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9月30日 ZS080930 (a)
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SANTA SEDE Cardenal Bertone: “La política tiene necesidad del cristianismo” Intervino en la presentación del último número de la revista “Aspenia” ROMA, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- "La política tiene necesidad del cristianismo", a la hora de responder a los desafíos de la globalización, pues sintetiza en sí mismo razón, fe y vida, encarnando así un fuerte anhelo universal, afirmó hoy el cardenal Tarsicio Bertone, El secretario de Estado de Benedicto XVI intervino en la tarde de este martes en Roma, en el palacio De Carolis, en el encuentro sobre "El siglo de las creencias", con ocasión de la presentación del último número de la revista "Aspenia", el periódico trimestral de política internacional del Aspen Institute Italia. Afrontando la cuestión de la relación entre política y religión en la era global, el cardenal afirmó que en los distintos trabajos recogidos en la revista, detectaba "una cierta convergencia sobre el hecho de que, en la era de la globalización, la política y el mercado no lo son todo; son un medio, pero no un fin". "Nunca he estado de acuerdo con quienes sostienen que la política es inutil, porque promete construir puentes incluso por donde no pasa el río. Estoy convencido, en cambio, de que la política es necesaria, pero creo que, para comunicar valores auténticos, tiene que respetar el 'puente' que une a cada uno de estos valores con Dios", explicó. "En la asignación de los diferentes papeles, la política tiene necesidad de la religión; en cambio, cuando Dios es ignorado, la capacidad de respetar el derecho y de reconocer el bien común empieza a desvanecerse", añadió. Esto lo confirma, precisó, "el trágico final de todas las ideologías políticas, incluso de signo contrario, y me parece que lo confirma también la actual crisis financiera" que ha sacudido a los Estados Unidos, donde tras el rechazo del plan de salvamento propuesto por la Administración Bush, ha provocado una brusca caída de Wall Street, que ha registrado una de las mayores pérdidas de su historia. "Allí donde se busca solo el provecho propio, a corto plazo y casi identificándolo con el bien, se acaba por anular el propio provecho", comentó el cardenal Bertone. "Existe ciertamente una 'ética laica', como se dice a menudo; es decir, no inspirada por la trascendencia. Esta merece atención y respeto, y con frecuencia contribuye al bien común", explicó el purpurado; y sin embargo, al no inspirarse en la trascendencia, corre el riesgo de acabar "siendo expuesta cada vez más a las fragilidades humanas y a la duda". Por este motivo, añadió, "a pesar de que en nuestra época se proclamen con particular solemnidad los derechos inviolables de la persona, a estas nobles proclamaciones se contrapone a menudo, en los hechos, su trágica negación". Además, "en las actuales sociedades multiétnicas y multiconfesionales, la religión constituye un importante factor de cohesión entre los miembros, y la religión cristiana en particular, son su universalismo, invita al diálogo, a la apertura y a la colaboración armoniosa". Nada que ver con el "opio del pueblo", añadió. Según el cardenal Bertone, "para gestionar la globalización, la política no necesita sólo de una ética inspirada en la religión, sino que necesita que esa religión sea racional. También por esto, la política necesita del cristianismo". "La fuerza que ha transformado al cristianismo en una religión mundial consiste exactamente en su síntesis entre razón, fe y vida -explicó-. Esta combinación, tan potente que hace verdadera a la religión que la manifiesta, es también la que puede permitir a la verdad del cristianismo resplandecer en el mundo globalizado y en el proceso de mundialización". Al mismo tiempo, prosiguió Bertone, el cristianismo "no se contenta con mostrar la parte del rostro que Dios tiene inclinado hacia Occidente, pues en su esencia es mundial, y por tanto responde perfectamente a las dinámicas del mundo globalizado de hoy". La fe cristiana, por tanto, "no es una especie de suplemento de Occidente, quizá algo superado, sino un tesoro para el mundo presente y una inversión para el futuro", afirmó el cardenal. Por esto, el purpurado subrayó que es "plenamente legítimo" que los cristianos "participen en el debate público. Si no, los argumentos y razones teístas y religiosas no podrían ser invocadas públicamente en una sociedad democrática y liberal, mientras que sí podrían serlo los argumentos racionalistas y seculares, con una clara violación del principio de igualdad y reciprocidad que está en la base del concepto de justicia política". "El cristianismo promueve valores que no habría que etiquetar como 'católicos' y por tanto 'parciales', aceptables sólo para quien comparte esta fe", puntualizó, porque "la verdad de esos valores está en su correspondencia con la naturaleza del hombre y por tanto, con su verdad y dignidad". En consecuencia, añadió, "quien los sostiene no busca establecer un régimen confesional, sino que sencillamente es consciente de que la legalidad encuentra su raíz última en la moralidad, y que esta última, para ser plenamente humana, no puede dejar de respetar el mensaje procedente de la naturaleza de la persona, porque en ella está inscrito también su 'deber ser'". De ahí se deriva el carácter "no negociable" de sus principios, que "no depende de la Iglesia ni de su supuesta intransigencia, o peor, de su cerrazón mental ante la modernidad", sino "de la misma naturaleza humana en la que se fundan esos principios". A la luz de esto, la frecuencia de las intervenciones de la Iglesia en defensa de los "valores no negociables", añade el cardenal, "no debe interpretarse como una ingerencia indebida en un ámbito que no le es propio", sino como "una ayuda para hacer crecer una conciencia recta e iluminada, y por eso mismo, más libre y responsable". "La Iglesia no busca ni el aplauso ni la popularidad, porque Cristo la envía al mundo 'para servir' y no 'para ser servida'; no quiere 'ganar a toda costa' sino 'convencer', o por lo menos 'alertar' a los fieles y a todas las personas de buena voluntad sobre los riesgos que corre el hombre cuando se aleja de la verdad de sí mismo", concluyó. Por Mirko Testa
El Papa pide oraciones para que el Sínodo ayude a transmitir la verdad de la fe Intención del Apostolado de la Oración para el mes de octubre CIUDAD DEL VATICANO, martes, 30 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha pedido oraciones en este mes de octubre para que el inminente Sinodo de los Obispos ayude a los creyentes en la Palabra de Dios a transmitir la verdad de la fe. Lo propone en las intenciones del Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen unos 50 millones de personas de los cinco continentes, para este mes que comienza. La intención general de oración dice así: "Para que el Sínodo de los Obispos ayude a los pastores y a los teólogos, a los catequistas y a los animadores, empeñados al servicio de la Palabra de Dios, a trasmitir con valentía las verdades de la fe, en comunión con toda la Iglesia ". La asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos del mundo se celebrará del 5 al 26 de octubre en el Vaticano con el tema: "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia". Todos los meses el Papa pide también oraciones por una intención misionera. La de octubre es ésta: "Para que en este mes, dedicado a las misiones, a través de la animación de las Obras Pontificias Misionales y de otros organismos, todas las Comunidades cristianas sientan la necesidad de participar en la misión universal de la Iglesia con la oración, el sacrificio y la ayuda concreta". Representante vaticano pide no dejar a Dios en el banquillo de la política El secretario de “Justicia y Paz” invita a formar jóvenes empeñados en política ASÍS, martes, 30 septiembre 2008 (ZENIT.org).- El obispo Giampaolo Crepaldi, secretario de Consejo Pontificio Justicia y Paz denunció ante los participantes en un seminario organizado por "Retinopera", en Asís, cierta "somnolencia" de los católicos a la hora de formar jóvenes que actúen en el campo sociopolítico. En este sentido, les invitó a "no dejar a Dios en el banquillo". "Retinopera" es una red italiana de dieciocho asociaciones y movimientos que se proponen llevar a la práctica la doctrina social de la Iglesia. El encuentro, iniciado el 26 de septiembre, tenía como tema el "Bien común, pobrezas emergentes y riquezas negadas" y, según los organizadores, "pretendía reflexionar sobre la idea misma de desarrollo, entendida como cuestión moral para mejorar las propias condiciones sociales, económicas y culturales". Refiriéndose al llamamiento que Benedicto XVI lanzó en Cagliari, Cerdeña, pidiendo "el nacimiento de una nueva generación de cristianos empeñados en la sociedad y en la política", el secretario del dicasterio vaticano explicó que la mayor parte de los periodistas pensó en entrevistar a los laicos cristianos que están actualmente en la escena política. Sin embargo, subrayó monseñor Crepaldi, fue "una interpretación equivocada" porque el Papa se dirigía "a las comunidades cristianas de Italia, que, en lo que se refiere a la preocupación de formar nuevas generaciones de cristianos empeñados en la sociedad y en la política, muestran una cierta somnolencia". El arzobispo rechazó "la idea, quizá inexpresada, de que la secularización sea un proceso imparable, una especie de ‘destino' de Occidente o incluso de todo el planeta". Según monseñor Crepaldi, "la secularización, como expulsión de Dios del mundo hasta el punto en que se deje de hablar de Él, no es el destino de la modernidad" y es precisamente este "el principal desafío lanzado por Juan Pablo II y Benedicto XVI que debería vernos a todos protagonistas convencidos y no comparsas cansados de un guión interpretado por otros". Tras subrayar que "la doctrina social de la Iglesia es instrumento de evangelización y de educación en la fe", el prelado precisó que "cuando el pluralismo del compromiso social y político de los católicos supera el umbral de la legitimidad", su repercusión "golpea a nuestras comunidades incluso en la unidad de la fe, en la unidad sobre los fundamentos de la cultura, en el sentido de pertenencia eclesial y en la fidelidad a los pastores". En este sentido, monseñor Crepaldi subrayó que "cuando se considera que Cristo es sólo útil pero no indispensable para que el hombre se pueda comprender a sí mismo y encontrar soluciones verdaderamente humanas al propio desarrollo, aquél umbral ha sido superado", y dijo que es "inaceptable" someterse a "ciertas formas de pluralismo sin verdad". Recordando el discurso dirigido por Benedicto XVI a los jóvenes, reunidos en la iglesia St. Mary de Sydney, para la Jornada Mundial de la Juventud, el arzobispo subrayó que "Dios no puede ser dejado en el banquillo" y que la religión y la fe "no deben ser excluídas de la vida pública o utilizadas sólo para perseguir limitados fines pragmáticos". Monseñor Crepaldi subrayó que, si Dios desaparece de la plaza pública, si "eclipsamos a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, su fin y el ‘bien' empieza desvanecerse". "La ideología secularista no es neutra pero impone una visión absoluta", indicó porque "presentar un mundo sin Dios no es sinónimo de cientificidad, objetividad, serenidad valorativa" y "quien hace la elección de retirar los crucifijos" no es "neutro" sino que "quiere un espacio público sin crucifijos". Para evitar esos peligros y renovar las comunidades cristianas, el secretario del Consejo Pontificio señaló la urgencia de una formación de base, con escuelas que usen "de modo orgánico el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, tan citado como poco leido, celebrado en muchas ocasiones pero poco utilizado". Respecto al compromiso político y social de los católicos, monseñor Crepaldi subrayó que "a veces estos se autocensuran a priori cuando deben entrar a actuar en la arena pública (...) considerando que el espacio público no puede admitir referencias a confesiones religiosas. Pero es precisamente así como Dios desaparece de la ‘plaza pública'. Silenciosamente. Por omisión". En cuanto a los desafíos inmediatos, el arzobispo pidió superar las actitudes de "dimisión de identidad", trabajando para apoyar "la objeción de conciencia". En este sentido, citó el ejemplo de los "consultores familiares católicos que, en el Reino Unido, luchan por su derecho a no prestarse a la adopción por parte de parejas homosexuales, permitida en aquella legislación"; o de los "médicos y agentes sanitarios que piden poder objetar también respecto a los nuevos fármacos abortivos y no sólo al aborto, digamos, como se entiende tradicionalmente"; o aún el de los "funcionarios municipales que rechazan registrar a las parejas homosexuales en los registros previstos por las leyes que los reconocen". Para vencer los desafíos futuros, no bastarán las resistencias individuales, por ello monseñor Crepaldi se dijo de acuerdo con el cardenal Angelo Bagnasco sobre el hecho de que la Iglesia italiana es una iglesia "popular". "Ser ‘popular' --explicó Crepaldi-- no es sólo un dato sociológico, es un dato teológico que responde a la relación de la Iglesia con el mundo (...) y precisamente del desarrollo de esta dimensión podrá nacer la nueva generación pedida por Benedicto XVI en Cagliari". "Dudo, sin embargo, que lo logremos sin un uso más consciente e integrado de la Doctrina Social de la Iglesia", concluyó. Por Antonio Gaspari, traducido del italiano por Nieves San Martín Vaticano a la ONU: El deber de defender no es excusa para la fuerza militar Monseñor Migliore toma la palabra ante la asamblea general NUEVA YORK, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El deber de proteger a las poblaciones constituye el fundamento de las Naciones Unidas, pero no puede convertirse en excusa para intervenciones militares arbitrarias, ha explicado la Santa Sede. El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede, tomó la palabra este lunes ante la asamblea general en momentos en los que estas institución se plantea como afrontar o prevenir las crisis financieras, alimentarias o humanitarias que afligen a la humanidad. Fue así como recordó que la arquitectura de las Naciones Unidas se configuró basándose en el principio de ofrecer protección. Ahora bien, denunció, "el término 'protección' ha sido con demasiada frecuencia un pretexto para la expansión y la agresión. A pesar de los muchos avances del derecho internacional, trágicamente hoy en día todavía está vigente y se aplica esa comprensión del término". Recordando el discurso que pronunció Benedicto XVI a la asamblea general de las Naciones Unidas, el pasado mes de abril, "la responsabilidad de ofrecer protección ha servido y debe seguir sirviendo como principio compartido por todas las naciones para el gobierno de sus poblaciones y para reglamentar las relaciones entre los pueblos". Estos pronunciamientos, aclaró, "confirman que el buen gobierno no debería seguirse midiendo simplemente en el contexto de 'Estados de derecho' o de 'soberanía', sino más bien, por la capacidad de sus líderes de cuidar de aquellos que les han sido confiados con la grave responsabilidad de guiarles moralmente". "A pesar del creciente consenso en torno a la responsabilidad de ofrecer protección como medio para una mayor cooperación, este principio sigue siendo invocado como pretexto para utilizar arbitrariamente la fuerza militar", denunció. "Esta distorsión continua con métodos e ideas que en el pasado han fracasado. El uso de la violencia para resolver las divergencias es siempre un fracaso de visión y un fracaso de humanidad. La responsabilidad de ofrecer protección no debería concebirse simplemente en términos de intervención militar, sino ante todo como la necesidad para la comunidad internacional de unirse para afrontar las crisis buscando medios para lograr limpias y abiertas negociaciones, para apoyar la fuerza moral de la ley y buscar el bien común". "La falta de acción común para proteger a las poblaciones a riesgo y para prevenir intervenciones militares arbitrarias socavaría la autoridad moral y práctica" de las Naciones Unidas, advirtió "Las Naciones Unidas no fueron creadas para ser un gobierno global sino más bien el producto de la voluntad política de sus diferentes Estados miembros", explicó. "Los niños huérfanos a causa del VIH/sida, los muchachos y muchachas vendidos o reducidos a esclavitud, los que se despiertan cada mañana sin saber si hoy serán perseguidos por su fe o por el color de su piel, siguen pidiendo una institución y líderes que acompañen a las palabras con acciones, compromisos y resultados", aseguró el arzobispo. "Estas voces, ignoradas con demasiada frecuencia, deben ser escuchadas para que podamos superar las divisiones políticas, geográficas e históricas y crear una organización que refleje nuestras mejores intenciones y no nuestros fracasos", concluyó.
El Papa pide mayor testimonio evangélico dentro de la Universidad Concluye en Bucarest el encuentro sobre Pastoral Universitaria BUCAREST, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Es necesario "favorecer una contemplación cada vez más viva de Cristo, verbo del Padre, para suscitar un testimonio evangélico generoso y creciente dentro de las universidades", considera Benedicto XVI. Así lo afirmó en un mensaje a los participantes en el Encuentro Europeo de delegados de pastoral Universitaria, que ha tenido lugar este fin de semana en Bucarest (Rumanía). El encuentro había sido organizado por la Comisión de Catequesis, escuela y universidad del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CECE). El objetivo principal de este encuentro era la preparación de la VII Jornada Europea de los Universitarios, que se celebrará el 14 de marzo próximo en el Aula Pablo VI del Vaticano, así como del Encuentro Europeo de Estudiantes Universitarios, que se celebrará en Castel Gandolfo con el lema "Nuevos discípulos de Emaús: cristianos en la universidad", del 30 de julio al 2 de agosto de 2009. En Bucarest estaban representadas 31 Conferencias Episcopales. Esto, según explicó monseñor Lorenzo Leuzzi, Secretario de la Comisión organizadora, "es el signo de un camino, ante todo de atención a la dimensión europea, lo que subraya también que algo se está moviendo a nivel de Conferencias Episcopales nacionales". Este encuentro, añadió, "favorece también el deseo de crear juntos una red, porque hoy se trata de servir a un mundo universitario en el que cada vez hay más movilidad. El intercambio y la colaboración entre las diversas capellanías universitarias es, por tanto, un servicio cada vez más importante para la vida de los estudiantes". Durante el encuentro, al que por primera vez han acudido representantes de diversos movimientos y asociaciones eclesiales ligados a la pastoral universitaria, se presentaron las diversas situaciones de las pastorales universitarias europeas, con especial atención a Rumanía. Entre las intervenciones, destacó la de Enrico Dal Covolo, profesor de la Pontificia Universidad Salesiana, quien explicó, a partir del Evangelio de los discípulos de Emaús, la importancia de "llevar un anuncio de esperanza y vida nueva a un mundo universitario a menudo marcado por l extravío, y en el que el presunto 'progreso' se revela falaz y dañino para el crecimiento global del hombre". "Lo que ha puesto de manifiesto este encuentro --afirma Ferenc Janka, vice-secretario General de la CCEE-- es la necesidad de un mayor compromiso por parte de estudiantes, profesores, capellanes y obispos diocesanos en las iniciativas de la pastoral universitaria, tanto a nivel local como europeo". Las situaciones de los diversos países "son muy distintas entre sí. Hay países donde la pastoral universitaria está muy metida en la vida de los Ateneos, y otros donde acaba de nacer y apenas ha dado los primeros pasos", añadió Janka. "Lo importante es que todos colaboren para superar esta crisis de la cultura, y para dar vida a un nuevo humanismo en Europa". Por Marina Tomarro, traducción de Inma Álvarez No virus found in this incoming message. No virus found in this outgoing message. ZS080930 (b)MUNDO Ante la crisis financiera, poner la persona en el centro; propone el cardenal Martino El presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz visita Chile SANTIAGO DE CHILE martes, 30 septiembre 2008 (ZENIT.org).- La crisis financiera que se ha desencadenado en Estados Unidos con repercusiones en todos los continentes debe recordar que en el centro de la economía debe ponerse a la persona humana, ha advertido el presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz. El cardenal Renato Martino, quien se encuentra de visita en Chile, explicó en una rueda de prensa de la que informa la Conferencia Episcopal de ese país, que "la crisis económica, que se manifiesta en todo el mundo, tal vez es una señal que nos dice que el mundo no está hecho solamente de cuentas, de dinero, de economía". Según el purpurado italiano, se trata de un fenómeno que "nos sirve para acordarnos que hay que poner a la persona humana en el centro de toda la economía mundial".
Tras la rueda de
prensa, el cardenal Martino sostuvo un encuentro con
obispos de Chile en el que expuso algunas reflexiones sobre la relación entre
evangelización y doctrina social, "que no es algo periférico o accidental
en la misión evangelizadora de la Iglesia". "Si el protagonismo en la actividad directa para la transformación de las realidades sociales, económicas y políticas de acuerdo al plan de Dios corresponde a los seglares --aclaró--, a los pastores --obispos y sacerdotes-- nos corresponde un compromiso muy delicado y no menos exigente, es decir, satisfacer el derecho que los laicos tienen a ser formados e iluminados por la doctrina social de la Iglesia, a ser acompañados en la forja de una sólida espiritualidad y a ser animados por la cercanía de sus pastores". "Sólo así podrán ellos cumplir con eficacia evangélica sus compromisos cotidianos en el mundo. Este acompañamiento resulta todavía insuficiente en muchos lugares", concluyó. El Cardenal Martino, quien fue casi veinte años observador permanente de la Santa Sede en la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, se encuentra en Chile hasta el 1 de octubre ilustrando a través de conferencias y encuentros la doctrina social de la Iglesia, recogido en el Compendio publicado por el Consejo que preside. La "Humanae Vitae", encíclica “profética”; según los obispos de Canadá Invitan a los fieles a “leerla” y a “integrar sus enseñanzas en la vida” OTTAWA, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Los obispos canadienses han escrito una carta pastoral a sus fieles con motivo del 40 aniversario de la promulgación de la encíclica Humanae Vitae, que califican de "profética", a la vez que invitan a redescubrirla y a "integrar en sus vidas esta importante enseñanza". La carta, aprobada por la Asamblea Plenaria de los obispos y hecha pública el pasado 26 de septiembre, fiesta de los Mártires Canadienses, afirma que la Humanae Vitae, que fue acogida en su día en medio de una fuerte controversia, "es mucho más que un no a la contracepción". "El documento profundiza en la transmisión de la vida humana... la tarea más seria en la que la pareja casada colabora libre y responsablemente con el Creador", y que está "íntimamente conectada con la vida y la felicidad de los seres humanos", afirman. En este sentido, los prelados insisten en la importancia de la "teología del cuerpo" desarrollada posteriormente por Juan Pablo II, y que consideran una "revolución" que "tendrá efectos muy positivos en el cristianismo del siglo XXI". "Invitamos a nuestros fieles a ser los primeros en experimentar su potencial liberador", afirman. La gran aportación de la Humanae Vitae y de Juan Pablo II es la de mostrar "el diseño de Dios respecto al amor humano" en sus aspectos "naturales, sobrenaturales y eternos", así como el "significado esponsal del cuerpo humano". "Dios hizo del matrimonio, y más específicamente, del acto conyugal, una expresión de su propio amor, la cuestión es esta: ¿cómo ama Dios? Cristo, Dios hecho hombre, nos da la respuesta: reflexionando sobre la Cruz y en la Eucaristía, vemos que este amor se entrega 'hasta el final'. Este es el amor al que están llamados los esposos". El aborto, la esterilización y la contracepción, por tanto, "están en oposición con la voluntad del Creador", añaden. La paternidad y la maternidad, por tanto, deben "ser guiadas por el Espíritu Santo". "Los esposos que eligen la planificación natural reconocen en el otro su dignidad de personas, incluyendo el don de su fertilidad". La Humanae Vitae y la "teología del cuerpo", explican los obispos, "suponen una gran oportunidad para un mundo que a menudo está demasiado ocupado en protegerse a sí mismo contra el extraordinario potencial de vida de la sexualidad". "En la estela de estos dos Papas proféticos, la Iglesia, experta en humanidad, lanza un mensaje inesperado: la sexualidad es amiga del hombre, un don de Dios", concluyen. El mensaje entero puede leerse en: www.cccb.ca Por Inma Álvarez Celebrado en Granada un Congreso Internacional de Estudios Árabes Cristianos “En Oriente sorprende la descristianización de Europa”, constata un experto GRANADA, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- La negativa de Europa a reconocer sus raíces cristianas "es algo que a los cristianos de Oriente les choca mucho, porque Europa ha donado miles de misioneros y ha evangelizado América, Asia, África... y hoy en día está tan alejada de su fe". Así habló el jesuita Samir Khalil Samir, director del Centro de Documentación y de Estudios Árabes Cristianos (CEDRAC) y profesor de la Universidad Saint Joseph de Beirut, durante una entrevista concedida al servicio de prensa del arzobispado de Granada (España). El concepto de laicismo en Oriente y Occidente es muy distinto, explicó Samir, pues mientras el segundo "busca excluir la manifestación de la fe cristiana de la esfera pública, relegándola a la privacidad de las personas", en Oriente "es un laicismo positivo porque de lo que se trata es de diferenciar entre política y religión, pero sin separarlo". "No podemos extraer la religión de la decisión política porque la religión representa una tradición ética de la humanidad", añadió. Respecto al diálogo entre cristianos y musulmanes, el jesuita explicó que "la lucha por este diálogo es interna, dentro del Islam: entre una concepción extremista del Islam y una concepción más abierta y tolerante". "La relación entre vecinos puede ser más o menos buena, según el grado de tolerancia o de intolerancia de la mayoría musulmana con los cristianos", señaló, aunque esto está lejos de la auténtica libertad religiosa. En este sentido, el jesuita apeló a la responsabilidad de la comunidad internacional para que se comprometa a lograr esta libertad religiosa, para todas las personas: creyentes y ateos, hombres y mujeres..." "Es muy importante que los países poderosos hagan presión sobre aquellos países que no respeten los derechos del hombre, especialmente aquellos que no respetan la libertad religiosa", subrayó. Congreso sobre los árabes cristianos El padre Samir estuvo presente la semana pasada en la diócesis andaluza con motivo del VII Congreso Internacional de Estudios Árabes Cristianos, que se ha celebrado en el seminario San Cecilio, y que ha contado con la presencia de alrededor de 180 expertos de todo el mundo, de varias confesiones cristianas. Contemporáneamente se celebró el X Simposio Siríaco. Ambos, congreso y simposio, estaban organizados por el Centro Internacional para el Estudio del Oriente Cristiano (ICSCO), el Centro de Documentación y de Estudios Árabes Cristianos (CEDRAC), la Usek y la Universidad Católica del Sacro Cuore, en colaboración con Caja Duero, la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Granada, la Junta de Andalucía y Gorgias Press. El Simposio Siríaco se celebró por primera vez en Roma en 1972, organizado por el Instituto Pontificio Oriental, y tiene lugar cada cuatro años. Antes de Granada, fueron sedes Goslar, Groningen, Leuven, la Universidad de Cambridge, la Universidad de Uppsala (Suecia), Sydney y Beirut. El Congreso Internacional de Estudios Árabes Cristianos surgió de este simposio, en 1980, y ambos se celebran contemporáneamente. IV Congreso Internacional del Movimiento Hijos de Hogares Nuevos Una oportunidad para que los jóvenes vean que son “la fibra del tiempo que viene” SANTA FE, martes, 30 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Jóvenes provenientes de este y otros países latinoamericanos se encontrarán en la ciudad de Tilcara, Jujuy, Argentina, los días 11 al 13 de octubre próximos, en el IV Congreso Internacional del Movimiento Hijos de Hogares Nuevos, sector que pertenece a la Obra Hogares Nuevos, que cuenta con más de 30.000 miembros El Congreso, cuyo lema es "Jesús, alegría de nuestro hogar", tiene por objetivo --ha comunicado a Zenit el fundador y presidente de la Obra, padre Ricardo E. Facci--, dar la oportunidad a los jóvenes de encontrarse y contemplar que son la "fibra del tiempo que viene". Un encuentro que se propone profundizar en los problemas que aquejan hoy a los jóvenes, a la luz de la espiritualidad y carisma de la Obra Hogares Nuevos. Su fin --explica el fundador-- "es promover los valores fundamentales de la familia en la etapa juvenil, brindando herramientas para tallar en ellos ‘jóvenes constructores de una nueva sociedad' que puedan vivir plenamente los valores inmutables del Evangelio en el camino hacia la santidad". Esta convocatoria posibilitará la participación e intercambio enriquecedor de los jóvenes provenientes de distintos puntos de Argentina y de los demás países en donde se encuentra extendido el movimiento. "Uniéndonos a la Gran misión Continental, los jóvenes participarán en una misión simultánea organizada por los miembros de la Obra; en las localidades de Tilcara, Huacalera y Maimará", añade el padre Facci. "Será un evento --concluye el presidente de Hogares Nuevos-- que beneficiará a la comunidad de Tilcara, y pueblos aledaños, puesto que alojarán en sus hogares a estos jóvenes congresistas, produciéndose un intercambio cultural y un enriquecimiento mutuo". La Obra Hogares Nuevos --informa su página web-- comenzó por
iniciativa del padre Ricardo Facci en 1982, a través del trabajo
evangelizador con los matrimonios de su parroquia de entonces, "Sagrado
Corazón de Jesús", en la ciudad de Rufino, Santa Fe, Argentina. Fue una
respuesta concreta al llamamiento de Juan Pablo II en la exhortación apostólica
Familiaris Consortio:
"deben amar de manera particular a las familias". El movimiento Hogares Nuevos-Obra de Cristo, incluye las ramas "Hogares Nuevos" e "Hijos de Hogares Nuevos", y los sectores "Consagradas Misioneras de la Familia" y "Sacerdotes Misioneros de la Familia". Para más información: www.hogaresnuevos.com. Los obispos de Estados Unidos ofrecen cinco claves para salir de la crisis financiera WASHINGTON, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Mientras el Congreso de los Estados Unidos debatía sobre la crisis financiera que atraviesa el país, los obispos han elaborado una serie de principios al respecto que, esperan, sean tenidos en cuenta. En una carta enviada el pasado viernes a los responsables del Gobierno, monseñor William Murphy, obispo de Rockville Center (Nueva York) y presidente del Comité de Justicia y Desarrollo de la Conferencia Episcopal, exponía cinco principios clave a la hora de buscar soluciones a la crisis económica del país. En primer lugar, monseñor Murphy explicó que los obispos están rezando por esta situación, que definió como "terriblemente preocupante y enormemente complicada". Aunque ni él ni el resto de los obispos se consideran expertos ni técnicos "en estas complicadas cuestiones", sin embargo, añade, "nuestra fe y nuestros principios morales pueden ayudar en la búsqueda de respuestas efectivas al desorden económico que afecta a nuestra gente". La primera clave que el prelado ofrece es "ser consciente de las dimensiones humanas y morales de la crisis". "Los acuerdos económicos, las estructuras y los remedios deben tener como propósito fundamental salvaguardar la vida y la dignidad humanas", afirmó. El prelado añadió que la "búsqueda escandalosa de beneficios económicos excesivos", es un ejemplo de "étaica económica que pone al beneficio por encima del resto de los valores". Esta ética "ignora
el impacto de las decisiones económicas en la vida de la gente real, así como
la dimensión ética de las elecciones que hacemos y de la responsabilidad moral
que tenemos sobre su efecto en la gente", explica el prelado. "Está claro que se requieren medidas efectivas que reconduzcan las prácticas, conductas y juicios erróneos que han llevado a la crisis. Quienes han contribuido directamente a esta crisis o se han aprovechado de ella no deberían ser recompensados o escapar sin dar cuentas del daño que han causado", afirmó. Conocer las necesidades En tercer lugar, el prelado explicó que en cualquier caso, el mercado siempre tendrá "ventajas y desventajas". "Hay necesidades humanas que no encuentran sitio en el mercado", afirmó monseñor Murphy. "Es un estricto deber de justicia y de verdad no permitir que necesidades humanas fundamentales queden insatisfechas". En este sentido, pidió una "renovación de los instrumentos de control y corrección de las instituciones económicas y de la industria financiera, así como una regulación y protección públicas efectivas más extensas". "La solidaridad y el bien común" es el cuarto principio propuesto por el prelado. "El principio de solidaridad nos recuerda que estamos unidos y nos advierte que buscar solamente el interés propio puede empeorar las cosas", explicó. "El principio de solidaridad nos compromete a buscar el bien común, no la ganancia de una parte o la ventaja económica". Fnalmente, el obispo de Rockville propuso el principio de subsidiariedad. "La subsidiariedad traslada la responsabilidad a los agentes privados y a las instituciones, para que acepten sus propias obligaciones", añadió. "Si ellos no lo hacen, entonces las grandes entidades, incluyendo al gobierno, tendrán que asumir lo que las instituciones privadas no han podido llevar a cabo". El prelado concluyó su escrito citando unas palabras de la encíclica Centessimus annus: "Nuestra tradición católica nos remite a una sociedad del trabajo, de la iniciativa y de la participación, que no está directamente contra el mercado, pero que exige que el mercado sea controlado apropiadamente por las fuerzas sociales y por el Estado para garantizar que las necesidades básicas de toda la sociedad son satisfechas". "Estas palabras de Juan Pablo II deberían adoptarse como lema por parte de todos aquellos que tienen responsabilidades hacia la nación, el mundo entero y el bien común de todos", concluyó. Traducción del inglés por Inma Álvarez
No virus found in this outgoing message. ZS080930 (c)ENTREVISTAS La familia, la institución más valorada en Europa Habla el presidente de la Red Europea de Institutos sobre la Familia BARCELONA, martes, 30 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Faltan pocos meses para el Encuentro Mundial de las Familias, que se realizará en enero en México. Zenit ha entrevistado en este marco a Carlos Pérez Testor, presidente de la Red Europea de Institutos de la Familia (REDIF, www.redif.org), para analizar la salud de la familia en el contexto europeo. Carlos Pérez Testor es Doctor en Medicina y especialista en psiquiatría. y actualmente es el director del Instituto Universitario de Salud Mental Vidal i Barraquer de la Universidad Ramon Llull. --La familia es una buena noticia. ¿Cómo se pueden crear corrientes de opinión -y de ilusión- acerca de ella? --Pérez: En la mayor parte de encuestas europeas sobre valoración de instituciones, la familia es la institución mas valorada por las personas sin que aparezcan diferencias significativas comparando los distintos rangos de edad. Desde los mas jóvenes a los mas mayores, una gran mayoría valora la familia como núcleo de cohesión y espacio de crecimiento. Podríamos afirmar que actualmente la familia goza de buena salud. --Usted goza de una visión de conjunto europea: ¿Qué tema preocupa más a las entidades familiares del continente? --Pérez: Antes le decía que la familia es la institución mas valorada en general en toda Europa, pero existe una gran diferencia en como cada administración, cada estado, cuida y protege a la familia. Las políticas de protección de la familia de los países del norte de Europa están a años luz de las políticas de protección de los países del sur, donde las familias reciben mucha menos ayuda. Una preocupación sería ésta: insuficiencia de políticas de protección. Pero seguramente tendríamos que distinguir las preocupaciones de los profesionales que nos dedicamos a la familia, que denunciamos la baja natalidad, la vulnerabilidad del grupo familiar, el aumento del número de divorcios con el impacto psicosocial que provoca, etc., de las preocupaciones del día a día de las familias: la conciliación trabajo-familia, la educación de los hijos, el cuidado de los ancianos y dependientes dentro del seno familiar, etc. --La familia nos viene dada. ¿Se olvida, esta dimensión de "don" en las relaciones familiares? --Pérez: La evidente secularización de la sociedad dificulta la visualización de la dimensión espiritual del "don" en una gran parte de las familias europeas, pero la dimensión de "gratuidad" y de "generosidad", de "entrega" sin esperar recibir nada a cambio, aparece constantemente en las relaciones familiares. --El Papa se refiere a menudo a la "familia humana". ¿Corremos el riesgo de ser una sociedad de individuos que no atienden a sus semejantes? --Pérez: Quiero creer que no, y los actos de generosidad heroica que vemos a nuestro alrededor cada día, nos hacen pensar que no. El valor de la solidaridad forma parte de nuestra sociedad. Pero muchas veces, lamentablemente, lo olvidamos y actuamos con gran egoísmo hacia nuestros semejantes. Por este motivo la sociedad en general y los responsables políticos en particular, tenemos el deber de trabajar para el bien de la familia. En mayo de 2007, en Brasil, el Santo Padre decía: "La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educación de los hijos. Las madres que quieren dedicarse plenamente a la educación de sus hijos y al servicio de la familia han de gozar de las condiciones necesarias para poderlo hacer, y para ello tienen derecho a contar con el apoyo del Estado (...) Es indispensable también promover políticas familiares auténticas que respondan a los derechos de la familia como sujeto social imprescindible. La familia forma parte del bien de los pueblos y de la humanidad entera". Si somos capaces de trabajar en políticas universales de protección de la familia, estaremos invirtiendo en el futuro de la humanidad. Por Miriam Díez i Bosch
El responsable vaticano para la Cultura analiza el nuevo interés por la Biblia Entrevista al arzobispo Ravasi, en vísperas del Sínodo de la Palabra CIUDAD DEL VATICANO, martes, 30 septiembre 2008 (ZENIT.org).- El arzobispo Gianfranco Ravasi, máximo exponente vaticano para la Cultura, ha constatado un nuevo interés por las Sagradas Escrituras, así como el deseo de apoyar su estudio y análisis. Lo atestigua una reciente investigación sobre el conocimiento de la Biblia por los fieles y el proyecto que, en la televisión italiana RAI (http://www.labibbiagiornoenotte.rai.it), prevé la lectura de textos bíblicos, del 5 al 11 de octubre, por parte de una serie de lectores, que será iniciada y clausurada por Benedicto XVI. La iniciativa surge con motivo de la inauguración del Sínodo de los Obispos sobre la Palabra, el 5 de octubre. El resto de los siete días intervendrán exponentes de las comunidades que basan su religión en el Antiguo Testamento, como el rabino jefe de la Comunidad Judía. Los fieles podrán intervenir inscribiéndose por internet. De todo ello, Zenit ha hablado con monseñor Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura y de la Comisión Pontificia de los Bienes Culturales, que ha explicado el proyecto y comentado los resultados del análisis. --Hace poco, fue presentada en el Vaticano una investigación social sobre la Biblia y su conocimiento. ¿Puede decirnos cuáles han sido las motivaciones y los objetivos? --Monseñor Ravasi: Esta investigación fue efectuada por la Federación Bíblica Católica Internacional, que es una institución independiente que tiene conexiones con el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos. Es una investigación realizada sobre todo en conexión con el Sínodo de los Obispos que este año se dedica precisamente a la Biblia. La investigación pretendía también indagar la situación actual, pasados más de 40 años del Concilio Vaticano II, que marcó una especie de renovación en el uso de la Biblia por parte de los católicos y la Iglesia Católica. La Biblia era ciertamente conocida con anterioridad, sobre todo mediante la liturgia, la catequesis, pero no de una manera tan sistemática y continua como se dio después, sobre todo tras aquél documento fundamental que fue la Dei Verbum, el texto sobre la divina revelación del Concilio Vaticano II. Este es por tanto el fin principal, lograr de algún modo hacer una prueba sobre la sensibilidad hacia la Biblia de las comunidades eclesiales de nueve países, a los que se añadirán dentro de poco otros cuatro, para poder tener una visión articulada y completa de la relación entre la Palabra de Dios y las comunidades. --¿Cuáles han sido los resultados de la investigación? --Monseñor Ravasi: Tengo que decir que los resultados han sido muy articulados, precisamente porque el esquema y la estructura de la investigación fueron muy cuidados, entrando incluso en aspectos inéditos, y la muestra era muy amplia. Podemos verdaderamente decir que son resultados interesantes y con fundamento, naturalmente con todos los límites que tienen estos resultados. Se podrían hacer al menos dos consideraciones basándose en este conjunto enorme de datos. La primera es que, indudablemente, en algunos países hay todavía una distancia notable del texto sagrado, la Biblia, respecto a otros. Por poner un ejemplo de un modelo de esta investigación que puede ser significativo, está la pregunta sobre la lectura de una página bíblica durante el último año. En Estados Unidos, el 73% de la población ha leído un texto bíblico en el último año. Lo que quiere decir casi la totalidad de todos aquellos que tienen hábito de lectura. Por otra parte, si vemos Italia, encontramos que sólo una cuarta parte de los lectores han abierto una página bíblica en el último año. Este es un ejemplo. Las respuestas son, como se ve, muy variadas y en algunos países el camino que hay que hacer es muy largo. Curiosamente, uno de los países últimos en absoluto, que sorprende porque es un país católico de grandes tradiciones, pero que probablemente marca una especie de hiato con su pasado, es España, que resulta casi siempre la última en este estudio. La segunda consideración es que sin embargo hay indudablemente en muchos el deseo de volver a este texto, sobre todo considerándolo no sólo, como es obvio para el creyente, norma de vida, lámpara para los pasos en el camino de la vida (para usar una frase de la misma Biblia), sino incluso como gran texto de la cultura; aquél que se suele decir "el Gran Código", usando esta expresión de un poeta y pintor inglés, William Blake, que fue recuperada por el gran crítico canadiense Norton Frye, que la convirtió en título de un ensayo suyo muy importante. Gran Código porque era el punto de referencia de la cultura. Y aquí quiero citar un elemento muy significativo: en Italia, un número notable de personas, el 63%, exige que en la escuela se introduzca la lectura de la Biblia. --El 1 de octubre se presentará un proyecto de lectura en televisión de la Biblia. ¿Puede hablarnos de ello? --Monseñor Ravasi: Ha sido un proyecto concebido sobre todo por la RAI (canal público de la televisión italiana, ndr.), que ha querido, con motivo del Sínodo de los Obispos, proponer en manera integral todas las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento. Abrirá esta lectura, que durará una semana, día y noche, el Papa mismo, que leerá en directo la primera página de la Biblia y de las Escrituras judías y cristianas, es decir el primer capítulo del Génesis. Este texto será luego leído en hebreo por el rabino jefe de Roma, para tener también el testimonio de la comunidad centrada en las Escrituras del Antiguo Testamento. Luego, habrá voces de las diversas confesiones cristianas y después todos aquellos que considerando significativo su deseo de proclamar este texto lo leerán. Naturalmente, serán pasajes ya definidos, los lectores se inscribirán por vía informática y se empezará este largo itinerario que tiene sobre todo este fin: tratar de proponer la Palabra. Una palabra que resuene solemnemente en medio de los muchos charloteos que la misma televisión ofrece y en los que está sumergido el mundo, hasta convertirse en una especie de zumbido, ruido de fondo de la civilización contemporánea. Éstas en cambio son palabras que, de algún modo, hieren y atraviesan la costumbre, introducen mensajes y por ello es significativo que la Palabra se lea en esta forma conjunta, de modo tal que no se conciba sólo como un elemento religioso sino como un verdadero testimonio cultural, de civilización, de humanidad. Tan es así que si un no creyente, un ateo, un agnóstico o incluso un musulmán o perteneciente a otra religión desea proclamar esta palabra, no se excluye su participación. Lo importante es que esté inscrito a esta larga voz sin interrupción que propone la Palabra de Dios para los creyentes, el gran texto de la cultura y de la civilización occidental para todos. Por Paolo Centofanti, traducido del italiano por Nieves San Martín El cardenal arzobispo de Barcelona ilustra la "laicidad positiva" Publicado un opúsculo del purpurado Lluís Martínez Sistach BARCELONA, martes, 30 septiembre 2008 (ZENIT.org).- El concepto de "laicidad positiva y abierta", promovido por Benedicto XVI y Nicolas Sarkozy en la reciente visita pontificia a Francia, forma parte del sistema constitucional español, constata el cardenal Lluís Martínez Sistach. El arzobispo de Barcelona, miembro del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia y del Tribunal de la Signatura Apostólica, acaba de publicar un libro, editado por el arzobispado con el título "La presencia pública de la Iglesia en la sociedad de hoy", en el que se publica una conferencia que presentó en el Club Siglo XXI de Madrid. En el texto, el
purpurado, doctor en Derecho por la Pontificia
Universidad Lateranense de Roma, constata que "desde
hace un tiempo en España se respiran unos aires muy distintos de aquellos que
inspiraron la transición política. Corremos el peligro de echar a perder y
relegar al olvido este patrimonio". Tal fue también la voluntad de la Conferencia Episcopal Española que en la declaración colectiva "Los valores morales y religiosos ante la Constitución". "No obstante
--añade el arzobispo de la ciudad condal-- desde hace un tiempo se respiran
otros aires muy distintos de aquellos de la transición. Corremos
el peligro de echar a perder y relegar al olvido este patrimonio". Seguidamente, invita a
valorar y dignificar la acción política, que es una tarea propia de los laicos
y que exige no poca vocación y entrega". "La sociedad es,
quiérase o no, un lugar de convergencia de múltiples influencias que actúan en
los ciudadanos. Todo ello ha de caber en la actuación de un Estado respetuoso
con la libertad religiosa", indica.
Santa Sede en la ONU: Proteger es un deber, no una excusa para la violencia Intervención del arzobispo Celestino Migliore NUEVA YORK, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención que pronunció este lunes el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede, ante la asamblea general de las Naciones Unidas. * * *
Señor presidente: En el momento en el que usted asume la presidencia de la sesión número 63 de la asamblea general, mi delegación desea lo mejor para sus tareas y desea trabajar con usted para afrontar los numerosos desafíos de la comunidad global. Este debate general es una oportunidad para los responsables de la vida nacional de cada país para tomar juntos el pulso a la situación del mundo. Por su naturaleza y estructura, las Naciones Unidas no crean normalmente ni los acontecimientos ni las tendencias, sino que más bien sirven de foro donde éstos se someten a debate para intentar darles una respuesta coherente, consensuada y puntual. Este año se ha caracterizado por una serie de desafíos y crisis: calamidades naturales y provocadas por el hombre, economías tambaleantes, agitación financiera, subida de precios de los alimentos y los combustibles, repercusiones del cambio climático, guerras locales, etc. En esta aula se nos ha invitado a identificar una vez más las causas comunes y denominadores de estas crisis y a aplicar adecuadas soluciones a largo plazo. Uno de los hechos claros que todos reconocen es que toda crisis presenta una mezcla de factores naturales y elementos de responsabilidad humana. Sin embargo, unos y otros van unidos con frecuencia a la respuesta tardía, a los fracasos o la reluctancia de los líderes para ejercer la responsabilidad de proteger a sus poblaciones. Cuando en estas paredes se habla de la responsabilidad de proteger, el punto de referencia es el Documento Final de 2005 que trata de la responsabilidad de la comunidad internacional para intervenir en situaciones donde los gobiernos individuales no pueden o no están dispuestos a asegurar la protección a sus propios ciudadanos. En el pasado, el término "protección" ha sido con demasiada frecuencia un pretexto para la expansión y la agresión. A pesar de los muchos avances del derecho internacional, trágicamente hoy en día todavía está vigente y se aplica esa comprensión del término. Sin embargo, el año pasado en esta misma sede, registramos un mayor consenso sobre la inclusión de este término como un ingrediente clave del liderazgo responsable. Algunos han invocado la responsabilidad de proteger como un aspecto esencial del ejercicio de la soberanía en el ámbito nacional e internacional, mientras otros han relanzado el concepto del ejercicio de la soberanía responsable. El Papa Benedicto XVI, en su discurso a la asamblea general de las Naciones Unidas, el pasado mes de abril, también reconoció que, desde la antigua reflexión filosófica sobre el gobierno hasta el moderno desarrollo del concepto de Estados nacionales soberanos, la responsabilidad de ofrecer protección ha servido y debe seguir sirviendo como principio compartido por todas las naciones para el gobierno de sus poblaciones y para reglamentar las relaciones entre los pueblos. Estos pronunciamientos subrayan los fundamentos históricos y morales del deber de los Estados de gobernar. Del mismo modo, confirman que el buen gobierno no debería seguirse midiendo simplemente en el contexto de "Estados de derecho" o de "soberanía", sino más bien, por la capacidad de sus líderes de cuidar de aquellos que les han sido confiados con la grave responsabilidad de guiarles moralmente. A pesar del creciente consenso en torno a la responsabilidad de ofrecer protección como medio para una mayor cooperación, este principio sigue siendo invocado como pretexto para utilizar arbitrariamente la fuerza militar. Esta distorsión continua con métodos e ideas que en el pasado han fracasado. El uso de la violencia para resolver las divergencias es siempre un fracaso de visión y un fracaso de humanidad. La responsabilidad de ofrecer protección no debería concebirse simplemente en términos de intervención militar, sino ante todo como la necesidad para la comunidad internacional de unirse para afrontar las crisis buscando medios para lograr limpias y abiertas negociaciones, para apoyar la fuerza moral de la ley y buscar el bien común. La falta de acción común para proteger a las poblaciones a riesgo y para prevenir intervenciones militares arbitrarias socavaría la autoridad moral y práctica de esta organización. El "nosotros los pueblos" que conformó las Naciones Unidas concibió la responsabilidad de ofrecer protección como el fulcro de la ONU. Los fundadores creían que esa responsabilidad no estribaba primordialmente en el uso de la fuerza para reinstaurar la paz y el respeto de los derechos humanos, sino sobre todo, en la reunión de los Estados para detectar y denunciar los primeros síntomas de toda crisis y para movilizar la atención de los gobiernos, de la sociedad civil y de la opinión pública con el fin de individuar las causas y proponer soluciones. Las diferentes agencias y organismos de las Naciones Unidas reafirman también la importancia de la responsabilidad de proteger a través de su capacidad para trabajar de cerca y solidariamente con las poblaciones y aplicando mecanismos de detección, de intervención y de observación. No sólo les corresponde a los Estados, sino también a las Naciones Unidas, asegurarse que la responsabilidad de ofrecer protección constituya el patrón de medida y la motivación de todo su trabajo. Mientras muchos siguen preguntándose y debatiendo sobre las auténticas causas y sobre las consecuencias a medio y largo plazo de las diferentes crisis financieras, humanitarias y alimentarias del mundo, las Naciones Unidas y sus miembros tienen la responsabilidad de ofrecer dirección, coherencia y resolución. En juego no sólo está la credibilidad de esta organización y de los líderes globales, sino lo que es más importante, la capacidad de la comunidad humana para ofrecer alimentación y seguridad y para proteger los derechos humanos básicos de manera que todos los pueblos tengan la oportunidad de vivir libres del miedo y de este modo puedan vivir su dignidad inherente. Las Naciones Unidas no fueron creadas para ser un gobierno global sino más bien el producto de la voluntad política de sus diferentes Estados miembros. Los niños huérfanos a causa del VIH/sida, los muchachos y muchachas vendidos o reducidos a esclavitud, los que se despiertan cada mañana sin saber si hoy serán perseguidos por su fe o por el color de su piel, siguen pidiendo una institución y líderes que acompañen a las palabras con acciones, compromisos y resultados. Estas voces, ignoradas con demasiada frecuencia, deben ser escuchadas para que podamos superar las divisiones políticas, geográficas e históricas y crear una organización que refleje nuestras mejores intenciones y no nuestros fracasos. Un área en el que nuestras mejores intenciones exigen acciones urgentes es el clima. Mi delegación elogia al secretario general Ban Ki-moon por su liderazgo para reconocer la urgencia de afrontar esta cuestión y elogia a los Estados y a la sociedad civil que hacen los sacrificios políticos y personales para asegurar un futuro mejor. El desafío del cambio climático y las diferentes soluciones propuestas y aplicadas nos llevan a considerar la preocupación y la inconsistencia que se dan hoy en el sector del derecho nacional e internacional cuando se considera, en concreto, que todo lo que es técnicamente posible debe ser legalmente lícito. Traducción del original inglés realizada por Jesús Colina
No virus found in this outgoing message. Síntesis 30/09/08
EL PARTIDO DE LA MUERTENOTICIAS GLOBALES, Año XI. Número 804, 52/08. Gacetilla nº 927. Buenos Aires, 30 septiembre 2008 927) USA: EL PARTIDO DE LA MUERTE. Fuentes: Propias; Avvenire, 27-09-08; Life News, 07-08-08, 29-09-08. Por Juan C. Sanahuja “Puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia” (Carta del Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe al Cardenal Theodore McCarrick, Arzobispo de Washington, presidente de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, 2004; vid. NG 664 y 911) Mons. Raymond L. Burke, Prefecto del Tribunal de la Signatura Apostólica, la instancia judicial más alta de la Santa Sede, declaró el 27 de septiembre pasado al diario Avvenire de Milán, que el Partido Demócrata de los Estados Unidos está convirtiéndose en el “partido de la muerte” a causa de su apoyo ilimitado al aborto, como lo demuestra claramente su programa -actualizado en agosto pasado- que refleja los principios y políticas del candidato a presidente Barack Obama. La Plataforma Demócrata dice en su página 50: “"El Partido Demócrata apoya de forma inequívoca y firmemente Roe v. Wade (la sentencia de la Corte Suprema que liberalizó el aborto en USA en 1973) y el derecho de la mujer a elegir el aborto legal y seguro, independientemente de su capacidad económica, y nos oponemos a cualquier esfuerzo para debilitar o socavar ese derecho". (Téngase en cuenta que la sentencia Roe vs Wade, ha sido invocada para cometer 50 millones de abortos quirúrgicos). Recordemos que Obama prometió, en su discurso de julio de 2007 a Planned Parenthood (filial de la IPPF, la internacional del aborto y la perversión de menores, NG 886), que su primera medida como presidente sería firmar la llamada Freedom of Choice Act, un proyecto de ley que derogaría todas las leyes que limitan el supuesto “derecho” al aborto en todos los estados de USA, desde las que prohíben el aborto por nacimiento parcial, hasta las normas que obligan a dar aviso a los padres cuando una menor pretende abortar, (parental notification laws). Mons. Burke (NG 663, 710, 799) aclaró además, que el partido demócrata no es el mismo que hace muchos años cuando “ayudó a nuestros padres y abuelos inmigrantes a integrarse y prosperar en la sociedad norteamericana”. Burke insistió en los conceptos de la carta del Cardenal Ratzinger a los Obispos norteamericanos de 2004 (NG 664), y volvió a recordar que a los políticos abortistas que se llaman católicos se les debe negar la comunión (NG 915), haciendo referencia al compañero de fórmula de Obama, Joe Biden, y a la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, (NG 918, 922). Es de notar que el diario católico Avvenire es el medio masivo de prensa de la Conferencia Episcopal Italiana. FIN 30-09-08 _______________________________ NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja; E-mail: noticiasglobales@noticiasglobales.org ; http://www.noticiasglobales.org ; Citando la fuente y el nombre del autor, se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos contenidos en cada número del boletín. ____________________________ ACLARACIÓN: A partir de aquí incluye publicidad el distribuidor de los correos. La publicidad colocada NO es responsabilidad de NOTICIAS GLOBALES y escapa a su control. ____________________________
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Vatican Information Service
9月29日 Síntesis 29/09/08
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ZENITEl mundo visto desde RomaServicio diario - 29 de septiembre de 2008SANTA SEDE La Santa Sede está contra la pena de muerte, recuerda monseñor Marchetto "Nuevas tecnologías, nuevas relaciones": Propuesta del Papa a los comunicadores Una Biblia, regalo al Papa y al Sínodo de las Sociedades Bíblicas de Estados Unidos El Papa se despide del personal de Castel Gandolfo La Gendarmería vaticana entrará en la Interpol MUNDO El cardenal Bergoglio denuncia una nueva esclavitud, los descartados Los obispos de la India exigen al Gobierno que frene los ataques contra los cristianos Falleció monseñor San Cristóbal, el mayor experto en arquitectura colonial peruana Una propuesta de formación en la espiritualidad laical de encarnación ENTREVISTAS Benedictinos: Vivir en comunidad, para vivir en Cristo DOCUMENTACIÓN Benedicto XVI: “Es necesario promover un turismo solidario y respetuoso con la Creación” Santa Sede La Santa Sede está contra la pena de muerte, recuerda monseñor MarchettoPone a África como ejemplo de esfuerzo para abolir la pena capital ROMA, lunes, 29 septiembre 2008 (ZENIT.org).- La Iglesia católica "mira con extremo favor y con gran esperanza la movilización internacional que tiene como objetivo final el de cancelar la pena capital de todos los ordenamientos jurídicos y estatutarios". Así lo afirmó este lunes el secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de Emigrantes e Itinerantes, monseñor Agostino Marchetto, durante el III Congreso internacional de ministros de Justicia, que se celebra entre hoy y mañana en el Palazzo Rospigliosi de Roma, convocado por la Comunidad de San Egidio. Monseñor Marchetto explicó que la Santa Sede mira "con gran esperanza" el movimiento a favor de la abolición de la pena de muerte, especialmente tras la moratoria sobre las ejecuciones aprobada por las Naciones Unidas el pasado mes de diciembre. La firma de esta moratoria da a entender, explicó el prelado, que la cultura de la vida "hoy es compartida universalmente, a pesar de las continuas amenazas y derivaciones violentas". Esta moratoria, afirmó, ha abierto "un periodo de reflexión, de examen, de control sobre las mejores expresiones de la justicia penal apta para garantizar eficazmente el orden público y la seguridad de las personas, y al mismo tiempo sea más conforme a la dignidad del hombre, también de la del condenado". Sin embargo, añadió, la Iglesia "es consciente al mismo tiempo de la complejidad de esta cuestión, y de la necesidad de proceder con decisión y gradualidad". Por ello, monseñor Marchetto mostró su satisfacción por el aumento de países abolicionistas en África, "que han aumentado a 13, mientras que los que aplican la moratoria de facto son 23". Se trata, añadió, "de un dato de extraordinaria relevancia para un área geográfica del mundo, mirada siempre con escepticismo y pesimismo por parte de los analistas internacionales". Para la Iglesia, añadió el prelado, la vida humana es "sagrada" desde la concepción hasta la muerte natural, según el "diseño divino de una civilización del amor y de la vida". Frente a esto, "la pena de muerte aparece cada vez más como un instrumento inaceptable, además de inútil y dañino", explicó. "Por esto el magisterio católico, que ha ilustrado el valor de la vida como fundamento de toda socialidad, condena abiertamente, humildemente pero sin dudas, la pena capital". El secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes citó el artículo 27 de la Evangelium Vitae de Juan Pablo II, en el que se afirma que la sociedad "puede reprimir eficazmente el crimen de manera modo que, mientras ponen al agresor en situación de no hacer daño, no le quitan definitivamente la posibilidad de redimirse", sin necesidad de acudir a la pena de muerte. "Un hombre y una mujer que se han equivocado, que han cometido un crimen, por más feroz que haya sido, deben tener la posibilidad de ser perdonados, incluso sufriendo una grave pena reparadora, y vivir en la esperanza", añadió. El arzobispo se mostró esperanzado de que "el camino hacia un mundo sin la pena de muerte esté cada vez más expedito y que llegue pronto a su destino final".
"Nuevas tecnologías, nuevas relaciones": Propuesta del Papa a los comunicadoresTema para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2009 CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 29 septiembre 2008 (ZENIT.org).- "Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad". Este es el tema escogido por Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2009. "Más que un simple tema me parece que el Papa nos pone ante un auténtico programa de trabajo", ha reconocido el arzobispo Caludio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales. El tema fue anunciado por el Consejo vaticano este lunes, 29 de septiembre, fiesta de las arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel. El mensaje que escribirá el Papa sobre el argumento con motivo de la jornada mundial debería publicarse el 24 de enero, memoria de san Francisco de Sales, patrono de los periodistas. El tema escogido por el Papa, según monseñor Celli, es "un compendio de los compromisos y de las responsabilidades que la comunicación y los hombres de la comunicación están llamados a asumirse en primera persona en un tiempo tan fuertemente caracterizado por el desarrollo de las nuevas tecnologías que, de hecho, crean un nuevo ambiente, una nueva cultura". "En un cierto sentido --sigue diciendo el presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales--, se podría decir que el Papa pide hoy a los agentes de la comunicación lo que pidió durante el encuentro con el mundo de la cultura en París, es decir, asumir una actitud verdaderamente filosófica: mirar más allá de las cosas penúltimas y lanzarse a la búsqueda de las últimas, las verdaderas". "Resulta evidente el sentido de confianza del Papa ante las posibilidades de los medios de comunicación", añade monseñor Celli, quien considera que "los medios pueden ser de gran ayuda para favorecer un clima de diálogo y de confianza". "Subrayar el hecho de que a los nuevos medios les deben corresponder nuevas relaciones significa tocar profundamente la relación sobre la que vive y se desarrolla la comunicación: el avance de los instrumentos no significa simplemente un paso adelante, sino que siempre crea nuevas condiciones y posibilidades para que el hombre utilice e invierta estos recursos para el bien común y los ponga como base para un crecimiento cultural amplio y difundido". Monseñor Celli añade que "si consideramos que quien trabaja en los medios de comunicación es ante todo un agente cultural, entonces vuelven inmediatamente a la mente las palabras que pronunció el Papa al concluir su discurso a los intelectuales: 'una cultura meramente positivista que circunscribiera al campo subjetivo como no científica la pregunta sobre Dios, sería la capitulación de la razón, la renuncia a sus posibilidades más elevadas y consiguientemente una ruina del humanismo, cuyas consecuencias no podrían ser más graves'". Para responder a la invitación de Benedicto XVI, monseñor Celli hace un anuncio como presidente del Consejo del Papa para las Comunicaciones Sociales: "En marzo del próximo año hemos programado un encuentro de los obispos responsables de la comunicación en un seminario organizado en colaboración con los profesores universitarios expertos de medios de comunicación para formular una pastoral de los medios de comunicación social más precisa y moderna". La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales es la única celebración mundial que convocó el Concilio Vaticano II (Inter mirifica, 1963) y se celebra en casi todos los países del mundo el domingo precedente a Pentecostés. Una Biblia, regalo al Papa y al Sínodo de las Sociedades Bíblicas de Estados UnidosBenedicto XVI recibirá la “Biblia Políglota” ROMA, lunes, 29 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Con motivo del Sínodo del Palabra, la mayor entidad bíblica de los Estados Unidos ofrecerá en Roma una Biblia multilingüe al Papa, así como a todos los miembros del Sínodo de los Obispos dedicado a la Palabra de Dios que se celebrará en octubre en la Ciudad Eterna. Este volumen, la "Biblia Poliglotta", ha sido ilustrada por Cláudio Pastro, artista brasileño de arte sacra y será entregado al Papa el próximo 7 de octubre en una edición personal de lujo en blanco, mientras los miembros del Sínodo recibirán un ejemplar de color rojo. El Antiguo Testamento viene presentado en cinco idiomas: hebreo-arameo, griego, latín, inglés y español, y el Nuevo Testamento, a su vez, en cuatro idiomas: griego, latín, inglés y español. Esta edición de la Biblia se ha elaborado en la imprenta bíblica de la Sociedad Bíblica Brasileña, considerada como la segunda en importancia en el mundo por su elaboración e impresión de Biblias (6.000.000 millones de unidades al año). Según revela Mario Paredes, miembro del comité presidencial de enlace de las Sociedades Bíblicas de los Estados Unidos con la Iglesia católica romana, "la primera y más grande imprenta bíblica está en la China, la cual ha elaborado e impreso unos 50.000.000 millones de unidades en los últimos 25 años. Localizada en la Ciudad de Nanjing y propiedad de la Sociedad Bíblica China esta imprenta funciona con una importante participación e inversión del gobierno chino y de la American Bible Society". La Biblia en cuestión tiene 3.220 páginas y pesa 3.440 kilos (7595 libras). Esta lujosa edición bíblica ha sido pensada como una edición con textos que puedan ser utilizados en las asambleas litúrgicas y con valor académico, exegético. La presentación final de esta edición especial de la Biblia Políglota está avalada y aprobada por la American Bible Society y por la Librería Editorial Vaticana. La edición es de carácter ecuménico puesto que sus textos, todos con el imprimatur y el nihil obstat de la Iglesia católica, proceden --como el texto en inglés-- del Consejo de Iglesias Protestantes y de las Sociedades Bíblicas Unidas. "Es enorme, pues, el valor simbólico y el aporte que esta iniciativa representa en la tarea ecuménica, la tarea de todos los creyentes en Cristo: impregnar el mundo con los valores del Evangelio", explica a Zenit Mario Paredes. Paredes, que también supervisa proyectos en español de esta entidad bíblica, reconoce: "Los cristianos nos alegramos por esta iniciativa bíblica que contribuye de manera muy significativa al deseo de nuestro Señor: " Que todos sean uno"". "Por encima de nuestras historias fundacionales, más allá de nuestras tradiciones y de nuestras diferencias en el terreno de lo doctrinal, de lo litúrgico y de las distintas expresiones religiosas, la Biblia Políglota confirma, posibilita, engrandece y enriquece un acuerdo común entre todos los cristianos y una intención relevante en el interés ecuménico del pontificado de Benedicto XVI: la centralidad que ha de tener la Palabra de Dios en nuestras historias personales, eclesiales y sociales", concluye. En Washington se presentará esta Bíblia cuando finalice el Sínodo. Será el día 28 de octubre en la Nunciatura Apostólica, en una recepción ofrecida por el nuncio apostólico, el arzobispo Pietro Sambi. La American Bible Society, fundada hace 192 años, es la organización interconfesional más antigua y prestigiosa en los Estados Unidos de América. Por Miriam Díez i Bosch El Papa se despide del personal de Castel GandolfoMañana volverá al Vaticano tras el periodo veraniego CASTEL GANDOLFO, lunes 29 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI saludó este lunes, en la Sala de los Suizos del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, a los religiosos y personal civil y militar que len ha atendido durante su estancia en esta residencia veraniega pontificia. El Papa quiso despedirse "con sincera gratitud" de la que llamó "gran familia de Castel Gandolfo" antes de su vuelta al Vaticano, prevista para mañana por la tarde. El primer lugar, agradeció la hospitalidad de las autoridades religiosas y civiles de Castel Gandolfo, especialmente al obispo de Albano, monseñor Marcello Semeraro, al párroco local y al Ayuntamiento de esta localidad de la provincia del Lazio. Saludó también al personal administrativo de la Gobernación del Vaticano, así como a las fuerzas del Orden italianas y a la Gendarmería vaticana, a quienes recordó especialmente por celebrar hoy la fiesta de su patrón, san Miguel. Agradeció también al 31 escuadrón de la Aeronáutica Militar italiana, responsables de los desplazamientos en helicóptero desde Castel Gandolfo. La residencia pontificia veraniega de Castel Gandolfo, a las orillas del Lago Albano, ha sido utilizada por los diversos Papas desde el siglo XVII, y es una de las propiedades extraterritoriales del Estado Ciudad del Vaticano desde los Pactos Lateranenses de 1929. En ella murieron los Papas Pío XII (1958) y Pablo VI (1978). La Gendarmería vaticana entrará en la InterpolEl Cuerpo celebró el sábado a su Patrón, san Miguel Arcángel CIUDAD DEL VATICANO, lunes 29 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El 10 de octubre próximo, el Secretario general de la Gobernación de la Santa Sede, monseñor Renato Boccardo, firmará en San Petersburgo un protocolo de adhesión de la Gendarmería Vaticana a la Interpol, la organización que reúne a los Cuerpos de Policía Internacionales. Así lo anunció el pasado sábado el Comandante del Cuerpo, Domenico Giani, con ocasión de la celebración de la fiesta de san Miguel Arcángel, Patrono de la Gendarmería vaticana, el pasado sábado por la tarde en la Villa Pontificia de Castel Gandolfo. En el acto, informa Radio Vaticano, estaban presentes unas 500 personas, entre autoridades civiles y militares. Desde finales del año 2006, la Gendarmería vaticana participa en los encuentros de los Jefes de Policía de los países de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Domenico Giani explicó también que existe un proyecto de cooperación, actualmente en fase de estudio, con la Policía italiana, "dado el recrudecimiento de los fenómenos criminales". La fiesta della Gendarmería de Estado Ciudad del Vaticano, amenizada por un concierto ejecutado por la Banda del Cuerpo, comenzó con la celebración de la Santa Misa, presidida por el cardenal Giovanni Lajolo, Gobernados del Estado, y por el capellán, monseñor Giulio Viviani. Con la bendición y la entrega del nuevo estandarte del Cuerpo, símbolo de la unidad y la dedicación al Papa, la ceremonia prosiguió con la proyección de un vídeo sobre la historia y las actividades de la Gendarmería. Benedicto XVI se acercó posteriormente al lugar para un breve saludo, en el que expresó su "sincero agradecimiento por la competencia y la dedicación" con la que los gendarmes llevan a cabo su servicio a la Iglesia. El nacimiento del Cuerpo de la Gendarmería se remonta a 1816, cuando Pío VII, para reestructurar los servicios de orden público, de seguridad y de policía judicial ya existentes en el Estado Pontificio, creó el Cuerpo de los Carabinieri Pontifici, denominación que cambió Pío IX en 1850 por Veliti Pontifici, y que después pasó a ser Gendarmería vaticana. La principal tarea del Cuerpo es cuidar de la seguridad y del orden público, llevar a cabo las tareas institucionales de la policía, incluyendo la custodia de las fronteras, así como de la policía judicial y tributaria, para la seguridad de los lugares y las personas. Actualmente el Cuerpo cuenta con 160 efectivos, todos de nacionalidad italiana. Entre ellos hay personal altamente especializado en acciones antiterroristas, antisabotaje, y en todas las actividades de la prevención. Tiene también expertos en el sector informático y en la videovigilancia. En territorio italiano, la protección del Papa está garantizada por la Inspectoría general de Seguridad Pública, sita cerca del Vaticano. Fuera de Italia, la Gendarmería colabora con la Policía de los distintos países que hospedan al Papa en sus viajes. Mundo El cardenal Bergoglio denuncia una nueva esclavitud, los descartados BUENOS AIRES, lunes, 29 septiembre 2008 (ZENIT.org-El Observador).- El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, advirtió este sábado sobre una "industria del descarte que se llama esclavitud", que todavía no se abolió en el país, y aseguró que las categorías de análisis de la realidad van progresando. Los obispos de la India exigen al Gobierno que frene los ataques contra los cristianosAcusan formalmente a los grupos extremistas hindúes de planificar la violencia NUEVA DELHI, lunes 29 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) Los obispos católicos de la India han exigido formalmente al Gobierno indio que haga todo lo posible para detener la ola de violencia contra los cristianos, que dura ya más de un mes y que se ha cobrado decenas de víctimas mortales. En un comunicado, difundido por la agencia Asianews el pasado viernes 26 de septiembre, el cardenal Varkey Vithayathil, presidente de la Conferencia Episcopal India, en nombre de todos los prelados del país, acusa formalmente a los grupos radicales hindúes de la tragedia, y pide que estos grupos sean ilegalizados. "Personas inocentes han sido asesinadas, mujeres violadas, iglesias y lugares religiosos profanados, casas de cristianos han sido destruidas en Kandhamal y en otros distritos de Orissa", acusa el cardenal. El comunicado pide "una acción fuerte y urgente" contra los violentos, así como ""la prohibición de todos los grupos fundamentalistas que adiestran a terroristas bajo la insignia del Hindutva u otros nombres". Para los obispos, es "evidente que los autores de estas acciones malvadas son agentes adiestrados del activismo radical Hindutva, que se mueven con instrucciones y siguiendo un plan prediseñado de destrucción". El cardenal Vithayathil lamenta especialmente la actitud de "apatía e inacción" del gobierno central y de las autoridades locales de los Estados afectados. "El Gobierno ha seguido asegurando que todo esta dentro de la normalidad y que la seguridad era perfecta. Pero cuando se le ha criticado, se ha excusado diciendo que era incapaz de controlar a las turbas que destruían las propiedades eclesiales y atacaban al personal religioso y a la población cristiana. Esta violencia incontrolada "está humillando a la antigua civilización india y a valores como la Ahimsa (no-violencia), Verdad, Tolerancia y respeto por las religiones que la India había conservado celosamente durante siglos", añade el comunicado. Los obispos recuerdan que la Constitución india reconoce el "derecho a la libertad de conciencia y a la libertad religiosa", así como "derecho de profesar una religión libremente, practicarla y propagarla". Además, añaden, la Iglesia católica "ha jugado siempre un papel activo a la hora de promover el diálogo interreligioso y la armonía". "Si alguno considera los sufrimientos de los cristianos como una debilidad, se equivoca. Queremos recordar a todos que somos ciudadanos de esta gran nación y que continuamos contribuyendo mucho al crecimiento y al desarrollo de esta nación". Rechazo del proselitismo Los obispos rechazan rotundamente las acusaciones de proselitismo y de promover conversiones forzadas, acusaciones lanzadas por los grupos extremistas para justificar los actos violentos. "La conversión forzada, mediante recompensas o con engaño está en contra de las enseñanzas de la Iglesia católica", afirman los obispos, citando la Constitución Ad Gentes del Concilio Vaticano II. Al contrario, muchos conversos al cristianismo "pierden muchos beneficios garantizados por la Constitución, y algunos incluso han sacrificado sus vidas por rechazar convertirse al hinduísmo", agrega la nota. Los prelados muestran su convicción de que "las acusaciones de promover conversiones forzadas son una estrategia que esconde el interés de negar los servicios cristianos de salud, educación, emancipación de la pobreza y desarrollo a los grupos más abandonados". "Creemos que la oposición del Hindutva a las actividades cristianas deriva del miedo a que muchas de estas comunidades marginadas se refuercen en sus derechos y resistan a la explotación", añaden. Falleció monseñor San Cristóbal, el mayor experto en arquitectura colonial peruanaMisionero claretiano, había nacido en España LIMA, lunes, 29 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Perú despidió el pasado 24 de septiembre a un destacado intelectual nacido en España, reconocido como el mayor experto en arquitectura colonial peruana. Monseñor Antonio San Cristóbal Sebastián era misionero claretiano. La comunidad parroquial "San Antonio María Claret" -cuya iglesia colaboró a construir monseñor San Cristóbal y a cuya comunidad dedicó muchos años- ha comunicado a Zenit que, tras ser velado, fue enterrado en el cementerio El Ángel, junto a los misioneros claretianos que le precedieron. La prensa peruana se ha hecho eco comunicando la noticia y calificando a monseñor San Cristóbal como "gran intelectual del Perú, miembro de diversas instituciones y reconocido con diversos premios y distinciones", así como "el mayor experto en arquitectura colonial peruana". Era miembro de número de la Academia Nacional de Historia, a la que se incorporó con el discurso "Evolución de la historia de la arquitectura virreinal peruana". Llegado a Perú en 1953, como misionero claretiano, obtuvo la nacionalidad peruana, no sólo por efecto de la naturalización civil sino "por su plena entrega a la docencia universitaria y a los estudios peruanistas, sobre todo a los referidos a la historia del arte virreinal, en los que fue una indiscutible autoridad", indican fuentes de la Academia Nacional de Historia. Se doctoró en Filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima y en Educación en la Pontificia Universidad Católica del Perú. En 1969, fundó la Universidad Ricardo Palma, de la que fue rector (1989-1994). Autor de innumerables trabajos (libros y artículos de revistas y de periódicos), fue asiduo colaborador de la Revista Histórica, de la Revista del Archivo General de la Nación y del Boletín del Instituto Riva-Agüero. Actualmente, era profesor principal en el curso Arquitectura Peruana II (época Virreinal), en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Ingeniería; profesor en el curso Arte y Arquitectura Virreinales, en la sección de Maestría en Restauración de Monumentos Históricos, en el Post-Grado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Ingeniería. Pertenecía también, como académico de número, a la Academia Peruana de Historia Eclesiástica de Perú y era académico correspondiente de la Real Academia de la Historia de España y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia de San Quirce, Segovia, España. Recibió distintos reconocimientos nacionales y extranjeros, por su labor cultural e investigadora, como la Medalla Cívica de la Municipalidad de Lima, la Encomienda de la Orden de Isabel La Católica, otorgada por su Majestad el Rey de España Juan Carlos I y otros nombramientos y condecoraciones. Una propuesta de formación en la espiritualidad laical de encarnaciónDesde el carisma de san Pedro Poveda y su aportación socioeducativa MADRID, lunes, 29 septiembre 2008 (ZENIT.org).- El Centro de Espiritualidad de Santa María de Los Negrales, Madrid, España, ha dado a conocer su programa para el curso 2008-2009, con una serie de actividades dirigidas a un público amplio interesado en vivir su fe en diálogo con la sociedad y con otras creencias, así como personas preocupadas por aunar esfuerzos en la construcción de la sociedad civil. Con sus actividades, este Centro dirigido por la Institución Teresiana ofrece --en el programa enviado a Zenit-- diversas posibilidades de formación integral, espacios de encuentro entre personas con distintas opciones de fe, experiencias de profundización espiritual, foros, acompañamiento espiritual, tiempos para reflexionar, orar y celebrar. Los ejes en que se sostienen los temas del programa para 2008-2009 son: interiorización, oración y lectura creyente de la realidad; espiritualidad laical; compromiso desde una fe encarnada; y espiritualidad en clave de mujer. Una de las ofertas de este programa es un seminario titulado "Espiritualidad de encarnación, una aproximación desde los textos de Pedro Poveda", que se desarrollará a lo largo de tres años con tres encuentros en cada curso, a iniciarse el fin de semana del 25-26 de octubre de 2008. Durante el periodo citado, se tratarán temas como: los primeros cristianos; sal de la tierra, encarnación y vida pascual; hombres y mujeres contemplativos en la historia; el estudio y la ciencia al servicio del Reino; testimonio con la vida, las palabras y las obras; un laicado asociado vinculado por la caridad. El programa del seminario se propone entre otros objetivos: Ahondar técnica y experiencialmente en el carácter propio de la espiritualidad laical propuesta por san Pedro Poveda y favorecer una combinación creativa de recuperación hermenéutica de textos antiguos y de apropiación de la experiencia contemporánea. Elisa Estévez, directora del Programa de Espiritualidad del centro y teóloga, afirma en la presentación del programa para el nuevo curso, que se trata de aportar "una palabra humilde y respetuosa en el diálogo de la fe con los retos y desafíos que plantean las sociedades actuales". En este curso, además se ofrece un Seminario sobre "Ciudadanía, migraciones y religión" y dos talleres: uno sobre "Mujeres con autoridad en el cristianismo antiguo" y otro para la iniciación en la oración de los jóvenes. La oferta se cierra con "Ejercicios Espirituales personalizados", del 5 al 12 de julio de 2009. Para saber más: http://www.institucionteresiana.org/asp/espiritualidad/ver_espiritualidad.asp?idprincipal=619 y actividades@santamariadelosnegrales.org Entrevistas Benedictinos: Vivir en comunidad, para vivir en CristoEntrevista al abad de San Pablo Extramuros, Edmund Power ROMA, lunes, 29 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Acaba de celebrarse el congreso mundial de cerca de trescientos abades de la Confederación benedictina, reunidos en Roma del 18 al 27 de septiembre. Una de las peculiaridades de este congreso, que se celebra cada cuatros años, es su celebración en el Año Paulino y la elección del nuevo abad primado. Los abades del congreso mundial reeligieron el pasado día 25 a Notker Wolf, que continúa su servicio a la Iglesia y a la Confederación benedictina como abad primado. Al comenzar el congreso, los abades se encontraron con Benedicto XVI, en una audiencia especial en su residencia veraniega de Castel Gandolfo, y con la celebración solemne de Vísperas, en la basílica de San Pablo Extramuros, confiaron sus trabajos al apóstol de las gentes. En una entrevista concedida a Zenit, al abad de la citada basílica Edmund Power hace algunas consideraciones sobre estos eventos. --Padre abad, ¿de qué han hablado en estos días de congreso? --Power: Durante el anterior congreso de 2004, hablamos de la globalización como desafío y oportunidad para los benedictinos de nuestro tiempo. Este año no se ha elegido un tema específico. Hemos querido encontrarnos para poder conocer mejor los diversos tipos de problemas y riquezas de las comunidades monásticas en todo el mundo. Hemos tenido informes, por ejemplo, sobre las actividades de los cerca de 257 monasterios independientes que forman parte de la Confederación benedictina, con una representación de las monjas y religiosas benedictinas. Hemos buscado juntos soluciones de ayuda para los monasterios más pobres o que se encuentran en zonas críticas del planeta, pero hemos hablado también de diálogo ecuménico e interreligioso con representantes de otras confesiones cristianas. Otro tema privilegiado ha sido el de la educación y testimonio benedictinos, es decir, lo que el monaquismo puede todavía decir en el mundo de hoy a través de sus estructuras educativas. Nuestra vida monástica, aunque con actividades apostólicas, tiene un fondo y una fuente: la espiritualidad contemplativa que cada monje y monja expresa a su modo en su comunidad. Podría decir que nuestro carisma es "ser" en lugar de "hacer", aunque este ser se explicite luego en el hacer y todo ello se debe expresar en el vivir en manera intensa en Cristo. --Por tanto, si este es el carisma, es también un gran desafío en el mundo contemporáneo. --Power: Últimamente se oye decir que algunas congregaciones religiosas han perdido el sentido de la vida comunitaria porque están demasiado implicadas en la actividad apostólica. Ésta es buena, pero se da el riesgo de ser absorbidos totalmente por ella. Baste mirar a la oración comunitaria, reducida al mínimo o a las comidas en solitario, a causa de los compromisos que se han multiplicado hoy, incluso a causa de la disminución de sacerdotes y religiosos. Para nosotros los benedictinos vivir en comunidad, con todas sus implicaciones, es un modo fundamental de vivir en Cristo. Convivir no es fácil, incluso diría que de alguna manera llega a ser un perderse a sí mismos, con la conciencia de abrazar la cruz al servicio de los demás. No somos ciertamente mejores que los demás por esto pero es precisamente este el carisma monástico benedictino. --¿En qué medida les son útiles estos congresos que celebran cada cuatro años? --Power: Son dos semanas de intercambio que a algunos podría parecer un periodo demasiado largo y a otros corto, pero es importante, cada cuatro años, encontrarse para conocerse mejor y confrontar algunos temas comunes. Nuestro sistema benedictino no es como otras órdenes dependientes de un organismo o jerarquía centralizada. Cada monasterio benedictino es independiente y el hecho de encontrarnos, con intervalos regulares de tiempo, nos ayuda a todos a subrayar la universalidad de la vida benedictina. Nos encontramos, intercambiamos y conocemos las dificultades de otros monasterios lejanos. Esto es importante también para conocer las diversas costumbres y tradiciones. Un monasterio en Alemania es muy diverso de uno en Argentina o en Vietnam. Se convierte también para nosotros en un modo tangible de ver realizado lo que dice san Pablo: que Cristo es de todos, que en Él no existe ni griego, ni judío. Hay que recordar también que, más allá de estos encuentros, tenemos una base en Roma que es el Colegio y el Ateneo San Anselmo, gestionados por la Confederación benedictina, que el resto del tiempo cumple el fin de actualizar la comunión, aunque en la diversidad de naciones y tradiciones. --Acaban de elegir al abad primado, que coordina la Confederación benedictina, y han vuelto a confirmar al abad Notker Wolf, en su segundo mandato. ¿Una opción a favor de la continuidad? --Power: El abad Notker Wolf fue elegido en 2000, durante el Gran Jubileo, y ha sido reelegido por otros cuatro años, en el año del bimilenario paulino. La continuidad es algo bueno cuando es posible y en este caso lo ha sido. Todo el congreso está satisfecho del trabajo realizado por el abad Notker Wolf, que reúne en sí muchas cualidades: habla diversos idiomas, tiene una aguda capacidad para comunicar y es un gran viajero, un poco como san Pablo, y lo hace con alegría y empeño. Estamos contentos por tanto de haberlo reelegido para este servicio que implica también un gran dispendio de energías. --Los monjes benedictinos, desde hace unos 1.300 años, custodian el lugar de la sepultura del Apóstol Pablo y se ocupan de su liturgia. ¿Qué están haciendo de especial en este año bimilenario? --Power: Es una pregunta que me hacen en muchas partes, sobre todo en el extranjero. Todos imaginan grandes celebraciones cada día pero nuestro estilo monástico es un poco diferente. Como benedictinos, damos mucha importancia a la fidelidad a la cotidianeidad. Ciertamente hay una gran afluencia de peregrinos a la basílica y nuestro servicio como ministros de la confesión absorbe mucho tiempo. Hay ciertamente celebraciones específicas solemnes y especiales, como las Vísperas Ecuménicas, que se celebran cada viernes a las 18,00 horas, en las que participan también fieles de las diversas denominaciones cristianas que viven en Roma, durante las que los monjes hacen una reflexión sobre san Pablo. Es un momento de oración que podemos vivir al final de la jornada, un momento tranquilo para meditar sobre lo que el apóstol san Pablo nos dice hoy a través de su mensaje, tan profundo y actual, y la lectura específica paulina elegida para aquél día. Queremos vivir este año no como un gran momento o una serie de eventos extraordinarios, sino como un tiempo de crecimiento espiritual. Creo que la vida espiritual es un proceso. Hay momentos importantes pero lo es todavía más encarnar el misterio en la cotidianeidad y en la fidelidad. Este es el estilo monástico que proponemos también a los peregrinos en la basílica. Por Marco Cardinali, traducido del italiano por Nieves San Martín Documentación Benedicto XVI: “Es necesario promover un turismo solidario y respetuoso con la Creación”Audiencia a los participantes en un encuentro con motivo de la Jornada Mundial del Turismo CASTEL GANDOLFO, lunes 29 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Ofrecemos el texto íntegro de la audiencia concedida por Benedicto XVI a los participantes en el encuentro promovido por el Centro Turístico Juvenil (CTG) de Italia y por la Oficina Internacional de Turismo Social (BITS) con motivo de la Jornada Mundial del Turismo, el pasado sábado 27 de septiembre en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo. * * * Señor cardenal, venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, queridos amigos, Os acojo con alegría y os doy mi cordial bienvenida. Agradezco al cardenal Martino, presidente del Consejo Pontificio para los Migrantes e Itinerantes, por haberme ilustrado las motivaciones del encuentro de hoy, y haberse hecho intérprete también de vuestros sentimientos. Saludo al arzobispo Agostino Marchetto, secretario del mismo dicasterio dedicado a la pastoral de la movilidad humana, en la que también entra la pastoral de turismo. Mi saludo se extiende a la señora Maria Pia Bertolucci y a monseñor Guido Lucchiari, presidenta y consultor eclesiástico respectivamente del Centro Turistico Giovanile (CTG), principal artífice de esta visita, y al doctor Norberto Tonini, Presidente del Internazionale del Turismo Sociale (BITS), que se ha asociado a la iniciativa. Un afectuoso saludo a todos vosotros aquí presentes. Nuestro encuentro tiene lugar con ocasión de la celebración hoy de la Jornada Mundial del Turismo. El tema de este año, "El turismo afronta el desafío del cambio climático", indica una problemática de gran actualidad, que hace referencia al potencial del sector turístico respecto al estado del planeta y del bienestar de la humanidad. Vuestras dos instituciones ya están trabajando en un turismo atento a la promoción integral de la persona, en una visión de sostenibilidad y de solidaridad, y esto hace de vosotros actores cualificados a la hora de custodiar y valorar responsablemente los recursos de la Creación, inmenso don de Dios a la humanidad. La humanidad tiene el deber de proteger este tesoro y de empeñarse contra el uso indiscriminado de los bienes de la tierra. Sin un adecuado límite ético y moral, el comportamiento humano puede efectivamente transformarse en una amenaza y un desafío. La experiencia enseña que la gestión responsable de la Creación forma parte, o así debería ser, de una economía sana y sostenible del turismo. Al contrario, el uso el uso impropio de la naturaleza y el abuso infligido a la cultura de las poblaciones locales dañan también al turismo. Aprender a respetar el medio ambiente enseña también a respetar a los demás y a sí mismos. Ya en el 1991, en la Encíclica Centesimus annus, mi amado predecesor Juan Pablo II había denunciado el consume excesivo y arbitrario de los recursos, recordando que el hombre es colaborador de Dios en la obra de la Creación y no puede ponerse en lugar de Él. Subrayó también que la humanidad de hoy debe "ser consciente de sus deberes y obligaciones hacia las generaciones futuras" (n. 37). Es necesario por tanto, sobre todo es el ámbito del turismo, gran usuario de la naturaleza, que tiendan a una gestión equilibrada de nuestro habitat, de la que es nuestra casa común y lo será para cuantos vendrán después de nosotros. La degradación del ambiente sólo puede frenarse con una cultura adecuada del comportamiento, que incluya estilos de vida más sobrios. De ahí la importancia, como he recordado recientemente, de educar en una ética de la responsabilidad y de proceder a "hacer las propuestas más constructivas para garantizar el bienestar de las generaciones futuras (Discurso en el Elíseo, L'Osservatore Romano, 13 de septiembre de 2008, p. 8). Además, la Iglesia comparte con vuestras Instituciones y otras Organizaciones similares el empeño para difundir el llamado "turismo social", que promueve la participación de las clases más débiles y que puede ser un instrumento de lucha válido contra la pobreza y la fragilidad, creando empleos, custodiando los recursos y promoviendo la igualdad. Este turismo representa un motivo de esperanza en un mundo en el que se acentúan las distancias entre quien tiene de todo y quienes sufren el hambre, la carestía y la sequía. Auguro que la reflexión con ocasión de esta Jornada Mundial del Turismo, gracias al tema propuesto, consiga influenciar positivamente el estilo de vida de tantos turistas, de modo que cada uno de su contribución al bienestar de todos, que resulta ser en definitiva el de cada uno. Dirijo, finalmente, una invitación a los jóvenes para que, a través de vuestras Instituciones, apoyen y sean actores de comportamientos dirigidos al aprecio de la naturaleza y a su defensa, en una perspectiva ecológica correcta, como he subrayado muchas veces con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, el pasado mes de julio. Compete también a las nuevas generaciones promover un turismo sano y solidario, que prohíba el consumismo y el despilfarro de los recursos de la tierra, para dejar espacio a gestos de solidaridad y amistad, de conocimiento y comprensión. De este modo el turismo puede convertirse en un instrumento privilegiado de educación para la convivencia pacífica. Dios os ayude en vuestro trabajo. Por parte mía, estad seguros, os prometo un recuerdo en la oración, mientras imparto con afecto la Bendición Apostólica a vosotros aquí presentes, a vuestros seres queridos y a los miembros de vuestras beneméritas instituciones.
[Traducción del italiano por Inma Álvarez © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana] ZENIT es una agencia internacional de información. Visite nuestra página http://www.zenit.org Para suscribirse/darse de baja: http://www.zenit.org/spanish/subscribe.html Para cualquier información: http://www.zenit.org/spanish/contactanos.html * * * * * * * * * * * * * * * * La reproducción de los servicios de Zenit requiere el permiso expreso del editor: http://www.zenit.org/spanish/permisos.html (c) Innovative Media Inc. VISnews 080929
Vatican Information Service
9月28日 ZS080928
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ZENITEl mundo visto desde RomaServicio diario - 28 de septiembre de 2008SANTA SEDE La humildad, “testamento espiritual de Juan Pablo I”, afirma el Papa El turismo responsable puede ayudar a combatir la pobreza, según el Papa Benedicto XVI muestra su alegría por la beatificación del confesor de santa Faustina Kowalska El Papa anuncia su reentrada al Vaticano el próximo martes Portavoz vaticano: La crisis muestra que se puede hacer más por el desarrollo MUNDO Cáritas Congo denuncia la esclada de violencia en el Este del país Falsos monjes de Taizé en Argentina “La depresión y el amor”, una alternativa a la enfermedad de nuestro tiempo ANÁLISIS Pocos bebés con síndrome de Down llegan a nacer ENTREVISTAS ¿Cuándo establecer el momento de la muerte? FORO No es verdad que ha cambiado la visión cristiana sobre el aborto ANGELUS Benedicto XVI propone a Juan Pablo I como modelo de humildad ANUNCIOS Santa Sede La humildad, “testamento espiritual de Juan Pablo I”, afirma el PapaBenedicto XVI recordó la figura del Papa Luciani a los 30 años de su muerte CASTEL GANDOLFO, domingo 28 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) El Papa Benedicto XVI propuso a Juan Pablo I como “modelo de humildad”, hoy en el trigésimo aniversario de su muerte, durante su alocución con motivo del Ángelus. Afirmó que la humildad “puede considerarse su testamento espiritual”. Recordó que el Papa Luciani eligió precisamente Humilitas como lema de su pontificado, “una sola palabra que sintetiza lo esencial de la vida cristiana e indica la virtud indispensable de quien, en la Iglesia, está llamado al servicio de la autoridad”. “Gracias precisamente a esta virtud, bastaron 33 días para que el Papa Luciani entrase en el corazón de la gente”, añadió. El Papa recordó que su predecesor, en una de las cuatro audiencias generales que llegó a conceder, se refirió a la virtud de la humildad, virtud que recomendaba “ con ese tono familiar que le caracterizaba”. “En sus discursos usaba ejemplos sacados de la vida concreta, de sus recuerdos de familia y de la sabiduría popular. Su simplicidad esta vehículo de una enseñanza sólida y rica, que, gracias al don de una memoria excepcional y de una vasta cultura, enriquecía con numerosas citas de escritores eclesiásticos y profanos”, añadió. El Papa definió a Juan Pablo I como “un catequista incomparable, en las huellas de san Pío X, conciudadano suyo y predecesor antes que él en la cátedra de san Marcos y después en la de san Pedro”. Citó unas palabras suyas en las que afirmaba “no avergonzarse de sentirse como un niño ante su mamá: 'Se cree en la mamá, yo creo en el Señor y en lo que Él me ha revelado'. Estas palabras muestran todo el espesor de su fe”, añadió. “Mientras agradecemos a Dios por haberlo entregado a la Iglesia y al mundo, atesoramos su ejemplo, empeñándonos en cultivar su misma humildad, que le hizo capaz de hablar a todos, especialmente a los pequeños y a los alejados”, añadió.
El turismo responsable puede ayudar a combatir la pobreza, según el Papa“Aprender a respetar el medio ambiente enseña también a respetar a los demás” CASTEL GANDOLFO, domingo 28 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) El Papa afirma es necesario difundir el “turismo social”, que “promueve la participación de las clases más débiles y que puede ser un instrumento de lucha válido contra la pobreza y la fragilidad”. El Papa recibió en audiencia a los representantes del Centro Turistico Giovanile (CTG) y por el Ufficio Internazionale del Turismo Sociale (BITS) con motivo de la Jornada Mundial del Turismo, acompañados por el presidente del Consejo Pontificio para la pastoral de Migrantes e Itinerantes, cardenal Renato Martino. Este turismo responsable “hacia el medio ambiente y hacia los demás”, representa según el papa “un motivo de esperanza en un mundo en el que se acentúan las distancias entre quien tiene de todo y quienes sufren el hambre, la carestía y la sequía”. El Papa mostró su deseo de que el tema de este año “consiga influenciar positivamente el estilo de vida de tantos turistas, de modo que cada uno de su contribución al bienestar de todos, que resulta ser en definitiva el de cada uno”. Sobre el calentamiento global, Benedicto XVI explicó que la humanidad “tiene el deber de proteger este tesoro de la Creación, y de empeñarse contra el uso indiscriminado de los bienes de la tierra”. “La experiencia enseña que la gestión responsable de la Creación forma parte, o así debería ser, de una economía sana y sostenible del turismo. Al contrario, el uso el uso impropio de la naturaleza y el abuso infligido a la cultura de las poblaciones locales dañan también al turismo”. “Aprender a respetar el medio ambiente enseña también a respetar a los demás y a sí mismos”, añadió. El Papa explicó que es necesario “educar en una ética de la responsabilidad y de proceder a “hacer las propuestas más constructivas para garantizar el bienestar de las generaciones futuras”. “La degradación del ambiente sólo puede frenarse con una cultura adecuada del comportamiento, que incluya estilos de vida más sobrios”, añadió. Subrayó, en este sentido, el papel de los jóvenes a la hora de proponer “comportamientos dirigidos al aprecio de la naturaleza y a su defensa, en una perspectiva ecológica correcta, como he subrayado muchas veces con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney”. “Compete a las nuevas generaciones promover un turismo sano y solidario, que prohíba el consumismo y el despilfarro de los recursos de la tierra, para dejar espacio a gestos de solidaridad y amistad, de conocimiento y comprensión”, subrayó. El cardenal Renato Martino, por su parte, explicó que el calentamiento global es “una de las cuestiones de nuestro tiempo”, y que el turismo “es uno de los factores que contribuyen al sobrecalentamiento”. El mundo del turismo, añadió, “debe combatir el egoísmo, que puede llevar a un consumismo exasperado. Los turistas deben ser conscientes y responsables de sus propias acciones, y adoptar un estilo de vida que no sea a costa de la naturaleza, y que tenga sentido del límite”, añadió. [Por Inma Álvarez] Benedicto XVI muestra su alegría por la beatificación del confesor de santa Faustina Kowalska
CASTEL GANDOLFO, domingo 28 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI dedicó hoy, durante el saludo a los peregrinos congregados en Castel Gandolfo para el rezo del Ángelus, un pensamiento especial al nuevo beato Michał Sopoćko, propagador del culto de la Divina Misericordia. El Papa saludó a las diócesis polacas de Białystok y de Vilna, que celebran la beatificación del sacerdote Michał Sopoćko, confesor y padre espiritual de Santa Faustina Kowalska. “Por sugerencia suya, la Santa describió sus propias experiencias místicas y las apariciones de Jesús misericordioso en su conocido “Diario”. También gracias a sus esfuerzos se pintó y transmitió al mundo la imagen con la frase 'Jesús, confío en tí'”, añadió. Sopoćko fue, según el Papa un “sacerdote lleno de celo, educador y propagador del culto de la Divina Misericordia”. De esta beatificación, añadió, “se alegra, desde la casa del Padre, mi amado predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II. Fue él quien confió al mundo a la Divina Misericordia y por ello repito a todos su deseo: '¡Dios rico de misericordia os bendiga!'” Michał Sopoćko nació el 1 de noviembre de 1888 en Juszewszczyzna (un pueblo cerca de Vilna), y fue ordenado sacerdote en 1914. Fue capellán del ejército polaco durante la primera guerra mundial. El momento decisivo de su vida fue el año 1933, cuando se convirtió en confesor y director espiritual de santa Faustina Kowalska. Él fue el responsable de que la santa escribiera su “Diario”, haciendo accesible a todos el culto de la Divina Misericordia, y de que se pintara en Vilna, en 1934, la primera imagen del Jesús Misericordioso. El culto de la Divina Misericordia se convirtió en la idea-clave de su vida, y envió a la Santa Sede y a la Conferencia Episcopal Polaca numerosas instancias para instituir la fiesta de la Divina Misericordia. Durante la Segunda Guerra Mundial, ayudó a personas perseguidas por el régimen nazi, entre ellas varios judíos, y fundó una nueva Congregación religiosa, la de las Hermanas de Jesús Misericordioso, y el Instituto Secular de la Divina Misericordia. Murió el 15 de febrero de 1975 en Białystok. El Papa anuncia su reentrada al Vaticano el próximo martes CASTEL GANDOLFO, domingo 28 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI anunció hoy que el martes volverá a residir en el Vaticano, concluyendo así su estancia veraniega en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo.
“El periodo veraniego ha pasado ya, y pasado mañana volveré al Vaticano”, añadió.
El Papa se refirió a los acontecimientos de este verano, “en particular en la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, en el periodo de descanso transcurrido en Bressanone, en la visita a Cerdeña y en el viaje apostólico a París y Lourdes”.
Agradeció especialmente “la posibilidad de hospedarme en esta casa, donde puedo descansar y trabajar mejor en los meses más calurosos”.
El Papa dirigió un agradecimiento especial “a la comunidad de Castel Gandolfo, con un agradecimiento sentido al obispo, al alcalde y a las fuerzas del Orden”. Portavoz vaticano: La crisis muestra que se puede hacer más por el desarrolloEl padre Lombardi y las urgencias de la economía global CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 28 septiembre 2008 (ZENIT.org).- El ingente plan para salvar la crisis de las economías más desarrolladas demuestra que podría hacerse más por el desarrollo, explica el portavoz vaticano. El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, hace un análisis de "las urgencias de la economía global", en el último editorial de Octava Dies, semanario del Centro Televisivo Vaticano, del que también es director. "Los compromisos económicos asumidos de forma intempestiva para salvar el sistema financiero americano y de repercusión internacional, son impresionantes en sus dimensiones", reconoce. El portavoz cita la intervención ante las Naciones Unidas en el debate de verificación sobre la actuación de la Declaración del Milenio contra la pobreza, el hambre, la ignorancia y las enfermedades, que presentó el representante vaticano, el arzobispo Celestino Migliore, quien constató que el esfuerzo para salvar de la crisis las economías más desarrolladas es muy superior a la ayuda total internacional mundial. "No se puede olvidar que los recursos necesarios para aliviar a los más pobres son más bien pequeños, comparándolos con los gastos militares mundiales o con los
gastos de los pueblos ricos, para satisfacer necesidades que no son primarias", denuncia. El portavoz concluye recordando las palabras que pronunció Benedicto XVI en el Ángelus del domingo 21 de septiembre, cuando afirmó que el compromiso por erradicar la pobreza y las pandemias, "aun exigiendo especiales sacrificios en estos momentos de dificultades económicas mundiales, no dejará de producir importantes beneficios tanto para el desarrollo de las naciones que necesitan ayuda del exterior como para la paz y el bienestar de todo el planeta". Mundo Cáritas Congo denuncia la esclada de violencia en el Este del país CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 28 septiembre 2008 (ZENIT.org).- La Cáritas de la República Democrática del Congo acaba de lanzar un llamamiento para que se abran corredores humanitarios que permitan a la población civil ponerse a salvo de los combates que tienen lugar en la región del Kivu Norte, al este del país. También ha denunciado los recientes ataques a la población en los territorios de Dungu y Doruma, en la Provincia Oriental (Nordeste). Un portavoz de Cáritas Congo, Guy.Martin Kamandji, ha descrito la situación actual del Kivu como "dramática" y ha señalado que "las agencias humanitarias no tienen acceso a los desplazados debido a la inseguridad". Miles de estas personas necesitan urgentemente agua, alimentos, cobijo, ropa y asistencia médica. A pesar de la firma de un acuerdo de paz en enero de este año, el reciente resurgimiento de la violencia en el Kivu en agosto ha provocado el desplazamiento de 100.000 personas, las cuales se suman al millón de desplazados que siguen viviendo lejos de sus hogares desde 2007, cuando, tras cuatro años de relativa calma, se reanudaron los combates entre los rebeldes del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), de Laurent Nkunda, y las fuerzas del Gobierno de Kinshasa. El pasado domingo 21 de septiembre hubo al menos 20 muertos a 25 kilómetros al norte de Goma. Según la Cáritas local, además de los combates se han registrado numerosos casos de violencia sexual contra mujeres, así como torturas y detenciones arbitrarias. Esta situación de guerra dificulta las tareas de asesoramiento de las necesidades de la población que Cáritas está realizando actualmente, con el fin de lanzar un llamamiento de ayuda de emergencia. Según datos de Cáritas Internacional, cinco millones de personas murieron y dos millones y medio huyeron de sus hogares durante la guerra que asoló el Este de la República Democrática del Congo de 1998 a 2003, un conflicto en el que llegaron a estar involucrados siete países africanos y que tuvo como trasfondo una lucha por las abundantes riquezas minerales de esta zona, muy rica en oro, diamantes y coltán. Se teme que la reciente violencia pueda ser el inicio de un nuevo capítulo en este conflicto. Al mismo tiempo, Cáritas Congo ha llamado también la atención sobre otro foco de abusos violentos contra la población en el Noreste del país. Desde hace dos semanas, los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor (LRA), acampados en las selvas del Parque Nacional de la Garamba desde hace tres años, han lanzado ataques contra aldeas, misiones católicas, mercados y escuelas. En dos de ellas, situadas en Kiliwa, secuestraron a 90 niños el pasado 17 de septiembre. El LRA utiliza sistemáticamente a niños secuestrado para obligarlos a combatir entre sus filas. La Cáritas Diocesana de Dungu ha alertado de que unos 75.000 desplazados han buscado refugio en las localidades de Dungu, Ngilima y Bangadi. Falsos monjes de Taizé en ArgentinaEstarían pidiendo dinero usando el nombre de la comunidad monástica SANTA ROSA, domingo, 28 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Ante la información vertida este martes 23 de septiembre en los diarios "La Arena" y "El Diario" de la provincia de La Pampa, Argentina, sobre la presencia de algunos que se dicen monjes de la Comunidad de Taizé, fuentes eclesiales han comunicado a Zenit que "los pampeanos están siendo engañados en su buena fe". Asimismo la Comunidad de Taizé ha hecho saber la falsedad de las noticias publicadas por los citados medios de comunicación. "La comunidad de Taizé -concluye- no cuenta con ningún proyecto para establecerse en Argentina". “La depresión y el amor”, una alternativa a la enfermedad de nuestro tiempoSegún la obra del doctor Laprovitta, con prólogo del cardenal Bergoglio BUENOS AIRES, domingo, 28 septiembre 2008 (ZENIT.org).- La depresión en nuestra sociedad lleva camino de convertirse en la segunda causa de invalidez en el mundo. Sobre este acuciante problema de la sociedad contemporánea, el autor del libro "La depresión y el amor", doctor Juan José R. Laprovitta, en su segunda edición, hace una propuesta de esperanza. En la presentación del libro, se afirma que "la misma sociedad parece no querer reaccionar y acepta sin y con resignación, una salida farmacológica con secuelas iatrogénicas (reacciones adversas), porque otras alternativas son muy poco conocidas, y a veces, hasta negadas o desprestigiadas por intereses poderosos". Esta segunda edición (la primera llevaba por título "Ensayo sobre la depresión y la fe"), editata por "Laetitia", ha sido prologada por el cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, y en la misma se añaden varios capítulos y se explicitan conceptos para lograr una mayor comprensión. En su prólogo, el cardenal Bergoglio describe el contenido del libro como "amplio y fundamentalmente relacional entre el campo médico, el psicológico y el espiritual". Se trata de un ensayo --añade--, "en parte analítico pero tendiente a lograr una visión completa al abordar la temática de la depresión, fenómeno cotidiano de nuestra cultura urbana". El autor, subraya el cardenal "sin deformar la objetividad que ofrece la ciencia (y como médico conoce con bastante soltura) proyecta el hecho depresivo hacia horizontes antropológicos más amplios, incluso el de la fe. Con este dinamismo logra situar la terapia de la depresión en una apertura de esperanza". La depresión, sigue el autor del prólogo es "de por sí, es desesperanzada y desesperanzadora. Al tratarla abriéndola a la trascendencia, ya sea la trascendencia --inmanente de la relación comunitaria ya sea la trascendencia- trascendente hacia Dios, da lugar a quien la padece pueda descubrir nuevos sentidos a su existencia los cuales la capacitan para andar senderos nuevos de terapia". Y asegura que "el autor sale airoso en este intento". Recalca que se trata de "una reflexión profundamente humana, para todo hombre y mujer, sea creyente o no" pues "tiene esa dimensión universal de ser válida para la persona". "No se impone con pretensiones sino posee la mansedumbre de lo propositivo: se trata simplemente de una propuesta elaborada por la ciencia, la experiencia de la vida, del dolor, de la búsqueda de un hombre que tiene fe pero que es conciente que a esa fe se la regalaron para que, a su vez, la regale a otros", concluye, con la convicción de "que este libro hará mucho bien a quienes lo lean". La tesis del libro es que el amor en sus infinitas expresiones ha sido ofendido, agraviado, negado o lastimado en todo deprimido. Por tanto, la depresión siempre es una prueba o crisis espiritual que deviene de una negación del amor. Esta prueba o crisis produce diversas somatizaciones en el organismo con síntomas, a veces muy severos. En la depresión, según el autor, no sólo hay que buscar las causas, sino también el fin o finalidad de la enfermedad, y al bucear en este sentido, llega a la conclusión de que es un signo y un misterio, que nos acercará con transparencia a conocer la verdadera resurrección a la Vida. Juan José R. Laprovitta es médico cirujano egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Es sus numerosas actividades y escritos manifestó una identidad cristiana y ocupó cargos de responsabilidad y conducción en movimientos de Iglesia. Fue Profesor de Teología en la Universidad Católica de Santiago del Estero en la década de los 80. Ocupó los siguientes cargos: ministro de Salud de la Provincia de Santiago del Estero en 1988; subsecretario de Gobierno de la Provincia de Santiago del Estero en 1994/95; diputado Provincial en Santiago del Estero en 1995/98.
Por Nieves San Martín
Análisis Pocos bebés con síndrome de Down llegan a nacerEl debate estadounidense se extiende por el planeta ROMA, domingo, 28 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Una de las consecuencias de la nominación de la gobernadora Sarah Palin, como candidata a la vicepresidencia por el Partido Republicano, ha sido una mayor atención al síndrome de Down. El 18 de abril, Palin dio a luz a Trig Paxon Van Palin, a quien los médicos diagnosticaron síndrome de Down el pasado diciembre, informaba Associated Press el 3 de mayo. Un artículo del columnista Michael Gerson, publicado el 10 de septiembre en el Washington Post, observaba que, cuando los análisis revelan síndrome de Down en un niño nacido, cerca del 90% son abortados. Y añadía que el número de niños abortados con síndrome de Down podría aumentar, si se escucha la recomendación que hizo el año pasado el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos. El colegio animó a que se hiciera la prueba para el síndrome de Down a todas las mujeres embarazadas, no sólo a las de más edad que, por ello, tienen más posibilidades de tener niños afectados por esta enfermedad. Gerson admitía, sin embargo, que los niños nacidos con síndrome de Down "no son vistos por sus padres como una maldición sino como una compleja bendición". Muchos médicos y consultores, no obstante, animan a las madres a abortar en vez de seguir adelante con un embarazo con síndrome de Down, observaba. Esta práctica de acabar con vidas "imperfectas", continuaba Gerson, no puede separarse de cómo miramos y tratamos a toda persona con discapacidad. "Y esto alimenta un darwinismo social en el que el más fuerte es visto como mejor, el dependiente es considerado menos valioso, y al débil, en ocasiones de le debe eliminar", concluía. Verdades reveladorasVerdades reveladoras A pesar de las dificultades de criar a un niño con síndrome de Down, algunos periódicos han publicado historias que subrayan las experiencias positivas de los padres de tales niños. Criar a un niño con síndrome de Down puede revelar muchas verdades profundas sobre los padres y sus hijos, informaba el 14 de septiembre el Washington Post. El artículo describía la situación de Adrianne Pedlikin, madre de tres hijos, incluyendo a uno de 10 años con síndrome de Down. El artículo reconocía las dificultades y desafíos de cuidar a un chico con síndrome de Down, pero describía cómo, al mismo tiempo, Adrianne y su marido Philip declaraban su amor por su hijo y afirmaban que su nacimiento había cambiado de modo positivo su forma de ver el mundo. El artículo también refería la experiencia de otras familias, que con frecuencia encontraban oposición de las instituciones educativas a la hora de buscar que se permitiera ir a la escuela a sus hijos con síndrome de Down. También solían encontrarse con que otros padres tendían a excluirlos y que sus hijos no recibían invitaciones a jugar de otros chicos. Otro testimonio personal sobre la experiencia positiva de ser padre de un niño con síndrome de Down fue publicado el 2 de junio en el periódico británico The Guardian. Annie Rey describía cómo, mientras crecía, le aterrorizaban las personas con discapacidades. Luego sobre los 40 se quedó embarazada y descubrió que su hijo tenía síndrome de Down. "Durante el embarazo pasaba del optimismo a la desesperación: optimismo de que el niño, que a las 20 semanas sabíamos que era un chico, no tuviera Down, y desesperación porque sí", escribía. Su hijo Paddy tiene ahora dos años, y ella ha aceptado la idea de tener un niño con Down. Afirmaba haberse dado cuenta que "él no era un diagnóstico", sino un niño con muchas cualidades. "Creo firmemente que si mi precioso chico no existiera, nuestro mundo, y probablemente el mundo en general, sería un lugar más pobre", concluía. Feliz y con síndrome de Down Desde Canadá, la familia Shaw contaba su experiencia con un niño con síndrome de Down en un artículo publicado el 2 de marzo en el Ottawa Citizen. Michael y Lesley Shaw hubieran abortado si hubieran sabido que su hija, Sydney, tenía síndrome de Down, declararon al periódico. Ahora que Sydney tiene 9 años, su padre declaraba que han cambiado su mente y ahora consideran a su hija como "una niña maravillosa y feliz". "Ella ha enriquecido mi vida hasta un grado punto que no creí que fuera posible", afirmaba Michael Shaw. "Ha hecho que me centre en la vida, en lo que tiene valor y en lo que no tiene valor, y en lo que consideramos valioso". Michael Shaw forma parte del equipo directivo de la Sociedad Canadiense para el Síndrome de Down, una organización preocupada por la llegada de pruebas prenatales más amplias en Canadá y lo que eso significa para los niños con síndrome de Down. En febrero de 2007, la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Canadá publicaba nuevas directrices recomendando que se ofreciera a toda mujer, sin importar su edad, el análisis genético prenatal no invasivo. Según el Ottawa Citizen cerca del 80%-90% de las mujeres canadienses a las que se diagnosticó en su hijo el síndrome de Down eligieron abortar. Se están desarrollando nuevas pruebas que harán más fácil, si cabe, la práctica de los padres que eliminan a los hijos menos perfectos. El 21 de junio el periódico Times de Londres informaba de una prueba experimental, desarrollada por un equipo de la Universidad china de Hong-Kong, que promete mostrar si un feto tiene síndrome de Down a través de una prueba con la sangre de la madre. Prueba de muerte Actualmente se están utilizando pruebas más invasivas y peligrosas como la peligrosa amniocentesis y muestras de tejido coriónico. Estos procedimientos exigen penetrar una aguja en el vientre materno para remover el líquido amniótico que rodea al feto, o una pequeña porción de la placenta. El Times añadía que estas técnicas provocan un aborto en una de cada 100 mujeres, y 320 embarazos sanos se pierden cada año en Gran Bretaña debido a pruebas para el síndrome de Down. La nueva prueba está todavía en fase de experimentación, pero podría ser de uso público en unos pocos años. Los peligros de las pruebas del síndrome de Down son, sin embargo, mucho mayores, según un artículo publicado en el periódico británico The Observer el 14 de septiembre. Nuevas investigaciones revelan que por cada tres niños con síndrome de Down que se evitó que nacieran, se malograron dos bebés sanos por la utilización de métodos para detectar dicha afección. Las nuevas investigaciones, publicadas hace poco en la revista Down Syndrome Research and Practice, sostenían que para detectar y prevenir el nacimiento de 660 bebés con Down, se perdieron 400 fetos sanos. Estos números son más altos de los proporcionados por el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, que cita un índice de abortos del 1% al 2% como consecuencia de las pruebas invasivas de la amniocentesis y de las muestras de tejido coriónico. The Observer comentaba que, aunque los autores de la investigación, Frank Buckley u Sue Buckley, pertenecen a la organización Down Syndrome Education International, y pueden ser acusados de tendenciosos, sus descubrimientos han sido mostrados a numerosos expertos que han respaldado positivamente sus resultados. Mejores cuidados Un artículo publicado el 8 de septiembre en el periódico Salt Lake Tribune comentaba que a los niños con síndrome de Down se les etiqueta al nacer, y suelen sufrir mucho. En los últimos años, la última generación de niños con síndrome de Down ha permanecido con sus familias. Además, los avances en los cuidados médicos y en la educación han dado como resultado que vivan vidas más plenas, con frecuencia terminando los estudios precedentes a la universidad y desempeñando trabajos. Queda mucho por hacer, afirmaba Madeleine Will, vicepresidenta de política pública de la National Down Syndrome Society, en un artículo publicado el 9 de septiembre en USA Today. Junto con un mayor acceso a la educación, Will indicaba que se debería exigir a los médicos que proporcionaran a los padres, que reciben el diagnóstico prenatal y postnatal, una información más detallada sobre el síndrome de Down, incluyendo datos sobre la esperanza de vida y contactos de grupos de apoyo locales. También pedía una mayor asistencia económica para las familias con niños con síndrome de Down. Irónicamente, sólo cuando se abren nuevas posibilidades para los afectados con síndrome de Down, nuevas pruebas y más persuasión de la profesión médica amenazan con aumentar la presión sobre los padres para que pongan fin a estas vidas inocentes. Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado Entrevistas ¿Cuándo establecer el momento de la muerte?Responde la doctora Mantovani, de la Asociación de Médicos Católicos Italianos ROMA, domingo, 28 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Desde las páginas del diario vaticano "Osservatore Romano", un artículo firmado por Lucetta Scaraffia ha reabierto una cuestión que periódicamente suscita discusiones y perplejidad: la declaración de muerte de una persona humana. Foro No es verdad que ha cambiado la visión cristiana sobre el abortoCarta del Caballero Supremo de Colón a Joe Biden, candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos WASHINGTON, domingo, 28 septiembre 2008 (ZENIT.org).- A continuación publicamos la carta abierta del Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, Carl Anderson, dirigida al senador Joe Biden, candidato a la vicepresidencia de los Estados Unidos. La carta se ha publicado a toda página en varios periódicos de ese país. * * * Querido senador Biden: Le escribo hoy como fiel católico, sobre un asunto que se ha convertido en un tema importante de preocupación en la campaña presidencial de este año. Los obispos, que han hecho una manifestación pública ante sus afirmaciones sobre la postura histórica sobre el aborto, no están ni mucho menos solos. El senador Obama hizo hincapié en su identidad católica de forma repetida cuando le presentó como su candidato a la vicepresidencia, por lo que sus declaraciones tienen un peso considerable, sean correctas o no. Usted tiene ahora una responsabilidad única cuando hace declaraciones públicas sobre la enseñanza católica. En Meet the Press de la NBC, usted apeló a los escritos del siglo XIII de Santo Tomás de Aquino para sembrar dudas sobre la enseñanza constante de la Iglesia católica sobre el aborto. Esto plantea varios problemas. Primero, Tomás tenía, obviamente, una comprensión medieval de la biología y, por ello, sólo podría especular sobre cómo se desarrolla un niño nacido en el vientre materno. Dudo que haya otra área de la política pública donde usted apelaría a los conocimientos de biología del siglo XIII como base para el derecho moderno. Segundo, el punto de vista teológico de Tomás en cualquier caso enteramente concordante con la larga historia de enseñanza de la Iglesia católica en esta área, que sostiene que el aborto es un pecado grave que debe evitarse en cualquier etapa del embarazo. Esta enseñanza se remonta en última instancia a la Didache, escrita en el siglo II. Se encuentra en los escritos de Tertuliano, Jerónimo, Agustín y Tomás, y ha sido reafirmada por el Concilio Vaticano II, que describía el aborto como "un crimen inefable" y sostenía que el derecho a la vida debe protegerse desde el "momento de la concepción". Esta constante enseñanza fue expuesta de nuevo recientemente el mes pasado en la respuesta de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos a las afirmaciones de la Portavoz del Congreso, Nancy Pelosi. Las declaraciones que sugieren que nuestra Iglesia no ha mantenido una enseñanza constante sobre el aborto no son meramente incorrectas; pueden llevar a mujeres católicos que se enfrentan a embarazos críticos a malinterpretar la gravedad moral de la decisión de abortar. No debería permitirse que una discusión sobre la comprensión medieval de los primeros días o semanas de la vida distrajera la atención de la parte que le queda de vida a un niño no nacido. En estos meses, incluso los médicos antiguos y medievales estaban de acuerdo de que el niño se desarrolla en el vientre materno. Y como usted bien sabe, Roe v. Wade permite abortar en cualquier momento del embarazo. Aunque usted votó a favor de una prohibición parcial de los abortos, su apoyo incondicional a Roe es de hecho una aceptación de todos los demás abortos a largo plazo, por lo que es cuestionable que cite a Tomás. Reconozco que tienen problemas con su conciencia respecto a este tema, y se ha dicho que usted acepta la enseñanza de la Iglesia de que la vida comienza en la concepción - como cuestión de fe. Pero la ciencia médica moderna no deja dudas sobre el hecho de que la vida de toda persona comienza en la concepción. No es un tema de creencias religiosas personales, sino de ciencia. Finalmente, su desgana por llevar a la arena de la política pública sus puntos de vista de moral católica sobre el tema es preocupante. Hubo varias notables ironías en su primera aparición como vicepresidente del senador Obama en las escaleras del viejo capitolio del estado en Sprigfield, Illinois. Su elección como el primer estadounidense de color en ser nominado por un gran partido para presidente de los Estados Unidos tiene una deuda incalculable a dos movimientos que salieron adelante gracias a personas cuyas convicciones religiosas les motivaron para enfrentarse a los males morales de su época - el movimiento abolicionista del siglo XIX, y el movimiento de derechos civiles del siglo XX. Su reunión en Springfield tuvo lugar a una milla más o menos de la tumba de Abraham Lincoln, quien en abril de 1859 escribió estas palabras a Henry Pierce: "Éste es un mundo de compensaciones; y quien no quiera ser esclavo, no debería consentir tener un esclavo. Quienes niegan la libertad a los demás, no la merecen para sí mismos; y bajo un Dios justo, no podrán retenerla por mucho". Lincoln luchó contra la esclavitud en nombre de "un Dios justo" sin vergüenza o disculpas. Se enfrentó a una América en la que la ley no consideraba "personas" a los estadounidenses de color, y así no eran titulares de los derechos constitucionales fundamentales. Hoy, niños de todas las razas, que son plenamente viables, se les niega sólo a unos minutos de nacer el reconocimiento de "personas" debido al régimen Roe v. Wade que usted apoya con tanta fuerza. El razonamiento de Lincoln en cuanto a la esclavitud se aplica con igual fuerza a los niños que están a minutos, horas o días de su nacimiento. Los fundadores estadounidenses comenzaron nuestra gran búsqueda nacional de la libertad al declarar que todos somos "creados iguales". Llevó casi un siglo transformar esa declaración en negrilla en una carta de derechos, y otros siglo más hacerla realidad. Los fundadores creyeron que "nuestro Creador nos ha dotado de ciertos derechos inalienables", y el primero de ellos es la "vida". Usted tiene dos opciones: puede escuchar a su conciencia y trabajar por asegurar el derecho del no nacido a compartir los frutos de nuestra libertad arduamente ganada, o puede escoger darles la espalda. En nombre del millón doscientos ochenta mil miembros de los Caballeros de Colón y sus familias en Estados Unidos, apelo a usted, como católico que reconoce que la vida comienza en la concepción, a que se resuelva a proteger este derecho inalienable. Me agradaría tener la oportunidad de discutir con más detalle y personalmente estos asuntos con usted durante las semanas que quedan hasta el 4 de noviembre. Respetuosamente, Carl A. Anderson Caballero Supremo Angelus Benedicto XVI propone a Juan Pablo I como modelo de humildadAlocución con motivo del Ángelus CASTEL GANDOLFO, domingo 28 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) Ofrecemos el discurso pronunciado hoy por el Papa Benedicto XVI durante el rezo del Ángelus a los peregrinos reunidos en el patio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo.
¡Queridos hermanos y hermanas!
Hoy la liturgia nos propone la parábola evangélica de los dos hijos enviados por el padre a trabajar en su viña. De ellos, uno dice en seguida que sí pero luego no fue; el otro en cambio rechaza en ese momento, pero después, arrepintiéndose, secunda el deseo paterno. Con esta parábola Jesús confirma su predilección por los pecadores que se convierten, y nos enseña que hace falta humildad para acoger el don de la salvación. También san Pablo, en el fragmento de la Carta a los Filipenses que hoy meditamos, nos exhorta a la humildad: “Nada hagáis por rivalidad, ni por vanagloria, sino con humildad, considerando cada cual a los demás como superiores sí mismo”(Fl 2,3). Estos son los mismos sentimientos de Cristo, che, despojándose de la gloria divina por amor a nosotros, se hijo hombre y se rebajó hasta morir crucificado (cfr Fil 2,5-8). El verbo utilizado - ekenôsen - significa literalmente que Él “se vació a sí mismo”, y pone en claro la humildad profunda y el amor infinito de Jesús, el Siervo humilde por excelencia.
Reflexionando sobre estos textos bíblicos, he pensado en seguida en el Papa Juan Pablo I, del que precisamente hoy se cumple el trigésimo aniversario de su muerte. Él eligió como lema episcopal el mismo de san Carlos Borromeo: Humilitas. Una sola palabra que sintetiza lo esencial de la vida cristiana e indica la virtud indispensable de quien, en la Iglesia, está llamado al servicio de la autoridad. En una de las cuatro audiencias generales que celebró en su brevísimo pontificado, dijo entre otras cosas, con ese tono familiar que le caracterizaba: “Me limito a recomendar una virtud, tan querida al Señor, que dijo: aprended de mí que soy manso y humilde de corazón... Aunque hayáis hecho grandes cosas, decid: somos siervos inútiles”. Y observó: “En cambio, la tendencia, en todos nosotros, es más bien la contraria: lucirse” (Enseñanzas de Juan Pablo I, p. 51-52). La humildad puede considerarse su testamento espiritual.
Gracias precisamente a esta virtud, bastaron 33 días para que el Papa Luciani entrase en el corazón de la gente. En sus discursos usaba ejemplos sacados de la vida concreta, de sus recuerdos de familia y de la sabiduría popular. Su simplicidad esta vehículo de una enseñanza sólida y rica, que, gracias al don de una memoria excepcional y de una vasta cultura, enriquecía con numerosas citas de escritores eclesiásticos y profanos. Fue así un catequista incomparable, en las huellas de san Pío X, conciudadano suyo y predecesor antes que él en la cátedra de san Marcos y después en la de san Pedro. “Debemos sentirnos pequeños ante Dios”, dijo en aquella misma audiencia. Y añadió: “No me avergüenzo de sentirme como un niño ante su mamá: se cree en la mamá, yo creo en el Señor y en lo que Él me ha revelado” (ivi, p. 49). Estas palabras muestran todo el espesor de su fe. Mientras agradecemos a Dios por haberlo entregado a la Iglesia y al mundo, atesoramos su ejemplo, empeñándonos en cultivar su misma humildad, que le hizo capaz de hablar a todos, especialmente a los pequeños y a los alejados. Invocamos por ello a María Santísima, humilde Sierva del Señor.
[Después del Ángelus, el Papa añadió:] El periodo veraniego ha pasado ya, y pasado mañana volveré al Vaticano. Doy gracias al Señor por todos los dones que me ha concedido en este tiempo. Pienso en particular en la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, en el periodo de descanso transcurrido en Bressanone, en la visita a Cerdeña y en el viaje apostólico a París y Lourdes; y pienso en la posibilidad de hospedarme en esta casa, donde puedo descansar y trabajar mejor en los meses más calurosos. Dirijo un cordial saludo a la comunidad de Castel Gandolfo, con un agradecimiento sentido al obispo, al alcalde y a las fuerzas del Orden. ¡Gracias a todos y hasta pronto!
[A los peregrinos de habla española:]
Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española. En el evangelio de este domingo Jesús nos invita a la escucha obediente de la Palabra del Señor y al cumplimiento fiel de la Voluntad divina. Las enseñanzas de Jesucristo, cuando son acogidas con una fe profunda, sencilla y dócil, transforman la vida de toda persona, de cualquier clase y condición, y muestran cual es el camino que conduce al Reino de Dios. Muchas gracias y feliz domingo.
[A los peregrinos polacos:]
Saludo con afecto a los Polacos venidos aquí a Castel Gandolfo. De modo particular dirijo hoy mi pensamiento a los fieles reunidos en Białystok, en Polonia, para la beatificación del siervo de Dios Michał Sopoćko, confesor y guía espiritual de santa Faustina Kowalska. Por sugerencia suya, la Santa describió sus propias experiencias místicas y las apariciones de Jesús misericordioso en su conocido “Diario”. También gracias a sus esfuerzos se pintó y transmitió al mundo la imagen con la frase “Jesús, confío en tí”. Este Siervo de Dios se dio a conocer como sacerdote lleno de celo, educador y propagador del culto de la Divina Misericordia. Me uno a la alegría de las diócesis de Białystok y de Vilnius y de cuantos en el mundo aprecian el mensaje de Jesús Misericordioso. Para esta beatificación se alegra, desde la casa del Padre, mi amado predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II. Fue él quien confió al mundo a la Divina Misericordia y por ello repito a todos su deseo: “”¡Dios rico de misericordia os bendiga!” (Aeropuerto Kraków-Balice, 19 agosto 2002).]
[Traducción del italiano por Inma Álvarez] ANUNCIOS Para ver las tarifas y poner su anuncio en los servicios via email de ZENIT visite: * * * * * * * * * * * * * * * * Educación virtual: aprender más de la fe católica * * * * * * * * * * * * * * * * Para ver las tarifas y poner su anuncio en los servicios via email de ZENIT visite: ZENIT es una agencia internacional de información. Visite nuestra página http://www.zenit.org Para suscribirse/darse de baja: http://www.zenit.org/spanish/subscribe.html Para cualquier información: http://www.zenit.org/spanish/contactanos.html * * * * * * * * * * * * * * * * La reproducción de los servicios de Zenit requiere el permiso expreso del editor: http://www.zenit.org/spanish/permisos.html (c) Innovative Media Inc. 9月27日 ZS080927
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ZENITEl mundo visto desde RomaServicio diario - 27 de septiembre de 2008FORO Eutanasia: Licencia para matar "En el nombre de Dios: ¡Basta con la violencia!" DOCUMENTACIÓN "La avaricia de unos pocos está dejando a la mayoría al margen" Conferencia Episcopal Venezolana: El bien y la paz de nuestro pueblo Foro Eutanasia: Licencia para matarPor Ramón Lucas Lucas, L.C. ROMA, sábado, 27 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito el profesor Ramón Lucas Lucas, L.C., catedrático de bioética en la Universidad Europea de Roma y miembro fundador del Observatorio de bioética de la Universidad Católica de Colombia, ante el proyecto de ley para la introducción de la eutanasia en Colombia. * * * La legalización de la eutanasia que la Primera Comisión del Senado aprobó el 16 de septiembre en el "Proyecto de Ley estatutaria 44 de 2008 Senado" por el cual se reglamentan las prácticas de la Eutanasia y la Asistencia al suicidio en Colombia, el servicio de cuidados paliativos y se dictan otras disposiciones, es un asesinato legal y una contradicción jurídica: busca eliminar "viejos inútiles", enfermos terminales y, en determinados casos, apropiarse de sus bienes. Aunque se enmascare con palabras bonitas: "muerte digna", "muerte dulce", "no sufrir", "respeto de la dignidad", es un verdadero crimen. No hay ninguna duda en el ámbito científico, moral, político ni religioso sobre el hecho de que cuando la medicina no puede proporcionar la curación, lo que tiene que hacer es aliviar el sufrimiento y el dolor de los pacientes, no suprimirlos. El remedio de una enfermedad no es matar al enfermo. Ni siquiera porque él lo pida. El enfermo no desea la muerte, lo que desea es dejar de sufrir. Por eso se le pueden y se le deben administrar toda clase de paliativos del dolor. Incluso los que pueden indirectamente acelerarle la muerte, pero sin intención de matarle, como son aquellos que su acción primaria es analgésica, y el efecto secundario no querido, es el acelerar la muerte; en cambio, la eliminación voluntaria y directa del enfermo es eutanasia. Lo que sí es lícito, y además un deber ético y social, es evitar el encarnizamiento terapéutico, que se define como el uso de medios desproporcionados y ya inútiles para el enfermo. Es decir se pueden retirar o no dar al enfermo todos esos medios a él ya desproporcionados, inútiles y que prolongan su agonía más que ofrecerle elementos de mejora. Lo que nunca se puede hacer, por respeto a su dignidad de persona, es negarle o privarlo de los medios a él proporcionados según la situación y según el nivel sanitario del país en ese momento. La eutanasia es un atentado mortal a la dignidad de la persona humana sobre la que se funda el Estado colombiano según lo expresa el pacto constitucional. Es siempre un crimen, también cuando se practica con fines piadosos y a solicitud del paciente. La principal expresión del respeto de la dignidad de la persona, no es sólo el respeto de su autonomía (la decisión hecha por ella) sino el respeto del bien objetivo contenido en dicha decisión, o el evitar el mal objetivo contenido en la decisión. Para que esta decisión sea auténtica y digna de ser respetada por el médico y la sociedad, es necesario que no contradiga el bien primario del enfermo que es la vida. Eliminada la vida se pierden todos los valores. La libertad está intrínsecamente unidad a la verdad, y no hay autentica libertad fuera de la verdad. Disociarlas es poner las premisas de comportamientos arbitrarios e inicuos. Por eso la eutanasia propuesta por el proyecto de ley de la Primera Comisión del Senado es la supresión de un ser humano, la eliminación del primer valor que tenemos: la vida, la violación del fundamental principio constitucional de nuestro país: la dignidad de la persona humana. Nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente sea anciano, enfermo incurable o agonizante. Ninguna autoridad puede imponerlo o permitirlo. Se trata de una violación a la dignidad de la persona humana, de un crimen contra la vida, de un atentado contra la humanidad. Los derechos fundamentales no se consensúan, ni se conquistan: se tienen y se defienden. La vida es un don y, si se quiere, el derecho fundamental, que jamás puede estar sujeto a el consenso de una mayoría parlamentaria. Un Estado democrático y social tiene el deber de proteger a los más pobres e indigentes, como son los discapacitados, los ancianos o los enfermos terminales. Cuando el Estado, en vez de proteger a los más débiles, da cobertura legal a su muerte, se transforma automáticamente en un Estado totalitario, los fundamentos de la convivencia se quiebran y surge una sociedad de la muerte, una auténtica "tanatocracia". También cuando se practica por sentimiento de piedad, la eutanasia es viola la dignidad de la persona humana. Monstruosa aparece la figura de un amor que mata, de una compasión que elimina a quien sufre, de una filantropía que se entiende como liberación de la vida de otro porque se ha convertido en un peso, de una compasión selectiva y eugenésica que no cura, sino que discrimina. El amor verdadero es siempre presencia, cercanía, apoyo; no es supresión, huida. La legalización de la eutanasia en Holanda ha creado un fuerte problema social porque se ha perdido la confianza en los hospitales y ha motivado que los ancianos no quieren ir al hospital ante el temor de que se les administre una inyección letal. Por eso se ha fundado una organización, la NPV, que tiene cerca de cien mil afiliados que llevan una tarjeta donde dice que el portador no quiere ser ingresado en un hospital. El "Proyecto de ley estatutaria" del Senado de Colombia ampararía muchas otras barbaridades, no sólo éticas, sino económicas y sociales: por ejemplo, se podría comprar un coche con el dinero del seguro del enfermo al que se ha eutanasiado. Detrás del "para que no sufra" puede puede esconderse el "porque para mí es molesto; me da compasión; me lo quiero quitar de encima". Se daría también el caso de otros enfermos desesperados, porque aunque se ha hecho por ellos todo lo que es razonable hacer, piensan que se les aplica la eutanasia. Además empujaría a las políticas sociales hacia posturas extremas que violentan la conciencia de muchos colombianos. La objeción de conciencia por parte de los médicos puede quedar así borrada de la normativa vigente a la hora de tomar la decisión sobre el final de la vida. El "Proyecto de ley estatutaria" no prevé dicha objeción de conciencia y los médicos se verían penados si no se atienen a los mandatos gubernamentales. La muerte digna no es matar al enfermo sino ayudarle en ese momento. Los enfermos necesitan verse bien tratados, estimados, acompañados. Nunca he visto un paciente, en situación terminal, que no se agarre a la vida con todas sus ganas. Sus ojos no me han mirado nunca con desdén hacia el trabajo terapéutico y de acompañamiento. El enfermo necesita, además y sobre todo con motivación en su dolor. La aceptación del dolor es una actitud madura frente a una enfermedad que no se puede superar, o a una muerte que viene inexorablemente al encuentro. También quien sufre de este modo puede realizarse a sí mismo y vivir la propia dignidad de persona. Los sacrificios motivados se hacen con gusto. Donde se ama no se sufre y si se sufre se ama el sufrimiento que el amor procura. Por eso la Conferencia Episcopal Española redactó un "modelo de testamento vital" que, entre otras cosas, dice: "El que suscribe pide que no se le practique la eutanasia activa, ni se le prolongue irracionalmente el momento de morir, sino que en caso de muerte desea la compañía de sus seres queridos". Llamar muerte digna a la eutanasia es como llamar belleza a la fealdad, día a la noche, agua al fuego. Los fautores de esta tergiversación no buscan precisión, sino hacer presentable algo que en sí es inconfesable, es decir, lograr que la sociedad acepte una práctica que definida con precisión sería abiertamente rechazada desde un mínimo sentido ético de la vida. Muchos de los que contemplan con indiferencia las propuestas legislativas sobre la eutanasia quizás crean que se trata de una muerte digna y por eso se apuntan o no se oponen a tal dignidad. Si se acercaran a lo que realmente es, se horrorizarían, porque la eutanasia no consiste en una muerte placentera, sino en la eliminación de una persona, y en muchos casos de un ser querido. La eutanasia requiere de la intervención del médico o de otra persona. Que se haga por piedad o para evitar el sufrimiento no cambia la substancia del acto: truncar una vida. Llamar muerte digna a la eutanasia es un engaño. No puede haber dignidad en la eliminación de una vida humana. Lo digno es la vida, el amor, la acogida, el sostén. La eliminación, el rechazo, el abandono, no es dignidad, sino egoísmo enmascarado.
"En el nombre de Dios: ¡Basta con la violencia!"Presentamos un artículo de Mons. José Guadalupe Martín Rábago, Arzobispo de León LEÓN, sábado, 27 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Presentamos un artículo de monseñor José Guadalupe Martín Rábago, arzobispo de León (México), ante los dramáticos asesinatos que ha vivido México en las últimas semanas. * * * La Iglesia católica, como comunidad que está presente en la historia, debe ejercer una eficaz acción de corresponsabilidad ante una realidad que provoca enormes daños físicos, psicológicos y espirituales a la población en general. Su aportación debe estar en consonancia con la misión que le es propia y peculiar: una colaboración pastoral e inspirada en el Evangelio. En varias ocasiones los Obispos hemos expresado nuestro repudio a la violencia y hemos apelado a la unidad nacional para fortalecer el Estado de derecho y la defensa de la vida humana. Este es un llamado en el cual coincidimos con otros organismos, igualmente sensibles a la peligrosidad que representa el narcotráfico y el crimen organizado. Sin embargo, es necesario que aportemos lo que nos corresponde de manera exclusiva, desde nuestra propia identidad; lo que se espera de quienes somos creyentes y encontramos en el Evangelio los criterios de nuestras decisiones y las palabras que, desde nuestra fe en Cristo, debemos dirigir con valentía a quienes son responsables de estas conductas delictivas. De ninguna manera considero que debe bajarse la guardia en la lucha armada contra el narcotráfico, a través de la fuerza que corresponde en exclusiva al Estado, para salvaguardar la seguridad de la sociedad. Pero quiero referirme a la aportación que se espera de la Iglesia por medio de un claro, explícito y decidido llamado a quienes se dedican a estas actividades criminales; necesitamos decirles que es absolutamente incompatible su participación en organizaciones que destruyen la paz social y la vida misma, con su pertenencia a la Iglesia y con la profesión de la fe cristiana. Necesitamos decirlo también a quienes, aún sin militar directamente en organizaciones dedicadas al narcotráfico, asumen una actitud de tolerancia y hasta de implícita convivencia con este fenómeno, sin sentir ningún remordimiento ni contradicción con su "pertenencia" a la Iglesia. Quienes militan en grupos dedicados de manera estructural a perpetrar crímenes se ponen ellos mismos fuera de la comunión de la Iglesia. Parecería ingenuo que esta declaración tuviera algún efecto en personas endurecidas en el corazón y habituadas a los peores crímenes. Sin embargo, hay que decirlo, hay que gritarlo: quienes participan en estas actividades deben arrepentirse y deben reparar los males que han causado con su conducta. No era ingenuo el Papa Juan Pablo II cuando lanzó un potente llamado a los mafiosos de Sicilia el año de 1993: "Dios dijo una vez: NO MATARÁS. Ningún hombre, ninguna asociación humana, ninguna mafia puede cambiar o pisotear este derecho santísimo de Dios. Este pueblo siciliano es un pueblo que ama la vida, que da vida. No puede vivir siempre sometido a la presión de una civilización contraria. De una civilización de la muerte. Se necesita fortalecer la civilización de la vida. ¡En nombre de Cristo, crucificado y resucitado, de Cristo que es camino, verdad y vida, me dirijo a los responsables: conviértanse, un día tendrán que presentarse ante el juicio de Dios". Este llamado dramático cabe perfectamente en el contexto actual de nuestra patria mexicana; es una voz evangélica que tiene que predicar la Iglesia, que le corresponde por su misión pastoral. En las palabras del Papa descubrimos más que una condena al fenómeno mafioso, un fuerte y decidido llamado a la conversión de los individuos, yendo así al corazón del problema. Un año después, en la ciudad de Siracusa, el Papa volvió sobre este tema y dijo: "Aprovecho la ocasión para dirigirme a quienes participan en la mafia y decirles: ¡EN EL NOMBRE DE DIOS: BASTA CON LA VIOLENCIA! ¡BASTA CON LOS ATAQUES!. Es tiempo de abrir el corazón Dios que es justo y misericordioso y les pide un sincero cambio de vida". Posteriormente en Catania el Papa afirmó: "Quien se hace responsable de violencias o de atracos con sangre humana, deberá responder ante el juicio de Dios". La intervención de la Iglesia debe expresar claramente un llamado a la conciencia de los individuos, para que caigan en la cuenta que su conducta es destructora de la convivencia pacífica, impide cualquier posible desarrollo y progreso y paraliza las actividades económicas. Nuestra misión de pastores debe tocar el corazón, que es el centro íntimo de la persona, desde donde se decide entre el bien y el mal. Pero no son solamente los que asesinan quienes deben ser tocados por la fuerza transformadora del Evangelio: son también todos los que intervienen en esa larga cadena de corrupción e impunidad que da soporte al narcotráfico los que deben ser llamados a robustecer su sensibilidad ética, a escuchar la voz de Dios que conoce nuestro interior y que a todos nos juzgará conforme a la estricta verdad. La desaparición de esta convicción es la que genera la lucha despiadada del hombre contra el hombre, porque "si Dios no existe, todo está permitido" (Dostoievski). Este llamamiento debe ir también acompañado de acciones concretas, aunque sean pequeñas, que eduquen a los niños y jóvenes a la convivencia fraterna, a la solidaridad y al respeto a los demás. Debe comprometer a las familias a que creen en el hogar un clima que eduque en valores humanos y cristianos. Actuando así no somos ingenuos; sólo testificamos que creemos en la verdad de la afirmación paulina: "vence al mal con el bien". + José G. Martín Rábago Documentación "La avaricia de unos pocos está dejando a la mayoría al margen"Palabras del cardenal Rodríguez Maradiaga ante la ONU NUEVA YORK, sábado, 27 septiembre 2008 (ZENIT.org).- El presidente de Cáritas Internationalis, el cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, alentó el 25 de septiembre ante las Naciones Unidas a los líderes de todo el mundo a adoptar las medidas necesarias para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), además de denunciar cómo "la construcción de un mundo en el que la avaricia de pocos está dejando a la mayoría al margen de la historia". El cardenal Rodríguez Maradiaga es uno de los seis representantes de las organizaciones voluntarias internacionales que han sido invitados por el secretario general de la ONU para participar en reunión de alto nivel sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que se celebró ese día, en la sede de la organización en Nueva York. Este es el texto íntegro del mensaje que dirigió el purpurado hondureño a los participantes en la reunión.
* * * Los Objetivos de Desarrollo del Milenio son herramientas maravillosas. Son catalizadores para la acción, un punto de referencia para que los Gobiernos puedan contrastar sus palabras con sus hechos, así como un recordatorio de los millones de personas que sufren, viviendo en la extrema pobreza. Es evidente que la mayoría de nosotros no necesita los ODM para saber lo que significa la pobreza. En Honduras, de donde yo vengo, sufrimos cotidianamente sus limitaciones. Sin embargo, necesitamos los ODM para impulsar a los Gobierno a la acción urgente, para que cumplan sus promesas pasadas respecto al desarrollo. Muchos de nosotros creemos que la M de las siglas ODM debería significar "Mínimos". Queremos ver a nuestros Gobiernos llegar más allá, sobre todo respecto a medidas sostenibles para el medio ambiente. Todo eso porque el cambio climático está destruyendo los numerosos progresos realizados en los países en vías de desarrollo. En octubre se cumplirán diez años del huracán Mitch, que devastó Centroamérica, destruyendo 50 años de progresos, sólo en Honduras. Mitch fue considerada entonces la cuarta tormenta más fuerte que se había registrado en el Atlántico. Pero ese temporal, que parecía poner fin a todos los demás, era sólo el principio. En pocos años, Mitch ha bajado el sétimo puesto. Los científicos nos dicen que las inclemencias del tiempo serán cada vez más frecuentes y podemos ver esas palabras hacerse nefasta realidad, hoy en día, en India y Haití. Sin embargo, aunque el cambio climático es un problema mundial, que nos afecta a todos, los pobres lo sufren de manera desproporcionada, mucho más que los ricos. La paradoja es que ellos son los menos responsables de esa contaminación que provoca el calentamiento mundial. Los países industrializados deben respaldar sus compromisos con los ODM, reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero, de al menos el 25-40 por ciento antes del 2020, y al menos del 80 por ciento para 2050, respecto a los niveles de 1990, con el fin de evitar la catástrofe. Los pobres de los países en vías de desarrollo necesitan también que la ayuda financiera se incremente respecto a los actuales compromisos, con el fin de hacer frente a las consecuencias del cambio climático. Los daños que hemos provocado a nuestro planeta y que ahora estamos sufriendo nosotros mismos deberían servirnos como señal de alarma, porque no se puede jugar con la avaricia sin pagar las consecuencias, no sólo porque es injusto, sino también porque es insostenible. Yo he visto la avaricia muy de cerca en mi propio país, cuando algunas compañías mineras internacionales llegaron a nuestras minas para extraer sus riquezas, dejando luego la tierra envenenada y la población local en condiciones mucho peores que antes. Somos testigos de la construcción de un mundo en el que la avaricia de pocos, está dejando a la mayoría al margen de la historia. Si fracasamos porque no alcanzamos los Objetivos de Desarrollo del Milenio, no es sólo por la falta de recursos o porque no mejoramos la manera de emplear la ayuda, ni tampoco por no reducir ulteriormente la deuda exterior, o porque carezcamos de un sistema comercial que sea más justo. Sufrimos de una grave pobreza de imaginación. Es necesario que nos veamos a nosotros mismo no en un "Tercer Mundo" y en "Primer Mundo", sino en un mundo en el que nuestra obligación para con los pobres sea compartida. Tenemos que imaginarnos un mundo en el que las muertes innecesarias de casi 10 millones de niños al año sean una abominación intolerable. Todos tenemos que imaginarlo y ustedes, Jefes de Estado, deben hacerlo realidad, trabajando en cooperación con la sociedad civil y las organizaciones confesionales, que están arraigadas en las comunidades de base. Alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio es una buena manera de comen7zar. Ha habido un fracaso en la política y en el liderazgo. Exhortamos a los líderes presentes hoy aquí para que en futuro tomen decisiones valientes, por el bien común, por toda la humanidad. Conferencia Episcopal Venezolana: El bien y la paz de nuestro pueblo CARACAS, sábado, 27 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el comunicado que ha emitido el 24 de septiembre la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana con el título "El bien y la paz de nuestro pueblo".
* * *
Ante algunos acontecimientos recientes, los Obispos miembros de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana, como pastores de la Iglesia de Dios interesados por el bien y la paz de nuestro pueblo, queremos manifestar lo siguiente: 1.- Invitamos a todos los venezolanos a participar activamente en la vida del país, con decisión, sin violencia, con respeto a la constitución, la legalidad y los derechos de todas las personas, y rechazamos que se siga creando un clima de agitación política antes de las próximas lecciones. 2.- Como en anteriores oportunidades en que se caldean los ánimos en vísperas de eventos electorales, levantamos nuestra voz de rechazo a toda violencia e intolerancia, venga de donde venga, contra personas, instituciones y medios de comunicación social. Igualmente rechazamos tanto el presunto intento de magnicidio contra el Presidente de la República como la presunta conspiración para un golpe de estado, y exigimos que dentro del estado de derecho se lleven a cabo las investigaciones pertinentes. 3.- Pedimos a todos los actores políticos, tanto del gobierno como de la oposición, evitar cualquier tipo de acción que pueda poner en peligro la realización de las elecciones previstas para el 23 de noviembre. 4.- Exigimos que se respeten los derechos y se garantice la seguridad de todos los que intervienen en la campaña electoral, y que el Consejo Nacional Electoral garantice asimismo la absoluta transparencia de los venideros comicios, así como la igualdad de oportunidades para todos los candidatos. 5.-Manifestamos igualmente nuestra preocupación por la aparente inconstitucionalidad de algunos artículos de algunas de las leyes promulgadas el 31 de julio en el marco de la Ley Habilitante, tema sobre el cual haremos un pronunciamiento en la próxima Asamblea extraordinaria de la Conferencia Episcopal que se realizará en octubre. 6.- Con relación a personas procesadas judicialmente por delitos vinculados con asuntos políticos, entre ellos los Comisarios Vivas, Forero y Simonovis, así como ocho efectivos de la Policía Metropolitana, deploramos que esos procesos se estén desarrollando con fuertes influencias políticas y con excesiva lentitud, y hacemos votos
porque resplandezca la justicia. Roberto Lückert León Card. Jorge Urosa Savino ZENIT es una agencia internacional de información. Visite nuestra página http://www.zenit.org Para suscribirse/darse de baja: http://www.zenit.org/spanish/subscribe.html Para cualquier información: http://www.zenit.org/spanish/contactanos.html * * * * * * * * * * * * * * * * La reproducción de los servicios de Zenit requiere el permiso expreso del editor: http://www.zenit.org/spanish/permisos.html (c) Innovative Media Inc. 9月26日 ZS080926 (a)
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SANTA SEDE Santa Sede Es posible superar las crisis matrimoniales, asegura el Papa Recuperar la esperanza para que vuelva arder la llama del amor CIUDAD DEL VATICANO, viernes 26 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI no sólo está convencido de que es posible superar las crisis matrimoniales, sino que además constata que la relación de las parejas que lo logran se hace más profunda, su amor queda reforzado. Ahora bien, para que la llama del amor vuelva a arder, el Papa constata la necesidad de personas que apoyen en los momentos de oscuridad a los cónyuges, sobre todo dándoles esperanza, contra la corriente común hoy día de presentar el divorcio como la solución más fácil. Así lo explicó este viernes al recibir a los participantes en el encuentro internacional del movimiento Retrouvaille (http://www.retrouvaille.org), iniciativa surgida de la "providencial la intuición" --así la calificó el Santo Padre-- del matrimonio canadiense Guy y Jeannine Beland, en 1977, para ayudar a las parejas en grave crisis. El obispo de Roma consideró que la crisis conyugal --hablaba de "crisis serias y graves"-- constituye una realidad "con dos caras". Por una parte, explicó, "se presenta, especialmente en su fase aguda y más dolorosa, como un fracaso, como la prueba de que el sueño ha terminado o se ha transformado en una pesadilla y, por desgracia, 'no hay nada que hacer'". Ahora bien, según el Papa "hay otra cara, que nosotros desconocemos con frecuencia, pero que Dios ve". Toda crisis, "constituye el paso a una nueva fase de la vida", una "esperanza más grande que la desesperación". Es en ese momento cuando la labor de personas como las que participan en el movimiento Retrouvaille es necesaria, indicó el Papa. "En los momentos más oscuros, los cónyuges han perdido la esperanza; entonces se da la necesidad de otras personas que la custodien, de un 'nosotros', de una compañía de auténticos amigos que, con el máximo respeto, pero también con sincera voluntad de bien, estén dispuestos a compartir algo de su propia esperanza con quien la ha perdido. Pero no de manera sentimental o superficial, sino organizada y realista".
De este modo, en el momento de la ruptura, ofrecen a la pareja "una referencia positiva en la que confiar frente a la desesperación". "De hecho, cuando la relación degenera, los cónyuges caen en la soledad, tanto individual como de pareja. Pierden el horizonte de la comunión con Dios, con los demás y con la Iglesia". Entonces, indicó, encuentros como los que presenta Retrouvaille, ofrecen el "agarradero" "para no perderse totalmente, y para volver a subir poco a poco la cuesta". Por este motivo, presentó a las personas que ayudan a las parejas en crisis como "custodios de una esperanza más grande para los esposos que la han perdido". "Cuando una pareja en dificultad o --como demuestra vuestra experiencia-- incluso ya separada, se encomienda a María y se dirige a Aquél que ha hecho de los dos 'una sola carne', puede estar segura de que la crisis se convertirá, con la ayuda del Señor, en un momento de crecimiento, y que el amor quedará purificado, madurado, reforzado". Esto, advirtió Benedicto XVI, "sólo lo puede hacer Dios, que quiere servirse de sus discípulos como de válidos colaboradores para acercarse a las parejas, escucharlas, ayudarlas a redescubrir el tesoro escondido del matrimonio, el fuego que ha quedado sepultado bajo las cenizas". "Reaviva y hace que vuelva a arder la llama; ciertamente no como en el enamoramiento, sino de una manera diferente, más intensa y profunda: ahora bien, es siempre la misma llama", afirmó. El Programa Retrouvaille, según explica e su página web, consiste en vivir un fin de semana combinado con una serie de 6 a 12 sesiones de fin de semana durante tres meses. Ofrece instrumentos para ayudar al matrimonio a reordenar su vida. El programa subraya particularmente la comunicación en el matrimonio entre el hombre y la mujer, dando a los esposos la oportunidad de redescubrirse mutuamente y de examinar sus vidas juntos de una manera positiva y nueva. La Santa Sede pregunta por qué no hay fondos para la ayuda humanitaria Y sin embargo sí hay para el rescate del sistema financiero NUEVA YORK, viernes, 26 septiembre 2008 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha lanzado la cuestión de cómo es posible encontrar fondos para salvar un sistema financiero roto mientras que parece imposible individuar una menor cantidad de recursos para invertir en el desarrollo de todas las regiones del mundo. Esta fue la "cuestión urgente" suscitada por el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas, en una reunión de alto nivel sobres los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Los ODM, establecidos en 2000, tenían un horizonte de cumplimiento marcado por la fecha de 2015. Incluyen compromisos para afrontar el hambre, la falta de educación, desigualdad, salud materno-infantil, daños medioambientales y el vih/sida Sin embargo, con los actuales índices de progreso, los objetivos no se alcanzarán. En este sentido, el arzobispo Migliore afirmó: "El logro de estos objeticos está estrechamente relacionado con el respeto por los derechos humanos. Mientras que los objetivos son en último término compromisos políticos, los derechos humanos inscritos en cada objetivo hacen que lograrlos sea una responsabilidad social y moral". "Estamos faltando a nuestra palabra, y más importante, la gente de todo el mundo que nos mira como líderes, está perdiendo la esperanza y la confianza", dijo el prelado. El arzobispo Migliore reconoció que se han hecho progresos y algunos de los países menos desarrollados han experimentado mejoras. "No obstante, los recientes altos índices de crecimiento económico en muchos Países Menos Adelantados (PMA) no ha contribuido suficientemente a afrontar la situación de pobreza generalizada -dijo--. Los PMA siguen a la cola y con un grave retraso para llegar a alcanzar los objetivos establecidos por la Declaración del Milenio, y en algunos casos lograr estos objetivos parece imposible". Sin embargo, el representante de la Santa Sede afirmó: "Los PMA se lograrán sólo si su cumplimiento se convierte en una prioridad para todos los estados". Para que esto suceda, hizo un llamamiento a "una nueva cultura de las relaciones humanas marcada por una visión fraterna del mundo, una cultura basada en el imperativo moral del reconocimiento de la unidad de la humanidad y el imperativo práctico de dar una aportación a la paz al bienestar de todos". El arzobispo Migliore indicó que "el dinero y los recursos que los PMA necesitan en término de ayuda directa, asistencia financiera y ventajas comerciales son más escasos que los gastos militares mundiales o todos los gastos en necesidades no básicas de las poblaciones de los países más desarrollados". En este contexto, el arzobispo suscitó una cuestión: "En estos días asistimos a un debate sobre un rescate económico dirigido a resolver una crisis que corre el riesgo de trastornar la economía de los países más desarrollados y dejar a miles y miles de familias sin trabajo". "Este rescate de enormes proporciones, con importes que superan en muchas veces el de la ayuda internacional mundial, no pueden dejar de suscitar una cuestión urgente. ¿Cómo somos capaces de encontrar fondos para salvar un sistema financiero roto y en cambio seguimos siendo incapaces de hallar los recursos necesarios para invertir en el desarrollo de todas las regiones del mundo, empezando por las más desprovistas?". El arzobispo también hizo un llamamiento a las Naciones Unidas para que permanezcan centradas en las prioridades: "Con sólo siete años que quedan para el final de la campaña de los ODM, es importante que nos centremos en los objetivos de la Declaración del Milenio que fueron aprobados por los jefes de Estado -dijo--. El debatir y crear nuevas metas, como la salud sexual y reproductiva, corre el riesgo de introducir prácticas y políticas en detrimento de la dignidad humana y el desarrollo sostenible, distrayendo nuestra mirada de los objetivos originales y desviando los recursos necesarios de las necesidades más básicas y urgentes". Traducido del inglés por Nieves San Martín El Papa pide a los obispos de Uruguay que sigan defendiendo la vida humana Esta “valentía” es más necesaria que nunca, asegura CASTEL GANDOLFO, viernes 26 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI pidió este viernes a los obispos de Uruguay que "no se cansen" de proclamar abiertamente las enseñanzas de la Iglesia, especialmente en lo tocante a la defensa de la vida. "Sé de vuestros esfuerzos por defender la vida humana desde la concepción hasta su término natural y pido a Dios que den como fruto una conciencia clara en cada uruguayo de la dignidad inviolable de toda persona y un compromiso firme de respetarla y salvaguardarla sin reservas", afirmó el Papa en el discurso que dirigió a los prelados que recibió en Castel Gandolfo con motivo de la visita ad limina apostolorum, Es necesario, añadió, "proclamar las enseñanzas de la Iglesia en su integridad, con la valentía y la persuasión propias de quien vive de ella y para ella". Esta "valentía" es, aseguró, "tanto más necesaria en un tiempo en que otras muchas voces tratan de acallar a Dios en la vida personal y social, llevando a los hombres por derroteros que socavan la auténtica esperanza y se desinteresan de la verdad firme en la que puede descansar el corazón del ser humano". El obispo de Roma invitó a los prelados a "no desanimarse" a la hora de defender "los valores morales de la doctrina católica, que a veces son objeto de debate en el ámbito político, cultural o en los medios de comunicación social, como son los que se refieren a la familia, la sexualidad y la vida". En este sentido, destacó la importancia de la labor de los sacerdotes "a los que se ha de animar constantemente para que no se acomoden al ambiente imperante en el mundo". La gente hoy, explicó el sucesor de Pedro, "anhela sobre todo palabras aprendidas del Espíritu, más que de saberes puramente humanos". En este sentido, la formación de los sacerdotes "debe prevalecer lo que ha de distinguir por encima de todo a un ministro de la Iglesia: el amor a Cristo, una seria competencia teológica en plena sintonía con el Magisterio y la Tradición de la Iglesia, la meditación constante y personal de su misión salvadora y una vida intachable acorde con el servicio que presta al Pueblo de Dios". "De este modo darán testimonio fiel de lo que predican y ayudarán a sus hermanos a huir de una religiosidad superficial y con escasa incidencia en los compromisos éticos que la fe comporta", añadió. A la delegación de obispos, encabezada por el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Carlos María Collazzi, obispo de Mercedes, les animó a cultivar la "unidad efectiva y afectiva del colegio episcopal". Esta unidad, añadió, debe ser "ejemplo visible para promover el espíritu de hermandad y concordia en vuestros fieles e incluso en la sociedad actual, tantas veces dominada por el individualismo y la rivalidad exasperada". Les invitó a no dejarse llevar por el desaliento" ante la "indiferencia o apatía religiosa", y a que no el servicio a los pobres "mediante las obras caritativas de las comunidades eclesiales". "En situaciones difíciles, que también afectan a los uruguayos, la Iglesia está llamada a mostrar la grandeza de corazón, la solidaridad y capacidad de sacrificio de la familia de los hijos de Dios para con los hermanos en dificultad", concluyó el Papa. Uruguay, de unos 3 millones y medio de habitantes, es una de las naciones de América Latina con el índice más bajo de práctica religiosa. Si bien el número de los bautizados supera el 72%, según algunas estadísticas, tan sólo el 47.1% se considera católico. Según estos datos, el 23.2% de la población no se reconoce en ninguna confesión religiosa. Monseñor Collazi: La familia, uno de los principales problemas de Uruguay El presidente de los obispos uruguayos invita al Papa, de parte del Gobierno, a visitar el país CASTEL GANDOLFO, viernes 26 de septiembre de 2009 (ZENIT.org) "La desvalorización de la vida y el continuo deterioro de la institución familiar" son, según explicó a Benedicto XVI monseñor Carlos Collazi, obispo de Mercedes y presidente de la Conferencia Episcopal de Uruguay, algunos de los problemas más importantes del país. El presidente del órgano colegial de los obispos uruguayos encabezó la delegación de los pastores de las diez diócesis del país, en la audiencia con el Papa mantenida este viernes en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, con motivo de la visita "ad limina apostolorum", que los prelados están realizando estos días. El prelado se refirió a esta cuestión también durante una entrevista concedida al diario vaticano "L'Osservatore Romano" (edición diaria en italiano del 25 de septiembre), y en especial a la ley del aborto que actualmente se debate en el Parlamento, junto con otras leyes "contrarias a la dignidad humana". "Confiamos en que algunas de estas leyes no lleguen a aprobarse", explicó el obispo de Mercedes, quien aseguró que, en el caso de la despenalización del aborto, el presidente del Gobierno, que es médico de profesión, le ha asegurado que no se hará. Otro de los problemas que monseñor Collazzi explicó al Santo Padre fue "la crisis demográfica y el envejecimiento de la población", y la "violencia generalizada", especialmente la "creciente violencia doméstica" y el fenómeno de los "niños de la calle". A nivel político, añadió, existe una "creciente confrontación que impide ver lo positivo en el otro y que paraliza", además de un "desencanto" de la población "ante la no realización de cambios prometidos". "Somos conscientes de los cambios rápidos y profundos que afectan fuertemente a nuestra sociedad y de los desafíos pastorales que nos plantean. No nos resulta fácil discernir en la complejidad de la situación en que vivimos. Somos optimistas a la vez, que animamos a no caer en el desconcierto o en la búsqueda de respuestas inmediatistas y simplistas", añadió. Evangelización El obispo, en nombre de todos los prelados uruguayos, destacó la urgencia de una nueva evangelización del país como uno de los tres objetivos fundamentales de la Iglesia en Uruguay, y en conexión con la misión que se ha puesto en marcha en todo el continente. "Nuestro peregrinar de este año será para ponernos decididamente en clima de Misión Continental que su Santidad impulso y animó en Aparecida, y en el reciente Mensaje al concluir el Congreso Misionero en Ecuador", explicó monseñor Collazzi. En la entrevista concedida a L'Osservatore Romano, el prelado explicó que Uruguay "ha vivido anticipadamente un cierto laicismo que ahora están atravesando otros países". En este sentido, el prelado destacó ante el Papa las dificultades que atraviesa la escuela católica, y "su lucha diaria por subsistir. Se mantiene fundamentalmente con el aporte sacrificado de las familias", explicó. Por último, el prelado quiso transmitir al Papa la invitación realizada por las autoridades de Uruguay para que visite el país. "El presidente de la República, en la última audiencia concedida al Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal nos pidió expresamente le trasmitiera sus saludos, y reiterara su invitación a visitarnos. ¡De parte nuestra le decimos que sería una gracia recibirlo en nuestro Uruguay!", concluyó. Por Inma Álvarez
No virus found in this incoming message. No virus found in this outgoing message. ZS080926 (b)MUNDO Mundo La visión ortodoxa y católica de la economía y la sociedad tienen mucho en común El metropolita Kiril prologa un libro del cardenal Bertone sobre doctrina social MOSCÚ, viernes 26 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- La concepción del bien común como algo no meramente material, y de los principios éticos que deben regir la economía y el mercado, son una cuestión que acerca a ortodoxos y católicos. Así se ha puesto de manifiesto este viernes durante la presentación en Moscú de un libro sobre Doctrina Social de la Iglesia, escrito por el cardenal secretario de Estado, cardenal Tarsicio Bertone, y prologado por el metropolita Kirill de Smolensk y Kaliningrado. En la presentación han estado presentes, por parte de la Iglesia Ortodoxa el obispo Mark de Egorievsk, vicepresidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas externas del Patriarcado de Moscú, y por parte de la Iglesia católica, el nuncio apostólico, el arzobispo Antonio Mennini y un representante del arzobispo católico de Moscú, monseñor Paolo Pezzi. Según explica en el prólogo del libro el metropolita Kirill, en este libro escrito por el cardenal Bertone "se encuentran muchas sintonías con la Doctrina Social de la Iglesia Ortodoxa Rusa", lo que en su opinión "dará un importante impulso al diálogo" entre ambos. En este sentido, el jerarca explica los nudos fundamentales del pensamiento ortodoxo en esta materia, en particular la visión del concepto de bien común como "fraternidad", algo en lo que concuerda con el cardenal Bertone. "Se trata de un concepto perfectamente compatible con el pensamiento ortodoxo", añade en su prólogo, que ha sido publicado por L'Osservatore Romano, en su edición italiana del 25 de septiembre. El concepto ortodoxo del bien común, explicó, "no se reduce sólo al bienestar material, a la paz y la armonía en la vida terrena, sino que se refiere principalmente a la aspiración del hombre y de la sociedad a la vida eterna, que es el sumo bien". Esto no significa que la Ortodoxia "niegue el aspecto material de la existencia humana", sino que "invita a poner prioridades": "los bienes materiales no son una condición irrenunciable de la salvación, y por tanto su adquisición no debe convertirse en un fin en sí misma". "La historia muestra claramente que sólo la aspiración a un fin superior, la capacidad de sacrificar los bienes terrenos en favor de los bienes del cielo, la capacidad de ponerse tareas de orden superior, espiritual, hacen vital a la sociedad y dan significado a la vida de cada persona", recalca. En el acervo cultural ruso, añade el metropolita, "está inscrita la prioridad de los bienes espirituales sobre los materiales, junto con otra fuerte tradición de cuidado en la gestión de los bienes materiales, que nos dan la posibilidad de realizar buenas acciones". Es perfectamente coherente con el pensamiento ortodoxo "trabajar con honradez para aumentar de forma eficiente los bienes materiales destinados a hacer el bien a los demás", añade. "Quien lo hace así cumple con una obra divina". "El dinero es sólo un medio para alcanzar un fin. Debe estar siempre en movimiento, en circulación. El trabajo auténtico, totalmente apasionante, esa es la verdadera riqueza del empresario. La ausencia del culto al dinero emancipa al hombre, le hace libre interiormente", considera. Recuperar la "gratuidad" Por su parte, el cardenal Tarsicio Bertone, explica en esta obra que el concepto del bien común para los católicos no se limita a las ideas de justicia y solidaridad, propias del utilitarismo filosófico, sino que hay que introducir la idea de "reciprocidad", que permite una concepción más amplia de las relaciones sociales. En este sentido, aclara, la gran contribución del pensamiento católico es la de introducir, en el esquema filosófico utilitarista que considera las relaciones sociales como un intercambio entre el "yo" y el "tú", basado en un contrato, la idea de un "tercero", basada en el concepto de "fraternidad". "Mientras el principio de solidaridad es un principio de organización social que tiende a hacer iguales a los diversos, el principio de fraternidad consiente a los iguales afirmar su propia diversidad", explica. Esta sociedad fraterna que postula la Doctrina Social, añadió el cardenal Bertone, va más allá de la justicia y la solidaridad, pues añade "la dimensión de la gratuidad -la caridad-, y por tanto la posibilidad de la esperanza". Las sociedades modernas, subraya, "deben apoyarse en tres principios autónomos: el intercambio (a través del contrato), la redistribución de la riqueza (a través del sistema fiscal) y la reciprocidad (a través de las obras que testifican con los hechos la fraternidad)". "El cristiano no puede contentarse con un horizonte político que mire a una sociedad justa, sino que debe mirar también a una sociedad fraterna", añade. Según el purpurado, "Europa no sería la misma sin los benedictinos o los franciscanos, incluso desde el punto de vista social y económico. Los carismas sociales de las órdenes religiosas entre los siglos XVIII y XIX, que han dado vida a hospitales, escuelas y obras caritativas, han marcado el nacimiento y el desarrollo del moderno Estado social". Se refiere también a las instituciones bancarias católicas, especialmente a las cajas de crédito y el Monte de Piedad, como grandes contribuciones del cristianismo a la sociedad. El desafío hoy es, según el cardenal Bertone, abrir espacios "para el don" en las sociedades contemporáneas. Un "don", basado en la gratuidad, al que hoy se le niega espacios en favor de la "solidaridad", basada en el gasto social. En este sentido, asevera, la encíclica "Deus caritas est" de Benedicto XVI invita a "restituir el principio de la gratuidad en la esfera pública". "El mensaje central de esta encíclica es el de pensar en la gratuidad, es decir, en la fraternidad como punto de referencia de la condición humana, y por tanto, ver en el ejercicio del don el presupuesto indispensable para que el Estado y el mercado puedan funcionar teniendo en mira el bien común". Por Inma Álvarez Un congreso analiza la figura de Juan Pablo I en el 30 aniversario de su muerte Pone de manifiesto la “pasión por las misiones” del Papa Luciani VENECIA, viernes, 26 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Se ha concluido este viernes un congreso sobre la figura de Albino Luciani, Papa Juan Pablo I, en el 30 aniversario de su muerte, en la diócesis de Venecia, de la que fue patriarca antes de ser elegido Papa. El Congreso, con el título "Papa Luciani, del Véneto al mundo", ha querido resaltar, no su breve pontificado, sino su labor como sacerdote y obispo. Los participantes del Congreso se trasladarán el fin de semana a Roma, donde celebrarán, el próximo domingo en la Basílica de San Pedro, una eucaristía. Ese mismo domingo, el actual Patriarca de Venecia, cardenal Angelo Scola, celebrará una misa conmemorativa en la catedral de San Marcos, en la que participará el movimiento Comunión y Liberación. Pasión misionera El congreso ha querido resaltar, entre otras facetas de la personalidad del Papa Luciani, su gran amor a las misiones, como se desprende de sus numerosos escritos sobre esta cuestión, según publicó L'Osservatore Romano en su servicio del pasado 24 de septiembre.. Especialmente, el congreso dedicó la atención a una Carta a la diócesis de Venecia, publicada en octubre de 1966, tras una visita realizada a Burundi. La carta, explica el experto Roberto Morozzo della Rocca, ponía de manifiesto que el futuro Papa era "un hombre práctico, refractario a cuestiones ideológicas". El entonces patriarca de Venecia dedicaba mucha atención a la cuestión, que en el Concilio provocó un amplio debate, entre la misionariedad y la autonomía de las iglesias indígenas. Para él, no había confrontación entre ambas, ya que "la Iglesia es la misma en el Véneto y en el Ecuador, el Evangelio es único para todos, la gracia se infunde tanto sobre unos sobre otros, y en todo caso, la última palabra la tiene el obispo local, no una teoría intelectural". "Lo que es necesario es la evangelización", añadía el futuro Pontífice. Según Morozzo della Rocca, su visión de la cuestión misionera "muestra a un obispo que vive el primado de la pastoralidad, un moderado que no quiere perder lo bueno de las tradiciones, pero que también quería entender la realidad presente". Reconciliación con los valdenses bajo el signo de María En la “pequeña Lourdes” de Calabria tendrá lugar el XXIV Simposio Internacional de Mariología ROMA, viernes, 26 septiembre 2008 (ZENIT.org).- Del 28 al 30 de septiembre próximos tendrá lugar, en el Santuario de Santa Maria delle Grazie en Torre Ruggiero, el XXIV Simposio Internacional de Mariología con el tema "María, signo y modelo de la nueva humanidad reconciliada en Cristo". En el ámbito de los trabajos del simposio se propondrá, entre otras cosas, un gesto de reconciliación con los cristianos de la Iglesia evangélica valdense. En declaraciones a ZENIT, el profesor de Mariología Stefano De Fiores, de la Pontificia Unversidad Gregoriana y en la Pontificia Facultad Teológica Marianum, explicó que este gesto será "una ceremonia ecuménica para sanar las heridas de los conflictos que, en 1561, llevaron a los católicos a suprimir a los valdenses, sobre todo en la localidad de Guardia Piemontese". Sobre el tema del congreso, el padre Fiores explicó que, "ante el agotamiento del modelo ideológico individualista, que tanta barbarie ha suscitado en el siglo XX", María "es un modelo inspirador de vida para el tercer milenio". "En Ella se realiza un modelo antropológico de persona responsable, esencialmente relacional a Dios y a los hombres, solidaria con el género humano pero sin connivencia con el mal, proyectada para beneficio de todos los seres humanos", añadió. Según la intención de los organizadores, el objetivo principal del Simposio es "hacer resplandecer el rostro de María como modelo de una sociedad reconciliada". En la apertura estará presente el arzobispo Mauro Piacenza, Secretario de la Congregación para el Clero. Otro de los momentos importantes del Simposio será la celebración del 150° aniversario de la reconstrucción del Santuario diocesano de Torre di Ruggiero y de la reaparición de una fuente prodigiosa. La tradición cuenta que, en la colina donde se construyó el santuario, el 17 de abril de 1677 la Virgen se apareció a dos jovencitas del lugar, Isabella Cristello y Antonia De Luca, y mientras rezaban Isabella se curó de una grave enfermedad que padecía desde hacía tiempo. En el mismo lugar, el 10 de abril de 1858, el campesino Francesco Arone, trabajando la tierra en los alrededores de la Iglesia, vio brotar una fuente. Conmovido, bebió y luego se lavó los miembros, afectados por un reumatismo articular, curándose inmediatamente. Estos hechos milagrosos han hecho que desde entonces el santuario sea conocido como "la pequeña Lourdes de Calabria". Por Antonio Gaspari Entrevistas Los pueblos indígenas tienen hambre de Dios. Entrevista con monseñor Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, viernes, 26 septiembre 2008 (ZENIT.org-El Observador).- Monseñor Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, es el responsable de la Dimensión Pastoral Indígena de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM). En el índice de población indígena en el país, su diócesis ocupa uno de los primeros lugares, y es donde han florecido buena cantidad de vertientes para vincular el Evangelio con la realidad de los indígenas de México y de toda América Latina. Por ese motivo, ZENIT-El Observador lo ha entrevistado. --¿Qué lugar ocupa "lo indígena" en la agenda nacional? --Monseñor Felipe Arizmendi Esquive: Aunque en el discurso se resalta la defensa de los derechos de los pueblos originarios, no siempre se les atiende como ellos necesitan. Muchas veces son utilizados con fines propagandísticos y electoreros. Es verdad que se han promovido obras de infraestructura, como carreteras, electrificación, agua entubada, piso firme en las casas que lo tenían de tierra, escuelas, etc.; pero es tan grave el rezago en que está la mayoría de las comunidades indígenas, que todavía falta mucho para que tengan una vida digna. Por parte de las diócesis, hay un esfuerzo por incrementar la pastoral indígena pero con resultados variables; en algunas partes, casi ni se le quiere nombrar, como si no hubiera indígenas que requieren una atención particular. En algunos casos, la opción preferencial por los pobres resta mucho de hacerse realidad. --¿Cuál es la realidad que hoy en día viven los indígenas de su diócesis? --Monseñor Felipe Arizmendi Esquivel. Aumenta la migración, también hacia Estados Unidos; es más rentable comprar maíz que sembrarlo y se abandona el campo. El precio del café es inestable y la tentación del narcotráfico es grande. Por la migración, por la influencia de los medios de comunicación -que llegan hasta los últimos rincones- se pierde la propia cultura, están en riesgo de extinción varios idiomas originarios y las costumbres comunitarias van desapareciendo. La llamada globalización no respeta culturas. Los jóvenes indígenas ya no aprecian las tradiciones de sus mayores; no les importan los acuerdos de la asamblea; no comprenden ni siguen los ritos tradicionales. Sigue vigente el racismo contra ellos. Todavía persiste la marginación de la mujer. Sin embargo, ha habido una fuerte emergencia que les ha dado mayor seguridad en su propia cultura. En algunos casos, como explicable reacción al desprecio que han sufrido, ellos a su vez menosprecian lo mestizo y quieren conservar lo tradicional. Cada día ocupan más lugares en la sociedad y en la Iglesia. Muchos acceden a las universidades y a cargos políticos. Conocen y defienden más sus derechos. Se hace un gran esfuerzo por preservar sus idiomas. --Se habla de la necesidad de "inculturar el evangelio" en los pueblos indígenas, ¿En qué consiste, cómo se logra? Más aún: ¿se puede ser fiel a los valores más auténticos del evangelio sin traicionar las raíces más profundas de los pueblos originarios? --Monseñor Felipe Arizmendi Esquivel. Inculturar el Evangelio es lograr que los criterios y normas evangélicos se hagan cultura, se hagan parte de la vida, se expresen en forma visible y sensible en las costumbres, en las leyes, en los comportamientos de los pueblos. Muchas actitudes de los indígenas son ya expresión del cristianismo gracias a la evangelización, pasada y actual. Hay lugares donde todavía se mezclan elementos cristianos con otros no tan cristianos, y éste es el reto: discernir qué es conforme al Evangelio y qué no lo es, para purificar lo negativo, y hacer crecer y madurar las "semillas del Verbo" presentes en sus tradiciones. En principio, el criterio es sencillo, en la práctica, no es tan fácil porque algunas tradiciones están tan arraigadas, que pareciera que son las que más valen y las que se deben seguir, al margen del Evangelio. Algunos agentes de pastoral, para no repetir las imposiciones y destrucciones de otros tiempos, no ofrecen con audacia y prudencia la luz del Evangelio. No es que los indígenas se cierren a Cristo; es que no lo presentamos como Él es, liberador y plenificador. --En esta tarea de inculturar el Evangelio se habla de la necesidad de una Teología india, ¿Realmente es necesaria? ¿Qué aportaría esta reflexión al proceso de la evangelización inculturada? --Monseñor Felipe Arizmendi Esquivel. La Teología India, en su vertiente más ortodoxa, es un esfuerzo por descubrir, a la luz de la Palabra de Dios y del Magisterio, qué hay de manifestación de Dios en las culturas indígenas, según la más pura tradición patrística y según los criterios del Concilio Vaticano II. Por ejemplo, hemos tenido encuentros en que se exponen los nombres que se dan a Dios en las diferentes etnias del continente, y hemos descubierto que la mayoría de nombres reflejan una conciencia monoteísta, con una gran variedad de calificativos propios de Dios, que en nada contradicen a la Biblia, y que ayudan a comprender mejor el misterio de Dios. Esta Teología está en proceso de clarificación, porque algunos autores no parecen poner el acento en Cristo, sino sólo en las "semillas del Verbo", como si el Verbo no se hubiera manifestado en Cristo. Algunas corrientes tratan estos mismos puntos, pero sin referencia al Evangelio y al Magisterio, sino sólo valorando lo que contienen esas culturas. Se han tenido diálogos con estas posturas, y se va madurando en escucharnos, para que la luz de Cristo brille siempre como punto fundamental de referencia. --Históricamente la Iglesia católica ha acompañado la vida de los indígenas en estas tierras. ¿A qué se debe el avance de otras denominaciones cristianas entre nuestros hermanos indígenas? --Monseñor Felipe Arizmendi Esquivel. Los pueblos indígenas, como los pobres en general, tienen hambre de Dios. Si las diócesis no les ofrecen el alimento de la Palabra de Dios y de los sacramentos, se van tras quienes les ofrecen algo de Dios. Mucho tiempo, nosotros estuvimos muy centrados en el sacerdote y la religiosa; y como éstos son escasos, no atendimos suficientemente a los pueblos; sin atención nuestra, llegaron otros, con muchos recursos económicos procedentes del extranjero, y se fueron. Actualmente, el proceso de deserción, en Chiapas, ha disminuido. Según el censo del INEGI, de 1980 a 1990, un 9% dejaron de ser católicos. De 1990 a 2000, sólo el 3% cambió de religión. Todavía sigue habiendo cambios, pero también se dan casos de regreso a la Iglesia Católica. --¿Qué retos vislumbra en el trabajo de la Pastoral Indígena? --Monseñor Felipe Arizmendi Esquivel. Hay una deuda histórica con estos pueblos: De las 56 etnias reconocidas en México, casi ninguna cuenta con una traducción católica, aprobada por la Conferencia Episcopal, de la Sagrada Escritura. Sólo se tiene la Biblia en tzeltal de Chiapas, una parte en maya de Yucatán y algunos esfuerzos aislados. Deberíamos hacer un esfuerzo mayor por que gocen de este derecho. Y luego, hacer las traducciones litúrgicas, conforme a las normas de la Iglesia. Este es un punto básico de arranque. Mientras no le demos atención a esto, como se pide en Aparecida, seguiremos estando en grave deuda de justicia con los pueblos indígenas. Por Gilberto Hernández García
No virus found in this outgoing message. ZS080926 (c)ESPIRITUALIDAD
Espiritualidad Predicador del Papa: “no hay que banalizar la tragedia de la prostitución” Comentario del padre Cantalamessa a la liturgia del próximo domingo ROMA, viernes 26 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el comentario del padre Raniero Cantalamessa, OFM Cap. --predicador de la Casa Pontificia-- a la Liturgia de la Palabra del próximo domingo, 28 de septiembre. XXVI Domingo del Tiempo Ordinario Ezequiel 18,25-28, Filipenses 2, 1-11; Mateo 21, 28-32 "Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos"
"Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: 'Hijo, vete hoy a trabajar en la viña'. Y él respondió: 'No quiero', pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: 'Voy, Señor', y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? El primero, le dicen". El hijo de la parábola que dice "sí" pero no lo hace representa a aquellos que conocían a Dios y seguían su ley, pero después en su actuación práctica, cuando se trataba de acoger a Cristo que era "el fin de la ley", se echaron atrás. El hijo que dice no y hace sí representa a aquellos que en un tiempo vivían fuera de la Ley y de la voluntad de Dios, pero después, ante Jesús, se han arrepentido y han acogido en Evangelio. De aquí la conclusión que Jesús pone ante "los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo": "En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios". Ningún dicho de Cristo ha sido más manipulado que éste. Se ha acabado por crear a veces una especie de aura evangélica en torno a la categoría de las prostitutas, idealizándolas y oponiéndolas a los llamados "bienpensantes", que serían todos los demás, indistintamente, escribas y fariseos hipócritas. La literatura está llena de prostitutas "buenas". ¡Baste pensar en la Traviata de Verdi, o en la humilde Sonia de Crimen y castigo de Dostoyewski! Pero esto es un terrible malentendido. Jesús pone un caso límite, como diciendo: "incluso las prostitutas --y es mucho decir-- os precederán en el reino de Dios". La prostitución es vista con toda su seriedad, y tomada como término de comparación para establecer la gravedad del pecado de quien rechaza obstinadamente la verdad. Hay que darse cuenta, además, de que idealizando la categoría de las prostitutas, se suele idealizar también la de los publicanos, que siempre la acompaña el Evangelio; es decir, los usureros. Si Jesús acerca entre ellas estas dos categorías no es, por otro lado, sin un motivo: unos y otras han puesto al dinero por encima de todo en la vida. Sería trágico si esta palabra del Evangelio hiciera que los cristianos perdieran el empeño por combatir el fenómeno degradante de la prostitución, que ha asumido hoy proporciones alarmantes en nuestras ciudades. Jesús sentía demasiado respeto por la mujer para no sufrir, él en primer lugar, por lo que ésta llega a ser cuando se reduce a esta situación. Es por ello que él aprecia a la prostituta no por su forma de vivir, sino por su capacidad de cambiar y de poner al servicio del bien su propia capacidad de amar. Como la Magdalena que, tras convertirse, siguió a Cristo hasta la cruz y se convirtió en la primera testigo de la resurrección (suponiendo que fuera una de ellas). Lo que Jesús quería inculcar con esa palabra suya lo dice claramente al final: los publicanos y las prostitutas se convirtieron con la predicación de Juan el Bautista; los príncipes de los sacerdotes y de los ancianos no. El Evangelio no nos empuja por tanto a promover campañas moralizadoras contra las prostitutas, pero tampoco a tomar a broma este fenómeno, como si no tuviera importancia. Hoy, por otro lado, la prostitución se presenta bajo una forma nueva, pues consigue producir dinero a patadas sin ni siquiera correr los tremendos riesgos que siempre han corrido las pobres mujeres condenadas a la calle. Esta forma consiste en vender el propio cuerpo, quedándose tranquilamente tras una máquina fotográfica o una cámara de vídeo, bajo la luz de los reflectores. Lo que la mujer hace cuando se presta a la pornografía y a ciertos excesos de la publicidad es vender su propio cuerpo a las miradas en lugar de al contacto. Es prostitución pura y dura, y peor que la tradicional, porque se impone públicamente y no respeta la libertad ni los sentimientos de la gente. Pero hecha esta necesaria denuncia, traicionaríamos el espíritu del Evangelio si no sacáramos a la luz también la esperanza que esta palabra de Cristo ofrece a las mujeres que, por diversas circunstancias de la vida (a menudo por desesperación), se encuentran en la calle, las más de las veces, víctimas de explotadores sin escrúpulos. El Evangelio es "evangelio", es decir, buena noticia, noticia de rescate, de esperanza, también para las prostitutas. Es más, ante todo para ellas. Jesús quiso que así fuera. Traducción del original italiano realizada por Inma Álvarez Documentación Discurso de Benedicto XVI sobre la ayuda a parejas en crisis Con motivo del encuentro internacional del movimiento "Retrouvaille" CIUDAD DEL VATICANO, viernes 26 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que dirigió Benedicto XVI este viernes al recibir a los participantes en el encuentro internacional del movimiento Retrouvaille.
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Venerados hermanos y hermanas en el episcopado y en el sacerdocio, queridos hermanos y hermanas: Os doy la bienvenida con alegría, con motivo del encuentro mundial del movimiento Retrouvaille. Os saludo a todos vosotros, esposos y presbíteros, junto a los responsables internacionales de esta asociación que desde hace más de treinta años trabaja con gran entrega al servicio de las parejas en dificultad. Saludo en particular al cardenal Ennio Antonelli, presidente de Consejo Pontificio para la Familia, y le doy las gracias por sus corteses palabras, así como por haberme ilustrado las finalidades de este movimiento. Me ha impresionado, queridos amigos, vuestra experiencia que os pone en contacto con familias marcadas por la crisis del matrimonio. Reflexionando en vuestra actividad, una vez más he podido ver el "dedo" de Dios, es decir, la acción del Espíritu Santo, que suscita en la Iglesia respuestas adecuadas a las necesidades y a las emergencias de todas las épocas. Ciertamente en nuestros días la separación y los divorcios se han convertido en una emergencia muy sentida. Por tanto, fue providencial la intuición de los cónyuges Guy y Jeannine Beland, en 1977, de ayudar a las parejas en grave crisis a afrontarla por medio de un programa específico, cuyo fin es reconstruir sus relaciones, no como una alternativa a las terapias psicológicas, sino como un camino distinto y complementario. De hecho, vosotros no sois profesionales; sois esposos que a menudo han vivido en primera persona las mismas dificultades, las han superado con la gracia de Dios y el apoyo de Retrouvaille y han experimentado el deseo y la alegría de poner, a su vez, la propia experiencia al servicio de los demás. Entre vosotros hay varios sacerdotes que acompañan a los esposos en su camino, partiendo para ellos la Palabra y el Pan de la vida. "Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis" (Mateo 10,8): constantemente hacéis referencia a estas palabras de Jesús dirigidas a sus discípulos . Como demuestra vuestra experiencia, la crisis conyugal --estamos hablando de crisis serias y graves-- constituye una realidad con dos caras. Por una parte se presenta, especialmente en su fase aguda y más dolorosa, como un fracaso, como la prueba de que el sueño ha terminado o se ha transformado en una pesadilla y, por desgracia, "no hay nada que hacer". Esta es la cara negativa. Pero hay otra cara, que nosotros desconocemos con frecuencia, pero que Dios ve. Toda crisis, de hecho, nos lo enseña la naturaleza, constituye el paso a una nueva fase de la vida. Si bien en el caso de las criaturas inferiores esto sucede de manera automática, en el ser humano implica la libertad, la voluntad y, por tanto, una "esperanza más grande" que la desesperación. En los momentos más oscuros, los cónyuges han perdido la esperanza; entonces se da la necesidad de otras personas que la custodien, de un "nosotros", de una compañía de auténticos amigos que, con el máximo respeto, pero también con sincera voluntad de bien, estén dispuestos a compartir algo de su propia esperanza con quien la ha perdido. Pero no de manera sentimental o superficial, sino organizada y realista. De este modo, en el momento de la ruptura, ofrecéis a la pareja una referencia positiva en la que confiar frente a la desesperación. De hecho, cuando la relación degenera, los cónyuges caen en la soledad, tanto individual como de pareja. Pierden el horizonte de la comunión con Dios, con los demás y con la Iglesia. Entonces, vuestros encuentros ofrecen el "agarradero" para no perderse totalmente, y para volver a subir poco a poco la cuesta. Os veo como a custodios de una esperanza más grande para los esposos que la han perdido. La crisis, por tanto, concebida como momento de crecimiento. Desde esta perspectiva se puede leer la narración de las bodas de Caná (Juan 2, 1- 11). La Virgen María se da cuenta de que los esposos "ya no tienen vino" y se lo dice a Jesús. Esta falta de vino hace pensar en el momento en el que, en la vida de pareja, termina el amor, se agota la alegría y se derrumba el entusiasmo del matrimonio. Después de que Jesús transformó el agua en vino, felicitaron al esposo pues, según decían, había guardado hasta ese momento "el vino bueno". Esto significa que el vino de Jesús era mejor que el anterior. Sabemos que este "vino bueno" es símbolo de la salvación, de la nueva alianza nupcial, que Jesús ha venido a realizar con la humanidad. Y precisamente de ésta es sacramento todo matrimonio cristiano, incluso el más frágil y vacilante, y puede encontrar, por tanto, en la humildad la valentía para pedir ayuda al Señor. Cuando una pareja en dificultad o --como demuestra vuestra experiencia-- incluso ya separada, se encomienda a María y se dirige a Aquél que ha hecho de los dos "una sola carne", puede estar segura de que la crisis se convertirá, con la ayuda del Señor, en un momento de crecimiento, y que el amor quedará purificado, madurado, reforzado. Esto sólo lo puede hacer Dios, que quiere servirse de sus discípulos como de válidos colaboradores para acercarse a las parejas, escucharlas, ayudarlas a redescubrir el tesoro escondido del matrimonio, el fuego que ha quedado sepultado bajo las cenizas. Reaviva y hace que vuelva a arder la llama; ciertamente no como en el enamoramiento, sino de una manera diferente, más intensa y profunda: ahora bien, es siempre la misma llama. Queridos amigos que habéis querido poneros al servicio de los demás en un campo tan delicado: os aseguro mi oración para que vuestro compromiso no se convierta en mera actividad, sino que sea siempre, en el fondo, testimonio del amor de Dios. Vuestro servicio va "contra la corriente". Hoy, de hecho, cuando una pareja entra en crisis, se encuentra con muchas personas dispuestas a aconsejar la separación. Incluso a los esposos casados en el nombre del Señor se les propone con facilidad el divorcio, olvidando que el hombre no puede separar lo que Dios ha unido (Cf. Mateo 19,6; Marcos 10,9). Para desempeñar vuestra misión también vosotros tenéis necesidad de alimentar continuamente vuestra vida espiritual, poner amor en lo que hacéis para que, al entrar en contacto con realidades difíciles, vuestra esperanza no se agote y no quede reducida a una fórmula. Que en esta delicada obra apostólica os ayude a la Sagrada Familia de Nazaret, a quien confío vuestro servicio, y especialmente los casos más difíciles. Que esté a vuestro lado María, Reina de la familia, mientras os imparto de corazón la bendición apostólica a vosotros y a todos los que adhieren al movimiento Retrouvaille.
[Traducción del original italiano por Jesús Colina © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana] Los desafíos de la Iglesia en Uruguay, según Benedicto XVI Discurso a los obispos del país en visita “ad limina” CASTEL GANDOLFO, viernes 26 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que ha dirigido este viernes Benedicto XVI a los obispos de Panamá, con motivo de la visita ad limina apostolorum. * * * Queridos Hermanos en el Episcopado: Me complace recibiros en este encuentro que, al concluir vuestra visita ad limina, me permite saludaros a todos juntos y alentaros en la esperanza, tan necesaria para el ministerio que generosamente ejercéis en las respectivas iglesias particulares. Agradezco cordialmente las palabras de Monseñor Carlos María Collazzi Irazábal, Obispo de Mercedes y Presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay, en las que ha expresado los sentimientos compartidos de estrecha comunión con la Sede de Pedro, así como los anhelos y preocupaciones que embargan vuestro corazón de Pastores que desean responder a las expectativas que tiene el Pueblo de Dios. La visita a los sepulcros de San Pedro y San Pablo es una ocasión privilegiada para ahondar en el origen y sentido del ministerio de los sucesores de los Apóstoles, fieles transmisores de la semilla que ellos plantaron (cf. Lumen gentium, 20), enteramente entregados a proclamar el evangelio de Cristo y unánimes en su testimonio. Es también una oportunidad señalada para reforzar los lazos de unidad efectiva y afectiva del colegio episcopal, que ha de ser manifestación eminente del ideal, tan característico de la comunidad eclesial desde sus orígenes, de tener "un solo corazón y una sola alma" (Hch 4, 32), y ejemplo visible para promover el espíritu de hermandad y concordia en vuestros fieles e incluso en la sociedad actual, tantas veces dominada por el individualismo y la rivalidad exasperada. Esta comunión se manifiesta también en la tarea de hacer efectivas y concretas las orientaciones pastorales que habéis propuesto para los próximos 5 años, inspiradas en el sugestivo marco del encuentro de Jesús resucitado con los discípulos en el camino de Emaús. En efecto, el Maestro que acompaña, que conversa con los suyos y les explica las escrituras, es un modelo a seguir para preparar la mente y el corazón del hombre, de modo que llegue a descubrirlo y a encontrarse con Él personalmente. Por tanto, promover el conocimiento y la meditación de la Sagrada Escritura, explicarla fielmente en la predicación y la catequesis o enseñarla en las escuelas, es una necesidad para llegar a vivir la vocación cristiana de manera más consciente, firme y segura. Os animo en esta empresa con la cual queréis hacer partícipes a vuestros fieles y comunidades eclesiales del impulso evangelizador y misionero propuesto por la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, celebrada en Aparecida. La Palabra de Dios es también la fuente y el contenido inexcusable de vuestro ministerio como «predicadores del Evangelio que llevan nuevos discípulos a Cristo» (Lumen gentium, 75), tanto más necesario en un tiempo en que otras muchas voces tratan de acallar a Dios en la vida personal y social, llevando a los hombres por derroteros que socavan la auténtica esperanza y se desinteresan de la verdad firme en la que puede descansar el corazón del ser humano. Enseñad, pues, la fe de la Iglesia en su integridad, con la valentía y la persuasión propias de quien vive de ella y para ella, sin renunciar a proclamar explícitamente los valores morales de la doctrina católica, que a veces son objeto de debate en el ámbito político, cultural o en los medios de comunicación social, como son los que se refieren a la familia, la sexualidad y la vida. Sé de vuestros esfuerzos por defender la vida humana desde la concepción hasta su término natural y pido a Dios que den como fruto una conciencia clara en cada uruguayo de la dignidad inviolable de toda persona y un compromiso firme de respetarla y salvaguardarla sin reservas. En esta tarea contáis con la inestimable colaboración de los sacerdotes a los que se ha de animar constantemente para que, sin acomodarse al ambiente imperante en el mundo (cf. Rm 12,2), sean verdaderos discípulos y misioneros de Cristo, que llevan con ardor su mensaje de salvación a las parroquias y comunidades, a las familias y a todas las personas que anhelan sobre todo palabras aprendidas del Espíritu, más que de saberes puramente humanos (cf. 1 Co 2,6). La cercanía asidua de los Pastores a quienes se preparan para el sacerdocio puede ser determinante para una formación en la que prevalga lo que ha de distinguir por encima de todo a un ministro de la Iglesia: el amor a Cristo, una seria competencia teológica en plena sintonía con el Magisterio y la Tradición de la Iglesia, la meditación constante y personal de su misión salvadora y una vida intachable acorde con el servicio que presta al Pueblo de Dios. De este modo darán testimonio fiel de lo que predican y ayudarán a sus hermanos a huir de una religiosidad superficial y con escasa incidencia en los compromisos éticos que la fe comporta, para aprender de Cristo a vivir «en la justicia y la santidad de la verdad» (Ef 4,24). En este aspecto, mucho cabe esperar también de las personas consagradas o miembros de diversos movimientos y asociaciones especialmente comprometidos en la misión de la Iglesia, llamados a dar un gozoso testimonio de que la plenitud de vida se alcanza cuando se prefiere el ser mejor al mero tener más, haciendo brillar los verdaderos valores y la alegría incomparable de haberse encontrado con Cristo y de entregarse incondicionalmente a Él. Queridos Hermanos, sabéis que la tarea del verdadero testigo de Cristo no es fácil, exige mucho, pero es clara y cuenta sobre todo, más que con las propias fuerzas, con el poder de quien ha «vencido al mundo» (cf. Jn 16,33). Sin dejaros llevar por el desaliento, en tantas situaciones de indiferencia o apatía religiosa, seguid siendo portadores de la «esperanza que no defrauda» (Rm 5,5) y partícipes del amor de Cristo por los pobres y necesitados mediante las obras caritativas de las comunidades eclesiales. En situaciones difíciles, que también afectan a los uruguayos, la Iglesia está llamada a mostrar la grandeza de corazón, la solidaridad y capacidad de sacrificio de la familia de los hijos de Dios para con los hermanos en dificultad. Al terminar este encuentro, os ruego que llevéis un caluroso saludo a vuestros sacerdotes y seminaristas, monasterios y comunidades religiosas, movimientos y asociaciones, catequistas y demás personas dedicadas a la apasionante tarea de llevar y mantener viva la luz de Cristo en el Pueblo de Dios. Invoco la protección de la Santísima Virgen María sobre vuestras tareas apostólicas, así como sobre todos los queridos uruguayos, y os imparto de corazón la Bendición Apostólica. [© Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]
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ZENITEl mundo visto desde RomaServicio diario - 25 de septiembre de 2008SANTA SEDE La escuela católica expresa el derecho a la libertad de educación, según el Papa Por primera vez un rabino hablará al Sínodo de los Obispos Urge tolerancia religiosa, dice el Vaticano en el Consejo para los Derechos Humanos Instrucción vaticana uniforma los Institutos Superiores de Ciencias Religiosas MUNDO El cardenal Kasper presenta a la Iglesia anglicana el papel ecuménico de María El cardenal Rodríguez Maradiaga exige en la ONU lucha contra la pobreza Cristianos y musulmanes juntos por la paz en Irak Cuenta atrás para presentarse al Premio Mundial de Poesía Mística Patriarca Bartolomé I de Constantinopla: El ecumenismo promueve la paz Los obispos alemanes piden a sus fieles que se impliquen en la evangelización Los obispos de Venezuela piden que nada ponga en peligro las próximas elecciones La paternidad y maternidad espiritual, respuesta a la crisis de sentido FLASH Se buscan fotos para conformar el "Mosaico de las familias” MENSAJE A NUESTROS LECTORES Instrucción sobre los Institutos Superiores de Ciencias Religiosas Santa Sede La escuela católica expresa el derecho a la libertad de educación, según el PapaDebe ser consciente de su contribución al bien común de la sociedad CASTEL GANDOLFO, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) La escuela católica es una manifestación concreta del derecho a la libertad de educación, asegura Benedicto XVI. Así lo expresó este jueves al recibir en audiencia, en el palacio apostólico de Castel Gandolfo, a varios representantes de los centros educativos católicos italianos, que participan en un encuentro promovido por el Centro de Estudios para la Escuela Católica (CSSC), de la Conferencia Episcopal Italiana."La escuela católica es una expresión del derecho de todos los ciudadanos a la libertad de educación, y del correspondiente deber de solidaridad en la construcción de la sociedad civil", afirmó el Papa, citando un documento del episcopado italiano. "Para ser elegida y apreciada, es necesario que la escuela católica sea conocida en su intento pedagógico; es necesario que se tenga una conciencia madura no solo de su identidad eclesial y de su proyecto cultural, sino también de su significado civil", explicó Benedicto XVI. Este interés "no debe ser considerado como la defensa de un interés parcial, sino como una contribución preciosa a la edificación del bien común de toda la sociedad", añadió. En este sentido, el Papa abogó por la paridad entre la escuela estatal y la católica, "que permita a los padres la libertad de elección sobre la escuela que desean". "Se ha puesto de manifiesto que el recurso a la escuela católica en algunas regiones de Italia está en crecimiento respecto al decenio precedente, a pesar de que persisten situaciones difíciles e incluso críticas", añadió. La escuela católica tiene un importante papel, añadió, pues es instrumento de "la misión salvífica de la Iglesia" en el que ""se cumple la estrecha unión entre el anuncio de la fe y la promoción del hombre". El pontífice alabó el trabajo realizado por el CSSC durante estos diez años, de investigación sobre la realidad de la escuela católica, y que ha sido posible, reconoció, por la colaboración entre todos los agentes educativos y el Ministerio de Pública Instrucción. Por primera vez un rabino hablará al Sínodo de los ObisposShear-Yashuv Cohen de Haifa intervendrá en la cumbre episcopal sobre la Palabra CIUDAD DEL VATICANO, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Por primera vez en la historia de la Iglesia, un exponente de la religión judía tomará la palabra ante un Sínodo mundial de Obispos. Shear-Yashuv Cohen, rabino jefe de Haifa, miembro de la comisión mixta formada por Israel y la Santa Sede, ha sido invitado como "delegado fraterno" a la asamblea especial del Sínodo de los Obispos sobre "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia", que Benedicto XVI inaugurará el próximo 5 de octubre en la Basílica de San Pablo Extramuros. En el pasado, habían intervenido ante los sínodos "delegados fraternos" de otras confesiones cristianas, pero es la primera vez que tomará la palabra un no cristiano. "Es una invitación que implica un mensaje de amor, de convivencia, y de paz y veo en él una especie de declaración según la cual la Iglesia pretende continuar la política y la doctrina de Juan Pablo II" ha comentado Shear-Yashuv Cohen en declaraciones referidas por Radio Vaticano. El rabino confiesa que ha aceptado la invitación con "algo de trepidación". Para el rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, la participación de Shear-Yashuv Cohen en el Sínodo es "un gesto relevante".
Urge tolerancia religiosa, dice el Vaticano en el Consejo para los Derechos HumanosIntervención de monseñor Tomasi ante el organismo de la ONU CIUDAD DEL VATICANO, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Es urgente promover la tolerancia religiosa en el mundo: es el llamamiento lanzado ante el Consejo para los Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, por el arzobispo Silvano Maria Tomasi, observador permanente de la Santa Sede ante la Oficina de Naciones Unidas en la ciudad suiza. Instrucción vaticana uniforma los Institutos Superiores de Ciencias Religiosas CIUDAD DEL VATICANO, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Una instrucción publicada por la Santa Sede este jueves uniforma los Institutos Superiores de Ciencias Religiosas católicos del mundo en lo que se refiere al currículum (ahora será de cinco años) y a la organización de sus profesores. Estos Institutos surgieron con el Concilio Ecuménico Vaticano II para responder al creciente interés de los católicos, en particular laicos y religiosos, por el estudio de la Teología y de otras ciencias sagradas. Estos estudios son exigidos en muchos países para poder enseñar religión católica, particularmente en escuelas, así como en la catequesis. La nueva instrucción sustituye a la precedente normativa de 1987 también emanada por la Congregación para la Educación Católica. Según explica el documento sus objetivos son "uniformar los diferentes ISCR presentes en la Iglesia universal, asegurar un adecuado nivel académico-científico de los mismos, en fidelidad al Magisterio, y responder a los requerimientos que las Iglesias particulares manifiestan, de crear tales Institutos ex-novo". El documento fue presentado en la Sala de Prensa de la Santa Sede por el cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica. Según explicó el purpurado polaco las principales novedades introducidas por el documento conciernen "a la duración de los estudios de los ISCR, que ahora es de cinco años", mientras que hasta ahora eran de cuatro años. A partir de ahora, estos programas estarán estructurados en dos ciclos, según aclaró el cardenal: "un primer ciclo de tres años, al final del cual se obtiene el bachillerato en Ciencias Religiosas y un segundo ciclo de dos años, al final del cual se consigue la Licencia en Ciencias Religiosas". El documento uniforma también la nomenclatura de los títulos académicos utilizados en las facultades eclesiásticas (el bachillerato y el título de Licenciado y no el de "Magisterio"). Por primera vez, además, se establece el número necesario de profesores estables en cada instituto (deben ser al menos cinco y, si el instituto tuviese solo el primer ciclo, al menos cuatro). Según la Instrucción, el número de estudiantes ordinarios de cada instituto "no debe ser inferior a 75" y los profesores de los institutos no pueden ser al mismo tiempo estables en otras instituciones académicas. El arzobispo Jean-Louis Bruguès, O.P., secretario de la Congregación para la Educación Católica, intervino en la rueda de prensa para explicar que el documento presenta a los Institutos Superiores de Ciencias Religiosas como una respuesta específica a la exigencia de formación teológica de los laicos, en coherencia con la propuesta del Concilio Vaticano II. El texto de hecho presenta dos caminos académicos para el estudio de la Teología y de las Ciencias Religiosas. Uno se recomienda a los que se preparan al sacerdocio: es el "itinerario de estudio ofrecido por los Centros académicos eclesiásticos --como son las Facultades de Teología y los Institutos a ellas incorporadas, agregados y afiliados--", que "tiene el objetivo de asegurar al estudiante un conocimiento completo y orgánico de toda la Teología". El segundo itinerario académico, el de los Institutos Superiores de Ciencias Religiosas, se presenta más bien a los laicos y personas consagradas, ofreciéndoles "el conocimiento de los principales elementos de la Teología y de sus necesarios presupuestos filosóficos, además de aquellos complementarios que provienen de las ciencias humanas". Este itinerario promueve "una más consciente y activa participación" de los laicos y consagrados "en las tareas de evangelización en el mundo actual, favoreciendo también la asunción de empeños profesionales en la vida eclesial y en la animación cristiana de la sociedad". De este modo, se busca "preparar a los candidatos para los diversos ministerios laicales y servicios eclesiales; cualificar a los docentes de religión en las escuelas de diferente orden y grado, exceptuando las Instituciones de nivel
universitario". Mundo El cardenal Kasper presenta a la Iglesia anglicana el papel ecuménico de MaríaDurante la peregrinación conjunta anglicano-católica a Lourdes LOURDES, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- La devoción a la Virgen María tiene un papel fundamental en el diálogo ecuménico, en el camino hacia la unidad plena y visible entre los cristianos, afirmó el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos. El purpurado presidió este miércoles una celebración en la Gruta de las Apariciones de Lourdes, en una peregrinación conjunta entre anglicanos y católicos, que había partido desde el santuario de Nuestra Señora de Walsingham (Inglaterra). La homilía la pronunció el arzobispo de Canterbury, reverendo Rowan Williams, que es publicada este 26 de septiembre en "L'Osservatore Romano". De hecho, admitió el cardenal Kasper, "Lourdes es conocida por sus milagros. ¿Quién habría podido imaginar, sólo hace 20 ó 30 años, que católicos y anglicanos habrían peregrinado y rezado juntos?" "Para quienes conocen los debates y las polémicas del pasado sobre María entre los católicos y los cristianos de las Iglesias no católicas, para cuantos conocen las reservas del mundo no católico hacia los lugares marianos de peregrinación, para todas esas personas, el acontecimiento de hoy, sin precedentes, es un milagro", subrayó. Según el cardenal Kasper, María es una pieza fundamental del movimiento ecuménico, aunque este tema "no es ni común ni obvio entre los ecumenistas". La devoción a María es, recordó el purpurado, una cuestión plenamente compartida con los ortodoxos, "pero también existía devoción mariana en el tiempo de la Reforma". "Lutero veneró con fervor a María durante toda su vida, a la que profesaba , con los Credos antiguos y los concilios de la Iglesia del primer milenio, como Virgen y Madre de Dios. Era crítico sólo respecto a algunas prácticas, que consideraba abusos y exageraciones", añadió. "Lo mismo sucedió con los reformistas ingleses". El rechazo a la doctrina sobre la Virgen María se produjo, más bien, durante la Ilustración, "en un espíritu conocido como 'minimalismo mariológico'", explicó el cardenal Kasper. Sin embargo, gracias a "una lectura y una meditación renovada de la Sagrada Escritura, observamos un cambio lento pero decisivo", aclaró, y citó al respecto varias declaraciones conjuntas entre católicos y luteranos, que van en esta dirección. "María no está ausente, sino que está presente en el diálogo ecuménico. Las Iglesias han llevado a cabo progresos en el acercamiento sobre la doctrina de Nuestra Señora. Nuestra Señora ya no nos divide, sino que nos reconcilia y nos une en Cristo su Hijo", añadió. Especialmente se refirió a las dificultades que atraviesa actualmente el diálogo con la Comunión Anglicana, y afirmó que esta peregrinación "puede ser considerada como un signo positivo y alentador de esperanza, incluso un pequeño milagro". "Hay motivo para esperar que Nuestra Señora nos ayude a superar las dificultades actuales de nuestras relaciones, para que con la ayuda de Dios podamos continuar nuestra peregrinación ecuménica común", añadió. El purpurado se refirió a María como modelo de la Iglesia, "elegida por Dios desde la eternidad", y se refirió a la cuestión de la salvación por la gracia divina y no por los méritos o esfuerzos propios, un punto que "ya no divide" a los cristianos, añadió. Por otro lado, habló de la fidelidad de María a los pies de la cruz. "María es un ejemplo de discípulo. Dio pide nuestro sí en respuesta a su sí, que colaboremos con su obra salvadora", añadió. Si los cristianos siguen divididos, afirmó el cardenal Kasper, es "porque nuestro amor y nuestra fe se han debilitado. Cada vez que el pensamiento del mundo y sus parámetros manchan a la Iglesia, la unidad de la Iglesia se encuentra en peligro". "María no nos guía hacia lo que agrada a todos, sino a los pies de la cruz. Por tanto, tomémosla como ejemplo, y de esa forma daremos pasos adelante en nuestra peregrinación ecuménica", añadió. Por último, se refirió a la cuestión de la veneración a la Virgen y a los santos, cuestión que "provoca aún dificultades" entre los protestantes y anglicanos. "Pero como cualquier madre intercedería por sus hijos, y como toda madre, tras su muerte intercedería en el cielo y desde el cielo, también María acompaña a la Iglesia en su peregrinación", también "en el camino hacia la unidad". Por Inma Álvarez
El cardenal Rodríguez Maradiaga exige en la ONU lucha contra la pobrezaEl presidente de Caritas Internationalis intervino en la Asamblea General NUEVA YORK, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) El presidente de Caritas Internationalis, cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga, pidió hoy a los líderes mundiales que tomen "decisiones valientes y cumplan las pasadas promesas" para cumplir los Objetivos del Milenio en el año 2015. El cardenal Rodríguez Maradiaga intervino hoy en la reunión de Alto Nivel convocada con motivo de la 63 Asamblea General de las Naciones Unidas, que tiene lugar estos días en el Palacio de Cristal de Nueva York, y en la que también ha intervenido recientemente el Observador Permanente de la Santa Sede, el arzobispo Celestino Migliore. El purpurado es uno de los seis líderes de la sociedad civil a quienes el secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, ha invitado a participar en esta cumbre, en una mesa redonda sobre el cambio climático. El presidente de Caritas Internationalis afirmó que ha habido "una falta de liderazgo político" a la hora de trabajar para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (MDGs). La causa de este fracaso no se debe solamente a cuestiones de dinero, de ayuda efectiva o de comercio justo, explicó el purpurado, sino más bien de confianza, ya que es necesario "imaginar un mundo que ya no esté dividido en Primero y Tercero"."Necesitamos imaginar un mundo en el que la muerte innecesaria de alrededor de 10 millones de niños al año sea una abominación intolerable", añadió. Respecto al cambio climático, el cardenal explicó que está afectando negativamente al progreso de los países en vías de desarrollo, y pidió "urgentemente" a las naciones industrializadas que bajen las emisiones de gases con efecto invernadero. "Estamos siendo testigos de la creación de un mundo en el que la avaricia de unos pocos está dejando a la mayoría en los márgenes de la historia", afirmó. El purpurado hondureño relató como esta avaricia ha causado daños en cu propio país, donde las compañías mineras han explotado la tierra y la han dejado contaminada. En declaraciones a la Radio Vaticana, el cardenal Rodríguez Maradiaga auguró que "se lleguen a dar pasos concretos para reducir la pobreza en el 2015", pero añadió que lo más necesario "es que las Naciones Unidas consideren que sin desarrollo no se podrán cumplir los Objetivos del Milenio". "Es necesario destinar mayores recursos al desarrollo, y al mismo tiempo, los países en vías de desarrollo deben empeñarse fuertemente en la lucha contra la corrupción". En este sentido, el purpurado añadió que la misión de la Iglesia "es el de seguir concienciando a los pueblos, a través de la doctrina social -como decía Pablo VI en la Populorum progressio, que el desarrollo es el nuevo nombre de la paz, y que sin desarrollo no será posible conseguir la paz en el mundo".
Cristianos y musulmanes juntos por la paz en Irak“Nos importa la unidad de nuestro pueblo”, afirma monseñor Warduni ROMA, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El pasado lunes 22, el cardenal Emmanuel III Delly, patriarca de Babilonia de los Caldeos, con sede en Bagdad, mantuvo un encuentro con el líder del Consejo Supremo Islámico Iraquí (SIIC), Abdul Aziz Al Hakim. El SIIC es el partido chií con más representantes en el Parlamento. El cardenal Delly reconoció "los esfuerzos del gobierno de Bagdad para promover la seguridad y la estabilidad,, así como la unidad entre todos los iraquíes". Por su parte, el líder del SIIC recordó "los históricos lazos que el país tiene con la comunidad cristiana". Por otro lado, monseñor Shleimun Warduni, patriarca vicario de la Iglesia caldea, afirmó en declaraciones al órgano de información de los católicos iraquíes Baghdadhope, que en su parroquia de la Virgen María de Palestina, se celebró en estos días una cena en la que estuvieron presentes unas 50 personas entre musulmanes y cristianos. "Éramos cristianos, musulmanes, árabes, kurdos", relató. "Estaba el Sayyd Jassim al-Jazairi de la mezquita cercana, un representante de la oficina del Gobierno para los asuntos de los no musulmanes, y muchos representantes de las familias que viven en la zona". Estos encuentros, añadió monseñor Warduni, "son menos raros de lo que se piensa. Nuestras relaciones con el resto de miembros del país que quieren el diálogo son buenos", añadió. A pesar de las dificultades que atraviesan los cristianos en Irak, afirma el prelado, "el entendimiento entre todos es de importancia primordial para que nuestro amado país pueda reencontrar la paz y su justo lugar en el mundo", añadió. "Lo hacemos como hijos de este país, cristianos que lo han habitado desde tiempos remotísimos, y que aún ahora, a pesar de la emigración, viven en él y quieren continuar haciéndolo", concluyó. Cuenta atrás para presentarse al Premio Mundial de Poesía MísticaEl plazo finaliza el 15 de octubre ROMA, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Faltan apenas diez días para poder presentar originales al XXVIII Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística, el mejor valorado en su categoría (7.000 euros). Patriarca Bartolomé I de Constantinopla: El ecumenismo promueve la pazEl líder ortodoxo intervino el 24 de septiembre en el Parlamento Europeo ROMA, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El patriarca ecuménico de Constantinopla Bartolomé I habló ante el Parlamento Europeo, reunido en sesión solemne, de la "necesidad del diálogo entre las confesiones y las culturas para construir una ecumene de paz", y de la importancia de garantizar los derechos de las minorías. Los obispos alemanes piden a sus fieles que se impliquen en la evangelizaciónMonseñor Zollitsch: “la Iglesia no puede reducirse a un servicio social” FULDA, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El arzobispo de Friburgo y presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), monseñor Robert Zollitsch, ha exhortado a los católicos alemanes a participar más activamente en la evangelización, durante el discurso de apertura de la Plenaria de los obispos que tiene lugar estos días en Fulda. El prelado propuso como gran modelo para los católicos alemanes a san Pablo, a la hora de asumir un mayor compromiso en la evangelización. "Hasta ahora -afirmó- los católicos en Alemania han tenido demasiadas dificultades a la hora de hablar de su propia fe sin reservas y a profesarse abiertamente creyentes. Esto tiene que cambiar". Es necesaria por parte de los católicos "una actitud más directa, activa y propositiva, que no este solo basada en la obediencia, el monólogo o los requerimientos". "La Iglesia no puede aceptar verse reducida a un simple dispensador de servicios funcionales por parte de la política y de la sociedad. La aspiración debe ser también transmitir la aceptación y la cercanía de Dios", añadió. El presidente de los obispos alemanes mostró su preocupación por la "pérdida de las tradiciones de la fe" de los fieles. "Hoy, también los católicos mezclan intencionadamente diversos contenidos de fe, transformándolos en un popurri de ideas religiosas". Islam Por otro lado, durante la clausura de la Asamblea hoy, y coincidiendo con el final del mes de Ramadán, el presidente de la DBK dirigió un mensaje a los musulmanes, como tradicionalmente lo hace cada año en la misma ocasión. En esta ocasión, monseñor Zollitsch invitó a los musulmanes a "seguir uniendo las fuerzas para un diálogo basado en el mutuo respeto" entre ambas religiones. "En los últimos dos años, el diálogo entre cristianos y musulmanes ha crecido de forma importante. Estoy muy satisfecho de comprobar que la actitud que prevalece es la de la búsqueda de lo que tenemos en común", añadió el arzobispo de Friburgo. Los obispos alemanes, afirmó el prelado, "quieren dialogar con los musulmanes en Alemania. Además esforzarse para que haya una buena cohabitación en la sociedad, la Iglesia católica está trabajando duro para atender las necesidades de los musulmanes". "El diálogo entre cristianos y musulmanes puede ayudar enormemente a los musulmanes a integrarse en la sociedad alemana, al mismo tiempo que ayudará a los cristianos de los países islámicos", concluyó. En esta Asamblea Plenaria, los obispos han estudiado la iniciativa "Solidaridad con los cristianos perseguidos y oprimidos", que ha presentado la Comisión para la Iglesia Universal de la Conferencia Episcopal Alemana. Según explicó el presidente de esta comisión, monseñor Ludwig Schick, arzobispo de Bamberg, la cuestión de los derechos humanos, particularmente de la libertad religiosa, "aún está pendiente de resolverse". Se refirió concretamente a la situación de los católicos en China, que "aunque ha mejorado en los últimos 25 años", siguen siendo "preocupante". Los obispos de Venezuela piden que nada ponga en peligro las próximas eleccionesPiden a todos los venezolanos participar “con decisión y sin violencia” CARACAS, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).-Ante algunos acontecimientos recientes, los obispos miembros de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana hicieron público, con fecha de ayer 24 de septiembre, un comunicado titulado "El bien y la paz de nuestro pueblo". En su mensaje, los obispos del país cuyo Gobierno preside Hugo Chávez piden a todos los venezolanos participar "con decisión y sin violencia" en la campaña electoral, de manera que nada ponga en peligro los próximos comicios a celebrarse el próximo 23 de noviembre. Los obispos que integran la presidencia --monseñor Ubaldo R. Santana, arzobispo de Maracaibo, presidente; monseñor Roberto Lückert León, arzobispo de Coro y el cardenal Jorge Urosa, arzobispo de Caracas, vicepresidentes; y monseñor Ramón Viloria, obispo de Puerto Cabello, secretario general-- declaran que este comunicado lo hacen "como pastores de la Iglesia de Dios interesados por el bien y la paz de nuestro pueblo". En el comunicado enviado a Zenit, los prelados en primer lugar invitan a todos los venezolanos a participar activamente en la vida del país, "con decisión, sin violencia, con respeto a la constitución, la legalidad y los derechos de todas las personas" y rechazan "que se siga creando un clima de agitación política antes de las próximas lecciones". Como en anteriores oportunidades, "en que se caldean los ánimos en vísperas de eventos electorales", los obispos levantan su voz "de rechazo a toda violencia e intolerancia, venga de donde venga, contra personas, instituciones y medios de comunicación social". Igualmente rechazan "tanto el presunto intento de magnicidio contra el Presidente de la República como la presunta conspiración para un golpe de estado", y exigen "que dentro del estado de derecho se lleven a cabo las investigaciones pertinentes". Piden "a todos los actores políticos, tanto del gobierno como de la oposición, evitar cualquier tipo de acción que pueda poner en peligro la realización de las elecciones previstas para el 23 de noviembre". En otro punto de su comunicado, los obispos expresan su exigencia de "que se respeten los derechos y se garantice la seguridad de todos los que intervienen en la campaña electoral, y que el Consejo Nacional Electoral garantice asimismo la absoluta transparencia de los venideros comicios, así como la igualdad de oportunidades para todos los candidatos". También manifiestan su "preocupación por la aparente inconstitucionalidad de algunos artículos de algunas de las leyes promulgadas el 31 de julio en el marco de la Ley Habilitante", tema sobre el que anuncian que harán un pronunciamiento en la próxima Asamblea extraordinaria de la Conferencia Episcopal que se realizará en octubre. En relación a personas procesadas judicialmente por delitos vinculados con asuntos políticos, entre ellos los comisarios Vivas, Forero y Simonovis, así como ocho efectivos de la Policía Metropolitana, los prelados venezolanos deploran "que esos procesos se estén desarrollando con fuertes influencias políticas y con excesiva lentitud", y hacen "votos porque resplandezca la justicia". Por último, invitan a todos los católicos y fieles de otras religiones "a orar con insistencia a Dios por Venezuela, para que el futuro de nuestra Patria se desarrolle por los caminos de la libertad, la justicia, la igualdad y la tolerancia, el bien y la paz", invocan para todos los venezolanos la bendición divina y la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela. La paternidad y maternidad espiritual, respuesta a la crisis de sentidoXVI Congreso Ecuménico de Espiritualidad Ortodoxa de Bose ROMA, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- La crisis de la paternidad es una de las soluciones para superar la actual crisis espiritual y de sentido, han explicado participantes en un encuentro internacional de espiritualidad ortodoxa. "Vivimos en una sociedad, una cultura moderna o postmoderna presa de una crisis de autoridad y en especial de la autoridad paterna. ¿Cómo repercute en la paternidad espiritual esta crisis? ¿Qué puede aprender la paternidad espiritual de la paternidad natural?", preguntó el padre Michel Van Parys, del monasterio de la Exaltación de la Santa Cruz de Chevetogne, Bélgica, al clausurar el XVI Congreso Ecuménico Internacional de
espiritualidad ortodoxa celebrado en el monasterio de Bose, Italia. Flash Se buscan fotos para conformar el "Mosaico de las familias”Iniciativa del VI Encuentro Mundial que se celebrará en México CIUDAD DEL VATICANO, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org-El Observador).- Los organizadores del VI Encuentro Mundial de las Familias, que tendrá lugar del 13 al 18 de enero de 2009 en la Ciudad de México, invitan a enviar fotos digitales para que aparecer en el gran "Mosaico de las familias". La iniciativa, que tiene por tema "El Papa quiere conocer a tu familia", busca reunir más de siete mil fotografías en formato digital para formar la imagen del Santo Padre Benedicto XVI bajo el título. "Todas las fotografías recibidas servirán para conformar una gran imagen de Su Santidad Benedicto XVI, el 'Mosaico de las Familias', el cual será develado dentro del VI Encuentro Mundial de las Familias y será regalado al Santo Padre como muestra de que en todas las Familias está presente el Santo Padre y que en el Santo Padre estamos representadas todas las Familias", explica el comité organizador en una declaración enviada a Zenit.
Esta fotografía no deberá exceder los 4mb de tamaño. Tampoco se aceptarán fotografías tomadas con
teléfono celular o móvil. El plazo de entrega se abrió el pasado 15 de septiembre y estará vigente hasta el próximo 12 de diciembre de 2008. Solo se aceptará una fotografía por correo electrónico y el correo deberá llevar los siguientes datos: 1. Cabeza de Familia (o quien envía la fotografía) Mensaje a nuestros lectores Instrucción sobre los Institutos Superiores de Ciencias ReligiosasDe la Congregación para la Educación Católica, de los Seminarios, y de los Institutos de Estudios CIUDAD DEL VATICANO, jueves 25 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- En la sección de documentos de la página web de Zenit ya puede leerse la Instrucción sobre los Institutos Superiores de Ciencias Religiosas emitida este jueves por la Congregación para la Educación Católica, de los Seminarios, y de los Institutos de Estudios. ZENIT es una agencia internacional de información. Visite nuestra página http://www.zenit.org Para suscribirse/darse de baja: http://www.zenit.org/spanish/subscribe.html Para cualquier información: http://www.zenit.org/spanish/contactanos.html * * * * * * * * * * * * * * * * La reproducción de los servicios de Zenit requiere el permiso expreso del editor: http://www.zenit.org/spanish/permisos.html (c) Innovative Media Inc. Síntesis 25/09/08
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