). --¿Cómo la fe en el Dios cristiano puede favorecer la ampliación de los horizontes de la razón? Aldo Vendemiati: Éste es el gran tema de la fides quaerens intellectum, la fe que busca la inteligencia, la provoca, la pone en cuestión para que responda a problemas nuevos y siempre más estimulantes. Ciertamente, la filosofía no puede “añadir” nada a la Revelación, pero puede ayudarnos a entenderla mejor, a penetrar más profundamente en su significado, haciendo que la razón adquiera fuerza e inteligencia, ampliando precisamente sus horizontes. Piénsese en un concepto central para la civilización occidental: el de “persona”. Pues bien, nosotros no tendríamos esta noción si no hubiera existido la revelación cristiana y, concretamente, sin las disputas cristológicas y trinitarias del siglo IV. La fe en Jesucristo y en la Santísima Trinidad ha pedido a los pensadores elaborar conceptos y distinciones que permitieron una formulación idónea del dogma. Esos conceptos y esas distinciones se han convertido después en patrimonio cultural de todos. La fe es un maravilloso incentivo para impulsar el conocimiento racional en la búsqueda de la verdad y en la refutación del error. Un axioma teológico clásico dice: “La gracia no destruye la naturaleza, sino que la presupone y la perfecciona”; en nuestro ámbito esto puede traducirse así: “La fe no destruye la razón, sino que la presupone y la perfecciona”. [Por Antonio Gaspari, traducción del original italiano por Patricia Navas] Documentación Declaración conjunta del arzobispo de Westminster y el arzobispo de Canterbury Monseñor Vincent Gerard Nichols y el primado de la Comunión Anglicana, Rowan WilliamsLONDRES, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la declaración conjunta que emitieron este martes el arzobispo de Westminster (católico), monseñor Vincent Gerard Nichols, y el primado de la Comunión Anglicana, el doctor Rowan Williams, arzobispo de Canterbury. * * *
El anuncio de hoy de una constitución apostólica es una respuesta del Papa Benedicto XVI a numerosas peticiones realizadas en los últimos años a la Santa Sede por grupos de anglicanos que desean ingresar en la comunión plena y visible con la Iglesia católica romana, y están dispuestos a declarar que comparten la fe católica común y aceptan el ministerio petrino como querido por Cristo para su Iglesia. El Papa Benedicto XVI ha aprobado, con la constitución apostólica, una estructura canónica que garantiza ordinariatos personales para permitir a antiguos anglicanos entrar en comunión plena con la Iglesia católica, preservando elementos del distintivo patrimonio espiritual anglicano. El anuncio de esta constitución apostólica pone fin a un período de incertidumbre para dichos grupos que han abrigado esperanzas de nuevas formas de abrazar la unidad con la Iglesia católica. Corresponde ahora a quienes han presentado las peticiones a la Santa Sede responder a la constitución apostólica. La constitución apostólica es un ulterior reconocimiento de las coincidencias en la fe, la doctrina y la espiritualidad entre la Iglesia católica y la tradición anglicana. Sin los diálogos de los últimos cuarenta años, este reconocimiento no hubiera sido posible, ni se habrían abrigado esperanzas de comunión plena y visible. En este sentido, esta constitución apostólica es una consecuencia del diálogo ecuménico entre la Iglesia católica y la Comunión Anglicana. El diálogo en curso entre la Iglesia católica y la Comunión Anglicana pone las bases para nuestra continua cooperación. Los acuerdos entre la Comisión Internacional Anglicana Católico Romana (ARCIC) y la Comisión Internacional Anglicana Católico Romana para la Unidad y la Misión (IARCCUM) dejan claro el camino que seguiremos juntos. Con la gracia de Dios y la oración, estamos determinados a que nuestro compromiso mutuo y consultas en estos y otros asuntos sigan fortaleciéndose. Localmente, en el espíritu de la IARCCUM, buscamos construir sobre el modelo de las reuniones compartidas entre la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales y la Cámara de Obispos de la Iglesia de Inglaterra, subrayado nuestra misión común. Los encuentros comunes de reflexión y oración comenzaron en Leeds en 2006, y continuaron en Lambeth en 2008, al tiempo que futuras reuniones están en preparación. Esta cooperación cercana continuará mientras crecemos juntos en la unidad y la misión, en testimonio del Evangelio en nuestro país, y en toda la Iglesia. Nota vaticana sobre los anglicanos que entran en la Iglesia católica Anuncia al constitución apostólica que creará ordinariatos personales para ellosCIUDAD DEL VATICANO, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la nota informativa de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre los ordinariatos personales para anglicanos que entran en la Iglesia católica. * * * Con la preparación de una constitución apostólica, la Iglesia católica está respondiendo a las numerosas peticiones que han sido presentadas a la Santa Sede por parte de grupos de clérigos y fieles anglicanos en distintas partes del mundo que desean entrar en comunión visible plena. En esta constitución apostólica el Santo Padre ha introducido una estructura canónica que provee para dicha reunión corporativa, a través de la institución de ordinariatos personales que permitirán a los antiguos anglicanos entrar en comunión plena con la Iglesia católica preservando elementos del distintivo patrimonio espiritual y litúrgico anglicano. Según el tenor de la constitución apostólica, la atención y la guía pastoral para estos grupos de fieles antiguos anglicanos será asegurada por un ordinariato personal, cuyo ordinario será habitualmente nombrado por el clero ex anglicano La constitución apostólica que pronto será publicada ofrece una respuesta razonable y necesaria para un fenómeno mundial, presentando un modelo canónico único para la Iglesia universal, adaptable a las distintas situaciones locales y equitativo para los antiguos anglicanos en su aplicación universal. Razones históricas y ecuménicas excluyen la ordenación de hombres casados como obispos, tanto en la Iglesia católica como en las Iglesia ortodoxa. La constitución, por este motivo, estipula que el ordinario puede ser tanto un sacerdote como un obispo no casado. Los seminaristas del ordinariato deberán formarse junto con otros seminaristas católicos, aunque el ordinariato puede establecer una casa de formación para tratar las necesidades particulares de formación en el patrimonio anglicano. De esta manera, la constitución apostólica busca balancear, por un lado, la preocupación por preservar el valioso patrimonio litúrgico y espiritual anglicano y, por otro lado, la preocupación de que estos grupos y su clero sean integrados en la Iglesia católica. El cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que ha preparado esta provisión, ha explicado: "Hemos tratado de satisfacer las peticiones de comunión plena que nos han llegado de parte de anglicanos en distintas partes del mundo en los últimos años de una manera unitaria y equitativa. Con esta propuesta, la Iglesia quiere responder a las legítimas aspiraciones de estos grupos anglicanos para la unidad plena y visible con el obispo de Roma, sucesor de San Pedro". Estos ordinariatos personales serán instituidos, según las necesidades, consultando a las conferencias episcopales locales, y su estructura será similar en algunos aspectos a la de los ordinariatos militares que han sido establecidos en la mayoría de los países para atender al cuidado pastoral de los miembros de las fuerzas armadas y sus familias en todo el mundo. "Aquellos anglicanos que se han acercado a la Santa Sede han dejado claro su deseo de unidad plena y visible en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. Al mismo tiempo, nos han informado de la importancia de sus tradiciones anglicanas de espiritualidad y culto para su camino de fe", ha aclarado el cardenal Levada. La provisión de esta nueva estructura está en línea con el compromiso del diálogo ecuménico, que continúa siendo una prioridad para la Iglesia católica, particularmente a través de los esfuerzos del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. "La iniciativa procede de diferentes grupos de anglicanos", continuó Levada. "Han declarado que comparten la fe católica común expresada en el Catecismo de la Iglesia Católica, y que aceptan el ministerio petrino como algo que Cristo quiso para la Iglesia. Para ellos, ha llegado el tiempo de expresar esta unidad implícita en la forma visible de la comunión plena". Según el cardenal Levada: "El Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, espera que los clérigos y fieles anglicanos que deseen la unión con la Iglesia católica encuentren en esta estructura canónica la oportunidad de preservar aquellas tradiciones anglicanas que para ellos son preciosas y que están en conformidad con la fe católica. En la medida en que estas tradiciones expresan en un modo distintivo la fe común, son un don para ser compartido en toda la Iglesia. La unidad de la Iglesia no requiere una uniformidad que ignora la diversidad cultural, como queda demostrado por la historia de la cristiandad. Más aún, las muchas tradiciones presentes en la Iglesia católica hoy tienen todas sus raíces en el principio articulado por san Pablo en su Carta a los Efesios: "Un solo Señor, una sola fe, un solo Bautismo" (4, 5). Nuestra comunión es, así, fortalecida por esta legítima diversidad, y por eso estamos felices de que estos hombres y mujeres traigan con ellos sus contribuciones particulares a nuestra común vida de fe". Información de contexto Desde el siglo XVI, cuando el rey Enrique VIII declaró la independencia de la Iglesia de Inglaterra de la autoridad del Papa, la Iglesia de Inglaterra creó sus propias confesiones doctrinales, usos litúrgicos y prácticas pastorales, incorporando con frecuencia ideas de la Reforma, acaecida en el continente europeo. La expansión del Reino Británico, unida al apostolado misionero anglicano, llevó al nacimiento de una Comunión Anglicana a nivel mundial. En el curso de los más de 450 años de su historia, la cuestión de la reunión entre anglicanos y católicos nunca ha sido descartada. En la mitad del siglo XIX, el Movimiento de Oxford (en Inglaterra) mostró un nuevo interés por los aspectos católicos del anglicanismo. Al inicio del siglo XX, el cardenal Mercier, de Bélgica, emprendió coloquios públicos con anglicanos con el objetivo de explorar la posibilidad de una unión con la Iglesia católica bajo la bandera de una anglicanismo "reunido pero no absorbido". El Concilio Vaticano II alimentó aún más la esperanza de una unión, en particular con el Decreto sobre el ecumenismo (n. 13), que al hacer referencia a las comunidades separadas de la Iglesia católica en el tiempo de la reforma, confirmaba: "Entre éstas [comuniones] en las que siguen subsistiendo en parte las tradiciones y las estructuras católicas, ocupa un lugar especial la Comunión Anglicana". Desde el Concilio, las relaciones entre anglicanos y católicos romanos han mejorado el clima de comprensión y mutua cooperación. La Comisión Internacional Anglicano Católica (ARCIC) ha redactado una serie de declaraciones doctrinales a lo largo de los años, con la esperanza de crear el fundamento para una unión plena y visible. Para muchos de los que pertenecen a las dos Comuniones, las declaraciones de la ARCIC han puesto a disposición un instrumento en el que la común expresión de la fe pueda ser reconocida. En este contexto debe enmarcarse la nueva disposición. En los años sucesivos al Concilio, algunos anglicanos han abandonado la tradición de conferir las órdenes sagradas sólo a los hombres, llamando al presbiterado y al episcopado también a mujeres. Más recientemente, algunos segmentos de la Comunión Anglicana se han alejado de la enseñanza común bíblica sobre la sexualidad humana, expresada claramente en el documento de la ARCIC "Vida en Cristo", confiriendo las órdenes sagradas a clérigos abiertamente homosexuales y bendiciendo las uniones entre personas del mismo sexo. Mientras la Comunión Anglicana tiene que afrontar estos desafíos nuevos y difíciles, la Iglesia católica sigue plenamente comprometida en su diálogo ecuménico con la Comunión Anglicana, en particular a través de la actividad del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Mientras tanto, muchos anglicanos han entrado individualmente en la comunión plena con la Iglesia católica. En ocasiones, han entrado también grupos de anglicanos, conservando una cierta estructura "corporativa". Esto ha sucedido, por ejemplo, en el caso de la diócesis anglicana de Amritsar en la India y de algunas parroquias en los Estados Unidos que, si bien mantienen una identidad anglicana, han entrado en la Iglesia católica en el marco de una "medida pastoral" adoptada por la Congregación para la Doctrina de la Fe y aprobada por Juan Pablo II en 1982. En estos casos, la Iglesia católica ha dispensado con frecuencia del requisito del celibato, admitiendo que los clérigos anglicanos casados que desean continuar el servicio ministerial como sacerdotes católicos sean ordenados en la Iglesia católica. En este contexto, los ordinariatos personales instituidos según la susodicha constitución apostólica pueden ser vistos como un paso más hacia la realización de la aspiración por la unión plena y visible en la única Iglesia, que es uno de los objetivos principales del movimiento ecuménico. [Traducción de Jesús Colina] La Santa Sede sobre la dignidad de los pueblos indígenas Intervención de monseñor Celestino Migliore ante la Asamblea de la ONUNUEVA YORK, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la intervención de monseñor Celestino Migliore, arzobispo y observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, entregado ayer antes de la 64 sesión de la Asamblea General de la ONU. * * * Señor presidente, Para animar las actividades del Decenio, mi delegación considera que las iniciativas pertinentes deben ser guiadas por los principios de respeto a la identidad y la cultura de las poblaciones indígenas. Comprender y respetar sus tradiciones culturales, su conciencia religiosa y su capacidad desde hace tiempo de decidir y controlar sus programas de desarrollo, ayudará a fomentar una mayor interacción y cooperación entre los pueblos y los gobiernos. En el Informe Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas se observa que las violaciones de los derechos humanos continúan, y que el DRIP no ha sido completamente implementado. Mi delegación quisiera recalcar la convicción, que con frecuencia resuena en esta sala, de que el reconocimiento de la dignidad fundamental de toda persona y la promoción de los derechos humanos sigue siendo la estrategia más eficaz para su desarrollo integral. Tenemos que trabajar más duro para hacer que los pueblos indígenas sean conscientes de su propia dignidad y para que sus comunidades puedan para dar forma a sus vidas de acuerdo con sus propias tradiciones. En tiempos de cambio y de crisis económica, los retos que afrontan las comunidades indígenas no deben ser olvidados. En un proceso de reducción de los sistemas de seguridad social, [estos pueblos] deben ser debidamente tenidos en cuenta a través de modelos de desarrollo auténtico, que eviten la destrucción de la tierra, el agua y otras formas de explotación del medio ambiente en nombre del beneficio económico a corto plazo. Al respecto, mi delegación urge a las corporaciones a que lleven a cabo su tarea de forma que no se afecte a los derechos de los pueblos indígenas y que promueva el uso responsable del medio ambiente. En el medio del cambio social y económico, las redes tradicionales de solidaridad tienen más importancia; por lo tanto, la promoción de iniciativas indígenas para defender sus derechos debe ser respetada. El concepto de movilidad de la mano de obra ha dado lugar a aumento de la migración, lo que conduce a situaciones de decadencia humana, y crea nuevas formas de inestabilidad psicológica y de una enorme degradación cultural. La interacción entre las culturas tiene un valor positivo, pero debe llevarse a cabo a través del diálogo intercultural, y no a través de la dominación o del sometimiento. En este Segundo Decenio, en aras del bienestar social, el problema de la inseguridad alimentaria debe ser abordado desde una perspectiva a largo plazo, eliminando las causas estructurales que dan lugar al mismo y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres. La reforma agrícola requiere de las poblaciones indígenas una mayor inversión en infraestructuras rurales, sistemas de irrigación, transporte y organización de los mercados, así como un mayor acceso a la tecnología agrícola. El Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo 2009 trataba sobre cuestiones relativas al VIH / SIDA. En el Segundo Decenio, debe dedicarse especialmente atención a la vulnerabilidad de los pueblos indígenas, especialmente niños y mujeres, a esta epidemia, y a la educación sanitaria adecuada como esencial para prevenir su transmisión. Todas estas cuestiones deben abordarse con la participación de las comunidades locales y respetando los valores morales basados en la naturaleza humana. También es necesario cultivar una conciencia pública que reconozca la alimentación y el acceso al agua como derechos universales de todos los seres humanos, sin distinción ni discriminación. El derecho a la alimentación, como el derecho al agua, tienen un lugar importante en el ejercicio de otros derechos, empezando por el derecho fundamental a la vida. Las comunidades indígenas están profundamente arraigadas en culturas, tradiciones y prácticas de respeto por la Tierra, la creación y la vida humana. La apertura a la vida ha estado durante mucho tiempo en el centro de la espiritualidad de los pueblos indígenas, y si se pierde la sensibilidad personal y social hacia la aceptación de la nueva vida, entonces otras formas de aceptación, que son valiosas para la sociedad, también se perderán. Muchas gracias, señor presidente. [Traducción del inglés por Inma Álvarez] ZS091020 (a)Llamamiento de la Santa Sede en favor de los pueblos indígenas Promover el diálogo intercultural, no la dominaciónNUEVA YORK, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La Santa Sede urge a las Naciones Unidas a que haga frente a las violaciones de los derechos humanos en las poblaciones indígenas mediante la enseñanza a la gente de su inherente dignidad. Así lo afirmó monseñor Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, ayer en un discurso antes de la 64 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Para la Santa Sede, afirmó, hablar sobre este problema es “más que hacer un ejercicio intelectual, pues ella se debe a su prolongado compromiso de hacer frente a las necesidades sociales, personales y espirituales de los más de 370 millones de personas indígenas que hay en todo el mundo”. El prelado subrayó la necesidad de respetar “la identidad y cultura de las poblaciones indígenas”. “Si se comprenden y respetan sus tradiciones culturales, sus conciencias religiosas y su capacidad desde hace tiempo de decidir y controlar sus programas de desarrollo, mejorará la interacción y la cooperación entre los pueblos y los gobiernos”, añadió. El arzobispo observó que, con todo, “continúan las violaciones de los derechos humanos” entre los pueblos indígenas. Agregó que la delegación de la Santa Sede “quisiera recalcar la convicción, que con frecuencia resuenan en esta sala, de que el reconocimiento de la dignidad fundamental de toda persona y la promoción de los derechos humanos sigue siendo la estrategia más eficaz para su desarrollo integral”. “Tenemos que trabajar más duro para hacer que los pueblos indígenas sean conscientes de su propia dignidad y en dar autonomía a sus comunidades para dar forma a su vida de acuerdo a sus propias tradiciones”. Acceso a los recursos Monseñor Migliore afirmó que “en el medio de cambio social y económico, las redes tradicionales de solidaridad tienen más importancia; por lo tanto, la promoción de iniciativas indígenas para defender sus derechos debe ser respetada”. "La interacción entre las culturas tiene un valor positivo, pero debe llevarse a cabo a través del diálogo intercultural y no a través de la dominación o del sometimiento”, añadió. El prelado pidió un mayor acceso a la tecnología agrícola para estos pueblos, así como una atención especial a la educación sanitaria en relación con epidemias como la del VIH / SIDA. También subrayó la necesidad de “cultivar una conciencia pública que reconozca la alimentación y el acceso al agua como derechos universales de todos los seres humanos, sin distinción o discriminación”. “Las comunidades indígenas están profundamente enraizadas en sus culturas, sus tradiciones y sus prácticas en el respeto por la Tierra, la creación y la vida humana”, admitió monseñor Migliore. “La apertura a la vida ha estado durante mucho tiempo en el centro de la espiritualidad de los pueblos indígenas”, agregó. “Si la sensibilidad social y personal hacia la aceptación de una nueva vida se pierde, también otras formas de aceptación que son valiosas para la sociedad se perderán”, advirtió. Sínodo de los Obispos El Sínodo de África recoge (por el momento) 54 proposiciones Síntesis final de las sesiones de trabajoCIUDAD DEL VATICANO, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Por el momento, la mole de trabajo del Sínodo de los Obispos para África se sintetiza en 54 proposiciones que, tras ser enmendadas (y quizá reducidas) se presentarán a Benedicto XVI a manera de conclusión. La primera redacción de estas proposiciones fue concluida a las 4 de la madrugada de este martes, después de días de tremendo trabajo para el relator general del Sínodo, el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, arzobispo de Cape Coast (Ghana), de los dos obispos secretarios especiales, y de los relatores de los doce grupos de trabajo del Sínodo. A las 4.15 de la mañana se imprimió la "Lista unificada de las proposiciones" y un ejemplar pudo distribuirse a cada uno de los participantes en el Sínodo para que pudieran seguir su lectura en la sesión de la mañana del martes. Las 54 proposiciones se han elaborado unificando las 282 que fueron entregadas el viernes pasado por los grupos de trabajo. Ya en la tarde de este martes, la actual redacción de las proposiciones volvió a ser estudiada por los doce grupos de trabajo para que realicen las enmiendas que consideren necesarias y que serán sometidas, de nuevo, al relator general, a los secretarios especiales y a los relatores de los grupos de trabajo, quienes después redactarán la lista final de las proposiciones, que serán votadas el sábado próximo. La estructura actual de la lista sintetiza las discusiones del Sínodo (tanto en las congregaciones generales como en los grupos de trabajo), que comenzaron el 5 de octubre. Comienza con una primera parte de carácter teológico, para pasar después a una división de capítulos que corresponden a las tres palabras que constituyen el argumento el Sínodo para África: "reconciliación", "justicia", "paz". A cada tema le corresponde un cierto número de proposiciones. Se sabe que, en el texto, el Sínodo es comparado "con un nuevo Pentecostés de la Iglesia", un elevado momento de comunión eclesial. Según la metodología de la asamblea sinodal, las proposiciones, sobre las que el Papa se basa para redactar la exhortación apostólica postsinodal, no se publican, a no ser que el Santo Padre decida lo contrario. A los periodistas curiosos de conocer ulteriores contenidos de este documento "sub secreto" (bajo secreto), sólo se les ha revelado que la lista de proposiciones concluye con una proposición sobre los medios de comunicación. Sólo queda esperar... Por Chiara Santomiero Dolor del Sínodo por la sangre derramada en los Grandes Lagos (África) Carta de la asamblea a los obispos de los países afectadosCIUDAD DEL VATICANO, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Los participantes en el Sínodo de África han enviado una carta para expresar su dolor por la violencia que en estos días ha flagelado a la región africana de los Grandes Lagos, expulsando a miles de personas de su tierra. En nombre de la asamblea sinodal, sus presidentes delegados y el secretario general han enviado una carta de solidaridad a los presidentes de las conferencias episcopales de Sudán, Uganda, Chad, República Democrática del Congo y República Centroafricana. Los padres sinodales explican que en estos días de asambleas han sabido que en las diócesis situadas en la región de los Grandes Lagos "perduran acciones bélicas que producen destrucción, violencias, muerte entre la población inocente". "Para salvar la propia vida, cientos de miles de personas han sido obligadas a abandonar sus propias casas y refugiarse en los países limítrofes en condiciones de extrema precariedad", afirma la misiva. "No faltan, además, fenómenos preocupantes de niños soldado, huérfanos, mutilados de guerra y personas con graves problemas de salud física y psíquica", añaden los padres sinodales. "Frente a esta dramática situación", los participantes en el Sínodo, "reunidos bajo la presidencia del Santo Padre Benedicto XVI, expresamos la más viva comunión fraterna a los obispos de las diócesis involucradas en tales inhumanos sufrimientos, padecidos por la población inocente". "Al mismo tiempo, nos dirigimos a todas las partes involucradas para implorarles que, cuanto antes, el lenguaje de las armas sea sustituido por el del diálogo y de las negociaciones", añade el documento. "Con el diálogo, en el respeto recíproco y en la paz, todos los problemas se pueden resolver. La guerra, en cambio, hace que todo sea más difícil y en particular trata de transformar a los hermanos en enemigos que hay que eliminar", afirman.
"No es lícito matar inocentes por cualquier motivo social, político, étnico, racial o religioso. La sangre de los inocentes grita a la venganza frente a Dios que, tarde o temprano, deberá juzgar también a aquellos que han manchado sus manos con la sangre de los pobres, que son los privilegiados de Dios", añade la misiva. El Sínodo, reunido en Roma para reflexionar sobre la reconciliación, la justicia y la paz, implora "con la intercesión de todos los santos nacidos en África, el don de la paz para que se pueda instaurar la justicia allí donde ha sido gravemente ultrajada y los corazones se abran a la gracia de la reconciliación con Dios y con el prójimo, no solamente en la región de los Grandes Lagos, sino en toda África". Un kit sanitario para obispos en misión sobre el terreno africano Ofrecido por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes SanitariosCIUDAD DEL VATICANO, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Los participantes en el Sínodo de África no sólo regresarán a sus países con nuevas energías y planes pastorales: llevarán consigo además un kit de primeros auxilios médicos que les ayudará a afrontar situaciones de peligro para su salud. Este es el regalo ofrecido a los 275 padres sinodales por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, en colaboración con la embajada de Taiwán ante la Santa Sede. Los equipos han sido entregados este martes a través del arzobispo Nikola Eterović, secretario general del Sínodo de los Obispos, durante la pausa de las sesiones de trabajo de la Asamblea. El arzobispo Zygmunt Zimowski, presidente de este dicasterio vaticano, y el embajador de Taiwán, Larry Yu-Yuan Wang, han presentado el kit a Benedicto XVI y al cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado. El equipo médico, que entre otras tiene instrumental para medir la presión sanguínea y las palpitaciones del corazón, mide 25x20x15 centímetros, por lo que es fácil de transportar. “Ha sido estudiado - explica el obispo José Luis Redrado, O.H., secretario de este Consejo Pontificio -, para poder servir de ayuda a los obispos en sus misiones sobre el terreno, con frecuencia realizadas en condiciones de gran dificultad y en ámbitos pobres, donde faltan estructuras sanitarias”. Se trata de “un signo de solidaridad y de comunión – concluye el secretario del Consejo Pontificio – con estas poblaciones, incluso las más remotas”. Especial La Iglesia católica acepta la adhesión de numerosos fieles anglicanos Se crearán ordinariatos personales y conservarán sus tradiciones anglicanasCIUDAD DEL VATICANO, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La Santa Sede anunció este martes en una rueda de prensa la pronta publicación de una constitución apostólica de Benedicto XVI con la que la Iglesia católica acepta la petición de numerosos obispos, sacerdotes y fieles anglicanos de entrar en comunión plena y visible. Esta disposición responde a la solicitud de adhesión de un gran número de anglicanos (se informó que son "entre 20 y 30 obispos" anglicanos han pedido la entrada a la Iglesia católica), que se encontraban insatisfechos con algunas modificaciones que se han realizado dentro de esta Comunión, entre ellas la ordenación de mujeres en el sacerdocio y el episcopado, la ordenación de clérigos que llevan una vida de convivencia homosexual, y la bendición de parejas del mismo sexo. Nueva estructura En el encuentro con los periodistas, que tuvo lugar en la Sala de Prensa de la Santa Sede, el cardenal William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, explicó las razones de esta medida por parte de la Iglesia católica. "Los anglicanos que se han puesto en contacto con la Santa Sede han expresado claramente su deseo, de cara a una plena y visible comunión en la Iglesia, una, santa católica y apostólica. Al mismo tiempo, nos han hablado de la importancia de sus tradiciones anglicanas, que tienen que ver con la espiritualidad y el culto, para su propio camino de fe", aclaró el purpurado." Cuando se publique la constitución apostólica, en la rueda de prensa se anunció para "los próximos días", el Papa introducirá "una estructura canónica que provee a una reunión corporativa a través de la institución de ordinariatos personales, que permitirán a los fieles ex anglicanos entrar en la plena comunión con la Iglesia católica, conservando al mismo tiempo elementos del especifico patrimonio espiritual y litúrgico anglicano". La figura de los ordinariatos personales, que no dependen de las diócesis, recuerda a la figura de la "prelatura personal" (la única que existe es el Opus Dei), o a los vicariatos castrenses, (diócesis sin territorio en la que un obispo representa la autoridad eclesiástica para los militares o fuerzas del orden católicos y sus familias, independientemente de donde se encuentren). La constitución apostólica determina que el ordinario, el superior, "pueda ser o un sacerdote o un obispo no casado" (los obispos anglicanos que tocan a las puertas de la Iglesia católica en general están casados). ¿Sacerdotes casados? Dentro de las adaptaciones a la tradición anglicana, la nueva constitución permitirá a los pastores anglicanos casados que pasen a ser presbíteros dentro de la Iglesia católica junto con su esposa y su familia. Esta excepción ya se había permitido desde 1994 cuando, tras la primera ordenación de mujeres en la Iglesia Anglicana, varios sacerdotes de esta confesión pidieron su adhesión a la Iglesia católica conservando su estado clerical, que les fue concedida de manera individual. Por su parte, los obispos casados anglicanos serán recibidos en la Iglesia católica, pero en calidad de presbíteros. Esta medida se da, según el cardenal Levada por "razones históricas y ecuménicas", pues tradicionalmente el ministerio episcopal está ligado al celibato. El cardenal no fue explícito, pero según la costumbre los pastores anglicanos recibidos en el seno de la Iglesia como sacerdotes reciben la ordenación sacerdotal de manos de un obispo católico. Dado que esto implicará el que estos antiguos pastores anglicanos al entrar en la Iglesia católica se convertirán en sacerdotes católicos casados, algunos periodistas preguntaron al cardenal Levada si esta medida no creará confusión en la Iglesia católica de rito latino, donde el sacerdocio está ligado al celibato. El purpurado estadounidense aclaró que la nueva estructura canónica permite esta excepción, debida a la fe sincera de estos fieles de origen anglicano, pero consideró que si se explica bien, será bien comprendida por todos los fieles de la Iglesia. [Por Carmen Elena Villa] Arzobispo de Canterbury: el paso dado hoy es fruto del ecumenismo Muestra su acuerdo con la solución adoptada por la Santa SedeLONDRES, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org) El arzobispo de Canterbury y primado de la Iglesia de Inglaterra, Rowan Williams, se mostró partidario de la creación de una estructura canónica particular dirigida a los anglicanos que quieran adherirse a la fe católica. Así lo expresó en una declaración conjunta con el arzobispo católico de Westminster, Vincent Gerard Nichols, dada a conocer de manera simultánea en Londres y en el Vaticano, al anunciarse la próxima publicación de una Constitución Apostólica, para la creación de un “Ordinariato Personal”, que permitirá a los miembros de la Iglesia anglicana que lo deseen, entrar en plena comunión con la Iglesia Católica, preservando algunos elementos del patrimonio y la liturgia de la tradición anglicana. Según la declaración, este anuncio pone fin “a un periodo de incertidumbre para muchos grupos que nutrían esperanzas de nuevas formas de abrazar la unidad con la Iglesia Católica”. “La constitución es también un reconocimiento de la sustancial convergencia en la fe, doctrina y espiritualidad entre la Iglesia católica y la tradición anglicana”, indican ambos prelados. "Sin los diálogos de los pasados 40 años este reconocimiento no habría sido posible ni tampoco se habría nutrido la esperanza de una plena y visible comunión”, añaden. En este sentido, prosigue el comunicado, “la Constitución Apostólica es una de las consecuencias del diálogo ecuménico entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana”. “El actual diálogo oficial entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana es la base para nuestra cooperación. Con la gracia de Dios y la oración estamos decididos a que nuestro permanente compromiso mutuo y la consulta sobre estos asuntos y otros siga fortaleciéndose”. “Esta estrecha cooperación continuará a medida que crecemos juntos en unidad y misión, en el testimonio del Evangelio en nuestro país, y en la Iglesia en general”, concluye el comunicado. Anglicanos: La Santa Sede se anticipa a los periodistas Inesperada rueda de prensa convocada por celular con el cardenal LevadaCIUDAD DEL VATICANO, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Un SMS enviado al teléfono celular de los corresponsales en el Vaticano anunciaba de manera inédita en la tarde de este lunes la rueda de prensa con la que la Santa Sede revelaba, en la mañana de hoy martes, nuevas disposiciones de Benedicto XVI para acoger a anglicanos que desean entrar en comunión plena con la Iglesia católica. Es la primera vez que se anunciaba de una manera tan inminente un encuentro con los periodistas del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en estos momentos el cardenal William Joseph Levada. De este modo, el director de la Oficina de Información de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi S.I., no sólo se ha adelantado a los medios de comunicación para dar la noticia, sino que además ha evitado interpretaciones erróneas, como las que se dieron en enero pasado con el anuncio del levantamiento de la excomunión a los obispos tradicionalistas ordenados por el arzobispo Marcel Lefebvre y la polémica sobre el obispo negacionista Richard Williamson. El SMS hacía relación a un mensaje enviado por correo electrónico a los mismos periodistas en el que se explicaba que el "briefing" afrontaría "un tema relacionado con las relaciones con los Anglicanos" y anunciaba también la presencia del arzobispo Joseph Augustine Di Noia, O.P., secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Este método de comunicación se ha revelado eficaz, pues el Vaticano también anunció la noticia en su página web (www.vatican.va), en el apartado dedicado a la Oficina de Prensa, pero dado que el anuncio fue dado a las 17:58, se corría el peligro de que a esa hora ningún periodista entrara en la página web. Ante el aviso del Vaticano, comenzaron a publicarse en varia agencias y periódicos breves artículos, que en general coincidían en interpretar este mensaje como el anuncio de la entrada de numerosos anglicanos en el seno de la Iglesia católica, algo que se esperaba desde hace más de un año. Estas fuentes, sin embargo, no publicaron datos sobre la inminente constitución apostólica de Benedicto XVI con la que crea la figura de los ordinariatos personales para acoger a estos antiguos fieles anglicanos, permitiéndoles mantener sus tradiciones, motivo central del "briefing". El efecto sorpresa, por tanto, funcionó. Al inicio del encuentro con los periodistas, el padre Lombardi, al presentar al cardenal y al arzobispo, con una sonrisa, reconoció que en esta ocasión la Oficina de Prensa se ha anticipado a los medios. Horas después imágenes de ese encuentro eran transmitidas en Internet en el canal vaticano de Youtube (http://www.youtube.com/vatican). Por Jesús Colina Mundo Mario Mauro: “Las palabras del Papa sobre Europa, providenciales” Mauro es representante de la presidencia de la OSCE para la lucha contra la discriminaciónESTRASBURGO, martes 20 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La palabras del Papa Benedicto XVI de ayer sobre la responsabilidad de los europeos en la recuperación de sus raíces son “providenciales” en un “periodo turbulento y de aparente ocaso del proyecto llamado Europa Unida”. Así lo ha afirmado hoy Mario Mauro, representante de la presidencia de la OSCE para la Lucha contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación. El europarlamentario italiano, que es también presidente de los Diputados del Popolo della Libertà en el Parlamento europeo, se refirió al discurso del Papa de ayer, al recibir al nuevo embajador de las Comisiones Europeas ante la Santa Sede, Yves Gazzo. “Las palabras de ayer del Papa vuelven a llamar providencialmente a la responsabilidad de todos los europeos, de todos los ciudadanos y de todos los políticos a buscar en la unidad y en la búsqueda común de la verdad ese golpe de alas decisivo para volver a construir algo importante para sí y para las futuras generaciones”, afirmó. “Si Europa no es capaz de una memoria histórica que le permita mantener viva su tradición cultural y religiosa, no podrá pretender levantar el vuelo”, afirmó Mauro. “El progreso y la civilización nacen de la unidad, Europa fue grande solo en el momento en que transmitía esos valores constitutivos que le provenían de la fe cristiana, haciéndolos ser patrimonio de cultura e identidad de los pueblos”. Por esto, añadió, “la enseñanza del Papa no es la afirmación de un pensamiento teológico respecto a otro, sino que es el único camino para poder ganar un reto decisivo para el relanzamiento de Europa como potencia mundial”. Mario Mauro se refería así a las palabras del Papa de ayer, al recibir al nuevo jefe de la delegación de la Comisión de las Comunidades Europeas ante la Santa Sede, el embajador Yves Gazzo. El Papa afirmaba la importancia de que Europa reconozca las raíces cristianas de sus valores y de su civilización, pues de lo contrario éstos “corren el riesgo de ser instrumentalizados por individuos y grupos de presión deseosos de hacer valer intereses particulares en detrimento del bien común”. “Estos valores son el fruto de una larga y tortuosa historia en la cual, nadie puede negarlo, el cristianismo ha tenido un papel de primer plano”, afirmaba el Papa. “Es importante que Europa no permita que su modelo de civilización se desmorone, trozo a trozo. Su impulso original no debe ser sofocado por el individualismo o el utilitarismo”, añadía. Síntesis 20/10/09
VISnews 091020
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10月19日 ZS091019 (b)Celebrado en Polonia en X Simposio internacional sobre san José Proponen introducir el nombre del esposo de María en las plegarias eucarísticasKALISZ, lunes 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La ciudad polaca de Kalisz acogió, entre el 27 de septiembre y el 4 de octubre, la décima edición del Simposio internacional sobre san José, una cita iniciada en Roma en 1970 que se celebra cada cuatro años. El evento, organizado por la Congregación de los Josefinos de Murialdo, se celebró en la ermita del santuario de San José de Kalisz, una de las ciudades más antiguas de Polonia, en el seminario diocesano. El congreso empezó con una solemne celebración y la inauguración del nuevo centro “Jozefologiczne”, frente al cual fue colocada una imponente estatua de san José. Participaron expertos llegados de España, México, Chile, El Salvador, Italia, Francia, Alemania, Estados Unidos, Angola y la India y también ponentes de Polonia. El programa diario reservaba un espacio destacado a la oración y a las Eucaristías en el Santuario, concelebradas por varios obispos. Se creó una atmósfera extraordinaria de solemnidad, devoción y recogimiento. Guiado por el padre Andrea Laton, el Simposio se desarrolló en dos sesiones científicas diarias, con unos sesenta informes en diversas lenguas. De algunos de ellos se hicieron traducciones simultáneas. La primera intervención fue la de Juan Pablo II, en video, con su discurso en la histórica visita a Kalisz en 1997. En aquella alocución, el pontífice polaco destacó la importancia de san José y de su santuario, reveló que cada día rezaba a ese santo antes y después de la Misa, e invitó a defender la vida desde su concepción. El estudioso de san José Tarcisio Stramare pronunció la conferencia de apertura, motivada por los veinte años de la Exhortación apostólica Redemptoris Custos, piedra angular de la josefología. El tema general del Simposio fue tomado, de hecho, del título del último capítulo de ese documento pontificio: san José “patrón de la Iglesia de nuestro tiempo”. El presidente del Consejo Pontificio para los Agentes Sanitarios, monseñor Zygmunt Zimowski, ofreció una intervención sobre “san José en los escritos y en la vida de Benedicto XVI”. Entre los ponentes, figuraban la hermana Regina Kolinko, con una intervención titulada “modelo de vida espiritual y patrón para las personas consagradas”; la hermana Dolores Siuta, que habló sobre el “hombre del optimismo cristiano y de la alegría evangélica”. El padre Giuseppe Piccino trató “el patrocinio de san José en la historia del culto cristiano”, el padre Gabriel Rodríguez habló del santo “en la historia y en la poesía”, y el padre Enrique Llamas abordó la teología y el patrocinio. Por su parte, Krysztof Konecki trató a san José desde la reforma del Concilio Vaticano II y el padre Guglielmo Spirito habló sobre la Orden de los Frailes Menores Conventuales. Wojciech Hanc pronunció una ponencia sobre la dimensión ecuménica del culto a san José a la luz de los diálogos entre las diversas confesiones, el padre José de Jesús María trató el tema desde el punto de vista de la historiografía y Daniel Picot habló de las apariciones. También el Centro de estudios de los Josefinos de Murialdo estuvo presente con la intervención del padre Angelo Catapano sobre san José en las representaciones en el cine y la televisión actuales, y del padre Pedro Olea sobre el “evangelio morisco de Bernabé”, entre otros. Los asistentes al Congreso peregrinaron al Santuario mariano de Lichen y al Santuario de la Virgen de Jasna Gora en Czestochowa. También visitaron el campo de concentración de Auschwitz, Wadowice (ciudad natal de Karol Wojtyla), Cracovia (al santuario carmelita de san José y el nuevo Santuario de la Divina Misericordia) y Varsovia. El mensaje final del Simposio recoge el compromiso de pedir a las conferencias episcopales nacionales que introduzcan en todas las plegarias eucarísticas el nombre de san José, añadiendo después de María las palabras “con san José su esposo”, según lo estableció en su momento Juan XXIII. El próximo Simposio internacional sobre san José se celebrará en 2013 en Guadalajara (México). Fiesta en Toledo por la beatificación del cardenal Sancha La misa solemne fue celebrada por monseñor Angelo Amato en la catedral primada de Toledo.TOLEDO, lunes 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org) “La Iglesia en España sigue siendo una Iglesia de santos”, aseguró monseñor Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la causa de los santos, durante la homilía de beatificación del cardenal Ciriaco María Sancha y Hervas. La ceremonia se celebró ayer domingo en la catedral primada de Toledo. Asistieron miles de fieles procedentes de esta y otras ciudades españolas como Burgos, Osma-Soria, Ávila, Valencia, Alcalá de Henares, Getafe y Madrid. Igualmente, decenas de peregrinos viajaron a Toledo desde República Dominicana, el país donde Sancha realizó una de sus primeras fundaciones. Servicio a la Iglesia El cardenal Sancha nació en 1833 en Quintana del Pidio, una pequeña localidad situada en la provincia de Burgos. Tras ser ordenado sacerdote, viajó a Santiago de Cuba como secretario de su obispo. Fundó la congregación de las hermanas de los pobres, hoy conocidas como Hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha. Luego regresó a España, donde fue designado obispo de Toledo. Prestó su servicio episcopal en varias diócesis y los últimos años de su vida los pasó de nuevo en Toledo, donde murió en 1909. Monseñor Angelo Amato, enviado por el Papa Benedicto XVI para esta ceremonia, explicó en la homilía algunas características del nuevo santo, a quien llamó: “asiduo e infatigable testigo de Cristo, padre de los pobres y promotor de la unidad de la Iglesia”. “Allí donde ejercitó su ministerio, el Beato no se ahorró fatigas y sufrimientos”, recordó el prefecto. “Su empuje apostólico estaba firmemente enraizado en la integridad y en la verdad de la profesión de la fe”. “Para conservar y defender la unidad y la comunión en la Iglesia, el Beato no se detuvo ante trabajos y humillaciones”, señaló. Recordó el prelado que el cardenal Sancha estuvo encarcelado por haberse opuesto a la toma de posesión del arzobispo cismático de Santiago de Cuba, nombrado contra la voluntad de la Santa Sede. “Una vez libre, sus palabras no fueron de resentimiento o de venganza, sino de comprensión y de caridad”, dijo. Destacó también la intensa vida espiritual del purpurado, que inculcó siempre a las Hermanas de la comunidad fundada por él. Monseñor Amato recordó el amor especial que el beato tenía por los pobres: “eran el sacramento vivo de la presencia de Jesús entre nosotros”. También resaltó la confianza en la Providencia: “era su punto de referencia diario para alimentar la caridad en sus obras”. Igualmente señaló su fidelidad a las enseñanzas del papa León XIII, así como la aplicación de la encíclica Rerum Novarum en su plan pastoral: “Destacó la promoción de la dignidad humana y cristiana de los obreros, fundando escuelas nocturnas para su formación, defendiendo el salario justo, fomentando las asociaciones para tutelar sus derechos y visitando los barrios pobres”. Igualmente recordó cómo el cardenal Sancha se dedicó a la formación intelectual y espiritual de los sacerdotes, especialmente de aquellos que no tenían recursos para entrar al seminario. “El Beato estaba persuadido de que la misión del sacerdote católico no consistía sólo en santificarse, sino también en asumir el compromiso de ser luz del mundo, sal de la tierra y custodio de la buena doctrina. Todo esto no puede hacerse realidad si el sacerdote carece de una profunda formación espiritual y cultural”. Destacó la actualidad del testimonio del Beato: “En este año sacerdotal, es modelo de la dignidad y santidad de la vida sacerdotal”. Un modelo que puede hacer mella en todos los hombres y mujeres: “Para las religiosas por él fundadas, será siempre fuente de inspiración existencial, para imitar a Cristo, el buen samaritano.” “Para todos nosotros, hombres y mujeres de poca fe, constituye un modelo que nos empuja a vivir siempre con la mirada puesta en lo alto”, agregó. Por ello, concluyó su homilía calificando al cardenal Sancha como un “timbre de gloria de la España católica”. La eucaristía fue concelebrada por los cardenales Francisco Álvarez Martínez, arzobispo emérito de Toledo, Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, y Agustín García Gasco, arzobispo emérito de Valencia. También concelebró el cardenal Primado de América, Nicolás de Jesús López Rodríguez, arzobispo de Santo Domingo – República Dominicana. Reino Unido despide las reliquias de la “Pequeña Flor” Ante la enfermedad terminal y la muerte, responde de Santa TeresitaLONDRES, lunes 19 de octubre de 2009(ZENIT.org).- Cerca de trescientos mil peregrinos han visitado las reliquias de Santa Teresa de Lisieux durante su gira de 28 días por Inglaterra y Gales, que finalizó el pasado viernes 16 de octubre. Esos días han sido un “tiempo de conversión” que ha incluido “maravillosas expresiones de fe y amor”, señaló el arzobispo de Westminster, monseñor Vincent Nichols, en una Misa de despedida celebrada el jueves en la catedral de Westminster. “Esta efusión de fe ha desconcertado a mucha gente”, dijo, y “los comentaristas seculares no han sido capaces de darle sentido”. “Mucha gente” ha encontrado “aliento, perseverancia y esperanza a través del ejemplo y las oraciones a la más notable de las mujeres jóvenes”, afirmó el arzobispo. Para muchas personas, añadió el prelado, estos días “han sido un tiempo de volver a apreciar el valor de las reliquias como antigua expresión de nuestra fe en la presencia transformadora de Dios en medio de nuestras faltas humanas”. El arzobispo preguntó: “¿Hacia dónde vamos desde aquí? ¿Qué aprendemos de Teresa para nuestra misión de hoy?” “En nuestros esfuerzos misioneros necesitamos ser claros y razonables en todo lo que decimos y hacemos”, respondió. Y añadió: “Necesitamos entender cuidadosamente las circunstancias de nuestros días y estar bien enterados de los asuntos contemporáneos”. El amor, clave de la misión El arzobispo Nichols destacó que para Santa Teresa, la clave de la misión era el amor. Y citó algunas palabras de la patrona de las misiones: “Finalmente entendí que el amor comprende todas las vocaciones, que el amor era todo, que abarcaba todos los tiempos y todos los lugares (···), en una palabra, que es Eterno”, dijo la santa. Y también: “Mi vocación es el amor (···). Sí, he encontrado mi lugar en la Iglesia (···). En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré amor”. El prelado afirmó que estas palabras fueron escritas por la santa cinco meses antes de su muerte, “en un momento de dolor angustioso y de sufrimiento”. Y añadió: “Nacen del abandono en Dios, en oscuridad y desolación; son, además, un poderoso testimonio de la gracia de Dios y de su obra en nuestra debilidad, y no del poder de románticas imaginaciones centradas en uno mismo”. “Son palabras para dar forma a nuestra misión hoy”, afirmó. El arzobispo subrayó la relevancia de esas palabras cuando “como sociedad, luchamos por entender y responder a la experiencia de la enfermedad terminal y la proximidad de la muerte”. Esos momentos, destacó, les parecen “inútiles” a algunas personas que “buscan el derecho a ejercer la única solución que existe dentro de sus propio poder: la de matarse a sí mismos y dar a otros la libertad de asistirles para hacerlo”. Dolor e inutilidad El arzobispo Nichols afirmó que la santa “vivió esos mismos momentos”, también experimentando “pensamientos suicidas de acabar con el sufrimiento, y una abrumadora sensación de inutilidad”. Y continuó: “Ella advirtió a la hermana que la cuidaba que cuando tuviera pacientes que fueran “presos de violentos dolores”, no debía “dejarles ningún medicamento que fuera venenoso”. Y ella añadió: “Te aseguro que sólo se necesita un segundo cuando uno sufre intensamente para perder la razón; entonces, uno se envenenaría fácilmente”. El prelado afirmó que a pesar de esta tensión, Santa Teresa “argumenta, como nosotros lo hacemos hoy, que la razón, en el contexto de nuestras relaciones, debe reconocer la vida como un don y no como una posesión individual, y, al mismo tiempo, abrazar la muerte cuando llegue”. El arzobispo destacó que “vivimos en un tiempo en el que la afectividad y el amor a uno mismo parecen ser comercializados y las relaciones humanas sujetas a cálculos de pérdidas y beneficios, y usadas en consecuencia”. “Ella nos recuerda que ningún precio es demasiado alto para que el amor de Dios nos encuentre y que en su amor por nosotros, Dios ha abandonado todo cálculo de valor y recompensa”, dijo. La santa nos invita a poner en práctica el “amor en toda relación humana” y a llevar a cabo esta misión “en toda acción, en todo momento”, señaló el arzobispo. Para que esta misión dé frutos, afirmó el prelado, debemos vivir cerca de Dios, “debemos habitar en Él, permanecer como parte de Él, ser con Él una sola vid”. El viernes, las reliquias de la “Pequeña Flor” partieron desde Inglaterra de vuelta a la localidad francesa de Lisieux, a través del Túnel del Canal de la Mancha por el mismo que llegaron al Reino Unido a mediados del pasado mes de septiembre. El cardenal Errázuriz pide sembrar alegría en los cristianos indiferentes A más de setenta mil jóvenes en el Santuario de Santa Teresa de los AndesSANTIAGO, lunes 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El cardenal Francisco Javier Errázuriz, arzobispo de Santiago, pidió a los más de setenta mil jóvenes que peregrinaron este sábado al Santuario de Auco ser luz de Cristo para el mundo. “Ustedes saben cuánta gente realmente no vive con plenitud el hecho de ser cristiano, en cuántos de ellos no hay alegría y en cuántos de ellos se percibe indiferencia y tristeza”, les dijo durante la Eucaristía celebrada en la explanada del Santuario. “Queremos ser luz del mundo por nuestro espíritu de servicio, además porque queremos sembrar esperanza y alegría -añadió-. Nuestra misión, entonces, es que también ellos sean luz del mundo y por eso nuestra labor es conducirlos a Jesús”. La Misa fue el momento culminante de la tradicional peregrinación anual de jóvenes procedentes de todo Chile al santuario de Santa Teresa de los Andes. Los peregrinos caminaron 27 kilómetros con la referencia del testimonio de Santa Teresa de Los Andes, y bajo el lema “Luz de Cristo para el mundo”, inspirado en el mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Misiones de este año. Durante el camino, los peregrinos se encontraron con doce estaciones que les motivaron con signos, cantos y lemas que les invitaban a celebrar y renovar su fe en Jesús. Además, cuatro jóvenes copiaron el Evangelio de Chile, transcribiendo los versículos de la Carta a los Hebreos. Sobre este acto simbólico, el cardenal señaló después en la homilía de la Misa que “el gran regalo” que la Iglesia quiere hacerle al país en tiempos del Bicentenario “es que seamos Evangelio vivo”. “Que esa palabra que escribieron los jóvenes sobre esa hoja sea palabra escrita en nuestra vida, en nuestro corazón y en nuestras acciones”, pidió. “Queremos ser luz del mundo precisamente haciendo que el Evangelio viva en nuestra patria y que nuevamente la cultura entera sea un espacio de amor, de esperanza, de justicia, de paz y de verdad”, afirmó. La celebración, que cada 17 de octubre convoca a decenas de miles de jóvenes, está organizada por la Iglesia de Santiago a través de la Vicaría de la Esperanza Joven, en conjunto con el Santuario de Santa Teresa de Los Andes. Documentación Discurso del Papa al nuevo jefe de la Delegación europea ante la Santa Sede Al recibir hoy sus Cartas credencialesCIUDAD DEL VATICANO, lunes 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación el discurso pronunciado este lunes por Benedicto XVI al aceptar la Cartas credenciales del señor Yves Gazzo, nuevo jefe de la delegación de la Comisión de las Comunidades Europeas ante la Santa Sede. * * * Señor Embajador, Estoy contento de recibirle, Excelencia, y de acreditarle como Representante de la Comisión de las Comunidades Europeas ante la Santa Sede. Le agradecería que expresara a S.E. El señor José Manuel Barroso, que acaba de ser reelegido como jefe de la Comisión, mis votos cordiales hacia su persona y por el nuevo mandato que se le ha confiado, y también hacia todos sus colaboradores. Este año Europa conmemora el vigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín. He querido honrar de modo particular este acontecimiento viajando a la República Checa. En esa tierra probada por el yugo de una dolorosa ideología, pude dar gracias por el don de la libertad recuperada que ha permitido al continente europeo de volver a encontrar su integridad y su unidad. Usted, señor Embajador, ha definido a la Unión Europea como “un área de paz y de estabilidad que reúne a veintisiete Estados con los mismos valores fundamentales”. Es una definición feliz. Y sin embargo es justo observar que la Unión Europea no se ha dotado de estos valores, sino que más bien han sido estos valores compartidos los que la han hecho nacer, y ser la fuerza de gravedad que ha atraído hacia el núcleo de los países fundadores a las diversas naciones que sucesivamente se han adherido a ella, en el transcurso del tiempo. Estos valores son el fruto de una larga y tortuosa historia en la cual, nadie puede negarlo, el cristianismo ha tenido un papel de primer plano. La igual dignidad de todos los seres humanos, la libertad del acto de fe como raíz de las demás libertades civiles, la paz como elemento decisivo del bien común, el desarrollo humano, intelectual, social y económico – en cuanto vocación divina (cfr. Caritas in veritate, nn. 16-19) y el sentido de la historia que de él se deriva, son otros tantos elementos centrales de la Revelación cristiana que siguen modelando la civilización europea. Cuando la Iglesia recuerda las raíces cristianas de Europa, no está buscando un estatuto privilegiado para sí misma. Ésta quiere hacer memoria histórica recordando en primer lugar una verdad – cada vez más relegada al silencio – es decir, a la inspiración decididamente cristiana de los Padres fundadores de la Unión Europea. A nivel más profundo, ésta desea mostrar también que la base de los valores procede sobre todo de la herencia cristiana que sigue alimentándola aún hoy. Estos valores comunes no constituyen un agregado anárquico o aleatorio, sino que forman un conjunto coherente que se ordena y articula, históricamente, a partir de una visión antropológica precisa. ¿Puede Europa omitir el principio orgánico original de estos valores que han revelado al hombre al mismo tiempo su eminente dignidad y el hecho de que su vocación personal lo abre a todos los demás hombres, con los que está llamado a constituir una sola familia? Dejarse llevar por este olvido ¿no significa exponerse al riesgo de ver estos grandes y bellos valores entrar en competición o en conflicto unos con otros? Aún más, ¿no corren el riesgo estos valores de ser instrumentalizados por individuos y grupos de presión deseosos de hacer valer intereses particulares en detrimento de un proyecto colectivo ambicioso – que esperan los europeos – que se preocupe por el bien común de los habitantes del Continente y del mundo entero? Este riesgo hay fue percibido y denunciado por numerosos observadores que pertenecen a horizontes muy distintos. Es importante que Europa no permita que su modelo de civilización se desmorone, trozo a trozo. Su impulso original no debe ser sofocado por el individualismo o el utilitarismo. Los inmensos recursos intelectuales, culturales y económicos del continente seguirán dando fruto si siguen siendo fecundados por la visión trascendente de la persona humana, que constituye el tesoro más precioso de la herencia europea. Esta tradición humanista, en la que se reconocen tantas familias de pensamientos a veces muy distintos, hace a Europa capaz de afrontar los desafíos del mañana y de responder a las expectativas de la población. Se trata principalmente de la búsqueda del equilibrio justo y delicado entre eficiencia económica y exigencias sociales, de la salvaguarda del medio ambiente, y sobre todo del apoyo indispensable y necesario a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, y a la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer. Europa será realmente ella misma sólo si sabrá conservar la originalidad que ha constituido su grandeza y que es capaz de hacer de ella, en el futuro, uno de los actores principales en la promoción del desarrollo integral de las personas, que la Iglesia católica considera como el único camino capaz de poner remedio a los desequilibrios presentes en nuestro mundo. Por todos estos motivos, señor Embajador, la Santa Sede sigue con respeto y gran atención la actividad de las Instituciones europeas, augurando que éstas, con su trabajo y creatividad, honren a la Europa que, más que un continente, es una “casa espiritual”(cfr. Discurso a las Autoridades civiles y al Cuerpo Diplomático, Praga, 26 de septiembre de 2009). La Iglesia desea “acompañar” la construcción de la Unión Europea. Por esto se permite recordarle cuáles son los valores fundamentales y constitutivos de la sociedad europea, para que puedan ser promovidos para el bien de todos. Mientras comienza su misión ante la Santa Sede, deseo reafirmarle mi satisfacción por las excelentes relaciones que mantienen la Comunidad Europea y la Santa Sede, y le formulo, señor Embajador, mis mejores votos por el buen desarrollo de su noble tarea. Esté seguro de encontrar en mis colaboradores la acogida y la comprensión de que pueda tener necesidad. Sobre usted, Excelencia, sobre su familia y sobre sus colaboradores, invoco de todo corazón la abundancia de las Bendiciones divinas. [Traducción del original francés por Inma Álvarez] ZS091019 (a)Benedicto XVI: “Europa no debe permitir que su civilización se derrumbe” Al recibir al nuevo jefe de la Delegación europea ante la Santa SedeCIUDAD DEL VATICANO, lunes 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- “Es importante que Europa no permita que su modelo de civilización se desmorone, trozo a trozo. Su impulso original no debe ser sofocado por el individualismo o el utilitarismo”, afirmó hoy el Papa Benedicto XVI. El Papa insistió en la importancia de reconocer las raíces cristianas de los valores europeos, al recibir hoy al nuevo jefe de la delegación de la Comisión de las Comunidades Europeas ante la Santa Sede, el embajador Yves Gazzo. El pontífice recordó que no es que Europa comparta unos valores sin más, sino que “más bien han sido estos valores compartidos los que la han hecho nacer”. “Estos valores son el fruto de una larga y tortuosa historia en la cual, nadie puede negarlo, el cristianismo ha tenido un papel de primer plano”, afirmó el Papa. Si Europa olvida sus raíces cristianas, advirtió el Papa, estos valores “corren el riesgo de ser instrumentalizados por individuos y grupos de presión deseosos de hacer valer intereses particulares en detrimento del bien común”. Entre los valores más importantes, el Papa citó “la búsqueda del equilibrio justo y delicado entre eficiencia económica y exigencias sociales, la salvaguarda del medio ambiente, y sobre todo el apoyo indispensable y necesario a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, y a la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer”. “Los inmensos recursos intelectuales, culturales y económicos del continente seguirán dando fruto si siguen siendo fecundados por la visión trascendente de la persona humana, que constituye el tesoro más precioso de la herencia europea”, afirmó. Esta tradición humanista, “en la que se reconocen tantas familias de pensamientos a veces muy distintos, hace a Europa capaz de afrontar los desafíos del mañana y de responder a las expectativas de la población”. Olvido histórico El Papa negó que recordar las raíces cristianas de Europa suponga “buscar un estatuto privilegiado para la Iglesia”. La Iglesia, afirmó, “quiere hacer memoria histórica recordando en primer lugar una verdad – cada vez más relegada al silencio – es decir, a la inspiración decididamente cristiana de los Padres fundadores de la Unión Europea”. También “desea mostrar que la base de los valores procede sobre todo de la herencia cristiana que sigue alimentándola aún hoy”, añadió el Papa. “La igual dignidad de todos los seres humanos, la libertad del acto de fe como raíz de las demás libertades civiles, la paz como elemento decisivo del bien común, el desarrollo humano intelectual, social y económico y el sentido de la historia que de él se deriva, son otros tantos elementos centrales de la Revelación cristiana que siguen modelando la civilización europea”. En este sentido, el Papa quiso recordar su reciente viaje a la República Checa, coincidiendo con el presente año, que celebra el vigésimo aniversario de la Caída del Muro de Berlín. “En esa tierra probada por el yugo de una dolorosa ideología, pude dar gracias por el don de la libertad recuperada que ha permitido al continente europeo de volver a encontrar su integridad y su unidad”, afirmó. Recordando su discurso, en su estancia en Praga (26 de septiembre), ante las autoridades y el Cuerpo Diplomático, el Papa afirmó que Europa es “más que un continente”, es una “casa espiritual”. “La Iglesia desea “acompañar” la construcción de la Unión Europea. Por esto se permite recordarle cuáles son los valores fundamentales y constitutivos de la sociedad europea, para que puedan ser promovidos para el bien de todos”, concluyó. [Por Inma Álvarez] Encuentro de obispos de África con los Focolares y San Egidio Testimonios muestran cómo el compromiso cristiano puede cambiar el continenteCIUDAD DEL VATICANO, lunes 19 de octubre de 2009(ZENIT.org).- Un encuentro con los participantes en el Sínodo de África, organizado por el Movimiento de los Focolares y la Comunidad de San Egidio este domingo, ofreció un carrusel de testimonios sobre reconciliación y desarrollo, lucha contra la corrupción y el sida... Fontem, la evangelización trae reconciliación Los testimonios que escucharon los padres sinodales comenzaron con Fontem, región perdida en la selva de Camerún, tierra del pueblo bangwa, en donde la presencia de los Focolares está dejando frutos de evangelización y reconciliación. "Prefectos y magistrados --testimonió Mary Ategwa, mujer bangwa-- constatan una disminución de los procesos en los tribunales. Disminuyen los divorcios. Hay más diálogo en las familias. Las mujeres que venden en el mercado se niegan a engañar a los clientes. Muchos se sienten empujados a dar el primer paso hacia la reconciliación y el amor fraterno". Se trata, añadió, de los "frutos de la nueva evangelización, de la que son protagonistas precisamente los reyes, llamados fon, y los jefes de la aldea. Es una oleada de vida nueva que nace de un solemne pacto de amor recíproco, hecho por Chiara Lubich en 2000, en Fontem, con dos jefes de tribu. Un pacto al que adhirieron los miles de personas presentes en la gran explanada ante el palacio real. Es un compromiso para curar siempre toda división y conflicto". En nueve años, este compromiso evangélico ha llegado a otras tribus del país. María Voce, presidenta de los Focolares, reveló que en un viaje que realizó recientemente a África, el fon de Fontem, Lucas Njufua, le expresó públicamente la gratitud de su pueblo "no sólo por el hospital, las escuelas y muchas obras realizadas por el movimiento, sino sobre todo por esa corriente de amor y de unidad que está cambiando a su gente". Testimonio de enculturación En el contexto de la reflexión del Sínodo sobre la enculturación del Evangelio, una profesora de Sagrada Escritura, Maria Magnolfi, habló del trabajo del centro para la enculturación, surgido en 1992, en Nairobi. Ahora, dijo, contamos con "nuevos ojos de amor con los que podemos acercarnos a las diferentes culturas africanas, una nueva conciencia de las propias raíces, una mayor incidencia en el anuncio del Evangelio". Esto, además, lleva a una "inter-enculturación entre las mismas culturas africanas, ricas de diversidades étnicas". Lucha contra la corrupción Patience Mollé Lobé, la primera mujer de Camerún, ingeniera, que ha entrado en el Ministerio de Obras Públicas, habló de la lucha contra la corrupción, cáncer de muchos países africanos. "Las empresas que estaban convencidas de tener que comprar a alguien para sacar adelante sus actividades, ahora saben que en una parte de Camerún se trabaja sin corrupción", explicó. "Junto a los demás amigos que comparten esta espiritualidad y que trabajan en la administración pública, nos damos aliento. Estamos convencidos de que nuestro país sólo podrá avanzar con un cambio de mentalidad. Lo que frena es el miedo de perder el puesto de trabajo, no tener nada para comer mañana. Pero las experiencias que nos ha permitido vivir Dios nos convencen de que Él guía la historia y de que su Palabra tiene una potencia extraordinaria en el ambiente en el que nos encontremos". Formación espiritual de los sacerdotes En el aula del Sínodo de África se ha escuchado en varias ocasiones la petición de una formación espiritual más profunda para los sacerdotes. El argumento fue afrontado por Innocent Thibaut, sacerdote de Burundi, quien mostró cómo durante la guerra de su país varios sacerdotes o seminaristas fueron capaces de afrontar el martirio. Con esta espiritualidad de la unidad, en respuesta a la petición de los obispos de Kenia, los Focolares han creado un centro de espiritualidad en Nairobi, abierto a sacerdotes y seminaristas de toda África. San Egidio por la paz y contra el sida Los testimonios sobre la paz y el sida fueron ofrecidos por personas cuya vida ha cambiado gracias a la Comunidad de San Egidio. Mario Giro recordó la mediación que este movimiento católico realizó para acabar con la guerra civil en Mozambico, e Kpakilé Felemou, de Guinea, mostró los resultados del proyecto DREAM, del que es responsable en su país, contra el sida. Tras el encuentro, en la iglesia de santa María en Trastevere, se celebró una misa "por la paz y la justicia en África", presidida por el cardenal Roger Etchegaray, presidente emérito del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, concelebrada por 70 obispos y otros tantos sacerdotes, casi todos africanos. Misa según el rito precedente al Vaticano II en la Basílica de San Pedro Presidida por el arzobispo Burke al concluir un congreso sobre “Summorum Pontificum”CIUDAD DEL VATICANO, lunes 19 de octubre de 2009(ZENIT.org).- Con una misa según el rito extraordinario en latín (el misal precedente al Concilio Vaticano II), concluyó este domingo en la Basílica de San Pedro un congreso sobre su vivencia en la Iglesia. La santa misa fue celebrada en la Capilla de la Adoración Eucarística por el arzobispo Raymond Leo Burke, prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica. En el acto, participó además monseñor Guido Pozzo, recientemente nombrado por el Papa secretario de la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei", encargada del diálogo con los seguidores de la Fraternidad de San Pío X, fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre. La capilla no pudo acoger a todos los que quisieron participar en la misa, pues quedó totalmente llena por 70 sacerdotes y unas 400 personas. Después de la misa, los participantes en el congreso se reunieron en la plaza de San Pedro para rezar la oración del Ángelus junto al Papa, quien les dirigió un saludo especial en las palabras que dirigió a los peregrinos en italiano. Con el título "Un gran don para toda la Iglesia", el congreso ha analizado la aplicación del motu proprio "Summorum Pontificum", sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma de 1970. El encuentro, celebrado entre el 16 y el 18 de octubre en la el salón de actos de la "Casa Bonus Pastor", de Roma, fue organizado por "Jóvenes y Tradición" y "Amistad Sacerdotal Summorum Pontificum". La jornada intermedia, el sábado, fue clausurada con el canto del "Te Deum" y la bendición eucarística, celebrada por monseñor Camille Perl, vicepresidente emérito de la Comisión "Ecclesia Dei". Al inaugurar el congreso, el organizador, el padre Vincenzo Nuara O.P., constató las dificultades que encuentran en ocasiones quienes quieren aplicar el motu proprio "Summorum Pontificum". "¿Pueden rechazar los hombres de Iglesia la misa en rito antiguo?", se preguntó el padre Nuara. "Si esto sucede, tiene lugar un gran problema para la Iglesia --respondió--. Pero, con frecuencia, donde obispos y párrocos se oponen, el resultado es que se lleva a jóvenes (laicos y sacerdotes) a amarla y practicarla. Hay, de todos modos, grandes signos de esperanza, en particular con el surgimiento de nuevas vocaciones para la misa en rito antiguo", afirmó el sacerdote. Benedicto XVI: san Leonardi hace brillar la luz de Cristo en tiempos difíciles Misa en San Pedro a los 400 años de la muerte del patrón de los farmacéuticosROMA, lunes 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- San Juan Leonardi hace brillar la luz de Cristo en tiempos difíciles, señaló Benedicto XVI en un mensaje leído en la Misa celebrada este domingo en la Basílica Vaticana a los 400 años de la muerte del fundador de los Clérigos Regulares de la Madre de Dios. El prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el cardenal Ivan Dias, que presidió la Eucaristía, leyó el mensaje dirigido al padre Francesco Petrillo, rector general de la Orden de la Madre de Dios. “San Juan Leonardi resplandece en el firmamento de los santos como faro de generosa fidelidad a Cristo”, escribió el Papa, según informó Radio Vaticano. También destacó que, en una “sociedad convulsa” como la de finales del año 500 e inicios del 600, el santo “trabajó para que volviera a brillar entre sus contemporáneos la luz de Cristo y experimentaran el calor del amor misericordioso de Dios”. Así lo señaló también el cardenal Dias, al destacar, en su homilía, que San Leonardi, “con su vida luminosa, devolvió a Dios a los hombres”. “Toda su vida -dijo- tiene el sello del amor incontenible e incansable por la gloria de Cristo. Su misión no es sólo geográfica (···), sino que debe ser capaz de transformar en misionero cada gesto, cada esfuerzo, cada miga de tiempo y de energía por un único y supremo interés: Cristo y Cristo crucificado”. San Juan Leonardi, dijo el purpurado, quería una Iglesia totalmente misionera, “sin ingerencias de patronatos políticos o administrativos”, sino íntimamente inclinada hacia la persona. Por otra parte, el finalizar la oración dominical del Ángelus, el Papa saludó a los clérigos regulares de la Madre de Dios llegados al Vaticano para la conclusión del IV centenario de la muerte de su fundador, así como a los alumnos de todos los Colegios de Propaganda Fide y a los representantes de los farmacéuticos, de los que San Juan Leonardi es patrón. A todos ellos, exhortó “a seguirlo en el camino de la santidad y a imitar su celo misionero”. San Juan Leonardi nació en Lucca el 9 de octubre de 1541 y murió en Roma en 1609. Fundó el instituto religioso de los Clérigos Regulares de la Madre de Dios (OMD). Leonardi estudió Farmacia en Lucca, y en ese periodo se aproximó a la hermandad laica de los Colombinos, dirigida por padres dominicos. Tras haber ejercido como farmacéutico durante algunos años en su lugar de nacimiento, hacia el 1568 decidió dedicarse al estudio de la Teología. El 22 de diciembre de 1571 fue ordenado sacerdote. Se dedicó a la predicación y la enseñanza del catecismo e instituyó una Congregación de la Doctrina cristiana. Junto a otros sacerdotes, el 1 de septiembre de 1574 fundó en la iglesia de Santa María de la Rosa, de Lucca, la congregación de los Sacerdotes Reformados de la Beata Virgen, dedicada al apostolado y a la formación del clero. Leonardi redactó para los sacerdotes de la nueva familia religiosa las Constitutiones Clericorum Regularium Matris Dei, rápidamente aprobadas por el obispo de Lucca Alessandro Guidiccioni y confirmadas por el Papa Clemente VIII. La congregación fue reconocida como orden religiosa el 3 de noviembre de 1621 por Gregorio XVI, cambiando su nombre por el de Orden de los Clérigos Regulares de la Madre de Dios. Leonardi fue después expulsado de la República de Lucca con la excusa de perturbar el orden público y faltar al respeto a las autoridades constituidas. Se refugió en Roma y en 1596, el Papa Clemente VI le nombró visitador apostólico y comisario con el encargo de reformar, según los cánones del Concilio de Trento, las congregaciones benedictinas de Montevergine, Vallombrosa y Monte Senario. También recibió el encargo del Pontífice de dirimir una controversia entre el obispo de Nola y el virrey de Nápoles relativa al Santuario de la Virgen del Arco. Con el español Juan Bautista Vives y Marja, dio vida en Roma a un movimiento misionero que, después de su muerte, condujo a la institución del Colegio Misionero de Propaganda Fide (en 1624, después Universidad Urbaniana) y a la erección de la Sacra Congregación para la Propagación de la Fe (1627). Declarado venerable por Clemente XI en 1701, fue beatificado el 10 de noviembre de 1861 por Pío IX. León XIII quiso en 1893 que su nombre fuera inscrito en el Martirologio Romano (cosa nunca sucedida con los beatos, a excepción de los papas). Pío XI lo canonizó el 17 de abril de 1938. El 8 de agosto de 2006, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en virtud de la facultad concedida por el Papa Benedicto XVI, le proclamó Santo Patrono de todos los farmacéuticos. Sínodo de los Obispos El Sínodo para África prepara sus “proposiciones” y mensaje final Servirán para redactar el documento papal que orientará la vida de la Iglesia en el continenteCIUDAD DEL VATICANO, lunes 19 de octubre de 2009(ZENIT.org).- Finalmente un día libre para los participantes en el maratón del Sínodo de los Obispos de África. Tras la oleada de intervenciones, discusiones y relaciones, este lunes los obispos han podido tomar una pausa de reflexión. Los más duro del trabajo ha recaído, sin embargo, sobre las espaldas de los obispos encargados de unificar la primera redacción de las "proposiciones" que el Sínodo presentará a Benedicto XVI como conclusión de la asamblea, y que le servirán de base para redactar la exhortación apostólica postsinodal, que debería orientar a la Iglesia en África en los próximos años. El resultado del Sínodo La unificación de las "proposiciones" constituye un trabajo enorme que ha sido afrontado por el relator general del Sínodo, el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, arzobispo de Cape Coast (Ghana), asistido por los dos secretarios especiales --monseñor Damião António Franklin, arzobispo de Luanda (Angola), y monseñor Edmond Djitangar, Obispo de Sarh (Chad)--, y por los relatores de los doce grupos de trabajo. La lista única de las "proposiciones" será presentada a los padres sinodales en la mañana de este martes. Posteriormente se reunirán de nuevo en grupos de trabajo para preparar las enmiendas a las "proposiciones". En la tarde del viernes se presentará la lista final de las "proposiciones" para que sean votadas el sábado en la mañana, víspera de la misa conclusiva de las sesiones de trabajo del Sínodo. Los argumentos principales de las "proposiciones" pueden ya intuirse tanto en la "Relatio post disceptationem" (Relación después de la discusión) del cardenal Turkson, presentada el 13 de octubre, como en las relaciones de los grupos de trabajo. El cardenal de Ghana concluyó la relación con unas preguntas que han constituido la brújula para redactar las "proposiciones". "Proposiciones" de reconciliación, justicia y paz De estos enunciados y de las propuestas de los grupos de trabajo se puede constatar que el Sínodo se convertirá en un anuncio de Cristo como "nuestra reconciliación", "nuestra justicia" y "nuestra paz". Entre los temas que más interés han recibido tanto en el aula como en los grupos de trabajo, destacan la desestabilización de la familia, la dignidad de la mujer y su misión al servicio de la paz y la justicia, la misión profética de la Iglesia al servicio de la justicia y la paz, la necesidad de formar a los laicos comprometidos en la política, la urgencia de utilizar los medios de comunicación en la evangelización, y el indispensable testimonio de "servicio" de los sacerdotes. Un mensaje comprometido Paralelamente a las "proposiciones", avanza la redacción del mensaje al pueblo de Dios (en latín "Nuntius"), cuyo primer borrador fue presentado a la asamblea el sábado por monseñor John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo de Abuya, presidente de la Comisión que se encarga de la redacción del texto. El mensaje, que será presentado y votado por la asamblea sinodal el viernes por la mañana, se dirigirá entre otros a los responsables de los pueblos de África para recordarles su responsabilidad no sólo ante la violencia e injusticia, sino también ante la pobreza y el hambre. El mensaje tiene lugar en medio del recrudecimiento de enfermedades letales en África, entre las que se ha pedido que en el mensaje no sólo se incluya el sida, sino también otros flagelos "históricos", como la malaria, que afecta a más de doscientos cincuenta millones de personas, o la tuberculosis, que aflige a más de doscientos millones. El virus VIH ha infectado a treinta millones de personas, aunque sigue causando el mayor número de víctimas. Por Jesús Colina África: el reto de saber comunicarse y comunicar al mundo El Sínodo de obispos para África ofrece reflexiones en el campo de las comunicacionesCIUDAD DEL VATICANO, 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Radio Vaticano y el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales promueven una serie de tres encuentros sobre el tema "África en los medios de comunicación", en el contexto de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de Obispos. Ya se han efectuado dos encuentros de este tipo. El próximo será este jueves 22 en la Sala Marconi de la Radio Vaticana. Según los organizadores del evento "es ciertamente una óptima oportunidad para hablar de África y de los problemas que la afligen". La gran mayoría de estos desafíos están relacionados con el tema de la paz, y la reconciliación, temas centrales en la reflexión de la asamblea sinodal. En los encuentros participan Padres Sinodales, periodistas y expertos de comunicación, que ofrecen sus reflexiones sobre los problemas que obstaculizan una información justa y objetiva sobre África. Según los organizadores, se trata de una oportunidad que debe ser acogida por los medios de comunicación "para ofrecer una información que promueva el desarrollo de África sin restarle atención a la situación real del continente". Un continente más comunicado Durante su intervención en el sínodo, el presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, el arzobispo Claudio Maria Celli, destacó la semana pasada los frutos de la Asamblea Sinodal realizada en 1994 en materia de medios de comunicación. Algunos de estos son la creación de nuevas facultades de comunicación en las universidades católicas de este continente así como la apertura de nuevos canales de radio y televisión católicas (En 1994 eran 15, ahora son 163). El prelado indicó que ahora es necesario concentrarse en el reto pastoral que representa la aplicación de las nuevas tecnologías para la evangelización en África, y afirmó que se hace urgente la creación de una agencia de prensa católica para este continente. Afirmó que para ello es importante la formación de los agentes de la comunicación. "Los nuevos retos para la comunicación en África no se resuelven sólo con máquinas tecnológicas cada vez más sofisticadas sino sobre todo con personas formadas y apasionadas en el sector de la comunicación", concluyó. [Por Carmen Elena Villa] Mundo España: reacciones tras el éxito de la Marcha por la Vida Alrededor de millón y medio de personas se manifestaron el sábado en MadridMADRID, lunes 19 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La Marcha por la Vida celebrada el pasado sábado 17 en Madrid, en protesta contra la nueva legislación española del aborto, fue un “éxito”, según sus organizadores, y ha empezado a suscitar las primeras reacciones políticas, aunque es difícil que pueda detenerse la ley. Alrededor de un millón y medio de personas (dos millones según los organizadores, 1,2 millones según las autoridades regionales) se concentraron el pasado sábado en Madrid, procedentes de toda España, para protestar contra la nueva ley del aborto. En la manifestación, que estaba convocada por 42 organizaciones lideradas por el Foro Español de la Familia, participaron conocidos periodistas, actores, líderes de asociaciones familiares y algunos políticos a título personal. Entre otros, el actor y director mexicano Eduardo Verástegui, autor de la película “Bella”, y el ex presidente del Gobierno, José María Aznar. El acto, muy emotivo y festivo, incluyó entre otras cosas, un homenaje a los niños no nacidos desde la aprobación del aborto en 1985, y en la lectura de un manifiesto en favor de la vida, además de numerosos testimonios. Primeras reacciones Tras el éxito de la convocatoria, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, anunció ayer domingo en rueda de prensa que la intención de su grupo es detener la tramitación de la ley en el Parlamento. También el portavoz de Convergència i Unió en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, se mostró ayer partidario de no modificar la ley actual, y pidió al presidente que “reflexione y escuche a la gente”. Sin embargo, el actual Gobierno no muestra signos de querer detener el proyecto de ley, para el cual ya cuenta con el apoyo de los grupos más radicales de izquierdas que tienen representación parlamentaria (ERC, BNG e IU, entre otros), a pesar incluso del parecer contrario de importantes exponentes socialistas, como el presidente del Congreso, José Bono. Precisamente, según publica el diario ABC, el Gobierno ha vetado estos días un documento interno elaborado por una de sus alas ideológicas, “Cristianos por el Socialismo”, que si bien apoyada el aborto libre dentro de unos plazos, criticaba uno de los aspectos más controvertidos de la ley, el de permitir el aborto a menores sin el consentimiento paterno. Otro de los aspectos más criticados de la ley en este documento es la falta de una red de apoyo a la mujer que decide seguir adelante con su embarazo. Reforma en entredicho La actual reforma, que no estaba prevista en un principio en el programa electoral socialista de 2008, fue incluida en las últimas semanas previas a las elecciones (cfr. Zenit, 7 de febrero de 2008) tras el escándalo protagonizado por el doctor Carlos Morín, propietario de la red de clínicas abortistas Ginemedex. El 29 de octubre de 2006, la televisión pública de Dinamarca emitía un reportaje en el que demostraba que en una clínica de Barcelona se realizaban abortos de fetos de siete meses alegando “urgencia médica” y previo pago de una fuerte suma. Anteriormente, en octubre de 2004, unos periodistas ingleses habían publicado en el Sunday Telegraph un reportaje similar sobre la misma clínica. Tras admitirse a trámite una querella de la asociación cristiana E-Cristians, la fiscalía de Barcelona ordenó el registro de varias clínicas y en ellas se encontraron entre otras cosas una máquina trituradora de restos humanos y otras pruebas de realización de abortos ilegales. En Madrid, la asociación provida La Vida Importa denunció el hallazgo en contenedores de restos humanos de fetos con aire en los pulmones (signo de que habían nacido en el momento de la muerte), y huellas de Cytotec, un medicamento utilizado para provocar el aborto en embarazos tardíos. La apertura de investigaciones judiciales llevó a los representantes de las clínicas abortistas (ACAI) en enero de 2008 a recurrir al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, quien les mostró su apoyo y su intención de reformar la ley. Tras las elecciones, el nuevo Ministerio de Igualdad, presidido por Bibiana Aído, ha sido el impulsor de la reforma del aborto, texto para el que ha contado con un Comité de Expertos en el que no ha habido un solo representante provida, y sí reconocidos defensores del aborto. El texto de la ley salía aprobado por el Consejo de Ministros del pasado 26 de septiembre, a pesar de los informes contrarios del Consejo Fiscal y del Manifiesto de Madrid, un informe científico que defiende la existencia de vida humana desde el momento de la concepción. Polémica abierta Precisamente, el Foro Español de la Familia presentaba, este viernes en rueda de prensa, un día antes de la manifestación, un informe según el cual las clínicas abortistas presuntamente defraudan al erario público español alrededor de 50 millones de euros al año. El Foro Español de la Familia afirma que el Ministerio de Sanidad conoce estas cifras, y que si no toma medidas al respecto, las asociaciones convocantes estudian presentar las acciones civiles y penales que sean necesarias. Los representantes de las clínicas respondían con la amenaza de querellarse por difamación. Ese mismo viernes, el día antes de la manifestación, un juez de instrucción cerraba la investigación abierta hace más de dos años contra la clínica abortista Isadora, acusada de practicar abortos ilegales, e incluso acusa a los guardias civiles encargados del caso, de “intimidación”. El propio Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que el Misterio está investigando a los agentes. [Por Inma Álvarez] Homenaje de los médicos católicos latinoamericanos al genetista Lejeune Congreso celebrado en Buenos Aires concluye en el santuario de LujánBUENOS AIRES, lunes 19 de octubre de 2009(ZENIT.org).- Con una misa de acción de gracias celebrada este domingo, en el santuario nacional de Nuestra Señora de Luján, concluyó el V Congreso de la Federación de Asociaciones Médicas Católicas Latinoamericanas y Primer Congreso Latinoamericano del Equipo de Salud, realizado en las instalaciones del Colegio Champagnat de Buenos Aires entre el 16 y el 18 de octubre.
Primer Encuentro de las Familias en Guadalajara (México) Entre el 24 y el 25 de octubreGUADALAJARA, lunes 19 de octubre de 2009(ZENIT.org-El Observador).- Con el objetivo de relanzar el espíritu y los valores de la familia cristiana, la arquidiócesis de Guadalajara llevará a cabo una concentración multitudinaria el próximo fin de semana --24 y 25 de octubre-- en su Primer Encuentro de las Familias. Se prevé la asistencia de 10 mil personas provenientes de la arquidiócesis de Guadalajara y de diócesis cercanas a la capital del Occidente de México. El lema del encuentro será "El Espíritu Santo santificador de la Familia" y contará con la asistencia de importantes personalidades internacionales, nacionales y locales. Álvaro Sierra Londoño, de Colombia, hablará sobre la situación actual de la familia en América Latina, mientras que el padre Juan Rivas, de Los Ángeles, California, disertará sobre la familia y el espíritu santo. Otros expositores hablarán sobre familia y medios de comunicación, la familia como escuela de ciudadanía o familia y sexualidad, entre una gran cantidad de temas que habrá para los asistentes al Encuentro. Entre las particularidades del mismo, el sábado 24 de octubre a las 5 de la tarde, se ha anunciado una marcha y una verbena popular para celebrar a la familia a lo largo de una avenida central de Guadalajara, la avenida Chapultepec. Al mismo tiempo, los organizadores del Encuentro han confeccionado un programa de acogida a los más pequeños con actividades propias de su edad, con la intención de que todos los miembros de la familia puedan tener cabida en este evento. |
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